AVISO IMPORTANTE:
Si les interesa chicas, estaré actualizando cada tercer día, para hacer más rápida la historia y no pierdan el trama, mientras tanto...
Pero, al llegar a la mitad de la historia volveré a actualizar una vez a la semana, para tener tiempo de terminar mi otra historia, también SEVMIONE.
Espero me tengan paciencia, por lo pronto.
Saludos.

CAPITULO 6

Hermione se encontraba muy callada camino a su hogar, así que cuando llego a su casa en la Hilandera, se sentó en el sofá frente la chimenea y miro el fuego, como si quisiera descubrir todos sus secretos, y se adentró tanto en su mente esa frase de Ron "Cierto, aquí no, pero no te relajes demasiado… Sera pronto", esa frase, le hizo volver a sentir miedo, sentir desesperación… Otro problema a parte de todos los que ya tenía, no sabía si sobreviviría a todo eso.

Severus llegaba a sus habitaciones en Hogwarts, pero le pareció raro no ver a Hermione ahí, siendo tan tarde, ella no era así, se puso nervioso y solo espero, no sabiendo donde estaba o que estaba haciendo no podía hacer nada más que esperar.

Pasando la media noche, Hermione llego a las mazmorras, y rápidamente Severus despertó poniéndose alerta, como buen espía que fue alguna vez.

-. ¿Dónde estabas? -.

Hermione no dijo nada, se encamino hacia el sillón, donde se encontraba y se sentó a su lado, lo miro por un tiempo largo y corto y largo a la vez, lo tomo con sus manos de ambos lados de su rostro, y lo beso, lo que sorprendió a Severus pero que acepto.

Hermione lo beso con ternura y pasión, lo que quería era olvidarse de esa mala experiencia con Ron, y Severus era el antídoto perfecto.

Cuando lo beso más suavemente Severus tomo sus hombros y la separo de él brevemente, la tomo de su mejilla y le miro a esos ojos profundos, estaban rojos era obvio que había llorado, quien haya sido capaz la pagaría y muy caro.

-. Hermione, cuéntame, ¿Qué te pasa? -. Hermione respiro hondo, sabía que en el algún momento lo tendría que decir.

-. Me encontré con… -. Hermione lo dudo, pero Severus la miro más intenso, sabía que de cualquier forma Severus la haría continuar, ya no podía detenerse. -. Con… Ron -. Severus amplio su intensa mirada, y la soltó, Hermione que hasta el momento tenía sus manos en el torso de Severus cayeron a su regazo, cuando Severus se levantó de su asiento.

Empezó a caminar por toda la habitación, como lo hace un león enjaulado o una serpiente rodeando a su presa, mientras Hermione se cuestionaba que pasaba por su mente, se desesperó y se plantó frente a él.

-. Severus -.

Severus se detuvo y la miro, después de un rato de observarla la abrazó fuertemente, que parecía que quería romperla.

Le susurró al oído:

-. No te preocupes, yo te protegeré -. Hermione le correspondió al abrazo y por fin pudo respirar después de ese encuentro pero no todo estaba calmado.

-. ¿A dónde fuiste en todo ese tiempo?, tengo entendido que fue desde la tarde -. Hermione siguio abrazándolo, ya no se sentía tan sola y débil.

-. Necesitaba sentirme tranquila, así que inconscientemente fui a la Hilandera -. Severus se separó de ella, sin poderlo entender, pero al menos agradecía que estaba bien.

-. No te vuelvas a ir, al menos hasta que me digas donde te encuentras -. Hermione rio brevemente, su murciélago, controlador como siempre.

-. Prometo, decirte donde estaré de ahora en adelante -. Hermione lo beso pero ahora de manera lenta y pausada, sintiendo su sabor, la paz y tranquilidad que le transmitía, ese era su hogar, sabía que debía haber estado con él desde el principio.