Holaaaaa! si una día antes de lo normal, de hecho desde ayer quería subirlo, pero no me dio tiempo, así que de una vez se los pongo tempra aquí; muchas gracias por todos sus comentarios, al parecer he perdido a muchos de ustedes por lo flojon que estuvo la historia, pero bueno, a los fieles seguidores aquí esta, a parte estoy feliz porque recibí un review en otro idioma, de una chica que es Brasileña y entiende el español pero no lo sabe escribir muy bien, en fin eso me dio mucho gusto, tanto que se los estoy contando, jejej bueno suficiente de palabrería les dejo lo que les importa jajaja.


Capitulo 52

Peeta me término convenciendo en ir con Tiffany para que me platicará un poco más del asunto, yo no estaba nada convencida, era difícil que yo interactuara con las personas, no me preocupaba tanto los niños, si no los padres de estos. Estuve a punto de regresarme a medio camino, no entendía como era que había pensado en mí para que la apoyara.

Al llegar había varios niños afuera, supongo que estaban en el descanso porque la mayoría jugaba.

-oh Katniss que bueno que estas aquí - Tiffany dejo en el piso a uno de los niños, para después tomarlo de la mano y caminar hacia mi dirección.

-hola, profesora- sonreí cuando Lucy me vio y me saludó efusivamente, era muy considerable el cambio en ella a partir de que Tiffany empezó a trabajar y anteponerse a Susan.

-me alegra mucho que hayas venido-

-yo, bueno Peeta me dijo que nada perdía en venir, sólo no esperes que diga que sí, pero igual y si conozco lo que necesitas pueda ayudar en conseguir a alguien-

-claro, claro, lo importante es que estas aquí- El Niño seguía aferrado a la mano de Tiffany y se escondía detrás de ella, viendo de vez en cuando en mi dirección.

-oye, oye -de repente sentí como me pegaban a la altura del muslo -¿tú eres la chica en llamas, la que sale en la tele? - sentí que el calor se me subía a las mejillas.

-Samanta, no grites, la señorita Everdeen te escucha bien –

-si es ella, no seas tonta -dijo otra niña al lado de Samanta.

-Fany no te expreses así, recuerda que esas palabras no: - la maestra esperaba a que la niña contestara.

-no son correctas para expresar cosas - recito al fin la niña.

-por qué no me ayudan, vayan a buscar a la señora Molly y le dicen que venga aquí –

-siii- ambas niñas pegaron un grito, haciendo que varios niños volteará- adiós chica en llamas- me dijo Samanta agitando la mano.

-disculpa es que, ayer pasaron un programa donde te nombraron varias veces con ese calificativo-

-no... no sabía- me sentí algo extraña, la vergüenza se notaba en mi rostro.

-disculpa no quiero hacerte sentir incómoda-

-no es que aún no término de entender porque siguen... pues con esos programas, es absurdo, pero en fin-

-Will no quieres ir a buscar a tu hermano, yo necesito hablar con la señorita- Tiffany había cambiado un poco su timbre, a uno más tranquilo, conciliador.

El pequeño de unos tres o 4 años solo negó con la cabeza sin soltar a la maestra, me dio una leve mirada y se ocultó detrás de ella.

-lleva pocos días de haber entrado- se disculpó - dame un minuto en lo que Molly está aquí –

-claro no te preocupes, ¿cuántos niños tienes?-

-Bueno, empezamos a tener ya más fijó el número, pero son unos 20, aún faltan algunos por venir, por convencer a los papás de que es un lugar seguro y desafortunadamente no tenemos las instalaciones para recibir a pequeños de 3 años-

-yo creo que poco a poco - en ese momento las niñas que habían estado antes aquí regresaban supongo que con la señora Molly, pero venía con varios niños más a su alrededor. Volví a sentir que alguien me tocaba

para llamar mi atención, cuando me di la vuelta me encontré con una Lucy muy contenta -hola Kat ¿qué haces aquí?-

-Hey Lucy, ¿cómo te va, te diviertes en la escuela? Yo vine hablar con tu maestra-

-¿quieres venir a jugar, ya tengo más amigos? - a pesar de que Lucy era de las niñas más grandes del grupo, era aún muy tierna.

-te parece más adelante-

-Lucy por que no vas con la señora Molly, van a organizar un juego, nosotras tenemos que hablar - Lucy afirmo con la cabeza, sus ojos se iluminaron al escuchar lo de los juegos, creo que la señora Molly era la encargada de ponerles actividades divertidas, ya que todos los niños estaban muy alborotados a su alrededor.

-hola Katniss buenas tardes, un gusto que estés aquí -dijo la mujer - a ver todos, vamos al centro del patio para empezar un juego –

La gran mayoría gritaron emocionados, incluso los más grandes, puesto que había chicos de todas las edades.

-ven vamos a sentarnos a esa banca- propuso la maestra.

-Me da gusto que estés aquí, como te habrás dado cuenta por el momento solo estamos dos y son bastantes niños- yo solo asentí - bien, para poderles poner la atención debida necesitamos otra persona, en especial porque tenemos de todas las edades, estás de acuerdo que los más pequeños no pueden estar con los grandes, porque cuando juegan suelen ser más rudos o los grandes que ya saben leer, sumar y hacer cosas más complejas, se aburren cuando les explicamos a los más pequeños-

-Te entiendo, pero como te dije ayer yo no tengo experiencia en esto, es mejor que soliciten alguien capacitado, yo no sabría enseñar a un niño a leer-

-dices eso porque nunca lo has intentado, pero uno nunca sabe - se encogió de hombros - mira Katniss voy a ser directa, recurro a ti porque creo que eres una buena opción para las actividades físicas-

-¿qué? Yo no-

-claro que sí, has sido entrenada y te coordinaste con otras personas, incluso las lideraste, y no me vengas con que no, sabes correr, subir árboles, tienen un buen entrenamiento físico, incluso eres buena ingeniando cosas –

-Pero... al final de que les va servir, la cacería ya no es necesaria –

-no, afortunadamente, pero todas las actividades que te menciono son importantes, para desarrollar capacidades psicomotrices, de reflejos, incluso para saber caer y no lastimarse-

-es que-

-no te pido que me contestes ahora, sólo escucha mis razones y lo que necesitamos, puedes irte a casa a meditarlo, comentarlo con Peeta y ver tus tiempos - Yo no sabía ni que contestar, seguía impresionada porque me pidiera ayuda.

-mira el horario sería de lunes a viernes de 8 a 3, si tu aceptarás el empleo podríamos dividir a los niños en tres grupos, cada una estaría a cargo de uno por dos horas, ya que de ese modo serían pocos chicos que controlar, tú te encargarías de... darles un entrenamiento, que tengan actividad física y también cultural, a que me refiero con eso de cultural, pues lecciones de canto, lectura y tal vez un poco de ensayos sobre aventuras, tendría que ver cómo estás en ese aspecto, pero tengo entendido que en la escuela eras buena en esas cosas, incluso puedes enseñarles algo de primeros auxilios o a reconocer las plantas, obviamente tu clase sería la más relajada para ellos, ya que Molly estará encargada de la historia, geografía y cívica, mientras que yo veré por las ciencias-

-vaya, es que no sé qué decir, es que no me siento capaz de controlar a un grupo, yo se cantar, pero ¿enseñar a alguien?-

-yo te puedo apoyar lo más posible, de hecho habría una capacitación antes de meterte de lleno con los grupos, incluso pues podemos manejar un periodo de prueba, si no te gusta o no te crees capaz de dar al ancho lo dejas, incluso si... bueno, tanto Molly como yo vemos que no puedes, que se te sale de control el grupo pues tendríamos que darte las gracias, no creas que esto lo estoy tomando a la ligera - ella me dio una sonrisa, ¿a modo de disculpa?

Voltee a ver como Molly organizaba a los niños para jugar con una pelota, no les preocupaba nada, estaban relajados y con varias sonrisas y carcajadas.

-¿pero si llegan más niños o más bien adolescentes? Hay varios que perdieron un año o más por todo lo que pasó-

-por el momento lo trabajaríamos así, falta mucho por ir resolviendo, pero ya está la solicitud en el Capitolio de alguien que pueda cubrir ese puesto, pensando en los chicos mayores, yo tengo 11 años de experiencia pero siempre fueron con los más chicos, incluso le pedí ayuda al señor Prior y su hermano, creí que al volver al distrito empezarían a trabajar en la escuela, pero al parecer traen otros planes, creen que con la experiencia que tuvieron los chicos con todo lo de la guerra sea más difícil tener el dominio de un grupo, dicen que van estar revolucionados; también muchas familias han preferido ponerlos a trabajar, tan sólo ustedes ponte a ver, Steven, Jill, Mary y todos los chicos que están rondando, a muchos les faltó terminar la escuela y no están viendo que, con estas nueva era pueden estudiar más allá, es decir para médico, contadores, ingenieros, ahora la cosa ha cambiado, pero desafortunadamente por la devastación de nuestro distrito los chicos no ven esa posibilidad, nadie quiere seguir el ejemplo de Paul, pero si lo quisieran hacer tendrían que irse a otro distrito-

-no lo había visto así, tienes mucha razón, la educación de la juventud está frenada –

-por eso es importante trabajar con ellos - Tiffany señalo a sus alumnos- motivarlos a seguir, a que tengan mejores posibilidades, que abran su horizonte-

-creo que tienes una gran responsabilidad en la manos- le dije sonriendo.

-si, pero eso es lo que más me motiva, y créeme que voy a presionar mucho a mi esposo para que haga las cosas bien, para que el distrito tenga mejores posibilidades, para que traigan gente capaz-

-me alegra mucho que Saúl haya quedado, sé que ambos harán grandes cosas y me alegra mucho que tengas ese espíritu, eres una gran persona –

-gracias, tengo que regresar con los chicos, piensa y analiza mi propuesta, espero tu repuesta el domingo –

-si, lo pensaré y gracias por considerarme- me levanté y comencé a caminar a la salida.

-Niños díganle adiós a la señorita Everdeen - grito Molly cuando estaba cerca de la salida.

-adiós señorita- dijeron varios a la vez mientras yo me despedía agitando la mano - vuelva pronto - se oyó lo voz de un niño mientras que los demás reían despreocupados.

Tiffany me puso a pensar en muchas cosas, todo el resto del día me la pase pensando en el asunto y todo lo que cometamos, sólo me distraje un poco cuando acompañe a Peeta a que se sacará unas nuevas radiografías para ver que su costilla haya sanado correctamente; fue muy rápido ya que por la hora el doctor nos tendría los resultados al día síguete.

Peeta no me dijo nada sobre la propuesta de trabajo, sólo me escucho y hacia uno que otro comentario, pero nada que me ayudara a decidirme, sólo decía que Tiffany y la señora Molly tenían una gran responsabilidad, que Tiffany tenía una forma muy especial de pensar y que él esperaba que mucho de lo que ella quería se logrará.

-pero qué opinas de que tome el empleo- dije

-Kat esa es una decisión que tú debes tomar, lo que yo diga pues no debe influir-

-pero para mí tu opinión es importante - me desconcertaba su respuesta.

-lo sé, por eso mismo creo que tú debes ser quien tome la decisión, estar segura de que con dicha decisión estarás satisfecha, sea cual sea –

-estás de acuerdo que sí tomó el trabajo ya no podré ayudarte por las mañanas en la panadería y es que también no... no creo que me dé mucho tiempo para ir a cazar-

-bueno tú ya más o menos sabes mi opinión, pero como te digo es tu elección y con respecto a ayudarme sabes que no hay problema, es cosa de adaptarnos-

-es que no sé qué hacer-

-consúltalo con la almohada, tal vez mañana veas con mayor claridad que te conviene-

Mi chico tenía razón, pero las pesadillas no me dejaron descansar bien, incluso no pude volver a dormir por lo que decidí levantarme, necesitaba una caminata.

-hey bonita ¿qué haces?- al sacar una bufanda del armario pase tirando unos ganchos que despertaron a Peeta.

-necesito caminar, quiero poner en orden mis pensamientos-

-Katniss está helando afuera, ya hay mucha nieve- él se ponía de pie.

-no te preocupes, no iré lejos, vuelve a dormir-

-ven vuelve aquí, no me hagas levantarme- hizo un puchero.

-no te estoy diciendo que te levantes - sonreí - solo... –

-vamos son las 4 de la mañana, porque no te esperas un rato más, ya casi me tengo que ir a la panadería - él se me aproximo y jalo hacia la cama, me quito el abrigo que me había puesto.

-acaso tú quieres... ¿Quitarme la ropa? - dije jugando.

-mmm no me tientes, suena bien- Peeta arqueó los cejas y se sentó en la cama y después me sentó a su lado.

-Kat no piensen demasiado las cosas- susurro sobre mis labios - y no creo que el congelamiento te ayude mucho, lo que provocarás es que se te congelen las ideas - empezó a pasar su nariz por mi mejilla, dejando un cosquilleo a su paso, su mano iba de arriba hacia abajo por mi espalda. Yo no me quise quedar atrás y empecé acariciar su mejilla y enterrar mi otra mano en sus risos.

-no te había dicho esto, pero te extrañe mucho, mucho estos días- dijo sobre mi oído.

-yo también- susurre - pero eso fue tu culpa, no quisiste estar conmigo - empecé a dejar una línea de besos por su mandíbula hasta llegar a la comisura de su boca.

-no se me hacia lo más correcto, tu madre estaba aquí, a parte sería incómodo, después de que Haymitch le hablará para que hablara contigo y luego esas... pastillas - en ningún momento nos separamos, ya fuera que él pasara su boca por mi mejilla o mandíbula o que yo lo hiciera.

-a mí no me importaba-

-bonita eso lo dices ahora, pero en el momento te habrías puesto muy incómoda, estoy seguro, te conozco...- termine por silenciarlo con un beso en su boca, esta vez un buen beso, de esos que duran hasta que es necesario el aire.

Era tan gratificante estar con él, no sólo por las pesadillas, sino también porque ya era una necesidad, yo no quería estar lejos de él, me complementaba, me hacía sentir bien, era difícil de explicar, incluso yo no sabía muy bien como era esta necesidad, sólo sabía que lo amaba.

Entre beso y beso termine a horcajadas sobre él, era como querer recuperar el tiempo que estuvimos separados mientras mi mamá estuvo aquí, los besos subían de intensidad, buscando el dominio y a la vez tratando de calmar alguna necesidad, tanto yo como él, no sólo nos conformamos con nuestras bocas, sino que pasamos por las mandíbulas, mejillas y cuellos de cada uno, incluso Peeta comprobó que yo no era tan sensible en mi lóbulo, porque besó varias veces mi oído y lóbulo. Yo no quise ser malvada y decidí dejar esa zona que sabía perfectamente que era muy sensible.

-Kat te amo mucho y no sabes lo mucho que te extrañe-

-yo también te extrañe mucho, me hiciste mucha falta estos días –

Peeta consiguió que me quedara, que no fuera por esa caminata que me hacía falta, ya que nos besamos hasta que llegó la hora de levantarse e ir a la panadería, no podía llegar tarde porque Steven estaría ahí para ayudarlo, puesto que él tendría que irse más tarde con Sae, así que nos levantamos y empezamos otro día de trabajo.


n/a: que tal? platíquenme que les pareció, espero que si les haya gustado, y que esto ya este retomando un mejor rumbo. Y díganme cuando creen que nos lancen un trailer. Saludos.