CAPITULO 84: HUÍDAS. VISITAS INESPERADAS Y MOTIVOS DE PERSECUCIÓN.
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((Ya siento haber tardado tanto en dar muestras de vida, pero me ha costado bastante volver a encontrar la inspiración porque he pasado una mala época, de todas formas parece que la cosa va comenzando a mejorar un poquito y al menos he podido continuar un poco la vida.
Ya, lo sé, las rupturas son difíciles, pero al final acabas levantando la cabeza. :-) De todas formas prepararos que comienzo a estar de vuelta, jejeje.
Por cierto, espero que os guste.))
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(Voz de Edward)
"¿Habéis tenido problemas para llegar?" Le preguntó Carlisle a Emmet cuando llegó a casa con Rissa y las niñas, la menor en brazos de la madre y la mayor colgada de su cuello casi ahogándole.
"Sí, pero Leah se ha quedado a retrasarles y perderles con un rastro falso." Afirmó dejando a la mujer en el suelo y quitándose a la pequeña de la espalda para que esta corriera torpemente hacia su madre.
"¿Y Jake?" Preguntó esta cogiéndola en brazos.
"Ahora vendrá." Le dijo Carlisle.
"Está viniendo, pero da vueltas para perder su rastro." Afirmé viéndo sus ideas en mi mente tras centrarme en él. "Deberías descansar un poco."
"Tienes mala cara." Le dijo Esme cogiéndola del brazo para hacerle notar su presencia a Rissa. "¿Ya duermes algo?"
"No cuando Jake y mis amigos están fuera." Afirmó mientras yo notaba un grupo de mentes furiosas acercándose y las identificaba.
"Rissa, tienes visita." Le dije. "Deberíamos ir a pararles." Añadí para el resto.
"Voy yo." Afirmó Carlisle.
"Déjalo." Afirmó Jasper. "Iré yo. Las invitadas necesitarán un poco de atención."
"Espera." Le dijo Emmet levantándose. "Te acompaño, cuatro manos hacen más que dos." Añadió con ironía. "Además, esto se estaba poniendo un poco aburrido, para ser Forks."
"Tened cuidado." Les dije.
"Carlisle, será mejor que vayas." Me dijo Edward. "Avanzan rápido y van a encontrarse con lobos en nada. Puntualizo." Afirmó levantando un dedo pensativo antes de mirarnos preocupado. "Van a encontrarse con unos lobos que piensan que han sido ellos los asesinos."
"Esme." Oí entonces que decía Rissa. "¿Podría dar la luz del salón y encender velas?"
"Claro, yo… supongo que sí, claro." Dijo.
"La verdad es que sería preferible no encender el fuego." Dijo Alice. "Es… no nos gusta el…"
"El fuego, lo sé." Afirmó Rissa asintiendo. "No os hará daño, lo prometo."
"Si lo que quieres es luz deberías probar más cosas." Le dijo Edward. "El fuego es una idea, pero no nos hace sentir cómodos."
"¿Y si cogéis las lámparas y las ponéis aquí?" Dijo Emmet.
"Aún tenemos los focos de la fiesta de graduación." Dijo Alice. "Podemos montarlos."
"Chicas, lo dejamos en vuestras manos." Les dijo Jasper como dándose cuenta por mi inquietud de que no tardarían mucho en llegar una parte de los problemas.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Esme)
"Esto ya casi está." Afirmó Rosalie encendiendo la lámpara halógena que nos cegó a todos por un momento. "Jesús… esto parece un solarium."
"Gracias, es… necesitaba luz." Afirmó mientras oíamos un grito desde una esquina que había estado umbría.
"¿Qué ha sido eso?" Pregunté sorprendida como todas.
"Max, no puedes entrar aquí." Le dijo Rissa en italiano supongo que sin ser consciente que la mayoría allí sabíamos hablarlo y lo entendíamos.
"No digas tonterías, tienes que venir." Le dijo una voz bajo el sofá. "No es seguro quedarte aquí."
"No voy a irme contigo." Afirmó ella. "Aquí no puedes tocarme, ni siquiera tú."
"Rissa, intenta ser caval." Le dijo él. "Por favor, déjanos ponerte a salvo."
"Ya estoy a salvo." Afirmó ella.
Así que eso era lo que pasaba, ese tipo de las sombras quería llevárselas, para ponerlas a salvo supuestamente, pero era evidente que Rissa no se fiaba de él.
Miré a Esme y Alice y al darme cuenta de su preocupación asentí y salté a donde estaba la madre con las dos niñas y le puse una mano encima a ella para que supiera que estaba allí.
"¿Todo bien?" Le pregunté sin dar a entender que la hubiese entendido ni tampoco lo contrario.
"Sí, es… me gusta la luz del sol." Afirmó. "Como no puedo quedarme más ciega…"
"Perdone." Llamó entonces Esme. "¿No debería venir aquí? Es de mala educación esconderse cuando…"
"Soy yo la que no le dejo entrar." Afirmó Rissa. "Mientras haya tanta luz no puede moverse, no hay sombras, así que no puede entrar."
Ahora entendía por qué esa manía con poner tanta luz que dolía a la vista.
"Voy a por unas linternas." Afirmó Alice para desaparecer.
Debía haber linternas en la casa, así que si nos armábamos con una cada una, no iba a quedar un solo sitio que no estuviese iluminado.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jacob)
Me dolían las almohadillas de las patas, me dolían las patas y desde luego, me dolía la nariz por la peste a vampiro que comenzaba a hacerse cada vez más densa hasta que llegamos a donde los cuatro hombres Cullen estaban encarando a un grupo algo más grande de vampiros, encabezados, claro estaba, por Jagger Diavvolo y las 2 chicas que parecían sus subordinadas. Entonces pasé embistiendo a los que pillé por medio hasta parar antes de chocarme contra Emmet Cullen.
"Así que ahora jugais con chuchos." Dijo la del pelo rosa mientras la morena seductora me guiñaba un ojo y me lanzaba un beso al aire que gruñí.
"Jake, no te despistes ni un segundo." Me avisó Jasper a mi otro lado. "Son gente peligrosa, no les escuches."
Genial, era un as en pasar de vampiros, no me iba a ser difícil pasar de ellos.
"Entregadnos a Rissa y no os haremos daño." Dijo Diavvolo.
"Por encima de mi cadáver." Gruñí consciente de que no oiría nada.
"No vamos a entregar a nadie." Afirmó Carlisle. "Y creo que Jacob tampoco tiene intención de acceder a vuestras peticiones. Así que, considerando que hay gente que no debería estar, vosotros sois más y ahora mismo, estáis en nuestras tierras, lo más sabio sería iros pacíficamente."
"Tú lo has dicho, Cullen." Le dijo la pelirrosa. "Somos más, y ahora que los Vulturi están criando malvas, es hora de que los más fuertes tengamos el poder."
No podía creerme lo que estaba oyendo.
Incluso yo sabía que era una locura tentar así al orden que habían establecido los Vulturi solo porque ya no quedara vivo nadie del trío. Porque aunque no estuvieran su sociedad tenía que permanecer ocultos al mundo en general y otros saltarían para detener a quien no lo respetase, y los Cullen no eran precisamente pocos, por no hablar de que ahora estaban en parte en nuestras tierras y no nos íbamos a quedar de brazos cruzados con eso.
"¡Jake!" Oí gritar de repente a Leah en mi mente. "¡Jake, no he podido pararles, van hacia allí!"
"¡Voy a casa de los Cullen!" Afirmó Seth.
"¡Entendido, yo también!" Afirmaron Quil y Embry, más el último que el primero.
Miré a Edward y asintió mirándome antes de devolverle la vista al grupo.
"En estos momentos quien sea que sea el enemigo está viniendo hacia aquí." Afirmó. "Lo más sabio sería unir fuerzas para contenerles mientras les damos al resto la oportunidad de poner a salvo a las mujeres y las niñas."
"Nosotros vamos a ponerlas a salvo." Afirmó Phury intentando pasar el cerco, solo que yo fui más rápido y le atrapé por el pie, casi por suerte.
"Aquí necesitamos refuerzos." Grité para quien me oyera. "Los que no estéis a controlar la huída de la casa Cullen mejor venir."
Hubo unas cuantas respuestas afirmativas y pude ver que algunos no estaban tan lejos como había pensado al principio que estarían.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Rissa)
"¿Qué ha sido eso?" Preguntó Bella Cullen.
Hacía un momento que lo había oído, me había preocupado hasta que me di cuenta que eran paso de patas almohadilladas y no de pies, lo que significaba que era algún animal, y eso ya no me asustaba tanto.
"¡Obo!" Gritó Donna feliz a mi lado dando unas palmadas felices.
"Quien sea, no entréis como animales aquí." Afirmé.
"Chicos, será mejor que entréis en forma humana." Les dijo Esme. "No queremos sombras aquí."
"Jake nos ha dado instrucciones de llevaros a algún otro sitio, a algún sitio a salvo." Afirmó Embry acercándose a juzgar por el tono de la voz.
Eso y que las chicas parecieron contener la respiración hasta que oí rasgar algún tejido y me cogieron de la mano libre para hacerme tocar lo que parecía una tela de cortina y luego me llevaron la mano a la cara del que guiaba mi mano para que le 'viese'.
"Embry, Maxi está esperando a que nos movamos." Le dije. "Quieren ponernos ellos a salvo, pero… yo no quiero irme hasta que no venga Jake."
"Descuida, no vamos a dejar que os pongan un solo dedo encima." Me dijo haciendo una caricia a la pequeña Trix en la cabeza antes de volver a dirigirse a mí. "Confia un poco más en nosotros, podemos protegeros a las tres y al resto del mundo a la vez."
"Sabes que confío en vosotros." Afirmé sonriéndole. "Sois fuertes, pero yo tampoco soy una inútil."
"Dios nos libre de pensar ni por un segundo eso." Afirmó divertido mientras presentía movimiento en la casa y enseguida captaba cosas que revelaban que había llegado alguien más por lo que miré en su dirección.
"Soy yo." Afirmó Jasper. "Vengo a trasmitiros el plan."
"Rissa, confía en nosotros también." Me dijo Alice, la menor en tamaño de la familia Cullen salvo por la cría.
"¿Qué pasa ahora?" Dije.
Oí susurros y entonces alguien acercó su boca a mi oído para susurrarme.
"Rissa, Alice es una gran conductora, os llevará a Embry, tus niñas y a ti en un coche mientras Bella y Esme se encargan de dejar un falso rastro con tu ropa para disfrazarse." Me dijo Jasper. "Esme irá con Rosalie en otro coche."
"¿Y Jake?" Le pregunté.
"Somos fuertes." Afirmó Seth.
"Jake puede cuidarse solo." Afirmó Embry. "Y tú necesitas ahora mismo ponerte a salvo, si no por ti, por tus hijas."
"Pero Jake…" Dije.
"No podemos dejar que os pase nada." Afirmó cogiéndome las manos con Trix en mis brazos y regazo. "Rissa, por favor, POR FAVOR, déjanos que hagamos lo que mejor sabemos hacer, déjanos protegeros." Me pidió trasmitiéndome la necesidad en sus palabras.
No quería irme sin saber siquiera que Jake estaba bien, sin oír su voz diciéndome que todo saldría bien, pero… Embry tenía razón. Quería confiar en ellos, CONFIÁBA en ellos.
"Necesitaré alguien que me haga de lazarillo." Suspiré. "No conozco esta casa bien."
"Gracias." Me dijo Embry poniéndome mi mano en su brazo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Alice)
"¿En serio es necesario ir tan rápido?" Me pregunta Embry mientras doy un ligero bandazo para evitar un camión mientras adelantaba 5 coches de golpe.
"¡¿Eso era un trailer?" Pregunta Seth asustado mirando hacia atrás.
"Chicos, no ayudáis nada." Les dije nerviosa porque el bebé había comenzado a llorar de nuevo con el bandazo.
"¿Ves? Has hecho llorar a Bella." Me dijo Embry.
"Vale ya, todos." Dijo Rissa meciendo a su hija. "Por dios, me estáis estresando hasta a mí."
"Icos alos." Dijo la pequeña rubia levantando un dedo desde el regazo de Seth.
"Nosotros no somos." Le dijo Seth. "Es la chica mala que va al volante que quiere matarnos de un susto."
"Ica ala." Dijo la pequeña rubia.
"Que suerte que yo no veo nada." Dijo Rissa con ironía. "Y no hagáis a mis niñas decir tacos. Donna, no se dice 'mala' a la gente."
"Así que te llamas Donna." Le dije intentando aflojar un poco la tensión de tener que ir conduciendo como una loca para escapar de Forks.
"Donna." Afirmó feliz. "¿Tú?"
"Yo soy Alice." Afirmé.
"Alice, luz." Me pidió Rissa.
"¿Para qué la necesitas?" Le pregunté mientras ella buscaba por el techo lo que supuse que sería el botón de la luz interior.
"Espera." Le dijo Seth para cogerle la mano como pudo puesto que tenía a Donna encima y poniéndole en ella una linterna. "Aquí tienes, pero ten cuidado, a Alice podrías…"
Fue un poco violento, pero entonces hizo una ráfaga que me hizo parar el coche en la cuneta a esperar a que parara.
"¿Estás ya contenta?" Le dijo Embry frotándose con fuerza los ojos cuando paró la luz. "Nos has dejado a todos ciegos."
"Mejor ciegos que no desaparecidos en las sombras." Dijo ella poniéndose la linterna en el regazo. "Deberíamos llegar a donde sea ya, no creo que tarde en descubrir que ya no tengo luz dada y vuelva a intentarlo, esta vez con menos sutileza."
"Vale, tengo una idea sobre esto." Dije marcando con el manos libres el número de Edward. "Conozco un sitio donde podemos conseguir que no haya sombras."
"¡ALICE, CUIDADO CON ESE!" Me gritaron atrás.
Demasiado tarde, no pude evitar chocar aunque frené con tiempo y le di un terrible volantazo para intentar esquivar un obstáculo en la carretera que acababa de aparecer de la nada.
Noté el golpe y cómo el coche hacía un par de trompos, aunque intenté saltar fuera con los que pude, pero no pude ni salir, algo me retuvo en el coche con fuerza del tobillo, lo que sí pude hacer fue sacar fuera a las niñas y a la mitad de uno de los chicos mientras Embry intentaba sacar a la madre sin éxito.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Rissa)
No podía ni moverme, me dolía todo horrores, lo que si notaba eran un par de brazos protegiéndome parte del cuerpo mientras en la otra parte, notaba frío y nieve.
Intenté gemir, pero me dolía demasiado el pecho.
Entonces noto alguien que tira de mí con cuidado, como intentando sacarme de lo que debe ser el coche ahora, pero me quejo porque noto como si me fuesen a arrancar los brazos y percibo cómo se acercan hasta tocarme la cintura donde algo se me clava para tirar con fuerza de ello haciéndome notar mejoría.
Entonces noto cómo alguien me coge en brazos y me lleva, pero le empujan y noto un viento de ráfaga que pasa al lado mientras quien me lleve, camina rápido hasta que me pega la cara contra el pecho y noto frío.
Entonces me revuelvo e intento hacer que m suelten, pero es inútil.
Entonces noto aliento en mi cuello y un pinchazo, hubiese jurado que es un mordisco, pero solo es un pinchazo.
Enseguida comienzo a ponerme mejor, los dolores comienzan a remitir y entonces, el sonido vuelve.
"Oye, eh, oye." Me dice una voz grave. "¿Puedes oirme? Rissa, oye, chica."
"Ghamaahhhh." Consigo farfullar.
"Tranquila, todo está bien, estamos sacando a todos de ahí." Me dice la voz.
"Felix, se están acercando demasiado rápido." Dice otra voz.
"Cárgalos en el auto." Dice este. "Haz que el conductor te ayude, voy a llevarla a ella delante."
"¿Y qué hacemos con las crías?" Dijo la otra voz.
"Vendrán con nosotros." Afirma el tal Felix.
Mis hijas, daría lo que fuera por poder tocarlas.
Intento despertar, tengo que hacerlo, mis niñas me necesitan… pero no puedo.
"La medicina no hace efecto." Afirma quien me tiene. "Tsk, debería bajar la fiebre…"
Así que eso tenía, fiebre…
De nuevo oí ruidos de pelea hasta…
"Ya basta." Dijo Carlisle Cullen.
"No queremos haceros daño." Afirmó el que no me sujetaba. "Hemos venido por la abominación. Dádnosla y nos iremos."
"Así que estábais relacionados con esto." Dijo Carlisle.
"Nosotros vamos por libre." Le dijo el que no me sujetaba.
"Habíamos oído que había más de los nuestros en la peninsula." Afirmó el que me tenía, Félix. "Lo que no nos… esperábamos era… encontrarnos esas chapuzas que nos arriesgan a todos a ser descubiertos, todos."
"Corta el royo, Félix." Dijo el otro. "Dadnos a las niñas y todo saldrá bien."
"No." Conseguí decir yo. "Son mis hijas, no… nadie va a… tocarlas un pelo."
"Rissa, tranquila." Me dijo Carlisle. "Félix, Demetri, Rissa necesita atención urgentemente, las niñas…"
"No llames niñas a eso." Dijo el otro Demetri. "Son… abominaciones."
No necesitaba verlos para saber que estaba a un metro y poco más de medio de donde Felix me tenía, así que cogí lo primero que tenía a mano, un chupete del bolsillo para tirárselo y cuando Félix aflojó, tirarme al suelo para coger todo lo que tenía a mano para tirárselos, a los dos dado que Felix intentaba cogerme de nuevo.
"¡No vais a ponerle un dedo encima a mis niñas!" Les rugí notando cómo la fiebre comenzaba a subirme por momentos y comenzaba a dolerme la cabeza.
"Rissa, vale ya." Me dijo Embry atenazándome entre sus brazos. "Cálmate, por favor. Estás ardiendo."
"¡No, nadie va a tocar a mis hijas!" Le grité.
"Nadie va a tocarlas." Afirmó Alice cerca de nosotros.
"Si protegéis esas abominaciones…" Dijo Demetri.
"¡Son mis hijas!" Le rugí intentando soltarme de nuevo sin éxito dado que los chicos eran demasiado fuertes y oyendo aullidos de lobo a lo lejos.
"Embry, Seth, Alice, llevarlas al coche, yo me encargo." Afirmó Carlisle.
"Carlisle, no podemos dejarte solo con ellos." Le dijo Alice.
"Ahora mismo es más importante proteger a las dos niñas y la madre." Dijo Carlisle. "Rissa, procura calmarte, esa furia no te hará bien."
"¡Son mis hijas!" Le grité.
"Tranquila, no vamos a dejar que os hagan nada." Me dijo Embry. "Pero cálmate, me estás quemando."
¿Quemándole?. ¡¿A quién le importaba que tuviera unas décimas de fiebre?. ¡Querían quitarme a mis hijas!
Entonces noté otro contacto, algo que me hizo calmar al momento.
"Embry, coge a Bellatrix." Le dijo Jake sujetándome mejor y cargándome en brazos como si fuese una pluma. "Alice, nosotros nos vamos. Correremos hasta que nos sangren las patas."
"O tal vez incluso más." Afirmó Embry con ironía.
"Rissa, ahora vamos a correr un poco, pero pararemos y tendrás que confiar en nosotros y agarrarte con fuerza a mí." Me dijo Jake susurrando en quileute.
"¿Por qué quieren a las niñas?" Le dije.
"Probablemente porque somos dos padres." Me dijo. "Los Vulturi nos odian, a todos nosotros."
"No pienso dejar que las cojan." Afirmé.
"Y nosotros tampoco a vosotras." Afirmó Embry.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
"Jake, corre, tu familia te necesita." Me había dicho Edward.
De eso hacía ya horas, llevábamos horas corriendo al límite de nuestras almohadillas, por bosques, caminos, ríos y carreteras.
Habíamos robado unos coches para ir tirándolos y perder nuestro rastro. Uno de nosotros conducía hasta perder el rastro y corría hacia nosotros para seguirnos, entonces nos juntábamos.
"Jake, para." Me pidió Rissa a mi espalda.
"Jake, Rissa parece estar mal." Afirmó Seth.
"Y Bellatrix está inquieta." Añadió Embry.
"A 10 kilómetros hay un área natural." Afirmé. "Pararemos allí, serán menos de 5 minutos."
Nos dolían las patas, teníamos las almohadillas desgastadas y pronto sangraríamos, no podíamos permitirnos eso tampoco.
Entonces algo me llamó la atención.
"A la derecha." Afirmé desviándome.
Un segundo después, ambos me seguían, y apenas dos minutos después…
"Jake, hay demasiada gente." Dijo Embry poniéndose a la defensiva.
"Por eso será perfecto." Afirmé. "No hay olor que delate enemigos de ningún tipo, si nos rodeamos de gente… nuestras probabilidades de escondernos o huir en el caso de que las cosas se pongan feas aumenta."
"Ahí seguro que habrá pañales." Afirmó Seth.
Decisión aprobada, nos separamos un poco y dejamos a nuestras chicas en el suelo con cuidado para destransformarnos y vestirnos.
"¿Jake?" Me llamó Rissa preocupada.
"Tranquila, estamos aquí." Afirmé cogiéndola de la cintura para besarle el pelo. "Vamos a ir a una población."
"Pero ahí hay gente." Me dijo mientras los chicos le daban a sus hijas con cuidado.
"Por eso mismo." Le dije. "Nos dará una oportunidad."
Esta vez no hay quejas, no dice nada. Parece pensar y temo que me diga algo, que se oponga y tener que perder un tiempo precioso en intentar convencerla, pero…
"No perdamos tiempo." Asiente suavemente cogiendo mejor a nuestras niñas.
Con cuidado la cojo. Es monte a través, pan comido para nosotros pero un infierno para ella, así que la cojo y ella se deja, con nuestras niñas en brazos y ella en los míos.
(Salto espacio-temporal)
"Vaya… esto parece animado." Afirma Seth sonriendo mientras pasamos por una feria improvisada.
"No está mal, con tanto animal el olor es horroroso." Afirmó Embry.
"Donna quiere ahí." Afirma la pequeña señalando a un cerdo gordo.
"No, claro que no." Le dije. "Tenemos que estar juntos. Buscaremos otra comida."
"Iré a conseguirle algo." Afirma Seth.
"Ven con mami, Donna…" Le dice Rissa sonriéndole y mirando hacia donde salió su voz para que ella corra a cogerle la mano que le ofrece. "Bueno… ya estamos aquí. ¿Y ahora qué?"
"Ahora a esperar a que alguien nos encuentre." Le digo mirándo a un lado a mis dos compañeros y amigos y al otro a mis chicas, mi familia. "Solo esperemos que sean amigos."
