HOLO, QUE TAL? Pues bien, es viernes y es hora de actualizar como les dije en el capitulo pasado, espero que la historia siga siendo de su agrado y quiero agradecer como siempre, a todos aquellos y aquellas que siguen la historia, a los nuevos lectores les doy la bienvenida, muchas gracias por agregar la historia a favoritos y tenerme paciencia, también muchas gracias por sus comentarios tan atinados, me hacen el día, en fin, les dejo el capi y ya saben que espero sus comentarios al respecto.
Capítulo 51
A pesar de que no estaba de mucho humor, fuimos a la reunión que nos dijo Paylor después de que nos volvieran a entrevistar, a mi madre la hicieron llorar al recordar tantas cosas, incluso Peeta estaba muy serio, al parecer se alteró con muchos de los recuerdos y yo, bueno tenía tantas ganas de gritar y reclamarles por hacernos vivir otra vez cosas desagradables.
La reunión fue un tanto... desastrosa, la gente se dedicó a quejarse de Susan y Carl, a pedir más apoyó para el distrito, también hubo personas como Jill que se dedicaron a lanzar indirectas de que había gente que no producía nada, que según ella éramos más una carga para el distrito, y digo éramos porque de cierta manera sentía que todos sus comentarios mal intencionados eran para mí, hasta que Haymitch la hizo callar y decir que en vez de quejarse diera mejor propuestas. Paylor escucho muy atenta todos los comentarios, le hizo varias preguntas a Tiffany con respecto a la escuela y le prometió conseguir a alguien que la apoyara para dividir a los niños y poder darles una mejor educación.
Lotie término interrumpiendo a la señora Grey, alegando que esa reunión era para escoger un alcalde interino que fuera ocupándose de todos los problemas.
La gente de Paylor nos fue pasando unas papeletas con tres nombres diferentes, entre ellos el esposo de Tiffany, Saúl, el señor Erick y Matt uno de los vecinos de Gale cuando vivíamos en la veta; todos ellos fueron seleccionados de acuerdo a su historial, tanto su comportamiento en la guerra y según nos dijo Sam en voz baja, por los reportes de Johanna que fue que los hicieron candidatos, también venía un espacio en blanco por sí creíamos que había alguien más apto para el puesto. El voto fue secreto, así que al final, Saúl fue quien quedo en el puesto y Paylor lo hizo pasar al frente para ver si aceptaba la gran responsabilidad y se comprometía hacer lo mejor que pudiera, recalcándole que el puesto iba a ser provisional, pero que podía postularse para continuar por tres años.
La gente salió mucho más tranquila y satisfecha por la forma en que se eligió el nuevo alcalde, por mi parte me quede tranquila al ver que Saúl llamó a Hilary para ponerla a trabajar con él.
Esa noche mi madre hablo conmigo para comunicarme que tenía que volver en el siguiente tren, ya que su empleo la esperaba, así como Annie y el bebe; ambas nos sentimos tristes, pero sabíamos que ella no podía seguir aquí, cada día se deprimía más y para ser sinceros, yo extrañaba demasiado a Peeta, aunque yo le había pedido que se quedara conmigo, él se rehusó.
Mi madre había olvidado que traía más pastillas en su maleta para prevenir embarazos, yo no pude evitar sonrojarme, porque una cosa era que lo habláramos por teléfono y otra en directo; intento darme la charla y no la deje, alegando que no era necesario que era suficiente con lo que hablamos por teléfono y que también Johanna se había encargado de complementar la que me dijo ella.
-oh cielos, sólo esperó que no te haya terminado por confundir más - dijo mi madre con una sonrisa - porque ya me imagino las experiencias de esa mujer y más porque no se anda con rodeos, dice las cosas muy directas –
-yo... no - me sentía muy incómoda, más recordando los consejos que me dio ese día que charlamos - yo... no te preocupes, todo está bien –
-eso espero, sólo... por favor se muy regular con la pastilla y no olvides llevar tus cuentas-
-sí, si tranquila - me urgía terminar con esta conversación.
Effie decidió irse en el mismo tren que mi madre, alegando que también tenía un empleo y que Haymitch ya estaba mucho mejor. Tanto Peeta como yo no quisimos entrar en detalles con ella, así que sólo nos dedicamos a preparar una cena de despedida para ambas. Esa noche Haymitch estuvo muy tranquilo pero no dejamos de notar que estaba serio, en especial con Effie, así que ambos en verdad me confundían, porque no podían estar juntos ya que se la pasaban peleando, pero a la vez se molestaban porque se iban a separar.
-bien, es hora - dijo mi madre al bajar las escaleras - odio esto- se le veía una cara de... culpabilidad.
-me alegra que hayas venido- conteste tratando de utilizar las palabras más correctas para no herirla o hacerla sentir mal - salúdame mucho a Annie y dale muchos abrazos al pequeño.
-claro que sí, espero que pronto lo podamos traer, tal vez para el verano –
-sería genial –
-saben que pueden venir cuando quieran, de hecho si necesitan algo nos avisan, no duden en decirnos - Peeta tomaba las cosas de mi madre.
-eres muy amable, cuida de mi niña y también cuídate mucho –
-tenga por seguro- contesto mi chico, le he traído algo, es sencillo, pero esperó que le gusté- mi chico traía lo que parecía un cuadro envuelto en papel.
-oh Peeta no te hubieras molestado, eres muy amable y detallista - mi mamá se veía algo abrumada por el detalle, de hecho volteo a verme buscando alguna explicación, yo solo me encogí de hombros, no tenía idea de que Peeta planeaba darle algo.
Mi mamá desenvolvió el cuadro para revelar una linda imagen de Prim y mía, una donde mi patito se negaba a caminar y me pedía que la llevara sobre su espalda después de pasar por la panadería y ver los pasteles de Peeta, lo digo de esa manera porque él se encargó de dibujar parte del ventanal de lo que era la panadería de sus padres; recuerdo ese día porque nos lo encontramos de frente al caminar hacia la casa, iba con Delly, en esa ocasión yo estuve a punto de agradecerle el detalle del pan, me sentía contenta porque Prim ya estaba un poco mejor alimentada e íbamos jugando, diciéndole que ya estaba muy pesada, ambos al pasar juntos nos sonreímos, para después dejar que la vergüenza me ganara y bajara la mirada justo cuanto pasamos uno del otro.
-Peeta- mi mamá soltó algo así como un suspiro o ¿quejido? - esta increíble - no se pudo contener y soltó las lágrimas.
-Señora Everdeen yo no quería - el volteo a verme tratando de buscar las palabras adecuadas pero fue imposible, estaba también al borde de las lágrimas - no quería hacerlas sentir mal o tristes - dijo preocupado.
-no nada de eso- dije con la voz cortada - es hermoso –
-¿tú no lo habías visto? - me pregunto mi madre.
-no, yo no sabía nada, ¿cuándo lo hiciste? –
-he yo, lo tenía planeado hace tiempo, pero por una u otra cosa no lo había hecho, así que aproveche... estos días -se encogió de hombros evitando mi mirada, por lo que me dio a entender que no había estado descansando, que las pesadillas se hicieron presentes, incluso fui tonta al no fijarme mejor en las ojeras que tenía, así que al parecer las noches fueron el momento en que trabajaba en la pintura.
-te agradezco mucho, me ha encantado - mi mamá lo abrazo con fuerza sorprendiéndolo.
- que bueno que le haya gustado -
-así es, de esta manera tendré a mis hijas a mi lado - ella intento bromear - oh Katniss como me gustaría que estuviéramos juntas, que pudieras ir conmigo- Tanto Peeta como yo nos pusimos rígidos, yo no me imaginaba en otro lugar, tan simple como no me puedo acercar a la estación del tren.
-no te voy a decir que te quedes, ambas sabemos que esto es muy difícil, pero podemos estar en constante contacto –
-si lo sé, así que háblame seguido por favor, y... recuerda que te quiero –
-sí mamá - abrace con mucha fuerza a mi madre, tratando de trasmitirle todo lo que sentía - yo también te quiero –
-perdón por interrumpir, pero es hora de irnos - Effie había aparecido en la puerta, en esta ocasión Haymitch y Peeta las acompañarían a la estación -cuídate mucho jovencita –
-tú también Effie - de repente sentí su jalón para envolverme en un abrazo.
-si necesitaras algo, tú sabes, cremas, chocolate o incluso ropa... sexy - me susurro - ya sabes que cuentas conmigo, aún tengo contactos –
Esta vez no pude evitar sonreír, claro con un leve sonrojo - lo sé, así como tú sabes que Haymitch es un tonto, ¿verdad? –
-así es –
-vamos ya es tarde - Haymitch aún apoyado en las muletas esperaba en el portal de la entrada de mi casa, se
le veía triste y muy serio, no estaba segura de porque, puesto que lo único que hizo fue alejar a Effie con su mal carácter.
-adiós hija, cuídate y sigue las indicaciones de Marck, es un buen médico –
-si no te preocupes, háblame cuando llegues –
Afortunadamente Peeta me permitió ayudarle en la panadería, para que también no se sobrepasará y poder vigilarlo de que no hiciera esfuerzos, tanto el como Alex ya que Steven me había dicho que estaba haciendo esfuerzo de más.
La gente aún hablaba de la visita de Paylor y todas las entrevistas que había hecho, que al parecer habían sido muchas y de gran ayuda según nos dijo Lotie antes de irse.
Paylor quedo muy formal de avisarnos de los avances, nos dijo que sí recordábamos algo le habláramos a ella o a Sam, que era su mano derecha en este asunto.
Justo cuando estábamos por salir de la panadería Tiffany apareció - o que bueno que los he alcanzado - dijo algo agitada.
-¿está bien? - pregunto Peeta - ¿necesita algo?-
-oh no me hables de usted, me haces sentir vieja- dijo sonriendo
-esa no es mi intención, us... eres muy joven -Peeta tenía razón, ella no tenía más de 30 años.
-gracias, yo venía a platicar contigo Katniss-
-claro dime- me causo algo de sorpresa, nunca habíamos conversado a profundidad, sólo saludos cordiales y una que otra cosa del clima, cosas simples.
-es que me gustaría ver si me puedes ayudar en algo - era notorio que no estaba muy segura de que decir.
-¿yo? –
-si es que como te diste cuenta, en la escuela necesitamos algo de ayuda, hemos visto varias alternativas pero muchas personas empiezan acomodarse en sus nuevos empleos y bueno Saúl quiere empezar por la escuela para que el resto de las personas se coordinen con sus trabajos - trate de hablar pero ella siguió, al parecer quería primero exponer su punto - no se sí quieras venir mañana, bueno mi intención es que me ayudes con los chicos en la escuela para que se pueda dividir en tres grupos, por edades y cosas así –
-Pero yo no tengo experiencia con niños - mi asombro era tal que hasta ganas de reír me daban.
-es que bueno tú tienes un poco de tiempo libre y eres buena con ellos, te observe con Lucy y la hermana de Gale, a parte tu - titubeo - cuidaste muy bien de tu hermana- dijo un poco más bajó de lo normal.
-es que, la verdad me sorprendes –
-porque no vienes mañana para que te explique mejor, conozcas las instalaciones y después determines, sólo te pido que veas primero las cosas antes de decir que no, por favor - voltee a ver a Peeta, el solo había escuchado y veía también sorprendido a la maestra.
Me sentía abrumada por la proposición, quien querría a una desorientada al lado de sus hijos, seguro que eso no se había puesto a pesar y también me irrito un poco que dijera que tenía tiempo libre.
-vamos solo te robare una hora y después te dejare tranquila –
-es que yo no sé nada de enseñanza, no creo que sea lo más conveniente –
-ok sí cambias de opinión te espero mañana en la escuela a la una- Tiffany estaba algo decepcionada, pero aun así nos dio una leve sonrisa, dándome la impresión de que ahora estaba más tranquila, sin Susan su panorama había cambiado mucho, no sólo el de ella, sino el de mucha gente más.
-no se preocupe Tiffany –
-Peeta en qué quedamos- ella entré cerró los ojos.
-Perdón, Tiffany, en caso de que Katniss cambie de opinión ahí estará –
-bien, gracias chicos, que pasen buena noche-
-¿por qué le dijiste eso? - pregunte cuando caminábamos hacia mi casa.
-no sé, es que a mí no se me hace mala idea - Peeta me tomo de la mano.
-pero –
-vamos bonita nada pierdes en ir, si no te parece la idea pues le dices que no-
-es que quien va querer que una desorientada este cuidando de sus hijos, a parte yo no sé nada de niños, no soy buena en eso-
-no digas eso de desorienta y como sabes que no eres buena si nunca lo has intentado, pero bueno eso es tu decisión, a mí solo me gusta la idea de que hagas eso en vez de irte sola al bosque, sé que te gusta ir ahí, pero me pone los nervios de punta el que lo hagas sola –
Sonreí al escucharlo, tanto tiempo que entré ahí, y en varias ocasiones sola, tan sólo los últimos meses, ya no tenía compañero de caza, simplemente era yo.
-oh no seas cobarde Mellark ese lugar no es tan malo como lo crees - le di un leve empujón, el respondió jalándome para envolverme en un abrazo, que fue muy reconfortante, sentir su calor, en especial con la leve nevada que caía.
Esa noche fue un lujo volver a dormir con él, tan sólo saber que sí las pesadillas llegaban él estaría ahí, fue muy diferente.
-¿Peeta? – dije con cautela, ya que tenia los ojos cerrados.
-Mmm – contesto adormilado.
-¿Tu… pintaste ese cuadro porque no dormías bien, cierto? –
-Si, así es, cuando me dio el insomnio trabaje en ello – él siguió con los ojos cerrados.
-Pero… ¿hablaste con Delly últimamente? –
-¿a qué viene ese pregunta? – en esta ocasión abrió los ojos para verme.
-Bueno es que, tengo curiosidad si tu pintaste esa imagen porque recordaste ese día o ella te llego a platicar, no se, es que hay cosas que olvidaste o los recuerdos que se refieren a mi están alterados –
-Eso lo recuerdo, ese día me sentí mas tranquilo porque las vi mejor, esos recuerdos son los que me ayudan, como te dije anteriormente, cosas como esas que no tocaron eran las que me confundían, ahora son lo que me ayuda a entender más – él me abrazo con fuerza.
-Ese cuadro estaba muy hermoso, me encanto, gracias por dárselo a mi mamá –
-Desde cuando quería hacer algo así, pero no sabía si te molestaría o te… entristecería –
-Tal vez en otro momento hubiera sido difícil, pero el ver como se puso mi mamá fue gratificante, así como recordar ese día – una lagrima traicionera salía hacia mi mejilla – ese día estuve a punto de darte las gracias por el pan, solo que la vergüenza no me dejo y mas que ibas con Delly –
-Veo que también recuerdas muy bien ese día – sonrío.
-Si, y mas como te digo que estuve a punto de darte las gracias –
-Puedes dármelas ahora – él me abrazo con mayor fuerza y me tomo por el mentón para unir nuestras bocas, saboreando el hecho de poder estar juntos.
Él cayó rendido después de varios días de sólo dormitar, simplemente nos abrazamos disfrutando de los brazos del otro alrededor.
Haymitch nos sorprendió al día siguiente llegando por la panadería muy temprano, alegando que moría de hambre porque nadie le había llevado comida el día anterior.
-no somos tus niñeros, eres un hombre maduro que se vale por sí solo - recalque la palabra hombre, mostrando mi molestia hacia él de cómo se habían dado las cosas con Effie, tal vez no era la mejor mujer, tal vez su forma de ser era desesperante, pero no se merecía aguantar la forma de ser de Haymitch, tan grosero y desesperado por un trago.
-mira preciosa no sé porque tu actitud, así que mejor bájale a tus comentarios, si tienes que decir algo dilo directo-
-no pienso discutir contigo es obvio que jamás estaremos de acuerdo-
-tranquilos, Haymitch deberías de ir con Sae, veo que sí llegaste hasta aquí no te será difícil ir al quemador-
Peeta estaba muy concentrado en una de sus masas.
-mmm veo que no están de ánimos - él se dio media vuelta y salió sin más.
n/a: creo que aun no estamos de animos, jijiji espero que les haya gustado, juro que he tratado de darle mayo agilidad al asunto, pero a veces no me doy cuenta y quiero poner tantas cosas que es imposible. No olviden que espero sus comentarios al respecto, les dejo muchos saludos, esperando que todos se encuentren bien. Por cierto que les pareció la imagen que salio de Coin, ¿así se la imaginaba?.
