CAPÍTULO 92: PONERSE LA PILAS. HERMANA MAYOR.
Casi medio año después, Edificio Trillium, Universidad.
"¿Dónde están mis niñas…?" Pregunto mientras veo cómo un trozo de pelo rubio sale de la puerta del armario escobero.
"Vaya, ya has vuelto." Me dice Rissa sonriendo desde la cocina. "¿Qué tal te ha ido?"
"Bien, ya casi tenemos el terreno." Le digo dándole un beso feliz. "Tenemos los papeles y mañana van a intentar presentarlo ya todo y que nos concedan las licencias para comenzar las obras. Con un poco de suerte para mañana sábado podremos pasarnos por el ayuntamiento de Forks a firmar la primera parte de papeleo para los terrenos, en unos meses podremos firmar para que comiencen las obras…"
"Tómatelo con calma ¿vale?" Me dice Rissa señalándome el armario donde está escondida Donna mientras ella va al parque infantil donde está Bellatrix jugando con sus muñecos. "Aún nos queda tiempo para poder comenzar a trabajar."
"Lo sé, pero quiero que todo esté perfecto." Afirmo abriendo la puerta del armario para coger a Donna que se revuelve riéndose en mis brazos. "Por cierto, Edward me ha preguntado por qué le has dado fiesta a Rosalie y a Esme tan pronto hoy."
"Hoy he venido antes." Me contesta mientras pone a la pequeña en su trona y yo hago lo mismo con Donna. "Pero no las he echado, solo les he dicho que ya estaba en casa y podían volver a casa si querían. No sé, aunque me seduzca la idea de tener la comida lista cuando llegamos de clase y dos canguros gratuitos para las niñas no dejo de sentir que nos aprovechamos de las pobres."
"Pffff… lo hacen encantadas." Afirmo poniéndoles a las niñas baberos mientras ella saca los potitos y el vaso opaco de sangre de Donna. "En serio, a Esme le encanta cuidar de su nieta, si encima les dejas dos más mejor para ellas, no tienen que pegarse por quién cuida a Nessie primero."
"Aún así…" Dice dejando colgado el final.
"Donna, tranquila." Le digo viendo cómo se pone como loca cuando huele lo que hay en su vaso con pajita. "Como no te calmes no habrá hoy zumo animal ¿me oyes?"
Cada día es un poco peor, ahora que ha alcanzado los 4 años le ha llegado la ansiedad por la sangre, y eso me preocupa un poco. Aunque coma comida normal con los mismos problemas que un niño normal de la edad que aparenta, no deja de sentir esa ansiedad cuando se trata de sangre.
"Donna… recuerda lo que te dijo mamá." Le dice Rissa sonriéndole. "Cuando duele, hay que respirar hondo y contando hasta diez…"
"¿Sabes contar hasta diez ya?" Le digo para que asienta.
"Uno… dos… cinco…" Comienza.
"Donna, así no es." Le dice su madre sonriendo mientras me mira. "¿No quieres enseñarle a papá cómo cuentas bien?"
"Uno… dos…"
"T…" Le ayuda ella.
"Tres…"
"Cu…" Le digo yo cogiendo una cucharada de puré de patata.
"Cuatro… Cinco… Siete…"
"No, Donna." Le dice Rissa sonriéndo mientras le da la comida a su hermanita. "Cuál va detrás del cinco."
"Se…" Le ayudo yo susurrándola.
"¡Seis!" Dice feliz tragando una cucharada.
"Eso es, seis." Le digo. "¿Y cómo sigue?"
"Siete… Ocho… ¿Cuál ahora?"
"El que dice tanto Gertrude, la amiga de los papás cuando viene a casa." Le dice Rissa sonriendo.
"Nain! (Nueve, cómo suena en inglés)" Afirma feliz. "¡Y diez!"
"¡Muy bien!" Le digo feliz de ver cómo va progresando. "Diez."
"¿Donna tiene bibe?" Me dice.
"Donna tiene que pedirlo bien." Le dice Rissa.
"Oh, venga, no seas tan dura." Le digo para que sacuda la cabeza.
"Sabe pedirlo bien." Me dice.
"Mamá, papá, Donna quiere el biberón, por favor." Me dice dejándome sorprendido porque hasta entonces había pedido así solo por casualidad y muy al azar.
"Eso está mejor." Afirma Rissa para pasármelo y que yo se lo dé a Donna que lo coge con gula antes de controlarse un poco, soltar aire y beber de una forma normal.
"¿Donna lo hace bien?" Me pregunta mirándome con los labios manchados un poco de sangre.
"Muy bien." Afirmo sonriéndole y limpiándole la boca. "Pero cuando bebes luego hay que limpiarse los labios ¿vale?"
"Porque el zumo animal es secreto." Afirma para llevarse un dedo a los labios haciéndo el gesto de silencio.
"Eso es, es secreto." Afirmo divertido de que con ese sencillo truco ella sea tan feliz y entienda tan bien que no pueden verla bebiendo sangre. "Nadie puede saber que Donna bebe zumo de animal."
"Donna no va a decirselo a nadie." Afirma haciendo un gesto de cerrarse la boca con cremallera y haciéndome reír.
"¿Se puede saber quién te ha enseñado a hacer eso?" Le digo riéndome.
"Creo que sobra decir que ha sido Seth." Me dice Rissa sonriendo.
"Donna no va a decir nunca secretos." Afirma cruzándose de brazos.
"Muy bien, pero Donna tiene que comer o si no, mañana cuando nos vayamos a casa del abuelito, Donna se quedará aquí con los Cullen." Le digo para que abra la boca y me muerda la cuchara para tragársela de un golpe. "Vaya, dentro de nada tendremos que comprar cubiertos nuevos. La señorita tiene unos dientes de acero."
"Y adivina de dónde los sacó." Me dice Rissa divertida llevando el bote de purés a la basura y echando la cuchara al fregadero para lavarla y volver con un par de yogures.
(Salto espacio-temporal)
Reserva de La Push
(Voz de Billie)
"Vaya, creo que ya llegan tus visitas." Me dice Charlie sonriendo mientras comienza el descanso del partido.
"Es raro, parece que llegan tarde." Le digo mirando el reloj para ver que, en efecto, hacía un rato ya que deberían haber llegado. "Vamos a recibirles."
"Me pregunto si la rubita habrá vuelto a crecer." Me dice Charlie.
"Con su herencia probablemente sí." Le dice Quil Sr. mientras abro la puerta para salir a la puerta y ver cómo una centella rubia me alcanza para saltar a mi regazo gritando feliz de verme.
"Pero mira quién tenemos aquí." Digo sonriéndole y dándole un beso en la cara para verla sonreírme feliz. "¿Qué tal el viaje hasta aquí?"
"Bien." Me dice sonriendo feliz. "Pero la tata se ha hecho pipí y caca y papá ha parado en un bar, y mamá nos ha llevado al baño… ¡y hemos tomado leche!"
"Eso está bien." Asiento divertido al ver su entusiasmo.
"¿Tú tomas leche?" Le pregunta Carlisle.
"Donna come todo lo que le pongas." Nos dice mi hijo viniendo con el carrito de Bellatrix bajo el brazo mientras su madre la lleva en brazos. "Como te descuides no dudes que se te comería a ti también."
"¡Donna no come a los amigos del yayo!" Dice ella indignado.
"Es broma, es broma." Le dice él riéndose y frotándole el pelo divertido.
"Donna." Le llama su madre. "Qué hemos dicho de montarse en la silla del abuelito."
"Lo siento…" Dice bajándose para ponerse detrás de mí y cogerse a los cuernos montada en lo que salía atrás del soporte. "¿Así?"
"Si al yayo no le importa vale." Le dice encogiéndose de hombros tras darme dos besos en la mejilla. "¿No querías preguntarle algo?"
"¿En serio?" Le digo.
"¡Ah, sí!" Dice la pequeña feliz saltando para ponerse delante de mí. "Donna quiere comer espaguetis del yayo."
"No me digas que hasta come eso." Dice Quil Sr.
"Es que los espaguetis de Billie son espectaculares." Le dice Charlie.
"Donna nos ha oído decir tantas veces que los echamos de menos que ahora quiere ella también." Me dice Rissa sonriendo mientras volvemos dentro. "Por cierto, me extraña un poco veros solos."
"Ah, tenían una reunión en casa de Sam." Le dice Quil Sr.
"Ya decía yo." Dice mi hijo divertido. "¡Para que luego te fíes tú de tus mejores amigos!" Añade dejando el carrito en el paragüero y cogiendo un par de cervezas de la nevera para sentarse en el sofá. "Anda, se me había olvidado que había partido hoy. ¿Cómo van?"
"Empate a cero." Le dice Charlie. "¿Dejáis el carrito en el paragüero?"
"Último modelo." Afirma cogiendo palomitas del bol. "Cortesía de Musta."
"¿Quién?" Le decimos.
"Mustafá." Nos dice. "Al abuelo de Rissa. Aunque ella se niegue a aceptar caridad hay que reconocer que nos viene bien. Además, es muy majo."
"¿Y qué hay de Edmound?" Le pregunto.
"Volverá de su viaje a la costa este la semana que viene." Me dice. "Y ha dicho que al fin de semana que viene quedaréis para ir a ver un partido de los Shocks en Seattle."
"No me digas que tiene entradas." Dice Charlie.
"Y Rissa." Afirma antes de echarse hacia atrás para mirarla mientras ella mueve a la pequeña Bellatrix en brazos. "¿Verdad, cielo?"
"Beneficios de ser ex-verde." Afirma ella sonriendo. "Pero si queréis ir vosotros…"
"Pero si son tuyas deberíais ir vosotros." Le digo.
"A mí me basta con verlo en la tele." Dice ella encogiéndose de hombros.
"Sí, yo lo que diga la jefa." Añade mi hijo sonriendo.
"Madre mía… qué vergüenza para la manada." Le digo bromeando. "El alfa doblegado a su hembra…"
"Es que la hembra del alfa es mucha hembra." Dice mi hijo. "¿A que sí, Donna?"
"Mami es mucha mami." Afirma esta feliz. "Pero papi es el que manda."
"Eso es lo que papi dice." Afirma Rissa sonriendo y volviendo con Bellatrix limpia ya para ponerla en el carrito y ponerse a la espalda de mi hijo para darle un abrazo por los hombros mientras este le da un beso. "Porque luego mami le da un par de besitos y le pone carita y al final papi siempre se rinde."
"Será porque mi mujercita es una bruja blanca." Dice él sonriéndole mientras le acaricia el brazo que mantiene en un abrazo.
Desde luego, Emily era una madre-loba, pero lo que era Rissa… era una auténtica loba dentro de un cuerpo de mujer.
Sobre todo cuando oímos aullar fuera de la forma en que los chicos avisaban que llegaban a la casa de uno de los miembros de la manada y ella sonriendo se levantó corriendo para esconderse tras la puerta y abrir justo cuando iban a llamar.
"Donna, no te escondas tras la puerta." Le dice Seth entrando tras Embry y Seth, junto a Leah.
"No soy Donna." Afirma saltándo al cuello de Embry esquivando a Paul riéndose.
"Eh… te hemos echado de menos, pequeño huracán." Le dice Jared quitándosela de encima a Embry sonriéndo.
"Cada día estás más ágil a la hora de pillarnos." Afirma Embry divertido.
"Practico." Afirma ella. "No puedo dejar que las niñas aprendan a poner trampas y cazar solas."
"¿Te recuerdo que somos lobos?" Afirma Paul. "Animales cazadores."
"Y predadores." Afirma ella. "Pero no queremos que maten, queremos que cojan presas vivas, y para eso los lobos no sirven. Pero espero que les enseñéis el resto."
"Y eso es…" Dice Paul.
"A correr, tan rápido como vosotros." Les dice ella sonriendo. "A seguir rastros de olor, yo nunca he sabido. Oh, y necesitaremos dianas con patas."
"Eso me parece más normal." Afirma Quil.
"No te ofendas pero nunca has sido demasiado rápida corriendo." Afirma Embry.
"¡Oye!" Le dice ella riéndose. "¡Que a vosotros dos siempre os he ganado corriendo en la playa!"
"A cuatro patas no." Le dicen.
"Cielo…" Le dice Jake mientras veo cómo la cara de ella cambia ligeramente.
"No me hagas comprobarlo." Les contesta ella con ironía.
"Cielo…" Repite Jake.
"Cuando quieras bajamos a la playa y a ver quién corre más." Le dice Jared divertido.
"Cielo…" Le llama por tercera vez mi hijo.
"Ya, Jake, sé que me vas a decir que no, pero ¡se están metiendo conmigo diciendo que son más rápidos que yo como lobos cuando no es cierto!" Se queja ella.
"No, te iba a decir que Bellatrix se ha dormido, y que no tienes deportivas." Le dice mirándome para que asienta sonriendo. "Y que tengas mucho cuidado, Donna corre que no veas."
"¿En serio, Jake?" Le dice ella.
"Eso." Dice Leah. "¿En serio, Jake?"
"Claro, no veo por qué no van a poder mis dos damas de viento correr contra mi manada." Dice Jake. "El problema va a ser que no les vean."
"Bueno, hay un camino cerca de casa que trae hasta el río." Afirma Charlie. "No creo que a nadie le extrañe ve una manada de lobos por allí, aunque sean gigantes."
"Bueno… creo que ya no hay nada que nos impida comprobar eso." Dice Jake.
"Dejarme a mí a la pequeña y os esperamos Charlie y yo en la llegada." Le digo.
"No pasa nada." Me dice Jake. "Yo soy el padre, supongo…"
"Venga, hombre." Le digo. "Te mueres de ganas. Además ¿es que ahora no vas a confiar en tres hombres que hemos sido padres?"
"Yo soy abuelo." Le dice Quil Sr.
"Lo que pasa es que Jake tiene miedo de perder contra su esposa." Me dice Rissa.
"Más quisieras." Le dice él divertido.
"Soy más rápida que tú y lo sabes." Afirma ella dándole un toque en la nariz como le hacía a sus hijas. "Además, no soy yo la que tiene miedo de correr."
"Uhhhhh…" Dicen el resto divertidos.
"Muy bien, señora Black." Le dice mi hijo. "Luego no me llores si no ganas."
"Creo que el que llorará serás tú." Le dice ella divertida.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
"Preparados…" Dice Rissa que es la única que conserva la boca que pueda hablar ahora mientras nosotros vamos haciendo lo propio mentalmente. "Listos… ¡Ya!" Grita antes de saltar y correr.
Y vaya si corre, corre que se las pela. Supongo que las carreras matinales antes de despertar a las niñas han dado sus frutos. Sin embargo, no es nada comparado con nosotros, que no vamos al máximo de nuestras capacidades por mucho rato, al menos no yo que voy dejando pasar al resto antes de correr a la par que Rissa.
"Oye, no hace falta que seas condescendiente conmigo." Me dice.
"No lo soy." Niego sabiendo que no podrá entenderme. "Pero me gusta correr contigo."
Puedo oír las mentes del resto, como si volviésemos a ser una única manada. Y al cabo de un rato, sus mentes estaban tan cercas que no necesité mirar a los lados para darme cuenta que habían vuelto para alcanzarnos.
"¡Tramposos!" Les grita Rissa riéndose. "¡Hacía tiempo que me habíais dejado atrás, estáis haciendo trampas!"
"Alguien debería decirle que es más divertido correr así." Se ríe Jared en mi mente.
"A ver quién es el guapo que se lo dice con el genio que gasta." Añade Paul divertido.
"Dejarlo, es suficiente con correr juntos." Les digo divertido. "Además, creo que ella se lo está pasando mejor."
Entonces la miran, y se dan cuenta que es cierto.
Rissa es parte de a naturaleza. Siempre ha sido parte de la naturaleza. Por eso es por lo que, mientras corremos por medio del monte, por esa ruta de senderismo en monte virgen, ella no para de sonreír, a pesar de los accidentes del terreno, de ser más lenta que nosotros y de sus limitaciones humanas, no para de sonreír feliz.
Salta troncos como si fuese su parque infantil y no para hasta que llegamos al final.
"Vaya… sí que sois… rápidos." Nos dice mientras me acaricia la cabeza y luego va alternando entre Seth y Embry antes de que vuelva a apartarlos con ayuda de Leah que también mete la cabeza debajo de su mano un momento para alejarse dejándome a mí el monopolio de mi mujer mientras todos sonríen en mi mente y me dicen algo en broma como que me está convirtiendo en un perrito faldero. Pero paso sonriendo.
"Vaya, vaya… sois unos raros." Nos dice sonriendo. "Aún en forma de lobo…"
"Eso es que no se ha mirado." Afirma Paul divertido.
"Sí, ella es la que corre entre una manada de lobos tan grandes como ponies." Afirma Quil divertido.
"Alguien debería decirle que ella no es una loba." Afirma Jared divertido. "Antes de que se haga daño corriendo con nosotros."
"Dijo el que de dos carreras ha perdido dos." Afirma Leah divertida.
"¿Es impresión mía u os cae bien a todos?" Les digo divertido.
"Bueno… es la segunda primera dama de las manadas." Afirma Jared. "¿Se dice así, primera dama?"
"¡No!" Dice Leah con Seth riéndose mientras el resto asentimos.
"¿Por qué me da la impresión de que me habéis dejado al margen de una conversación?" Nos dice Rissa divertida para que le de un lametón.
"¿Por qué decís que no es así?" Afirmo.
"Porque Emily es una madre para vosotros." Afirma Leah.
"Y Rissa es como una hermana mayor." Añade Seth. "Porque nos cuida pero también juega con nosotros."
"Por esta vez no me voy a ofender." Afirma Leah. "Es cierto."
Todos pensamos que es cierto, así que noto cómo se me hincha el pecho feliz y orgulloso de que Rissa misma se haya ganado su propio hueco en la manada, aunque no sea una loba como nosotros.
"Vale, pues no me incluyáis." Dice cruzándose de brazos y fingiendo estar molesta. "Vosotros seguid aquí debatiendo cosas de lobos y yo voy a hacer cosas de humanos felices con ganas de liberar adrenalina porque sus amigos, mejores amigos y esposo incluído, debaten cosas de lobos que parecen ser demasiado difíciles para una símple mortal como yo."
Eso nos hace reír levantándonos para seguirla hasta que miro a Embry que asiente y la coje por la goma del pantalón para tirarla al aire y cogerla yo en mi lomo para ir andando calmadamente.
"¿Ahora queréis jugar a caballitos?" Me dice.
"No me creo que sea tan divertida." Afirma Paul riéndose mientras ve cómo Rissa levanta un brazo y finge tirarme de las riendas suavemente.
"Deberíais verla en el piso." Afirmo. "Es más, ya veréis cómo mañana es todavía peor. No para de hacer cosas divertidas, es como estar casado con mi mejor amigo."
"No sé si ofenderme o reírme." Afirman Quil, Embry y Seth para hacernos reír a todos.
Sobre todo cuando salta de mi lomo tras haberse recostado encima y aterriza en el sueño rodando suavemente antes de sentarse y levantarse casi sin usar las manos.
"¿Eso no es peligroso?" Preguntan varios.
"Al parecer no." Afirmo mientras Leah le da golpecitos suaves por la ropa para intentar alisarsela.
"Esperad un momento." Afirma acariciándole a Leah el morro para pedirle que la deje y mirando al bosque de nuevo. "¿No oís eso?"
Cómo no ibamos a oír algo, oíamos hasta pasos de un ratón a un kilómetro de allí casi, sin embargo, todos nos miramos antes de mirar hacia donde ella va y ponernos a sus lados para que ella nos coja suavemente del pellejo a Sam y a mí que hemos ido delante para hacernos parar sacudiendo la cabeza suavemente y poniéndose un dedo en los labios para indicarnos que, fuese lo que fuese a lo que quería acercarse, quería hacerlo en silencio. Así que la seguimos con cuidado y sin adelantarla, pero atentos a cualquier peligro que pudiera haber.
Al principio, nos cuesta un poco ver nada, pero entonces alguien lo ve y todos nos fijamos para ver la imagen que nos llegó a la mente.
"¿No es adorable?" Susurra suavemente Rissa.
"¿Y qué tiene eso de adorable?" Afirma Quil destrasformado.
"Es un lince." Dice ella feliz. "Y esa hembra es Cobadonga. Me dio miedo cuando me enteré de lo que pasó en la reserva. Pero veo que está bien. Cinco linces…"
"¿No son pumas?" Pregunta Quil.
"¿En serio no distinguía un puma de un lince?" Pregunto.
"A mí me parece como un puma punk con patillas." Afirma Leah.
Entonces sonrío agachando la cabeza junto a Rissa y dándole un lametón a su mano para hacerla mirarme y pasarme el brazo por el cuello feliz y sonriéndome.
"Míra eso, algún día podremos ver eso a diario." Afirma sonriendo.
A diario. Eso sonaba genial.
Ah, claro, se refería a la reserva que iba a formar para ambos, la parte más grande de nuestro futuro juntos. Más grande porque era mucho papeleo y cosas de movidas legales, porque si tuviera que decidir que era lo más grande que había hecho en mi vida… sin lugar a dudas: mis niñas, aunque una no fuese totalmente mía.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Billie)
"A ver, qué tienes." Le dice Charlie a Donna mientras sujeta las cartas mientras jugamos un par de manos al poker.
"Donna tiene esto." Afirma sonriendo y echando sus cartas en la mesa.
"Jolín con la cría." Dice Quil Sr. mientras vemos las dobles parejas de reinas y sotas con una tercera reina.
"Donna tiene a papá, mamá, manía, Donna y yayo Illie." Dice feliz.
"Pequeña, esto es una doble pareja." Le digo. "¿Ves? Una reina, dos reinas… un rey y dos reyes. Dos parejas."
"¿Donna gana?" Pregunta.
"Sí, Donna gana." Le digo tapando mi full de dieces. "Y ahora vamos a ver un poco la tele, que tienes que dormir."
"Pero papi me cuenta cuentos…" Me dice.
"¿Tienes un libro?" Le pregunto. "Yo es que solo me sé la caperucita roja y el de los tres cerditos."
"Donna quiere el de cuando yayo Illie pescó el pez oro." Afirma.
"¿Eso te ha contado Jake?" Le dice Charlie para que ella asienta.
"Pues verás… resulta que ese no lo recuerdo muy bien." Le digo divertido. "Pero recuerdo uno de un príncipe negro y sus mejores amigos, el príncipe del tiempo y el capitán de la guardia real." Le digo.
"Me gustan los príncipes." Me dice sentándose bien en la silla.
"Pues resulta que un día…" Le digo intentando recordar una vez que Quil Sr, Charlie y yo habíamos ido al parque nacional de Olympic porque habíamos oído que las chicas iban a estar allí.
A fin de cuentas, parecía que mi hijo le contaba cosas pasadas como si fueran cuentos, y a la niña le gustaban. O al menos lo necesario como para quedarse dormida al cabo de un buen rato.
"Vaya, te estás convirtiendo en un abuelo genial." Me dice Charlie divertido.
"No hables tanto que tú también eres abuelo." Le digo divertido echándole por encima una mantita de regazo a la niña para taparla un poco.
Y entonces les oigo llegar.
"¿Os veremos mañana?" Oigo que pregunta Quil.
"Claro, a media mañana pensábamos bajar a la playa un poco." Afirma Jake mientras Rissa entra en casa y nos saluda sonriendo para ver los gestos que le hago de que su hija duerme. "Dentro de poco vamos a tener que estudiar duro, hay que ponerse las pilas para acabar la carrera bien."
