e aqui el cap mas polemico hasta ahora... esperen a leer el 14... bueno solo quiero decir... no me maten! - salgo corriendo -
Capitulo 8: ¿Error?
La historia comenzaba a repetirse para el Naruto shinobi quien presenció toda la discusión, claro sin entender mucho de esta, al final resulto que ese Naruto aceptó el compromiso y acordó con sus padres el salir con Hinata algunas veces para poder conocerse mejor antes del matrimonio.
Al principio al Naruto menor le pareció ver a una Hinata muy similar a la que conoce y al parecer esa versión suya de él también lo era, no conocía muchas cosas de esa Hinata e incluso llego a la misma conclusión que él, dando por resultado que le hiciera una propuesta similar a la que le hizo a su esposa.
Esa Hinata admitió que tenia a alguien especial y ese Naruto le propuso buscar una forma de romper el compromiso sin poner en riesgo las empresas, la Hyuga aceptó pero al parecer del menor parecía deprimida, cosa que no noto su yo mayor.
Como estuvo acordado salieron en varias citas en cada una de ellas descubriendo algo que no sabia de la heredera Hyuga y si eran tan similares el ninja pensó que definitivamente debería pasar más tiempo con ella cuando regresara, si es que lo hacía.
Un raro sentimiento crecía en ambos o eso creía el menor de los rubios mientras mas tiempo pasaban con la joven de ojos perlas, había reconocido a varios de sus amigos y en ese lugar parecían ser los mismos.
En una ocasión se encontró con los chicos de la arena y le sorprendió lo bien que se llevo con ellos, en especial con el que llamaban Gaara, eso lo dejo confuso, pero no tanto como ver a Ino salir con alguien llamado Sai, un chico pálido de ojos y cabello negro, que se la pasa sonriendo todo el tiempo además de decir las cosa antes de pensarlas.
Los únicos a los que no vio en todo el tiempo que había estado hay eran a Sasuke y Sakura y se preguntaba ¿Qué pasó con ellos?
Poco a poco las cosas mejoraban entre él y Hinata y la idea de casarse con ella ya no le parecía tan mala y casi estaba seguro que a ella tampoco, pero aun estaba el problema del otro joven misterioso al que le gustaba Hinata, nunca le contó nada mas de él, pero ¿Si aun le gustaba?, no estaba seguro de que pensar si la respuesta fuera positiva.
Cierto día una de sus preguntas fueron respondidas cuando noto un mensaje de Sakura en lo que ellos llamaban celular, eso le alegro bastante a los dos y pronto fueron a recibirla ya que según el mensaje llegaría a la ciudad ese mismo día.
Después de un calido recibimiento en el aeropuerto por parte de todos sus amigos se dirigieron a una fiesta que resulto ser muy divertida para todos.
A partir de ese momento poco a poco comenzó a pasar más tiempo con Sakura y menos con Hinata, en algunas ocasiones cancelando citas a último minuto o mintiendo sobre algunos trabajos, según por lo que entendió Sasuke y ella se habían ido del país siendo pareja, pero día a día el Uchiha la trataba con menos cariño y mas fríamente, hasta que no lo soportó y regresó a su lugar de origen.
En un principio se sintió feliz de volver a ver a su amiga y las charlas que tenían, pero no dejaba de sentirse culpable por dejar a Hinata cancelando citas, pensó que después la recompensaría hasta que un día Sakura lo beso de forma repentina, él no supo como reaccionar en un principio.
El menor de los Naruto se encontraba en la misma situación, siempre deseó un beso de la Haruno, pero en ese momento estaba confundido y no sabía que pensar, justo después del beso ella se disculpó pero aclaró que si regresó solo fue por él y que deseaba que pudieran darse una oportunidad.
No supo exactamente ¿Qué? O ¿Cómo? Pasó, pero cuando recobró la razón estaba en una cama de hotel a la mañana siguiente desnudo junto a Sakura, eso lo hizo sentirse como basura.
Naruto intentó convencer a Sakura y a él mismo que eso había sido un error y que nunca mas se repetiría, por desgracia para él no resulto y los encuentros eran cada vez mas frecuentes.
Cada vez descuidaba más a Hinata y ella intentaba contactarlo, pero el solo verla le causaba repulsión a si mismo por engañarla de esa forma.
Una mañana le habían informado que Hinata lo había estado buscando para hablar con él y también le informaron que su boda seria en dos semanas, sin decir nada se dirigió a su puesto en la empresa de su familia, no quería saber más del tema ya que este lo hacía sentirse peor.
Al poco tiempo de ingresar a su oficina entró la persona que menos quería ver en ese momento.
—Sakura, dejemos esto de una vez —Dijo Naruto abatido.
—Vamos Naruto, no me digas que no te gusta —
—No es eso Sakura, entiéndelo, estoy comprometido con Hinata y voy a casarme con ella —
—Eso no impidió que disfrutáramos de tantos momentos de pasión, admítelo, soy mejor que tu "prometida" ella no te da lo que yo si puedo —Habló con superioridad.
—Hablo enserio, ya no quiero seguir con esto, ella no se lo merece —Exclamó sintiéndose cada vez mas culpable.
— ¿Por qué no la dejas? —Propuso sorprendiendo al Namikaze —Si lo haces no tendrías este problema —
—No es tan censillo y ya lo sabes —Respondió rápidamente, aunque no supo si fue por no causar malentendidos o porque simplemente quería una excusa.
—De acuerdo pero —Comentó robándole un beso Naruto quien de inmediato la empujó.
—Te dije que basta Sakura —
—Vamos solo una más, ¿Quien se enterara? —Expresó restándole importancia, como si se tratara de cualquier cosa.
Nuevamente lo beso, pero esta vez él correspondió volviéndolo más exigente, pronto la tenía debajo de él en su escritorio besándola, ni siquiera noto la puerta abrirse.
Hinata caminaba feliz por la empresa de su amado, últimamente se habían distanciado mucho y creyó que tal vez tenía mucho trabajo por sus excusas, pero esta vez no era así, habló con Minato y le aseguró que el rubio tendría mas que tiempo libre para salir con ella y quería sorprenderlo, incluso se compro un nuevo vestido solo para él y ese día.
Saludó a la secretaria de su prometido y le pidió que no le dijera nada de su sorpresa, se dirigió al despacho y abrió la puerta sonriente.
—Naruto quería —Calló al ver a su prometido sobre la joven Haruno besándose.
Naruto levanto la vista al escucharla quedando petrificado al ver a su prometida de pie en la puerta con sus ojos abiertos al máximo.
—Hinata esto… te lo puedo explicar yo —Sintió como la tierra se abría y el caía por esa grieta profunda.
Hinata bajo la vista cubriendo sus orbes con su flequillo.
—Hi-Hinata, no… esto, veras —Su mente no parecía estar dispuesta a ayudarlo en nada.
—Solo venia a decirte que Neji encontró una forma de romper el compromiso sin afectar nuestras empresas —Exclamó levantando el rostro mostrando una sonrisa.
Naruto quedó sorprendido unos segundos pensando que eso no le había molestado en nada y eso le dolió pero no tanto comparado con ver una traicionera lagrima escapar de su ojo.
Al sentir como no podía soportar mucho tiempo rápidamente secó su lágrima.
—Bueno, los dejo, siento haber interrumpido, adiós Naruto, eres libre —Dijo cerrando la puerta tras de si.
Eres libre, esas palabras hacían eco en su cabeza junto a la imagen de una Hinata llorando por su culpa, ¿Qué había hecho? Perdió a la mujer de la que se enamoro, porque si, lo admitía, se había enamorado de Hinata Hyuga y por culpa de su estupidez la había perdido.
— ¿Qué paso aquí? —Preguntó en el mismo estado que su otro yo —Hinata… ¿¡Qué estas esperando idiota ve tras ella! —Gritó desesperado.
—Hinata —Nombró su versión de ese mundo saliendo disparado de su oficina en busca de la joven, tenía que explicarle y arreglar todo, él era Naruto Namikaze y no se rendiría hasta que lo perdonara y aceptara ser su esposa.
Corrió por todo el edificio preguntando por ella y todos los indicios lo llevaron al estacionamiento donde la vio entrar a su auto y arrancar alejándose de hay.
— ¡Espera Hinata! —Gritó en un intento de detenerla, pero al parecer ella no lo escucho.
Corrió hasta su auto dispuesto a seguirla, no la perdería al menos no sin luchar.
Maldijo con fuerza, la había perdido de vista, pero aun así no se daría por vencido, se encaminó hacia su casa, seguro que llegaría tarde o temprano, hay la esperaría para arreglar las cosas.
Giró en un una esquina quedando sorprendido al ver un accidente y un grupo de personas acercarse lentamente, al parecer no era el único con desgracias, de pronto el color se fue de su rostro y sus ojos se dilataron, ese auto era el de Hinata.
Aceleró hasta llegar al lugar del accidente y con dolor confirmó lo que temía, Hinata había sufrido un accidente y era ella quien estaba en el auto.
—No, no puede ser, Hinata, tú, no, ¡No! —Vociferó saliendo del auto en dirección a la joven.
Con dificultad logro sacarla pero notó que no respiraba y sus golpes parecían bastante severos.
—Hinata, por favor amor, no me hagas esto, lo siento, perdóname por ser tan estúpido, grítame, ódiame, golpéame, pero por el amor de dios no me dejes, ¡Hinata! —Rogaba llorando sobre el cuerpo inerte de la joven a igual que su contraparte shinobi.
— ¡Maldición! —Gritó con todas sus fuerzas el chico antes de que nuevamente la luz blanca lo cubriera.
Abrió sus orbes zafiro respirando agitadamente, el sudor en su rostro se hizo presente de forma rápida y su piel parecía mas blanca, de sus ojos brotaron lagrimas, observó el lugar confundido antes de enfocar bien sus sentidos y reconocerlo, era su departamento, pero no el del otro mundo, el propio.
— ¿Y bien? ¿Encontraste la respuesta que buscabas? —Cuestionó el pequeño zorro blanco frente a él.
— ¿Kyuubei? —Inquirió el portador del Kyuubi — ¿Eso quiere decir que volví? —Aun permanecía confundido.
Su compañero ladeó su cabeza de igual forma.
— ¿Cuánto tiempo me fui? —Preguntó limpiando sus lágrimas.
—No te preocupes, no se cuanto tiempo pasaste en ese lugar pero aquí no fue mas que un segundo —Respondió tranquilamente.
— ¿Solo un segundo? —Preguntó asombrado.
—Exacto, no tengo idea a que lugar fuiste llevado por tú deseo, solo lo concedí, así que tampoco sé cuanto tiempo te tomo encontrar tu respuesta, por lo que sin importar cuanto tiempo pasaste hay en este lugar solo pasaría un segundo para no alterar nada ni levantar sospechas —Explicó con su tranquilidad de siempre.
—Ya veo —Susurró casi sin ánimos.
El Kyuubi sonrió ampliamente, ahora parecía más confundido, será una tarea fácil engañarlo.
—Kyuubei —Llamó al zorro de forma tranquila —Lo que vi y sentí en ese lugar ¿Es lo que pasara aquí? —
—No se que fue lo que viste, pero lo que sentiste no fuiste tú exactamente —Respondió confundiendo al chico —Si eras capas de sentir algo eso no era lo que tú sentías, si no lo que sentía tu otro yo, en tu deseo pediste que se te permitiera encontrar la respuesta que necesitabas y para eso necesitabas sentir lo mismo que tu contraparte —
—Entiendo —
—Por supuesto, algunos rasgos pueden variar, y obviamente lo que sentías en ese lugar no lo sientes ahora, así que dime cual es tu respuesta —
—Chico, no tienes buena cara, ¡ja! Te dije que todo esto era una trampa, ahora vamos, acabemos con todos —Propuso el zorro en su interior.
—Es cierto —Sonrió —Ya no siento lo mismo, pero muchas cosas eran muy similares y si las cosas entre esta Hinata y yo resultan ser iguales no cometeré el mismo error —Exclamó decidido.
El bijuu maldijo mentalmente, su plan había fallado por completo.
—Pero, antes hablaste con ella sobre todo esto e incluso admitiste que le ayudarías ¿Qué harás con respecto a eso? —Cuestionó curioso, al parecer las cosas comenzaban a volverse interesantes.
—Es cierto, Hinata dijo que le gustaba alguien —Meditó unos segundos —En ese caso, tendré que conquistar a mi esposa —Expresó sonriendo de oreja a oreja.
—Es un idiota —Comentó una voz infantil dentro de un cuarto oscuro solo iluminado por la pequeña esfera que traía entre manos —Pero es un idiota bastante divertido —Sonrió complacido.
— ¿¡Por qué! —Gritó otra voz infantil pero esta vez de una niña al lado del pequeño quien gritó asustado.
— ¿¡Cuántas veces te he dicho qué no hagas eso! —Regañó el niño de la esfera.
—L-lo siento pero —Sorbió su nariz — ¡Fue muy triste lo que paso en esa otra dimensión! —Exclamó tomando la capa del niño para después usarla como un pañuelo.
A Shiro se le marco una vena en su frente.
— ¡Deja de usar mi capa como pañuelo! —
—Lo siento —Repuso nerviosa.
Shiro suspiró.
— ¿Qué haces aquí Nory?, ¿No deberías estar con Hinata? —Preguntó más clamado.
—Si pero tenia curiosidad por saber que tonterías haría ese bruto en otra dimensión y sabía que este era el único lugar donde lo averiguaría mas rápido que nadie —
— ¿Por qué no me sorprende? —Comentó sarcástico.
— ¡No me culpes, soy tu curiosidad! así que si alguien tiene la culpa de cómo soy ese eres tú —Se defendió la niña cruzándose de brazos con un puchero.
—Regresa a donde debes —Ordenó tajante, ignorando por completo la última acusación.
—Lo haré con una condición —
—No estas en posición de negociar —
De pronto se vieron envueltos en una rara discusión donde Nory no dejaba de repetir "por favor" y Shiro "No", tardando mas de 3 horas.
—Está bien, ¿Cuál es? —Preguntó arto de la insistencia de la niña.
— ¡Si! —Celebró —Quiero un final feliz en esa dimensión… y que me permitas castrar a ese Naruto —Pidió materializando una guadaña con algo de oxido.
— ¿Tu vieja guadaña? Hace años que no la usas —Meditó —Si lo castras esa Hinata no podrá tener hijos y creo que eso la deprimiría —Argumentó.
—Buen punto —Exclamó desapareciendo su arma —Entonces me conformo con tortura mental, esa es tu especialidad —Sonrió.
—De acuerdo, lo haré pero vete —Ordenó molesto.
Nory saludó en pose militar y desapareció del lugar.
Shiro giró la esfera un poco localizando el punto donde Naruto regresó a su mundo y de inmediato tomo una pequeña perla y la introdujo en la esfera, al instante Hinata tosió volviendo a respirar pero sin despertar.
—Sin memorias del engaño para que esto pueda resultar y ahora vivirás sufriendo por las dos semanas que tienes antes de tu boda, espero no te moleste dormir viviendo pesadillas similares al tsukiyomi durante 14 días Namikaze —Comentó divertido el niño.
