CAPITULO 90: MILAGROS. EL REGRESO A CASA.
(Voz de Jacob)
"¡Rissa!" Grito abriendo la puerta de una patada para correr hacia donde vino su grito, el baño.
No veo a nadie más hasta que no llego al baño y veo a Leah intentando tocarla mientras ella se mira las manos como congelada y con los ojos desencajados.
Entonces Leah me ve y da pasos hacia atrás ante mi aviso en la mirada mientras yo cojo a Rissa que no cambia el gesto lo más mínimo.
"¿Qué pasa, cielo?" Le pregunto preocupado ante su inmovilidad. "¡¿Qué le habéis hecho?" Les grito a Carlisle y Leah mirando primero a ella y luego a él.
"Rissa, qué te pasa." Le pregunta Carlisle acercándose para encontrarse con que Sam y Paul le paran de un hombro cada uno de espaldas a mí. "Rissa, qué te ha pasado. Por favor, dime qué te ocurre." Le dice observándola.
"Mis manos…" Consigue acabar murmurando ella tras decir palabras en un idioma desconocido para cualquiera de nosotros y que deduzco que es árabe o lo que sea que hablasen en Egipto. "Es… las veo…"
(Salto espacio-temporal)
Aún no puedo creérmelo.
"¿Cuántos dedos tiene Sam levantados?" Le pregunta Carlisle mirándola mientras Sam levanta 3 dedos desde el mostrador de la cocina donde está con Paul para no apelotonarnos todos en torno al sofá donde estamos Carlisle, Rissa, las niñas y yo.
Rissa gira la cabeza buscandolo, mira de uno a otro hasta que llega a la cocina y parece tomarse unos segundos contando.
"Dos, no, tres, pero tiene el meñique y el anular demasiado juntos, parecen uno." Dice.
"Si no lo veo no lo creo…" Murmura Jared mirando de Sam a Rissa y luego a Carlisle asombrado. "¿Es posible?"
"Carlisle, cómo es posible." Le digo aceptando que es cierto que ve.
"No lo sé." Dice. "Dime Rissa, qué pone aquí." Le pregunta pasándole un papel del bolsillo.
"Trillium Apartments." Afirma tras un par de segundos como si le costase un poco leerlo. "NE D St." Continúa. "Apartamento 27, 2º planta a la derecha." Sentencia ante de bajar el papel. "Lo siento, no entiendo bien la letra, pero parece la dirección de… esto."
"Es que es eso." Le dice cogiéndolo de vuelta. "Alice lo escribió por mí."
"¿Cómo es posible?" Murmuro para mirarla y luego a Carlisle en busca de alguna explicación de alguno de los dos. "Ayer no podías ver y ahora…"
Entonces ella también busca la respuesta con una mirada a Carlisle.
"Es… parece un milagro." Dice pensándolo. "Sé que suena a sermón religioso, pero… no se me ocurre otra explicación."
"Mami fuego." Afirma Donna mordisqueándose la punta de un dedo baboseado.
"Cielo." Le digo suavemente haciéndole el caballito en la rodilla. "Mamá está aquí al lado, y no se está quemando."
"Mami pájaro fuego." Dice.
"¿Podría ser posible?" Dijo Carlisle.
"¿Qué es lo que podría ser posible?" Pregunta Rissa.
"Nada, son solo cuentos." Dice. "Es imposible."
"El qué, Carlisle." Le digo.
"Que el fénix, su fuego, la haya curado." Afirma.
"Eso es imposible." Dice Paul. "Se habría quemado la retina."
"En la mitología, el fénix es la perfección." Dice Carlisle. "El continuo ciclo de la vida. Nace, crece, muere… y renace de sus cenizas. Ya teníamos evidencias de algo así, pero… una curación incluso superior a la vuestra. Que su columna haya sanado del todo casi, que de pronto pueda volver a ver…"
"Eso es imposible." Le digo. "Rissa es humana, tú mismo lo dijiste, no hay ni un solo gen raro en su sangre."
"Ya lo sé, pero ahora mismo… esa es la única explicación." Afirma. "Y eso explicaría por qué Alice no puede ver todo su futuro, no es porque esté con vosotros, es porque ella en sí causa interferencias."
Interferencias, sonaba demasiado extraño incluso para mí.
Pero entonces recordé otra vez en el pasado en que todo parecía mentira y había sido cierto: cuando conocí a Rissa.
Bellatrix había muerto, en un hospital; pero al cabo de tiempo había llegado Rissa. La misma persona, su misma alma en otro cuerpo, con otra identidad pero la misma persona.
"Es un milagro." Afirmo. "Y eso va a ser lo que creamos, todos." Afirmo mirando alrededor.
"Rissa faltó a clase porque se operó de los ojos en secreto y le han devuelto la voz." Afirma Seth tras nosotros mientras Donna le coge el dedo y él se deja. "Eso suena más creíble."
"Desde luego es más creible que lo del milagro." Afirma Paul.
"Rissa se operó y le devolvieron la vista." Sentencia Sam. "Eso es lo que todos diremos ¿entendido?"
"Claro." Van afirmando todos uno a uno.
Una operación, sin lugar a dudas era mucho más creíble que la hipótesis del milagro, aunque todos supiéramos que era mentira y todo apuntaba a que había sido un milagro, o el fénix… o algo sin explicación razonable.
"Conozco a un cirujano en Nueva York que podría atribuirse el mérito." Afirma Rissa suavemente. "Se llama Rob, y es de la comunidad de guerreros-tótem."
"Hacía siglos que no oía ese término." Afirmo sonriendo. "Supongo pues que tendremos que volar a Nueva York para avisarle."
"No es necesario, bastará con un mensaje al móvil o por internet." Niega ella sacudiendo suavemente la cabeza.
"Si queréis podríamos ir nosotros." Se ofrece Carlisle.
"Que yo recuerde hay más como ellos." Les digo, especialmente a Rissa.
"No funcionaría." Niega ella. "No todos pueden ser de ese clan. Tienen que tener algún rasgo diferente del resto, pero no sé cuál."
"A mí me dejaron." Le digo.
"Tú eres evidentemente un descendiente de un guerrero-tótem." Afirma ella. "Aunque no te esté permitido saber el enclave de las bases, si estuvieses en peligro y ellos lo supiesen, están en obligación de ayudarte."
Ayuda cuando estuviésemos en peligro…
"Y ahora que hemos acabado… hay una cosa que me muero por hacer." Afirma.
"Pide por esa boquita." Le dice Embry bromeando y adelantándoseme.
"¡Mis niñas!" Afirma como si fuese evidente. "¡Quiero que lo primero que vea por voluntad propia sean los rostros auténticos de mis niñas!"
"Eso es fácil." Afirmo cogiendo a Donna que está sentada a mi otro lado en la silla de bebé que le conseguimos y mirando a Embry que tiene a la pequeña Bellatrix en brazos.
Donna es la primera en llegar, y entonces veo cómo Rissa muestra una cara que me hace sonreír ampliamente movido por sus sentimientos.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Rissa)
Mis niñas… no podía creer lo guapa que era Donna, la semilla de Jagger. Le veía a él en sus rasgos, tenía los mismos ojos que su padre, pero eran de un amarillo dorado casi pardo que me recordaba al sol en lugar de al fuego. Tenía el pelo rubio casi blanco, con un mechón rojo como la sangre, como su padre; sin embargo su nariz y su piel aunque pálida eran como las mías, y el tipo de pelo era el mío.
Hacía años, cuando había estado totalmente enamorada de los Diavvolo, me había imaginado alguna vez cómo serían nuestros hijos, pero Donna superaba en todo a los sueños infantiles que había tenido de adolescente.
"Qué guapa eres, pequeña…" Le digo emocionada al ver que es tan preciosa.
"Mami guapa." Me dice sonriendo y palmeando feliz. "Papi guapo, mami guapa, 'manita' guapa y Donna guapa."
Eso me hace sonreír feliz, entonces Jake me toca suavemente el brazo y me hace mirarlo para ver cómo tiene en brazos a la pequeña Bellatrix, solo que ya no es tan pequeña.
"Mira, esta es Bellatrix." Me dice poniéndomela en el regazo junto a Donna, cara a cara la una con la otra.
Si Donna me había parecido preciosa, sin duda Bellatrix no se quedaba atrás.
Tenía unos ojos preciosos, unos ojos que me recordaban tanto a alguien que me dejaron atónita. Tenían el mismo color, con los mismos puntitos minúsculos de color miel escondidos tras el verde pardo que dominaba el iris, el pelo negro azabache mío y la nariz de su padre, pero sin duda, la sonrisa que mostraba me ablandó del todo por dentro, porque era la misma sonrisa que me había conquistado de su padre, solo que con mi expresión de felicidad.
"Trixxy…" Murmuro. "Sois preciosas…"
"Es una pena que aún no sepa hablar." Me dice Jake sonriendo. "Si no seguro que te diría también lo feliz que es."
Son preciosas, las dos son perfectas y preciosas. Tienen un aspecto más que saludable y ambas me recuerdan a los dos hombres que más he amado nunca, sin embargo, aunque sus padres sean diferentes y sean el evidente contraste entre ambas, ambas presentan rasgos parecidos, como si el material genético se hubiera mezclado en algún punto.
"Ma-má." Oímos entonces.
Se hace un silencio sepulcral y todos miramos hacia mi regazo con curiosidad y sorpresa.
"Manita ha hablado." Afirma Donna.
"¿Qué has dicho, preciosa?" Le digo sorprendida.
"Creo que ha sido claro." Afirma Leah.
"No pude haber dicho eso." Le digo. "Es…"
"Ma-má." Dice otra vez cortándonos a todos y sonriendo. "Pa-pá-ma-ma."
"Pa-pá." Le dice Donna cogiéndole las manos y haciéndole dar palmadas con cada sílaba. "Ma-má… Pa-pá… Ma-má… Pa-pá… Ma-má." Canturrean juntas.
"Qué fuerte, las primeras palabras de Trixxy y tienen que ser un canto sin sentido." Dice Embry casi riéndose para reírse mientras el resto se unen a su risa.
Me gusta, lloro, es cierto, pero es de emoción al ser la primera palabra de una de nuestras niñas.
Mi familia… Mi Jake, mis hijas y mis amigos… Estamos juntos allí y por eso soy feliz.
Soy feliz de estar viva, de poder ver a mis hijas y poder volver a ver el rostro de mi Jake.
Y pronto podré volver a ver el rostro de mi familia, de mi abuelo y, con un poco de suerte, también de mi abuela.
(Salto espacio-temporal)
2 días más tarde
"¿Estás lista?" Me pregunta Jake cogiendo el carrito doble de las niñas mientras el resto cargan con los petates y maletas que tenemos que llevar a casa.
"Estamos listas." Afirmo saliendo con las niñas en brazos.
"No hace falta que las lleves a todos lados en brazos ¿sabes?" Me dice viniendo a cogerme a una para ponerla en el carrito mientras yo pongo a la otra.
"Nunca había podido coger a las dos en brazos a la vez." Le digo sonriéndole. "Estoy tan contenta de poder llevarlas que no quiero perderme ni un solo segundo de todo lo que pueda hacer."
"Me alegro de que estés tan contenta." Me dice. "Pero así no van a querer andar nunca."
"Es que me parece increíble cómo crecen." Le digo mirándolas. "Apenas hace cuatro meses que nacieron y Donna ya tiene casi 8 años y Trixxy tiene casi 2."
"Pues eso es porque aún no has visto a Donna correr." Me dice Seth divertido dándole un biberón anti-goteo con sangre para trasfusiones. "Jake está pensando en ponerle uno de esos arneses para bebés. Como es medio… eso, corre que no veas."
"Yo digo que sería una buena quarterback." Afirmó Embry bromeando.
"Embry…" Le dijo Jake medio divertido.
"Vamos." Dije sonriéndoles. "Hay que coger el coche y las motos y hay un largo viaje hasta casa."
"A casa…" Dijeron.
"Dios, hacía tiempo que salimos." Dijo Jared.
"¿De verdad que a Billie no le importará que volvamos por tanto tiempo?" Le pregunté susurrando a Jacob.
"Si preguntas eso es que no le conoces." Afirmó Quil divertido.
"Para él cuanta más gente en casa mejor, más vida." Afirmó Jake.
"Yayo Illy." Afirma Donna.
"Bille, yayo Billie." Le digo.
"Billie." Dice.
"Muy bien." Afirmo sonriéndole. "Yayo Billie."
"Yayo Billie." Dijo palmeando. "Yayo Billie. Yayo Billie."
"Bueno, en marcha, hay que ir saliendo si queremos llegar antes de que anochezca." Nos dice Jake.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Billie)
"¿Era hoy cuando venían?" Me pregunta Quil Ateara Sr.
"Sí, pero aún no veo ningún coche que venga." Le digo.
"Aún no puedo creerme que no vayamos a ver a algunos jóvenes." Me dice.
"Las madres están…" Dice Sue. "Podéis haceros una idea. Sus hijos no van a volver nunca."
Es evidente que los dos tiene cierto temor por sus hijos o nietos, incluso yo tengo miedo por mi hijo y mi nuera, por no hablar de mis nietas.
Tal vez hubiéramos empezado con mal pie cuando supe lo del doble embarazo de mi nuera, que se habían casado en secreto en Las Vegas…
No, me había dolido que el padre de la rubia fuese un vampiro, porque había sido más que evidente al nacer las dos que la más pequeña y que avanzaba teóricamente a un ritmo normal de crecimiento, era hija de mi hijo, mi nieta.
Sin embargo, cuando había oído que un pueblo entero del norte de Canadá había quedado casi reducido a llamas tras encontrarse cadáveres de personas que aparte de estar totalmente calcinadas no presentaban restos de sangre… entonces era cuando no nos había quedado la menor duda que aquel había sido el lugar desde donde me llegaban las noticias de mi hijo y su nueva familia.
Y había tenido pánico, terror… vaya si había pasado miedo pensando que había perdido a mi hijo y su descendencia. Y entonces me había dado cuenta que, a pesar de que aquellas niñas hubieran sido fruto de algo que me revolvía el estómago, a pesar de pensar que aquella chica había engañado a mi hijo con otro aunque ella diera otra explicación… consideraba esa chica parte de la familia también.
"Ya oigo motores." Afirmó Quil mirando hacia el camino que pasaba por casa.
"Vaya, no parece que sepan demasiado lo que es la discreción." Dijo Charlie cuando oímos el estruendo que traían.
"Pero qué…" Dijo Sue mientras veíamos venir una auténtica caravana de motos con los chicos montados en ellas y aullando en broma para avisar de su llegada, seguidos de un coche y entonces, más motos. "¡Seth!"
"Hola mamá." Le dijo él.
"Billie, Charlie, Quil." Nos saludó Sam junto al resto mientras iban parando los motores.
"¿Tenéis idea del susto que nos habéis dado?" Les dice Sue abrazando a su hijo pero seria.
"Nosotros pensando que estabais hechos polvo y vosotros tan campantes." Les dijo Charlie.
"Bueno, a mí aún me duele la pierna." Afirmó Embry cojeando ligeramente.
"Y a mí el brazo." Afirmó Seth mostrando que tenía la muñeca con una muñequera anatómica de neopreno. "Pero no quería romper la mágia."
"¡Yayo Illie!" Me dijo la chica rubia que ahora parecía tener ya al menos 6 años en que parecía haberse convertido Donna viendo corriendo hacia mí para casi saltarme en la silla para abrazarme con fuerza.
"¡Donna, que el abuelito no es de goma, ten cuidado!" Le dijo Rissa saliendo del coche con ayuda de mi hijo que llevaba una camisa abierta sobre una camiseta interior.
"Creo que por más que te esfuerces no va a aprender a pronunciar bien del todo hasta dentro de más tiempo." Le dijo él sonriéndole y dándole un beso mientras una niña morena de unos dos años de edad estaba en sus brazos y metía la mano en la nariz de Jacob para hacerles separar riendo y besarla a ella en las dos mejillas, una cada uno.
"¡Donna también quiere!" Les gritó esta saliendo corriendo hacia ellos para que la cogiera mi hijo en un brazo y la levantara para darle un beso cada uno en una mejilla riéndose.
"¿No me digáis que esta pequeña es…?" Les dije acercándome a ellos con ayuda de Sam que empujó mi silla un poco.
"Billie, te presento a Bellatrix II." Me dijo mi hijo mientras la madre la mantenía en brazos y la pequeña manoteaba con una mano hacia mí y se chupeteaba la otra.
"¿Pero cómo…?" Dije confuso. "Si no hace ni un mes que nació, cómo es posible que esté tan grande."
"Donna la ha hecho crecer." Me dice Seth mirándola.
"¿Puedo?" Les digo estirando los brazos hacia la pequeña. "Como voy en silla será más fácil para vosotros dos llegar a casa."
"Esa es la sorpresa número dos." Dice Jared divertido.
"¿Eh?" Digo confuso mientras coloco a la pequeña en mi regazo y ella palmea feliz.
"Sorpresa…" Dice mi nuera abriendo las manos para sonreírme. "Por algún tipo de milagro he recuperado la vista."
Eso sí que me deja sin habla, pero para demostrarlo, ella coge mi silla y comienza a empujarla con cariño hacia la casa.
Es realmente extraño cómo a pesar de todo, parece ver perfectamente, si bien parece tener problemas.
"Rissa, no deberías forzar." Le dice Jacob viniendo a coger él la silla para acabar de empujarla hacia el porche de nuevo.
"Oh, vamos, Carlisle me ha dicho que estoy casi curada." Le dice ella haciéndole pucheros. "Puedo salir un poco, aquí no hay que esconderse ¿no?"
"Oh, vamos." Le dijo Embry a mi hijo. "Estemos aquí un rato y luego, esta noche, hagamos una hoguera en la playa y pasémoslo bien."
"Creo que esta vez me apunto." Afirmó Leah divertida. "Para proteger a la dama de vosotros."
"Di más bien a nosotros de la dama." Le dijo Jared.
"La última fiesta de hoguera que hicimos perdimos todos descaradamente contra ella en una carrera, salvo Embry que empató y Jared que llegó primero." Afirmó Seth divertido.
"Fue cuestión de suerte." Afirmó Quil divertido.
"Di la verdad, la dejamos ganar." Afirmó Paul. "Le dimos ventaja y por eso ganó."
"Y os volvería a ganar, a pesar de que ahora mi cuerpo es un poco pochito." Afirmó ella divertida.
"¿Donna puede correr?" Preguntó esta.
"Eso son juegos tontos de pre-adultos alocados." Le dije. "Tú mejor te quedas conmigo y vemos algo interesante por la tele."
"Pero Donna quiere correr también…" Se quejó esta.
"Donna tiene que dormir un poco." Le dijo mi nuera dándole un beso en la frente. "Además, papá y mamá van a encargarse de que el resto no se hagan pupa porque necesitan canguros y vosotras sois ya muy mayores para necesitar uno."
"¿Papá nos leerá un cuento?" Le dice a mi hijo mirándole.
"Ay que ver qué perra te ha entrado con que sea yo." Le dice él sonriéndole.
"Es que papá hace voces y es mejor que Seth." Le dijo ella sonriéndole y haciendo que el resto se aguanten la risa y hasta yo sonría imaginándomelo.
"Ya, vale, te la has ganado." Le dijo mi hijo yendo a cogerla por la cintura y cargársela al hombro bromeando. "Ahora mismo vamos a ir tú y yo a preparar la bañera para las dos y le pienso decir al yayo que os ponga mucho pimiento esta noche para cenar."
"¡Miento no!" Grita la niña pataleando.
"Es que no le gusta la verdura." Me dice Rissa sonriendo hasta que oímos a la niña gritar dentro riéndose y a mi hijo con ella. "Será mejor que entre yo, si no volveremos a tener un incidente de baño convertido en piscina. ¿Verdad, Trixxy?"
"Inanananana." Afirma la niña feliz manoteando y riéndose. "Tata pluffff, plufffff… ¡Inanananana!"
"Vaya, ya habla." Le digo sorprendido de lo rápido que ha comenzado.
"Realmente solo dice 'mamá', 'papá' y 'tata' bien. El resto aún estamos trabajando en ello ¿a que sí, preciosa?" Le dice haciéndola palmear de nuevo y volver a decir algo sin sentido. "En serio, voy a comprobar que no han vuelto a hacer una piscina del baño. Ahora mismo os mando a Jake y quedáis con él."
"Espera, te acompaño." Afirma Sue.
"Yo será mejor que vuelva a casa." Dice Charlie.
"Oh, por favor, quédate, lo estás deseando." Le digo. "Además, no puedes dejarme solo con estas dos niñas. No sé cuánto tiempo aguantaré viendo animales de trapo darse abrazos y demás. O mejor, quedaros los que queráis, pondré pasta a cocer y podemos comer todos."
"Si mamá se queda supongo que nosotros también." Me dijo Seth.
"Total, ya sabe que estamos aquí…" Le apoyó Leah.
"Yo voy a avisar a mi madre." Dijo Embry. "Pero como os larguéis sin mi juro que lo pagaréis."
"Yo me pasaré también por casa." Dijo Jared. "Ya os veré luego. ¿En la playa?"
"En la playa pues." Afirmó Jake.
"Yo creo que iré a casa." Dice Quil mirando a su abuelo que asiente. "Llevamos demasiado tiempo fuera, y aunque los espaguetis de Billie son realmente tentadores… creo que me quedo con la familia y os veo luego."
"Yo os veré mañana." Le dice Sam. "Por hoy he tenido suficiente, quiero volver a casa y quedarme con Emily."
"No te preocupes, lo entiendo perfectamente." Afirma Jake sonriéndole para que Sam le devuelva la sonrisa poniéndole una mano en el hombro antes de salir corriendo hacia el bosque rumbo a su casa.
"Así que ahora el chico Black entiende a los hombres." Le dice Charlie bromeando pero con cara seria.
"Digamos que puedo entender a Sam, al menos en eso." Le dice.
"¿Y las niñas?" Le digo.
"Con Rissa y Sue, bañándose para poder cenar y que intentemos dormirlas." Nos dice.
"Será mejor que vayamos a buscar algo, creo que ya no caben las dos en una sola cuna." Le digo.
"No te preocupes." Me dice. "Rissa y Donna pueden dormir en mi cama y yo ya dormiré en el sofá."
Sonrío, definitivamente mi hijo ha cambiado para bien. Ha madurado y por fin ha vuelto a encontrar el rumbo a seguir con su vida.
(Salto espacio-temporal)
"Donna ya está dormida." Afirma Jacob volviendo al salón. "He tenido que leerle dos cuentos para que se durmiera pero al final se ha dormido."
"Y Trixxy está a punto." Afirma Rissa desde el sofá donde lleva un rato meciendo a la niña en brazos mientras esta comienza a mantener los ojos cerrados cada vez durante más rato mientras yo las observo a ratos mientras finjo ver los informativos de la tele.
Parece cierto que mi nuera haya recuperado misteriosamente la vista, porque ha mirado la tele un par de veces cuando salía alguna noticia que parecía interesarle; pero su hija ha podido más y enseguida ha vuelto a centrarse en ella.
"Lo que me sorprende es que no se haya dormido ya." Le dice Charlie.
"Estas niñas son bastante malas para dormir." Le dice Jacob haciéndome recordar que Charlie no sabe nada de que sean gemelas de dos padres diferentes.
"¿Seguro que podrás ocuparte de las dos?" Me pregunta mi hijo.
"Te recuerdo que soy tu padre." Le digo. "Puede que hace mucho que no me encargue de bebés, pero aún puedo hacerlo. No te preocupes, podéis iros tranquilos por una noche. Dentro de poco no podréis estar solos demasiado tiempo."
"Muchas gracias, Billie." Me dice Rissa sonriéndome sin dejar de mecer a la niña que lleva un rato ya sin abrir los ojos aunque ha movido los párpados sin abrirlos del todo un par de veces. "Intentaré volver pronto."
"Bah, bah… tonterías." Le digo. "Digamos que os doy la noche libre, mañana por la mañana ya volveréis a hacer de padres y eso."
