Lo se, soy mala y villanesca, deje pasar muchos días después de la ultima actualización, pero hay semanas donde no se puede uno poner al corriente, y mas cuando un condenado libro interesante se pone frente de mi, jijiji, déjenme les cuento que soy adicta de repente, no puedo dejar de leer, así que por lo mismo mis tiempos se reducen y si ha eso le sumamos que en mi chamba no me dejan salir tempra jajaja, en fin. Mil gracias a las personas que se tomaron un tiempo y comentaron el capi, así como gracias a quienes ponen la historia como favorita, espero les guste el capi. Saludos a todos.
Capitulo 43
Primero me sacaron la sangre y después me metieron a la resonancia y las placas, el doctor Marck nos dijo que fuéramos a tomar algo y regresáramos después de medio día, ya que tenía algo de trabajo y los estudios de sangre estarían después de esa hora.
Desayunamos tranquilamente, platicando de nuestro libro, que en estos días habíamos logrado avanzar mucho gracias a que le estábamos dedicando mucho tiempo, prácticamente todo el día.
-pronto estará listo – dijo mi chico mientras recogía mis platos.
-Por favor Peeta déjame aunque sea lavar los trastes hoy – dije mientras me ponía de pie para llegar a su lado frente al fregadero.
-No es necesario bonita –
-Pero me he sentido una inútil estos días, a parte ya no ha habido mareos –
-si gracias a que has guardado el reposo – mi chico ya empezaba a lavar los trastes; me enfado un poco que no tomara en cuenta mi opinión, que no me dejara ayudarlo.
-Si he guardado reposos porque me la he pasado durmiendo, esos medicamentos prácticamente me tiene drogada todo el tiempo –
-No te enfades bonita, tu prometiste que te cuidarías y acatarías las ordenes del médico –
-Si prometí eso, pero eso no implica que deje de hacer cosas en mi propia casa, que hasta… Hilary que ni siquiera es de mi familia este lavando mis trapos –
-Ella solo quiere ayudar y si eso te molesta yo puedo hacerlo, no voy a permitir que nadie más lave tus ´trapos´ - Peeta me lleno de jabón la nariz.
-¡oye! – me limpie mientras Peeta sonreía, esa sonrisa traviesa, la cual me dio una idea.
Lo abrace por la cintura desde atrás, recargando mi cabeza sobres su espalda – lo que pasa es que tu me estas haciendo una inútil – dije metiendo mi mando debajo de su playera era tan molesto que estuvieran aun estas vendas – cuando este bien ya no voy a querer hacer nada –
Peeta siguió lavando los trastes y rio un poco al sentir mis manos sobre su abdomen vendado – no claro que no, en cuanto estés bien todo volverá a la normalidad, mientras déjate consentir –
-Es lo que te digo – fui un poco mas traviesa y me acerque a su oído – me voy acostumbrar y voy a querer que siempre me consientas – esta ultima palabra fue un susurro, para depuse pasar a besar el lóbulo de su oído solo con la punta de mis labios.
-Yo… Kat – claramente pude sentir como Peeta tensaba sus músculos – siempre te voy a consentir – dijo al final.
-Si…- volví a besar su lóbulo, esta vez ejerciendo mayor fuerza – pero yo también te quiero consentir – nuevamente lo hice – y esto es de dos –
-Bo…bonita por favor – no sabía si ese por favor era para que dejara de hacer lo que estaba haciendo o para decirme que lo dejara consentirme.
-Vamos… deja que haga algo – ahora me pase al otro lado – estoy fastidiada, nunca… - en verdad estaba disfrutando de esto, jamás me hubiera imaginado que hacer algo tan simple como esto me causara tanta… satisfacción – nunca he dependido de nadie – en ese momento me fui hacia su cuello depositando pequeños besos.
-Si… te dejare hacer lo que quieras – Peeta había dejado de lavar los trastos, desde hace un buen rato.
-¿En serio? – me despegue y trate de verlo a los ojos.
-Si cuando ya estés sana – volvió a retomar su labor, no sin antes dar un par de respiraciones profundas.
-Es que ni siquiera me has dejado ayudarte en nada cuando horneas – yo seguía abrazada a él pero había parado de besarlo, solo veía como movía sus manos entre los traste y el jabón – dejas que duerma hasta tarde y me dejas ahí sola –
-Sabes que es lo mejor, que así te recuperaras pronto –
-Pero ¿qué hay de ti? – yo volvía a subir y bajar mis manos por su abdomen – me chocan estas vendas, es un recordatorio de que tu saliste también herido –
-Pues sí, pero si quiero recuperarme pronto necesito mantener las vendas –
-Te recuperarías más pronto si me dejaras apoyarte, mis lesiones ya están sanando, en cambio las tuyas se llevan más tiempo –
-Pero te indicaron reposo por el coagulo – Peeta se quitó el jabón de las manos y se dio la vuelta para encararme – y me prometiste que te cuidarías –
-Si te prometí que me cuidaría, más no que sería una inútil –
-No te enojes – de repente sentí como sus manos se ponían en mi cintura, levantando mi playera mojándome.
-Huy… - jale aire – oyeee –
-Si todo sale bien en unos días podremos regresar a nuestras actividades – yo intentaba quitarme sus manos mojadas, pero él seguía esparciendo el agua por mi cintura.
-Deje de mojarme, se siente feo –
-A verdad, que tal cuando yo estaba hace un momento lavando los traste, te aprovechabas de mi – dijo juguetonamente.
-ósea me estás diciendo que no te gusta que haga esto – me puse de puntitas y bese su lóbulo – que se siente feo –
-No, al contrario… - Peeta dudo en seguir – pero haces que… cierta parte de mi anatomía reaccione y… entre en problemas –
Sentí como mis mejillas se encendían, pero no pude evitar reírme con mi chico, quien por fin había quitado sus manos de mi cintura y había tomado una toalla de manos que estaba cerca, para después pasarla por mi cintura y secarme.
Después de 4 días de encierro, Peeta me dijo que si lo quería acompañar a ver a Haymitch, para que tanto él como yo saliéramos un poco de la rutina y de ahí nos pasaríamos a la clínica a ver los resultados.
-Solo… ten un poco de paciencia – dijo Peeta mientras abría la puerta – recuerda que no ha tomado alcohol en varios días y pues no es fácil estar en cama con la pierna inmovilizada –
-Si, no te preocupes, de cierta manera puedo entenderlo un poco, tu tampoco me has dejado moverme mucho de la cama – levante los hombros – se que empezara con sus bromas tontas o estará de muy mal humor –
-Si no te sientes a gusto podemos irnos en el momento que tu quieras –
-Lo sé, se que no vas a permitir que me exaspere de mas –
-Vayaaa preciosa, ¿a qué debemos el honor? – Haymitch estaba en su habitación, con la pierna extendida y al parecer tenía un… ¿libro? en el regazo. Nunca me imagine ver así de pulcra su casa, oliendo a limpio o mas bien a medicamentos pero limpio.
-Pues… vengo a ver como sigues, aparte de irritable y de mal genio – dije viendo un poco su pierna, que tuviera buen color y no se viera extraña.
-Mas bien dilo, aprovechando que Peeta te dio permiso para salir – Haymitch veía de forma retadora a Peeta, esperando alguna contestación por parte de él.
-Peeta no me tiene que dar permiso, simplemente me… me estoy cuidando para no tener la necesidad de salir del distrito –
-Si, si como no, tu crees que no se que le prometiste que te cuidarías, estoy casi seguro que si no lo hubieras hecho, andarías por todos lados –
-Haymitch – lo reprendió Peeta, mientras yo también lo veía, que acaso le contaba todo lo nuestro.
-Si, ya se que no la tengo que exaltar –
-Te tomaste ya tus medicamentos o quieres que vaya por un vaso de agua – en ese momento se escucho ruido en el baño, alguien estaba ahí.
-¿Quién esta ahí? – dije sorprendida de no haber escuchado nada desde que llegamos.
-Ah es… Sofie, vino hacer el aseo, Sae la ha mandado todos los días, dice que necesito tener mi casa limpia para que sane mas pronto y no pesque alguna infección –
- Nunca pensé que Sae te estimara tanto para mandarte a alguien – dije entre risas.
-Estima mas a la chica, ella … -Haymitch hizo una seña de que me acercara y bajo la voz – ella necesita el empleo, no creas que viene de a gratis –
-Bueno tan siquiera ayudas a alguien –
-También he estado haciendo negocios con Sae – me levanto una ceja y sonrío – le he estado vendiendo los gansos que crío –
-Por favor es rara la vez que ves por esos gansos, pobres animales con ese este frío, ahora no tienen nada de comer, han de estar muy flacos –
-Pues Sofie se ha encargado de alimentarlos mientras yo no he podido salir de esta estúpida habitación – era evidente que ya estaba igual que yo, fastidiado, pero también veía algo de molestia hacia Peeta, quien solo estaba atento a lo que decíamos, no había participado mucho en la conversación.
-Puedes creerlo preciosa, no me han dejado bajar para nada, ni siquiera un par de muletas me han traído para que pueda ir mas fácil al baño –
-Pero… - voltee a ver a Peeta buscando una explicación - ¿Por qué? Que no te ha dicho el doctor que debes de moverte –
-No digas que no las hemos traído – Peeta estaba muy serio.
-Bah, ustedes complotéan en mi contra – Peeta puso los ojos en blanco, era obvio que esta conversación ya la habían tenido.
-No empieces –
-Preciosa, estos tipos no me dejan las muletas porque dicen que las escaleras son peligrosas – Haymitch hizo un tono de voz muy gracioso, algo así como una imitación de Effie.
-Pues tiene razón – dije aun riendo por su tono de voz.
-Yo les dije cuando me trajeron que me dejaran en la planta baja, que me iba a poder mover muy bien ahí, pero es Paul insistió en que era mejor en la comodidad de mi cama – otra vez hizo esa extraña voz, que no solo a mi me estaban sacando sonrisas si no también a Peeta.
-Pues si Haymitch, lo que te paso no fue cualquier cosa –
-No estos complotearon para que no tuviera acceso a mis preciadas botellas, y estoy casi seguro que ese Thom se las ha llevado –
-¿Qué esperabas? Que te dejáramos andar de aquí para allá y arriesgarnos que esa herida se infectara –
-Pues si se infectaba el alcohol me ayudaría –
-Por favor Haymitch, mejor agradece las atenciones de todos – dije mientras me sentaba a su lado de la cama, dejando la silla libre para Peeta – hasta Thom esta al pendiente de ti –
-Pero que les cuesta darme unas muletas, no puedo ni ir al baño y …-
-Ya déjate de quejarte – replico Peeta interrumpiéndolo – no le has preguntado a Katniss como esta –
-Eso es absurdo, es obvio que esta muy bien, ella te tiene todo el día ahí para que incluso la lleves en brazos a todos lados, apuesto a que ni siquiera te deja levantarte de la cama, ¿no es así? –
-Pues me ha estado cuidando muy bien, no me quejo – le lance a mi chico una sonrisa – pero también ha venido a cuidarte, no te quejes –
-Pero no igual – Haymitch parecía niño haciendo berrinche, demandando mayor atención.
-No creo que quieras que te bese ¿verdad? – Peeta y yo estallamos en risas – porque créeme, no lo voy hacer –
-Ja… Ja… ya me imagino par de… hormonas andantes, muy enfermos, muy enfermos pero bien que han de estar con sus arrumacos –
-Oye… suenas como a que es pura… envidia – dije aun riendo.
-Tonterías, ustedes creen… -Haymitch fue interrumpido por el sonido del timbre.
-¿esperas a alguien? – dije
-Pues como soy muy popular, mucha gente viene a visitarme, ah pero lo olvidaba no puedo ir abrir porque no me dejan moverme de la cama – Haymitch le lanzo a Peeta una mirada algo osca.
-Iré a ver quién es, tal vez salve algún alma de este mal geniudo – las últimas palabras de Peeta ya fueron en la puerta.
-¿Cómo te has sentido preciosa? Ya hablando en serio –
-Bien, pues estoy igual que tu, no me dejan hacer nada – me encogí de hombros – bueno al menos yo si puedo ir al baño sola –
-Mira… estamos de humor – Haymitch me lanzo una sonrisa burlona – yo que pensé que el reposo los iba a poner de malas por no poder co…-
-¡Oh Haymitch! – él fue interrumpido por una chillona voz que nos pilló a ambos, no hubiéramos pensado que a la persona que Peeta fue a recibir en la planta baja estuviera aquí tan rápido -¿dime como te sientes? – Effie estuvo a su lado en menos de un segundo, dejando a Haymitch blanco de la impresión.
-¿Qué haces aquí mujer? –alcanzo a decir mi mentor.
-¿Te duele mucho? ¿Qué fue lo que te dijeron los médicos? – Effie seguía bombardeando a Haymitch, mientras yo me levantaba discretamente de la cama, dudaba un poco que ella se hubiera percatado de mi presencia, cuando voltee a la puerta, Peeta estaba ahí con una gran sonrisa, no era una sonrisa de… alegría, mas bien era una sonrisa burlona.
-Demonios ¿Quién rayos le aviso? – Haymitch ignoro a Effie quien volteo a vernos como si se hubiera dado cuenta apenas de nuestra presencia.
-Pues déjame te digo que yo aun trabajo en el capitolio y me entero de muchas cosas – Effie se había cruzado de brazos, al parecer estaba enfadada por la reacción de Haymitch – no culpes a nadie. Oh Katniss, perdona mis malos modales, es solo… – ella no siguió y bajo la cabeza - ¿Cómo estás? – volvió a sonreír.
-Hola Effie, pues yo…- no sabía que tan enterada estaba de todo así que no dije mucho – estoy bien ¿tú qué tal? ¿Cómo estuvo el viaje? –
-oh no saben, fue… bueno diferente a lo acostumbrado, me tarde mucho en llegar, pero supongo que ahora son así las cosas –
-Si, han cambiado muchas cosas, pero es bueno verte de nuevo – Dijo mi chico aun parado junto a la puerta.
-Gracias Peeta, tu siempre tan amable, no que otros – Effie vio de reojo hacia Haymitch.
-Creo… bueno nosotros tenemos que ir a la clínica a ver mis resultados – dije mientras me acercaba a Peeta.
-¿resultado? - Effie volteaba a ver a todos en busca de alguna explicación.
-Ya te contara Haymitch, creo que los veremos más tarde – mi chico sonrío.
-Esperen – Haymitch hablo rápido – vienen avisarme del resulta en cuanto se desocupen, entendido –
-Oh perdón chicos – Effie se había acercado – espero que todo esté bien, no sé muy bien de qué hablan pero que todo salga bien – la mujer nos estaba dando un efusivo abrazo. Era extraño volverla a ver, pero su presencia aquí me decía que en verdad Haymitch le preocupaba, que era una extraña relación la suya, pero había afecto de por medio, solo esperaba que Haymitch valorara eso.
n/a: que tal? aquellas personas que pensaron en Effie, dejen les cuento que cuando me pusieron el comentario de que seria bueno de que apareciera, me dio mucha risa porque este capitulo ya lo tenía así y pues se nota que tenemos muchas cosas en común, espero que les haya gustado y no olviden dejar un comentario. Por cierto si alguien sabe de que en algún lugar estén vendiendo la peli en alguna versión especial aquí en Mexico me avisan, porque donde la he buscado solo llega la edición de un solo y ridículo disco, siendo que iban a salir varias versiones de hasta tres discos o en steelbook, asi que no me quiero ver obligada a comprarla por internet, pero creo que va tener que ser el caso. En fin saludos.
