CAPITULO 11

Llora, y no sabe la emoción que la origina, está molesta, esta triste, está desesperada, el hombre al que ama con locura no le tiene la confianza suficiente para decirle, lo que le atormenta y ahora ella solo llora.

Hermione se encuentra en la casa de la madriguera, sentada en la sala principal de la casa acompañada de su bebé que duerme plácidamente y que se encuentra frente a Hermione, mientras ella la observa.

Es hermosa, aunque se parece a ella, tiene los ojos de su padre y su cabello, pero esos ojos son tan profundos, tan penetrantes, que expresan más de lo que quieren dar a entender, y que sin que esa pequeña lo quiera lograr, su madre con ver a sus ojos, la hace extrañar a su padre a solo unos días de separación.

No estuvieron separados tanto tiempo, desde que se casaron, si bien es cierto, cada quien hacia sus responsabilidades, estaban seguros que al final del día volverían a estar juntos, platicarían, harían el amor y se dormirían unidos tanto en cuerpo como en alma, pero desde la mitad de su embarazo él se volvió distraído distante, frio y aunque ella espero pacientemente hasta que él dijera algo, ese día nunca llego hasta hoy por accidente, solo esperaba que todo eso se resolviera y así poder vivir como una familia.

Pero por ahora, se quedaría con Ginny, ya que no quería estar tan lejos de él, ni muchos de Hogwarts, y ahora tras informar que faltaría a dar sus clases, se la pasaba encerrada, pero inclusive ella misma empezaba a aburrirse, aunque quería a su amiga, no podía estar mucho tiempo con ella, simplemente le asfixiaba, salir a tomar el aire, no alejándose tanto de la Madriguera no haría daño, puso a su bebé en una pequeña carreola y la saco al jardín trasero ese día que se encontraba por fin en primera vez sola, y en paz tan siquiera en ese momento el justo para pensar en su esposo.

El día era tranquilo y relajado, tiempo suficiente para pensar, se sentó en las orillas del pastizal que la rodeaba bajo una pequeña sombra que le otorgaba a un árbol, mientras protegía a la pequeña Eileen del sol, y así se dejó rendir en la suavidad del viento sobre su rostro y el sonido que provocaba el viento al acariciar el pastizal sencillamente hermoso y bastante melodioso.

Ahora podía pensar, que pasaría con ella y con su esposo, y si ella se había equivocado, y si lo mejor era ponerse los dos a hablar tranquilamente, tratando de hacerle ver a Severus que ella no lo juzgaría por cualquier cosa por terrible que fuera, tal vez podían ponerse de acuerdo y lograr liberarse.

Si posiblemente ella, se dejó llevar de mas, posiblemente lo juzgo sin darle oportunidad de defenderse, y vaya que quería arreglar las cosas, a solo unos días de haberse separado ya había perdido la cuenta de las veces al día que trataba de contactarla y varias veces la hizo sonreír, ya que volvían a comunicarse por lechuzas y recordaba excelente una en especial en donde le decía:

"Te extraño Hermione, permíteme hablar, o permíteme tratar de ordenar mis ideas contigo, y estas veces en que no me contestas siento que debería leer sobre la telepatía que leías el otro día… Me haría falta contigo.

S.S."

Recordaba bien esa frase, y ese libro, eso era la demostración de que él se fijaba en esos detalles de su relación, y solo porque la amaba aunque a veces lo demostraba de manera muy peculiares.

Tal vez, debía escucharlo, tal vez debía disculparse aun así ella también se equivocó, y lo extrañaba, lo extrañaba demasiado, y como se habían jurado en el altar, se amarian, se respetarían y se protegerían por toda la eternidad.

Si era hora de enfrentar un problema de matrimonio y juntos lo superarían.

Hermione se alegraba de despejar su mente, ahora sabía qué hacer y cómo hacerlo, ahora lo haría, se levantó de su asiento decidida, en ese instante le mandaría una lechuza a Severus para verse, ya lo deseaba, ya deseaba volver a sentir su aroma y su calor, se acercó a Eileen para comprobar que se encontraba dormida aun, pero algo la conmociono: Eileen ya no se encontraba en su carreola.

Hermione completaba confundida y aterrada comenzó a revisar si alguien andaba cerca, por un momento pensó si Severus hubiera sido capaz, pero porque llevarse sola a la niña, no tenía sentido, debía ser alguien más, pero cuando aparecía el indicado en su mente alguien la rodeo con una capa de humo, perdiendo de vista el lugar donde se encontraba, pero comenzó a salir de la nublosa vista, queriendo correr a algún punto en especial, el que fuera con tal de alejarse de ahí.

Veía un pequeño hueco de luz, y corrió hacia allí, no era de fiar pero al menos tenia luz, en la oscuridad no era muy buena combatiendo y aunque no era una oscuridad profunda si era confusa, pero cuando llego a ese punto de luz, sintió mucho mareo y dio a parar a un lugar lleno de tierra húmeda y un ambiente muy solitario y cayendo de bruces sobre la tierra misma, al parecer había tocado un traslador.

Se incorporó rápidamente para dar un pequeño vistazo al lugar donde fue a parar pero no podía creer donde estaba, nunca había ido ahí, solo Harry mismo se lo había platicado.

Era un cementerio oscuro y descuidado de una pequeña iglesia, cuya silueta se podía ver tras un tejo grande que tenía a la derecha.

A la izquierda se alzaba una colina.

En la ladera de aquella colina se distinguía apenas la silueta de una casa antigua y magnífica.

Si sin duda como Harry se lo describió, ahora ella yacía ahí, sus nervios comenzaron a aflorar y ahora saco su varita para defenderse de cualquiera que lo hubiera mandado ahí, que sin duda también tenía a su bebé.

Mientras trataba de procesar su mente, oyó un ruido a sus espaldas y se giró sin más.

-. Hola, Hermione -. Hermione se quedó helada, se lo imaginaba de él, pero se notaba que cada día que pasaba se ponía más peligroso aun.

-. Tú, por favor Ron, no me digas que tú me trasladaste aquí -. Hermione no había levantado su varita pero la sujetaba por si acaso.

-. LAS traslade aquí -. Ron sonrió y giro su rostro hacia un pequeño bulto a su lado que se encontraba sobre una lápida.

-. Tú la tienes, como te atreves, ¡Devuélvemela! -. Hermione saco su varita y apunto a Ron con ella.

-. Shhhh, no querrás despertarla, ahora su mami, está ocupada y su padre no la quiere cerca -. Hermione siguio apuntándolo, por lo que le decía, significa que estaba al tanto en su vida.

Hermione se percató que tenía sangre en esa chaqueta sucia que parecía que nunca se la quitaba.

-. Esa sangre -.

-. No te preocupes -. Ron bajo su mirada a las manchas que tenía en la chaqueta, y las tocó, como si quisiera limpiarlas con solo pasar su mano. -. No son de tu bebe, ni de tu marido, pero él me las provoco -.

Hermione se interrogo, Severus nunca le comentó que habría tenido un enfrentamiento con Ron.

-. ¿Severus? -.

Ron la vio y sonrió cínicamente.

-. Ah, no te lo menciono, se nota la confianza que como matrimonio se tienen -. Ron sonrió y quiso acercarse a ella, pero ella retrocedió. -. Él fue a buscarme, un día después de nuestro encuentro, me ataco, pero parece que el miedo lo domino -.

-. ¿Miedo? ¿De qué? -. Hermione le seguía apuntando, alternando su mirada con él y con su bebé.

-. Ja, parece que no conoces a tu marido, él le teme a tu hija, a tu bebé y de él, pero al parecer parece más tuya que dé el, y peor no te lo menciono -.

Hermione no podía creer lo que escuchaba, Severus ya le estaba escondiendo bastante, ¿Que quería de ella? ¿Por qué no confiaba en ella?

-. ¿Qué quieres Ronald? -.

-. ¿Qué quiero? Quiero muchas cosas Hermione, una es cobrarme la injusticia que se me hizo, contra ese sucio murciélago, al alejarme de ti, estoy muy seguro que te hechizo, y seguramente aun lo sigues -.

-. Ron, eso ya paso, olvídalo de una vez -. Ron la miro y se rió por lo bajo.

-. No Hermione, tu olvídalo, OBLIVIATE -. Ron lanzó el hechizo hacia Hermione, pero el estar casada con Severus tenía sus ventajas, desvió el hechizo sin golpear nada sólido. Pero lamentablemente no era tan rápida, antes de que se diera cuenta… -. DESMAIUS -. El hechizo pegó a Hermione, sin percatarse, lanzándola hacia atrás de una manera escandalosa, y noto como sus ojos veían de manera nublosa y lo último que sus ojos captaron fue como Ron, se acercó a ella y la veía desmayarse.