Buuuuu! hola, se que ayer debi subir este capi, pero mi jefe tiene un tino, jejej pero en fin. Estoy super feliz por todos sus comentarios tan lindos y atinados, me impresiona que en el utlimo capitulo aun siguieran comentando cositas del anterior, eso me hace sentir muy bien saben, ya saben que no tengo como agradecerles todos sus comentarios, simplemente dejandoles este nuevo capi, esperando que lo disfruten.
Capitulo 42
Mi madre nos hablo ya entrada la tarde, nuevamente utilizamos el aparato para poderla escuchar ambos; lo que nos dijo nos dejo un poco mas tranquilos, ya que el doctor que consulto le dijo que empezara de inmediato el tratamiento para deshacer el coagulo, que en 4 días me volvieran hacer la resonancia, que si el tratamiento estaba dando resultados el coagulo estaría más pequeño, pero lo que también le recomendó el doctor es que empezara a ver lo del permiso para salir del distrito, porque si en esos 4 días el coagulo no cedía, la intervención sería necesaria. También nos dijo que el recomendaba que pidiera el permiso para que me trasladaran al distrito 4 de ser así, que en su opinión sería un viaje mas corto y no causaría tanto revuelto a que si llegaba al capitolio, en especial con las cámaras de Plutarch tan cerca. Nos dijo que el doctor estaba casi seguro que con el medicamento sería necesario, pero si la doctora Ingrid sugería la intervención, lo mejor era tomar las precauciones.
En cuanto terminamos la llamada con mi madre, el doctor Aurelius apareció, él quería platicar un poco de cómo estábamos tomando todo esto, es decir quería trabajar un rato, cosa que me sorprendió debido a que siempre se la pasaba durmiendo cuando me atendió en el capitolio, y por teléfono se escuchaba siempre algo aburrido.
-Vamos chicos, saben que pueden confiar en mi – dijo mientras terminábamos el té.
-Lo sabemos doctor, pero ahora vamos para la clínica – contesto amablemente Peeta.
-Pues… yo ya no estoy tan segura de confiar en usted, terminamos enterándonos de muchas cosas gracias a Lotie, no por usted, es mas usted estaba algo… no se, distante – replique.
-Bueno Katniss tienes que entender que yo no tengo toda la información, yo fui enviado aquí por si… bueno alguno de ustedes… -
-Se volvía mas loco de lo que ya estamos – dije de mala gana.
-No… saben que Paylos los estima mucho y ella quiere lo mejor para ustedes –
-Doctor yo creo que… lo mejor es ir a la clínica, si quiere acompáñenos, tal vez usted sea de ayuda ahí – dijo Peeta sorprendiéndonos a ambos. No entendía el punto de Peeta, ¿en que podría servirnos el doctor? Si solo iba a comunicarles mi decisión.
-No entiendo Peeta – dijo el Doctor.
-Si, lo que sucede es que preferiría que usted sea quien tenga que ver los trámites, en caso de ser necesario que tengamos que salir del distrito, no me gustaría que Lotie o la doctora Ingrid se encarguen de eso –
-oh vaya, entiendo – dijo el doctor mientras nos seguía.
La doctora Ingrid por supuesto que no estuvo de acuerdo con mi decisión, se vio muy molesta, pero ahí fue donde intervino el doctor Aurelius, diciéndoles que él mismo empezaría a ver los trámites para ir adelantado, que no se enojara porque eso aun no estaba del todo descartado, es decir supo manejar a la mujer, por lo que voltee a ver a Peeta, asombrada, ¿Cómo era posible que supiera la reacción de la mujer? él nos tenía tan bien medidos a todos, pero era increíble que lo hiciera con una desconocida y mas por solo haberla visto un par de veces y solo haber escuchado mi versión de cómo me dijo las cosas.
Aproveche para visitar a Haymitch, quien efectivamente estaba mas irritado que nunca, pero a pesar de todo se le vio la preocupación por mi problema, ya que se suavizo un poco al enterarse que llevaba una bolsa de varios medicamentos y que el doctor Aurelius iba a sacar el permiso para que saliera del distrito,
-Ojala que ese permiso no sea necesario preciosa, esperemos que esas drogas del doctor Marck te alivien pronto –
-Si, eso espero, pero fíjate que mi madre me… bueno me hizo sentir más segura –
-Eso me gusta, que bueno que puedas platicar con ella, de hecho me extraña que no venga en camino –
-No es tan fácil Haymitch – dijo Peeta quien estaba muy callado desde que llegamos a la clínica – ahora ella tiene un trabajo, Finnick tiene varicela y Annie depende mucho de ella a pesar de que Johanna esta ahí –
-Vaya en eso tienes razón y esa Jo mira que se perdió de toda la acción –
-Si, no entiendo como es que llego tan rápido ahí, ella si que tiene pase libre para viajar por lo que veo –
-Tienes razón, ósea como logra comprar los pases de abordar – dijo Haymitch mientras se acomodaba mejor en la cama.
-¿Cómo que comprar pases para abordar? – nunca había escuchado eso.
-Oh preciosa sal un poco mas – Haymitch rodo los ojos – ahora la gente puede viajar de distrito en distrito si quieres, pero tienes que pagar tu pasaje, es una forma de reactivar la economía –
-Entonces si mi madre quiere venir tendría que pagar por su boleto –
-Así es Kat, por eso también decía que no era tan fácil que viniera y más si ya tenían planes para venir en cuanto la nieve se derritiera –
-Entiendo… pero… si yo tuviera que viajar no tendría dinero, bueno si tengo un poco pero… - llevaba meses rehusándome a utilizar un dinero que estaba en el estudio, mi casa al salvarse del bombardeo permaneció intacta, salvo por la rosa, pero aun así ni la ropa ni el dinero que tenía en ese momento en casa no había sido tocado, pero ese dinero era sucio, era a costa de los juegos.
-No te preocupes Kat, no va ser necesario que salgas – dijo Peeta mientras me abrazaba – y de ser así yo… bueno, yo tengo un dinero que pues la panadería me esta dejando, tal vez no es mucho pero…-
-No… ese es tu dinero –
-¿Preciosa, me estas diciendo que ya no tienes nada de dinero del que… bueno ganaste por los juegos? –
-Si pero… ese dinero me da… asco – ahí caí en cuenta que sin eso yo estaría en la calle, que todo lo estaba haciendo por intercambio, como antes de entrar a los juegos, yo le llevaba carne a Sae, mientras ella me alimentaba y con respecto a la ropa, pues no había sido necesario comprar nada, Effie se había encargado de eso – ¿Por qué el doctor Marck no me ha cobrado? – dije entre espantada y asombrada.
-A eso es diferente – respondió Haymitch – en lo que se refiere a salud, el gobierno sigue sustentando eso, así que yo estoy aquí de a gratis – nos lanzo una ridícula sonrisa, mas bien una sonrisa exagerada.
-Si, hace un momento le pregunte a Paul sobre eso, él me dijo que todo lo que tenga que ver con el sector salud no tenía costo, que mientras Panem no funcionara al 100%, el gobierno se encargaría de sustentar eso, aparte de que aun había muchos heridos de guerra –
-Lo único que no se esta sustentando, son la ridículas operaciones que se hacían en el capitolio – El doctor Marck nos sorprendió al hablar detrás de nosotros – el capitolio le puso unos precios excesivos a todo ese tipo de… cirugías y cosas, todo aquel que quiera cambiar su rostro y utilizar la tecnología por vanidad o por estupidez diría yo, llevara un costo que ayudara para sanar a todos aquellos que sufren por la guerra –
-Eso se me hace justo – dijo Peeta.
-Así es, ya que dejaremos de ser tan banales y nos preocuparemos por utilizar esa tecnología en combatir enfermedades –
-Me imagino que la gente del capitolio ha de estar muy feliz – Haymitch y su sarcasmo.
-Pues… muchos ya se dieron cuenta de lo equivocados que estaban, al menos eso me pareció antes de venir aquí- complemento Peeta.
-Doctor Marck, ¿por qué la doctora Ingrid se molesto tanto por mi decisión? – no podía evitar preguntar por eso.
-Bueno… - el doctor cerro la puerta – cada medico tenemos nuestra opinión, alguno coincidimos, otros se contrapuntean, pero… Ingrid y yo nunca nos hemos llevado muy bien –
-¿ella es del distrito 13? – pregunto Peeta inmediatamente.
-No ella… es del distrito 4, pero desde que el distrito se unió a la causa empezamos a trabajar, ella termino en el 13 y pues ahí empezó la…-
-Rivalidad – termino Haymitch – mmm cuidado doctor del odio al amor hay un paso, si no mire a estos 2 –
Peeta y yo dimos un respingo, yo solo sentí que el bochorno me subía a mis mejillas, pero también era por un poco de enfado, no me gustaba que me recordaran que Peeta me odiaba en algún momento.
-Esta equivocado Haymitch, pero yo no venia hablar de ella – era cierto, el doctor Marck siempre había sido mas conservador – olvide ponerle la dieta rigurosa que debe llevar señorita Everdeen, así como también le pido que estos 4 días este en reposo absoluto, para evitar que el coagulo se mueva –
-Esta bien doctor – sentí la mirada inquisidora de Peeta.
-Paul pasara por ahí todos los días a tomarle sus signos vitales y hacerle preguntas de cómo se ha sentido, así que le pido que sea muy sincera en sus contestaciones –
-Bien, lo estaré esperando – el doctor no dijo nada mas, solo salió de la habitación, a veces me desconcertaba mucho su forma de ser.
-Vaya… yo que te iba a pedir que me ayudaras ahora que voy estar en casa – Haymitch le hablaba a Peeta – pero como siempre esta mujer acapara la atención –
-Oh vamos Haymitch no digas eso – replico Peeta.
-Yo… - me molesto mucho que dijera eso – yo me puedo mover solita, no es necesario que Peeta este ahí las 24 horas, pero él no tiene porque ser nuestro enfermero –
-Kat no te exaltes, creo que mejor nos vamos – Peeta ya estaba tomando todos lo medicamentos que me habían dado.
-Ah por favor, me vas a decir que no lo quieres tener ahí todo el día – dijo Haymitch burlonamente – es mas si no te hubieran prohibido esfuerzo, estoy seguro de que estarían muy, muy entretenidos –
-¿Qué? – dije molesta mientras sentía que Peeta me tomaba por la cintura.
-No puede ser – dijo jalándome – mejor vámonos ¿no puedes tener un día tu boca cerrada? –Peeta veía severamente a Haymitch, mientras que el seguía con su sonrisa burlona.
Peeta prácticamente no se despego de mi, solo salía por un momento cuando Sae venía para traer algo de comida, él aprovechaba para ver a Haymitch e incluso irlo a instalar a su casa, así como también ver lo de su suministros de la panadería, la cual permaneció cerrada, ya que el horneaba en casa para sacar solo el pedido de Sae y unos cuantos panes para nuestro consumo, no me dejaba hacer nada, solo me permitía bajar a comer y desayunar, siempre alegando que le había prometido que me cuidaría, así que no tenía ni como objetar; incluso durante las noches yo buscaba experimentar algo… como la última noche en su casa, pero el solo me daba tiernos besos y caricias, para después abrazarme e impedir que la situación se saliera de control por parte de ambos.
Hilary vino un día por la tarde cuando fue necesario que Peeta saliera para ir a ver a Haymitch para ayudarlo asearse; ella me conto que algo estaba pasando, porque Lotie no le permitía pasar a la oficina principal de la alcaldía, así como también se la pasaba en el teléfono, dijo que pudo escuchar que hablaba en una de esas ocasiones con Paylor. El aerodeslizador había desaparecido, no sin antes dejar la máquina para las resonancias y varios aparatos para equipar la clínica, pero aun así permanecían varios de los hombres en el distrito. Solo se habían ido unos cuantos, eso me reconforto un poco, bueno al menos me agarre de ahí para pensar que si las cosas estaban difíciles en el 13, se hubieran llevado a todos los hombres.
El cuarto día por la mañana le dije a Peeta que intentáramos comunicarnos con Paylor para ver como estaban las cosas, ya que Lotie no había venido en ningún momento por aquí y no sabíamos nada. Él dijo que mejor después de mi estudio, que primero me atendiera y después veríamos que era lo que estaba pasando. El doctor Aurelius había venido todos los días para ver nuestro estado de animo, tampoco nos había querido decir nada, justificándose que a él no le informaban sobre lo que estaba pasando en el 13, que solo él tenia noticias del permiso que había solicitado, del cual estaba ya en manos del consejo en el capitolio, pero aun no se tenía respuesta.
Peeta me dijo que me alistara mientras él iba a ver cómo había amanecido Haymitch y si no se le ofrecía nada, no me gustaba que Peeta llevara todo el trabajo, porque tanto estaba viendo por mi como por Haymitch, quien se ponía cada vez mas insoportable, lo veía porque Peeta regresaba muy exasperado y fastidiado, así que lo que menos quería era que se sintiera mal él, porque no había tomado descanso después de todo lo sucedido, sus costillas aun estaban vendadas por cualquier cosa.
Él me dijo que Hilary vendría para por si las dudas, nunca me dejaba sola, en verdad estaba muy agradecida con todos, con Sae, Hilary, Thom y muchas mas personas, incluso Tiffany me vino a visitar, platicándome que ahora que Susan no estaba, su trabajo era mas fácil en la escuela y que estaba integrando mejor a Lucy.
Que estaba intentando conseguir a alguien mas para dividir a los chicos, ya que varios se estaban aburriendo porque había también ya muchos niños pequeños que incluso no sabían leer, que era necesario tenernos en grupos diferentes, ella estaba viendo la posibilidad de meter dos horarios, pero era muy pesado para una sola persona, porque estaría demasiadas horas.
Mientras yo me alistaba, Hilary me estaba haciendo el favor de meter a lavar mi ropa, eso me… apenaba y me frustraba, que ni siquiera eso me dejaran hacer, por lo que estaba rogando que el tratamiento diera resultado, que no fuera necesario la operación, porque no me dejarían hacer nada en varios días.
Me sentía algo nerviosa por el resultado, no solo por lo fastidioso que estaba siendo esto, si no porque me daba miedo la operación, no quería salir del distrito, a parte que para el doctor Aurelius estaba siendo algo engorroso el trámite, puesto que nos había dicho que él pensaba que iba a ser sencillo, pero con los problemas que seguramente estaba teniendo Paylor en el distrito 13, el consejo estaba algo escéptico de otorgarlo, puesto que tal vez creían que eso podía complica las cosas. Yo sentía que Paylor ya llevaba muchos días en el 13, me daba algo de miedo que las cosas se fueran a salir de control y mas porque Panem aun no estaba del todo bien, aun era débil por todas los consecuencias de la guerra.
-¿Lista bonita? – Peeta me encontró terminando de trenzar mi cabello, mientras que Hilary estaba abajo terminando con mi ropa.
-Si tengo mucha hambre – yo aun estaba en ayunas porque me iban hacer mi estudios de anemia para ver si estaba evolucionando bien.
-Regresando te podrás despachar con lo que gustes – me encantaba la sonrisa de Peeta, era tan… tierna, alegre y reconfortante, saber que volvía a tener esa sonrisa a pesar de todo me hacía sentir mucho mejor.
-Si lo se, pero aun así tengo hambre –
-Mmm… creo que eso es buena señal, has estado comiendo mucho mejor –
-Si, creo que hasta gane peso –
-Pues ya veremos, es hora, apresurémonos para que puedas regresar a tomar algo –
-¿Cómo amaneció Haymitch? – dije buscando en su mirada algo de fastidio o exasperación.
-Ya sabes, se molesto que fuera tan temprano hoy, pero no le queda de otra, ayer Paul lo reviso y dijo que su herida va muy bien, que le sorprende que tenga tan buena cicatrización, ya que también le hicieron estudios y pues… encontraron infección en los riñones y deshidratación, pero que con el ritmo de vida que lleva Haymitch es sorprendente que solo haya eso, que por cierto se esta combatiendo con los medicamentos que le estamos obligando a tomarse –
-Esta peor que un niño – dije al ponerme de pie.
-Si, y su abstinencia de alcohol lo pone de muy mal humor, esta insoportable, pero espero que esto le ayude a dejar el vicio, pero es necesario estar tras de él para tomarse los medicamentos, ayer Thom aprovecho que estaba durmiendo para buscar todas la botellas, encontró dos, así que cuando vea que ya no están se pondrá histérico –
-No quiero estar ahí cuando suceda, lo bueno es que aun no puede caminar –
-Espera a que le quiten los puntos, será mas difícil de controlar –
-Pues hay que amarrarlo – dije entre risas – tal vez así sea mas agradable –
-lo dudo mucho, sería peor pero puede ser una buena idea eso de amarrarlo, vamos bonita, tenemos que ir a la clínica, yo también tengo hambre –
Cuando nos acercamos a la clínica sentía mayor hormigueo, no se si era la falta de alimento o que, pero mi estomago estaba protestando, también creo que eran los nervios. En verdad me resistía a la operación y todo lo que conllevaba eso. Pero era momento de afrontarlo, entre mas rápido mejor.
N/a: ¿que tal? ¿les gusto?, se que ha la mejor la he estado haciendo de emocion, pero es lo que se me ha ocurrido. Les mando muchos saludos y miles de agradecimientos, no olviden dejar sus comentarios, porque como por ahi me dijeron soy una adicta a los reviews. o.o
