CAPITULO 88: FUTUROS INCIERTOS. EL ALBA DE UNA NUEVA ERA.

(Voz de Jake)

"¿Estáis seguros de esto?" Nos pregunta Carlisle mientras comprueba que las heridas de Paul estan totalmente sanadas y se han regenerado, como las del resto.

"Que sí, curandero." Le dice Paul aún con el ojo cerrado, supongo que en parte también por la claridad. "En cuanto me digas que el ojo está bien, te juro que me largo. Prefiero dormir al raso aunque estemos a bajo cero que pasar un solo minuto más de lo necesario aquí."

"Es una forma de decirlo pero es así." Dijo Sam.

"Agradecemos vuestra hospitalidad." Le digo intentando hacer, una vez más, de punto intermedio y negociador entre ambos bandos. "Pero tenemos familias que ya estarán suficientemente preocupadas por nosotros. Por no hablar de varios asuntos pendientes."

"¿Vais a volver?" Me dice Carlisle.

"La primera parte está bien, pero aún es un poco pronto para la segunda." Nos dice Edward mirándome a mí.

Apuesto a que me estaba echando un ojo a la mente y había visto que pensaba volver con Rissa a acabar de curarnos del todo a casa, con Billie y mi hermana y luego, en unos meses o así, volver a retomar el curso, probablemente comenzar segundo año y recuperar las del 2º cuatrimestre entonces.

"Primero tenemos que volver a La Push." Le digo mientras Carlisle le quita el parche a Paul y empuña una linterna pequeña apagada para encenderla cuando acaba. "Lo otro es solo un plan posible."

"Paul, tienes que abrir el ojo un poco." Le dice Carlisle. "Tengo que evaluar los daños en tu visión."

"Entonces aparta esa maldita luz." Le dice manoteando para separar la linterna de él.

"Vale, tienes la respuesta pupilar correcta." Le dice variando el ángulo de la luz. "A ver, cuántos dedos ves."

"¿Estás tonto? Cuatro." Le dice viéndolos.

"Vale… a ver… sí, esto puede valer." Le dice sacando un papel escrito. "Ten, léeme lo que pone."

"A ver…" Dice para acercárselo hasta la nariz y luego alejarlo.

"¿Ocurre algo?" Le dice Carlisle.

"Es raro, no… no consigo verlo bien." Dice.

"Cierra el ojo sano." Le dice Carlisle.

"Veo borroso." Le dice volviendo a abrirlo.

"Lo que me temía." Dice. "Es evidente que ves, pero has perdido visión."

"¿Y eso qué significa?" Le dice él.

"Que vas a tener que ir a un óptico, probablemente necesites gafas."

Gafas, eso sí que era divertido. Hasta Quil había dejado de necesitarlas cuando se convirtió en lobo.

Al final eso era lo más grave que había ya.

La mayoría teníamos marcas de quemaduras aún rosadas en la piel, probablemente nos quedaran marcas de por vida, pero nada que no pudiese ocultarse bajo ropa.

Seth y Embry podían volver a andar después de una recuperación algo más rápida de lo normal de sus roturas y al menos podían andar con calma y ayuda de unas muletas, una cada uno.

Yo aún iba a tener que llevar las varillas de metal un poco más, pero ahora era solo como refuerzo de mi propia columna vertebral, y más por cautela que por necesidad, porque tampoco lo llevaba todo el día y no me había pasado nada.

Pero sin duda, si alguien estaba aún mal, esa era Rissa.

"Ya estamos aquí." Canturreó Alice del brazo de Jasper y la mano de Rissa que iba de la mano de Donna y con Bellatrix colgada en un canguro del pecho.

Era curioso ver cómo esa chica que ahora estaba casi ciega salvo por sombras y colores, se negaba a dejarlo ver del todo, como había hecho Rissa.

Pero no me fijé demasiado en ellos, mi mirada fue rápidamente a Rissa que aún llevaba la venda sobre los ojos.

"Lo siento, doctor." Le dijo a Carlisle sonriéndole. "No he podido esperar."

"Gracias por la ropa, Alice." Le dije viendo cómo Rissa llevaba un vestido fino pero de línea ordinaria, de lo que se pondría una niña bien para ir a una universidad de pago.

"No importa, lo tenía muerto de risa en un armario." Dijo. "Rosalie lo trajo desde Forks para ella."

"Sí, bueno… es para agradecerle que ayudara a Alice, un poco." Dijo esta poniéndose un poco más de espuma en un pincho de su pelo.

"De todas formas gracias." Les dije cogiendo la mano que conectaba a Alice con Rissa y besándosela antes de ponerla en mi brazo tras hacerla tocarme la cara.

"Vaya, te veo… bien." Me dijo sonriéndome.

"No tanto como yo a ti." Afirmé sonriéndole. "Estas preciosa."

"Mami es una princesa." Afirmó Donna feliz.

"Noooop." Le dije. "Mami es la reina y vosotras las princesitas." Añadí guiñándole un ojo feliz.

"¿Habéis pensado cómo vais a llegar a casa?" Me preguntó Carlisle.

"Tenemos coches." Afirmó Sam. "Motos y coches de desguace."

"Les hemos hecho varias reformas pero tirarán." Afirmó Embry. "Obviamente para las damas hay una… bueno, le Volkswagen Combi."

"Iré a coger las llaves." Dijo Rosalie suspirando.

"No, está bien." Dijo Rissa. "Seguro que está bien."

"Claro." Dijo Seth. "Está como nueva, y haremos paradas cada 4 horas."

"Si hay necesidad antes." Afirmé yo. "Yo conduciré y el resto nos escoltarán, así que cuando haya necesidad podemos parar sin más."

"Como siempre, os cobráis todo el mérito ¿no?" Dijo Emmet con ironía.

"Emmet y Jasper nos ayudaron con las mejoras." Le dijo Embry.

"Hemos quitado la última fila de asientos para que podáis poner y quitar las colchonetas para dormir." Dijo Jasper.

"Y el GPS que no venía, más un equipo de música que encontramos en otro coche." Afirmó Emmet. "Y un DVD portátil para las pequeñas."

"Así irán entretenidas mientras viajáis." Afirmó Bella sonriéndonos.

"No sé cómo agradeceros todo lo que habéis hecho por nosotros." Les dijo Rissa.

"Digamos que teníamos una cuenta pendiente con los chicos." Le dijo Carlisle.

"En realidad esto es mucho más que lo nuestro." Le dije observando cómo había quedado el interior del coche mientras ayudaba a Rissa a acomodarse junto a mí con las pequeñas atrás. "¿Vas bien?"

"Sí, pero la espalda…" Me dijo.

"A ver ahora…" Dije tumbándola un poco. "¿Mejor ahora?"

"Gracias." Afirmó sonriéndome y haciéndome una caricia suave.

"Donna quiere como vosotros." Afirmó.

"No, tienes que ir en el soporte infantil." Le dije. "Cuando paremos te dejo que subas aquí delante." Añadí rindiéndome cuando hizo pucheros.

"A eso le llamo yo padrazo." Afirmó Emmet bromeando.

"Mirale qué gracioso." Le dijo Jared.

"¡Todo el mundo listo!" Ordenó Sam acercándoseme. "¿Todo bien por aquí?"

"Estamos las tres listas." Le dijo Rissa sonriéndole. "¿Por qué no viene nadie?"

"Nosotros iremos escoltando en motos." Le dijo Quil sonriéndole. "Seguro que el 'papá del año' se muere de ganas, pero se chincha."

"No puede." Le dice Sam apartándolo con suavidad. "Aún tiene que recuperarse de la espalda. ¿Os va bien parar alrededor de cada 3 horas diez minutos y una hora o dos para desayunar, comer y cenar?"

"Por mí perfecto, pero las niñas…." Dijo.

"Si necesitáis algo podéis usar el manos libres." Dijo Edward carraspeando.

"¿Dónde…?" dije para verlo aparecer en el salpicadero. "Ya."

"Regalo de última hora." Afirmó encogiéndose de hombros. "Número 1 con Sam, 2 con Embry, 3 con Seth…"

"Lo tienes anotado debajo." Me dijo Bella. "Por dios… las niñas tienen que ir calientes… ¿cómo se os ocurre ponerlas sin una manta?"

"¿Has dicho manta?" Dijo Rosalie.

"Como sigamos así no salimos hasta dentro de un año." Me susurró Jared.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Rissa)

"Vamos a parar un momento en el próximo bar." Oí que decían por la radio que nos conectaba a todos y que tenía la centralita en el coche.

"Me parece buena idea." Me dijo Jake. "¿Qué decís, chicas?"

"Por mi bien." Afirmé evitando decir que me volvían a doler los riñones y la espalda como secuelas por lo del accidente.

Por no decir que como aún llevaba la venda en los ojos para que acabaran de recuperarse las quemaduras que habían sufrido y que posiblemente sumiesen mi pequeño mundo de claros y sombras en una noche eterna de solo oscuridad, me picaba pero no me podía rascar.

"Donna quiere parar." Afirmó esta desde mi lado donde estaba sentada en un soporte para niños mientras yo tenía a su hermana en mis brazos. "Donna caca."

"¿Te has manchado?" Le dijo.

"¡No!" Dijo ella ofendida. "¡Donna caca en vater!"

"Vale, vale, no te ofendas." Le dijo Jake. "Chicos, esa parada no suena nada mal."

"Oído cocina, la siguiente a la derecha." Le dijeron por la radio.

"Donna, enseguida paramos." Le dije sonriéndole."¿Quieres que te ayude en el baño?"

"No, Donna puede sola." Afirma cogiéndome la mano. "Mami con papi y manita. Donna puede sola. Seth viene a puerta."

"Vaya, qué bien habla mi pequeña." Le digo sonriéndole. "Jake, hay que decirle a Seth que no me gusta demasiado que la meta en el baño de hombres."

"No." Me dice ella. "Donna con chicas. Seth espera fuera." Afirma seria.

"Donna, haz caso a tu madre." Le dice Jake con una voz que me denota que sonríe ampliamente y me hace sonreír también a mí. "Aunque puedas sola tienes que ir con alguien. Yo me quedo con la peque y vosotras dos vais al baño ¿vale?"

"Jooo…" Se queja haciendo pucheros.

"Vamos, te dejaré entrar sola al retrete y te espero en los lavamanos ¿te parece mejor?" Le digo sonriéndole.

"Vale." Dice. "Donna es mayor, ya no tiene pañales." Afirma.

"Desde luego." Afirmamos a la vez Jake y yo haciéndome aguantar la risa pero sonriendo ampliamente.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jake)

"¿No tardan demasiado?" Me pregunta Seth mientras nos encargamos entre todos de hacer que la pequeña Bellatrix no se ponga a llorar porque le toca ya pecho.

"Donna tenía que hacer caca." Le digo. "Y sabéis que a Rissa le cuesta un poco más usar el baño cuando no es uno familiar para ella."

"Deberíamos haber traído a Leah." Afirma Embry.

"¿Quieres que vayamos a pedir un puré?" Me dice Paul en la mesa con el resto solo que sentado al revés en la silla. "Igual si no lo calientan demasiado…"

"Necesita pecho." Le digo negando suavemente. "Es un cielo, no da guerra mientras venimos y duerme como una bendita, pero como no tome pecho…"

"Si quieres voy a ver qué les ha pasado." Me dice Seth.

"No pasa nada, estoy seguro que ahora volverán." Le digo para percibir la voz de Donna y girar ligeramente la cabeza para verla de la mano de su madre y viniendo hacia nosotros. "¿Lo véis?"

"Jake." Me dijo Sam. "¿Qué tal lleva el viaje?"

¿Les mentía para no preocuparles?

"Ella va a deciros que bien, pero no puedo evitar darme cuenta que se revuelve en el asiento. Juraría que le duele todavía las heridas, pero no se queja." Le digo mientras veo cómo las dos van hacia la barra para pedir algo.

"Si quieres podríamos hacer descansos más a menudo." Me dice.

"A mí no me importa pasar otro día en la carretera." Dijo Jared.

"Sí, podríamos parar en moteles a dormir." Afirmó Paul. "De los que tienen toallas de verdad y eso."

Lo de los moteles era tentador, sin embargo…

"Mejor no dejar un rastro de nuestro paso." Les dije rechazando la oferta suavemente mientras intentaba hacer maravillas para que el bebé no llorase porque tenía hambre otra vez. "Si vinieron esos probablemente vengan más."

"Ya, pero ahora tienes que cuidar de una mujer y dos crías." Me dijo Jared con cara de que era evidente lo que decía. "Y por muy bien que esté el trasporte, llevan durmiendo en el coche 3 noches. Además, Rissa está herida."

"Créeme, si pudiésemos dormir en un sitio como dios manda sin dejar rastro de nuestro paso sería el primero que lo haría, pero… hasta que lleguemos a la ciudad universitaria no podemos hacer eso."

"¿Qué es lo que no podemos hacer hasta que no lleguemos a la ciudad universitaria?" Preguntó Rissa llegando tras nosotros de la mano de Donna y con una bandeja con leche chocolateada en la otra que le cogímos al momento para cederle el sitio.

"Dormir como dios manda." Le dije. "Por cierto, Trixxy tiene que comer."

"Lo sé." Me dijo sonriendo. "Venía a eso precisamente, pero estoy intentando espaciar las tomas un poco más, para que vaya haciéndose a lo de tomar 3 o 4 veces al día."

"Así que era por eso." Afirmé pasándosela y cogiendo a Donna en mis rodillas para acercarla a la mesa y su vaso de leche con chocolate. "Pensaba que era que se nos había pasado."

"Jake, es un bebé." Me dijo preparándose la niña en el regazo antes de abrirse la ropa mientras todos miraban segundos a otro lado por respeto. "Son muy sencillos. O tienen sueño y acaba de despertar para parar aquí, o pañal manchado y le cambiamos nada más llegar, o hambre y lleva horas sin comer."

"Yo sigo sin entender cómo es posible que le des el pecho aquí." Afirmó Jared.

"¿Y por qué no?" Dijo ella. "No veo nada que tenga que esconder."

"No creas que me gusta demasiado que otros hombres te vean el…" Le dije sin atreverme a acabar la frase.

"Oh, por dios, Jake." Me dice. "Relájate, nadie se fija en mi pecho. A lo mucho se extrañarán de ver una madre amamantando en su mesa."

"No creo que les choque más que ver cambiar a un bebé sobre el capó de un coche." Dijo Embry divertido.

"Antes de que llegaras hablábamos de que deberíamos buscar un sitio mejor para dormir." Le dijo Sam jugándomela porque probablemente ella dijera que tenía razón.

"¿Tan cansados estáis?" Le contestó ella. "Quiero decir… podemos seguir durmiendo en el coche y… bueno, pensaba que no teníais problema en dormir en…"

"No tenemos problema en dormir al raso y vigilar." Le dijo Paul. "Pero es inmoral dejar a una mujer herida y unas niñas dormir así tantos días."

"Donna gusta dormir en coche." Dijo esta sonriendo feliz antes de volver a su bebida.

"Y a mí no me importa." Dijo Rissa. "Podemos volver a dormir bien cuando lleguemos a nuestro estado. Total, debe quedar una o dos jornadas, como mucho." Afirmó ella.

"Si no paramos esta noche, para las 3 o las 4 podremos estar allí." Le dije echando cuentas. "Eso contando con la parada para cenar y descansar antes de volver a seguir."

"Suena bien." Afirmó ella asintiendo antes de sonreír. "¿Verdad, Donna?"

"Sip." Afirmó feliz. "Donna quiere 'burguer' cruda."

"Venga, peque." Le dijo Jared divertido. "Las hamburguesas crudas tocó ayer, hoy déjanos cambiar de cena ¿eh?"

"No, Donna quiere 'burguer' cruda." Afirmó enfurruñándose.

"Vamos Donna, no seas caprichosa, cielo." Le dijo Rissa sonriéndole. "Estoy segura que los chicos podrán hacerte alguna otra cosa cruda. ¿Qué tal unas salchichas?"

"Donna gusta 'chichas' crudas." Dijo.

"Cielo, salchichas." Le dije. "Venga, repite conmigo sal-chi-chas, sal-chi-chas… que si dices solo chicha es carne y nos liámos."

"Achisas." Dijo.

"Cielo, creo que aún es pronto para que diga esas cosas." Me dijo Rissa sonriendo.

"Podemos comprar unas salchichas cuando paremos." Dijo Sam.

"Solo venden salchichas prefabricadas." Afirmó Seth. "No es sano que se las coma crudas si son de esas. Pero puedo desviarme un poco cuando pasemos por un pueblo y volver para…"

"Tardarías demasiado." Afirmó Embry. "Ya lo hago yo, soy muy rápido, me costará un rato pillaros pero si seguís por la ruta planeada podría alcanzaros antes de la parada del baño antes de la cena."

"Vale." Cedí. "Pero vas a tener que saltarte un par de normas a ratos."

"Con lo rápido que soy dejaría atrás a cualquier coche que lo intentase." Me dijo sonriendo con ironía.

"Deberíais llevar otro coche." Dijo entonces Rissa. "Así podríais llevar lo que compraseis con…"

"Llevamos alforjas." Le dijo Paul. "Y todos llevamos una mochila a la espalda, distribuimos las cosas por mochilas y las mantas y demás van en el maletero del coche."

"Oh, ya… lo siento, no… no lo sabía." Dijo.

"Pse… da igual." Afirmó Paul mirando a otro lado. "Tan solo intenta recordarlo para otro día."

"Vaya… ¿ya has acabado, cielo?" Dijo entonces Rissa mirando a la bebita en sus brazos que había dejado el pecho y pestañeaba con la oreja a la teta de la madre.

"¿Quieres que te la coja para que te coloques la ropa?" Le ofrecí.

"No, tranquilo, puedo sola." Afirmó sonriéndome y moviéndose la ropa del pecho para volver a ponérselo todo impecable. "¿Ves?"

"Siempre he creído que las madres teníais un don para recomponeros con estilo." Le dijo Sam. "Emily, tú…"

"Mimi es mami de Donna." Le dijo Donna haciéndonos sonreír.

"No, cielo." Le digo yo sonriéndole. "Sam decía que Emily es mamá de su niño y mami es tu mamá."

(Salto espacio-temporal)

"¿Te gusta?" Le pregunto a Rissa mientras comemos la carne que han podido cazar la avanzadilla que nos esperaba en un área de descanso cerca de un punto donde se puede salir de la carretera y llegar a un punto donde se puede hacer noche perfectamente. "Siento que esté medio cruda."

"No importa, está bueno." Me dice sonriendo.

Es una suerte que las pequeñas se hayan dormido ya, así nosotros podemos tomar cerveza y comer tranquilamente comentando cosas serias.

"La carne sabe mejor crujiente por fuera pero medio cruda por dentro." Le dijo Embry sonriéndole y pasándole una cerveza nueva que le pone en la mano.

"Vosotros coméis todo medio crudo ¿no?" Afirmó ella sonriendo y dándole un trago a la cerveza.

"Es una costumbre que nos ha dado ser lobos." Le dijo Jared. "Comer carne casi cruda."

"Es duro pero te acostumbras." Afirmó Paul. "Y al menos ahora podemos regarla con cerveza."

"Yo aún me acuerdo de cuando nos separamos en dos grupos y Leah y yo nos fuimos con Jake." Afirmó Seth sonriendo. "Tuvimos que pasarnos días bañándonos en ríos y cazando animales para comer."

"Vaya, eso sí es pasarlo mal." Dijo alguien.

"¿Tú también hacías eso, Jake?" Me dijo Rissa mirándome tras las vendas de sus ojos.

"Sí." Afirmé sonriendo divertido al recordarlo. "Fue duro. Mi primera presa fue una liebre, y luego fui aumentando el tamaño de las presas y las compartíamos los tres. Hasta que Esme comenzó a hacernos comida, pero Leah seguía sin fiarse de ellos, así que yo seguía comiendo ambas, comida humana y carne cruda para cazar ambos y no dejarla sola."

"Leah nunca ha estado sola." Afirma Paul dando un trago. "Es una amargada, pero sola…"

"¿Amargada?. ¿Sola?" Dijo Rissa esperando el final de Paul que no llegó. "Por dios, a veces me pregunto cómo es posible que no os extingáis solos y sin descendencia."

"¿En serio quieres meterte conmigo?" Le dijo Paul tirando la botella vacía al fuego molesto.

"Sí, si es necesario no dudes que lo haré." Afirmó ella. "Y aunque no me guste tener que actuar como madre de un malcriado como tú, no dudes que lo haré, para ayudar a tus mayores."

"Vaya, qué narices tiene." Dijo Sam a mi lado.

"Escuchame, Paul y todos los que dudéis siquiera de lo que ha dicho." Dijo de pie y girándose hacia los lados para intentar mirar a todos. "No sé lo que tiene pendiente esa chica con vosotros, pero sé lo que es sentirse sola, y las veces que la he visto me he dado cuenta que ella se ha sentido sola, aún se debe sentir sola, a ratos; porque es evidente que ahora ella se siente parte, aunque sea un poco, de algo más."

"Vaya." Dijo Seth aplaudiendo y sonriendo feliz. "Para no haberte juntado demasiado eres buena calando a la gente."

"Era y soy una 'guerrero verde'." Afirmó. "Alguien que debe tener una habilidad especial para relacionarse con el medio, que ve y observa antes de actuar y que ante todo, respeta la vida." Añadió erguida de forma que me di cuenta que nunca antes la había visto tan orgullosa de algo. "Ser capaz de ver y analizar datos, por muy ínfimos que sean, es algo que todo buen 'guerrero verde' que se precie debe tener. Humildad para actuar sin esperar nada acambio, carácter para afrontar las adversidades sin caer, voluntad para caerte y volver a levantarte, valor para hacer lo que tu corazón te diga que es lo justo aún cuanto todos a tu alrededor te digan lo contrario… orgullo para mantener la cabeza alta cuando todos te tachen de 'colgado' y raro. Pero sobre todo, humanidad. Humanidad para tratar todo lo que te rodea con el respeto y el cuidado que se merece."

Nadie dijo nada. Algunos estábamos asombrados, otros confuso… el caso es que nadie supo que decir, o tal vez algunos tuviesen miedo a decir algo y romper el clima. Hasta que Sam comenzó a aplaudir suavemente y decidimos unirnos.

"Creo que en el fondo siempre has sido uno de nosotros más." Dijo Sam. "Aunque no seas un lobo."

"Hay que tener mucho valor para encararte a uno de nosotros sabiendo que somos más grandes y fuertes que tú." Le dijo Jared.

"¿Y por qué iba a teneros miedo?" Dijo levantando una ceja bajo las vendas. "Un oso grizley da un poco de 'cague', pero un grupo de tíos…"

"Ala, ala… bravucona…" Le dijimos riéndonos mientras yo la cogía de la cintura de su ropa y la hacía sentar sobre mí.

"¿Cuándo te has enfrentado tú a un oso grizley?" Le dije divertido.

"Hace 5 años." Afirmó. "Me tuve que refugiar en una madriguera de uno para escapar de unos 'rojos' que cazaban osos. Lo dirán en la facultad, salimos en todos los periódicos y los veterinarios nos hicieron la ola."

"Hablando de eso, estamos a 6 horas del piso." Le dije. "Con las paradas de vater llegaremos para las 2 o las 3 de la mañana. ¿Acampamos aquí mismo?"

"Yo creo que es mejor llegar y dormir allí." Dijo Sam. "Si podéis las damas."

"A mí no me importa." Afirmó Rissa. "Puedo dormir donde sea."

"¿Y las niñas?" Le dijo Seth.

"Están dormidas." Afirmó ella sonriéndole a ciegas.

"Entonces yo digo que sigamos hasta llegar y allí nos metemos en la cama." Le dije.

"Jake ha hablado." Dijo Rissa bromeando.