Si, aunque no lo crean, aun sigo viva jijiji. Pues bien, solo puedo decir mil disculpas por tardar tanto en subir el capito en esta ocasión, pero dejen les cuento que pues por una semana y cacho no tuve mi memoria usb y ahi es donde tenia el capitulo avanzado, de hecho solo le faltaba checarlo que fuera congruente, pero como la tenia perdida pues se estanco la situación, fue muy frustrante y si a eso le sumamos que pues he tenido mucho trabajo, pues ni como avanzar con el asunto. Agradezco su paciencia y el seguir leyendo esta locura, también les doy mil gracias por todos sus comentarios. Espero que el capitulo les guste.
Capitulo 45
Hable con mi madre, ella se alegro mucho de la noticia, me dijo que era un alivio saber que yo estaba respondiendo al tratamiento, me hizo muchas preguntas de cómo me sentía y que era lo que había dicho el médico; estuvo de acuerdo con la recomendación de guardar 10 días reposo, que no subiera y bajara las escaleras muchas veces al día, me dijo que para que no me sintiera desesperada de estar en cama sin hacer mucho ayudara a Peeta con las cuentas de la panadería o que ayudara a Hilary con el llenado de algunos documentos, cosas así me mantendrían ocupada y no estaría de malas.
Esa noche tuve pesadillas, la principal fue ver a Effie nombrando a Prim en su primera cosecha, pero no lograba ofrecerme como voluntaria, porque unos mutos de varios colores se llevaban a mi patito. Peeta me despertó varias veces, ya que mis gritos lo alertaban de que estaba en medio de una pesadilla. Así que al día siguiente los dos teníamos unas fuertes ojeras marcadas, me sentía cansada y sin ganas de no hacer nada.
-Lamento haberte despertado tantas veces anoche –
-No te preocupes bonita – dijo mi chico mientras me acariciaba la mejilla – llego el momento que… bueno uno de tus gritos fue muy oportuno, tenía una horrible pesadilla –
-Es que… siempre te molesto, tu nunca… bueno tienes pesadillas, pero es rara la vez que me entero de ellas, a veces me gustaría reconfortarte como tú lo haces a mí –
-Tu sola presencia lo hace Kat, no es necesario que digas o hagas algo – Su comentario me hizo sentir... una punzada en mi estómago que llego a mi pecho, sentí que el color subió por mis mejillas. ¿Cómo era posible que tuviera semejantes palabras para mí, si yo era en parte la fuente de tantos problemas que llego a tener?
Me colgué a su cuello y lo bese, lentamente, disfrutando de su labio ya sanado, solo quedaba una pequeña costra, pero no importaba, pronto estaríamos como nuevos y disfrutaríamos cada instante.
Ese era mi nuevo mantra, me lo repetía a cada momento, esperando a que me ayudara para no caer en la desesperación de que no estaba haciendo nada, de que Peeta no me dejaba hacer nada.
El que Effie estuviera en casa de Haymitch fue de gran ayuda, debido a que no dejaba que mi chico hiciera gran cosa por él, simplemente aceptaba su ayuda para llevar algo de desayunar y comer, ella estaba fascinada por el sistema que había en el distrito y lo diferente que era ahora. Dijo que más adelante iría a ver la nueva fábrica y se pasaría por la nueva alcaldía, ahí fue donde aproveche para decirle que si podía averiguar algo sobre cómo estaban las cosa, porque desconocíamos si Susan y su esposo aún estaban en el distrito. Ella se vio encantada, decía que no había problema que conocía a Lotie de tiempo, así que no entendía muy bien porque no nos habían dicho nada si éramos los afectados directos del problema.
Haymitch por su lado se veía… extraño, alegaba menos, decía menos tonterías y al parecer lo único que lo ponía muy de malas es que no tenía una botella a su lado, pero no dijo nada de la presencia de Effie, él trataba de actuar normal, pero yo lo conocía y sabía que algo le pasaba, pero aun no sabía lo que era, si era algo bueno o en verdad no estaba nada de acuerdo con la presencia de Effie.
Cuando le quitaron los puntos fue un gran debate, debido a que él quería ya moverse y andar por toda la casa, Peeta lo regaño y le dijo que se tomara con calma las cosas y que si esperaba ver alguna de sus botellas que ni perdiera el tiempo, que era momento de que dejara semejante vicio, que si había logrado estar en abstinencia cuando estuvimos en el 13, ahora podía volverlo hacer. Effie también empezó a razonar con él, incluso hubo un momento incomodo donde Effie utilizo el lado sentimental para hablar con él.
-Oh vamos Haymitch, estos días has estado muy bien, ¿para qué quieres ese horrible vicio? – dijo Effie mientras se estaba junto de él en la cama.
-Tú y yo ya hemos hablado de eso – la voz de Haymitch apenas se escuchó porque apretaba los dientes.
-Si lo sé, pero… - ella dudo – acaso no te importa mi opinión, es que tu… - nunca me imaginé ver a Effie sonrojarse, la había visto roja del coraje por los que Haymitch le hacía pasar, pero no sonrojarse – eres más lindo así –
-Oh mujer por favor – Haymitch miraba para todos lados, tratando de no conectar con ninguno de nosotros.
-Vamos, ellos… son de confianza y no entiendo porque tu… no quieres que el mundo sepa lo nuestro – yo empecé a sentirme incomoda, le lanzaba miradas a Peeta para que nos marcháramos, pero al parecer él disfrutando de la incomodidad de Haymitch, quien se había puesto rojo como un tomate.
-Yo…- él volteo a verme, esperando que tal vez me burlara de él, pero no podía hacer eso, Effie estaba aquí y ella no merecía eso, tal vez sus extravagancias nunca me parecieron, así como tampoco el que viera los juegos como si nadie muriera y fueran lo más genial, pero en su momento fue… cordial con nosotros y no estaba de acuerdo en que Haymitch la utilizara, si era el caso.
-Pero ya no eres un niño – Effie se levantaba y cruzaba de brazos – pero como ya te he advertido, si quieres que… - ella volteo a verme y después a Peeta.
-Creo que mejor nos vamos Peeta – dije tomando de la mano a mi chico que estaba muy atento a la conversación.
-Pero…- protesto.
-Vámonos, tenemos cosa que hacer –
-¿A si? – yo jalaba de mi chico, no quería seguir escuchando algo tan… bueno no se, intimó y a la vez extraño, aun no podía creer ¿Haymitch y Effie? ¿después de todas sus discusiones?
-Hey bonita, no tan rápido, cálmate – Peeta me rodeo por la cintura impidiendo que siguiera mi paso – no te agites, tranquila –
-Si lo sé – puse los ojos en blanco – no pasa nada –
-Claro que no, aun debes de estar tranquila, te faltan 2 días de reposo, así que… nada de correr –
Ansiaba que pasaran esos dos días, quería volver hacer algo, tal vez no podría empezar a cazar de lleno, pero al menos ayudar a Peeta en algo, distraerme ya que nuestro libro estaba casi listo, salvo porque Peeta tenía varios bocetos pendientes, debido a que él había tenido muchas cosas que hacer por mi culpa.
-Bonita… - Peeta dudaba mientras entrabamos a mi casa – tengo… tengo que ir a ver unos pendientes de la panadería, ver cómo sigue Alex para ver si nos puede ayudar y si no ponerme de acuerdo con Steven de cómo nos organizamos para que podamos sacar el trabajo –
-Está muy bien que Steven te ayude y a la vez pues… a su primo – esperaba que Peeta no se tomara a mal el comentario, porque últimamente no podíamos mencionar mucho a Alex sin que sus celos salieran a la luz.
-Sí, veremos cómo nos acomodamos – se encogió de hombros.
-Entonces vamos – dije
-Es que… bueno bonita yo… esperaba que… ya te fueras a descansar, hoy has estado menos tiempo en cama, de hecho Hilary me dijo que podía venir un rato, así que…-
-No – lo interrumpí – no te preocupes ve, yo estaré bien, me daré un baño – me sentía molesta, pero sabía que él muchas cosas las hacía por mi bienestar, pero aun así odiaba que me tratara como una muñeca de cristal.
-Bonita no… no te molestes es solo –
-Te digo que no hay problema, vete, entre más rápido te vayas, pronto estarás de regreso – yo trataba de ocultar mi enfado – y no es necesario que venga Hilary – lo deje ahí parado en la entra, siguiendo mi camino sin voltear a verlo.
El enfado y la desesperación acumulada de días pasados me estaban irritando más de la cuenta hoy, me sentía que estaba a punto de desquiciarme, no sabía qué hacer y sobre todo no sabía cómo tomarme la actitud de Peeta.
Sin saber muy bien el porqué, prendí el televisor, nunca lo hacía, pero en esta ocasión sentía que si no me ponía hacer algo o me distraía, explotaría, así que fue mi último recurso, ya que era muy extraño que ese aparatejo se pusiera a funcionar.
En ese momento atrajo mi atención la mención del distrito 13, donde decían que la presidenta Paylor aun se encontraba ahí, el locutor decía que al parecer su presencia ahí era para ver que el funcionamiento del distrito fuera el correcto, que dicha situación anunciaba que la presidenta estaría de gira en los distritos para comprobar que todo fuera mejorando.
-Si claro, como no – me sentí crispada de que dijeran mentiras, yo sabía muy bien porque estaba ella ahí, así que no me gustaba nada que dijeran falsedades, pero que esperaba yo, obvio no iban a decir que había un grupo de personas en desacuerdo, eso haría que su gobiernos se viera inestable y provocaría que tal vez otros distritos dieran problemas.
El locutor cambio de tema y empezó hablar de tecnologías ecológicas en pro de los distritos, tecnologías para tener mejor administrados los recursos así como también para que hubiera equilibrio y nadie sufriera de hambre. Me entretuve un buen rato, preguntándome que tan cierto era todo lo que decían y esperando que ojala todo diera resultado.
Cuando estoy a punto de apagar el televisor, aparece un spot muy ruidoso pero que llama mi atención, donde empiezo a reconocer diversas escenas, escenas de juegos anteriores y de la guerra, así que decidi tomar mas atención a lo que decían.
A un año de liberarnos, a un año de que todo cambiara en Panem y las cosas fueran más justas para todos; si, el día de mañana es el día oficial donde las cosas tomaron el rumbo correcto para todos; no te pierdas el especial que tenemos preparado, donde veremos los avances a través de este año y donde recordaremos momentos tan importantes que marcaron nuestra historia.
Me quede congelada, ya que en más de una imagen aparecí, pero no solo yo, si no todos, Peeta, Haymitch, Gale, Finnick, con nuestras armas, en medio de la trifulca. Pero lo que me dejo con mayor impacto, fue que ellos consideraban la fecha oficial a partir del momento en que los rebeldes entraron a la casa de Snow, ósea el día que Prim murió.
No había prestado atención a las fechas, el único día que me importo en este periodo fue el cumpleaños de Peeta, incluso no deje que hiciera algo especial para mi cumpleaños, no quería saber de fechas, no quería acordarme del nacimiento de mi patito o del cumpleaños de mis padres, deje todo a un lado, pero ahora ellos me traían nuevamente a esa situación de la fechas y me recordaban que hace un año perdí a mi hermana, que hace un año no pude hacer nada para salvarla.
Apague con mucha fuerza el aparato, sentía como un sudor frío me recorría la espalda, me sentía desorientada, con ganas de salir corriendo, pero no me creía capaz de llegar muy lejos debido a que el aire con trabajos estaba entrando en mis pulmones, era una sensación tan extraña, era consciente que estaba en medio de una crisis, pero no podía hacer nada para detener las ganas de llorar, para detener la desesperación que estaba sintiendo.
Me senté nuevamente en el sofá, apoyando mis codos en mis piernas y sosteniendo mi cabeza entre ellas, tratando de evitar que la tristeza, la rabia y el llanto siguieran apoderándose de mí, pero en cuanto cerré los ojos lo único que vi fue a Prim, era como estar en alguna de mis pesadillas, verla entre las llamas, ver el momento en que entro en acción para ayudar a todos esos niños, ver la trampa de Gale en funcionamiento.
Levante la vista, esperando que esas imágenes salieran de mi cabeza, esperando controlarme, pero lo único que sucedió es que vi nuevamente la pantalla, el origen de todo. Tome uno de los cojines del sofá y lo arroje hacia la pantalla, lanzándolo con rabia, con frustración, dando un grito que me lastimo la garganta, aun así no fue suficiente, por lo que tome un jarrón de una de las mesitas de al lado y lo arroje nuevamente con fuerza contra la pantalla. Esta vez logre que un gran estruendo llegara a mi sala, junto con miles de pedazos del jarrón y de la pantalla, la cual cayó por la fuerza del impacto. No sé cuánto tiempo pase ahí parada viendo los destrozo que ocasione, sin hablar, sin llorar, sin hacer nada, simplemente recordando una y otra vez lo que paso hace un año, lo que sentí y lo que desee después de todo eso; tampoco fui consciente en que momento me senté o mas bien me deje caer al piso, solo estaba abrazando mis piernas con mi cabeza sobre mis rodillas, viendo a un punto fijo, incluso cuando empecé a llorar lo note solo porque sentí la humedad recorrer mis mejillas, era como si no estuviera ahí, como si fuera ajena a mi cuerpo, ya que sentía un vacío dentro de mí o más bien no sentía nada.
¿Por qué estaba permitiendo esto? ¿Por qué una simple imagen había derrumbado mi día? Yo estaba tranquila antes de todo, yo mas bien no sabía que día era, no me interesaba, tal vez porque mi mismo subconsciente se estaba protegiendo de esto, tal vez porque no podía creer que ya había pasado un año, porque el dolor estaba ahí latente, día tras día, porque seguía siendo igual de intenso.
¿Cómo era posible que yo aún estuviera viva? ¿Cómo era posible que yo que siempre estuve… en medio del huracán y que ella que solo quería ayudar, quería sanar gente, gente que a la mejor yo había herido, fuera quien ya no estuviera aquí?
Ella no merecía eso, tenía una vida por delante, tenía tantas cosas por las que seguir, en cambio yo… yo soy una pieza rota, una pieza que jamás se recuperara, por dos simples razones, una porque mi hermana jamás estará conmigo y otra es…aunque estuviera, yo prive a gente de su vida, sin tener derecho, por mucho que fuera obligada por las circunstancias, esas personas pesaran en mi conciencia siempre.
Cuando fui voluntaria para proteger a mi hermana en primer lugar fue por salvar su vida, pero después fui consciente que también salvaba su… alma, porque el quitarle la vida a alguien es algo que pesa y pesa demasiado para estar arrastrando por tanto tiempo, el cual no sería justo para ella, ya que ella sanaba vidas, no solo con sus conocimientos medicinales, sino también con su forma de ser, con su alegría a pesar de las circunstancias de la vida, con sus ojos de esperanza.
No me resistí más y deje que el llanto me inundara, deje que el llanto tomara posesión de mi, era mejor eso a que dejar que la rabia o la frustración me golpearan, era mejor sacarlo, aunque sabía muy bien que nunca lo superaría.
N/a: No me odien, se que tal vez fue un capitulo medio flojon o que a la mejor esperaban mas arrumacos, pero son situaciones que me imagine desde hace muuuuchooo tiempo, así que dejen sus comentarios para saber que opinan. Saludos a todos y nuevamente discúlpenme por la tardanza y gracias por sus comentarios.
