CAPITULO 83: EL NOMBRE DE UN ÁNGEL. PROBLEMAS EN EL PARAÍSO.
(Voz de Jake)
"Billie, no te enfades, pero Sarah no acaba de… bueno, la peque no tiene cara de Sarah." Le dijo Rissa.
"Tonterías, en la familia siempre han llevado nombres de santas mujeres." Dijo mi padre. "¿Por qué podría llamarse María como la virgen y no Sarah?"
"Ay, dios, papa." Le dije yendo a abrir la puerta de casa porque llamaban y las dos enanas dormían y era uno de los pocos ratos que Donna dormía algo por lo que no me apetecía lo más mínimo que nada la despertase. "No es el fin del mundo porque no queramos llamar a la niña como mamá."
"A este ritmo los buenos nombres se perderán en el recuerdo." Dijo sacudiendo la cabeza mientras yo abría la puerta.
"Buenas." Me dijeron Quil y Embry en la puerta junto a Leah y Seth. "¿Es un mal momento?"
"No, pasar." Les dije. "Pero no os asustéis, estamos en medio de una batalla campal porque mi padre quiere que la niña tenga nombre bíblico y Rissa no parece demasiado por la labor. Pero las niñas están dormidas, así que… al que haga ruido nos lo cargamos."
"No sabréis ni que estamos aquí." Afirmó Seth sonriendo.
"Y así de paso podemos echar un cable para controlar el conflicto." Afirmó Leah. "A ver, Billie y Rissa, cuál es el problema."
La verdad es que hasta apreciaba un poco que hubiera más gente allí para echar un cable. Y aunque fuese entre 'peleas cariñosas', me hacía feliz ver la familia, algo rara, que estábamos creando.
"Yayo grita a mami." Dijo de repente una voz infantil mientras oíamos llorar.
"¡Ala, ya lo habéis conseguido!" Les dije sonriendo y fingiendo estar indignado en broma. "Con lo que había costado que se durmieran."
"Donna, ven con mami." Le dijo Rissa. "Mami y el abuelito Billie no se pelean, es que…"
"Será mejor que vaya por la pequeña." Dijo Leah.
"Pasamela." Le dijimos a la vez Rissa y yo para sonreír. "Mejor pásasela a ella." Rectifiqué yo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Embry)
Aquello estaba siendo una jaula de grillos, en cuanto habíamos llegado a casa de Jake, lo primero que había pasado era que se habían despertado las dos niñas. Y a juzgar por la cara de Jake cuando nos abrió y las ojeras que tenía… bueno, juraría que la pequeña chu… que Donna no les dejaba dormir demasiado.
"¿Y qué tal Salomé?" Dijo Leah. "Es un nombre bíblico y es exótico a la vez."
"No está mal." Dijo Seth. "Es musical: Sa-lo-mé."
"Sinceramente, no sé si me hace ilusión que mi nieta lleve el nombre de una mujer que se conoce en la biblia por sus metiras y ser más zo… más ligera de cascos que ningúna." Afirmó Billie corrigiéndose en el taco.
"Apoyo la moción." Afirmó Rissa.
"¿Y qué hay de algo Egipcio?" Dijo Quil moviendo un muñeco delante de las manos de Donna. "Rissa tiene que estar puesta en eso, y al fin y al cabo, la biblia viene de allí."
"Algo egipcio no suena demasiado quileute." Dijo Rissa. "Jake, deberíamos ir preparando los biberones." Añadió suavemente para él.
"Ahora mismo." Afirmó él.
"Rissa, déjame cogértela mientras le preparas el biberón." Le ofrecí.
"Yo soy el abuelo." Dijo Billie.
"Donna quiere con yayo." Afirmó esa corriendo para saltarle al regazo y esconder la cara en su chaqueta. "Quil caballito malo…"
"Oye, hacedeme el favor." Les dijo Billie poniéndose a reñir a Seth y Quil.
"Bueno, parece que al final voy a tener que aceptar tu oferta." Me dijo mientras Jake le preguntaba desde la cocina qué iba primero, si el agua destilada o los polvitos de lactante para el biberón. "Ten cuidado con la cabeza, y por favor, intenta ponerle la oreja contra tu pecho. Le encanta el calor humano, y los latidos la relajan."
"Claro." Le dije dejándole que me la colocara con cuidado encima. "Yo… siento mucho lo de la pequeña C… Donna."
"Olvidado." Dijo sonriendo y sacudiendo la cabeza. "Jake me ha contado por qué lo intentaste. Sinceramente, no sé si sentirme alagada por tu cariño o furiosa porque intentaste matar a una de mis hijas."
"Sí… yo tampoco te culparía si me odiases, pero gracias por intentar comprenderlo." Le dije apenado y abochornado por haber intentado matar a la pequeña tirándola para despeñarla por el acantilado.
"Olvidado." Afirmó levantándose para ir a la cocina por lo que la seguí con la vista para verla casi estamparse contra Jake que salía con un biberón lleno de algo rojo y otro con lo que parecía leche con grumos.
(Salto espacio-temporal)
"Bueno… parece que ya está." Dijo Rissa suavemente para ponerse a acunar un poco a la pequeña de las dos hermanas dándole palmaditas suavemente en la espalda mientras esta estaba tumbada contra su hombro agarrada junto al cuello y el brazo como si estuviese estirada usando al pecho materno como colchón de cuna.
"Y pensaba que le dabas el pecho." Le dijo Leah.
"Y lo hago." Afirmó suavemente. "Lo que pasa es que Carlisle dijo que era mejor darle pecho y biberón para ponerle algo de tónico con la leche en polvo y ayudarla a que fortalezca un poco más."
"También podrías dejarle a la otra que la tocara y hacerlas a las dos de la misma edad." Le dijo Quil medio bromeando.
"Si vais a decir paridas mejor cerrar la boca." Dijo Billie.
"Donna es una niña." Dijo Rissa mientras la aludida jugaba a palmitas con su sombra en el regazo del padrastro. "No pienso hacerla hacer cosas raras, ni que sean un don suyo."
"Esto… Rissa." Le llamó Jake. "La camisa…"
Entonces me fijé. Llevaba una camisa amplia y atada con cintas azules celeste en el cuello que le caía por los hombros revelando ahora parte de un pecho con un sujetador de mamá recién parida y le caía por abajo del culo, con unos pantalones casi 3 o 4 tallas mayor que los suyos, calcetines de lana gordos y encima unas botas de cuero y por cuyo tobillo salían montones de pelo como si fuesen peludas por dentro.
El problema era que aunque llevara un palestino tapándole el cuello, la camisa le había caído gracias al peso de la pequeña que tenía al hombro y sus patadas sin control, hacia abajo, revelando casi todo un pecho con el sujetador blanco de mamá recién parida que, a juzgar por lo que podía ver, parecía sujeto solo en un punto junto al tirante.
"Vaya, lo siento." Dijo levantándoselo par taparse de nuevo y equilibrando ambos lados del cuello de nuevo.
"Pásame a la pequeña." Le dijo Billie.
"Estoy intentando que suelte los gases para que se duerma hasta que le toque pecho otra vez." Le dijo Rissa. "En fin, reanudemos el tema del nombre."
De nuevo aquello comenzó a animarse, todos intentando ayudar y la pequeña Donna jugando en el regazo del padre con Seth y Leah mientras la pequeña de las dos seguía en el hombro de la madre comiéndose el dedo y baboseandole a la madre el hombro.
Hasta que volvió a poner la mirada en mí.
Siempre había pensado que los bebés de esa edad no enfocaban como debían, pero esa niña era capaz de verme, como si supiera que estaba allí, como si tuviese un radar para mí; y entonces, sonrió mordiéndose de nuevo el dedo.
Con cuidado, se lo saqué de la boca y entonces se rió sin soltar sonido y movió un poco la cabeza alante y atrás para volver a babosearle a la madre el hombro sonriéndo y mirándome fijamente para ponerse seria y cuando le sonreí, volver a sonreírme y moverse alante y atrás una vez más.
Entonces la misma mano diabólica que me hizo hablar más de la cuenta en la playa volvió a tocarme cuando Rissa me dejó cogerla para irse al baño un segundo mientras seguían discutiedo el nombre que ya estaba entre Lixandra, Eva y otros 5 o así más.
"Hola, pequeña…" Le susurré sin darme cuenta puesto que era estúpido hablar con un bebé que ni siquiera era capaz de controlar sus babas conque menos aún entender lo que decía. "Mírate… eres preciosa… Qué nariz tan bonita tienes… y qué manitas tan pequeñas… y qué… ojos… tan… lindos… Bellatrix…"
No podía entenderlo, de pronto veía algo en ella, algo que me hizo sonreírle y levantarla un poco para acunarla en mi brazo mientras me miraba sonriendo y riendo sin hacer sonido alguno.
"Oh… por fin te encuentro… princesa Bellatrix." Le dije sonriendo. "¿Sabes? Me da igual lo que digan al final, tienes los mismos ojos que una chica que conocí ¿sabes? Ella era mi Julieta. ¿Qué digo Julieta? Era una guerra, Hipólita reencarnada. Ella era Afrodita, Hipólita, Julieta y Desdémona. Era un hada, una diosa, era… era Bellatrix…" Le susurré dándole un toquecito suave en la nariz sin darme cuenta siquiera que a mi alrededor el murmullo había enmudecido puesto que solo la veía a ella, solo la escuchaba a ella. "Mi Bellatrix…"
"Que sepas que nunca me gustó ese nombre." Me dijo una voz al oído devolviéndome de golpe como un jarro de agua fría a la realidad. "Pero oyéndote hablar así de ella… bueno, a mí no me cabe duda."
"Ahora que lo dices, un aire sí que se da." Afirmó Quil.
"¿Cómo es que no me había dado cuenta hasta ahora?" Dijo Jake. "Tenéis los mismos ojos."
"Bueno… creo que no hay duda." Dijo Rissa sonriendo. "Aunque yo odiase ese nombre no hay motivo para que a ella no le guste."
"¿Votos a favor de Bellatrix?" Preguntó Jake.
Uno a uno fuimos levantando la mano todos.
"Tengo que reconocer que no es un mal nombre." Dijo Billie. "Hay que decírselo a Edmound, seguro que le encanta saberlo. Era…"
"La madre de mi abuelo, sí." Dijo Rissa. "Bueno, el abuelo de Bella."
"Edmound será tu abuelo aunque te llames Rissa." Le dijo Jake tocándole el hombro cariñosamente antes de darle un beso en la cabeza. "Tú misma lo dijiste."
"Por cierto, cuándo viene." Dijo Leah.
"Ahora está en Mexico." Dijo Rissa. "Vendrá esta semana."
"En realidad viene mañana." Afirmó Billie. "Había pensado que durmieran en el cuarto de Jake y vosotros dos en el de tu hermana."
"A este paso habrá que agrandar la casa." Dijo Leah medio en broma.
Bellatrix, nuestra pequeña Trixxy…
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Rissa)
"Venga, Embry." Le dijo Jake mientras la pequeña Bella comenzaba a lloriquear un poco. "¿Hasta cuándo piensas monopolizarla?"
"Está nerviosa." Dijo Embry con un deje de preocupación en su voz. "Por qué está nerviosa. ¿Tiene algo?"
"Ay, dios…" Dijo Leah suspirando y yendo para luego acercárseme. "Ten, Risa." Me dijo suavemente. "Y tú, Embry, si quieres ser un acosador en potencia, al menos apréndete los horarios de las niñas. Ahora le toca pecho, y dentro de media hora más o menos cambio de pañales."
"Caray, pareces tú la madre." Afirmó Jake.
"Jake, no te preocupes." Le dije sonriendoles y preparándome para darle el pecho a la niña. "Me encanta que Leah me apoye tanto, como Sue y Emily. Es como tener una madre conmigo para echarme un cable."
"Que yo sepa Leah ni Emily han sido madres, todavía." Dijo Embry para que Leah le gruñera algo.
"Oh, vamos. Seguro que no lo han dicho con mala intención." Le dije divertida. "Por cierto, hace un poco que no oigo a Donna."
"Está dormida." Dijo Seth.
"Ah, entonces podríais aprovechar que estáis los mosqueteros al completo para hacer algo más ¿no?" Les dije sonriéndoles de nuevo. "Donna duerme y Bella no creo que tarde mucho más, en cuanto acabe de comer y saque los aires."
"Yo casi prefiero quedarme." Dijo Seth. "No me importa y me está usando de almohada."
"Por favor…" Suspiré en broma. "Estamos tres mujeres y Billie, que ha sido padre. Seguro que entre 4 personas podemos hacernos cargo."
"¿Segura?" Me dijo Jake. "Siempre podemos quedarnos aquí y…"
"Va, no os hagáis de rogar." Les dije divertida. "Iros por ahí, saltad acantilados, correr un poco… lleváis días aquí concentrados, os habéis ganado un rato libre solo hombres."
"Ya, pero es que…" Dijo Embry.
"Oh, por dios." Dije bufando una vez de impotencia. "¿Qué tiene que hacer una madre primeriza para que su marido y los acosadores oficiales de sus bebés se larguen y la dejen respirar un poco?"
"Vale, vuelves a estar con las hormonas tontas." Me dijo Jake. "Mensaje captado, nos vamos a correr un poco. Si no me equivoco tengo aún mi moto y la de Bella Cullen en el garaje."
"La mía estará en casa, si el abuelo no la ha vendido cuando morí." Afirmé sonriendo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
"¡Qué pasada!" Dijo Embry cuando vio la moto que Rissa y yo habíamos arreglado cuando aún era Bellatrix. "¿De verdad es suya?"
"De verdad." Le dije recogiendo un papel que había sobre la lona con que la mantenían cubierta. "Lo que sí… creo que será mejor usarla esta noche y devolverla antes de que vuelva el abuelo. Como se entere que la hemos tocado igual nos corta algo por ahí abajo." Afirmé apartando el papel donde hacía el réquiem a su nieta que aún no parecía acabado del todo por un párrafo que faltaba o así.
"Igual no deberíamos haber entrado." Dijo Seth. "Como no deberíamos haber abierto el candado con la aguja, ni tampoco…"
"Ya, lo devolveremos en un rato, largo." Afirmé. "Y yo llevaré la moto."
La verdad es que en cierto modo, con ese estúpido gesto de cambiar mi moto de siempre y coger la que había sido de Bellatrix y que le tocaría a Seth o Embry, me sentía un poco más cerca de lo que fue aquel tiempo, breve, que habíamos pasado juntos; del Jake que era cuando conocí a Bellatrix.
"Está bien." Me dijeron.
"Me pido la de Jake." Dijo Seth.
"Vale, me cogeré yo la que traía." Cedió Embry. "Pero otro rato me la tienes que dejar, que no quiero quedarme sin dar una vuelta en esa preciosidad."
"Cuando Edmound vuelva y si nos deja." Afirmé.
(Salto espacio-temporal)
"Alto." Dije cruzándome en medio de la carretera aprovechando que iba en cabeza y parando a Seth porque venía el último mientras Embry me pasaba por lo cerca que venía tras de mí y regresaba para parar al contrario de mi moto para quedar los tres juntos mientras yo olía el aire preocupado.
"¿Qué ocurre, Jake?" Me dijo Embry mirándome.
"Oled." Les dije. "¿Oléis eso?"
"Huele como siempre." Afirmó Seth.
"Huelo sangre." Afirmé desmontando y poniéndole el pie de cabra a la moto sin perder de vista el punto donde parecía venir más fuerte el olor.
"Podría ser un animal salvaje." Me dijo Embry. "Probablemente sea un ciervo, por esta zona hay bastantes."
"¿No lo oléis?" Les dije avanzando hacia el borde de la carretera confuso ante ese olor.
Me daba igual que no lo entendiesen, pero ese olor no era normal.
"Vamos." Les dije. "Tened los ojos abiertos."
"Como quieras." Afirmaron.
Seth aún parecía tomárselo un poco más en serio, pero Embry parecía seguirnos la corriente como si esperase el momento apropiado para decirnos 'Ya os lo dije'.
Caminamos un buen trozo, hasta encontrar un punto donde el olor se hacía más fuerte y donde hasta Embry comenzó a preocuparse ante el olor que había.
Entonces me di cuenta de por qué no había olido como debía hasta que vimos el cadáver para poder unir el olor desconocido con las vistas.
"Oh, joder." Dijo Embry para saltar y casi hundirse.
"¡Cuidado!" Le grité. "Seth, échame una mano, vamos a bajar." Afirmé antes de colgarme del borde del pequeño cortado por el que discurría ese arroyo.
"Oh, coño, está seca." Afirmó Embry.
"¿Qué hacemos, Jake?" Me dijo Seth.
Aquel era el primer cadáver humano que habíamos encontrado, al menos el primero de Seth.
"Hay que llamar a Charlie." Afirmé sacando el móvil para llamar, solo que no fue a él sino a mi padre a quien llamé para que él le avisase.
(Salto espacio-temporal)
"¿Cómo lo has visto?" Le pregunté a Charlie.
"Tiene mala pinta." Me dijo. "Lo siento pero tengo que dar parte. No diré que lo habéis encontrado vosotros, pero tengo que…"
"No te preocupes, no importa." Le dije. "Pero necesitamos saber si ha sido…"
"Tiene una pinta similar a aquel guarda de planta que murió hace años, cuando… bueno, cuando la ola que se acercó." Dijo.
No hizo falta más que una mirada con Embry y Seth para saber los tres que pensábamos lo mismo: obra de vampiros.
"Voy a llamar a los Cullen." Les dije. "Con un poco de suerte tal vez puedan llegar para mañana."
"Puedo daros como mucho horas." Afirmó Charlie.
"Tendrán que ser suficiente." Afirmé para telefonear. "Con un poco de suerte tal vez hayan vuelto a su casa en la ciudad."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Billie)
"¿No tardan mucho?" Me dijo mi nuera acabando de fregar mientras yo secaba el último plato tras guardarle una parte grande a Jake por si acaso aparecía alguien más a cenar.
"Ya conoces a los chicos." Le dije intentando enmascarar mi preocupación por la llamada. "Estarán tomándose una cerveza por ahí."
"Se supone que están con las motos, pero bueno." Dijo.
Algo me decía que no acababa de tragarse la mentira, pero como tampoco tenía motivos para pensar que no pudiera ser cierta, no parecía decidirse a contradecirme.
Y la verdad es que me habían dejado preocupado cuando Jake me pidió que llamara a Charlie para decirle lo que habían encontrado. No había sabido decirme si se conocía al cadáver, pero Leah se había quedado en casa por seguridad y había cenado con nosotros.
"Rissa, las niñas se han dormido." Le dijo Leah. "¿No habría que meterlas en las cunas?"
"Ahora mismo voy." Le dijo. "¿Puedes ayudar a Billie con los platos mientras yo las meto en las cunas?"
"Claro." Le dijo para dejarla ir antes de susurrarme a mí. "¿De copas cuando sabe que se han ido con las motos?"
"Mejor que piense que mi hijo y sus amigos son unos inconscientes por eso que no que sepa la verdad." Le susurré de vuelta.
"Billie, Leah." Nos llamó Rissa entrando con la pequeña Donna dormida en brazos. "Voy a llevarla al cuarto y voy al baño, si me necesitáis… bueno, creo que voy a tardar un poco." Nos dijo.
"No te preocupes." Le dijimos.
"Oh, y Leah…" Le dijo reapareciendo en el hueco. "No he entendido nada de lo que habéis dicho, pero tengo buen oído, no teníais por qué susurrar, bastaba con haberme dicho que cerrara los oídos y hubiera hecho caso. Aunque… a saber lo que os traéis entre manos vosotros dos."
"Anda, vete al baño, demonio." Le dije divertido para verla irse canturreando por el pasillo antes de oírla entrar al cuarto que ocupaban. "Señor… no sé de dónde ha sacado ese oído…"
"Creo que desde el parto se le ha agudizado." Dijo Leah preocupada. "¿Y no han sabido decir quién era?"
"No, solo que parecía normal." Afirmé repasando lo que me habían dicho.
Eso quitaba, aparentemente, la posibilidad de que fuesen los único vampiros carnívoros que había por nuestras tierras últimamente. Aunque por lo que sabíamos por Rissa de sus recuerdos como Bella, aquel grupo era capaz de eso y más, claro que ella afirmaba y ponía la mano en el fuego por ellos, repetía y repetía que no atacaban a inocentes, aunque… ¿y si era eso lo que le hacían creer a ella?
Entonces vi que Leah estaba demasiado seria, como escuchando algo, algo que no estaba en la cocina.
"¿Qué oyes?" Le dije.
"Está hablando por teléfono." Me dijo. "Pero no entiendo nada."
"¿Cómo es el tono?" Le dije.
"Parece normal, pero… diría que hay momentos en que está un poco acalorada o… nerviosa." Me dijo poniendo una cara extraña. "Voy a decirle algo, no es bueno para los niños."
"Espera." Le dije reteniéndola del brazo con cuidado para hacerla mirarme. "No te metas, igual ella puede decirnos algo más luego."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Rissa)
"No pienso moverme de aquí." Le repetí a Phury por móvil. "Este es también mi hogar, y no pienso poner en peligro a las niñas saliendo solo porque creáis que haya peligro."
"Trixxy, esto es estúpido." Afirmó Maxi desde las sombras respetando mi voluntad de hablar en italiano para que no nos entendieran. "Ven con nosotros, iremos a algún sito que podamos protegeros y buscaremos a quien sea que…"
"¿Qué parte de que no voy a moverme de aquí no entendéis?" Le dije. "Las niñas y yo estamos perfectamente aquí, esto es nuestro hogar. Eso es todo lo que necesitamos."
"Phury supuso que dirías eso." Me dijo. "Por favor… no me hagas tener que hacer esto por las malas…"
"No voy a moverme de aquí, es mi última palabra." Afirmé. "Y tú tampoco vas a moverme de aquí, romperás tu promesa a los Diavvolo, y el sagrado voto de no violencia que…"
"Jagger está muerto." Afirmó. "Y mi voto de no violencia no hace referencia a emplear métodos menos suaves para proteger la vida de inocentes."
Era cierto, ambas afirmaciones eran dolorosamente ciertas, pero aún así conservaba la esperanza de que algo me diese la razón.
"No pienso moverme." Afirmé volviendo a coger a las niñas contra mi pecho y a la espalda. "Y no quiero que estés aquí. En ningún momento te he dado permiso para entrar en esta habitación, no quiero que estéis cerca de mis niñas mientras duermen."
Por un momento, hubo silencio y pensé que había conseguido lo que quería, pero aún así, no me fié y abrí la puerta.
Estaba preparada para salir cuando noté que me cogían el tobillo.
"¡Leah!" La llamé.
Supuse que era ella quien me cogería para ayudarme, pero en lugar de eso, fueron unos brazos fuertes.
"¿Estás bien?" Me preguntó una voz conocida.
"Lleváoslas de aquí." Dijo Billie.
"Leah, lleva las niñas." Le dijo el mismo hombre.
"Emmet que no se te olvide que nosotros cuidamos de los nuestros." Le dijo ella. "Rissa, déjame coger a las pequeñas."
No quería deshacerme de las pequeñas, pero no podía llevarlas a las dos todo el camino.
"Puedo yo." Afirmé.
"Señorita, voy a llevarte yo en brazos." Me dijo el moreno de los Cullen al que por fin había ubicado como el dueño de la voz.
"Me da igual, no pienso dejar a las niñas con otra gente." Afirmé.
"Rissa, no vamos a hacerles nada." Afirmó Leah.
"No pienso moverme hasta que Jake…"
"Jacob está al tanto." Me dijo Leah. "Me he trasformado en el salón un momento y he visto lo que piensa. Y está muy preocupado por vosotras."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Emmet)
Nos había costado un poco, pero finalmente habíamos conseguido convencer a Rissa de que actuase como una madre normal en vez de superprotectora y demasiado apegada a sus crías como para dejarlas en otras manos a la ligera cuando era consciente de que había peligro.
"Vale, Leah, lleva… lleva a Donna, por favor." Le dijo pasándole a la bebita rubia que había despertado y nos miraba a todos confusa sin decir nada.
"Donna quiere con mami y manita Tix." Dijo esta por fin.
"Donna, tienes que ser una niña buena y venirte conmigo." Le dijo Leah. "Mamá tiene que llevar a la pequeña porque es la más pequeña. ¿Lo entiendes?"
Hubiese esperado que negase, que se mostrase cabezota, pero entonces se mordisqueó el dedo dubitativa y desconfiada y asintió suavemente para estirar los brazos hacia Leah que la cogió y le dio un beso en la cabeza.
"Buena chica." Le dijo susurrando y sonriéndole cálidamente.
"Mantente todo el rato cerca." Le dijo Emmet. "EL camino puede ser peligroso. Billie, vendremos cuando…"
"No os preocupéis por mi." Dijo. "Podré defender el fuerte lo que haga falta, Sam y los chicos están avisados y van a dejar gente por la reserva para protegerla."
