CAPITULO 5
Hermione siguió su embarazo dentro de lo que cabía normal, ya que pese a la preocupación de su marido y su preocupación de que en cualquier momento llegara su bebé, no podía estar mucho tiempo tranquila, y su único momento en que podía estar tranquila era cuando Ginny la invitaba a comprar cosas para él bebe en el callejón Diagón.
Así que como cada fin de semana Ginny y Hermione, salieron al callejón Diagón y al legar ahí, Ginny y Hermione se separaron, por un lado Ginny busco algo para comer mientras Hermione buscaba ropa para bebé, o para su marido, deseaba que Severus se conectara con ella, como deseaba que sintiera esa conexión por ese pequeño que estaba en su vientre y ahora no sabía que pensar de él, acaso tenia…
Pero antes de contestarse a sí misma, alguien a su espalda la tomo de los brazos por atrás impidiéndole girarse, solo sintió el aliento de esa persona pegado a su oído susurrándole para que nadie pudiera oírle, y al escuchar su seca voz, toda su espina dorsal, sintió el frio recorriéndose.
-. Hola Hermione -. Esa voz, no podía ser, no tenía que ser, sentía miedo, sentía desesperación y sobre todo sentía asco. -. No querrás moverte -. Y ante estas palabras, puso su varita en su vientre, a lo que Hermione fijo su mirada en las cosas que estaba escogiendo para disimular, uno, su miedo por lo que pretendía hacer y otra para no levantar sospechas y la gente no se interpusiera y ella o peor su bebe salieran lastimados.
-. ¿Que…quieres? -. Trato de controlar su voz, trato de controlarse ella misma, algo que ella no demostraría era miedo.
-. ¿Querer? Esa es una palabra muy amplia, yo necesito -. Hermione seguía distraída en las cosas en su regazo, mientras lo escuchaba atentamente, tratando de no hacerlo enojar, conociendo su carácter tan delicado en ese asunto.
-. Y ¿Qué necesitas? -.
-. A ti -. La acerco más a él, para que pudiera aspirar el aroma de su cabello por lo que Hermione su puso muy nerviosa.
-. Aquí no, por favor… Ron -. Hermione se mantuvo plausible, pero estaba haciendo acopio de todas sus fuerzas.
-. Cierto, aquí no, pero no te relajes demasiado… Sera pronto -. Ron le mordió ligeramente el cuello, cuando le aparto el cabello, llevándose la mirada de varios que la rodeaban y la conocían, y sobre todo conocían a su marido, Hermione se sintió sucia mientras volteaba a ver ligeramente sobre su hombro como Ron se alejaba, Hermione respiro, y vio como Ginny le gritaba desde el otro extremo del callejón, Hermione por fin se enderezo, se arregló el cabello, limpio su cuello con un pañuelo, se secó las lágrimas que poco a poco emergían de rabia y se aproximó a Ginny, pero esa actitud de que Hermione sonreía intranquila no pasó desapercibida para la pelirroja.
-. Hermione, ¿Qué te paso? -. Pero Hermione le sonrió, negó con la cabeza y continuo caminando mientras Ginny desconcertada la seguía, volviéndole a insistir, Hermione que conocía a su amiga sabía que no guardaría silencio hasta que le dijera.
-. Ginny, no tiene importancia, solo me dio una contracción -. Ginny la miro interrogante, mientras Hermione le sonreía.
-. ¿Segura? -.
-. Segura -. Sabía que no podía mentirle a su amiga, pero primero debía hablar con Severus.
