Capítulo VIII

Lynn intentó separarse. Sus manos se clavaron en la mano que sujetaba su cuello, pero nada más tocarla, se dio cuenta de que esas manos no eran normales. Eran garras, y la sujetaban con una fuerza increíble.

La siguió arrastrando hasta la zona más oscura. Allí, Lynn notó, como la bestia que la había apresado se pegaba a su espalda. El olor del tabaco entró en sus fosas nasales con violencia.

- Sé quién eres…. Sé lo que eres…- le dijo una voz de hombre al oído, en un susurro ronco.

- ¡Suéltame ahora mismo! .- le exigió ella en un intento de parecer fuerte, cuando en realidad, sabía que no tenía nada que hacer en un enfrentamiento contra uno de los híbridos.

La otra mano de su atacante se acercó a su cara y le quitó un mechón de su pelo rubio, que había caído encima de sus ojos.

-Así mejor….- le dijo. Empezó a acariciar su mejilla y su mentón con delicadeza, siguiendo el contorno de su cara.

De repente, al notar el roce de esa mano en su piel, Lynn sintió una descarga que recorrió todo su cuerpo, llenándola de extrañas sensaciones. No supo qué hacer. Cerró los ojos por instinto, pero estaba segura de que habían cambiado de color.

-"Tú también lo has sentido... ¿Verdad?- le preguntó él -. Jamás pensé que me ocurriría esto a mí... - ahora su voz era más suave, más cálida incluso-. … había oído hablar de ello, pero me parecía increíble. También es cierto que nunca había tenido tan cerca a una mujer de mi misma condición.

Si ellos supieran que estoy, ahora, aquí contigo, tal vez me matasen, porque en un principio, las órdenes eran llevarte de vuelta, pero desde el momento en que te toqué, sentí que no podría hacerlo… Siento que eres mía "-. Deslizó la mano libre por el brazo de Lynn hasta llegar su mano. La acarició despacio.

- Tocarte es embriagador….- ella sintió como sus labios rozaban el lóbulo de su oreja mientras hablaba.

Era algo tan…. Sus emociones eran una montaña rusa, porque, por muy extraño, que le pareciera, ella estaba sintiendo algo parecido.

Con todos sus especiales sentidos alerta, cada roce de su atacante le provocaba la misma descarga que había sentido antes, cuando le había rozado la cara, y no podía negar que era tremendamente excitante.

Creía recordar conversaciones entre Stuart y Vincent donde hablaban de cierta atracción animal que podía ocurrir entre dos bestias de distinto sexo, pero nunca podía haber imaginado que fuera algo tan intenso.

Había oído como su atacante, decía que tenía que devolverla con ellos… y eso no lo iba a consentir. Antes prefería morir.

Haciendo un esfuerzo ímprobo, intentó concentrarse en hacer desaparecer las sensaciones que acababa de tener y buscar la forma de escapar, antes de que no pudiese o no quisiese hacerlo.

Pensó en los consejos que le habían dado, y se concentró en su furia, en su deseo de no volver a dejar que nadie la encerrara, en el dolor que había sufrido, en la angustia de la soledad, y la bestia salió. Sus ojos azules se volvieron ambarinos, sus rasgos faciales apenas cambiaron, pero su fuerza y agilidad se multiplicaron por 10…. Clavó las garras en la muñeca de su captor que estaba desprevenido, oliéndole el pelo y cuando él la soltó sorprendido, ella echó a correr todo lo deprisa que podía.

Pero no llegó muy lejos, apenas unos segundos más tarde, un fuerte empujón, la tiro al suelo.

Cayó de bruces, pero él le dio la vuelta, antes de ponerse encima de ella y sujetarle las brazos al suelo.

Lynn no pudo evitar maldecir. ¡Demonios! Por mucho que lo intentase era mucho más fuerte y veloz que ella. Solo le quedaba una opción, llamar la atención.

-¡Socorro! .- gritó desesperada. Automáticamente notó como le tapaba boca. Dejó de forcejear y entonces pudo ver con detenimiento, a la luz de las pocas farolas del parque, quien era el hombre que la tenía atrapada.

La sorpresa fue tal, que casi se quedo sin respiración…. ¿Cómo podía ser posible? Él se dio cuenta de que lo había reconocido.

- Si soy yo…. Lo siento.- le dijo con lo que parecía sincera tristeza-. … pero no he podido evitarlo. No podía dejar de pensar en ti….- se acercó mucho a ella -. Ahora voy a levantarme y te llevaré a un lugar donde nadie, ni tan siquiera ellos, podrán encontrarte… Te prometo que nunca te haré daño y no dejaré que te lo hagan -. Apretó un punto en el cuello de ella y ésta se desmayó.

Pero antes de que quedase sin conocimiento, al mirarla a los ojos, se dio cuenta de que ella estaba mirando a un punto detrás de él, con los ojos muy abiertos.

Se giró despacio y se encontró cara a cara con algo que no podía ser real y que le observaba con unos ojos azules, llenos de odio.

Se levantó deprisa dejando a Lynn en el suelo. No podía ser cierto.

Delante de él, un ser fantástico, mas animal que hombre, mas alto que él y tapado con una enorme capa negra, lo miraba como su fuese escoria. Pensó que podía ser otra bestia que estuviera con Stuart, pero enseguida se dio cuenta, de que eso era imposible.

-No puede haber nada más cruel que un hombre que maltrata a una mujer… ¡Lárgate de aquí! .- le dijo el recién llegado con una voz penetrante y amenazadora.

Se fijó con detenimiento en él. ¿Que era aquello? No sentía lo que sus hermanos le provocaban cuando estaban cerca, ni lo que sentía, cuando encontraba a los híbridos antiguos o a Stuart. ¿ Qué clase de bestia era esa?

Este ser era algo inconcebible.

Una parte de él, pensó que lo más sensato sería huir, pero al ver a Lynn tirada en el suelo, no puedo pensar en huir sin ella.

Se transformó al completo, dispuesto a atacar, pero su oponente, se agachó y un poderoso rugido salió de su garganta.

Al verlo y oírlo, se dio cuenta de que no podía enfrentarse a él sin saber lo que era; no podía correr riesgos… Tenía que dejarla, pero nunca dejaría de buscarla. Estaban unidos, eso era un hecho. La encontraría y esta vez, nada ni nadie la iba a separar de él y cuando lo hiciese, buscaría y mataría a ese ser que le había hecho dejarla.

En un abrir de ojos desapareció de la vista de Vincent. Éste miró a la joven rubia que estaba en el suelo, desmayada, y sin poder evitarlo, pensó en Cathy,cuando la encontró, después de que la secuestrasen y la marcasen… Acababan de cumplirse 25 años de aquel día, en que su vida cambio por completo.

Acaba de salir de los tuneles a dar una vuelta, con la idea de encontrar a los amigos perdidos, y los vio enseguida; una mujer intentando defenderse de un agresor.

Habría ido igual a intentar salvarla, pero cuando vio sus ojos en la oscuridad, supo quién era, y la necesidad de hacerlo se hizo mas acuciante.

No le importó que pudieran verlo, eso era secundario. Tenía que salvarla.

Solo había una mujer en la ciudad, que pudiera sufrir ese cambio y por alguna razón, el destino la había puesto en su camino antes de que Catherine la llevase hasta él.

Siguió mirándola fijamente. Parecía tan frágil, tan poca cosa en manos de ese…. no sabía cómo llamarlo.

Comprobó que no había nadie cerca de ellos, se agachó, la cogió en brazos y echó a andar para llevarla a su mundo. Allí estaría segura.


- ¡Alto Policía de Nueva York!...- Tess, iba a decir algo más pero dejó de hablar en cuanto reconoció a la persona que estaba delante de ella-. ¿Henry?

Alguien más salió de las sombras llevando también una pistola. Estaba apuntando con ella al suelo agarrándola con ambas manos.

- ¡Por Dios Tess! ¿Qué haces aquí? …. .- era una voz de mujer y enseguida supo quién era aun antes de llegar a verla bien.

- ¿Jo?- respiró hondo y bajó su arma-. ¡Qué susto me habéis dado!….

- Y tú a nosotros…. Vuelvo a repetir, ¿qué haces aquí? .- se veía que estaba visiblemente molesta. Metió la pistola en la cartuchera y llegó hasta ella. Henry se acercó despacio llevando la linterna.

- Creo que la detective está aquí por las mismas razones que nosotros… ¿o me equivoco?.- le preguntó él, con esa peculiar forma de hablar que lo caracterizaba.

Ella negó con la cabeza

- Merecemos una explicación, Tess.- le dijo Jo, que seguía estando enfadada-. ¿Sabes algo que nosotros no sabemos?

Ahora Tess asintió.

- Si, unas cuantas cosas… pero….

No pudo terminar de hablar. Delante de ellos en el túnel donde Tess había visto ese especie de cubículo, algo se movía, despacio, como si estuviera arrastrándose. Los tres se quedaron quietos pegados a la pared. Henry apagó automáticamente su linterna. Oían como cada vez estaba más cerca y en ese momento, Tess se dio cuenta de su error. Gabe tenia los poderes de la bestia, poderes en grado sumo, donde la bestia, ella estaba segura, controlaba la situación.

Y ya sabía que estaban ahí.

-Tenemos que salir de aquí….- les susurró. No estaban preparados para acabar con él… Era más rápido… no tendrían tiempo de disparar…

- No….- negó Jo-. Se asomó ligeramente por el recodo, pero no vio a nadie. La oscuridad era tan densa sin la luz de las linternas que no podían ver nada. Se mantuvo así unos segundos y ya iba a apartarse, cuando unos puntos amarillos aparecieron suspendidos en medio de la oscuridad.

Volvió corriendo hacia Jo y Henry* para decírselo.

- ¡Le he dado!.

- ¡Maldición! .- gritó asustada-.¿qué demonio es eso?... Se dio cuenta entonces de que Tess tenía razón, tenían que salir de ahí.

Pero ya era demasiado tarde.

Algo llegó hasta ellos a toda velocidad. Jo se apartó y Tess levantó su arma en el momento que vio los ojos de Gabe llegar hasta allí, disparo tres veces seguidas, esperando darle en la cabeza. Notaron como algo caía al suelo. Tess encendió su linterna esperando ver a Gabe desangrándose, pero no fue eso lo que vio.

En el suelo infecto de la alcantarilla, Henry se agarraba el cuello con desesperación. Nada más verlo Jo fue hacia él.

- ¡NO… HENRY, NOOOO! .- se agachó y colocó sus manos en encima de las de él y enseguida se llenaron de sangre.

Tess supo al instante, lo que había pasado. Gabe lo había alcanzado.

Cogió su teléfono para llamar a una ambulancia. Esperaba que le contestasen, cuando se fijó en unas manchas, de lo que podía ser sangre en el suelo. Se agachó y las tocó. Era sangre.

- ¡Está herido!. - les dijo, emocionada, yendo hacia ellos.

Al ver a Henry dejó de hablar.

Vio como él la miraba a ella, con los ojos abiertos de par en par, mientras Jo le decía que no había nada que pudieran hacer para evitarlo…

En ese momento, la operadora le preguntó que quería, pero no le pudo contestar porque el teléfono se cayó de su mano, haciéndose añicos al llegar al suelo del túnel.

Acababa de ver, estupefacta, como Henry desaparecía ante sus ojos.


2 horas antes… En el mismo momento en que Aaron entraba en la comisaria….

Los empleados de las cocinas del Hotel no podían dejar de mirar, a los dos hombres vestidos de negro y con sendos abrigos largos, que pasaron por sus dependencias, a la hora en que preparaban las cenas.

Pasaron con paso decidido y sin saludar. No había duda que sabían a la perfección hacia donde iban.

Erik McDonald y Gerald Agnew salieron por la puerta de atrás del Hotel esquivando a los agentes del servicio exterior, que se encargaban de su seguridad. Se subieron los cuellos de sus abrigos y cogieron un taxi.

- A la terminal Marítima de Brooklyn..- le indicó Gerald al taxista.

Éste silbó extrañado.

- Un poco tarde para ir por ahí, ¿no cree?….

- Conduzca…. .- le ordenó Eric.

El taxista se encogió de hombros.

- Como deseen… Ustedes mandan…

Treinta minutos más tarde habían llegado. Una vez que salieron del coche el taxista salió acelerando de allí.

Se limitaron a permanecer parados en la entrada. A los pocos segundos, una figura embutida en un grueso jersey azul marino con capucha, pantalones impermeables y gruesos guantes, fue perfilándose en la distancia, dirigiéndose hacia ellos.

Cuando llegó a su altura, se saludaron efusivamente.

- Ya era hora… - dijo el recién llegado-. No me hacía gracia pasar más tiempo aquí...

Gerald lo cogió de los hombres. Era un escocés grande y pelirrojo, con barba poblada y curiosamente rubia, que tenía pinta de haberse alimentado de Haggis toda la vida, eso sí, no había un gramo de grasa en su cuerpo. Era todo musculo.

- No podíamos arriesgarnos… Hemos salido por la puerta de las cocinas y no parece que nos hayan seguido….

Angus Morison asintió. Con su metro 1,85 casi parecía pequeño al lado de Gerald, pero solo lo parecía. Se quitó la capucha y se arregló como pudo su rizado pelo negro. Sus ojos verdes a pesar de la oscuridad de la noche brillaban de ansiedad, al saber que empezaba ya, su verdadera misión.

Erik se acercó a los dos.

- Era necesario que vinieses en el barco y que te escondieses en él… Ellos todavía creen que estás en Londres, por lo que sabemos nuestra salida de la isla ha saltado todas las alarmas. Pretenden cazarnos igual que pretenden cazar a Cat cuando sea el momento. Somos un filón para ellos.

Angus se subió la cremallera del cuello de su jersey, se quitó los guantes y los metió en uno de los bolsillos traseros de sus pantalones.

- He investigado un poco estos días.- empezó a contarles - . El hotel donde os hospedáis está vigilado por dos híbridos grandes y fuertes… No los he podido detectar a la antigua usanza, como ya sabéis, pero son inconfundibles… Se nota a la legua lo que son si sabes lo que estás buscando… .- les dijo mientras empezaban a andar hacia el puente -. Intenté seguir a uno de ellos cuando se relevaron pero me fue imposible… Los perdí entre el gentío de la 5º avenida… pero hace unas horas, antes de volver aquí, vi a alguien que se acercaba a uno de ellos, un tipo extraño delgado y estrecho con cara de comadreja. Daba la impresión de que se habían sentado en el mismo banco mirando al hotel por casualidad, pero a pesar de que apenas se notaba, estaban hablando y pudo oír parte de la conversación. No podían notarme con claridad, porque estaban centrados en vosotros.

Eric pensó durante unos instantes… ¿cara de comadreja?... Lo conocía….

- Sé quien es.- les dijo él asintiendo-. … Posiblemente después de la muerte de Morgan, el que está ahora al mando de los híbridos, aquí en Nueva York sea él…. Stuart nos dio una descripción detalla y creo que utilizó las mismas palabras para describirlo….- volvió otra vez al tema que les ocupaba-. ¿Qué es lo que oíste?

Angus los miró unos segundos.

- Esta noche van a estar siguiendo a Cat y a Vincent, entre otros… a parte de no quitar la vigilancia del hotel… seguro que ya saben que os habéis ido….

Gerald cruzó los brazos a la altura de su pecho.

- ¿Intenciones?- le preguntó.

- No dijo nada más… solo que la partida empezaba, porque ya estaban todas las piezas en el tablero…

Erik después de oír esto, se puso sus guantes.

- En ese caso, habrá que empezar a cuidar de nuestro rey y de nuestra reina….- miró a Angus-. ¿Algún nombre más?..

Este parecía hacerse de rogar.

Erik movió la cabeza., disgustado.

- ¿A quién más van a vigilar? - repitió la pregunta remarcando las palabras….

Angus se lo dijo.

- A todos aquellos que tengan alguna relación con ellos…. Sobre todo a Rebecca y a Stuart. La comadreja puso mucho énfasis en ello.

Erik apretó los puños con fuerza.

- Caballeros, tenemos cosas que hacer esta noche…. Tenemos que encontrarlos y mantenerlos a salvo… Vincent, Cat, Rebecca y Stuart son nuestra única prioridad…


Vincent no podía verlo o verlos, pero sabia seguro que en las sombras alguien lo estaba vigilando.

Entraron dentro y le ordenó a su cuñada que cerrara con llave la puerta, y a su sobrino que hiciera lo mismo con la puerta de la cocina. No serviría de nada, pero por lo menos les daría sensación de seguridad.

¿Cómo había podido ser tan idiota?…. Les había llevado hasta su familia… Su deseo de afrontar todo esto, no le había dejado pensar con claridad y había olvidado lo más importante: proteger lo que quieres y dejarlo al margen….

Eso se había repetido una y mil veces, cuando volvió de Afganistán, y la tentación de aparecer en la puerta de su casa se hacía insoportable… Entonces lo había hecho, pero ahora hay cedido al deseo de tener otra vez a su familia cerca y podía costarles muy caro.. …. ¡Imbécil!

Apagó las luces del salón y se quedó en la ventana, oculto tras la persiana de lamas de madera. Abrió con cuidado dos de esas lamas y miró al exterior…. Todo parecía estar tranquilo. Las farolas de la calle, la iluminaban equidistantemente.

De repente, vio una sombra que llegaba al porche de la casa. No podía distinguir quién era, pero se movía como un felino esperando a cazar. Lo único que Vincent no podía entender era que sentía una presencia, y esos híbridos eran indetectables, ¿qué demonios estaba sintiendo entonces?

La bestia llegó a hasta la puerta de la casa, golpeándola con fuerza. Vincent se volvió y vio el rostro de Emily y de Aaron. Estaban asustados, y posiblemente, su expresión no ayudaba. Sabía que si entraba en la casa, no sería rival para él.

De repente, oyó un sonido agudo, como un silbido y miró por la ventana, a tiempo de ver como el hibrido, se movía por el porche hacia la calle y dirigía su mirada hacia el tejado de enfrente…. Vincent miró hacia allí.

Una figura se recortó en la oscuridad de la noche. Llevaba un abrigo largo que se movía al ritmo del repentino aire, que se acaba de levantar. La tormenta estaba empezando. Un rayo cruzó el cielo y pudo ver unos ojos rojos que lo miraban fijamente… El hibrido volvió la vista hacia Vincent y éste, pudo ver sus facciones deformadas y sus colmillos, mientras abría la boca con visible enfado.

Sin hacer nada mas, de un portentoso salto, se encaramó a otro tejado y echó a correr por él, hasta que desapareció de su vista.

Vincent volvió a concentrarse en la otra figura, la cual permanecía en pie en el tejado de enfrente. No pudo distinguir nada de ella. A los pocos segundos cuando otro rayo cruzó el cielo, y la imponente figura había desaparecido, pero la sensación de sentirse vigilado permaneció….

Vincent pensó con detenimiento en lo que acababa de ver… ¿Ojos rojos? ¿Cómo era posible?.. . Desconcertado se dio la vuelta para encontrarse con Aaron y Emily que lo miraban inquietos e impacientes esperando que les contase que estaba pasando.

Agachó la cabeza, respiró hondo y tomó una decisión, rezando para que fueran capaces de entenderle.

- ¿La pequeña Claudia? .- les preguntó. Tenía que saber si estaba en la casa.

Emily le contestó.

- Tiene 15 años, ya no es tan pequeña… Se quedaba en casa de unas amigas a pasar la noche.

Vincent asintió. Mejor así.

Aaron no pudo soportarlo más y fue hacia él, con paso enérgico.

- ¿Qué está pasando?... Catherine me ha dicho que tú tienes que contárnoslo… ¿tiene que ver con lo que acaba de pasar?… ¿quién hay ahí fuera? .-le preguntó de tirón sin respirar-…. ¿Por qué tus ojos..?

Vincent asintió enérgicamente y cogió a su sobrino por el hombros.

- Os merecéis saberlo todo y eso es lo que voy a hacer, aunque luego no pueda volver a poner un pie en esta casa...- dijo con tristeza-. … pero antes voy a llamar a Catherine, tengo que decirle algo.

Emily y Aaron asintieron y se sentaron en cómodo sofá de tres plazas tapizado en color rojo ingles que había en la habitación.

Vincent salió del salón y una vez que estuvo en la entrada marcó el número del teléfono de Cat. Después de saber que le estaban siguiendo estaba preocupado por ella. Pudo oir mientras esperaba a que ella cogiera el teléfono, como Aaron le contaba a su madre que Catherine era ahora la mujer de su tío y por qué había ido a hablar con ella.

La pilló saliendo del Baker en el coche de Jt. Cat estaba contándole a su amigo, todos los detalles del ataque de unos días atrás, cuando el teléfono sonó.

- Vincent ¿Cómo ha ido?

Oyó como él cogía aire con fuerza.

- Bien, por ahora… pero Cat, escucha con atención. Me han seguido hasta aquí…

-¿Qué dices?

- Si, me han seguido. Eran dos…

- Pero, ¿os han atacado?.

- No... Se han limitado a observar… sobre todo uno. Tenía los ojos rojos, como Stuart…- cambio de tema al ver como Emily y Aaron lo miraban mientras hablaba por teléfono. Su expresión decía muy a las claras que no entendían nada -. Cat, voy a contarles todo, si esas malditas bestias me han seguido, ellos pueden estar en peligro. Debería irme, pero no puedo hacerlo sin que lo sepan, y no se te ocurra aparecer por aquí, por ahora parece que se han ido….- le mintió, porque todavía podía sentir algo, pero no quería que ella se preocupase más de lo necesario.

Vincent esperó a que ella dijese algo pero no lo hizo.

- ¿Cat?... .- le apremió.

- No te arriesgues demasiado….- dijo ella preocupada. Estuvo pensando contarle que ella también había sentido que la seguían, pero cambio de opinión. Quería que siguiese con su familia. Tenían que arreglar las cosas.

- No lo haré, te lo prometo…Cruza los dedos… Ojalá se lo tomen bien. Estar aquí es….- miró a su alrededor y multitud de recuerdos que creía olvidados volvieron a su mente-. Es mi casa Cat…

- Lo sé cariño…lo sé… Recuerda que te esperaré despierta.

- Gracias…. Te quiero…

- Y yo a ti…

Colgó y fue hacia donde su cuñada y su sobrino, le estaban esperando.


Rebecca se quedó parada sin saber cómo reaccionar.

La bestia que tenía enfrente la miró, a través de unos terribles ojos rojos y entró a paso decidido dentro de la casa.

La cogió, fuertemente de la cintura y la llevó al salón. Lentamente fue cambiando de forma hasta convertirse en el hombre más grande y fuerte que ella jamás había visto.

Stuart entró después y cerró la puerta.

- Creo que se han ido... he visto como saltaban hacia el parque y luego al rio.

Rebecca solo podía recordar esos ojos rojos que acababa de ver.

- No puede ser…. No puede ser….Eres uno de ellos….

El recién llegado se limitó a sonreír.

- La recuerdo vagamente de aquellos días en la isla….- le dijo-. La mujer que consiguió domesticar a Duncan MacNicol… Encantado de volver a verla… .- se acercó le cogió con delicadeza la mano y se la besó, sin dejar de mirarla a los ojos-. No han pasado por usted los años...- le dijo con galantería.

Stuart se apresuró a apartarlo de ella.

- Rebecca permíteme que te presente a Gerald Agnew … El y otros como él, tomaron la decisión de quedarse allí, cuando nos vinieron a ofrecer salir de la isla y ver el mundo….- miró al suelo apesadumbrado-. Siempre fuisteis más listos que yo…

- No, simplemente estabas enamorado… .- le dijo mirando a Rebecca y luego a él otra vez.

La escena que hacía apenas una hora, evocó, mientras escribía, surgió de nuevo en la mente de Rebecca. Aquellos chiquillos jugando a caballeros con espadas de madera…. Era increíble pensar, que uno de ellos, estaba delante de ella ahora, convertido en un inmenso hombre y bestia de incognoscible edad, y otro, a su lado.

Ella lo miró de arriba abajo.

- O sea, que os habéis atrevido a salir de allí…

Gerald asintió.

- Era necesario…. Stuart nos lleva informando de todo lo que ocurre desde que entró en razón…. .- Rebecca notó como una nube negra pasaba por los ojos de los dos hombres -. … fue una suerte que los Reynolds aparecieran en su vida….- cogió a su viejo amigo del cuello y lo abrazó-. Pero te juro que siempre pensé que serias más guapo que yo cuando fuéramos viejos, pero estaba equivocado, yo soy mucho más guapo que tú….

Stuart lo abrazó a su vez ligeramente emocionado. Llevaban más de un siglo sin verse…

- Pero, ¿qué demonios haces aquí?, pensé que Erik había dicho que nos veríamos todos en la inauguración del consulado… .- le dijo Stuart preocupado, separándose de él y acercándose a Rebecca, que escuchaba la conversación muy atentamente -. Y ¿qué hacían esos malditos híbridos dejándose ver?…. No suelen mostrarse tan abiertamente.

Gerald cogió aire y empezó a contarles a grandes rasgos lo que había ocurrido.

- Salimos tres de nosotros de Skye y enseguida nos dimos cuenta de que estábamos siendo vigilados en todo momento…. Los Reynolds de Londres, contactaron con nosotros y nos ayudaron a hacerles creer que solo dos íbamos a ir a Nueva York. Angus hizo su viaje en un barco mercante que salió de Southampton, tres días antes que nosotros… El se ha encargó de vigilar aquí en NY a aquellos que nos vigilan a nosotros y ha averiguado, que ahora que estamos aquí, creen poder cazarnos, mientras se dedican a lo que más les preocupa: acabar con los Reynolds de una vez por todas, y con Vincent…. A Catherine la quieran con anhelo y mucho mas a sus hijos… .- quitó la mirada de Stuart y la dejó en Rebecca-. Y a ti también te quieren…. Por lo que veo, lo que dijo Stuart es cierto, han encontrado el elixir de la eterna juventud.

- Si, pero solo funciona conmigo…

Gerald observó su cuerpo menudo y delgado, y vio la determinación en su rostro. A diferencia de lo demás, eso sí era enorme. Duncan había elegido bien y Stuart, también… Rebecca Reynolds era especial.

Siguió contándoles como había llegado hasta allí.

- En la conversación que oyó esta tarde Angus a los que vigilaban nuestro hotel, se habló de que ahora que todas las piezas estaban en el tablero y que era hora de empezar a jugar…. Para hacerlo, lo primero era seguir a todo el que estuviera relacionado con Vincent y Catherine, y como comprenderéis no hemos podido permanecer escondidos mucho mas.

Rebecca se asustó.

- ¿Alguien está con Cat? .- Tenia terror a que les pasara algo a los niños.

El asintió.

- Angus esta con ella y antes de que lo preguntes, Erik esta con Vincent… estaba deseando echar un vistazo al discípulo aventajado de Stuart.- lo miró. Este frunció el ceño.

- ¿Y a Tess, a Jt, a Bob y los demás ?.. También los van a vigilar?…

Gerald asintió otra vez.

- Si… pero solo somos tres y tenemos prioridades.- le aclaró muy serio. Se notaba que en eso no había discusión posible.

Stuart se dirigió rápido hacia la puerta.

- ¡Gerald! Puede que tengas prioridades, pero todas esas personas lo son para mí….- cogió a Rebecca de la mano-. Tenemos que ir a avisar a Bob y a Mark… Abrió la puerta, Rebecca salió y él, se quedo esperando.

- Gerald, creo que deberías venir con nosotros… como han dicho los malos, las piezas están encima de la mesa. Tenemos que informar a las nuestras..

El berseker no tenía muy claro lo que debía de hacer… pero viendo que la premisa de Stuart era cierta, se subió el cuello de su abrigo y salió de la casa. Stuart movió la cabeza, francamente molesto, salió, siguiéndolo, y cerró la puerta detrás de él.


Vincent se fue paseando por el salón de su antigua casa, viendo las innumerables fotos y cuadros de pequeño formato de su madre, que poblaban las paredes, mientras Emily preparaba café. Aaron había subido a su habitación, la antigua habitación de su padre, para coger algo.

- Es agradable poder volver a estar aquí…Gracias por conservar todo eso…- volvió a mirar la pared del salón-. Esas fotos son la vida de mi familia y los cuadros de mamá… aún recuerdo ver como los pintaba.

Emily asintió y le dio una taza.

- Por eso lo guarde todo…..- le dijo -. No fui capaz de tirar nada…. Solo le di algo a Jt cuando tu madre murió. No dejaba de ser un Keller mas….

Vincent sonrió.

- Si… puede que tenga más fotos con nuestra familia que con la suya…

Se sentaron a una mesa grande de caoba que había en el centro del salón, cerca de la cocina.

- ¿Sus padres siguen en Boston? .-preguntó ella interesada.

- Sí… hace poco estuvo Jt a verlos. Por lo que parece su padre está algo delicado de salud.

Emily movió la cabeza, triste, mirando a Vincent.

- ¡Como pudo engañarnos así!... Él lo sabía todo…

Vincent asintió. Dejó la taza encima de la mesa.

- No se lo tengas en cuenta…. Me salvó la vida; cuando volví de allí era otro hombre…tuve que huir, por eso me dieron por muerto... me perseguían para cazarme y no podía permitir que os hiciesen daño… todo lo que el hizo fue porque yo se lo pedí… su vida quedo en suspenso durante más de 10 años por mi culpa….

- Pero tus padres murieron pensando que habías muerto..

-Si, lo sé….- se recostó en el respaldo de la silla-…. Papá murió de un infarto, no pudo soportar el perdernos a todos…

Emily le cogió la mano y se la apretó.

- Vincent… no te eches la culpa por eso, después del accidente en el incendio de aquella torre, su corazón ya no era tan fuerte, podía fallar en cualquier momento.

El asintió.

- Si, pero todo esto no ayudó…..- se pasó la lengua por los labios-. Sabes… estuve con mamá poco antes de que muriese…

Emily se llevo la mano a la boca.

- ¿Qué?

Vincent asintió.

- Jt me llevó y pude entrar en la habitación sin que nadie me viese…. El bueno de mi amigo….- dijo llegando a emocionarse -. …te engañó para que salieras a tomar el aire unos minutos y entonces pude hacerlo…

Emily sonrió con los ojos llenos de lágrimas.

- Lo voy a matar en cuanto lo vea… pero te juro, que me alegro mucho de que lo hiciera..,. ¿te reconoció?

- Si… me senté en la cama y coloqué su cabeza en mi regazo, mientras ella me agarraba fuerte de la mano… pensaba que su hijo había venido a buscarla para llevar la con él, con mis hermanos y mi padre… y estaba feliz. Se durmió con una sonrisa en la boca..… y me fui…. Al día siguiente Jt me dijo que había muerto.

Emily rompió a llorar, con dificultades sacó del bolsillo de sus pantalones un pañuelo de hilo. Se limpio los ojos, se levantó y abrazó a Vincent.

- Da igual lo que haya pasado… jamás podría no perdonarte… y me alegro muchísimo de que hayas encontrado a alguien… te lo mereces…

Oyeron entonces que Aaron bajaba las escaleras. Emily retiró rápidamente las lágrimas de su cara y volvió a sentarse.

Lo vieron llegar hasta la mesa a la que estaban sentados. Dejó una carpeta delante de Vincent.

- Esto es lo que hemos ido guardando sobre ti….

Vincent la abrió. Dentro había un montón de recortes de periódicos, sobre su vuelta a la vida y luego sobre su implicación en el asesinato de Windsor y su posterior exoneración.

- Nunca creímos que pudieras haber hecho algo así….- le dijo Emily cogiéndole del brazo.

Vincent carraspeó.

- En eso te equivocas, sí que lo hice…

Su cuñada y su sobrino, se quedaron parados mirándolo fijamente sin saber que decir. El siguió hablando.

- Las cosas no son lo que parecen… aunque os pueda parecer increíble, fue casi en defensa propia…

- ¡Vincent! .- exclamó asombrada Emily, sin poder entender como había sido capaz.

- Digo casi, porque entonces estaba bajo una extraña influencia y mis actos estaban descontrolados, pero os juro que lo hice para defenderme y para proteger a Cat y a Jt….- les dijo, ya decidido a contarles todo, para bien o para mal. Hizo una pequeña pausa para ordenar un poco los hechos y siguió hablando.

- Bueno, empecemos…..- los miró primero a uno y luego al otro deseando que lo entendieran-. En el tiempo que pasé en el ejercito me sometieron a un experimento, para el que fui declarado apto...- no dijo nada, de que Jt, había sido quien había escrito su nombre en el programa, en definitiva, él solo lo hizo porque no quería perderlo. Nunca tuvo la culpa de que lo engañasen -. Ese experimento consistía en convertirnos en mejores soldados, pero su esencia era la mutación de nuestro ADN y eso nos provocó graves efectos secundarios… Mi ADN se alteró de tal modo, que en momentos de intenso miedo o presión, yo cambiaba y me convertía en un monstruo…. en una bestia sin conciencia, capaz de matar y destruir…


Jt aparcó el coche en la puerta de casa de los Reynolds. Se quedó quieto observando los limpiaparabrisas haciendo su trabajo. Un poco antes de salir del Baker, una tormenta se había desatado sobre la ciudad, y el agua caía con fuerza.

- Sé que quieres que hagamos las paces, pero no es tan sencillo…. Independientemente de que él esté ahora, contándole todo a Emily y a Aaron, ¿cómo crees que me deja eso a mí?… Sabrán que yo les estuve mintiendo a la cara muchos años... .- respiró con fuerza.

- Lo entenderán…

- ¿Y si no lo hacen?... ¿Te has planteado cómo puede afectar esto a Vincent si eso ocurre?... Es una jugada muy arriesgada.

Cat abrió la puerta, pero no salió. Mantuvo la vista hacia el frente. A pocos metros de allí estaba la casa que ahora ocupaba Rebecca. Su casa… tal vez, algún día pudieses volver.. Ojalá.

Volvió a hablar con Jt, quería dejar una cosa clara.

- Puede que sea arriesgada, pero es la que tenía que haber tomado en cuanto su situación cambio, no entiendo cómo podía pensar que ellos mirarían para otro lado, sabiendo que estaba vivo. Es más…- miró con determinación a Jt -. … a mi modo de ver, Aaron ha tardado mucho en aparecer.

Jt apoyó las manos en el volante, resoplando. Cat lo notó muy, muy nervioso.

Durante la ecografía, y después, cuando hablaban sobre el sexo de los niños, y sobre las repercusiones que podía tener, el saber fehacientemente cual era su ADN, no había parado de mirar su móvil y maldecir.

En un momento determinado, Cat pudo ver un destello amarillo en los ojos de Evan. Se estaba enfadando seriamente con su amigo.

Se levantó de la mesa donde estaba empezando con las muestras de los bebes, y se dirigió a Cat, que permanecía tumbada en la camilla, reposando un momento, después de haberle echó la punción.

- Será mejor que Jt te lleve a casa….- se dio la vuelta y lo miró. Éste también se giró sorprendido -. Si, lo mejor será que la lleves, y de paso te vas a casa y te tomas un merecido descanso….- su expresión fue cambiando ligeramente a cada segundo que pasaba y su voz se hizo mucho mas gutural y profunda-… mejor todavía, te quedas allí un par de días… Heather y yo podemos encargarnos de todo..

Jt visiblemente molesto fue hacia él.

- No creo que debas ser tú quien me diga si debo descansar o no…

Evan se separó ligeramente. Cat se dio cuenta de que no era porque le tuviese miedo a Jt, si no a su propia reacción, si la discusión iba a más.

- Desde que has llegado estás insoportable. Ya llevas varios días desquiciado...- se sentó en una de las mesas pegadas a la pared y lo miró con pena -. Fijate, estas demacrado, cada día mas delgado y tu genio, es casi peor que, el de Vincent en un mal día…

Cat sonrió. Se dio cuenta de que por mucho que le hubiesen hecho a Evan, siempre seria Evan.

Jt negaba con la cabeza, mientras el ex forense del policía de NY, seguía hablando. - … ¿Qué demonios te pasa?... Antes, jamás te habrías puesto así porque te llamase para atender a un paciente… .- se encogió de hombros-. Jt, esto es de los dos, lo hemos puesto en marcha los dos, y en estos casos tan complejos, te necesito… y el paciente también…

Jt se limitó a observarlo sin decir nada. Cat se levantó de la camilla y lo cogió del brazo.

- Me parece que va ser necesario que alguien me lleve y este conmigo…-Jt la miró. Ella siguió hablando-. Voy a casa de mi padre primero, tiene que decirme algo urgente… y creo que será mejor tener un medico cerca por si acaso…

Su amigo no dijo nada en un principio.

- Por favor… .- le suplicó Cat.

A regañadientes asintió. Fue a buscar su mochila y las llaves del coche.

Cat se despidió de Evan, haciéndole prometer que la llamaría en cuanto supiera el resultado de las pruebas de ADN.

- Habla con tu padre de cosas civilizadas, aunque sé que eso es imposible….- le pidió él sonriendo -… y luego, vete a casa a descansar y deja que tu marido te cuide.

Ella había asentido mientras salía de la sala en compañía de Jt.

Durante el trayecto, Cat le había aclarado lo que había pasado el día que mataron al hibrido, y le dijo, también, que Aaron Keller había vuelto a aparecer.

Desde entonces el coche se había convertido en un campo de batalla.

Ahora viéndolo apoyado en el volante, Cat se dio cuenta de que a Jt, le pasaba algo que desde luego no les había contado. Evan tenía razón. Estaba demacrado, cansado, y Cat podía notar a la velocidad que iba su corazón.

- Jt, ¿quieres contarme algo?... no entiendo que te está pasando…

El negó con la cabeza. No la miró.

- No te preocupes, vosotros tenían vuestras guerras… mucho más importantes que las mías...

- No… todos estamos en la misma guerra y desde luego, lo que te preocupa a ti, nos preocupa a nosotros…. ¿Es por Tess?...

El la miró sabiendo que no podía decirle, que el localizador de Tess, había desaparecido de su móvil… No podía decirle que la había perdido y que no sabía lo que le podía haber pasado…. ¿Cómo decírselo con lo que ella misma llevaba? y menos todavía hoy…. Podía ser muy peligroso…

- ¡Déjalo Cat!, no tiene importancia….- le dijo suspirando.

- Jt….- ella le acarició el hombro, pero, en ese momento, oyó algo y volvió a sentir una presencia cerca de ellos.

-Tengo una sensación similar a la que tuve, cuando notaba que alguien me estaba vigilando… ¡Tenemos que salir del coche y llegar a la casa!…- y rogar para que Stuart este ahí, pensó.

Sacó su arma y se mantuvo alerta.

Jt también sacó un pequeño revolver.

- ¿Qué demonios haces tú con eso?... .- le preguntó ella sorprendida.

- Nunca se sabe con lo que te puedes encontrar…

Salieron del coche, sin importarles la lluvia y cruzaron el jardín delantero, dirigiéndose hacia la puerta.

Mantuvieron sus armas levantadas en todo momento. Cat estaba realmente asustada al pensar que él que la había estado siguiendo antes, seguía haciéndolo y había llegado hasta la misma casa de su padre. No pudo evitar pensar en Vincent y los híbridos que habían ido a por él.. Solo una cosa no encajaba... ¿Ojos rojos? Solo Stuart tenía los ojos rojos cuando se transformaba.

Estaba pensando esto y vigilando la espalda de Jt, cuando vio que la puerta de la casa se abría y Mark aparecía en el umbral.

- ¡Mark! Creo que alguien nos está siguiendo…

- No te preocupes Cat, baja el arma….- le dijo tranquilo. Jt entró en la casa mientras que Cat se quedaba en la puerta apuntando hacia afuera.

Mark se acercó a ella por detrás y le quitó la pistola.

- No hace falta todo esto… los malos se han ido…

Cat visiblemente molesta la recuperó de un tirón.

- No lo entiendes, puedo sentir que alguien me vigila…- agachó la cabeza-. Hazme caso, el embarazo hace que sienta cosas que antes no sentía…

- Puede que sí, Cat, pero a estos malos no podrías sentirlos de ninguna de las maneras…

Ella lo miró con el ceño fruncido.

- ¿Qué me quieres decir?... ¿A quién demonios estaba sintiendo..?

- A mí…- vio como el hombre de la capucha que había visto observarla en la puerta del hospital, salía el salón de casa de su padre...

- ¡¿Qué?! .- exclamó mientras volvía a levantar su arma apuntándolo-. ¡Quédate donde estás! .- le gritó.

Mark rápidamente volvió a quitarle la pistola a Cat. Se la guardó en la cinturilla de su pantalón, a la espalda.

JT no entendía que estaba pasando, pero visto, lo visto, guardó también la suya.

Cat miró a su hermano muy enfadada.

- ¿Qué estás haciendo? Dame mi arma…

- No… hasta que oigas todo lo que tenemos que contarte….- fue hacia el hombre que permanecía de pie en medio de la entrada-. Y ahora permítame que te presente a Angus….

Mientras decía esto, del salón salieron Stuart, Rebecca y su padre, seguimos por un hombre enorme con el pelo pelirrojo y grandes ojos azules.

Mark se acercó a él.

- …. y a Gerald…

Los dos se quedaron donde estaban, limitándose a mirarla.

Stuart fue quien siguió hablando.

- Han venido desde Skye, para conocerte, a ti y a Vincent….

Cat los miró sin entender quienes eran y porque había esa sensación de algo trascendental en que hubiesen venido desde…. de repente, cayó en la cuenta... Se llevó las manos a la cara… Los ojos rojos que Vincent había visto…

- Oh!¡Dios mío! ¡Son como tú!…- dijo señalando a Stuart.

El asintió. Se acercó a ella y la cogió de la mano.

- Vamos dentro. He hecho té. Tenemos unas cuantas cosas que contarte…

* Personajes tomados prestados de la serie "Forever"...

Quiero dar las gracias, especialmente, a todas aquellas que os molestais en hacer comentarios de mis historias, en Fanfiction, en Twitter, o en Facebook...Esto es un hobby maravilloso, entretenido a mas no poder y que llleva mucho trabajo... Es muy grato que alguien te diga su opinión... Gracias de corazón..

Ojalá que os guste... Besos para todas... Ana (Aryanthafic)...

Continuará….