UFFFFF, nuevamente sentí que no terminaba jijiji. pero aquí esta. Bueno espero que les sigan gustando los capis, de hecho si se dan cuenta últimamente como que están un poquito mas larguitos jejeje pero bueno, basta de choros mareadores.


Capítulo 61

Al día siguiente no pudimos evitar ser blanco de sus burlas, de hecho Johanna me reclamo por no permitirle llevar a Fred mientras que yo me había ido con Peeta, no le dije nada, sólo trate de ignorarlos, pero cuando estaba que no podía más, que iba a despotricar una serie de malas palabras o golpear a alguien, Peeta fue más inteligente y empezó abrazarme, hacerme cariños diciendo que no les hiciera caso, que nos tenían envidia.

-por favor no te enojes y sigue el juego- él me susurro al oído, puedo decir que me costó trabajo entender lo que dijo, hasta que sentí como sus manos me recorrían y llegaban a mi trasero, fue en ese momento que entendí que me había dicho. En un principio me sentí muy apenada, incómoda, incluso estuve a punto de alejarme, pero al escuchar a Haymitch entendí mejor el juego de Peeta.

-oh por favor estamos aquí - reclamo muy incómodo.

-¿qué? - dije - estamos en un país libre de hacer y decir lo que queramos - cite las palabras que un instante antes nos había dicho Johanna.

-pero no queremos verlos - dijo ella.

-y nosotros no queremos escuchar sus burlas - Peeta seguía pasando sus manos de mi espalda a mi trasero, como también besando mi cuello. Yo a pesar de todo sentía que mis mejillas estaban que ardían.

-no, esto ya es mucho, me voy -dijo Haymitch al momento se salía de nuestro campo de visión.

-así que son exhibicionistas -Johanna lejos de oírse incomoda se oía divertida -eso es... interesante, no me había tocado una situación de este tipo-

-no somos... -

-tranquila - me interrumpió Peeta con un beso muy cerca de la comisura de mis labios.

Yo me sentía entre incómoda y apenada por la situación, pero no puedo negar que también estaba divertida y contenta por poder tener esa cercanía con mi chico, sin reparos, sin apariencias.

-sabes que te quiero mucho - le dije con una enorme sonrisa mientras me colgaba de su cuello.

-sí, pero ¿tú sabes que yo te quiero más? - Peeta estaba igual de divertido que yo.

-agh con eso no puedo, descerebrada no creí que llegaras a ser tan ridículamente melosa, estaré arriba haciendo mi maleta - Johanna nos volvió a echar un vistazo antes de subir.

-ves, nosotros también podemos molestarlos - dijo Peeta y siguió besándome.

Johanna se fue directo al Capitolio para llevar su reporte de la situación del distrito, Fred la fue a recoger a la casa y le dijo que volviera pronto, incluso se besaron en frente de nosotros, ella dijo que sin duda regresaría, sólo que esperaría a que bajarán las nevadas.

Una semana después de que se fue, Paylor nos informó que era oficial y el juicio en contra se Kate, Susan y sus cómplices se abría para proceder de la manera más justa y conveniente para la nueva sociedad, nos dijo que vendrían unos agentes a tomar testimonios y que lo más probable es que Haymitch, Peeta, Paul, Alex, Thom y Hilary fueran enviados al Capitolio para atestiguar los hechos. Peeta no quería ir, primero porque decía que no se quería alejar de mí y segundo no quería volver a pisar ese lugar donde tanto daño le hicieron. Incluso después de que nos enteramos de eso, Peeta tuvo un día de dudas y volvimos aplicar el real o no real, de hecho, llegue a pensar que tendría una crisis, puesto a que tuvo dolor de cabeza y estaba muy serio.

Paylor dijo que tal vez se podía hacer algo similar a mi declaración, para que no fuera necesario que salieran, pero no garantizaba nada. Resulto que Effie se estuvo informando de los procedimientos y nos mantuvo informados a la vez, trabajo en conjunto con el doctor Aurelius; fue increíble lo fría que se comportó con Haymitch cuando hicimos las video llamadas, él intentaba sacarle plática de otras cosas pero ella lo evadía o le decía que estamos hablando de algo sumamente importante, que no metiera los asuntos personales.

Por otro lado Haymitch estaba más imposible que nunca, llevaba un buen rato sin tomar alcohol, así que se dedicaba a estar de muy mal humor, por lo que yo agradecía los días nevados que paralizaban el distrito, porque así no venía a molestarnos y eran días que mi chico y yo aprovechábamos muy bien, estando solos.

El doctor Mark me saco nuevamente estudios para ver que no hubiera rastro de otro coaguló o la anemia hubiera regresado; afortunadamente todo salió muy bien.

Paul decidió ayudarme un poco a ordenar el cuarto de Prim, decidimos sacar sus vestidos y dárselos a alguien para que los pudieran utilizar, fue un momento muy difícil para los dos, yo le explicaba acerca de las cosas, alguna anécdota o cómo es que se hizo de ellas, como los listones o su cuaderno de anotaciones. Fue extraño estar ahí sin mi chico, ya que nunca entraba sin él.

Todo iba cada vez mejor, la fábrica tenía buena producción de medicamentos, el comercio era más estable, más niños regresaban a estudiar, incluso ya teníamos el apoyo de un maestro que llego del distrito uno, el cual tenía experiencia con los chicos más grandes y gracias a eso muchos chicos entre 13 y 16 años retomaron los estudios. Yo en un principio no me sentía gusto con su presencia el hecho de que fuera del distrito uno no me daba buena espina, pero al pasar los días me di cuenta de que era una buena persona, así que armamos un buen equipo, teniendo contentos a los niños y a los padres.

Peter era uno de mis alumnos preferidos, siempre estaba conmigo, buscaba decirme cosas divertidas y a la vez era muy cariñoso, cuando tenía días difíciles tanto el cómo Peeta me ayudaban mucho, incluso Peeta se mostró celoso de él en algún momento.

-vamos Peeta es un niño- dije divertida mientras hacíamos un poco de pan.

-pero siempre está contigo- él fruncía el ceño al amasar una pasta para un pay.

-Y que tiene- no pude evitar reír, como era posible que dijera eso - es un alumno, ellos están conmigo gran parte del día -

-pero tú me dijiste que incluso en el receso está contigo -

-así es - negué divertida con la cabeza - tiene 5 años, pronto 6 -

-lo sé, pero no me gusta compartir a mi bonita -dijo mientras dejaba la masa y me abrazaba.

-sabes que eres el único- le susurre, mis labios estaban muy cerca de los suyos -si quieres más tarde te lo demuestro- dije traviesa, al momento que me acercaba a su oído, sabiendo como lo ponía eso.

-hey Peeta, tengo noticias -Alex entro a toda prisa haciendo que diéramos un brinco, mis mejillas se encendieron rápidamente -ah hola Katniss - él había cambiado mucho desde que suponemos que empezó una relación con Casie, se mostraba más relajado y tranquilo, incluso volvíamos a bromear como al principio - tengo carta del Capitolio -

-¿qué? ¿Sobre el juicio? - contestó alerta Peeta, se le noto la tensión en el rostro.

-si, nos llamarán dentro de una semana -

-¿A todos? - dije nerviosa.

-si dejen les leo el comunicado -

Peeta me abrazo por los hombros, no sé si para darme seguridad o para darse apoyo, últimamente no me gusta mucho hablar del tema, lo ponía nervioso y lo que menos quería era una crisis, puesto que iba muy bien en esa cuestión.

Decidimos dejar a Alex para ir a casa a ver si había alguna noticia, ya que su comunicado decía que un aerodeslizador vendría por todos para llevarlos y traerlos el mismo día, así que eso animo mucho a Peeta, tranquilizándolo en el caso de que tuviera que salir. Pasamos por Haymitch, porque seguramente aún no estaba enterado, por lo que tal vez querría ver qué novedades había. Al llegar a su casa lo vimos peleando con los gansos, era gracioso ver como uno de ellos se le lanzaba a los pies, seguramente reclamando por la falta de alimento.

Cuando llegamos a mi casa la máquina de la video llamada indicaba que había un mensaje, lo abrimos lo antes posible, para enterarnos de que efectivamente un aerodeslizador vendría por todos los testigos, al mismo tiempo que vendrían unos agentes especiales para tomarme declaración a través de una cámara y una video llamada en vivo para que según esto no se alterara nada de lo que dijera.

Peeta empezó a caminar nervioso por la cocina diciendo que no se quería despegar de mi, que no quería salir del distrito, tanto él como yo sabíamos que las cámaras nos ponían muy mal a ambos.

-tranquilo, todo será rápido –dije tratando de ocultar mis nervios por todo esto.

-si, a parte Effie y el doctor Aurelius estarán para recibirnos - complemento Haymitch, buscando ansiosamente un vaso -a mí tampoco me hace gracia, pero es justo y necesario, para ver si de una vez por todas nos dejan en paz, en especial a ustedes -

-pero porque no lo hacen como van hacer con Katniss, yo no quiero volver a pisar ese lugar -

-conmigo será así porque no puedo salir de aquí -

-pues me gustaría que fuera así en mi caso -

-vamos chico todo pronto terminara, es el último empujón así nos dejaran vivir tranquilos-

-eso espero-

Ese día Peeta decidió irse a su casa, decía que no se sentía muy bien, yo le dije que se quedara conmigo para que lo cuidara, pero se rehusó diciendo que no era necesario, que según esto estaría bien, que no me preocupara.

El día siguiente tenía dolor de cabeza, le pregunte si había pasado algo, puesto que sus dolores de cabeza se relacionaban con las crisis.

-No – contesto muy serio.

-Por favor no me mientas – empezaba a molestarme su actitud.

-No, solo digo que estoy bien, no tienes de que preocuparte –

-Pues tu dolor de cabeza y tu mal humor me dicen lo contrario –

-Cómo quieres que este, me van a mandar otra vez a ese horrible lugar, me van a cuestionar, van a cuestionar la relación que tengo contigo, dime por cierto, ¿qué quieres que diga? –

-Sabes qué, di lo que quieras, no me importa – me di media vuelta para salir, finalmente ya casi era hora de irme a la escuela-

-Bonita no, perdóname – Peeta se aproximó a mi antes de que saliera – discúlpame, sé que tú no tienes la culpa –

-Pues no se nota – yo estaba muy molesta por su forma de tratarme – regreso cuando estés más tranquilo –

-no, espera no te vayas, es que Kat… - él soltó el aire de repente.

-Peeta dime qué pasa – lo tome de la mano.

-Es que… anoche me sentí muy molesto, no estoy seguro de que fuera una crisis, esta vez estaba muy consciente de todo, pero no pude detener mi enojo; por eso no quise quedarme contigo, tenía miedo de que explotara, desde el día que nos dijeron lo del juicio me he sentido extraño, no quiero ir al capitolio y menos si tu no estas –

-Oh Peeta, no sé qué decir, yo también me siento molesta por toda esta situación, debiste hablar con el doctor Aurelius, tal vez todo lo que estas sintiendo hubiera sido buen argumento para que no salgas del distrito –

-No sé, ya no sé qué pensar –

-Yo solo espero que pronto termine – lo abrace, quería que todo esto acabara, ansiaba con muchas ganas el poder estar tranquilos.

-Perdóname por ser tan… tonto contigo, sé que tú no tienes la culpa, perdóname por no saber controlarme –

-Tu tampoco tienes la culpa, sé que no quieres ir al capitolio y en gran medida eso es por mi culpa, por todo lo que pasaste al no… -

-no digas eso, tú no sabías nada, nadie se imaginó lo que pasaría al dejar esa arena – Uní nuestros labios, tratando de darle un poco de tranquilidad, demostrándole que yo siempre estaré con él, a pesar de que en unos días iría al capitolio y no podría acompañarlo en eso, para él era más difícil, incluso a que si yo fuera, puesto que ahí él había sufrido de una de las más terribles torturas que se habían aplicado.

Los días siguientes fueron algo difíciles, debido a que mi chico estuvo de muy mal humor, con la tensión a todo lo que daba por su viaje, no quería ni imaginarme como se hubiera puesto si los tendrían que haber trasladado en tren y tenido que estar más de dos días ahí. Afortunadamente había hablado con Delly para que estuviera al recibirlos ahí junto con Effie y el doctor Aurelius, este último nos preguntó que si preferíamos que viniera al distrito para acompañarme mientras me tomaban la declaración, ya que yo estaría sola al irse el resto al capitolio. Yo le dije que era mejor que esperara a Peeta ahí o que si incluso podía venir con el aerodeslizador para que mi chico no se pusiera ansioso desde subir a dicha nave seria mejor. Yo me sentía muy ansiosa, pero trataba de ocultar mis nervios y lo intranquila que me sentía para darle ánimos a Peeta, en esta ocasión yo tenía que ser más fuerte.

Un día antes de que viajaran al Capitolio, Peeta me sorprendió al pasar a recogerme a la escuela, puesto que regularmente yo pasaba por él a la panadería o nos veíamos en mi casa, pero esta ocasión llego cuando estábamos despidiendo a los niños.

-Hola bonita – me susurro al oído al momento que me abrazaba desde atrás por la cintura, su tono de voz se escuchaba relajada a pesar de la actitud agria que había tenido estos días.

-Hey hola – yo estaba ayudando a Izy a recoger sus cosas que por accidente habían salido desparpajadas al chocar con Peter que venía apresurado a despedirse -¿Qué haces aquí? – sonreí.

-Solo quería sorprenderte – me dio una hermosa sonrisa.

-Hola ¿tú eres el muchacho de la panadería? – Peter jalo a Peeta por la camisa, buscando su atención.

-Si, hola – Peeta me veía confundido.

-Hasta mañana Niss – se despidió Izy utilizando el apodo que me había dado Peter y que últimamente muchos utilizaban al hablarme, en vez de llamarme Kat o Katniss, así como también en vez de Miss, como lo hacían con Tiffany.

-Adiós Izy; Peter ¿ya llego tu mamá? – le pregunte al chico que no le quitaba la vista de encima a Peeta.

-No Niss, pero quiero que hables con ella, eso te venía a decir –

-¿de qué quieres que hable con ella? – dije divertida, porque ni Peeta ni él se dejaban de ver.

-Para que vengas a comer un día conmigo – él me extendía las manos, ya sabía que esa era la señal para que lo tomara de ellas y empezara a brincar. A pesar de que en un principio cuando recién llego era muy tímido y tranquilo, ahora era muy activo, corría y subía para todos lados, principalmente en mi clase, según me contaban Molly y Tiffany.

-Oh, pero eso primero lo tienes que hablar con ella – dije alagada por su… ¿invitación?

-vaya que lindo – dijo entre dientes Peeta, no sé si lo decía en serio o se estaba burlando.

-pero yo quiero que comas con nosotros – contesto Peter sin dejar de brincar tomado de mis manos – y ¿tu porque estás aquí? – le dijo a mi chico.

-A bueno- él rio, supongo que por la curiosidad de Peter – vengo por Katniss, para ir a casa – Peeta me abrazo por los hombros.

-Niss ¿él es tu hermano? – el pequeño soltó mis manos para rodearme por la cintura o más bien de la cadera, debido a su altura. Peeta se alejó para ver hacia mi rostro y después hacia el niño, esperando mi respuesta.

No pude evitar reír con la pregunta de Peter, mientras que de reojo veía como Peeta observaba las manitas del pequeño – no, Peeta no es mi hermano – dije aun riendo.

-Soy su Novio – contesto apresurado mi chico.

Peter al instante dejo caer sus brazo de mi alrededor, volteo a verme – Niss ¿es cierto? –

-Si pequeño – me puse en cuclillas para estar a su altura – me has visto con él en el quemador o en la panadería, recuerdas –

-Pero tú… tú vas a ser mi novia cuando sea grande – afirmo en un susurro, mientras yo inhalaba con fuerza aire, para después soltarlo.

-Pero cuando tú seas grande y estés mucho más guapo que ahora, habrá otras niñas, niñas lindas e interesantes -

-No es cierto – Peter veía hacia el piso con el ceño fruncido.

-ves te dije – dijo Peeta a modo de que solo lo escuchara yo, así que no pude evitar verlo de mala gana.

-Vamos pequeño, no… no te pongas así – me sentía muy rara al hablarle así, no sabía muy bien que palabras utilizar, cuáles serían las más correctas, ya que Tiffany me había recalcado que las palabras a utilizar con los niños debían de ser muy bien escogidas – busquemos a tu mami para ver qué opina de esa esa comida ¿quieres? –

-Pero… - Peeta empezaba a protestar mientras levantaba a Peter en brazos.

-Espera un momento aquí, no te vayas – le guiñe un ojo para tratar de darle a entender que tenía que solucionar este problema.

Cuando la mamá de Peter nos encontró, se vio muy extrañada por la actitud de su hijo, debido a que al instante este le extendió los brazos; yo le explique de la mejor manera la situación, sintiéndome avergonzada por la situación de que decía que yo era su novia.

-oh mi bebe – lo consoló – pero oye, si Niss fuera tu novia – sonreí al escuchar que la señora me nombraba igual que su hijo al mismo tiempo que me avergonzaba – ya no podría ser tu maestra, acaso ¿ya no quieres que te siga enseñando? –

-pero… - él ocultaba su carita en el cuello de su madre – yo si quiero que me siga enseñando –

-Claro que lo haré, solo que no me gusta verte así – sentía que no sabía cómo sobrellevar esto, que eran cosas que no me esperaba lidiar siendo su maestra.

-Vamos dale una sonrisa a Katniss – dijo su mamá. Peter volteo a verme y me sonrío – eso es, y porque no la invitamos a comer el domingo, que nos acompañe al quemador a comer con Sae ¿Qué opinas? –

-Si, Niss, vamos a comer con Sae- era lo bueno de ser pequeño, los problemas se solucionaban rápido.

-Claro que sí, nos vemos mañana, de acuerdo –

-Si Niss – Peter me extendió los brazos para colgarse de mi cuello y depositar un beso tronador en mi mejilla.

-Muy bien, entonces nos vemos Niss – la mamá de Peter sonrío al tiempo que bajaba al niño para tomarlo de la mano.

Al regresar con Peeta lo encontré rodeado de algunos chicos, entre ellos estaba Lucy – pero a mí me gusta más los bollos – decía la niña.

-No el de nuez es el más rico – contestaba otra, mi chico solo las veía divertido.

-¿Qué pasa? – dije

-Oh Kat ¿Cuál es tu preferido? – dijo una niña llamada Samanta.

-Supongo que hablan de pan – me le quede viendo a Peeta.

-Así es, dime Niss – Peeta recalco mi apodo -¿Cuál es tu preferido? –

-Pues el de queso, ese me gusta mucho – conteste.

-Siii – grito Samanta – ese también me gusta mucho –

-Sam, no es necesario que grites – dije divertida por la reacción de la niña.

-Y tu Peeta ¿Cuál es tu preferido? – pregunto Lucy

-Mmm pues, hay uno que se hace con chispas de chocolate, ese es muy sabroso, bueno también me gusta el biscocho – Peeta me lanzo una mirada de arriba para abajo, mientras que al final me daba una sonrisa torcida – ese me encanta – No pude evitar sonrojarme por su doble sentido, solo esperaba que las niñas no se dieran cuenta de su comentario y más con la mirada que me dio.

-Sam, Lucy, vámonos – grito la mamá de Samanta, quien se encargaba de pasar a dejar a Lucy al quemador.

-Adiós – gritaron al unísono las niñas al momento que salían corriendo.

-¿Qué fue eso Mellark? – dije sonriendo y desconcertada por su cambio de actitud, era viajar de un extremo a otro.

-Nada, solo que me gusta cierto biscocho – dijo muy cerca de mis labios – del cual quiero estar toda la tarde pegado – susurro, pero justo cuando estaba por besarme decidí alejarme, no era el lugar, así que solo lo tome del brazo y jale de él para irnos. Su idea no me parecía nada descabellada, al contrario me encantaba.


N/A: Huy nuestro chico esta un poco bipolar, pero es considerable pues lo que le hicieron es una situación parecida a esa enfermedad, siento. Por otro lado estoy que corro en cirulos gritando, jijiji (por cierto en mi trabajo mis compañeras me vieron feo cuando grite de que salio otro mensaje de Snow) si mi locura es por eso, por el nuevo mensaje de Snow, pero esta vez interrumpido por los rebeldes, me esta encantando como están manejando esto de los promos, siento que pronto tendremos Trailer. aaaaaaaaaaaaaaa. Suficiente, no olviden dejar sus comentarios. Saludos y bonito fin de semana.