de verdad siento haber tardado tanto en subirla pero tenia muchos retrasos en mis animes y en otros fics que ya estaba demaciado atrasado como el de FT y al que por fin le di su epilogo... bueno les dejo la conti de hoy y dependiendo de su respuesta se vera el proximo...
Capitulo 16: ¿Jiraya?
Habían transcurrido tres días desde que comenzó el entrenamiento de ambos, aunque más parecía para Hinata que para Naruto ya que el entrenamiento consistía en caminar sobre el agua cosa que el rubio ya dominaba.
La pregunta era para quien era realmente la tortura en ese entrenamiento ya que la Hyuga en varias ocasiones cayó al agua helada del río donde entrenaban y por consecuencia ella tenía que quitarse la ropa extra quedando solo con la malla ninja que se adhería a su cuerpo cada vez que se mojaba mostrando lo desarrollado que estaba para su edad, claro que esto era vergonzoso para ella pero Naruto tuvo que voltear la vista sonrojado en varias ocasiones después de recrearse la pupila.
—Pervertido —Le recriminó Nory varias veces al descubrirlo.
O tal vez se le habían pegado más mañas de las que pensó con su pervertido maestro.
Por suerte para él la tortura no duró más de un día ya que al segundo Hinata solo calló un par de veces antes de poder mantenerse en el agua con estabilidad.
Ahora ambos estaban meditando a las orillas del río sin moverse.
—Me aburro —Vociferó Nory dejándose caer al piso.
—Solo ha pasado una hora —Comentó el zorro a su lado.
—Pero no han hecho nada —Refutó — ¿Cómo pretenden dominarlo si no hacen nada? ¡Es desesperante! —
—Meditan la mejor forma de lograrlo, un poder así no es fácil de controlar, tomaron la decisión correcta al primero hacer que Hinata controlara por completo su chacra o de lo contrario se habría salido de control —Analizó el zorro.
—Todo eso ya lo se Kyubei, era innecesario —Exclamó cansada la niña.
El extraño animal no dijo nada solo la observó en silencio.
—Se lo que piensas y no te daré el gusto de una respuesta —Comentó señalándolo de forma acusadora.
No dijo nada y solo viró nuevamente la vista a los shinobi.
—Eso es lo que más me molesta de ti —Expresó irritada la niña.
Naruto abrió sus ojos de golpe de forma repentina llamando la atención de sus guardianes y frunció el seño, se levantó dirigiéndose a una parte donde había varios arbustos.
— ¿Qué sucede Naruto-kun? —Preguntó curiosa su esposa al notar como el chico dejaba la meditación.
El rubio solo volteo para hacerle una señal de que guardara silencio y continúo con su camino, sin decir nada más tanto Hinata como sus compañeros lo siguieron.
Cuanto más avanzaban más fuerte era el sonido de una cascada y las risas de o que parecían eran mujeres, al notarlo Hinata bajó le rostro triste, ¿Apenas empezaban su vida de casados y su esposo ya buscaba otras mujeres? Tal vez era porque ella aun era una niña, pero él también lo era ¿No? Entonces ¿Se estaba arrepintiendo?
Suspiró derrotada, tal vez eso no funcionaría y todo fue una mala idea.
Nory notó la tristeza de su ama y de inmediato materializó una guadaña blanca con la hoja color azul y del lado opuesto a la hoja una ala blanca dispuesta a cortar al Uzumaki.
—Lo sabia —Susurró el rubio al llegar a un punto donde se veía a varias jóvenes jugar en el agua en trajes de baño.
Con la idea en su cabeza la Hyuga bajó el rostro triste al pensar que sus conclusiones eran las correctas.
La shinigami no soportó más levantando su guadaña lista para cortarle la cabeza.
—Ahora vera —Exclamó por lo bajó justo antes de crear rápidos sellos con sus manos y desaparecer justo a tiempo para evitar la hoja de la guadaña.
Nory masculló por lo bajo una maldición al haber fallado y Hinata sorprendida por las rápidas acciones sin saber porque Naruto desapareció, segundos después escuchó un grito y una persona calló al agua antes de que el rubio apareciera frente a ellos tomándola de la mano.
—Salgamos de aquí —Ordenó comenzando a correr al lado contrario sin soltar la mano de su confundida esposa.
¿Por qué ahora corrían?
— ¡Naruto!, me las pagaras mocoso —Gritó una voz masculina bastante molesta confundiendo aun más a la chica.
— ¿Qué fue eso Naruto-kun? —Preguntó al no poder más con la curiosidad.
—Pues —Hizo una pausa —Digamos que le enseñaba algunas cosas a mi maestro —Esa respuesta solo logró confundirla más.
Naruto rió recordando lo sucedido hace unos momentos.
Había localizado por fin a su objetivo y parecía demasiado concentrado en su "investigación" como para notarlo, aprovechó para moverse rápido además de que sentía nuevamente la mirada penetrante y con sed de sangre de la protectora de Hinata en su nuca y lo mejor era darse prisa.
En un rápido movimiento apareció detrás de la persona que buscaba.
— ¡Al fin aparece viejo pervertido! —Vociferó asustando levemente al tipo de cabello blanco.
— ¿Naruto? —Cuestionó este al verle, más no tuvo tiempo de nada antes de ser pateado por el chico y arrojado al agua justo en medio de las chicas.
— ¡Naruto!, me las pagaras mocoso —Amenazó al verse rodeado por las molestas jóvenes y que dejaban en claro que ileso no se iría.
Hinata ladeó su cabeza confundida al escucharlo reír ¿Qué era tan gracioso?
—Naruto —Siseó molesto el empapado hombre de cabello blanco frente a ellos.
Ellos habían vuelto a donde estaban y el rubio estaba buscando algo en la mochila que llevaron a ese lugar, ella solo los observaba en intervalos de uno a otro sin saber si interrumpir y preguntar que pasaba o quedarse solo como espectadora.
— ¡Maldito mocoso ¿Cómo te atreviste a hacerle eso a tu maestro?! —Vociferó molesto.
— ¡Cállese viejo mañoso, eso es por lo de la ultima vez en las termas! —Recriminó el niño dejando de lado lo que hacía y señalando de forma acusadora.
— ¡¿A quien llamas viejo mañoso?, Niño malagradecido! —Gritó molesto por la acusación, según él falsa.
— ¡A quien va a ser, el único presente es usted viejo pervertido! —
—Di-disculpen —Habló tímidamente la Hyuga llamando la atención de ambos contrincantes —Y-yo —Todo valor desapareció al sentir las dos miradas posarse en ella.
—Por lo visto me he perdido algunas cosas ¿Eh? Naruto —Comentó más calmado el mayor.
Si el rubio estaba con ella era por algo o eso pensaba.
— ¿Usted también lo sabia? —Cuestionó indignado.
—Bueno, bueno, cálmate y cuéntame —Con eso sus sospechas fueron confirmadas.
—Está bien, pero primero que nada Hinata —Exclamó llamando la atención de su esposa —Este viejo pervertido de aquí es mi maestro y padrino —Señaló sin ninguna muestra de respeto.
— ¡¿Cómo qué viejo pervertido?, mocoso malcriado! —Gritó molesto el hombre de cabellera blanca —En vista de que este niño no me presentó como es debido lo haré yo —Expresó poniéndose en pie.
—Ay no —Comentó Nory con desgano.
—Los villanos tiemblan al verme y las mujeres gritan emocionadas, soy el grandioso sabio de los sapos yo soy —
—Un mañoso y pervertido viejo rabo verde —Interrumpió la niña shinigami logrando que el hombre cayera al piso.
—Eres una —Amenazó el mayor.
—Jiraya, uno de los tres sannin, se dice que es uno de los ninjas más fuertes del mundo, temido por muchos y de igual forma respetado pero al mismo tiempo cae en los tres vicios del shinobi —Explicó Kyubei a Hinata que le prestaba mucha intención mientras veía la pelea verbal entre su compañera y el sannin.
—Mucho gusto Jiraya-sama, soy Hinata Hyuga, ella es mi compañera Nory-chan y él es el compañero de Naruto-kun —Se presentó de manera formal con una leve reverencia señalando con la mirada a cada uno.
—Mucho gusto niña, veo que tú si tienes modales —Comentó viendo a Naruto y Nory quienes de forma sincronizada le sacaron la lengua.
—Pero basta ya de presentaciones y cuéntenme que ha pasado —
Después de algunos minutos de explicación sobre como se enteraron hasta su decisión, omitiendo claro muchos detalles, la parte del entrenamiento y su problema actual.
— ¿Pueden prestarme un pergamino? —
Hinata se apresuró a entregarle el propio, después de revisarlo detenidamente se lo devolvió.
—Ya veo, fue buena idea lo de enseñarle a caminar sobre el agua el paso siguiente será más difícil y no es algo que puedan dominar de la noche a la mañana —Comentó secamente.
—Aun no entiendo porque tenemos que hacer esto —Exclamó el rubio fastidiado.
—Eres idiota de eso no hay duda —Expresó la niña molesta.
— ¿Qué dijiste? —
Nory suspiró.
—Kyubei, tú tienes más paciencia, por favor —Pidió la shinigami con cansancio.
—De acuerdo —Respondió con su natural tono neutral —Ustedes no son ninjas comunes y de eso ya se dieron cuenta, a causa del Kyuubi y sus genes ni si quiera se podría decir que son humanos normales —Ambos asintieron convencidos.
Para la Hyuga no era ningún secreto la existencia del demonio ya que toda la explicación venía dentro del pergamino y para saber que como obtuvo su poder era necesario saber lo de Naruto y el Kyuubi.
—Podría decirse que son parte bijuu por eso el enorme chacra pero hay algo más, un contenedor extra de chacra único en ustedes pero no es fácil de extraer y tampoco de usar, hasta ahora gracias a su instinto han logrado liberar solo una parte pero ese poder se almacena constantemente y por la presión ejercida en ustedes es muy probable que algún día se salga de control si no la liberan de vez en cuando —Todos asintieron pero para el ojo de la shinigami era más que evidente que el rubio no entendió nada.
— ¿Y? —Preguntó para tratar de disimular un poco.
— ¡Idiota! Significa que si no aprendes a usar ese poder tus instintos se saldrán de control y comenzaras a actuar como una autentica bestia con los instintos básicos, comer, dormir y —Pauso unos segundos —Reproducirte —
Ahora ambos esposos eran un tomate maduro.
—Al menos hasta estar agotado —Terminó tranquilamente.
—P-pero ¿Qué demonios significa eso?, ¿Cómo se le ocurre ponernos algo así? —Vociferó sonrojado y molesto el rubio mientras su esposa luchaba por no desmayarse en ese momento.
—Conociéndolo la única respuesta que me viene a la cabeza es para hacerlo más divertido —Exclamó Nory imitando a Shiro en la ultima parte.
Naruto permaneció sin palabras con un tic en su ojo.
—Te hicieron una buena niño —Comentó Jiraya entre carcajadas —Lo siento por la pobre Hinata —
— ¡Cállese viejo pervertido! —Gritó con los colores en el rostro.
Después de unos segundos de analizar las cosas volteó a ver a la Hyuga que parecía echar humo por las orejas.
— ¿Hinata? —Murmuró un poco preocupado.
—E-e-e-e-es-estoy b-bien —Estaba todo menos bien, su cabeza era un lió y todo era ocupado por imágenes de ella y Naruto en citaciones que un niño no debería saber.
— ¡Ya basta dejen ese tema! ¿No ven lo qué le causan a Hinata-sama? —Inquirió molesta la niña de cabello blanco.
—Fuiste tú la que empezó —Respondió el rubio antes de recibir un golpe en la cabeza con la guadaña de la shinigami — ¿Por qué hiciste eso? —
— ¡Calla! —Gritó en defensa.
El rubio masculló una maldición contra la niña.
—Fue suficiente, la niña tiene razón ahora nuestra prioridad es lo que hay aquí y como controlar ese poder antes de que le hagas algo indebido a la señorita —Intervino el sabio ninja.
—Y lo dice el pervertido que espía a las chicas en los baños —Comentaron Naruto y Nory a la vez.
— ¡Yo no las espío solo recolecto información! —Se defendió el sannin.
—Si claro —Exclamaron sarcásticos.
—Después discutiremos eso, ahora creo tener una idea de cómo pueden utilizar ese poder —Reanudó con animo.
— ¿De verdad? —Preguntó esperanzada Hinata.
—Por su puesto que si pequeña —Respondió orgulloso el hombre.
—Bien, si eso es cierto díganos ahora —Casi demandó el rubio molesto.
—Nunca cambias —Comentó secamente —Bien a partir de ahora seré su maestro y será mejor que se preparen —Habló con una sonrisa.
Poco después comenzó un nuevo entrenamiento para ambos y un mes lleno de sorpresas para ambos así como nuevos descubrimientos.
El día anunciado llegó y con ello el inicio de la última etapa de los exámenes, todos estaban reunidos en la arena, Hinata junto a su primo en el extremo derecho y en el izquierdo Naruto, ambos cuidaban no ser descubiertos aun no por no querer decir nada pero aun era muy pronto para revelar su relación lo curioso era que Hinata traía la parte del cuello vendada y muchos se preguntaban si se lastimo de alguna forma en su entrenamiento además ella no dejaba de tocar esa parte con un sonrojo en sus mejillas.
