Hola, pues aquí estamos nuevamente. worales sus comentarios han sido tan lindos, muchas gracias por comentar. También quiero agradecer a Vale por ayudarme en revisar el capitulo. Estoy muy contenta por tantos reviews tan hermosos y largoooooos, eso me fasino n.n. Espero que sea de su agrado.
Capítulo 65
Sentía unos nervios inexplicables, o tal vez saber que una crisis fue la que origino que se alejara de mi y no saber su reacción me ponía dudosa de cómo actuar ante él, ¿me dejaría abrazarlo? ¿besarlo? o pasaría lo que más temía, un rechazo.
Peeta no perdió la oportunidad de escanearme, verme completamente de los pies a la cabeza, mientras seguía caminando, así que yo hice lo mismo, se veía más delgado y traía unas ojeras muy marcadas, se notaba que no había estado muy bien, lo que también noté fue un nuevo corte de cabello, jamás me había tocado verlo con los risos tan cortos.
Yo detuve mi andar ridículo, esperando que fuera él quien llegara a nosotros, lo único que sabía era que quería tomarlo de la mano y salir corriendo en dirección a mi refugio, es decir al bosque.
Cuando estaba a menos de tres pasos de distancia se detuvo, sin perder el contacto visual conmigo, sentí que la sangre se me iba enfriando, porque seguramente aún quedaban vestigios de la crisis.
-¿Me perdonas?-dijo tan sólo con el movimiento de labios.
Yo sonríe y deje escapar unas cuantas lágrimas -Ven aquí -le conteste de la misma manera, sólo con el movimiento de los labios.
Peeta no se tomó más tiempo y me envolvió en un fuerte abrazo, levantándome levemente del piso, pegándome lo más posible a él, mientras que yo hacía lo mismo, me aferraba a él, sintiendo como las lágrimas traicioneras se escapaban sin permiso.
-Te extrañe mucho – musito sobre mi cuello.
-Yo también, no tienes idea – conteste sobre su oído.
-Perdóname por preocuparte-
-No hay nada que perdonar, lo bueno que ya estás aquí mi diente de león- seguíamos con la conversación intima, porque dudo que Paul escuchará algo.
Estuvimos abrazados hasta que Haymitch habló junto de nosotros – Gracias chico por dejarme ahí - no me di cuenta cuando llego.
-Hola Haymitch ¿quiere que le ayude? -Paul sonreía.
-Al menos alguien aquí es considerado- yo deshice por un momento el abrazo con Peeta para abrazar a Haymitch a modo de agradecimiento, sorprendiéndolo, él me abrazo con una mano al darle una de las maletas que traía a Paul.
-Gracias por cuidarlo- le susurre y me aleje, tanto para Haymitch como para mi los abrazos eran algo incómodos, más para él.
-Me impresionas preciosa, no pensé que estarías tan cerca- él hizo un ademan para señalar el entorno, provocando que recordara donde estaba.
-vamos salgamos de aquí - Peeta me tomo de la mano y empezó a caminar.
En el camino a mi casa nos encontramos a varias personas que dieron la bienvenida a ambos, pero en especial a mi chico, con palabras como: que bueno que estas aquí o ya se te extraña en la panadería, que por cierto acordamos ir a visitar después de que descansaran un rato, ya que Haymitch dijo que una de las recomendaciones fue que estuviera bien descansado, así que después de un viaje algo pesado lo mejor era que comiera algo y fueran a tomar una siesta.
Todos ayudamos a tener el almuerzo listo en mi casa, cuando estuvimos sentados Haymitch acaparo la conversación, diciendo que había muchos cambios en el Capitolio, decía que la gente dejaba de vestir ridículamente, los edificios seguía igual de pulcros pero si se notaba un cambio en general.
Peeta en un principio estuvo muy callado, sólo contestaba o agregaba una que otra palabra, lo que sí, a cada rato lo veía observándome, cuando se daba cuenta de que me percataba sólo sonreía. Empezó hablar un poco más cuando nos platicaron su estancia en el 4, me platico emocionado del bebe y de ver mucho mejor a Annie.
-Cierto- dijo mi chico mientras se ponía de pie - Annie te manda algo, bueno tu madre también - por un momento me puse algo tensa, ¿sería posible que mi madre me mandará más pastillas con mi novio?
-Peeta nos dijeron que les habláramos cuando llegáramos, nos olvidamos - le recrimino Haymitch.
Peeta se peleaba con una de las maletas removiendo las cosas hasta que sacó una pequeña caja y después una bolsa más grande.
-Toma esta es de Annie - Peeta paso la caja pequeña dejándome más tranquila, después de pensar que contenía aquellas pastillas.
Al abrirla encontré un extraño dispositivo electrónico, era como uno de esos radios que utilizaron los tipos del Capitolio -¿Qué es? - dije intrigada.
-Es un radio de comunicación- Paul se había acercado a mí.
-Presiona el botón a un lado- al presionarlo una imagen se proyectó en la pantalla.
-Hola Katniss -Annie apareció con el pequeño Finnick en brazos - Mira te presento a mi bebe -ella movía la mano del bebé en son de saludo -el pequeño Finnick; queremos darte la noticia de que en verano estaremos por tu distrito -el bebe empezó hacer sonidos chistosos - estamos emocionados y esperamos que tú también, puesto que Finnick quiere darte un abrazo y decirte que te volviste una persona muy importante en nuestra vida, tú y tu familia, así que por el momento recibe muchos saludos y besos de nuestra parte - Annie puso la mano de Finnick en la boca y después la separo, a modo de que el pequeño me lanzaba un beso - este dispositivo es algo parecido a una fotografía, con movimiento y sonido, puedes grabar lo que tu quieras, yo tengo otro para ir documentando el crecimiento de Finnick. Beete me lo mando hace unos meses, así que espero que te sea de utilidad y divertido, incluso para tu trabajo. Cuídense mucho y pronto nos veremos - tanto Annie como el bebe agitaron la mano para despedirse y desaparecer de la pantalla.
-Cielos- me sentía emocionada, el verla feliz con su bebe me provoco una sensación agradable - Es hermoso -
-Se parece a su papa - agrego Paul
-Y ella...- no sabía como explicarlo.
-Está mucho mejor, es una buena madre - Peeta estaba parado a mi lado frotando mi espalda.
-Es ver a otra Annie, se lleva muy bien con tu madre, confía mucho en ella y al bebe no le gusta perderla de vista - Haymitch se veía algo ansioso.
-Si, creo que lo espantamos un poco cuando lo cargamos - de repente Peeta empezó a reír - hubieran visto lo torpe que se veía Haymitch al cargarlo, estaba más nervioso que cuando lo encontré be...- de repente Peeta se silenció, la mirada de que le lanzó Haymitch era muy severa. A caso iba a decir bebiendo.
-¿Qué hay en la bolsa? -Paul hablo - bueno sé que no es mi asunto -se encogió de hombros.
-De hecho -Peeta abrió la bolsa -la señora Everdeen te manda algo a ti -le extendió un paquete.
-¿en serio? -Paul tomo el paquete y enseguida lo desenvolvió para mostrar un libro relacionado con medicina - esto...nunca creí poder tener uno de estos – él estaba muy emocionado.
-El distrito seis se está dedicando a imprimir y a pasar a dispositivos electrónicos del distrito 3 diversos libros, de todo tipo de temas, y los están empezando a distribuir a los distritos, haciendo que tengamos más información - Peeta nos explicaba - en el 4 hay una librería, puedes comprar de lo que te apetezca, incluso había uno de panadería -
-¿Por qué aquí no tenemos una? - pregunte
-Preciosa, este distrito es el más chico de todos, es de los más extensos, pero hay poca gente, así que no es prioridad -
-Más adelante, según vi en un reportaje, se buscará que todos los distritos estén equipados con lo mismo - Paul hablaba pero empezaba a sumergirse en su libro.
-Este es para ti - Peeta me pasó la bolsa completa.
-Gracias - empecé a sacar un libro de historietas, tenía una nota que decía: "Para tus clases con los niños" . Saqué otro que se titulaba "Sonríe, estas vivo", la nota decía "Este es un libro muy agradable, a Annie y a mi nos ha ayudado mucho". También venían un pantalón y un par de blusas.
-Tu madre y Effie pensaron muy parecido -Haymitch me acercaba otra bolsa, la cual tenía unas botas, otro pantalón, un suéter y una dotación similar a la anterior de cremas.
-Oh muchas gracias, en un momento les hablaré para darles las gracias y decirles que ya están aquí-
-Y... -Haymitch enfatizo más -Johanna me dio esto para ti, tengo mucha curiosidad de que es, porque reía y se le veía muy...-
-Divertida -continuo Peeta - así que te recomiendo no abrirlo ahora -me susurro.
-¿Qué le dijiste? Eso es de mala educación -Alego Haymitch -vamos chica ábrelo -
-No, si te lo dio Johanna no me voy arriesgar a que salga con sus bromas - guarde la caja con el resto de las cosas.
Haymitch insistió mucho en que lo abriera, incluso después de que Paul se fuera me dijo que ya estábamos en suma confianza, él decía que Johanna no paró de reír y le dijo que le hubiera gustado ver mi cara al abrirlo, así que él no se quería perder mi expresión, por lo que estaba muy intrigado.
-Bah, bueno entonces me voy si no lo vas abrir - Haymitch se dirigía hacia la puerta -aparte necesito descansar, fue un viaje inesperado y muy cansado -
-Descansa- dijimos mi chico y yo al mismo tiempo.
-¿No ha tomado en todo este tiempo? - yo aún veía hacia la puerta.
-No estoy del todo seguro - Peeta se levantó y empezó a recoger las cosas de la mesa - creo que un par de días lo hizo, no estoy seguro, un día Johanna y él se desaparecieron -
-Que mal - Negué con la cabeza
-Lo que si es que lo encontré besando a Effie –él sonreía como si hubiera hecho una travesura.
-¿Qué?- me sorprendió un poco.
-Si, ambos se pusieron muy nerviosos, pero más él, Effie se despidió diciéndome que tal vez vendría pronto – mi chico seguía levantando las cosas de la mesa.
-Deja eso tú, necesitas descansar - me interpuse entre Peeta y la mesa - deberías tomar una siesta para después ir a la panadería -
-Esta vez no tengo objeción - de repente Peeta me abrazo -ese viaje estuvo cansado -
-Entonces sube y descansa un rato- bese su mejilla, tenía unas ganas inmensa de besarlo en los labios, pero no sabía si él se sentiría cómodo, ya que cuando llego sólo me abrazo, no hizo nada por un beso y yo no quería presionarlo.
Peeta acomodó algunos mechones detrás de mi oreja - No sé qué fue peor - hablo muy bajo - si la crisis o estar tantos días sin ti -
Pareciera que en mi estómago hubiera algún colibrí dentro por lo que sentí cuando me dijo eso –Han sido días difíciles- murmure.
-Sí y también lo noto en ti - tomo mis mejillas -creo que bajaste de peso -
-Igual tu- yo acariciaba su mejilla -también te cortaste el pelo -
-Pero yo porque pasé por una etapa... difícil, tú no tendrías porque bajar de peso, verte demacrada -
-Si tú no estás bien, yo no estoy bien-
-Perdóname- él apoyo su frente sobre la mía -todo esto es mi culpa-
-Nadie tiene la culpa, lo importante es que estas aquí, que continuemos con nuestra vida - creo que nunca había deseado tanto sus labios y tenerlo tan cerca lo hacía peor.
-Si tienes razón, pero tu... eres mala -
-¿Yo?- intente alejarme pero me lo impidió poniendo su mano sobre mi nuca y la otra afianzando bien mi cintura
-Si tu - sonrió - no me has dado ni un sólo beso de bienvenida - ambos reímos, en mi caso fue algo así como una risa nerviosa.
Nuestros labios se unieron con fuerza, incluso con un poco desesperación, para después sentir que me derretía, que de alguna manera todo estaba volviendo a su lugar, sentir sus cálidos labios después de más de tres semanas fue glorioso, recibir su cálido aliento y sus caricias tiernas fue una sensación que aceleró mi corazón, erizándome la piel por completo. El roce de nuestras lenguas no espero más, recorriéndose una y otra vez, mientras que yo enterraba mis manos en sus recién cortados rizos, al tiempo que él me abrazaba por la cintura a modo de que me levanto del piso.
-Bonita te amo - hablo sobre mis labios.
-Yo igual, te extrañe mucho- ninguno de los dos hizo nada por separarse, al contrario nos besamos hasta que fue necesario separarnos para tranquilizarnos y tomar un respiro.
Todo mundo recibió muy bien a Peeta, cuando fuimos a la panadería al parecer se corrió la voz porque varias personas entraron para saludarlo, Alex le explico todo lo que estuvo haciendo, pasándole una lista de los suministros que se iban a necesitar comprar para poder seguir trabajando.
Ambos se vieron contentos de saludarse, incluso Caise le dio un fuerte abrazo y le dijo que mañana lo esperaban en la reunión del quemador, por lo que Fred apareció en la tarde para darle la bienvenida y también decirnos que no podíamos faltar en la reunión, él aprovecho para preguntar si Johanna no había mandado algo. Peeta le dijo que le dio algo a Haymitch pero no sabía si era para él, sólo le comento que pronto estaría por el distrito.
Sae, Lucy, Thom y Hilary llegaron con algunos platillos para cenar todos juntos, Paul y Haymitch se nos unieron más tarde, fue un momento muy agradable de convivencia, nadie menciono nada de los interrogatorios ni del episodio de Peeta, sólo se platicaron las novedades del distrito; a excepción de Sae que me dijo que al fin comía como debía de ser, fue algo incómodo porque Peeta me lanzo una mirada de reproche.
Estuvimos hasta tarde, conversando y riendo de las tonterías de Haymitch y Thom, ellos sabían muy bien como animar la velada, de vez en cuando Peeta les hacía tercera con sus comentarios; Sae fue la primera en irse porque ya era muy tarde para que Lucy anduviera deambulando, después de todo mañana había escuela.
Peeta volvió a caer rendido, al parecer la siesta no fue suficiente, pero para mí fue relajante verlo a mi lado, no importaba que la noche anterior no había dormido nada, que no descansaba desde que se había ido, pero el seguir el compás de su respiración, saber que nuevamente era mi Peeta y que después de esta terrible experiencia, estaba segura que no se alejaría de mi nuevamente, que no volvería a salir del distrito, me relajo y dejo más tranquila.
-Gracias por regresar, por estar conmigo, mi diente de león - susurre al momento que acariciaba su mejilla con la mayor delicadeza para no despertarlo.
No quería quedarme dormida, tenía miedo de que las pesadillas hicieran de las suyas y despertar a Peeta, pero el cansancio que traía arrastrando de hace semanas me estaban cobrando factura. Justo cuando estaba por caer empecé a oír que Peeta se quejaba, en el momento que me levantaba para ver que sucedía el grito.
-¡Katniss!-
-Hey, hey tranquilo - prendí la lámpara.
-¿Bonita?- Peeta me abrazo aún muy agitado - estás aquí -
-Claro, ya pasó, todo va estar bien- fue extraño ser yo quien lo tranquilizara de una pesadilla.
-¿Te desperté? - susurro sobre mi cuello al momento que tenía ahí su rostro.
-No yo...- no sabía sí decirle- estaba dormitando cuando te escuche quejarte -
-¿No puedes dormir?- él se alejó para poder verme al rostro.
-Si sólo que, desperté -
-No me mientas, se ve que no has estado durmiendo bien -
-No, porque me hacías falta- yo puse mi dedo sobre sus labios para impedir que hablara - pero ahora todo va mejor -
Al siguiente día Peeta retomo sus actividades, yo le sugerí que se tomará las cosas con calma, pero él dijo que uno de los doctores le recomendó retomar su vida, que siguiera haciendo ejercicios con el real y no real para ir clasificando mejor todo, así que puso manos a la obra.
Fuimos al quemador con el resto de los chicos, practicamos los juegos de barajas y platicamos de que el distrito se veía cada día mejor, incluso se estaba planeando quitar la valla y poner unos sensores de movimientos para activarlos durante las noches para evitar la entrada de animales salvajes; ahí varios me hicieron preguntas de que si no me daba miedo o que tan probable fuera que algún animal se acercara. El único momento desagradable fue cuando la descarada de Jill se acercó a saludar a mi Peeta, pero afortunadamente mi chico se movió rápido y me abrazo desde atrás, poniéndome entre ellos, debido a que a Jill se le vieron intensiones de acercarse a él, no se sí para darle la mano o abrazarlo, así que de esta manera solo le dio un cordial "hola". Gran parte de los chicos se dieron cuenta del momento incómodo, alguien llego a comentar que ¿qué era lo que pretendía esa chica? A lo que Fred respondió -Pues que Katniss le dé una zarandeada y más con ese carácter que se trae - el chico me guiñó un ojo.
El domingo al fin pude cumplir mi promesa con Peter e ir a comer al quemador, aunque no estuvo del todo contento por la presencia de Peeta, incluso llego el momento que ambos compitieron por mi atención, afortunadamente terminaron jugando haciendo sonidos de animales, por lo que nos hicieron reír mucho.
-Ya ves cómo es un pequeño muy tierno - le alegué a Peeta al entrar a mi casa.
-Es tierno, pero no cuando dice que eres su novia - yo sólo negué.
-Es sólo un niño -
-Pero a mí no me gusta compartir a mi novia - enfatizo la última palabra.
-Oh vamos, mejor saquemos las cosas para trabajar- habíamos decidido trabajar en el libro, porque a Peeta se le habían ocurrido algunas cosas que agregar ahora que venía de regreso.
Cuando baje con el libro, puesto que aún estaba escondido en la habitación de Prim, encontré a Peeta examinando un cable con la punta pelada.
-¿Qué haces?-
-Bonita, este cable ¿de qué es? -
-No lo sé, ¿de dónde lo sacaste?-
-Es que se me cayeron varios lápices, uno fue a dar atrás del mueble y al sacarlo me encontré con este cable, lo que me extraño es que tuviera la punta pelada -
-creo que es para conectar el teléfono, el día de la entrevista lo movieron para acá - en ese momento caí en cuenta de algo, voltee a ver al mueble y el extremo que sobresalía para conectar el teléfono ahí estaba.
-O sea que esta es su otra parte -Peeta me señalo el cable -pero ¿porque lo partieron?-
-Es que -susurre, ¿sería posible que el tipo ese fuera el culpable? ¿Qué lo hubiera hecho a propósito para que nadie se comunicara? Incluso insistió en que Sae saliera a verificar y también estaba el detalle del pestillo colocado, acaso todo lo tenía planeado para que...
-¿Qué pasa? -
-Supongo que no se dieron cuenta al momento de quitarlo y lo rompieron - sí, estaba segura que había sido ese hombre, porque Haymitch dijo que había estado marcando y nadie le contesto.
-Katniss, estas mintiendo, ¿por qué?- Peeta se había puesto serio.
-¿Qué? - no quería preocuparlo, finalmente esperaba jamás volver a ver a esa gente -No sé porque dices eso, pero no sé qué paso con ese cable- y de cierta manera no lo sabía sólo eran suposiciones.
-Presiento que no me estás diciendo todo ¿no me tienes confianza?-
-Es un cable pelado, no entiendo porque tanto alborotó -
-¿Lo cortaste tú? Porque no entiendo que pasó aquí-
-Yo no fui, te digo que seguramente fueron esos tipos- me preguntaba qué pensaría Peeta si le contara mi teoría - y claro que te tengo confianza -
-Pues eso no se nota - mi chico estaba ya muy molesto y no creía que eso fuera lo mejor para el humor.
-Es que -dude; ¿qué sería mejor? Que le restáramos importancia al asunto y se pusiera de malas o que le platicará y lo preocupara.
-Vamos bonita -él ya me estaba abrazando -dime que paso -
-Creo que uno de los tipos que vino para la entrevista lo rompió adrede -
-¿Por qué crees eso?-
Le explique lo sucedido ese día a mi chico, lo de la llamada de Haymitch fallida, mi intento por marcar, lo que dijo el hombre, incluso le dije que el hombre había subido y me había tratado de intimidar.
-Es un... cerdo des…- Peeta estaba muy enojado.
-Oye no te pongas así, no creo que sea muy bueno para-
-Es que no te das cuenta - me interrumpió - ese hombre tenía muy malas intenciones contigo, Kat debiste decirle a Saúl o al encargado de ellos- Peeta se paseaba por toda la sala.
-No le demos tanta importancia, ya se fueron, por eso no quería decirte nada - me sentía muy irritada.
-¿Qué no le demos importancia? No bonita esto es grave, cosas así hay que contarlas siempre, tenemos que comentarlo con Sam, lo más probable es que manden a alguien a tratar de tomar mi declaración, ¿qué tal y viene de nuevo? -
-Espero que no- musite
-Kat - Peeta acariciaba mi rostro - imagínate que Sae no hubiera regresado, ese hombre llevaba todas las malas intenciones, el...-Peeta apretó mucho los dientes - él quería hacerte algo, estoy seguro -
-Oye pero yo me se defender, no iba a permitir que - sólo pensar en este asunto hizo que me diera un escalofrío.
-Pero él también, ¿por qué crees que enviaron a esos hombres? Ellos están preparados para cualquier situación, si tienen que pelear lo harán, están bien entrenados-
-Pero yo también - me sentía muy molesta, en vez de estar pensando en defendernos y peleas deberíamos de estar tranquilos trabajado.
-Pues sí, eso me tranquiliza de cierta manera, pero aun así - Peeta me abrazo con fuerza. Nuevamente empezaba a oler a canela y pan, ese olor de viaje se le empezaba a quitar.
Haymitch llego más tarde, Peeta no tardo en platicarle lo que pasó con los hombres del Capitolio, se sorprendió mucho y también me regaño por no haber dicho nada, dijo que era muy importante que se hablara con Sam para que tomarán cartas en el asunto. A pesar de que Haymitch se veía sospechoso, tomando su distancia, presiento que traía sus copas encima, nos dio recomendaciones y me dijo que hablara lo antes posible, para evitar que lo volvieran a enviaran y que también ellos tomaran sus precauciones.
Les prometí que al día siguiente buscaría a Sam, si él no contestaba le dejaría un recado a Paylor para que le dijera. Me sentía un poco apenada por tanta molestia que le dábamos a la presidenta, iba a decir que a cada rato nos quejábamos.
N/A: Un par de comentarios hicieron alusión al rencuentro de Sinsajo en el capitulo anterior, les platico una cosa, lo hice sin darme cuenta, jijiji como esa parte del libro muy traumatica y desesperante para mi, creo que la bloquee, jijij, de hecho en algún momento pensé en hacer mi versión, de como sería ese rencuentro, que tal vez seria muy parecido a este. Bueno suficiente, no olviden dejar comentarios, los adoro. XD
