Cuentos de Berk

Primavera

El jefe y su padre

El jefe, con su vivaz energía, parecía estar en todas partes. Donde quiera que se le necesitaba, cuando se le necesitara: él siempre estaba, siempre disponible. No negaba sonrisas, no eludía la fraternal relación con su tribu. Era un jefe nuevo, era un jefe estupendo.

Parecía tener dominado el tiempo, el espacio y la vida. Corría, con energía, por los senderos desconocidos como si los conociera. El jefe, con su inventiva mente y su curiosidad infinita parecía haber desvelado todo misterio, todo enigma.

Aparentaba control. Hasta que mirabas sus ojos. El verde nublado, la mirada baja, el miedo reflejado: todo estaba ahí, escondido en sus ojos… Tal vez si el jefe hubiese sabido, quizás si hubiese preguntado… Tal vez habría entendido que no debía aparentar frente a su tribu porque toda la tribu se sentía igual.

Y es que cada vez que el jefe recordaba a su padre (a cada segundo, a cada respiro)... Es que cada vez que lo recordaba se le olvidaba el brillo de los coloridos campos de flores, se le borraban de la mente los cantos alegres, los festejos se teñían de melancolía y el calor que regresaba parecía frío. Ni siquiera una sonrisa de su amada, un vuelo con su amigo o una charla con su madre podían arrancar de su pecho la pérdida.

Pero el jefe aparentaba, porque sabía que su padre también lo habría hecho. Después de todo, el jefe se debía a su tribu.


Notas de la autora: HTTYD pertenece a Cressida Cowell y a DreamWorks. Este fic participa en el reto #5: "Efímera Estación" del foro La Academia de Dragones. Estación del capítulo: Primavera.