Capítulo II

Durante el café se fueron poniendo al día.

A pesar de que su padre, le había contado lo que había pasado mientras él estaba en Londres, el oírlo en boca de la propia Catherine, era completamente diferente. Mark la escuchó atentamente.

Cuando Cat le dijo a Tess, que estaba embarazada, poco podía sospechar que Vincent acababa de entrar en la sala, llevándoles dos cervezas frías.

A partir de allí todo fue una locura.

- Me limité a mirarlo.- le dijo a su hermano, mientras se tomaban el café al que le había invitado.- … y enseguida supe lo que estaba pensando..- agachó la cabeza-. Luego todo fueron gritos..."¿Cómo podía ser posible? ¿que qué había fallado?"... te puedes imaginar….

Su hermano asintió.

- Yo le dije que posiblemente con todo lo que habíamos pasado esos días no habíamos sido tan cuidadosos como siempre... y entonces vi como sus ojos se ponían amarillos… se acercó a mí y me dijo que si era cierto teníamos que hablar con Evan y arreglarlo…

- ...Y tú le dijiste que no…

- Si…- se mordió los labios-. Antes de eso habían entrado Rebecca y Stuart que estaban en el porche. Al oír los gritos entraron Papa, mi hermana, Evan, Jt, y Lynn… menos mal que ellas tuvieron reflejos y se llevaron a los invitados con una buena excusa fuera de allí…

Mark se echó hacia atrás en la silla.

-...y luego fue cuando el infierno se desató…

Catherine asintiò.

- "... dije que era muy pronto para tomar esa decisión… y empezó a gritarme, que no podíamos tener ese hijo, que seria un ser deforme, un monstruo…. que él pensaba que estábamos de acuerdo en eso…Yo le dijo que era pronto, que teníamos que esperar, pero no me escuchaba.. se limitaba a mover la cabeza de un lado a otro y decir que no… Al final, fue tajante, iba a abortar o él se iba… yo no pude mas y me eché a llorar…

Tess intentó ponerse en medio y Jt se puso en medio a su vez, lo cual hizo que se llevase un buen golpe… Vincent me agarró del brazo y entonces, apareció Evan… no olvidaré los ojos de Evan cuando Vincent lo cogió del cuello y lo pegó a la pared… pude ver la expresión de su rostro y supe que es lo que le habían hecho esos malnacidos del Consorcio… Se soltó del brazo de Vincent y los dos empezaron a moverse uno en frente del otro como leones esperándo para atacar.. .- cogió la taza con las dos manos y se la llevó a la boca-. Todavía los puedo ver.."

-... y ahí fue cuando intervino papa..

- .. yo no sabia que hacer, todo estaba pasando tan rápido que era incapaz de pensar con frialdad… Intenté agarrar a Vincent para que lo dejará pero él se revolvió y me empujó… estaba prácticamente convertido… No me hizo daño… pero papa sacó su pistola y le apuntó a la cabeza…

-... y ahí fue cuando aplastó el piano…

- ...supongo que era mejor eso que la cabeza de su suegro…. Y después de eso se fue... Miré a Stuart, pensando que iría detrás de él pero me dijo que lo dejásemos en paz.. tenía que tranquilizarse…

-... y de eso hace, mas o menos un mes…

Cat asintió.

- Esta mañana lo he vuelto a ver y ha estado más relajado.- dijo esto último despacio. Mark sonrió-. Pero sigue pensando lo mismo… y eso que durante todo este tiempo ha tenido cerca a Evan y a Jt, para explicarle las cosas con tranquilidad, pero tiene miedo… miedo de encapricharse con este niño y que luego las cosas vayan mal.

Mark la interrumpió.

- Lo entiendo.. es difícil..

- Lo sé Mark, pero algo dentro de mi me dice que todo va a ir bien.. Sé perfectamente cuando ocurrió, cuando me quede embarazada… los dos estábamos…

Su hermano levantó la mano.

- Si no te importa ahórrate los detalles…- le dijo con cara de desagrado

Ella sonrió. Bajó la voz al hablar.

- Solo una cosa, yo estaba bajo los efectos de la droga de Gabe, la droga que hizo Jt para Sam. Te das cuenta Mark, los dos éramos iguales… yo en plena transformación claro, pero había genes bestiales en ambos… no puede ser una coincidencia…

Mark se quedó serio al oírle decir eso. Cat se dio cuenta.

- ¿Ocurre algo?

Su hermano volvió a sonreír.

- Nada…y tienes razón eso no puede ser una coincidencia... Hace mucho que me dí cuenta de que no existen.. .- se levantó de la silla-. Será mejor que nos vayamos, tenemos que recorrer el escenario de los crímenes y acercarnos a ese famoso bar… Pónte las gafas de sol… por si acaso…

Cat se levantó y fue detrás de él.

Pasaron toda la mañana en cerca del puerto, viendo la zona de ocio que se habia puesro de moday examinando los lugares donde habian encontrado los cadaveres, muy cerca unos de otros... Comieron en un restaurante cercano a la comisaria y luego fueron alli para preparar la operación de la noche, bajo la atenta mirada, de un suspicaz Capitan.

A media tarde, llegaron al apartamento de Cat. Ella fue a cambiarse de ropa.

Tenía que estar en el bar más o menos a las 7.

Mark se quedó en el salón mientras ella entraba en su habitación.

- ¿Sabes lo que haces verdad?

Cat desde dentro le contestó.

- Claro que si… Tengo muy claro lo que hago... Tenemos que encontrar a todos los que salieron del Baker y llevarlos ante la justicia..

Mark sonrió de medio lado.

- Lo de la justicia ha quedado muy bien… Hasta cuando lo dice mi padre, casi me lo creo….-le dijo mientras echaba un ojo a las fotos de Vincent y Cat, colocadas con esmero en diferentes lugares del salón.

Cat se asomó al pasillo mientras se intentaba abrochar unos ceñidos pantalones negros de cuero y cintura peligrosamente baja. Habló con él, convencida de lo que decía.

- Es cierto, quedamos en que haríamos el trabajo contanto con la policía.. Tu y yo somos el ejemplo…. Nos han pasado un caso que puede tener relación y en ello estamos... .- volvió a entrar dentro y se quitó la blusa para ponerse un top de piel marron, corto y de tirantes-. Creo Mark, que deberíamos confiar en que papa se ha dado cuenta de que no puede luchar en la clandestinidad contra todo esto… es demasiado grande...

Mark volvió a sonreir.

- Papa no está solo Cat….

Ella volvió a salir, recogiéndose la larga melena en una coleta alta.

- ¿No creerás que está trabajando por su cuenta con …?

- ¿Stuart y compañía?.- terminó la frase por ella-. No lo sé, acabo de aterrizar de Londres, pero me extrañaría mucho que estuviesen viendo pasar el tiempo….Tienen muchas cuentas pendientes…

Mark oyó el ruido de unos tacones acercándose por el pasilloy se volvió mientras la oia hablar.

- Pero el trato con el Director Reagan era, que quería que se estuviese quieto. Retirarían la orden de busca y captura y le dejarían vivir en paz, si prometia dedicarse….- dijo lo primero que se le ocurrió -. ... a la jardinería. No lo querían rondando por este caso… ya saben que papa, con esta gente, dispara primero y pregunta después.- se plantó delante de él-. ¿Qué tal estoy?

Su hermana había desaparecido y en su lugar, una mujer espectacular, lo miraba fijamente mientras se ponía unos pendientes de aros.

El carraspeó.

- Nadie diría que estás embarazada… ni que eres policía… y además pareces más joven.

Ella sonrió al oírlo.

- El estar embarazada no tiene nada que ver con hacer cosas… y además te soy sincera, me siento estupendamente… si no fuera por….- su expresión cambió.

- Vincent….. Debe de ser horrible…- le dijo a Cat, comprensivo.

- No lo sabes bien….- cogió una mochila de cuero y se la puso a la espalda-. Hemos estado todo el mes distanciados… yo aquí, con Heather y él en casa de Jt.

Mark asintió.

- Lo sé… Rebecca está en la casa de Riverside...

- Tenía todo el derecho… es suya mas que mia. Le pedi que se quedase alli, me dolia abandonarla, con la ilusión que me hacia vivir allí con él...- suspiró -. No sé si volveremos a esa casa, estoy a punto de perder la esperanza...

Mark fue hacia ella y la agarró de los hombros.

- Vendrá… ya lo verás… te quiere demasiado y quiere a vuestro hijo….

Cat agarró los brazos de su hermano.

- Ojalá tengas razón… .- cambio de tema-. Bueno vámonos, tenemos el tiempo justo… ¿Dónde estarás tú?.. Si los que están por ahí rondando son...- levantó una ceja -... lo que los dos sabemos que pueden ser, nos oirán aunque haya una multitud y hablemos por los transmisores…

- Lo sé… por eso no llevaremos ninguno… Irás en taxi hasta allí yo te seguiré y cuando abráis entraré y me colocaré donde no estorbe mucho…. Es viernes noche, estoy seguro, que nadie se fijará demasiado en mi…

- ¿Pero esas bestias nos conocen?

- Puede, pero no creo que a tí te reconozcan .-la miró de arriba a abajo -. ...y a mí, es difícil, los dos capos de la familia, en esta parte del mundo, eran mi tío y mi padre….- le costó ligeramente seguir hablando-... Kevin y yo éramos peones externos…

Cat le acarició la cara.

- ¿Los echas mucho de menos, verdad?

El asintió, cogiéndo la mano de su hermana pequeña.

- Mucho… cada hora, cada dia. Siempre hemos sido una familia "demasiado" unida… los que faltan se nota mucho que no están… Pero ahora no es momento para eso... nos vamos…

Se encaminó hacia la puerta y se volvió para dejar pasar a Cat, pero ella se habia quedado parada, dirigiendo la mirada hacia la puerta del balcón. La tristeza se abrió camino hacia su corazón… no tenia sentido esperarlo…. No iba a venir..

- ¡Cat! Tenemos que irnos… .-le dijo para hacerla moverse. Estaba seguro de la razón por la que ella miraba hacia allí..

Ella respiró hondo y salió del apartamento seguida de Mark.


No habían llegado a la escalera, cuando Vincent, abrió con cuidado, la puerta del balcón. ¿Dónde demonios habría metido Cat las llaves del Mustang? Recorrió con una rápida mirada el salón y de repente, se acordó... en la bandeja de la entrada... Fue hacia allí.

Las cogió y abrió la puerta para salir.

Había llegado al apartamento justo a tiempo para ver, como su mujer se cambiaba de ropa y hablaba con Mark. Se había dado cuenta enseguida, que era él, era su nuevo compañero… Frank Reagan, seguro, que tenía que ver con eso.

Permanecio en el balcón y en cuanto vió, como se vestia, se dio cuenta de que Cat, no iba a ir sola a ningún sitio. En su estado no le convenia arriesgarse…

Movió su cabeza de un lado al otro. Apenas un par de horas antes, solo pensaba en que Cat debia de abortar y ahora, solo pensaba en protegerla a ella y a sus hijos…. Todavía le parecia increíble decirlo… pero así era… Sonrio al pensar en ello. Su visión de las cosas habia cambiado radicalmente en cuestión de segundos… y todo gracias a ese par de cerebrines que tenia que aguantar.

Salió a toda velocidad del apartamento en dirección al garaje, para coger el coche de su mujer. No le hacia falta verla para seguirla, pero si lo hacía, mejor.


Tess salió del trabajo más tarde de lo que acostumbraba. Al estar esas horas, en el hospital había decidido que era mejor que se quedara un rato mas para compensar a sus compañeros. No estaba a mucha distancia de su casa y el andar le iba bien. El hacer ejercicio le iba bien, sobre todo para dormir sin soñar.

La tarde fue bastante entretenida y no tuvo mucho tiempo para pensar, lo cual agradecía. A veces, creía que su cabeza iba a estallarle. Todo lo que ella llevaba de por sí, mas Jt, mas Cat y su bebe y Vincent, amenazaban con volverla loca.

Por mucho que se empeñara Vincent en que debía pensarse, con la ayuda del psicólogo empezar a quitarse medicación, eso era imposible. No se creía capaz de hacer nada sin esas pastillas.

Mientras caminaba en dirección a su apartamento, a la luz de un atardecer de octubre, intentaba pensar con claridad, en el retrato en lápiz que Jo y su amigo, el guapo forense, le habían mostrado.

No tenía ninguna duda de quién era.

El sueño que se repetía una y otra vez en su cabeza, era real. Ella lo había sentido a su lado, respirando, arrastrándose hasta que la tenía a su merced..

Se abrazó a si misma cuando notó un escalofrió que le recorrió la espalda y un calor que la inundaba por dentro, a la vez que sus latidos se aceleraban y un rápido mareo le hacía cerrar los ojos por unos segundos. Otro ataque de pánico.

Se agarró a una farola y respiró hondo unas cuantas veces, intentando controlarse. Poco a poco lo fue logrando. Echo a andar despacio.

Llegó a la manzana donde estaba su apartamento y giró a la izquierda, en la primera calle, para dirigirse a su portal, cuando de repente, alguien la agarró por detrás, cogiéndola fuerte de la cintura.

Tess se revolvió y sacando una pequeña y nueva pistola, que llevaba en el cinturón de su pantalón, empujó a su atacante contra la pared y se la puso en el vientre.

Solo entonces se dio cuenta de que la persona que la miraba francamente asustado, no era otro que Joe. Tragó saliva y se apartó poco a poco de él.

- Tess… Soy yo… .- le dijo despacio, quitándole la pistola y guardándosela él.

Ella asintió, sin saber que decir. Se dio cuenta de que la temblaban las manos, se las iba a meter en los bolsillos de su chaqueta cuando Joe las cogió y las metió entre las suyas.

- Ven, vamos a casa…

No dijo nada mas les soltó las manos y la agarró de los hombros. Juntos entraron en el portal y fueron hacia el ascensor.


Catherine no tuvo ningún problema para adaptarse al trabajo detrás de la barra del bar, un sábado por la noche. Era como montar en bici, una vez que has sido camarera, nunca lo olvidas.

Sus compañeras no eran tan jóvenes, como un principio se había imaginado y tenia que reconocer, que hacían muy bien su trabajo. Provocadoras, pero siempre con un limite. Viéndolas entendía como ese local se había puesto tan de moda en esos días…

Fue sirviendo copas, una tras otras, bajo la atenta mirada de Mark, que seguía sus movimientos, a la vez que mantenía la atención en cualquier cosa sospechosa.

Por ahora, no habían vista nada extraño, y la gente que llegaba a la barra podía estar borracha, pero no drogada.

Cuando estaban cerca de la medianoche, una canción lleno al bar, Sugar de Marron 5, Cat, no pudo evitar bailarla mientras atendía a los clientes. Una de las chicas la vio moviendo las caderas, enfundadas en esos pantalones ajustados y cogiéndola de las manos, la acercó a los escalones que subían a la barra.

- No… no..- intentó escaparse, sonriendo ligeramente avergonzada.

- Venga Catherine.. todas lo hacemos.- le dijo sonriendo-. Es divertido, dejate llevar…- le guiño un ojo-. .. pero solo un poco…. -. Lanzó un mirada al atestado local.

Cat sonrió y miró a Mark que encogió los hombros ligeramente divertido.

Empezó a bailar tímidamente pero, la música y el baile la envolvieron y por un momento, se olvidó de todo, de la razón por la que estaba allí y de lo caótica que era su vida. Solo quería bailar y dejarse llevar, por el increíble ambiente, que habia allí esa noche.

Pero de repente, alguien la agarró de las piernas y colgándosela al hombro, atravesó con ella, todo el local hasta llegar a la calle. Ella al principio no pudo reaccionar, pero luego, no dejó de dar patadas y puñetazos todo el recorrido, ya que, no tenia ninguna duda, de quién era la persona que se la estaba llevando del bar. La persona que estaba echando por tierra una investigación policial, relacionada por ende, con los médicos que trabajaban para el Baker y sus drogas, la persona que la habia dejado sola frente a una de las decisiones mas importantes de su vida

-¡BAJAME DE AQUÍ! .- empezó a gritar a peno pulmón, cuando salieron del bar, intentando soltarse de su captor, algo, que ya sabia era del todo imposible-. ¡¿QUIEN DEMONIOS TE CREES QUE ERES!?

Vincent siguió andando llevando a su chica al hombro hasta que llegó al coche. Mark salió entonces por la puerta del bar y fue hacia ellos.

Cat sintió como la agarraban con fuerza de la cintura y oyó, como abria la puerta de detrás.

- ¡ No puedo creer que hayas cogido mi coche!.- la lanzó a los asientos y cerró la puerta con un portazo.

Cat no podía abrir desde dentro, pero si pudo bajar la ventanilla, justo a tiempo de ver como Mark llegaba a su altura, echándole en cara a Vincent su compartamiento.

- ¡Mierda en que estás pensado! .-le grito él a su vez…- Nos acabas de joder una investigación…..

Vincent se puso delante de él. No lo tocó. Mark mantuvo las distancias.

- ¡Encargate tú!…..Mi mujer y yo tenemos mucho de qué hablar y además... .- miró el bar con creciente desagrado -. …no creo que sea el lugar ideal para una mujer embarazada…

Se asomó por la ventanilla del coche. Tuvo que apartarse porque una más que cabreada Cat, estuvo a punto de darle un puñetazo.

- ¡VINCENT! ¡Puedo trabajar, perfectamente!…¡SACAME DE AQUÍ MALDITO…! ¡Quiero ir dentro..!

Su marido no le hizo ningún caso.

En ese momento la puerta del bar se abrió otra vez. Karen, la dueña, y otras de las chicas salieron.

Vincent las vio, se metió en el coche, arrancó el motor y salió chillando rueda de allí.

Cat tuvo el tiempo justo para decirle a su hermano:

- ¡MARK CUBREME, LO PERDEREMOS TODO!- le gritó.

Su hermano asintió y la vio alejarse de allí. Cogió aire y se giró con una sonrisa divertida en el rostro, intentado que la capacidad de improvisación de Robert Reynolds, fuera hereditaria, también en él.


Justo en frente del local una sombra se encendió un cigarro, iluminando su pálida cara y sus ojos rasgados. Había sido testigo de todo lo que acababa de ocurrir y no pudo evitar sonreir, mientras le daba una profunda calada, dejando que el humo penetrará profundamente en sus pulmones. Sabía que de eso no iba a morir y siempre habia encontrado placer en fumar.

Cogió el teléfono que llevaba en el bolsillo y llamó a su jefe

- "Han estado aquí esta noche trabajando, pero ella ha salido en brazos de su marido... ¿Que por qué?... Bueno creo que tengo una ligera idea… No… no hemos hecho nada… Seguro que vienen otro dia….. Si es cierto, cuanto mas entretenidos estén, mejor…. Los vendedores no serán un problema… los tres chavales sufrirán una sobredosis en cuanto haga falta…. ¿Cómo van las negociaciones?... Me alegro, está inactividad me está matando. Este trabajo es demasiado insipido para mi… por cierto, ¿sabéis algo de los otros?... No pueden pillarnos otra vez desprevenidos…. Si lo sé… pero mira Rosenthal, siempre había pensado que era intocable… y ahora, vete tù a saber en que agujero estará enterrado... si es que lo está.

De acuerdo… todo ira según el plan… pero a ver si puedes conseguir mas… Diles que todo esto siempre fue caro, pero que ahora, con lo que ha pasado, el riesgo es mayor y lo que les ofreces es mucho mejor que lo de hace 13 años…. Aquello fue una chapuza… Nosotros somos infinitamente mejores que lo que Zhao creo para Muirfield… infinitamente mejores, que ese grano en el culo que es Vincent Keller…De acuerdo... - tiró el cigarrillo el suelo y lo aplastó con el tacón de las botas-. ¿Queréis que los siga?... estoy seguro que son ellos los que han hecho desparecer a los demás... Si, pero Mike me dijo, que viven separados desde hace un tiempo... De acuerdo, entra en la reunión y no te preocupes, puede que sean hombres importantes, pero no son nada comparados con nosotros… y además ya saben lo que podemos hacer cuando alguien nos estorba..."

Se despidió y colgó. Guardó el teléfono en el bolsillo de su pantalón y esperó a que dieran las 12… A esa hora tres jovenes de poco mas de 20 años, llegaron a su altura y después de saludarlo le dieron 3 sobres. Extrajo el dinero de cada uno de ellos y lo junto, guardándolo en el bolsillo de su pantalón…. Sacó del bolsillo de su chaqueta, tres bolsas con pastillas y se las dio a cada uno de ellos.

- Una cosa más chicos… dentro hay un poli… quiero que os vea… que os vea bien... pero, no dejéis que vaya a por vosotros... Aunque no creo que lo haga, se ha qyedado solo, y sabe que vosotros no sois mas que peones. Es un tipo alto , fuerte y vestido con camiseta negra y pantalones vaqueros… Estaré vigilando y si se acerca mucho, yo, iré a por él.


Vincent condujó el Mustang a toda velocidad, dio la vuelta por Battery Park en direccion al hudson. No llevaba ni 10 minutos conduciendo cuando paró. Aparcó mirando al rio y salió del coche. No se veía a nadie en los alrededores. Era muy tarde para que hubiese gente paseando.

Cogió aire… llevaba todo el camino oyendo como Cat, detrás de él, no paraba de gritar. Incluso había intentado pasar el asiento delantero, pero él de un sutil manotazo la había mandado otra vez detrás. Puso la radio para no oír sus gritos.

Desde ese momento, se había quedado quieta y no había vuelto a hablar.

Vincent odiaba ese comportamiento, casi prefería que chillase. Había pensado ir al apartamento y hablar allí con tranquilidad, pero no pudo aguantarse. Tenía que ser ahora, no podia esperar mas.

Abrió la puerta de detrás del conductor y entró dentro. Cat seguía sentada quieta mirando por la ventanilla.

Vincent se pasó la lengua por los labios antes de hablar, pero, Cat no le dejó empezar.

- ¿Cómo has podido hacerme eso? A cualquier otro… lo hubiera… destrozado… pero tú, eres tú y he dejado que me sacaras de mi trabajo y me metieras aquí… Movió la cabeza de un lado a otro constantemente, mientras hablada. No lo miró en ningún momento -. No tienes derecho a hacerme esto…

- Catherine... - empezó a decir, pero ella lo volvió a interrumpir.

- ¡Estoy trabajando, maldita sea! .- se pasó la mano por cara para quitar las lagrimas que corrían por su mejillas…- Esta mañana has tomado la decisión de dejarme sola…asúmela con todas las consecuencias… ¡Lo que yo haga con mi vida, ya no es problema tuyo! …

- ¡CAT! .- le gritó, sus ojos se volvieron amarillos y su mano izquierda empezó a temblar. Se dio cuenta enseguida de que estaba empezando a perder el control, cosa que hacia mucho tiempo que no le pasaba. La gema habia quedado olvidada en un cajón de su habitación en el club.

Cerró los ojos un segundo y echándose hacia atrás, metió la mano en el bolsillo de su pantalón. Ella dejó de mirar por la ventanilla y se giro hacia él. No dijo nada.

Vincent tragó saliva con dificultad e hizo un esfuerzo para mirarla a los ojos.

- He ido a casa esta tarde…

Cat abrió mucho los ojos.

- ¿Has ido a casa?... .- algo parecido a la esperanza se reflejó en su rostro.

- Si….Tenia que hablar contigo..- bajó la vista y se miró las manos-. Antes de nada, quiero pedirte perdón por mi comportamiento el dia de la fiesta…- volvió a tragar saliva-. No tenia que haber hecho lo que hice…

-Vincent… .- Cat lo miró, pero él la mandó callar.

- Déjame terminar, por favor… Sé que te he dicho una y mil veces que no quiero que pasemos por esto, porque algo dentro de mí me dice que va a salir mal…

Paró un momento de hablar, esperando que Cat, le interrumpiera pero ella, no lo hizo, se limitaba a mirarlo fijamente, mientras entrecruzaba los dedos de las manos sin dejar de moverlas.

- y… no quiero verte sufrir Catherine, no quiero que tengas que pasar por algo tan duro y yo tampoco, quiero pasar por algo así…

Movió la cabeza de un lado a otro. Se acercó un poco mas a ella y estiró su brazo esperando que ella le dejase coger su mano. Cat lo hizo y entrecruzaron sus dedos. Ella suspiró cuando volvió a sentir su mano en la suya.

- ... pero, hoy… unos buenos amigos nuestros.,,.- Vincent siguió mirándola. No hacia falta decirle quien.

Cat sonrió apretado los labios, mientras asentía.

- Imagino quienes….

- ... ellos me han hecho ver, y supongo que si no, hoy, hubieron sido capaces de darme una paliza, y eso pensando en Evan, no deja de ser preocupante, que tenia que dejar de estar asustado por todo y empezar afrontarlo o te perdería para siempre.. y ¡demonios!…,.- echó la cabeza hacia atrás-. no quiero perderte... .- respiró hondo y expulsó el aire con fuerza-. Si sigues con esto… yo estoy contigo… y por mucho que me haya empeñado, supongo que por puro orgullo, no puedo vivir sin ti… no puedo… ¡qué le den al orgullo!...- había tanta tristeza en sus ojos que ella no pudo evitar acercarse a él y acariciar su rostro. Vincent cerró los ojos sintiendo el contacto de su piel en la de él.

- Vincent, no niego que mi decisión te haya condicionado, pero esto no tiene nada que ver con el orgullo, sé que quieres que no sufra, que no suframos… pero el miedo al sufrimiento no puede hacernos olvidar la esperanza, la esperanza de que todo salga bien… -. Le acarició con delicadeza los labios -... yo tengo por los dos, te lo puedo asegurar, solo quiero que estés conmigo… y si todo va mal, juntos, somos lo suficientemente fuertes, para poder superarlo, nunca he tenido ninguna duda sobre ello…

El la abrazó fuerte apoyando la frente en su hombro.

- Siempre has sido más fuerte que yo, Catherine Chandler….

Ella oyéndolo rompió a llorar , sonriendo a la vez de pura felicidad, mientras notaba como él la abrazaba con todo su alma.

- Abrázame fuerte Vincent y nunca vuelvas a dejarme por nada del mundo…

El lo hizo. Levantó su rostro y empezó a llenar el Cat de besos hasta que sus labios se juntaron después de haber pasado mucho tiempo sin hacerlo.

Se limitaron a dejarlos descansar en los labios del otro... Mantuvieron los ojos abiertos en todo momento… ¡Se habían echado tanto de menos!

Vincent se apartó ligeramente y agachó la cabeza.

- Aunque todo vaya bien sabes que nunca seré un padre normal... viviré mucho mas que...

Cat puso un dedo con delicadeza en sus labios y sonrió.

- Viviras mucho tiempo y estarás alli para él o ella, siempre que te necesite... .- se encogió de hombros - ... pero pueden pasar muchas cosas, Vincent, tal vez encontremos la forma de quitarte esto de encima...

La miró a los ojos.

- No quiero vivir ni un segundo mas que tú...- besó su dedo.

- Lo harás... tu hijo estará alli y yo siempre estaré contigo... siempre... y ya sabes que siempre estaré dispuesta a...

Vincent negó con la cabeza, energicamente. Sabia lo que su mujer estaba insinuando.

- Eso nunca Cat, jamas lo permitiré... .- miró hacia las luces del otro lado del rio -. Si Doc no hubiese muerto...

Antes de saber que Cat estaba embarazada, las circunstancias habian hecho que estuviera plenamente convencido de quién era, de su papel como bestia y de la profunda conexion que le unia a Stuart y a los demas, pero ahora volvian las dudas... y despues de pasar ese mes sin su mujer se dio cuenta de lo que supondria toda una vida sin ella. Una parte de él no queria dejar de ser lo que era, pero otra... no podia imaginar verla morir y seguir viviendo.

Cat le acarició el cuello, ajena a los pensamientos de su chico.

-... no será necesario, tenemos a nuestros cientificos locos... encontraran la forma de que todo sea como tiene que ser... -. le dijo sonriendo -. Sé que seremos felices... muy felices... ahora, ya lo soy, solo por el hecho de estar contigo y que tu estés conmigo...

Vincent la volvio a mirar. Era tan hermosa y creía en él como nunca nadie lo haría... Sonrió, era el momento para darle la noticia. Cogió sus manos.

- Cat, hay una cosa que no sabes...

Ella lo miró intrigada.

- ¿Qué es? Dime...

Miró el descubierto y perfecto vientre de Cat.

- Dentro de tí no hay un niño...

- ¿Qué estas diciendo?-. Se llevó la mano allí asustada.

Vincent negó con la cabeza y siguio sonriendo. Volvio a coger sus manos.

- ... estoy diciendo que... hay dos... estás esperando dos bebes... estamos, esperando dos bebes...

Cat no movio ni un musculo durante unos segundos. Luego empezó a hablar, sin parar, y a gesticular.

- ¿Qué vamos a hacer con dos niños? y ¿cómo lo sabes? ¿te lo ha dicho Evan? ¡será traidor!, a mi no me dijo nada... Dos niños, como Rebecca ¡Oh Dios Mio! como Rebecca... Tendré que dejar de trabajar... bueno, si la cosa va mal no, claro... pero...

Vincent enseguida se dio cuenta de que solo podia hacer una cosa para hacerla callar. La cogio de la cintura y del cuello, y la besó con fuerza.

Lo que empezó siendo un beso, mezclado con risas, terminó en un beso profundo y apasionado una vez que sus ojos se encontraron y se dieron cuenta de que se deseaban con ansia.

Se quitaron la ropa con rapidez, sin dejar de besarse. Una vez que estaban totalmente desnudos, Catherine se sentó a horcajadas encima de su chico. Sintió como se introducia dentro de ella e iba empezar a moverse encima de él, cuando observó su rostro. Habia un extraña expresión en el.

- ¿Qué ocurre? -. le preguntó, mientras le acariciaba el pecho.

Vincent movió las manos de sus caderas y las apoyó en su vientre.

- Los oigo... es extraño... puedo sentirlos...

Cat cogió su rostro con ambas manos y lo besó con redoblada pasión. Se apartó ligeramente de él y se pasó la lengua por los labios. Vincent la miraba embelesado.

- No creo que en este momento les importe mucho... y te necesito... .- empezó a moverse lentamente.

Vincent la agarró de las caderas y la acompañó sin dejar de mirarla a sus increibles ojos verdes.

- Yo tambien te necesito...

Cat sonrió y echó su cabeza hacia atras cerrando los ojos, sintiendo a Vincent dentró de ella. Él se agachó ligeramente y mientras, disfrutaba de volver a estar con su mujer, le lleno el cuello y los pechos de besos.

A los pocos minutos los cristales del coche estaban empañados debido a la intensa y agitada respiración de los amantes, haciendoles sentir aislados del resto del mundo.

Cuando alcanzaron el placer que tanto anhelaban, sudorosos y satisfechos se abrazaron con fuerza. Cat apoyó su cabeza en el hombro de él y él acarició la espalda de ella, mientras seguian con los ojos cerrados disfrutando del momento.

- He pensado mucho estos dias... .- empezó diciendo ella mientras se sentaba a su lado y le acariciba la oreja-. ¿ Me seguiras queriendo asi... .- movio las cejas haciendo referencia a lo que acababa de pasar-. ... cuando sea vieja.. y tú no?...

Vincent se giró para mirarla.

- Catherine... jamas te preocupes por eso… yo te seguiré queriendo toda mi vida y seguiré amándote como ahora, siempre... y ademas tú lo has dicho, nadie sabe lo que puede pasar y para eso falta, mucho, mucho tiempo...pero de todas maneras, ten presente, que siempre, serás hermosa para mi... Lo que importa es lo que hay en tu corazón, tú me enseñaste eso cuando me conociste, me enseñaste que a pesar de que le yo era, todavía podía ser querido y amado.

Cat lo abrazó nada mas hubo terminado de hablar.

- No puedes ni imaginarte cuanto te quiero, Vincent Keller... no puedes.

El sonrió.

- Si puedo... igual que yo te quiero tí..

Se besaron otra vez con ansia. Vincent la tumbó en el asiento, dispuesto a otro asalto, pero ella se resistió.

- Cariño... ha sido estupendo…pero ¿qué te pareceria repetirlo mejor en casa?..

Vincent le besó el cuello.

- Tiene su morbo... ¿no crees? Nunca lo habiamos hecho en este coche...

- Si... lo tiene, pero es ligeramente incomodo...como todos los coches.- Cat hizo ademán de levantarse pero no pudo.

Su marido sonrió con malicia.

- Tú dejamé a mí...- Arrastró despacio, su dedo índice desde el cuello de ella, hacia abajo, pasando por el hueco entre sus pechos, su ombligo, hasta llegar al maravilloso lugar entre sus piernas. Al notarlo, Cat cerró los ojos sonriendo, se dejó llevar, olvidandose de las incomodidades.


Bob Reynolds se bajó del Mercedes, cuando aparcó en el garaje de su cara de Riverside Drive. Todavía no se había acostumbrado a lo que suponía vivir otra vez sin temor a ser cazado por la policía o por el FBI, pero tenía que reconocer que era muy gratificante.

La única condición que le habían puesto para olvidarse de su caso, era que dejara su trabajo en el FBI automáticamente, y eso había hecho. El director Reagan consideró, que había cometido los asesinatos de los que le acusaban, intentando salvar a inocentes de caer bajo las garras de esas bestias y con esa excusa habían cerrado su caso.

Delante de él habían destruido el informe.

Lo malo es que le habían retirado la pensión que le correspondía, lo cual no dejada de ser una contrariedad, pero eso, comparado con poder moverse con libertad, era un precio muy bajo.

Catherine y él habían hablado largo y tendido, de que hacer a partir de entonces. La lucha como la conocían había cambiado. Por supuesto, que quedaban un montón de cabos sueltos, pero al haber involucrado a la policía, y nada más y nada menos, que a su director, hacia que pudieran pensar en levantar un poco el pie del acelerador y dejar que otros se encargasen de cogerlos.

El problema eran lo híbridos. Según Hugh, contaban con un mínimo de 20; todos ellos con unos cambios en su mutación muy parecidos a los que habían observado en el que mató a Kevin. Casi todos los médicos estaban sueltos y dos de los que más poder tenían también, y además, sabían que habían volcado todos los datos de los ordenadores a una IP que al intentar rastrear, les llevó de viaje por medio mundo… Al final Jt, creía que podía estar alojada, en una zona cercana a Washington, pero para nada estaba seguro de ello.

Tenían muy claro, que les habían hecho daño al conseguir cerrar el hospital, pero no los habían derrotado, ni mucho menos. No quería pensar en lo que estarían tramando y además, sabían que la policía no tenía nada que hacer contra esas bestias, pero el director se habían empeñado en que toda la investigación la realizaran ellos, eso sí, con la participación de Cat.

El ya era un poco mayor para todo esto, pero se habían asegurado de que Cat nunca estuviera sola. Mark se encargaría de ello. Y él, bueno, él por supuesto no iba a estar parado, había mucho que investigar, entre otras cosas las posibles relaciones políticas de esa gente,el hecho de que Aaron Baker estaba desaparecido y también, cualquier anomalía que se detectara en el mercado farmacéutico mundial.

Estaba seguro de que a pesar de todo, esa gente seguiría funcionando. Lo llevaban en la sangre, no podían parar y contaban con un ejército de bestias a su servicio, o tal vez, ya no a su servicio, si no a su mismo nivel.

Después de la muerte de Nick y de Kevin, la familia de Londres estaba preocupada por ellos. No podían destinar a más gente allí, porque el Consorcio en esa parte del mundo seguían en activo de una forma mucha más sutil, y necesitaban a todos los efectivos; es más, cuando él les comentó, que contaba con la ayuda de Stuart, Vincent y los demás, habían decidido tentar a Mark para que se quedará con ellos en Londres; cosa que desde luego no habían conseguido. Su hijo tenía muy claro lo que quería hacer con su vida a partir de ahora.

Entró en la casa y vio que todas las luces, salvo la de las escaleras que daban al sótano estaban apagadas. Dejó su chaqueta en el perchero de nogal que había en la entrada y encendió la luz. Imaginaba que Lynn estaria con Heather, con lo cual solo estaban él y el berseker y seguro, que esté último estaba abajo.

El sótano era un espacio diáfano que pertenecía en exclusiva a Stuart, desde que decidieron que se quedase con ellos. Anteriormente, tenía su cuarto en la parte alta de la casa pero cuando se instaló Lynn decidió bajar allí.

Al morir Nick, había quedado una habitación vacía, pero no había querido irse allí. No es que Stuart y él, fueran amigos, pero había sentido mucho su muerte, y no tenía ganas de ocupar su cuarto. Bob permaneció unos instantes en la habitación de su hermanastro y su amigo, antes de ir a Londres. Cuando salió, cerró la puerta y todavía no la habían vuelto a abrir.

Se sentía algo solo y decidió bajar.

El sótano tenía los mismos metros que la planta de la casa. Abrió la puerta doble y entró en la estancia. Stuart no estaba, pero la luz estaba encendida, seguro que no tardaba en volver.

Los objetos que habían sacado de los túneles se amontonaban en cajas pegadas a las paredes. Solo están fuera los esqueletos. Evan y Jt habían tomado muestras de ellos para catalogarlos por edades y morfología.

Posiblemente, Stuart se los llevaría pronto. En Skye, habian preparado todo un museo para recibirlos, pero esperó, para que los cientificos, jugaran con ellos un poco más.

Mientras paseaba por la estancia, se puso a pensar en algo que le tenia preocupado.

Los días posteriores a que se enteraran de que Cat estaba embarazada, se había fijado en que Stuart estaba bastante callado y lo que le extrañaba mas todavía, Rebecca también.

Sabia, que habia intentado convencer a Vincent de que fuese con Catherine y no perdiera la esperanza, de que las cosas saliesen bien, pero también sabía, que Vincent no le había hecho caso….¡ Maldito cabezota!

La actividad telefónica de Stuart había aumentado considerablemente desde la noticia, y él, le había sorprendido varias veces hablando gaélico. Tenía muy claro que le había sorprendido porque, nada más verlo había cortado la comunicación.

Pensó hablar con Rebecca del tema, porque los dos estaban muy unidos, pero no parecía que ella tuviera ganas de hablar sobre ello. Jt y Evan estaban intentando, clonar la formula de lo que le suministraban en el Baker para mantenerla con vida, pero no lo conseguían. El científico loco que lo hizo, posiblemente, se llevó el secreto a la tumba. Todos se habían dado cuenta de que estaba empezando a decaer, tanto en el aspecto físico como en el mental. Rebecca notaba que su tiempo se estaba acabando y aunque estaba cansada de luchar, no quería morir.

Aunque no hablase mucho de Cat cuando Stuart estaba delante, si que notaba un brillo en sus ojos cuando lo hacían sin estar el berseker presente. Bob estaba convencido de que había cosas que no sabían y que tenían que ver con Cat y con su embarazo.

Habia pensado ir a ver a Dana, pero lo iba a posponer unos días, hasta que la situación de Cat le dejase dormir tranquilo.

Mientras estaba perdido en sus pensamientos, se acercó a una estantería sin trasera llena a rebosar de libros, que tenia la función de separar una pequeña zona, donde Stuart había colocado una cama grande y una mesa de metro y medio de largo por 60 de ancho . En ese momento, estaba llena de papeles.

Bob miró a un lado y a otro. Se acercó y echó un vistazo. La mayoría eran dibujos y fotos viejas de personas y lugares que él no conocía. También vio varios papeles con formulaciones químicas y encima de ellos un nombre, Rebecca; a su lado el dossier que Dana había "extraído" del Baker. Jt y Evan habían escaneado todas las hojas para poder consultarlo en cualquier momento desde sus ordenadores., utilizando patrones de busqueda.

Puso la mano en el rugoso cartón marrón envejecido por los años, que contenía esos enigmáticos papeles, pensando en qué posiblemente, no llegaría a navidades, si no encontraban algo. Cerró los ojos imaginando la reacción de Stuart. Se había fijado muchas veces en su forma de mirarla y sabía que estaba enamorado de ella de forma incondicional, y ahora que la tenía, aunque Bob todavía no sabía con exactitud, cual era la naturaleza actual de su relación, no creía que estuviera dispuesto a perderla.

Encontró un mapa de la zona de Nueva York, otro del estado y otro del país entero, y un par de pequeñas libretas Moleskine negras. Cogió una, la abrió, mirando un segundo por encima de su hombro a ver si venia alguien y vio que había anotada una lista con nombres. Algunos estaban tachados… los reconoció enseguida. Eran miembros del personal del Baker. El tenia una lista parecida que les había pasado Kevin, mientras se hacía pasar por Jeremy.

En la de él no había nombres tachados… Tuvo un presentimiento y busco dos. Uno de ellos estaba sin tachar, pero el otro lo estaba…. Si eso era lo que creía, Rosenthal no iba a ser un problema nunca mas.

Ya se iba a marchar, cuando algo más llamó su atención. Un papel sobresalía de uno de los cajones de la mesa. Parecía el mismo tipo de papel, que se utilizaba para los telegramas.

Abrió el cajón y sacó un montón de ellos. Estaban abiertos y escritos en gaélico… todos menos uno.

"_Se ha decidido que debemos ir. Es muy importante,

Tu hermano Erik_"

Lo leyó varias veces intentando asimilar lo que significaba. Miró la fecha…. 2 días antes…Cogió aire, lo volvió a dejar en el cajón y despacio, salió de la habitación, mas preocupado de lo estaba cuando había entrado.


En el club de caballeros Jt veía divertido como los puntos, que correspondian con los rastreadores de los móviles de Vincent y Cat, se habian juntado en un lugar cerca del puerto y como habían seguido juntos unos cuantos kilómetros hacia el Hudson, hasta que se habían parado.

Recordó mientras observaba la pantalla, como se había abalanzado, hacia el sistema de la rastreo, nada mas irse su amigo del club, en busca de su mujer.

Cat estaba en el apartamento, pero salió… Vincent fue detrás….

Se sentó cómodamente en la silla y puso los pies encima de la mesa.

- Esto es mas divertido que el cine… no sé si hacerme una palomitas….- pensó en voz alta.

De vez en cuando echaba furtivas miradas a otro punto azul que había en la pantalla… Tess estaba en su apartamento…. No quería pensar si sola o acompañada, le dolía demasiado hacerlo…

Hoy se había preocupado mucho por ella… y estaba convencido de que tenía motivos.

Mirando los tres puntos, sonrió, tenia controlados los movimientos de todas las personas a las quería y eso era muy importante para él.

Cogio uno de los trabajos de sus alumnos y siguió corrigiéndolo, sin quitar un ojo de los monitores.


En el apartamento de Tess, Joe se paseaba por el salón mientras ella se tomaba un té e intentaba relajarse en el sofá.

- Tess….- empezó a hablar después de pensar mucho lo que iba a decir-. No puedes seguir así, tienes que hacer algo para controlarte…

Ella lo miró fijamente por encima de la taza.

- Estoy haciendo algo por controlarme…

El asintió.

- Si, pero creo que puedes hacer mas… Tu principal miedo era no poder recuperar tu mano, y ya no tiene fundamento, cada vez la manejas mejor. .- se sentó a su lado-…. Tu trabajo no lo has perdido, simplemente tienes que darte tiempo y recuperarte del todo… Han pasado casi dos meses de todo aquello, creo que ya es tiempo mas que suficiente, para superarlo….

Tess no dijo nada. Estaba empezando a intuir lo que iba a pasar a continuación.

El se sentó a su lado, puso su mano en el muslo de ella y lo apretó con delicadeza.

- No puedes ir por la calle con una pistola y ponérsela a cualquiera que te de un susto en el cuello…. No puedes hacerlo… .- esperó a que Tess contestara pero no lo hizo-. Hoy me has dado miedo… .- le dijo muy serio.

- Lo siento… sabes que no pretendía…. .- se disculpó ella, sin levantar la vista de la taza.

- Ya, pero lo has hecho… sé que el desmayo no ha tenido ninguna importancia. Jo me lo ha dicho. Nada de lo que tienes es físico y como tal, tú tienes que ser la que intenté salir del agujero en el que estás metida...

- Lo intento…

- No lo suficiente… tienes que esforzarte mas -. No le gritó, pero Tess notó la rabia en la voz de Joe.

Ella se echó a reir con tristeza.

- ¿Crees que es fácil?... ¿qué puedes decir "voy a salir de esto y empezar a ser normal otra vez" y ocurrirá?...-movió la cabeza de un lado a otro-. No tienes ni idea…

El la miró.

- No soporto verte así...

Los ojos de Tess se llenaron de lágrimas.

- Pues no lo hagas…. .- se giró hacia él y lo miró fijamente.

Joe esperó unos segundos y se puso de pie.

- Sabes Tess, creo en el fondo, que esto no iba a funcionar… aunque estuvieras bien, no creo que me quieras como antes…

Ella agachó la cabeza.

Joe cogió su chaqueta y se dirigió a la puerta. Se paró antes de abrir.

- Quiero que vuelvas a ser la que eras, de verdad, lo deseo de todo corazón. Te quiero…- le dijo sin volverse.

- Jamás volveré a ser la que era Joe... jamás…

El siguió andando, sin volverse, abrió la puerta y salió. La cerró de un portazo.

Mientras se terminaba el te permaneció con la vista clavada en el frente. Cuando se lo acabó, se levantó lentamente del sofá y fue a la librería. Cogió una caja decorada, como si de un libro antiguo se tratase y la abrió. Sacó de dentro de ella, su revólver. Volvió a dejar la caja en su sitio y se dirigió al sofá otra vez. Lo dejo encima de la mesa. Se sentó y se lo quedo mirando.

Al cabo de unos segundos lo cogió. Lo sopesó con ambas manos. Todavía sentía como le temblaba la mano herida cuando tenia que levantarlo, pero con entrenamiento diario, podría con él.

Todo el mundo se lo decía. Tenía que enfrentarse a sus miedos… ¿Cómo si fuera tan fácil de hacer?.. Solo quién pasa por algo así sabe lo duro que es volver a ser una misma… El miedo es horrible, pero el miedo a sentirlo, aun es peor. Cada vez que sentía como su cuerpo se descontrola con un ataque de pánico, se convertía en algo tan frágil como una brizna de hierba… La falta de seguridad hacía que no pudiera fiarse de si misma y eso la estaba destrozando por dentro. Su unico consuelo era lo que el psicologo le habia dicho... " solo los mas fuertes se rompen así, y siempre, tienen la capacidad de aprender de ello", pero habia un problema, no sería pronto...

Mientras se cambia la pistola de una mano a otra, fue tomando una decisión. Tenía que demostrarse así misma que era más fuerte de lo que creía y aunque sintiera sutiles ataques de pánico, a cada paso que daba, lo haría.

Ella daría caza a la bestia y todos sus problemas desaparecerían.

Respiró hondo con la tranquilidad de haber tomado una gran decisión, pero se dio cuenta de que necesitaba algo más.

Volvió a guardar el revólver en su sitio y fue hacia el dormitorio. Abrió el cajón de su mesilla y sacó una foto en un marco negro que había escondido allí, el dia que volvio del hospital. La cogió despacio y la apoyó en la almohada. Sonrió recordando el momento.

El mismo juez de paz que había casado a Vincent y a Cat, la había hecho, a petición suya, el día de la boda. Estaban los cuatros estupendos, guapos y sonrientes.¡ Cuantas cosas habían pasado desde entonces!

Recorrió con el dedo índice de la mano herida la cara de Jt.

-Todavía no es el momento y no sé cuando lo será… pero te juro, que no hay nada en el mundo que desease más que qué me invitases a una cerveza…te echo tanto de menos… pero no te mereces una muñeca rota...

Se tumbó en la cama sin desvestirse y abrazando la foto, cerró los ojos con la esperanza de quedarse pronto, profundamente dormida.


Mark salió del bar, poco después de que el chico moreno de veinte y pocos años, lo hiciera seguido de por una niña teñida de rubio. Una niña porque no creía que tuviera muchos mas de 18, si los tenía.

Había visto a ese chico acercarse a una de las esquinas del bar al poco tiempo de volver a sentarse donde estaba, antes de la interrupción de Vincent. Le había costado mucho convencer a Karen de lo que había pasado… bueno, de lo que debieran pensar que había pasado. Se había inventado una excusa sobre, que eran amigos y que habia tenido una discusión con su ex…. Desde luego eso no gustó mucho a la jefa que le dijo que iba a llamar a la policía, pero antes de que lo hiciera le contó una historia sobre el amor y el destino entre dos personas que la encandilo y al final se lo tragó, asegurándole, que el ex jamas le haría daño… No dejaba de ser verdad… Mañana por la noche ella volvería a estar allí... Karen lo miró seria y dejó el teléfono otra vez en su sitio.

Cuando volvió a sentarse se dedicó a observar el bar. El hecho de que Cat se hubiera ausentado por obligación, no evitaba que él pudiera ocuparse de la investigación, por lo menos mientras durase la copa que acababa de ponerle la jefa.

A los pocos minutos de sentarse algo le llamó la atención. Tres chicos entraron y se colocaron en tres esquinas del pub. No pidieron nada pero se mantuvieron quietos, mirando a la gente.

Varias personas se acercaron a ellos y disimuladamente, les entregaron algo y recibieron algo a cambio.

Mark permaneció observando a algunos de los que habían recibido mercancía, atento a su comportamiento.

Catherine, él y el capitán habían llegado a la conclusión de que era mejor no quemar a los vendedores, salvo que intuyeran que eran algo mas que vendedores y desde luego, estos solo eran eso. Debían de dejar que aparecieran los malos de verdad.

De repente, el comportamiento de uno de los que habían intercambiado "regalos" le hizo observarlo con más detenimiento. Se incorporó ligeramente en la banqueta donde estaba sentado, evitando a la gente que tenía en medio.

Lo vio agarrar a una de las chicas que iban con él, del hombro y susurrarle algo en al oído… la chica no le hizo mucho caso, pero el insistió… volvió a a recibir la misma respuesta… pero esta vez, la cogió del cuello y claramente Mark vio como apretaba.. le dijo algo al oído y estaba vez ella pareció estar de acuerdo con él. No le gustó nada la expresión de sus ojos cuando lo vio a agarrarla.

Vio que salían del bar y a pesar de que quería seguir vigilando a los vendedores, salió detrás de ellos…. pero no llegó muy lejos. Puso un pie en la plaza que había enfrente, con intención de ir a un lugar donde las sombras lo cubrieran para ser observado sin ser visto y entonces, notó un golpe seco en la nuca que lo lanzó al suelo. Su vista se nubló y sus rodillas se negaban a responder, pero aún así movió la cabeza en dirección a su agresor y vio una sombra de grandes proporciones que se acercaba…

- ¿Y tú quién demonios eres? .- le dijo con voz ronca.

Mark no tuvo tiempo a decir nada porque la bota de la sombra golpeó con fuerza en su mandíbula haciendo que perdiera el sentido.


Ethan Jenkins dejó a Mark en el suelo, preguntándose quién sería el nuevo compañero de ella. Cantaba a la legua que era poli…. Pensó que lo mejor que podía hacer era hacerle una foto y enseñársela a Stanley y a Anthony… pero eso sería después. Ahora tenía que hacer otras cosas.

El chico que había salió acompañado de una guapa rubia se habia pegado a ella, nada mas llegar a uno de los bancos que poblaban la zona.

No tuvo problemas para oir lo que le susurraba al oído. La chica, teñida de rubio espantoso, le contestó que no tenía intención de ir con él ningún sitio, y que si estaba allí, era porque le había prometido pasarle algo estupendo.

Vio como forcejeaban los dos y como de repente, el chico le soltaba una bofetada a ella con toda la mano abierta. La chica se revolvió y le dio un rodillazo ahí donde mas duele, mientras se llevaba la mano a la cara. Ethan notó enseguida el olor salado de las lagrimas.

La rubia oxigenada, intentó huir hacia el bar, pero él la cogió del pelo y la atrajo hacia donde estaba. Ethan estaba seguro de que le iba a pegar otra vez, cuando de repente, la puerta del bar se abrió y tres chicas, salieron disparadas en dirección a la pareja. Se lanzaron encima de él.

Vio divertido como el "pobre"recibía, arañazos, puñetazos, tirones, y algo que otra patada, hasta que soltó a la "pobre" chica, y entonces, todas ellas, se retiraron lanzándole variados nsultos.

Cuando hubieron entrado nuevamente en el bar, el chaval con cara de pocos amigos, le dio dos patadas al banco, y tocándose la cara donde una de las chicas le habia arañado, se dirigió justo al borde del rio, y bajándose la bragueta se puso orinar, mirando sin ver las luces del otro lado del East River.

Ethan en un suspiro se situó a su lado. Nunca le había importado mucho lo que tenía que hacer a continuación, pero cuando se trataba de un imbécil que acaba de pegar a un mujer por no querer acostarse con él, aun le importaba menos.

El había sido ladrón, estafador, mercenario, y asesino, pero pegar a un mujer, era algo que jamás haría… demasiado bajo, demasiado rastrero… Salvo, que fuera por trabajo, claro, y entonces siempre prefería pegarles un tiro, jamás tocarlas.

Empezó a hacer lo mismo que el muchacho, el cual se movia peligrosamente de un lado a otro.

- ¡Hola!.- le saludó-. Menuda borrachera llevas, colega… ten cuidado para donde apuntas.

El muchacho apenas lo miró.

- ¡Déjame en paz viejo!…

Ethan sonrió, mientras se abrochaba la bragueta.

- No hay cosa que mas me moleste, que, que me llaman viejo, con lo que me cuesta estar como estoy… .- le dijo con marcada ironia.

Acto seguido metió la mano en al bolsillo de su chaqueta de cuero y sacó una jeringuilla. El chaval todavía intentaba colocarse bien la camiseta dentro de los pantalones, cuando notó un sutil pinchazo en su brazo.

Se giró rápidamente.

- ¡QUÉ HACES MALDITO HIJ…! .- no tuvo tiempo de nada más. Cayó al suelo muerto. Su pobre corazón había estallado por una terrible sobredosis de una droga "bestial".

Los Sres. Keller y la policía, deberían creer que estaban muriendo por la droga, sin más, y dedicarse a buscar con ansia a los que la proporcionaban, y así, no se preocuparían de otras cosas, mucho más importantes…

Sonrió satisfecho. La noche había sido muy fructífera, todo estaba siguiendo la nueva línea marcada y había descubierto que la detective estaba embarazada… algo muy interesante, si ese hijo era de la bestia…

Le dio una patada al cadáver del chaval y lo lanzó a las aguas del rio.

Levantó la cabeza, y suspiró mirando la luna. Sus ojos se volvieron por un instante ambarinos.

Tenía que irse, Stanley le había hablado de una nueva misión y no estaba muy seguro de querer hacerla. Hoy le iba a dar los detalles, pero antes, fue hacia donde Mark todavía permanecía tumbado en el suelo y le sacó un par de fotos con su móvil.

Cuando terminó, se subió el cuello de la chaqueta y en un segundo habia desaparecido.


El olor del mar todavía permanecia dentro de ella cuando se despertó de repente. Se quedó sentada en la cama mientras, recuperaba el ritmo natural de su respiración.

Cada vez los sueños eras mas vividos, mas reales. Podía sentir la mano de Duncan sobre la suya condiciéndola desde la casa de la viuda, hasta el lugar que quería mostrarle…

Cerró los ojos y respiró hondo. Miró a su alrededor y vio que todavía era noche cerrada.

Podia notar como todo su cuerpo poco a poco estaba cambiando. Las manos se le estaban llenando de manchas y las arrugas se profundizaban en su rostro. Los dolores en las articulaciones eran cada vez mas intensos, y solo hacia 20 dias que habia dejado de tomar lo que habia traido del Baker.

Evan y Jt llevaban días intentando clonar la formula, pero hasta ahora no lo habian conseguido. Ni utilizando la sangre de Vincent ni la de Stuart, habian podido parar la rápida degeneración que estaba sufriendo. Los informes extraídos del hospital sobre sus primeros días con ellos, no apartaban nada, porque prácticamente era inteligibles… demasiados años.

Habían encontrado el nombre del que creó lo que había hecho que Rebecca pudiera vivir más que los comunes mortales, e incluso lo que parecía ser la composición del suero, pero era imposible entenderlo…

Según ellos, había algo que se les escapaba, un componente en la ecuación que no podían encontrar.

Se levantó de la cama agarrándose a una de las columnas.

Esos sueños que tenía, estaba segura de que le estaba indicando algo.

Había prometido hacía mucho años, tantos que le constaba recordar cuantos, que jamás contaria a nadie lo que habia visto ni lo que aquello significaba, pero estaba segura que de que algo le estaba diciendo que era momento de hacerlo. Era la única explicación para que siempre soñase lo mismo desde que se había enterado de que Catherine estaba embarazada, y había visto la expresión de esperanza en el rostro de Stuart.

Supo enseguida lo que estaba pensando.

Se puso una bata azul oscuro de raso, se calzó unas zapatillas y salió de la habitación; bajó las escaleras, despacio y se dirigió al escritorio. Encendio la luz del salón y echó un vistazo al hueco que había dejado al piano, acordándose de la reacción de Vincent…. ¡que momento mas horrendo!

Jamás podría olvidar la expresión de la cara de Cat, cuando lo destrozó en pleno ataque de furia… ¡pobre Cat! Reconocía que aunque, no soportase a los híbridos, se habia dado cuenta de que Vincent era distinto y se alegraría de que volvieran a estar juntos, y una parte de ella, también lo entendía a él.

Movió la cabeza de un lado a otro mientras iba llegando al precioso mueble. Se sentó en la silla y abrió uno de los cajones.

Extrajó de su interior un cuaderno con tapas de piel y hojas del color del pergamino viejo, que acaba de comprar en una tienda de objetos Vintage, en el Upper East Side. Lo abrió despacio y cogió una pluma que habia comprado junto con el cuaderno.

El mejor momento para escribir era ese, justo después despertar, ya que todo estaba fresco en su mente.

Cogió aire y empezó:

Noche del 11 de octubre de 2014….

Querida Catherine:

No sé cuánto tiempo me queda, pero creo que va a ser poco, muy poco.

Antes de desaparecer para siempre, quiero que sepas toda la verdad de lo que realmente es vivir la vida que te ha tocado.

Cada dia estoy mas convencida de que estas predestinada para algo increbile, pero tienes que saber exactamente que es lo que es.

Hay cosas que hace mucho tiempo se me prohibió que escribiera sobre ellas, e incluso que hablará sobre ellas, pero ahora, por alguna razón, sueño con ellas todos los dias.

Siempre he creído en la señales del destino y estoy segura, de que ésta lo és.

Ahora me acabo de despertar y creo que es el mejor momento para empezar esta historia...

Crepúsculo, Isla de Skye solsticio de verano de 1827

Esta historia empieza una tarde a fría de junio, en un tortuoso camino que llevaba a los acantilados del pequeño pueblo costero donde vivíamos.

Aun puedo sentir la mano de Duncan sobre la mía, mientras caminábamos por él, y las pequeñas y afiladas piedras que se clavaban en la planta de mis pies, a pesar de llevar los zapatos de piel negros que me regalo mi hermano Edward, justo antes de emprender el viaje….

Siempre he adorado las tormentas y aquel dia el color del cielo, presagiaba una . Las oscuras nubes, de un color entre el gris oscuro y el gris claro, se amontonaban unas encima de otras.

El acantilado era una pared vertical con una camino excavado en la roca que te iba llevando serpenteando, al mismo mar.

Después de descender por él, siguiendo sus curvas, agarrándome con fuerza a la mano de Duncan para evitar caer, llegamos a una zona más amplia que hacía las veces de entrada a una caverna. El suelo estaba lleno de charcos de agua y al fondo unos escalones en la piedra, daban acceso a una abertura elevada en la pared….


Madrugada del 12 octubre de 2014

No sé lo que va a pasar con mi vida en los próximos meses… pero supongo que el haber leído los diarios de Rebecca, me ha hecho plantearme la idea de escribir el mío propio… tengo el firme convencimiento de que todo acabara bien… y si no… ya tendré algo que quemar en la chimenea, alguna noche de fin de año…

Miró hacia el pasillo pensando en Vincent que dormía plácidamente en su cama, después de mucho tiempo sin hacerlo. Cada día se alegraba más del impulso que tuvo de casarse con él aquella mañana… En el sueño que tuvo la noche de antes de la boda, había visto negras nubes de tormenta, pero también había oído la voz de unos niños… sus niños… y eso la hacía sentirse segura…

Sonrió ligeramente, las cosas empezaban a arreglarse poco a poco.

Cerró los ojos al acordarse de que había dejado a Mark solo en el bar… Seguro que sabia como apañárselas…Por la mañana a primera hora, lo llamaría…

Con un suspiro y recordando la maravillosa noche que acaba de pasar con su marido, volvió a mirar el folio en blanco y siguió escribriendo.

Vincent duerme tranquilo en nuestra cama…. Estoy feliz, sobre todo por saber que vamos estar juntos en esto…. Como decía Evan, con razón, estamos vacios el uno sin el otro….

Reconozco que todavía no tengo esa sensación que supongo las madres tienen que tener cuando se quedan embarazadas, pero creo con seguridad que nuestras circunstancias no son las de todo el mundo, y también sé, que estos niños van a ser queridos… muy queridos…. Y que tiene que pasar algo muy, muy malo para que no sea así…

Nuestra vida siempre será complicada, pero la esperanza de que algún día podamos encontrar una cura para Vincent todavía está ahí y no quiero pensar en sí vivirá o no más que yo… Jt me contó no hace mucho, que tuvieron un pelea a razón de ello, porque no quería ser el último en morir… lo que me lleva a pensar, que la parte más dura de todo esto la lleva él… No quiero plantearme ahora, lo que será envejecer al lado de una persona que no lo hace al mismo ritmo que yo. Cuando llegue el momento, si llega, ya me encargaré de ello, tengo algunas ideas… Soy digna hija de mi padre, según decía tío Nicholas… siempre buscando alternativas.

Cat levantó la vista del papel y se frotó los brazos. Últimamente siempre tenía frio, aunque bien era cierto que solo llevaba la camisa que Vincent había llevado el día de antes. Se había levantado desnuda de la cama y era lo primero que había encontrado.

Cuando llegó al salón, se sentó en el sofá con el cuaderno de notas encima de sus piernas cruzadas y empezó a escribir.

Siguió haciéndolo.

Creo que será mejor que vuelva a la cama. Vuelvo a tener frio.

Sonrió mientras escribía.

El mejor lugar para estar es, sin ninguna duda, con él. Termino por hoy…

Ultimo apunte, entre seis y siete semanas de embarazo y todo va normal.

Se levantó del sofá dejando el libro encima de la mesita y fue hacia el dormitorio. La luz de luna se filtraba por las persianas e incidía directamente en Vincent. Se metió en la cama sin quitarse la camisa y se apretó fuertemente a la espalda desnuda de él, agarrándolo por la cintura. Apoyó la cabeza e inspiró su olor. Cerró los ojos y a los pocos segundos se había quedado dormida.

Continuará….

Muchas gracias por seguir leyendo mis historias beasties

Gracias mil a una beastie que me dio una idea fantastica que incorporar a esta narración... Gala todo lo relacionado con el Bar parte de tí... y como puedes ver ha dado mucho juego... un beso enorme por apoyarme y estar ahí siempre.

Tenia dudas de si me habian leido o no, determinadas personas, pero después de ver la ultima temporada de la serie, creo que han hecho mucho mas que leerme. Es increible, pero así ha sido, ya no tengo ninguna duda... Quiero darles las gracias, porque es bonito ver en pantalla cosas que has imaginado con tanto cariño... Ya veremos que ocurre en la futura S4..

Besos para todas Ana...

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