Capitulo 7

Aaron asintió al oír su nombre. Los dos se quedaron quietos mirándose. Cat iba a decir algo, pero se le adelantó.

- Cuando he decidido venir, no tenía muy claro si hacia lo correcto… .- se pasó la lengua por los labios, algo que a Cat le recordó enseguida a Vincent -. … no sabía si tenias relación con él todavía…. pero ya veo que sí… - dirigió la mirada hacia el periódico que había encima de la mesa.

Cat, mientras él hablaba, no dejaba de pensar, en que es lo que debería hacer.

Alguna vez habían hablado ella y Vincent, de su familia, pero era un tema muy delicado para él.

En más de una ocasión, ella lo había sorprendido viendo los álbumes de fotos que Jt le había devuelto, y siempre los escondía cuando la veía, y siempre, Cat, notaba en sus ojos una infinita tristeza.

Cuando todo se calmó y ellos se casaron, le propuso ir a buscar a Aaron y contarle todo, porque estaba claro, que, ya tenía que saber, quién era el hombre que le había salvado la vida.

Había sido noticia de primera plana en los periódicos durante semanas después de volver a la vida, por no hablar del caso Windsor, pero él movía la cabeza de un lado a otro, dando por zanjada la conversación.

Cat, siempre pensaba, que se sentía tan culpable por haberse ido a Afganistán, buscando compensar de una manera totalmente equivocada la muerte de sus hermanos, que tenía miedo de lo que pudiera encontrarse. Miedo que fue creciendo, cuando los meses pasaban y Aaron no aparecía por ahí, a pedirle cuentas a Cat… y él.

Y ahora ese momento había llegado… el pasado de Vincent, en la piel de su sobrino, estaba de pie delante de ella y ya no podían esconderse más.

Aaron volvió a hablar.

- Creo que tenemos una conversación pendiente, inspectora…

Cat miró a su alrededor. Mark la observaba sin decir nada, limitándose a asentir con la cabeza cuando sus ojos se encontraron. No sabía quién era ese tipo, pero solo con haber oído lo que había dicho, su apellido, y ver la cara de su hermana, supo que la cosa era seria.

Viendo que Cat no decía nada, acudió en su ayuda.

- Podéis subir a una de las salas de interrogatorios… están libres…- le dijo, mientras se levantaba despacio de la silla y miraba hacia arriba.

Cat cogió aire.

- Si, será lo mejor… Por favor Aaron sígueme….

Le indicó al joven que pasara delante de ella y que subiera por las escaleras. Antes de empezar a subir, ella se giró para mirar a su hermano.

- Luego te cuento.- le vocalizó.

Mark asintió volviendo a sentarse. Les fue siguiendo con la mirada hasta que entraron en una de las salas y Cat cerró la puerta.

Miró la pantalla del ordenador intentado concentrarse. Estaba preocupado por ella. Su hermana no estaba para emociones fuertes.

En ese momento, su teléfono empezó a sonar. Era Bob.

- Mark… Acaba de llamar Dana… Algo está pasando en Washington… creo que está en problemas… tengo que ir con ella…

Mark se levantó como un resorte de la silla.

- ¡Demonios papá! No te muevas de allí, hasta que yo llegue… .- se fue poniendo la chaqueta, mientras hablaba-. Me contarás lo que te ha dicho, con calma y ya veremos que hacemos, no se te ocurra moverte de casa… voy hacia allí ahora mismo…

Colgó el teléfono, cogió un papel de la mesa de Cat y le escribió una nota:

"B. me necesita con urgencia. En cuanto puedas llámame… Mark".

La dejó encima el teclado del ordenador, cogió las llaves del coche y salió a toda velocidad de la comisaria.


Tess saltó el muro que le separaba de la orilla del rio y se dirigió al lugar donde había visto a Gabe por última vez. El sol se estaba poniendo, pero todavía había luz suficiente para poder ver sin encender la linterna. Miró hacia el cielo y distinguió unas nubes densas y oscuras que ascendían por el rio desde el mar.

Miró su reloj y hizo un recorrido mental por el plano que había estado estudiando los días anteriores. Lo había conseguido en el ayuntamiento, cuando empezaron a investigar, después de que casi mataran a Jt. En él se podían ver con claridad todos los conductos de mantenimiento de la ciudad, incluyendo la red de aguas residuales, que justamente tenía una salida a poco mas de 20 metros, recorriendo el muro del paseo, de donde estaba ella.

Algo le decía que Gabe podía esconderse en esos insalubres túneles. Tocó su pistola y empezó andar hacia el lugar donde creía que estaba la entrada al tunel. Lo encontró enseguida.

Había tenido miedo de que fuera demasiado estrecho, pero no era así. El diámetro del túnel le permitía, sin problemas, andar a través de él de pie. Dentro, solo había oscuridad y un olor muy desagradable, como por otra parte, era de esperar.

Se asomó ligeramente, esperando oír algún ruido pero no oyó nada.

Armándose de valor cogió su pequeña linterna y la encendió. La salida o la entrada en su caso, apareció ante ella. En el suelo un canal llevaba el agua al exterior, en ese momento con muy poca cantidad. A los lados de ese canal, dos pequeñas zonas elevadas de cemento, permitían el paso, pero con cuidado, porque se veía que estaban muy mojadas y llenas de todo tipo de cosas, que Tess, prefirió no pensar en lo que podían ser.

Se fijó en que justo ahí, en la unión con las piedras de la orilla de rio, había un montón de pequeños huesos. Enfocó la linterna directamente hacia ellos. Podían ser de roedores o incluso de algún gato. Por unos segundos llego a sentir pena por Gabe…

Miró alrededor. Todavía tenía la impresión de que alguien la estaba siguiendo, pero seguía sin ver a nadie. Tocó la pistola que llevaba a a la espalda , en la cinturilla de su estrecho pantalón y cogiendo aire con fuerza, se adentro en el túnel.

No habían pasado ni un minuto desde que Tess entrase en la salida de las alcantarillas, cuando dos sombras saltaron a la orilla y emprendieron el camino que les llevaba al mismo lugar por el que ella acababa de desaparecer.


Cat cerró la puerta y respiró hondo antes de darse la vuelta y enfrentarse a Aaron. No sabía por dónde empezar.

Los dos se miraron durante un momento. Aaron debió de darse cuenta de la preocupación y el nerviosismo de Cat y relajó, un poco, su expresión. Le indicó que se sentará en la silla más próxima y él lo hizo a su lado, no enfrente. Eso no era un interrogatorio.

Dejó el pequeño maletín que llevaba consigo encima de la mesa, se pasó la mano por el pelo y mirándola fijamente a los ojos empezó a hablar.

- Cuando llegamos al edificio descubrimos que el incendio había sido provocado. Provocado de una manera bastante extraña… habían reventado una de las tuberías del gas y más tarde encontramos un mechero de gasolina en el suelo. Alguien hizo estallar aquello, lo único bueno es que no ha habido víctimas mortales. Él los salvo… eso sí, el dueño del apartamento donde se inicio el fuego ha desaparecido.

Cat iba a decir algo pero él la interrumpió.

- Además, en las cámaras del banco de enfrente, no se ve cuando nuestro "héroe" entra en el edificio. La primera imagen de él que tenemos, es cuando saca a los niños... y desde luego no vivía ahí…. No…. entonces ¿por donde entró y para que entró? .- no esperó a que Cat contestase; siguió hablando -. Los que habían visto el video antes que yo, consideraron que había un fallo de velocidad en la grabación, porque el sujeto que salva a la anciana y a sus nietos, se mueve a un velocidad demasiado alta y así me lo hicieron saber, en el informe que me enviaron… .- Cat lo miró y no hizo nada por hablar. Quería saber a donde quería llegar.

Aaron apoyó un codo en la mesa y se masajeó las sienes.

- A los dos segundos de verlo por primera vez me di cuenta de que a la grabación no le pasaba nada… su forma de andar, de moverse, de coger a los niños, a la anciana, tuve la seguridad de que era él, no me preguntes por què, pero estoy firmemente convencido de que lo es…. .- había mucha tristeza en su voz -. No podía ser otro, que su Víctor…- hizo una pausa. Cat agachó la cabeza y cruzó los brazos-. ... que mi tío Vincent…

Observó como Cat no levantaba la vista. Cuando volvió a hablar su tono de voz se volvió más conciliador.

- No tiene que preocuparse por esto,... .- señaló su maletín. Cat entendió que dentro estaba la grabación-. ...no hay nada que le acuse y por supuesto, no le he dicho a nadie nada….- ella volvió a respirar cuando le oyó decir eso-. … no creo que él lo haya provocado. Mucho habría cambiado mi tío, si fuese así, pero sí me gustaría saber, ¿qué demonios hacia allí, justo en el momento de la explosión?… No olvide que ha desaparecido un hombre…

Apoyó sus antebrazos en sus muslos y junto las manos, agachándose ligeramente y quedando más cerca de Cat.

- ".. Pero, de todos modos.- le dijo moviendo la cabeza de un lado a otro-…. Esto es una simple excusa, ya sabe a lo que he venido… Tenía que haberlo hecho hace mucho, pero he estado muy enfadado y no, no podía.

No podía creer, primero, que fuese él, que yo hubiese estado tan ciego, y, que no viniese a buscarnos en cuanto salió de ese hospital, ¡ Somos su familia! No puedo entenderlo…- se incorporó y negando con la cabeza, se recostó en el respaldo de la silla -…. Cuando lo he visto en el video ya no he podido esperar más… he venido aquí porque usted es mi única posibilidad de encontrarlo. Tengo la impresión, la misma que tuve cuando la conocí, que tienen una relación muy estrecha…"

Justo en el momento que Aaron le decía todo esto, ella se dio cuenta de que oía, unos golpes rápidos, no muy claros, tal vez distorsionados por algo… Miró a su alrededor pero no vio nada, y a los pocos segundos, la intensidad dismuyo.

Un tanto extrañada volvió a volcar toda su atención en el joven que tenía delante.

-Antes de nada quiero pedirte disculpas por no decirte la verdad entonces.- dejó las manos caer en su regazo, rozando su incipiente vientre, buscando relajarse mientras hablaba-. Era un momento, muy complicado, tienes que creerme….

Lo único que tenía claro Catherine cuando empezó a hablar, era que iba a ser todo lo sincera que podía ser… Muchas cosas tenía que contarlas el propio Vincent, y ella iba a hacer que lo hiciera, aunque tuviera que llevarlo a rastras. Ya era hora de zanjar todo esto y además, no pudo evitar que este pensamiento se formase en su mente, era el momento más adecuado, teniendo un cuenta que Vincent había encontrado "otra familia".

- ¿Sabían quién era yo nada mas verme?.- le pregunto él interesado en la respuesta.

- En cuanto oí tu nombre… pero Vincent no recordaba nada…

El asintió.

- Yo….apenas recordaba a mi tío… era muy pequeño cuando él se fue…. No puede reconocerle, pero cuando me sacó del incendio a pesar de que estaba inconsciente creí oír que decía el nombre de mi padre…lo olvide enseguida porque no tenía sentido, pero cuando lo vi en TV diciendo quien era, las fotos que había visto durante toda mi vida de mi padre y sus hermanos se representaron en la mente, y entonces me di cuenta de mi error…Fue un golpe tremendo...

Dejó de hablar un momento, cogió aire y prosiguió.

- Pero no solo para mi… mi madre, mi tía Sara… Imagina como nos sentimos cuando oímos las noticias de que lo acusaban de matar a un hombre… .- volvió a mover la cabeza de un lado a otro. Sus ojos recorrieron la habitación -. No me lo podía creer, ¡ Por Dios! Mi tío era medico, ¿cómo iba a hacer semejante barbaridad?… no tenía sentido… Y tampoco tenía sentido, que estuviera trabajando para la policía…. Nada tenía sentido...

Catherine empezó a hablar antes de que él siguiese. Había que dejar unas cuantas cosas claras.

- "Lo puedo imaginar….- le dijo intentando defender a su marido, aunque sabía que sería difícil-. Sé que es difícil de entender pero ya sabes que al final se demostró que había sido un tremendo error .-Ella se había encargado de que así fuera. Ella y Mark, claro.

Cuando te conocí, el trabajaba conmigo de una forma circunstancial, no te puede contar mucho mas, tendría que ser tu tío quien lo hiciera, pero tienes que entender que Vincent estaba pasando por un momento muy duro, no recordaba nada de su vida, o casi nada, todo lo relacionado contigo le provocaba flashes de memoria que no sabía cómo interpretar…

Tu tío y yo teníamos una relación desde hacía un tiempo, pero poco después de aquello, nos distanciamos y cuando dio esa rueda de prensa, prácticamente no nos hablábamos…. .- se llevó la mano a la cara y se tapó un momento los ojos-… con eso no justifico su comportamiento, pero sé que tenía muchas cosas en la cabeza, y alguna que otra mala influencia". - no pudo evitar pensar en Tori.

- Y ahora ¿estáis juntos? .-le preguntó.

Ella sonrió ligeramente y asintió.

- Si…. Nos casamos hace 5 meses…

El se incorporó sorprendido.

- ¿Casados?...- no sabía exactamente que decir-. Aunque suene extraño decirlo, me alegro, por los dos…-, dijo sonriendo, pero enseguida, volvió a su tio y su expresión cambio-. Y ahora, ¿ya ha recuperado la memoria?

- Si.- le dijo Cat-. Casi toda…

- Y entonces, ¿ por qué no ha venido a vernos?.- más que una pregunta, era una súplica. Aaron no podía entender por qué, si ya los recordaba, los había ignorado tanto tiempo.

- La vida de tu tío ha sido muy complicada desde que se alistó….

Aaron siguió hablando sin oírla. La tristeza volvió a sus ojos.

- Todos pensamos que había muerto….

Al oírle decir eso estuvo tentada de contarle el gran secreto, para que viese y comprendiese la situación de Vincent en ese momento, pero lo pensó mejor.

- Aaron hay razones muy poderosas para que él hiciese lo que hizo… Él os quería mucho y os quiere mucho, pero tuvo y tenemos ahora, una vida muy complicada.

Aaron no se dio por vencido.

- ¿Tan poderosas son esas razones? ….

Ella negó con la cabeza.

- Como ya te he dicho, yo no puedo contártelas, tiene que ser Vincent quien lo haga… y tenéis que estar preparados...- se acercó a él y le tocó el brazo-. A pesar de todo lo que él os diga, nunca olvidéis que es Vincent Keller, y como todos los Keller, es y siempre será un héroe… todo lo que ha hecho lo ha hecho por una buena razón, aunque a veces, creyó que no lo era… y por eso, estoy segura, no podía enfrentarse a vosotros, a su familia…

Aaron cogió la mano de Cat entre las suyas.

-¿Lo quieres mucho verdad?

Cat sonrió.

- Con toda mi alma…

El asintió.

- Por favor, dile que venga a vernos….

Cat se levantó de la silla dispuesta a hacer lo que sea para que la situación se arreglase cuanto antes.

Entendía por lo que habían pasado. Recordó cuando pensó durante unas horas que su madre podría seguir viva… Lástima que solo hubiese sido un error.

- Podemos ir a buscarle, si quieres. Trabaja en el Saint Benjamin y….- le dijo motivada.

Él movió la cabeza de un lado a otro y la obligó con delicadeza a que volviera a sentarse.

- No…no… Dile que venga… mi madre también necesita hablar con él, creo que más que yo… .- se pasó la lengua por los labios-. Dile que desde que murió la abuela Anne, vivimos en la casa de la familia. Mi madre no pudo venderla, prácticamente se crió allí y está llena de recuerdos…. No es que viva de ellos, pero no ha podido desprenderse de nada... Esos recuerdos son su vida también… .- agachó la cabeza un poco avergonzado -. Aunque no se lo crea llegamos a pensar que había una maldición en la familia Keller, pero cuando lo oímos decir su nombre en televisión….- la miró sonriendo-. Fue increíble...

Se levantó y cogió su maletín. Lo miró.

- Haré todo lo posible, para evitar que nadie sepa quién es el héroe del ese incendio, pero por favor, convéncelo, para que venga a vernos…

Cat se levantó a su vez.

- Te prometo que irá… Sé que él también necesita hacerlo….

Él asintió. Le tendió la mano un tanto avergonzado y ella se la estrechó con fuerza.

- Gracias Catherine…. .- le dijo.

Sonrió y sin decir nada mas salió de la habitación dejando a Cat con el corazón en un puño.

Cogió aire y salió a su vez de allí.

Bajó las escaleras pensando en sus siguientes movimientos. Primero, pedirle a Mark que la llevase al hospital. El Mustang lo tenía Heather. Luego…

-¡Oh!¡Mierda!

Mark no estaba en su mesa. Lo buscó por toda la sala pero no lo vio. Iba a coger el teléfono, cuando vio un papel en el teclado. Era la letra de su hermano.

La leyó deprisa.

Cogió su abrigo y se dirigió a la salida. Cogería un taxi para ir al hospital a hablar con Vincent, y durante el viaje llamaría a Mark… ¿¡Qué demonios le habría pasado a su padre!?


"…Justo enfrente, el mar embravecido, amenazaba con colarse dentro de la cueva, no en vano, se encontraban a apenas a dos metros por encima del nivel del mar.

Los demás ya hacía mucho tiempo que habían llegado y se internaban, de dos en dos, por la gran abertura en la roca llevando pequeños candiles para alumbrarse.

No podía dejar de mirar al mar.

- No te preocupes, no llega a entrar en la caverna… Jamás ha llegado tan arriba ni en la peor de las tormentas -. Me dijo Duncan para tranquilizarme. Me apretó fuerte la mano y me condujo hacia la entrada.

Angus salió a nuestro encuentro y nos dio dos pequeñas lamparitas.

-Antes de entrar quiero que sepas que nadie que no pertenezca a esta tierra ha entrado nunca aquí.- se mordió los labios. Recuerdo su expresión de preocupación mientras me lo decía-. En esta cueva y en otras como esta, se instalaron nuestros antepasados cuando llegaron y plasmaron en sus paredes la historia de su linaje. Sus dioses, sus tradiciones, sus reyes y lo que es más importante de dónde venimos nosotros, los "Bersekers"….- me miró a los ojos -. Rebecca te pido que abras tu mente y aceptes lo que veas y lo que yo te cuente… y que no lo escribas en tus libros… Esto es solo es nuestro, de nadie más… No queremos que nadie lo sepa….

Recuerdo esto, sentada en esta cómoda silla Catherine, y sonrió, porque hubiera sido capaz de hacer cualquier cosa que él me hubiera pedido….cualquier cosa…. Como comprenderás le prometí que si… que jamás lo sabría nadie… pero ahora, tengo muy claro, que tú eres parte de ellos, igual que Vincent, con lo cual, tenéis que ser participes de ella.

Volvamos allí…

- La historia termina por el lugar donde empezaremos a leerla .- me dijo apuntando con su lámpara, a una de las paredes. Los dibujos estaban hechos con sanguina y trazos muy finos.

Era una larga línea de escenas que se leían en circulo en la gran cueva donde estabamos ahora. Pude ver a mucha gente reuniéndose en el centro,

Duncan se adelantó unos pasos y me contó, la primera de las ellas:

"Los primeros dibujos correspondían con los últimos años que permanecieron luchando en el continente. Éramos respetados por todas las diferentes tribus de esta parte del país, pero entonces vinieron los romanos y trajeron la religión católica, y eso acabo con nosotros.

En su doctrina estaba el perdón y el sufrimiento, para conseguir la paz, y nosotros éramos todo lo contrario, éramos los perpetradores de la violencia. La sangre y la muerte eran nuestras señas de identidad.

Nos persiguieron. Hicieron que nuestra propia gente nos repudiara por ser los heraldos de la violencia dijeron…y empezaron a matarnos. Aquellos que defendían la no violencia, empezaron a cazarnos y a matarnos a sangre fría".

Fui recorriendo las paredes leyendo en los dibujos lo que él me contaba… Llegué a un punto donde uno de ellos eran quemado vivo, atado a un grueso árbol. Podía ver sus ojos de un turbio color amarillo y sus colmillos sobresaliendo de su boca abierta, en un grito de eterno terror.

"Algunos murieron antes de que tomaran conciencia de lo que estaba pasando. Cuando lo hicimos, nos fuimos. Buscamos refugio aquí y nos quedamos, con la idea clara, de defendernos de todo aquel que quisiera hacernos daño.

Y así, hemos estado desde entonces, siendo lo que somos, encerrados aquí para poder sobrevivir.

Sé que vas a decir que somos más fuertes que ellos, si, pero ellos son muchos más y además, nuestras vidas serían un infierno si seguimos valiéndonos de las antiguas formas… seriamos perseguidos y no tendríamos paz, nunca podríamos ser felices."

Me miró entonces y sonrió. Su cicatriz se marcaba profundamente en su rostro cuando lo hacia.

- No te preocupes, dentro de nuestra peculiar condena somos felices, no necesitamos nada más….

¡Qué equivocado estaba! Puede que él no necesitase nada más, pero otros si….

- ¿Quién pintó todo esto?.- le pregunte intrigada.

- Si te fijas hay un salto en cuanto al pintor….aquí… .- me enseñó un mural con trazos más fuertes y en colores vivos que milagrosamente, todavía se conservaban- se narra nuestra llegada y estancia en la isla...- fue siguiendo la pared hacia atrás-. y aquí cambia hacia un solo color… el pintor en esta caso vino cuando huimos y regresamos aquí… Los trazos son mas, no sé, más tristes… y el color es el rojo… el rojo de la sangre y el sufrimiento… Cuando este pintor murió, ya nadie más vino aquí a pintar. Todo quedo como entonces….

Seguimos leyendo las pinturas, deteniéndonos en los momentos más destacados de su vida en la vieja Inglaterra, cuando eran los guardianes de su gente… Su gente que tienes que entender, no solo era aquella que vino con ellos en sus invasiones si no también aquella que estaba ya en la isla…

Mientras seguiamos leyendo los dibujos, la gran cueva, fue llenándose cada vez mas.

Todavía ahora puedo verlos hablando y sonriendo llevando en las manos sus pequeñas lamparitas de aceite. Vi un grupo de muchachos que encabezados por Stu, nuestro Stuart, jugaban a ser guerreros y luchaban con espadas de madera, mientras corrían de un lado a otro de la cueva.

No puedo evitar sentir una inmensa ternura al recordarlo de niño, tan ajeno a todo lo que tendría que pasar después, en gran parte por mi culpa. Espero que algún dia puedan perdonarme.

En fin, perdona un momento de debilidad… Sigo con mi historia, precisamente ahora empieza lo interesante.

Me quede mirándolos y le pregunté.

- ¿Por qué os estáis reuniendo aquí?...

Duncan sonrió.

- Celebramos que todavía existimos. En breves aparecerán Erik y Gerald y sus chicos, llevando unos grandes barriles de cerveza, carne asada con especias, y pan del horno de Grant, todo ello en tal cantidad, que podrían dar de comer a un ejército de Highlanders….- me cogió del brazo y se acercó a mi oído-. Y te puedo asegurar que no sobrara nada….

Recuerdo haber sonreído abiertamente, porque me lo creí. Luego me llevo a otro lugar del muro.

- Pero antes de que nos pongamos a comer y a beber, quiero que veas algo mas… .- su expresión cambio y se puso serio. Agachó la cabeza ligeramente y no me miró mientras hablaba. Fuimos andando hacia lo más profundo de la cueva. Allí ,un mural de casi dos metros de largo estaba flanqueado por dos grandes antorchas… Se veía que las acaban de encender, supongo que con motivo de la celebración, pero esa singularidad con respecto a las otras me dio a entender que esa pintura era especialmente importante…

Duncan se paró delante del fresco. Se colocó detrás de mi y me rodeo la cintura con las manos.

"La leyenda escrita en las paredes de esta roca, cuenta como fuimos creados por Odin, para convertirnos en su guardia. Los mas salvajes entre los salvajes, dispuestos a luchar al lado del mismo Thor y a salvar a Asgard de cualquier amenaza conocida…. Seres mitológicos…

Aquí se cuenta todo esa historia… puedes verla…."

Y la vi… en esos dibujos llenos de color en este caso, que te trasportaban directamente al lugar y el momento que estaban narrando, dejando que tu imaginación volase libre… Ví como luchaban defendiendo a su Dios y como eran homenajeados como guerreros…. Y también supe que eso no eran leyendas, esa era su historia real. Su Dios, eran sus reyes, los jefes de sus tribus, y ellos los guerreros que hacía que fueran temidos por todo enemigo posible…

De repente, mientras seguía la historia algo me llamo la atención…Me separe de Duncan y me acerque despacio al muro.

- ¿Eso es una mujer? pregunte asombrada. Tenía los rasgos de una bestia como todos los demás, pero el cuerpo no era el cuerpo de un hombre. Lo comparé con otros dibujos y descubrí que había muchas otras.

El me contestó, llegando hasta mi y señalando el lugar donde la había visto.

- Si lo es…. una guerrera berseker… igual que nosotros…

Te juro, Catherine, que me alegró mucho saber que las mujeres también formaban parte de todo aquello.

Duncan me cogió de la mano y me llevo a uno de los pocos bancos de madera que quedaban vacios. En ese momento se oyeron unos gritos tremendos y me asuste, pensando que al final el mar había logrado entrar… pero no era eso…Acababa de llegar la cerveza y el whisky…

No habían pasado ni dos minutos y Aila, la tabernera, se acercó a nosotros, esquivando a ávidos bebedores, con dos jarras bien llenas. Duncan le dio las gracias, se bebió la mitad de un trago y empezó a contarme, mientras yo disfrutaba lentamente de la mia.

- "En los lugares de dónde venimos, desde los tiempos más remotos, se sabe que los bersekers luchaban en parejas; parejas formadas para toda la vida por aquellos que eran elegíos por el destino para estar juntos. Las mujeres eran luchadores igual que ellos, como todas las mujeres vikingas, las cuales como hijas, esposas, madres de guerreros y eran capaces de manejar una espada, un arco o un cuchillo exactamente igual de muchos hombres..

En mi mente veo la sonrisa de Duncan al decir esto y mirarme.

-Estoy seguro que tu hubieras sido una gran vikinga… .- me dijo sin pestañear, y yo recuerdo haber notado como el rubor subía a mis mejillas, mientras lo miraba embelesada .Pero cuando volvió a hablar ya no sonreía.

- De este modo, la extirpe se regeneraba constantemente, pero un buen día se decidió que había que ampliar territorio y muchos bersekers salieron de las costas de nuestro amado primer hogar, buscando nuevos lugares… y los encontraron, pero al hacerlo, cuando los jóvenes llegaban aquí, no les importaban nada, salvo, el afán de conquista , lo que les llevaba a una muerte violenta , sirviéndose de cualquier mujer que les parecía buena… Algunas les dieron hijos, pero por alguna razón nunca mujeres… nunca… Aguantaron unas cuantas generaciones más, pero sin nacimientos….- negó con la cabeza-. Supongo que nuestro deseo de conquista a cualquier precio nos trajo esa maldición… Nuestras mujeres actuales son maravillosas pero no son las que el destino nos tenía reservadas… El guerrero nacido de guerreros hace mucho que ya no puede darse….- suspiró.

Aquello no me acabo de gustar… y se lo dije.

- ¿Entonces yo tampoco estaba destinado a ti?….- pregunté medio en broma medio enserio.

Duncan me miró a los ojos.

- Tengo la firme convicción de que tú y yo somos los primeros en muchos años que estamos destinados a estar juntos… Lo siento aquí dentro..- se llevó mi mano al lugar donde estaba su corazón y agachó la cabeza para besarme suavemente en los labios-. Nada más verte ,cuando bajabas de ese barco, lo intuí, porque jamás había conocido a nadie que me hiciera sentir lo que sentía cuando te miraba… y cuando aceptaste lo que yo era, lo supe de verdad…. Eres especial Rebecca Reynolds, muy especial…

Sonreí, mientras intentaba aclarar mi mente.

- Entonces, vosotros sois las generaciones que solo tenéis un antepasado guerrero…. Vuestros padres… - deje de hablar esperando confirmación, pero no llegó.

El no dijo nada.

- ¿Duncan?

Cogió aire antes de hablar.

- Rebecca…. Yo todavía soy hijo de guerreros y algunos de los que hay en esta sala, también, incluido el pequeño Stu y sus amigos…Sus madres fueron los últimas, y ya murieron… Por supuesto, la mayoría de los bersekers no. Un grupo de nosotros todavía lo somos, pero estamos condenados a desaparecer… El linaje está maldito…

Imagina mi reacción, Cat.

- No puede ser, me has dicho que todo eso ocurrió durante las conquistas y de eso hace mucho, aunque hayan pasado unas cuantas generaciones, ¿cómo habéis llegado hasta aquí?.. .- pensé durante un momento -. Salvo que el número de generaciones sea muy alto…

Mi mente racional no podía entenderlo… Pero Duncan dijo algo que lo que dejo todo muy claro.

- Rebecca… nunca te he dicho los años que puede vivir un berseker… Nunca te he dicho los años que tengo…"

Dejó de escribir cuando oyó como llamaban a la puerta.


A pesar de la linterna, a medida que Tess entraba, sentía como la oscuridad la rodeaba. Todo estaba en silencio, salvo el ruido, amortiguado por el agua, de sus pasos. De vez en cuando, unos pies pequeños corrían a su alrededor… ¡ratas! Era increíble pensar en Gabe moviéndose por ese sitio…. El guapo y elegante Gabe… ¡Dios mío como habían cambiado las cosas! En esa cosa que recorría la ciudad matando ya no quedaba nada del fiscal Lowan… ahora era un animal…

Llegó a un recodo y el túnel la obligaba a girar hacia la izquierda. Antes de hacerlo sacó su arma y apuntó hacia delante junto con la linterna. El haz de luz iluminó la pared del fondo mientras ella se disponía a girar. Se fijó en que su mano herida ya no temblaba al coger la pistola. No pudo evitar respirar aliviada.

Sin pensarla más, giró. Se encontró con otro túnel parecido al que acababa de dejar, pero con la diferencia de en el otro lado pudo ver un oquedad en el muro. Se acercó poco a poco y comprobó que era lo suficientemente grande para que pudiera tumbarse una persona. Había demasiada distancia para saltar sin mancharse con lo cual se limito a verlo dese allí. Enfocó la linterna y pudo ver un buen montón de periódicos en el suelo. Una botella de cristal llena de un líquido indefinible, un par de chaquetas viejas destrozadas por el uso, una caja grande de cerillas y otros objetos de diversos tamaños… ¿podía estar Gabe escondiéndose ahí? Era espantoso….

Movió la cabeza de un lado a otro. No podía caer en la pena… Gabe se había portado como un maldito hijo de puta y ahora se había convertido en un bestia en toda la extensión de la palabra… no podía sentir pena por él… La muerte sería poca condena para lo que se merecía.

Iba a emprender otra vez la marcha adentrándose más en el túnel, cuando le pareció oír un ruido detrás de ella.

Se pegó a la pared, apagando la linterna.

Vio una luz que avanzaba por el túnel .Fue desandando el camino, hasta llegar al recodo que acaba de pasar. Volvió a levantar el arma y esperó a que, quien fuese, diese la vuelta, para enfrentarlo.

Poco a poco los pasos sonaban más cerca. Se dio cuenta de que su mano había vuelto a temblar y que estaba sudando. Se metió la linterna en al bolsillo y cogió el arma con ambas manos. Solo se distinguía la luz que iba acercándose a ella.

Los pasos se pararon cuando estaban a punto de girar. Le pareció oír a alguien hablar…

No dio tiempo a nada más. Salió de la esquina y antes de que la luz la deslumbrara, encañonó a la persona que llevaba la linterna.


- ¡No se te ocurra dejarle que se vaya!.- le gritó a Mark mientras salía del taxi-. Si lo sé….- expulso con fuerza el aire de sus pulmones-. ¿El qué?... ¡vamos Mark!, tengo que hacer algo que no puede esperar...- abrió con fuerza la puerta de urgencias, apartándose para que pasara un enfermero con una camilla-. Si iré después… ¿es algo malo?... Ya veo, si no me lo puedes decir por teléfono no creo que sea bueno… Os voy conociendo.- le dijo con marcada ironía-. Te dejo, acabo de entrar al hospital..

Colgó el teléfono y se lo metió en el bolsillo trasero de su pantalón. Se acercó con paso decidido a información, pero antes de llegar vio a Vincent que venía por el pasillo hacia allí, acompañado por dos médicos. Se pararon delante de una puerta a hablar y ella espero a que su marido la viese. Enseguida lo hizo. Ella sonrió, podía oír los latidos de su corazón, bueno, no solo los suyos ahora.

Se giró buscándola con la mirada y sonrió al verla. Se despidió de sus colegas y fue hacia ella.

- ¿Qué haces aquí? .- le preguntó extrañado pero a la vez encantado de tenerla allí. La beso en los labios.

Ella apoyó su mano en el pecho de él, con suavidad. Lo miró a los ojos seria.

- Tenemos que hablar de algo muy importante.

Vincent automáticamente dirigió la mirada a su vientre.

- ¿Ha pasado algo?- pregunto asustado.

- No… no es eso.- negó ella con la cabeza.

El frunció el ceño.

- ¿Entonces?

Cat se lo dijo sin rodeos. Jamás lo iba a imaginar.

- Tu sobrino ha venido a verme a la comisaria.

Vincent dio un ligero paso atrás, sorprendido. Un montón de imágenes volvieron a su mente. Cogió aire con fuerza antes de hablar

- Ven conmigo, vamos a la cafetería…. .- la cogió con fuerza de la mano y la llevo hacia allí.

Después de pedir los cafés, Catherine se sentó en la silla que le indicaba Vincent, mientras él lo hacía justo en frente.

- ¿Qué ha pasado?.- le preguntó visiblemente nervioso.

Cat se aclaró la garganta antes de hablar. Se echó la larga melena castaña hacia atrás.

- Estábamos Mark y yo comentando la noticia que había salido en la prensa sobre el héroe de un incendio…

Vincent asintió.

- Si lo he visto, un residente ha traído el periódico.

Cat prosiguió.

- Bueno, estábamos comentando que nadie podía reconocerlo, cuando de repente, he oído una voz que decía que él si que lo había reconocido… Me he dado la vuelta y ahí estaba Aaron. Imagina mi sorpresa... no sabía qué hacer…

Vincent se recostó en el silla. Un grupo de enfermeras paso su lado y lo saludaron. El no se dio cuenta.

- ¿Qué más?

- Subimos a una de las salas de interrogatorios… y allí me explicó que él es uno de los encargados de la investigación del incendio…

Su marido la interrumpió.

- ¡Oh! Es bombero….¡Dios! .- se llevó la mano a la cabeza. Se incorporó y apoyó los codos en la mesa. El café se estaba quedado frio.

- ¿Pero cómo pudo asociarme con el incendio? Cuando lo salve él estaba inconsciente. Recuperó el conocimiento después de que lo saqué de allí.

Cat ladeó la cabeza y levantó las cejas.

- Llámalo sexto sentido, pero nada mas verte lo supo… sabia que eras tú.

Vincent bebió un sorbo de su café con la vista fija en un punto indefinido.

- ¿Qué más? .- volvió a preguntar.

Cat continúo.

- Dijo que no entendía lo que hacías allí, y que la investigación del incendio, les había llevado a pensar que fue provocado….

Vincent sonrió ligeramente.

- También me dijo que el dueño del apartamento donde todo se originó ha desaparecido… y que las cámaras… te ven salir pero no te ven entrar…. .- volvió a coger aire antes de continuar-…. Quiere saber qué demonios hacías ahí… pero me ha dejado claro que no que no va a decir nada sobre ti.

Cat le cogió la mano.

- Vincent, ha venido a buscarte…. En el fondo era una excusa para saber porque no has ido a verlos, después de tanto tiempo… Te están esperando desde que saliste diciendo quien eras en la rueda de prensa del hospital…

El la miró con expresión triste, mordiéndose el labio inferior.

- Tienes que ir a verles… Lo ha pasado mal, él y tus cuñadas, porque no entienden porque no has ido… no entienden porque un Keller fue acusado de matar a un hombre… pero sobre todo no entienden que los hayas abandonado.

- Yo no los he abandonado..- la corrigió él, rápidamente.

- Lo sé, lo sé…- se apresuro a decirle Cat-. pero ellos no. Sé que llevas tiempo deseando hacerlo, pero también sé que tienes miedo…

El tragó con dificultad. Cat siguió hablando.

- Tienes que ir… ahora…No puedes esperar más.

Vincent la miró mientras se echaba hacia atrás en la silla y soltaba su mano. Cat espero. A los pocos segundos volvió a acercarse a ella.

- ¿Y qué les digo cuando quieran saber el por qué de todo esto?

- No lo sé cariño… tendrás que decidirlo cuando estés allí, pero algo me dice que no tendrán problemas en creerte y entenderán, por todo lo que has pasado desde que te fuiste a Afganistán.

El apoyó los codos en la mesa, junto las manos y entrecruzó los dedos.

- Cat, me gustaría tanto volver a formar parte en sus vidas.

Ella asintió.

- Pues ve… y recuperarlos...

El le mantuvo la mirada unos segundos, como si quisiera coger algo del optimismo y la fuerza que siempre encontraba en ella y luego se puso en pie. Cat hizo lo mismo. Fue hacia ella y la abrazó.

- Voy…. Ahora mismo…. .- miró hacia la sala-. Llevo muchas horas aquí, no creo que me echen de menos.- le dijo guiñándole un ojo-. ¿Me esperaras despierta?

Ella asintió mientras lo abrazaba por la cintura.

- Creo que sí… tengo que ir a hablar con Mark y con mi padre ahora… algo ha pasado y no me lo quieren contar por teléfono.

- ¡Oh Dios mío! .- exclamó Vincent sin mucho énfasis-. ¡Qué miedo me dan!

Cat no pudo evitar que se le escapara una sutil carcajada.

- Si, a mí también me dan miedo…. .- miró a su marido a los ojos-. Te esperaré despierta… y ten confianza, ya verás como todo sale bien…

El, por toda contestación, se limitó a besarla en los labios.

A continuación, se separó de ella y sin dejar de mirarla se dirigió a la salida de la cafetería.


Cerró el cuaderno con pena. Era tan maravilloso volver a estar ahí, aunque fuese en el recuerdo, pero sabía, que era Stuart quien venía y tenía ganas de verlo.

Se había tomado todo el compuesto que Stanley le había mandado. Durante el tiempo en que el suero había hecho efecto, tres días, nadie la había visto y el cambio era brutal. En un momento determinado había pensado darle una parte de los chicos para que pudieran seguir investigando, pero luego lo pensó, era casi imposible que encontrasen la solución.

No pudo evitar sonreír divertida. Iba a ser una noche de sorpresas.

Se planchó el vestido con las manos y abrió la puerta.

Vio como Stuart se daba la vuelta y la miraba.

- Me había parecido notar algo cerca de la casa… .- se quedo con la palabra en la boca en cuanto la vio. Entró rápido y cerró la puerta detrás de él.

La miró asombrado.

- ¿Cómo es posible?...

Rebecca sonrió.

- Ven…- le cogió la mano y lo llevo hasta el salón. Allí en la mesa en frente del sofa,una botella de vino esperaba a que la abrieran-. Haz los honores…- le dijo a él.

Stuart sin dejar de mirarla lo hizo y lleno las dos copas que habia al lado de la botella.

No pudo espero mas.

- ¿Qué ha pasado? .- le preguntó mientras se sentaba en el sofa, con la copa en la mano.

Rebecca se acercó a la chimenea encendida.

- Stanley me mando un vial con el suero que me han dado todos estos años.- se dio la vuelta y sacó un papel de una cajita de madera de haya que habia en la repisa de la chimenea. Se lo dio.

Stuart la leyó atentamente.

- Por esto estas así… te lo has tomado..

- Si…- corroboró ella-. todo….Lo necesitaba… Es maravilloso volver a ser una misma….- le dijo respirando profundamente.

Stuart la miró fijamente con el ceño fruncido.

-Eso significa que vas a ir con él… - le preguntó con algo de decepción y miedo en la voz.

Ella no pudo evitar soltar una carcajada. Se sentó a su lado.

- Si y no… por supuesto que iré con él….Quiero más de ese suero… Stuart quiero vivir un tiempo más, hasta que todo esto haya terminado. Quiero ver a los hijos de Cat…y para eso necesito lo que Stanley tiene guardado en algún lugar….

Stuart dejo el papel encima de la mesa.

- Entonces, ¿que piensas hacer?

- Le pondré una trampa…. Acudiré y le daré esperanzas hasta que se ablande… Sé que soy muy importante para él y ahora que ha muerto Morgan estoy convencida de que me quiere solo para él…. Es mas, tengo mis dudas que algien, que no sea él, sepa algo de lo que trama…

Stuart negó con la cabeza.

- Puede ser muy peligroso meterte en la boca del lobo..

- Si, pero tengo mucho a ganar si lo consigo, si me quedo aquí moriré…. Ademas estoy segura de que han guardado todas las muestras importantes y siento, que tenemos que hacernos con ellas...

Stuart no pudo rebatirle eso… Era cierto… Si no hacían algo pronto iba a morir

-De acuerdo, te apoyaremos en todo…. desde la distancia…. Pero ahora tengo que decirte otra cosa….

Ella dejó su copa y se dispuso a escuchar con atención.

- Dime…

Stuart se levantó. Se metió las manos en los bolsillos de sus pantalones y empezó a pasear por la habitación. La miro cuando se paró.

- Hemos sido invitados a una reunión en el consulado de Escocia en Nueva York…

- Nosotros…. ¿Yo?

Stuart asintió.

- Es la inauguración de una serie de actos culturales que tienes que ver mucho con Escocia…

Rebecca sintió que algo no estaba bien.

- ¿Sobre Skye?

- Si… también…. Entre los conferenciantes y expertos hay una pequeña delegación de la isla…

Rebecca se levantó y fue hacia él.

- ¿Quiénes son...- le preguntó preocupada-… y para que han venido? .- sabia que eso no iba ser bueno.

- Erik y Gerald, mis amigos de la infancia… tu conociste a sus padres y creo que también a ellos… Han venido a proteger a Cat.

Ella abrió la boca recordado lo que acaba de escribir. Fue hacia el escritorio y cogió cuaderno. Lo llevó al salón.

- Nunca he creído en las casualidades…..- se lo ofreció a Stuart para que lo viese. Este se volvió a sentar en el sofá.

- ¿Qué es?

Rebecca aguanto de pie mientras se lo decía.

- Es vuestra historia, la que me contó Duncan en la cueva…La que está escrita en las pinturas…. Y la maldición.

Stuart ojeó lo último que estaba escrito.

- Se lo estás contando a Cat…..- le dijo muy serio.

- Si... Tiene todo el derecho a saberlo….

Stuart se lo dio y se puso en pie visiblemente enfadado.

- No tienes derecho a decirle nada, hasta que no sea el momento oportuno…. Puede que se asuste…. Que ella tema, que queramos quitarle a sus hijos…

Rebecca asintió.

- Sobre todo si alguno de ellos es una niña… una niña nacida de dos bestias. Aunque Cat lo fuera de forma incipiente, su ADN estaba contaminado cuando se quedo embarazada y todo eso pasó a los fetos… .- fue diciendo ella mientras asentía.

Stuart la miró fijamente.

- Déjame todo esto a mí… por favor .-Ese por favor sonó como una orden en toda regla…

Rebecca siguió hablando.

-Tienen derecho a conocer lo que ocurre y poder decidir qué hacer cuando llegue el momento…. No puedes obligarles…

Stuart no dijo nada.

- Por mucho que queráis que vuestros linaje continué… Sí, sé que sois los últimos... pero, no podéis forzarlos, a aceptar un destino que tal vez no quieran…

- ¡No les forzaremos a nada! .- exclamó Stuart enojado-. Lo entenderán, tienen que entenderlo.

Rebecca se plantó delante de él.

- ¿Como lo entenderá Vincent el día que sepa que mataste a su amigo?... Stuart, no le diste la posibilidad de decidir. Tú te encargaste de hacerlo por él..

El movió la cabeza de un lado a otro. Fue andando despacio hasta la chimenea y apoyó las dos manos en la repisa.

- ¿Cómo crees que reaccionará el día que se enteré? .- le preguntó mientras se acercaba a él.

Stuart agachó la cabeza.

- Lo entenderá seguro…. El disfruta de lo que es… ya ha conocido de verdad a la bestia que vive dentro de él… si ese Markus le hubiera dado ese "suero", por amor a Cat, lo habría utilizado, y estoy seguro que se arrepentiría toda su vida…. Si el buen doctor estuviese vivo Vincent habría dejado de ser lo que es y todo esto, el embarazo, jamás habría ocurrido….

Se dio la vuelta deprisa y cogió a Rebecca de los brazos.

- Es lo más parecido a lo que somos que jamás he encontrado… Es un guerrero total, con un potencial por descubrir inmenso. Me recuerda tanto a nosotros hace muchos años, pero además… es… es….- volvió a agachar la cabeza otra vez para que Rebecca no viera su expresión-.¿no lo entiendes, verdad?... Lo quiero como al hijo que jamás tendré y no pienso perderlo….

Rebecca lo miró con tristeza. Entendía a lo que se refería. A veces pensando e Cat y sus hijos, también los asociaba con la familia que ella jamás pudo tener….

-Stuart…- ella le acaricio la mejilla -. Si tiene que elegir entre tú y Cat, la elegirá a ella, no te quepa duda… puede que Duncan os elegiera a vosotros, pero él no lo hará… Por mucho que lo desees, en el fondo, sabes que no es como vosotros….

- Nunca le haré elegir…. Puede tener lo mejor de ambos mundos…

Rebecca negó con la cabeza.

- Por si acaso, intenta evitar que se entere de lo de Markus…. .- se separó un poco de él. Acababa de caer en la cuenta de algo…

- Por cierto, Lynn también podría tener ese papel, en su ADN esta el vuestro, podría serviros también…

- No…. ella no está preparada para algo así…. No podemos llevarla allí esperando que se integre… es demasiado mayor para ello… .- le dijo él convencido-.

- Ya, pero si se lo cuentas…. Quizá…

Stuart se volvió a sentar en el sofá.

- No… tiene que ser un niño… un bebe criado a allí….donde las cosas simplemente sigan su curso…

- Simplemente..- repitió ella sonriendo…. Si Cat y Vincent tenía dos hijas, desde luego no les iban a faltar pretendientes…. No creía que aquello les fuese a gustar a sus padres….-. Si eso ocurre ¿dejareis que el amor decida?

Stuart no le contestó. Sabía a donde quería llegar.

Rebecca no ser rindió a pesar de la mirada de él.

- Tal vez, vuestro destino sea extinguiros... Reconozco que sería una perdida, pero, tenéis que reconocer, que forzar las situación no lleva a nada bueno….

De repente, Stuart empezó a mirar hacia arriba… Algo rondaba por el tejado.

- Quédate aquí no te muevas..- le ordenó a Rebecca.

Se dirigió hacia la puerta, la abrió y salió afuera. La puerta se cerró con un ruidoso portazo.

Rebecca podía sentir algo, nunca puso porque, entendía que por el suero, pero tenía cierta facilidad para saber cuando uno de ellos la rondaba. Ahora lo sentía, pero muy sutilmente. Recordó que la última generación de híbridos que había salido del Baker, eran indetectables… Quizá lo que sentía venia del berseker.

Entonces oyó dos golpes en la puerta.

- ¡Rebecca ábreme!… .- ella por instinto lo fue a hacer.

-¡ Stuart! .- no se dio cuenta, hasta que ya fue tarde, que esa voz no era la de Stuart, pero la puerta ya estaba abierta, y en el umbral una bestia enorme le sonría enseñándole sus afilados colmillos.


Lynn salió del apartamento dejando a Heather enfrascada en ordenar todo lo que acababan de traer. Se dirigió hacia el Baker. Tenía que ver a Jt para hablar de los efectos del suero que le estaban dando para evitar una degeneración demasiado rápida de sus tejidos. Cogió un taxi y lo dejó en un parque cercano. Queria pasear. Desde que había salido de su cautiverio, disfrutaba mucho estando al aire libre.

Cuando salió del piso, no pudo evitar echar una mirada al apartamento de su vecino. Ian las había ayudado durante todo la tarde a subir lo que faltaba a la casa. Era un chico encantador, guapo y muy educado. A pesar de que Heather era muy desconfiada, según ella, por lo que le había pasado, ella no lo era tanto.

El bullicio de una ciudad como NY era a esas horas ensordecedor. Fue pasando por calles y avenidas llenas de gente que iba de un lado a otro, preocupada de sus cosas. No pudo evitar pensar que dirían si supieran que un grupo de seres mitad bestia mitad hombre están librando una batalla en su ciudad, y que muchos de ellos habian convivido a lo largo de las décadas con esos seres, para nada distintos a ellos en su forma normal.

Ella era uno de esos seres. La única mujer según le había dicho Stuart desde hacía mucho tiempo. Por su sangre correa algo que la hacía ser una mujer diferente a cualquier otra en el mundo. Se dio cuenta de que cuando lo pensaba, lo primero que sentía era una absoluta sensación de soledad…¿quién demonios iba a querer a una mujer como ella? Suspiro intentando apartar ese pensamiento de su mente. Había gente que la quería y mucho, no en vano le habían salvado de las garras de esos malnacidos, ahora tenía que ser fuerte y hacerse un hueco en el mundo, intentado entender y aceptar su nueva condición.

Dejó atrás las bulliciosas calles, se bajó del taxi y se adentró de uno de los parques que lindando con el East River la llevarían hasta el Baker

No se había dado cuenta de que la única persona que andaba por ahí en ese momento era ella, hasta que notó un cosquilleo muy fuerte en la nuca y le pareció oir el ruido de unos pasos.

Se dio la vuelta buscando al causante de su inquietud pero no vio a nadie.

Sus especiales sentidos se pusieron a funcionar sin que ella se diese cuenta. Cualquiera que la hubiera observado habría visto cómo sus ojos, se volvían de amarillo claro y como su expresión se volvía más dura, más salvaje.

Seguía sin ver nada. Ni un solo movimiento. Todo parecía tranquilo a su alrededor. Solitario pero tranquilo.

Sin dejar de estar alerta volvió a ponerse en marcha. Iba a acelerar el ritmo de su marcha, hasta el límite que ella podía, que era mucho, pero no le dio tiempo. Una mano fuerte y poderosa la cogió del cuello desde detrás. Le levantó la barbilla y la arrastró a la oscuridad que había dejado de un grupo de altos árboles.


Salió del hospital mientras Vincent se cambiaba, y buscó un taxi que la llevase a Riverside Drive. Tenía ganas de saber de una vez que había pasado con Dana y qué demonios era eso que no le podían contar por teléfono. No le había dicho nada a Vincent sobre Dana, porque no era el momento. El tenia que centrarse ahora en recuperar a su familia. De repente, sintió un súbito cosquilleo en la base de la nuca y oyó a lo lejos, una cadencia lenta y regular. Ya no tenía dudas, eran latidos. Lo mismo que había oído todo el tiempo en la sala de interrogatorios, los latidos del corazón de Aaron…

Se dio la vuelta a pesar de que un taxi pasó a su lado. Alguien la están siguiendo. Lo notaba en todo su cuerpo… ¿Pero cómo podía ser posible? A la preocupación de que la estuvieran siguiendo se unió la certeza de que esa seguridad de que algo iba detrás de ella, tenía que ver con su embarazo.

Miró hacia los dos lados de la calle donde estaba y no viendo nada, levanto la cabeza para mirar en los tejados…. Y entonces lo vio. Una figura grande que intentaba esconderse entre las sombras. Ella lo miró sin miedo, mientras sacaba su revolver de la cartuchera.

Pero no tuvo tiempo a apuntar. En una fracción de segundo la figura había desaparecido, pero la sensación de que la estaban observando, todavía se mantenía. ¿Dónde estás maldito cabrón? Volvió a la calle y le pareció ver entre las personas que se acercaban a urgencia en ese momento, uno que permanecía con una capucha grande puesta, andando hacia ella decididamente. No pudo en ningún momento verle el rostro.

Se asustó ligeramente, no por ella y si no por sus hijos. Cogio el primer taxi que vio.

Era urgente que fuera a ver a Jt y a Evan… había que hacer las pruebas a los bebes…


El taxi que llevaba a Vincent paró delante de la casa de sus padres, su casa y la casa de Emily, Aaron y la pequeña Claudia. Esa niña era casi un bebe cuando se fue…. En 14 años que no había vuelto por ahí.

No hacía mucho, su mente le devolvió el recuerdo del día en que se despidió para irse a Afganistán.

Todavía estaban llorando la muerte de sus hermanos, cuando él les dijo que necesitaba hacer algo más que llorarles. Se alistó a los pocos días y en menos de un mes estaba despidiéndose de lo que quedaba de su familia en esa misma casa.

Tenía muy claro que podía ser una despedida definitiva si las cosas iban mal, lo que nunca hubiera imaginado era que sí seria definitiva, pero no tendría nada que ver con la muerte…. Bueno, hasta que Cat llegó a su vida, fue una especia de muerte en vida… si no hubiera sido por Jt quien sabe lo que sería de él.

Todos hablaban de que Catherine le había salvado de su parte oscura, pero él sabía, que Jt fue quien verdaderamente le salvo… Fue su apoyo en los días mas oscuros de su vida, cuando volvió del infierno. ¿Dónde estaría Vincent Keller ahora si no hubiera sido por él?...

Lo echaba de menos. Todavía no habían tenido tiempo de hablar sobre lo que había pasado en el hospital unos días atrás. En ese momento, se prometió a sí mismo, que lo haría. No podía perderlo… no podía perder a aquel que tantas veces se había sentado a su lado en esas escaleras. Puede que Stuart y los demás le hubieran dado una identidad que necesitaba, pero no eran su familia, eran otra cosa…. Desde luego importante, pero nunca podría reemplazar a la otra. Jamás.

Se fue acercando despacio. Notaba como su corazón iba a 100 por hora.

Habían arreglado el porche y las escaleras, pero mantenía la misma estructura que tenía cuando él vivía allí.

Había luz dentro. Miró su reloj. Era muy tarde, ya habrían cenado…. Estuvo tentado de darse la vuelta, pero estaba seguro de que Catherine no se lo perdonaría nunca. Tenía que enfrentarse de una vez a ellos y confiar en que pudieran perdonarle por lo que hizo.

Subió las escaleras notando como la madera crujía bajo sus pies. No pudo evitar darse la vuelta para mirar la casa de Alex. Todavía podía verla acercarse a él con esa sonrisa maravillosa y sus increíbles ojos azules.

Ella ya descansaba en paz y todos los que le habían hecho daño pagarían por ello. De eso se iba a encargar aunque le llevase todo la vida.

Llegó al porche y vio el banco donde su madre se sentaba a pintar, apoyaba en un caballete. Esa era una de sus pasiones junto con la lectura y su familia. Tanto la lectura como la pintura le servían para relajarse y para hacer que las horas pasaran más rápidas teniendo en cuenta que todos sus hombres se jugaban la vida todos los dias en cuanto salían de casa. De joven había sido una magnifica pintora y lo retomo en cuanto sus hijos dejaron de necesitarla a tiempo completo.

Dejó de mirar el banco con el corazón en un puño e iba a llamar a la puerta cuando está se abrió.

Una mujer un poco más mayor que él, con el pelo rubio largo, y los ojos verdes, vestida con una camisa verde de seda y unos tejanos oscuros, apareció en el umbral.

Se quedó mirándolo sin decir nada.

Vincent no podía hablar, solo podía limitarse a esperar su reacción. Los nervios lo estaban devorando.

- Emily…- intentó decir con la garganta seca.

Ella no le dejo decir nada más. Se lanzó a sus brazos y lo abrazo todo los fuerte que pudo.

- ¡Maldito seas Vincent Keller! ¡¿Por qué has tardado tanto en venir? ¡Maldito seas! ¡Maldito seas! .- le susurró al oído echándose a llorar desconsoladamente, apoyando la cabeza en su hombro.

Vincent se limitó a abrazarla igual de fuerte y a hundir su cara en el hombro de ella.


Nada más llegar al Baker, fue directa al sótano y se encontró con Jt y Evan jugando con los microscopios.

No se habían visto desde antes de la discusión que habían tenido Jt y Vincent después de traer el cadáver del hibrido.

- Chicos os necesito urgentemente…

Jt se levantó con desgana yéndose hacia la otra punta de la sala, sin dejar de mirar su móvil.

- Yo también me alegro de verte…- le dijo. Cat notó que todavía estaba enfadado.

Cat resopló molesta. No tenía tiempo ahora para todo esto. A hablaría con él mas tarde.

Evan se giró hacia ella, mirando a su colega por el rabillo del ojo.

- No se lo tengas en cuenta, lleva muy nervioso toda la noche… No sé qué demonios esta mirado en el móvil, sin parar….- le dijo a Cat en susurros-. Aun sigue molesto con tu marido…. Supongo que esperaba que Vincent viniera a pedirle disculpas y como no ha aparecido….

Cat se acercó a él y siguió hablando bajo.

- Vincent tiene otras cosas por las que preocuparse ahora mismo… Yo hablaré con él-. Le dijo mirando a Jt que estaba ocupado cogiendo mientras el frigorífico-. Ahora necesito que me tomes una muestra de los fetos, y me hagas una ecografía..

El la miro sorprendido.

- Y tiene que ser ahora?

-Si… cuanto antes… creo que están empezando a interactuar conmigo...

Evan frunció el ceño mientras se levantaba y se dirigía junto con Cat a la camilla. Jt, que por supuesto, lo había oído todo se acercó.

- A que llamas interactuar…

- Puedo sentir cosas… cosas que también siente Vincent…

Evan no dijo nada.

- ¿Quieres un estudio del ADN de los fetos?

Cat asintió.

- Creo que ya podremos saber lo que son…

- ¿Puedes sufrir un aborto al hacerte las pruebas?….- le advirtió Jt sin mucho énfasis. Se oyó in pitido y volvió a coger el móvil del bolsillo del pantalón.

Cat lo pensó unos segundos. Cogió aire con fuerza y contesto.

- Me arriesgaré.

Jt se encogió de hombros, volvió a guardar el móvil en el bolsillo de sus pantalones, y mientras Evan le hacia la ecográfica a Cat y él fue a por una aguja para amniocentesis…. Se la dio a Evan que sería el encargado de hacérsela y se quedo de pie al lado de ellos, con los brazos cruzados.

Cat se tumbó y se levantó la camisa.

- Esto empieza a notarse…. .-le dijo Evan sonriendo. Ella se incorporo ligeramente y se dio cuenta de que así era. Su vientre siempre plano tiene ahora un notable abultamiento. Evan le extendió el gel y empezó a observar a los bebes.

- Bueno, Cat…. Los niños físicamente son normales, no se aprecian malformaciones… Sacaremos una muestra para comprobar su ADN. Itentaré que los resultados estén esta noche…. De todos modos, no tenía planes para hoy… .- dijo resignado.

Siguió mirando la pantalla a los pocos segundos una sonrisa iluminó su rostro.

- ¡Oh... Cat, ¿quieres saber el sexo de tus hijos?...


Emily y Vincent no llegaron a entrar en la casa. A pesar de ser un dia de otoño en Nueva York, no hacia un excesivo frio y se quedaron hablando en porche. Emily sacó un par de cervezas, un cenicero y el tabaco.

- ¿No habías dejado de fumar? .- le preguntó Vincent extrañado, cogiendo su cerveza.

- Tú lo has dicho…. Había…. .- Se sentó en un sillón enfrente del banco y encendió un Malboro-. Lo deje durante muchos años, pero después de que muriese tu madre empecé otra vez. Me ayudaba a calmar los nervios .- Cruzó las piernas encima del sillón y se acercó el cenicero-. Me dijeron que tomara pastillas pero, me di cuenta de que me gustaba más esto…- dijo señalando el cigarrillo-. Fue una temporada mala, mu y mala, y te juro que me importaba muy poco lo que me pasase por fumar. Además he conseguido mantener un consumo moderado. Tampoco fumo dentro de la casa ni dentro del Museo.

Vincent dio trago a su cerveza y la dejo en la pequeña mesa de forja blanca que había entre los dos.

- ¿Sigues trabajando en el Met? .-le preguntó interesado.

Ella asintió.

- No pueden prescindir de una de las mejores restauradoras…. – le contestó sonriendo-. No.. en serio. Claro que sigo ahí, entre gracias al apoyo incondicional de tu madre, que vio en mi un talento que nadie había visto hasta entonces; nunca podré salir de allí salvo que me echen, claro.- le dijo sonriendo-. Además siempre han pagado bien, es duro sacar una familia adelante tu sola.

Vincent asintió.

- ¿Te contó Aaron todo lo que paso hace unos meses? .- le preguntó directamente. No era momento de andarse por las ramas.

- Si .- le dio una calada al cigarro. Expulsó el humo despacio hacia un lado-. Me lo contó todo… Lo que más le dolió fue no darse cuenta de que habías sido tú quien le salvo la vida, teniendo en cuenta que la casa está llena de fotos tuyas…

- Fotos viejas…- puntualizó él.

-Vinnie… no entiendo cómo pudiste estar tantos años sin recordar y de repente..- no sabía como seguir-. … ¿Dónde te escondiste durante 13 años?

- Aquí y allá…. Me fui moviendo…

- ¿Sin saber quien eras?...

El asintió.

Emily apagó, con energia, el cigarrillo en el cenicero.

- No me lo creo... No insultes a mi inteligencia Vincent… .- le dijo levantando ligeramente la voz-. He recordado muchas cosas, como por ejemplo, Jt rondando por casa cada dos por tres, cogiendo "recuerdos tuyos", estando pendiente constantemente de tus padres, no sé, muchos detalles, que vistos en conjunto…..- suspiró-. Puede que cuando saliste en TV tuvieras algún problema, pero antes tú sabias muy bien quien eras y me apostaría una mano a que Jt también…

- Emily, no seas injusta con él…. Me salvó la vida…

Ella se levantó.

- ¿Dónde estuviste tanto tiempo y porque no viniste a ver a tus padres…?.. Solo pienso que menos mal que están muertos y no han podido saber todo esto… Se les habría partido el corazón….- dijo muy enfadada.

Vincent agachó el cabeza, avergonzado. Había muchas razones, pero, ¿cómo decírselas?... ¿Cómo explicárselas sin que salieran corriendo?

En ese momento Aaron llegó andando por la calle… Los vio enseguida…. Subió las escaleras despacio, le dio un beso a su madre en la mejilla y se dirigió hacia su tío.

Iba a hablarle, cuando Vincent lo hizo callar.

Acababa de oír y sentir algo…. Se pusó de pie y agarró a Aaron del brazo. Sus ojos se volvieron amarillos sin que él pudiera evitarlo.

- Vincent… ¡tus ojos! .- le gritó su cuñada asustada.

-¡Meteos en la casa! ¡Rápido! .- les ordenó, cogiéndolos con fuerza.

-Pero, ¿qué ocurre? .- le preguntó su sobrino, intentando soltarse sin éxito.

- ¡Hacerme caso! … ¡Entrar dentro! …¡Ya!

Continuará... muy pronto... Besos beasties y muchas gracias por leerme... Ana (Aryantha)