Ufffff creí que no lo lograba esta semana jajaja, bueno pues mil gracias por comentar los capitulos, son un amooooorrr, nuevamente muchas sonrisas salieron de mi carota jajaja son geniales. Bueno les dejo el otro capitulo advirtiendo que el tema es relativamente un poco fuerte, así que mentes inocentes absténganse.


Capitulo 59

Johanna se encargó de fastidiar a Haymitch hasta más no poder por su relación con Effie y también por estar tan de mal humor últimamente.

-seguramente estás de ese mal humor porque Effie te recordó lo delicioso que puede ser la vida -todos abrimos demasiado los ojos - y como ahora no tienes quien te ayude con ese detalle te pones muy neurótico-

-¿creo que no tienes filtro al hablar verdad?- le reclamo Haymitch -o más bien no usas la cabeza -

-dime si no es cierto- nuevamente era como ver un partido, ellos peleaban mientras nosotros sólo los observábamos.

-!no¡ estoy molesto porque no he conseguido licor, contentos -

-oh vamos Haymitch cuantos días tiene que no tomas -dijo Peeta -cuatro días -

-eres un exagerado, has estado más días sin beber - dije

-no, pero esta vez no sé de dónde voy a sacarlo -

-por favor-río Peeta, su modo de burlarse me decía que sabía un poco más.

-Mejor me voy, no tengo porque soportarlos-

-si mejor ve a ver si Darius ya te dio respuesta -Haymitch se quedo a medio paso, mientras que yo voltee a ver tan rápido a Peeta que el cuello me dolió.

-te metiste en mis asuntos ¿verdad? - por un momento creí que Haymitch le daría un golpe a Peeta.

-sí, porque me fastidia ver como tiras tu vida por el caño, vamos Haymitch deja de hacerte daño y de meter en problemas a Darius -

-huy esto se pone bueno - Johanna veía de Haymitch a Peeta.

-¿cómo que metiendo a problemas a Darius?- me acerque, también en parte para meterme entre ellos y bajar los ánimos.

-bah sólo sabes las cosas a medias- dijo Haymitch muy molesto.

-pues Delly no -

-y tú le crees a esa niña de voz chillona -

-Haymitch, ella me hizo favor de ir a esa dirección, Darius no te ha mandado más alcohol porque está en desbasto, la gente alcohólica en el Capitolio se ha puesto muy ruda con tal de conseguirlo y siendo el un...- Peeta volteo a verme, como si esperara que yo lo detuviera - Avox le complicas la existencia -

-le estoy pagando muy bien y ustedes no tienen porque meterse en mis asuntos-

-ese dinero lo deberías de utilizar para bien - dije molesta - siempre te has reprochado por no haber podido hacer nada por tu familia y por todos esos niños que entraron a esas arenas, pero ahora podrías no sé... prestar recursos para la escuela, tratar de, trabajar para mantenerte ocupado y aportar algo -

-no porque estén trabajando y dejan sus demonios de lado se crean mucho para dar sermones- él empezaba a caminar a la salida.

-¿Siempre quieres ser un ebrio? - dijo Johanna muy relajada - te sientes culpable por todos esos niños, pero dime que hay de estos dos- nos señaló - si también están igual de trastornados que todos nosotros, pero los salvaste y los has guiado, les gusté o no tus métodos, y no tenías opción con el resto de los chicos, eres un estúpido si te dejas vencer, no es posible que a más de un año de que nos deshicimos de ese desgraciado le permitas que siga afectando tu existencia, o más bien le permitas que te siga dominando -

-no es posible que me estén sermoneando, y menos tú que eres una ninfómana, gracias a ellos, sigues con tu vicio -

-Haymitch no seas idiota - le recrimino Peeta.

-algo nos tendría que marcar, no sólo a ti o a mí, también a Peeta y Katniss - Jo veía seriamente a Haymitch - aquí la cuestión es no dejar que nos siga afectando, que domine nuestras vidas, contigo si lo hace, tanto que no puedes tener una relación con una mujer que tomaría lo primero que le diera algo de afecto- ella camino y rebaso a Haymitch - si sigues así no sólo perderás la dignidad, no sólo dejarás de ser persona para ser como un muto, perderás a personas a las que les importas - Haymitch nos volteo a ver, a sabiendas que ella se refería a nosotros.

Ambos salieron sin decir una sola palabra dejándonos un poco desconcertados por todas las palabras que cruzaron en esta estancia.

-¿Peeta? -

-dime bonita -él se acercó a mí y me abrazo.

-¿por qué no me dijiste nada de Darius? -yo me sentía algo molesta por venirme a enterar de eso hasta este momento.

-perdón se que cometí un error - bajó la mirada.

-es que, seguido me ocultas cosas o me vengo a enterar cuando justo los demás se enteran - le reclame.

-sé que tengo esa mala costumbre, pero espero que me comprendas, trato de protegerte -

-no me vengas con eso -

-tranquila Kat, lo de Darius me entere hoy que fui a mi casa por ropa, Delly me hablo y me dijo que fue a la dirección a la que mande el paquete, resulto ser la casa de Darius, platico con él y le dijo que Haymitch le pedía el alcohol, que le dio una suma grande de dinero, anteriormente Effie lo ayudaba para poderlo embarcar, pero ahora tiene problemas para eso y también conseguirlo -

-pero porque...-

-no te dije nada porque no encontré el momento, no se me hizo prudente decirlo frente a Jo, pero estaba tan enojado que después no lo pensé bien y sólo lo solté-

-me gustaría que me tuvieras más confianza para contarme las cosas -

-claro que te la tengo, vamos no pelemos, ya ves lo que pasó la última vez- el me abrazo con fuerza con un brazo y con la mano libre me acaricio el rostro.

Acepte su beso de buena gana, estos últimos días casi no habíamos tenido momentos a solas, así que no iba a desaprovechar la oportunidad, ya que lo que menos queríamos era darle armas a Haymitch o Johanna para burlarse o principalmente, que se dieran cuenta de que mi chico y yo habíamos dado ese paso en nuestra relación.

-tengo una pregunta -dije cuando dejo mis labios.

-mmm, no puede esperar - el besaba mi cuello.

-¿qué es ninfómana? - él se despegó de un jalón de mi cuello.

-oh mi bonita -Peeta se vio contrariado, pero al mismo tiempo sorprendido por mi pregunta -esa palabra se refiere -río un poco, tratando de esconder su incomodidad - bueno es cuando alguien es... adicto al sexo -

-¿cómo? - me separe para verlo atentamente y ver que no se estuviera burlando de mi.

-sí, ese es su significado, es cuando tienen un... deseo sexual exagerado-

Lo que decía Peeta tenía lógica con respecto al comentario de Haymitch, porque en verdad Johanna a veces parecía hombre, porque en su cabeza sólo estaba eso, pero también se me hizo una exageración o más bien una grosería que Haymitch le dijera eso.

-¿cómo sabes eso? - me intrigo mucho que Peeta estuviera tan bien enterado de esas cosas, es más el día que lo hicimos supo muy bien cómo manejar el asunto, como si... tuviera experiencia.

-¿Qué?-río nervioso.

-sí, es más, el día que... estuvimos juntos tu - estaba algo incómoda con nuestra plática - bueno supiste hacer y decir cosas como si tu ya -

-momento - me interrumpió - Kat no pongas en tu cabeza cosas que no, si yo... se cosas como esas es porque, él tener dos hermanos mayores con las hormonas revolucionadas y también... platicar con tipos como Finnick, con una experiencia digamos, muy amplia, te deja algo, es como informativo o fastidioso en el caso de mis hermanos, casi siempre hablaban de eso - se encogió de hombros.

-¿ellos... te platicaban sus ?-

-era habladores y sus compañeros del colegio también, a veces les creía sólo la mitad, créeme eran un desastre hormonal-

-¿con Finnick platicaste mucho de esto?-

-no, bueno él fue a visitarme una vez ahí en el distrito 13, después de su boda, de hecho fue él el que me explico el término de ninfómana -

-no me digas que él se refería a Johanna así - me sentí un poco chismosa.

Peeta río -no, él me contó sobre lo extraño que pueden ser en el Capitolio, tu sabes- definitivamente era un tema que ni Peeta ni yo queríamos aunar.

-no quiero ni pensar en todo lo que paso, en como lo utilizaron - dije mientras abrazaba a Peeta.

-ni yo, la verdad es que fuimos muy afortunados en ese sentido bonita, el que ambos saliéramos con vida, pero me refiero como pareja, no nos utilizaron-

-no sigas - le dije mientras me aferraba a él.

Los siguientes días Haymitch no se apareció, Peeta lo fue a ver pero no lo dejo estar mucho tiempo, le reclamo por ponerse a investigar, nos dijo que estaba insoportable y aún así encontró alcohol para embriagarse.

Johanna se dedicó hacer su trabajo, investigando y viendo cómo funcionaban las cosas, eso sí, no paró de quejarse del frío, decía que con tanta ropa no podía lucir su cuerpo; pero eso no impidió que se llevará cada vez mejor con Fred, incluso lo llevo un día a cenar. El chico era muy parecido a ella, con sus comentarios de doble sentido y con el sarcasmo como tarjeta de presentación. El tenía 22 años, era hijo único, sus padres murieron en un bombardeo mientras él estaba enfilado con los rebeldes para proteger al distrito, uno de sus primos murió en la arena donde Annie había sido la vencedora, mientras que el resto de su familia había muerto ya sea de hambre o desparecido en la guerra. Decía que el distrito le gustaba mucho, que era tranquilo y que desde que Susan había desaparecido, la gente se lo pensaba mejor para meterse con el prójimo.

-sí y aquí hay cositas... agradables - dijo Fred viendo fijamente a Johanna que sonreía -definitivamente me gusta este distrito -

-si a mí también me está gustando este distrito - respondió Jo.

Peeta y yo no habíamos vuelto a tocarnos, la presencia de Johanna lo impedía, no queríamos que nos llegase a escuchar para luego ser blanco de sus burlas, así que de cierta manera esto nos tenía algo irritables, por lo que Peeta decidió irse un día a su casa, alegando que no le gustaba que Johanna se la pasara hablando de chicos o diciendo cosas de chicas como: mi periodo está por llegar o creo que ya necesito depilarme, cosa que a ambas nos causo mucha gracia.

-el próximo martes me voy -dijo Jo mientras yo lavaba los trastos -así que mañana aprovechare e iré a la escuela para ver que el personal en verdad esté bien capacitado- al verla sonreía maliciosamente.

-pues haces bien para que Paylor se entere de las carencias que tenemos -infantilmente le enseñé la lengua, al parecer trabajar con niños no me había dejado buenos hábitos en ese sentido.

-si hace un rato que estaba con Fred vi a Tiffany y le comenté que si podía hacer una visita, para ver cómo te habías acomodado, alegando que yo podría conseguir un trabajo parecido - no pude evitar soltar una carcajada, porque el que Johanna Manso fuera maestra sería la cosa más extraña y peligrosa del mundo -¿qué?-

-ósea si el que yo esté en la escuela es lo más extraño que me pudo y que les pudo pasar a esos niños imagínate a ti, tratarás de golpearlos o hablarles de sexo todo el tiempo-

-que tiene estarían bien informados -se encogió de hombros -mi alta experiencia puede servirles de mucho -

-Jo, son niños, no seas descerebrada - me senté frente a ella -aparte, a veces siento que sólo... fanfarroneas con respecto a eso, que tu experiencia es la de una chica normal -

-créeme preciosa - acentuó de más la última palabra, de un momento a otro se había puesto muy sería -Finnick no fue el único obligado hacer cosas - me sentí horrible por mi comentario, ya que ella una vez me comento que cuando Peeta y yo lo hiciéramos iba a ser por amor, no como ellos, tantos vencedores que fueron obligados.

-Yo... lo siento, no quise-

-Porque crees que a Seneca, siendo un vigilante, le encantaba que fueran chicas las vencedoras - yo sólo abrí mucho los ojos - si Katniss, la porquería del Capitolio abarcaba muchas cosas, no sólo disfrutaban de ver como unos chicos se mataban, también disfrutaban a lo grande de los vencedores -

-lamentó haber sido tan... idiota -dije muy apenada.

-se que... no dejo de hablar del tema, pero es una forma de sobrellevar las cosas, mi familia fue cayendo poco a poco por negarme, hasta que un día no tuve opción-

-oh Johanna lam-

-no te estoy contando esto para que me tengas lástima - continuo sin dejar que terminara - te lo cuento para que me entiendas un poco - después de que... Snow asesino a mi madre porque me rehusé estar con George, vigilante jefe en curso, temí por mi padre y mi hermana, así que cuando fueron los siguientes juegos él me dijo que si no hacia lo que él dijera me iba a quedar sola, mientras los nuevos tributos se debatían por su vida, él me llevo con Seneca y -hizo una pausa para dejar de ver la mesa y ver por la ventana - bueno ya te imaginarás lo que pasó -

-¿qué paso con tu familia? – Nunca pensé llegar a tener esta conversación con ella, sabíamos que estaba sola, pero nunca habíamos querido indagar más, no quería abrir heridas que nunca se curan, no al menos en mi caso.

-Después de esos juegos creí que la atención giraría hacia el nuevo vencedor, que sería le nuevo distractor, pero para mi mala suerte no fue así, le nuevo vencedor fue chico, así que cuando la gira de la victoria estuvo en mi distrito, fui requerida para toda la parafernalia y Seneca estaba ahí, así que me llevo para el Capitolio, yo… estaba asqueada y después de mi primer experiencia no quería saber nada de hombres, Snow se encargó mandarme un mensaje, donde me decía que tenía que ser más… agradable, pero lo juro, no podía, salí corriendo y me desaparecí unos días en el Capitolio, la gente estaba fascinada conmigo vagando por ahí, me recibieron en sus casas, me daban de comer, fue una buena forma de ocultarme – ella se encogió de hombros – a los altos mandos no les convenía mostrar ese lado asqueroso, por lo que me dejaron en paz por un tiempo. Cuando me localizaron me llevaron directo a mi distrito, donde encontré muy enfermo a mi padre, misteriosamente enfermo de un día para otro según me dijo mi hermana – suspiro – ya no pudo levantarse –

-Snow – dije en voz baja.

-Creo que lo envenenaron; después de eso me dejaron durante un tiempo, creí que mi hermana y yo estaríamos bien después de todo, pero me equivoque. Carolain, la hija de Snow, hacia cada año una reunión entre vencedores, gente adinerada y altos mandos, cada año eran diferentes los que iban, por lo que me toco ir en esa ocasión, ahí conocí un poco mejor a Finnick – Johanna negó con la cabeza – éramos solo unos niños, nuevamente éramos presas de esos… cerdos, me sentía tan molesta porque a pesar de que habíamos luchado por nuestras vidas, no les bastaba, ahora teníamos que luchar por nuestra dignidad, así que busque al chico más guapo, Snow se vio muy sorprendido por mi cambio, pero en realidad lo que yo trataba de decirle es que si me iban a utilizar, lo harían, pero yo decidiría al final con quien, así que siempre era yo quien elegía con quien acostarme, término siendo el sistema de Finnick. Snow no estaba muy contento, porque al estar ocupada, no me pudo ofrecer con el que él quería; cuando regrese a mi distrito empecé también a buscar chicos, quería hacerle ver que no eran exclusivos, que también la podíamos pasar bien y finalmente yo elegía con quien, tuve una relación de nueve meses con un chico, hasta que desapareció misteriosamente, otra vez –

-Todo esto es horrible – estaba asqueada por todo lo que me contaba, sentía que en cualquier momento regresaría mi comida.

-En otra fiesta de Carolain, me presentaron a… Silvia, una mujer de mediana edad que le iba muy bien en las apuestas de los juegos, ella estaba muy interesada en… según sus palabras, conocerme mejor –

-¿Qué? No es cierto – dije muy sorprendida, casi gritando.

-Me rehusé rotundamente, ese día se armó buen escándalo, les dije sus verdades, que eran unos asquerosos cerdos, degenerados e infelices para buscar la compañía de esa manera o más bien comprarla; en ese momento me sentí tan bien de poderles gritar sus cosas, saqué tantos sentimientos, Finnick trato de detenerme, de calmarme, pero al final lo solté todo, pensé que no iba a regresar a casa, que se iban a encargar de eliminarme, pero no fue así, regrese a casa, a una casa completamente sola –

-Jo, lo lamento – sentía rabia, estaba muy enfadada, pero al mis tiempo triste por todo lo que paso, quería regresar el tiempo y en vez de clavar esa flecha a la manzana de aquel jabalí, clavarla directo sobre Seneca o cualquier otro cerdo imbécil de esas reuniones.

-Jamás volvieron a obligarme a nada, aunque lo intentaron, yo me rehusé, sé que suena mal, pero, fui libre al quedarme sola, al menos en ese sentido –

-tu –dude en seguir, no quería lastimarla, que los recuerdos la lastimarán como solía ser conmigo - ¿tu hermana era menor que tú?-

-no, ella era más grande – sonrío – si hubiera sido menor tal vez hubiera estado en alguna edición de sus juegos, se había salvado de las cosechas a pesar de tener muchas papeletas, estoy segura que me hubieran amenazado con eso. No éramos unidas como tu y - hizo una pausa – Prim, por eso fueron primero contra mi madre – se encogió de hombros nuevamente.

-Siento haber sido tan tonta con mi comentario, sabes que no era necesario que me contarás todo eso, pero me alegra que me hayas tenido la confianza, sabes que puedes contar conmigo –

-lo sé, gracias y lo mismo te digo, a veces el doctor ese Aurelius no es muy bueno, así como también puedo darte más consejos de como prender a tu chico – sonrío maliciosamente – contarte alguna experiencia, quizá-¡Johanna! – dije incómoda con una risa nerviosa.

-¿qué? No creas que porque al principio no fue agradable, después siguió siendo así, al contrario, aprendí muchas cosas – levanto la cejas varias veces.

No cabía duda de que sabía muy bien como quitar la tensión de una plática difícil, de saber sobrellevar las cosas y tratar de superar aquellas que le hicieron daño.


n/a: Que tal? probe de Jo, siento haber escrito algo tan feito, pero creo que es una manera de justificar su forma de ser, o mas bien entenderla un poco. Espero sus comentarios. Saludos.