Buenas las tengan! Las tardes heee, jajaj ok después de mi mal chiste, les dejo el siguiente Capi, espero que les guste, por que por lo visto el anterior no les gusto mucho ya que no fue muy comentado jijiji, pero en fin. Antes de proceder quiero seguir agradeciendo, aunque parezca disco rallado, a todos aquellos que se han tomado el tiempo de leer las historias, porque no solo han sido esta, si no que el distrito 12 aun a recibido a nuevos lectores, gracias por ponerme en alertas, por darme consejos y por leer esta locura de mi cabeza. Bueno sin mas aquí esta.


Capitulo 33

Sae nos acompaño hasta la panadería, en esta ocasión el frío ayudaba a que nos ocultáramos entre gorros y bufandas. Nos cruzamos a un par de personas, pero nadie dijo nada.

-Hey chicos ¿están bien? – Alex corrió al escuchar la puerta trasera -¿Katniss te hicieron daño? –

-N…no Alex todo está bien, no te preocupes – no pude evitar un… sonrojo cuando estuvo tan cerca, como inspeccionando que le estuviera diciendo la verdad.

-¿aquí no hubo novedades? ¿no vinieron a molestar? – pregunto Peeta algo serio al ver la reacción de Alex tan aprensiva al vernos entrar.

-No, bueno Hilary vino aquí preguntando si todo estaba bien, me conto que intentaron meterse a casa de Katniss, que por eso había venido Thom a buscarte, pero aquí todo ha estado normal – Alex se encogió de hombros – solo uno que otro preguntando por ustedes, pero casualmente, supongo que querían enterarse bien de la situación –

-Bueno chicos, yo me retiro, mañana espero mi orden de Pan Peeta, pero cualquier cosa por favor háganmela saber –

-Si Sae muchas gracias –

-No, de que – y sin más salió por la misma puerta que entramos.

-Alex puedes irte, mañana te esperamos a la misma hora – Peeta había empezado a levantar las charolas desocupadas.

-No yo… yo me quedare hasta que cierres, Hilary me dijo también de las rondas que se van hacer, así que es mejor que estén acompañados – cuando los ojos de Alex conectaron con los míos, inmediatamente bajo la mirada. Era increíble que siendo mayor que nosotros se… se pusiera un poco nervioso o tenso al hablarnos.

-No creo que sea necesario… no quiero interrumpir tus otras actividades, aparte aquí no hay mucho que hacer, ya casi cerramos y bueno estamos los dos – Peeta me señalo, cosa que hizo que me pusiera a limpiar un poco el mostrador, no me quería sentir un estorbo o alguien a quien tenían que tener escondida, suficiente días llevaba así.

-Peeta sabes que no hay problema, prefiero quedarme con ustedes – la voz de Alex había adquirido mayor seguridad – si estas personas fueron capaces de querer entrar a la fuerza en casa de Katniss, no sé qué serán capaces de hacer si los ven solos –

Alex tenía razón, por muy buenos que fuéramos Peeta y yo en combate, ellos eran tres, aparte no sabíamos si traían algún arma con ellos y lo que menos quería es que esta situación alterara a Peeta provocando algún tipo de crisis, incluso a mí me podía pasar, sobre todo si tenían encima esa cámara de video.

-Peeta creo que Alex tiene razón, será mejor tomar nuestras precauciones – Mi chico solo asintió.

Haymitch apareció ya que estábamos a punto de salir por la puerta trasera para irnos a descansar, venía con

Steven y otro chico el cual no recuerdo su nombre.

-Haymich ¿estás bien? – pregunte al verlos ahí.

-Tranquila preciosa – el chico que no recordaba su nombre rio por lo bajo – venimos para acompañarlos –

-Vaya esto se está saliendo de control – dijo Peeta – Alex también nos iba acompañar, pero chicos lo que menos queremos es causarles problemas –

-Es que en verdad esto está fuera de control – afirmo Haymitch – ¿Por qué demonios no me fueron a buscar antes? Me tuve que enterar por terceros de lo que estaba sucediendo –

-Es que creo que esto se está yendo de las manos, todo mundo sabe y están exagerando – dije algo irritada por todo.

-No Katniss, no exageran, estos tipos vienen con todo, Thom dice que se pusieron muy agresivos, creemos que están en la casa del alcalde o en algún lugar ocultos, ya que no han regresado a la casa hotel –

-A Jeyson le dieron un buen golpe uno de ellos – Steven enarco mucho las cejas.

-Pero…-

-Nada de peros, mientras no sepamos donde están no andarán solos – Haymitch tomaba su papel de mentor nuevamente, su tono me hizo recordar cuando estábamos en el 13 y me dijo como tenía que comportarme cuando hicimos la expedición al distrito 8.

-Agradezco que quieran proteger a Katniss pero conmigo…- Peeta no continúo por la voz algo energética de Haymitch.

-Entiendan, esto no es el chismorreo de Plutarch o Susan, si esta gente fue capaz de querer entrar a la fuerza a casa de Katniss, entonces harán todo lo posible por sacarla de sus casillas y eso te incluye a ti chico, te molestaran o no quiero ni imaginar que otras cosas estén dispuesto hacer con tal de tenerla a ella en sus manos –

El comentario de Haymitch me horrorizo, porque era volver a poner a Peeta en una situación muy parecida como cuando el capitolio lo tenía, yo no iba a permitir que eso pasara, así que si era necesario tener guardaespaldas con tal de protegerlo, no había ningún inconveniente por mi parte.

-Está bien, salgamos de la calle entonces –

-Hasta que dices algo coherente preciosa – el chico nuevamente rio.

-Alex entonces nos vemos mañana… - Peeta nuevamente fue interrumpido.

-No yo los acompaño, quiero ver en que mas puedo ayudar –

-Pero no es necesario –

-Ya, ya, lo discutiremos en casa – Haymitch empujo levemente a Alex para que empezara a caminar.

Steven y el otro chico iban al frente, mientras que a Haymitch y Alex los llevábamos caminando atrás de nosotros, el ambiente era muy tenso, era tener nuevamente a los gorilas que nos seguían cuando estábamos en la gira de la victoria, en especial aquella noche que Cinna nos llevo aquel lugar.

Al parecer Peeta se dio cuenta del problema en el que estábamos, supongo que cavilo la situación, porque a medio camino sentí como pasaba su mano por mi cintura para acercarme a él lo mas que se pudiera, incluso entorpeciendo un poco mi andar.

Al llegar a mi casa Paul estaba ahí, se veía nervioso, pero al vernos relajo un poco los brazos – ¿alguna novedad? – pregunto Steven.

-No, nadie se acercado, hola Kat, hola Peeta – era evidente que Paul estaba haciendo guardia.

-Hola Paul, también estas metido en esto – pregunto un Peeta algo irritado.

-Claro que si, no me voy a perder la diversión –

-Paul por fin recordó a esos tipos – dijo Haymitch cuando esperaban a que abriera la puerta – al parecer eran militares del distrito 13 –

-Son – dijo el chico – estoy seguro que aun son, no tenían algún cargo importante cuando yo estaba por ahí, no puedo hablar a ciencia cierta pero según lo que recuerdo pertenecían algún pelotón –

-Hey espera – esta vez fue Peeta quien no me dejo abrir del todo la puerta – primero entro yo –

Toda esta situación nos tenia de los nervios a todos, pero no puse objeción, sabía que no había nadie en casa, porque no creía que estas personas fueran tan tontas para arriesgarse con tanta gente vigilándonos.

Una vez adentro Haymitch empezó a dar instrucciones – ok tomen lo que vayan a necesitar para mañana, hoy duermen en casa de Thom y Hilary –

-¿Qué? – proteste al instante.

-No empieces preciosa, Alex te agradecería que fueras a casa de Peeta por sus pertenencias, a no ser… - el dudo por un momento – bueno Peeta no se si tengas algún inconveniente de que el chico vaya –

-Momento Haymitch ¿Cómo que no vamos a dormir en nuestras casas? – Peeta estaba muy molesto.

-Si, no nos vamos arriesgar a que ellos intente algo por la noche, de todas maneras Thom organizo a un grupo de personas para que estén pendientes durante la noche, se irán con él porque creemos que es menos probable que intente algo estando en su casa, si se fueran a la mía…-

-No gracias – lo interrumpí por lo bajo.

-… puede que los busquen ahí o intenten algo, pero si están ahí es menos probable que vayan y menos con gente vigilando los alrededores, ahora yo opino que Alex vaya por lo que necesites para que no perdamos mas tiempo y los saquemos de aquí –

-¿Cuándo podre regresar a mi casa? – me sentía irritada por no poder estar a mis anchas, porque me estuvieran dando órdenes nuevamente.

-No, creo que no hay inconveniente – Peeta ignoro mi pregunta.

-Bien – también Haymitch – indícale que es lo que necesitas, donde lo encuentra mientras Katniss sube por lo que vayas a utilizar -

Tarde un rato en guardar mis pertenencias, en verdad me molestaba mucho que no pudiera estar en mi casa, en estar recibiendo ordenes, a la vez que me daba pena darle molestias a Thom y Hilary, invadiendo su intimidad. Lo que sí me sorprendió mucho fue toda la cooperación de la gente del distrito, organizados para protegernos.

-Vamos bonita, Haymitch esta apunto de subir, dice que te tienes que darte prisa –

-Es que…- no quería salir de mi casa, era mi lugar seguro y ahora estaba saliendo de mi zona de confort.

-Se que no estás muy de acuerdo con esto, pero… es mejor así, no debemos arriesgarnos – Peeta se había acercado hasta mí y me ponía sus manos sobre mis mejillas, yo sostenía a peluso en mis manos – tal vez crees que todos están exagerando, pero no hay que quitarles sus buenas intenciones y lo mejor es hacerles el trabajo más sencillo –

-Si se que tienes razón, pero esto…- mi voz se escucho desesperada, sabía que en cualquier momento podía colapsar - ¿acaso nunca se va terminar? No podemos vivir tranquilos –

Justo cuando terminaba la frase se escucho un fuerte golpe en la planta baja, estaba casi segura que provenía de la cocina.

-¿Qué dem…? – Peeta no pudo terminar la pregunta cuando la estruendosa voz de Haymitch se escucho.

-¡Que rayos le pasa!, ¿Quién se cree al entrar así? – decía nuestro mentor.

-Busco a la señorita Everdeen – la voz de un hombre retumbo por la planta baja – y no me diga que no está aquí, porque hay demasiada gente en su casa –

-Me vale un demonio lo que usted piense, ¿cree que puede entrar así a cualquier casa? – justo cuando empezaba a salir de la habitación, Peeta me rodeo con sus brazos e hizo una señal para que no hiciera ruido.

-¿Dónde está tu arco?- me dijo solo con el movimiento de sus labios.

-Ahorrémonos tiempo, ¿quiere? – el hombre había empezado hablar – yo solo vengo hablar con ella, pero si ustedes me van hacer mi trabajo más difícil, créanme que yo también hare el de ustedes difícil –

Peeta me tomo por la cara para que volviera mi atención a él - ¿Dónde? – repitió.

-En mi armario de abajo – conteste del mismo modo.

Su expresión no fue muy alentadora, hizo un gesto al fruncir los labios que me puso alerta.

-No sé para que la quiere – hablaba Haymitch – pero independientemente de que la busque, usted ha infringido la ley entrando de esta manera – la voz de Haymitch se oía sumamente molesta – así que lo invito a salir de una vez por todas, si no quiere que haya consecuencias –

-¿Cuáles consecuencias? No le tengo miedo, al contrario, todo esto es muy interesante para que el resto del país tome en cuenta, que en este distrito alientan a los asesinos, que los tienen en un pedestal, los protegen y cubren sus fechorías–

Cada palabra que decía este hombre hacia que mi piel se fuera helando, y no solo la mía, también la de Peeta porque permanecía a mi lado, pero había aflojado un poco su abrazo con el que me había detenido para no enfrentar a este hombre cuando lo oí entrar.

-Vaya, has sacado la cara rápido – esta vez fue Paul quien hablo.

-Mire… - Haymitch se escuchaba al borde de su paciencia – señor… no sé dónde estuvo usted metido o que estuvo haciendo hace un año, pero deje le digo una cosa, esta frente a un asesino y no por gusto, así como también muchos de los habitantes de este lugar, no me venga con esas estupideces –

-Tenemos que salir de aquí – dijo en un susurro Peeta, pero el problema es que estábamos en la segunda planta, abajo las cosas estaban muy difíciles y no sabíamos donde estaban el resto de los visitantes del distrito 13, quienes seguramente estaban escondidos en espera de si salíamos huyendo o para entrar en acción si requería de ayuda su compañero, porque era muy difícil que este hombre estuviera solo, que su forma de comportarse fuera tan rudimentaria y a la vez tan arriesgadas si estaba viendo que la gente del distrito nos, o más bien me estaban protegiendo. Porque era esa otra situación, yo rogaba porque Peeta no fuera su blanco, porque mi chico no estuviera dentro de sus planes.


N/A: no me odien por dejar el capí así, pero era justo y necesario porque cuando lo escribí tenia muchas dudas de como continuar, espero que les haya gustado a pesar de que la cosa no se ve muy bien. Ahora tengo un anuncio, si llegamos a 450 reviews, les prometo que el lunes tendrán el siguiente capi, se que es malo condicionar, pero créanme que cuando me escriben y me dan sus opiniones de que les gusto o que no les gusto o que es lo que se imaginan que sigue, me sirve mucho para los siguientes capis, aparte es padrísimo ver si estamos o no conectados con el rumbo de la historia jejeje, porque yo visualizo muchas cosas a futuro pero cuando empiezo a escribir es muy diferente porque luego me explayo en cosas que ni me había imaginado en un principio jejeje.

Así que ya les deje tarea jajaja. Saludos que estén súper bien, Gracias por leer hasta las nota. jajajja.