HOLA, COMO LES VA?, PRIMERO QUE NADA QUIERO AGRADECER TANTOS REVIEWS HERMOSOS, SOLO PUEDO DECIRLES QUE USTEDES TAMBIEN ME ENCANTAN, SON EL MOTOR DE TODO ESTO, NO PUEDO CREER YA PASAMOS LOS 500 REVIEWS WIII. BUENO POR OTRO LADO ME SIENTO MUY CONSTERNADA PORQUE NOS QUEDAMOS SIN PLUTARCH :( FUE MUY TRISTE RECIBIR ESA NOTICA HOY POR LA MAÑANA, PERO MAS TRISTE POR LAS CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE FALLECIO EL ACTOR PHILIP SEYMOUR, UN TOTAL DESPERDICIO, EN FIN SIN MAS LES DEJO EL CAPI.
Capítulo 36
El olor a antiséptico, desinfectado, hospital, me trajo por fin a la realidad, pero a su vez también me trajo recuerdos muy desagradables de mi vida, cuando finalizaron mis primeros juegos y me tenían en una cámara aislada sin saber que había pasado con Peeta, al estar en el distrito 13 después de mis diversos episodios, o cuando fui herida y Johanna se robaba mi morfina y también me recordaba el peor de todos… cuando me recuperaba de mis heridas en la guerra dentro del capitolio, heridas que sanaron, pero dejaron la más grande de todas, Prim. Por lo mismo me reusaba abrir los ojos, no quería saber nada, hasta que vinieron las imágenes de todo lo que había pasado el día de hoy, los intrusos del 13, el doctor Aurelius, toda esa gente, los chicos heridos, Peeta extraño y… -¡Haymitch! – grite.
-Hey, hey tranquila – Peeta intentaba impedir que me levantara, me tomaba por los hombros – todo está bien, tranquila –
-Pero… Peeta ¿Qué paso con Haymitch? ¿tu estas bien? – busque de inmediato su mirada, ahí era donde me iba a dar cuenta si todo estaba volviendo a su cauce, dentro de lo cabe, porque nada volvería a ser igual. Sus ojos se veían más obscuros de lo habitual, pero tranquilos.
Mi cabeza no dejaba de girar, por lo que me volví a recostar sobre la camilla en la que me encontraba, al tiempo que empezaba a ver el lugar donde estaba, puesto que no era la clínica del distrito.
-Haymitch le hicieron una cirugía para sacar la bala, porque se incrusto cerca del hueso, ahora está en recuperación- dijo Peeta mientras me escrutaba el rostro para ver algún signo de mi estado de ánimo o incluso mi estado físico – según el doctor Marck todo salió bien, en unos días se podrá ir a casa, pero va necesitar un poco de ayuda, ya que su pierna estará inmovilizada –
-¿y tú? – le dije -¿Cómo estás? ¿ya te revisaron? – mi respiración empezaba agitarse un poco, no sabía muy bien porque estaba entrando en un estado de ansiedad - ¿ya viste a Haymitch? –
-Tranquila bonita, una a la vez – mi diente de león me regalo una sonrisa para reconfortarme – necesitas serenarte… -
-Peeta tiene razón Katniss – el doctor Aurelius apareció por la puerta – gran parte de tu desmayo fue por tu ataque de ansiedad –
En ese momento fui consciente de que había pasado, empecé a recordar que era lo que había sucedido, por qué termine en este lugar, recordé que justo cuando estuve a punto de caer vi los ojos de Peeta, los cuales me decían que una crisis estaba en puerta, provocando gran frustración enojo e impotencia al no poder hacer nada para detenerla y más que todo, que esta situación era mi culpa, ya que sí él no estuviera conmigo, tal vez podría estar viviendo tranquilo. Todos esos sentimientos provocaron una ansiedad que no pude controlar y si a eso le sumamos mi estado físico, simplemente perdí la conciencia, dejando de saber que estaba pando a mi alrededor.
-¿Qué fue lo que sucedió? – dije viendo aleatoriamente de Peeta al doctor.
-Que la ansiedad y el esfuerzo que tuviste no fue buena combinación – contesto el doctor algo… aflojerado.
-Si doctor, sé que me desmaye, pero… - no sabía cómo preguntar si Peeta había pasado por algún tipo de crisis, ya que en este momento se encontraba muy tranquilo - ¿Qué hora es? –
-Son la una de la mañana señorita –
-Vaya es… -
-Tranquila Kat, lo que necesitas es descansar – Mi chico frotaba lentamente mi brazo.
-Pero… ¿Peeta ya viste a Haymitch? ¿Hablaste con él? –
-No yo… - de repente vi un poco de duda y un poco de culpa en el rostro de Peeta.
-El joven aquí, no ha querido bajar del aerodeslizador…-
-¿Qué? – mi grito interrumpió al doctor -¿Estamos en un aerodeslizador? – intente ponerme de pie, era obvio que había entrado en pánico.
-Hey no te aflijas, aún estamos en el distrito – contesto Peeta al tiempo que me abrazaba.
-La clínica era un… caos con lo de Haymitch y en atender al otro muchacho que tenían heridas… considerables – empezó a explicar el doctor – tú al desmayarte decidimos traerte aquí para que fueras atendida como era debido –
-Quiero ir a ver a Haymitch y a los chicos – en gran parte era lo que quería, pero también lo que me hacía sentir incomoda era estar en un aerodeslizador nuevamente.
-Katniss todos afortunadamente están bien, yo vi a Haymitch, ahorita tiene el efecto del sedante y cuando pase estará de muy mal humor por el dolor, tu necesitas descansar, se te atendió un cuadro de ansiedad, así como también se te suministro medicamento para los golpes –
-Doctor… en verdad nos gustaría verlo, creo que ni Katniss ni yo estaremos tranquilos hasta que… - mi chico me volteo a ver buscando algo de apoyo.
-Hasta verlo vivo y con su mal genio – dije antes de que él continuara.
-Está bien – contesto el doctor pero negando con la cabeza a la vez – le diré a Halord que bajaras de la unidad –
El hombre que informo por su radio que Haymitch estaba mal, fue quien nos acompañó, al parecer era el encargado del… grupo que llego del capitolio.
-¿Dónde están… los tipos del 13? – pregunte camino a la clínica.
-Están custodiados dentro del aerodeslizador, no tiene de que preocuparse señorita Everdeen – contesto el hombre.
-¿y Susan y Carl? – esta vez fue Peeta quien pregunto, por lo que llegue a dos conclusiones, o no quiso despegarse de mi mientras estuve inconsciente y enterarse un poco de que pasaba u otra era que tal vez estaba fuera de sí, que tal vez la crisis no le había permitido saber nada, esperaba que fuera la primera opción.
-Ellos están en lo que es ahora la alcaldía, estarán retenidos ahí mientras tenemos noticias del Capitolio –
-Después de tu llamada, se decidió mandar un grupo especial para aquí, a la presidenta Paylor le hubiera gustado venir, pero ella salió directo al 13, tenía que atacar el problema de raíz – continuo el doctor, ya que al hombre al parecer no le íbamos a sacar mucha información, afortunadamente estaba aquí el doctor, quien según mi impresión era algo… comunicativo con ciertas cosas.
-Espero que Paylor esté bien – mi chico estaba pensativo.
-Sí que todo esto… bueno – no sabía cómo expresar que esperaba que esto no se hiciera más grande, que ella lo pudiera controlar.
-No se preocupen, hasta el momento no tenemos noticias, pero de todas manera creo que ella dejo todo muy bien especificado en caso de que las cosa se pusiera fea en el distrito 13 –
-¿Creen que ellos sepan lo que paso aquí? – dijo Peeta.
-Claro que saben, esto estaba bien planeado – contesto Halord
-Hay muchas cosas que contarles, pero mejor veamos a Haymtich primero y yo creo que lo más adecuado es que vayan a descansar, fue un día difícil, mañana les contare todo, como quiera creo que Halord ha ido entrevistando a los otros chicos poco a poco -
-¿Saben si Haymitch… si él hablo con alguien en medio de la trifulca? – pregunte debido a que en algún momento entro a mi cocina.
-Creo que le pidió apoyo a alguien de los chicos, no estamos del todo seguros – dijo esta vez Halord.
-Ahora no te preocupes Katniss – continuo el doctor – mañana ataremos cabos de todo y… lo mejor es que estés tranquila, no queremos que te alteres –
A veces me chocaba que me trataran como una débil, como una desorientada mental, porque no me querían decir nada o me trataban como si fuera muy… delicada.
Al entrar en la clínica Paul nos atacó prácticamente, dándome una idea de cómo se había sentido Peeta hace un momento que yo actué igual.
-¿Katniss te revisaron? – fue la pregunta que volvió a repetir en más de una ocasión.
-Calma Paul – lo interrumpió el doctor Marck – Señorita Everdeen no sé si le hicieron un estudio a conciencia, pero no estaría de más que viniera mañana en ayunas para unas pruebas de sangre, debemos descartar alguna anemia o embarazo, que son las causas más comunes cuando hay un desmayo –
-¿Q…qué? – simplemente sentí como mis mejillas ardieron, el hecho que todo mundo creyera que por dormir con Peeta, significaba que ya había pasado algo entre nosotros me hacía sentir muy incómoda.
-Perdón, creo que no es el lugar – dijo el doctor Marck.
-Creo que si – dijo Paul entre dientes.
-Venimos a ver a Haymitch – Peeta hablo rápido, desviando la tensión del momento – no sé si… nos permita pasar a los dos –
-Verán chicos, él esta sedado, lo mejor es que regresen mañana, aparte hay horas de visita – el doctor Marck siempre trataba de ser muy propio.
-Doctor no nos vamos a ir hasta no verlo – dije muy segura.
-Mmm, creo que ya te sientes mejor – comento Paul.
-Sí, así que necesitamos verlo y… bueno no sé donde estén Steven y Alex, también me gustaría verlos –
-Bueno ellos supongo que descansando en casa, no fue necesario que se quedaran aquí –
-Se decidió que mañana se entrevistara a todos a conciencia – agrego Halord.
-Así que les recomiendo lo mismo, vayan a descansar – decía el doctor Marck – a no ser que se sientan mal y quieran que los examine –
-Doctor, en verdad necesitamos ver a Haymitch, le prometemos que será rápido – insistió Peeta.
-Creo que lo mejor es que los deje pasar – agregó el doctor Aurelius – que pasen de rápido, comprueben que está bien y listo –
-Por cierto, ¿Quién de ustedes se quedara hacer guardia? – Agrego Halord – porque el que no se quede a cuidar necesito que me acompañe al aerodeslizador –
-¿Qué? – fuimos varios los que hicimos esa expresión.
-Yo me quedare – el doctor Marck se veía muy calculador – Paul necesita descansar, recibió un fuerte golpe, así que preferiría que fuera a casa no al aerodeslizador –
-Lo lamento, esto es de rutina, pero… - Halord volteo a vernos dudoso – tiene que ser custodiados, hasta no saber exactamente su vínculo con el distrito 13 –
-¿De qué está hablando? – Peeta se veía molesto y no estaba de más, insinuar que tal vez Paul y el doctor tuvieran algo que ver con la gente del 13.
-Tranquilos – esta vez el doctor Aurelius fue quien intervino – esto es rutina, no es nada del otro mundo, al contrario, tengo entendió que este joven ayudo en el momento más difícil – El doctor abrazaba a Paul.
-Así es, por lo que se me hace una injusticia que lo quieran tener en ese aerodeslizador como un delincuente, como… como esos tipos del 13 – dije indignada –Paul necesita descansar como debe ser –
-Katniss tiene razón y el doctor Marck ha hecho todo lo posible por ayudar a Haymitch – Peeta empezó apoyarme – no cualquiera se viene a un distrito que estaba hecho cenizas, con una clínica que pues… apenas tiene lo elemental –
-Vamos no se alteren, mejor pasen a ver a Haymitch y vayan a casa – el doctor Aurelius nos hablaba como si fuéramos unos niños.
-Pero Paul no debe ir a ese aerodeslizador – yo empezaba a sentirme mal, mareada y enojada.
-No hay problema chicos – al fin hablo Paul – si es necesario por mí no hay problema no tengo nada que ocultar – Paul se veía despreocupado, pero a mí me preocupaba que se desmayara tan fácil, quiere decir que el golpe fue muy certero.
-A parte ¿no necesita observación? Tuvo un golpe fuerte, que lo desmayo – alegue.
-A ver, a lo que venían ustedes, esto es aparte – el doctor Marck paro la discusión – por favor pasen por aquí, aprovechen que solo será un momento –
Haymitch dormía tranquilo, como si nada hubiera pasado, incluso esta vez no se vea los vestigios de las pesadillas de la arena o alguno de los horrores que había experimentado. No estuvimos mucho tiempo pero al menos sirvió para que nos tranquilizáramos al ver como dormía, con su respiración acompasada.
-Vamos chicos, es hora de salir los están esperando y no puedo permitir que estén aquí fuera del horario de visitas, dejémoslo descansar, todo está bien y controlado – nos alentó el doctor Marck.
Al salir le volví a preguntar al doctor por el estado de los demás chicos, Steven tenía roto un dedo de la mano izquierda, una costilla fisurada, varios hematomas en el cuerpo y un ojo morado, fue el primero en ser entrevistado sobre los hechos de las últimas horas. Alex le acomodaron el hombro, por lo que fue necesario ponerle un inmovilizador, el labio lo tenía lesionado, incluso le tuvieron que poner puntadas, pensando en que cuando Johanna se enterara, estaría muy molesta; también lo entrevistaron entre curación y curación. Paul simplemente había recibido un fuerte golpe, el cual fue monitoreado a través de unas placas y ejercicios psicomotrices para descartar cualquier cosa, debido a la intensidad del golpe, al parecer todo estaba bien.
-Vamos es algo tarde, ha sido un día difícil – el Doctor Aurelius se veía cansado, haciéndome pensar que le hacía falta su siesta.
-Señor, ¿habrá algún tipo de vigilancia extra? – Peeta se dirigió a Harold, sin moverse de su lugar.
-Sí, no se preocupen, tanto su casa como la de la señorita Everdeen estarán con un agente, hasta que no tengamos alguna indicación del capitolio o saber algo de la presidenta no saldremos del distrito –
-Le tengo una propuesta para que no divida a sus hombres – continuo mi chico, sorprendiéndonos un poco a todos – por qué no deja que Paul se quede, ya sea en mi casa o la de Katniss, es decir, creo que lo mejor es que los tres nos quedemos en la misma casa –
-no creo…-
-Permítame explicarme – Peeta lo interrumpió – Paul ha demostrado ser un buen amigo, como se darán cuenta en las investigaciones, él lo que menos querría es hacerle daño a Katniss, no creo que deba ser tratado como un sospechoso por su lugar de origen –
-No es tanto por eso, sino que mis instrucciones es protegerlos y mantener en orden el distrito, así que esa es tan solo una medida –
-Lo entiendo, pero le repito, él no es un peligro y después de su apoyo hoy, lo que merece es dormir tranquilo en una habitación – dijo Peeta.
-A parte si llegará a pasar algo, que obvió no será el caso – seguí argumentando – ustedes estarán cerca –
-Creo que los chicos tienen razón – nos apoyó el doctor Aurelius.
-Y no olviden que sería dos contra uno – bromeo Paul – ¿no vio como dejaron a esos tipos? –
-Si, el joven ni siquiera es bueno en combate – agrego el doctor Marck quien escuchaba tranquilamente, pero pude notar un tono burlón, incluso una leve sonrisa.
Halord accedió a que Paul se quedara en casa de Peeta, ahí fue donde nos quedamos todos, puesto que en mi casa las cerraduras estaban forzadas. Notamos que al salir de la clínica había ahí dos tipos en la entrada, al parecer iban a custodiar al doctor Marks, no tanto como protección.
N/A:QUE TAL? LES GUSTO? YO ESPERO QUE ASÍ, NO OLVIDEN QUE SUS REVIEWS SON MAS QUE BIEN RECIBIDOS. ESPERO QUE ESTA SEMANA ESTE MAS TRANQUIS EN LA CHAMBA Y NO TENGA QUE QUEDARME HORAS EXTRAS Y ASI PODER ESCRIBIR PARA VER SI EL VIERNES LES PUEDO SUBIR EL SIGUIENTE CAPITULO, PERO EN CASO DE NO SER POSIBLE EL PROXIMO LUNES LO TENDRAN AQUI. SALUDOS Y CUIDANSE MUCHO, DIGAN NO A LAS DROGAS.
