bien... regrese con la conti, ahora veran las reacciones de cada uno, por favor no esperen un NaruHina tan rapido, esto se dara poco a poco..


Capitulo 2: ¿Destino o maldición?

Aun no era capaz de asimilarlo del todo cuando un ruido junto a él lo distrajo, giro un poco su cabeza y se encontró con la menor de los Hyuga en el piso completamente roja.

— ¡Hinata! —La llamó él Uzumaki al verla en el piso e inmediatamente se acerco a revisarla — ¿Estas bien?... ¡Oye! —Llamaba inútilmente él rubio a la inconciente chica.

— ¿¡Qué significa todo esto! —Preguntó con molestia él menor con molestia al castaño frente a ellos.

— Es justamente lo que escucharon, ustedes dos están casados desde el día de su nacimiento —Contestó él patriarca Hyuga de forma seria y cortante.

— Eso es a lo que me refiero, ¿¡Qué quiere decir con eso! —Volvió a cuestionar con molestia — ¿¡Me esta diciendo que estoy casado con ella desde que nací! ¿¡Cómo es posible eso! Y si eso es verdad ¿Por qué hasta ahora? —Vociferaba fuera de si, si eso era una broma, le parecía de muy mal gusto.

— Lo creas o no es la verdad —Exclamó sin inmutarse Hiashi — y si no se los dije antes fue por una buena razón —Continuó sin perder su compostura.

— ¿C-cuál es esa razón padre? —Interrogó la de cabellos negros incorporándose lentamente.

— Hinata, ¿ya estas mejor? —Preguntó él de marcas en las mejillas a la chica recibiendo una afirmación casi audible.

Aun no podía creerlo, realmente era cierto, estaba casada con Naruto, al principio creyó que era un sueño, pero después comprobó que no era así, se sintió feliz, mas feliz que nunca, pero su felicidad duro poco al escuchar la reacción de él rubio.

Estaba claro que él no tomo las cosas como ella y no era para menos, a él le gustaba Sakura y de pronto enterarse que estaba casado con ella, seguramente le había destrozado sus ilusiones, pero por el momento no podía hacer otra cosa mas que aclarar sus dudas y las de Naruto.

— Padre… ¿Cuál es la razón? —Cuestionó la Hyuga en un tono ligero pero audible.

— Creo que esa parte me corresponde contestarla a mi —Habló una persona que se encontraba justo en un rincón de la habitación, su estatura y complexiones físicas no eran distintas de un niño de 6 o 7 años cuando mucho cubierto totalmente por una túnica blanca y en sus mano un pequeño balón de color azul celeste, el cual giraba constantemente con sus palmas frente a él, su voz, a pesar de su apariencia, era similar a la de un joven o un adulto.

— A pasado mucho tiempo, Shiro-sama —Saludó él líder de los Hyuga al pequeño que se encontraba en la esquina de la habitación.

— ¿L-lo conoces padre? —Preguntó tímidamente la chica girando su rostro al mencionado, recibiendo una simple afirmación con afirmación con la cabeza.

— ¿¡Quién es usted! Y ¿¡Qué quiere decir con todo eso! —Interrogó acusadoramente él Joven de ojos azules.

— Usted es… —Susurró la Hyuga después de observarlo de una forma mas detenida.

— Veo que me recuerdas, hime-chan —Exclamó de forma tranquila el chico de blanco.

— ¡Ah! ¡Eres él niño del bosque! —Gritó algo alterado él Uzumaki — ¿Qué haces aquí? —Cuestionó, no solo confuso, si no también bastante intrigado.

Él "niño" rió un poco antes de contestar sin soltar su pelota ni dejar de girarla.

— ¿Tú también me recuerdas? Que sorpresa… —Comentó con algo de ironía en su voz molestando al rubio — Pero bueno… dejemos eso de lado y concentrémonos en le tema —Exclamó con la misma calma de antes mientras los presentes también guardaban silencio.

— Querían saber la razón del porque se les oculto todo ¿cierto? —Inquirió con algo de burla él de blanco recibiendo la aceptación de los involucrados — Bueno verán, es simple… yo se los pedí —Habló secamente pero su tono de voz se notaba divertido.

— ¡Eso no nos dice absolutamente nada! ¡Y ¿Por qué precisamente tú pediste algo como eso? ¡Además aun no nos explican eso de que estamos casados! —Gritaba exasperado él de marcas en las mejillas al borde de la ira.

— Tranquilízate… si querías que te explicara eso debiste preguntarlo desde el principio —Exclamó con la misma calma el de capucha blanca mientras él rubio permanecía con un tic en el ojo — Bueno… en primera deben sentirse extraños con todo esto… y es cierto que esto es poco común y lo admito, nada agradable en la mayoría de los casos —Expresó mirando a ambos chicos alternadamente.

— Pero… los case porque así lo quisieron sus padres, o mejor dicho madres, ya que sus padres no parecían muy convencidos —Explicó virando su vista al patriarca Hyuga que no se molesto en evadir la mirada del mas pequeño.

— ¿Quieres decir que fuiste tú quien nos caso? —Preguntó bastante asombrado él portador del kyuubi.

— Claro, soy más viejo de lo que parezco —Comentó con algo de orgullo el de ropas blancas — Pero si llegas a llamarme o insinuar que soy viejo no respondo —Amenazó con una voz gélida asustando al joven ninja.

— Entendí… de veras —Exclamó asustado el gennin

— Entonces… ¿e-es cierto que estamos c-ca-casados? —Intervino la Hyuga bastante sonrojada y nerviosa por su propia pregunta.

— Por supuesto, pero claro no podían decirles nada a ustedes hasta que cumplieran cierta edad —Respondió con mas calma él de la pelota.

— ¿Y eso por que? —Preguntó entre molesto y curioso él joven Uzumaki.

— Bueno, en primera porque siendo unos niños no comprenderían el significado real de estar casados —Habló con su tono de costumbre — Segundo; porque aunque la ceremonia fue realizada hace varios años la única forma de que todo concluya oficialmente es cuando los poderes ambos comienzan a despertar —Explicó él de túnicas blancas ganándose una mirada de confusión por parte del rubio.

— ¿Qué quiere decir con eso? No entiendo —Comentó él de marcas zorrunas con su rostro evidenciando la ignorancia a las palabras del "niño", él cual simplemente negó con la cabeza en señal de rendición.

— Lo que quiero decir es que ustedes están casados desde el mismo instante en que nacieron, aunque realmente fue un poco antes pero eso no importa, lo que importa es que esa unión pueden romperla o consumarla —Explicó nuevamente él misterioso chico.

— Con… ¿Quién? —Murmuró él Uzumaki con la misma expresión de antes logrando que a los Hyuga resbalara una gota de sudor por su sien.

— Consumarla, es decir que acepten la unión sellándola de alguna forma —Habló intentando ser mas claro — Me refiero a una muestra de afecto como un beso o algo mas —Expresó con un tono mas serio al ver la reacción del chico y adelantándose a otra torpe pregunta.

— ¿Entonces quiere decir que podemos cancelar todo esto si queremos? —Interrogó emocionado él joven shinobi sin notar la desilusión de la de su "esposa".

— Básicamente si, pero para eso tendrías que encontrar a alguien que te ame y te demuestre que su amor es sincero y verdadero, que esta dispuesta a todo incluso dar su vida por ti si es necesario —Respondió seriamente él de la pelota.

— Ese no es problema, ¡yo se quien es esa persona! —Exclamó sin contener su emoción él chico, mientras la Hyuga se hundía más en su tristeza.

— ¿Enserio? —Inquirió con sarcasmo él de capa blanca sacando al ninja hiperactivo de su fantasía — Ten mucho cuidado, porque si te equivocas no solo terminaras dañándote a ti mismo, si no, en el proceso prácticamente todos los que conoces pagarían el precio —Advirtió algo divertido al ver la expresión del poseedor de los ojos azules

— ¿Q-qué quieres decir con eso? —Preguntó temeroso por las palabras del de la capa blanca.

— Tú sabes bien a que me refiero, si te equivocas el tarde o temprano se saldrá de control y créeme que no será el único que lo hará y si eso pasa… bueno… solo digamos que no será nada agradable para los que los rodean —Exclamó con una media sonrisa la cual no se noto debido a la capa.

Por su parte él Uzumaki había quedado en silencio, acaso él sabia la verdad sobre él, y dijo que si se equivocaba al escoger el se saldría de control, entonces… ¿Qué hacer?

— Piénsenlo… es su decisión —Comentó en un ademán de irse pero fue detenido.

— ¿Por qué me amenazas con esto? ¿¡Acaso quieres que acepte las cosas por la fuerza! —Gritó molesto sin notar como esas palabras hirieron en lo más profundo a la heredera Hyuga.

Era obvio que reaccionara así, después de todo nunca la tomo en cuenta, era invisible para él, y además él siempre estuvo enamorado de Sakura Haruno, porque iba a aceptar estar con ella así de repente.

— No te estoy obligando a nada… te di una salida o ¿no? —Inquirió él de la pelota con bastante seriedad — Solo te dije que lo pensaras bien antes de hacer algo de lo que podrías arrepentirte —Argumentó sin perder su pose seria.

— Pero… si alguno de ustedes tiene alguna duda puede simplemente abrir los pergaminos que les di, hay encontraran no solo las respuestas que buscan, si no también un basto conocimiento ninja, considérenlo como mi regalo de bodas —Exclamó antes de desvanecerse del lugar.


Naruto es un idiota y todos los sabemos asi que porque sorprenderse?... pobre Hinata le tocara sufrir... por unos cuantos capis, pero esto no es nada con lo que veran mas adelante... T.T resibi amenazas por un capi en especifico... pido por adelantado que no sean tan agresivos...

sayo!