Capitulo X
- No quiero moverme de aquí….- dijo Cat, acurrucada en el pecho de Vincent, cerrando los ojos
- Yo tampoco quiero…- la abrazó con fuerza y suspiró -. …además tenemos escolta….- señaló hacia arriba sonriendo -… Están en la terraza…
Cat sonrió a su vez.
- Yo también los he sentido...
Vincent se apoyó en su codo y la miro a los ojos, acto seguido, la besó.
- A veces no soy consciente de la suerte que he tenido… todo este lio en el que estamos metidos nos absorbe de tal manera que no podemos disfrutar de nosotros.- le dijo él mientras le acariciaba la mejilla.
Cat se mordió el labio inferior y le agarró con fuerza de la cintura para ponerlo encima de ella. Vincent se dejó hacer divertido.
- Bueno, esta noche hemos disfrutado mucho el uno del otro…¿no crees? Mmm.- lo besó en los labios abriendo su boca para que él la llenara con su lengua.
Siguieron besándose, mientras Cat pasaba el dorso de su mano por la espalda de él. Suavemente, notando todavía, las últimas gotas de agua que quedaban en su cuerpo.
Hacía poco que habían salido de la bañera, después de dar buena cuenta de la fuente de fresas y de media botella de champan. Cat se había permitido beber un poco…desde la propia boca de su chico. Ante semejante invitación, ¿quien sería capaz de decir que no?...
Habían disfrutado como hacía mucho que no lo hacían y no solo por el sexo, si no por estar juntos. Celebrando algo tan importante como era, sentir que los dos estaban de acuerdo en cómo afrontar todo lo que les estaba pasando.
Cat había admitido la parte bestial de Vincent, con la violencia que eso conllevaba y Vincent, había sido capaz de aceptar, las especiales características de sus hijos… y arriesgarse a que todo no saliese bien. En definitiva, habían perdido el miedo.
Vincent descendió por el cuello de Cat, llenándolo de pequeños besos.
- No tendría ningún problema en volver a hacerte el amor, pero… - se levantó de encima de ella y se tendió en la cama a su lado -…. creo que deberíamos dormir un poco… Te han hecho una prueba complicada y necesitas descansar.
Cat se giró para mirarlo de frente.
- Hace un rato no decías eso….-sonrió -. Más bien todo lo contrario, no querías descansar.
Él, se incorporó y cogió la colcha que cubría la cama. Tapó a Cat y se tapó él.
- Si… no quería descansar, lo reconozco…. Tenerte cerca hace que me olvide de todo… pero ahora.- tocó con su dedo índice la punta de la nariz de su mujer -. …el médico que hay en mí, acaba de aparecer y dice que tienes que dormir y yo también…
- Vale, pero antes hablemos un poco…
Vincent respiró hondo, resignado.
- Dime…
Cat se pasó la lengua por los labios.
- No me has contado cómo se tomó tu familia que estuvieras siempre perseguido y la visita que tuvisteis tan inesperada… -le comentó. En el fondo sabia que quería alargar esa noche todo lo que pudiese. Los dos solos, hablando como una pareja normal, después de hacer el amor…. Lo necesitaba y algo le decía, que en algún momento lo iba a echar de menos.
Vincent miró al techo.
- Tuve que explicarles muchas cosas y les dije, que los que me seguían, acababan de descubrir que algo me unía a ellos…. .- movió la cabeza buscando los ojos de Cat-. …tenía que haber pensado en ellos antes de ir… Ha sido un gran error, pero, si te soy sincero, me alegro de haberlo hecho….- volvió a mirar al techo y suspiró -. Solo espero que no les pase nada y que al ver todo este peligro no huyan de mi.
Cat sonrió.
- No lo harán… pertenecen a una familia que no huye ante nada.
Vincent también sonrió.
- Por cierto.. .- le dijo Cat-. …no entiendo como en la base de datos de la policía ponía que no tenías familia, cuando no es así… Emily y sus hijos estaban ahí..
Vincent asintió.
- Es verdad, pero Emily siempre mantuvo su apellido de soltera… y como tal figurara, y supongo que los sobrinos son familia demasiado lejana para esos programas… deberías corregir esas cosas…
Cat se mordió el labio, pensando.
- Si, es cierto, se lo diré al equipo informático…
Vincent siguió mirando al techo.
- Es curioso, pensando en Emily, casi no recuerdo el día que la conocí… siempre estuvo pegada a William… Se conocieron cuando era unos críos y ella desde entonces se convirtió en un miembro más de mi familia, es más, le debe a mi madre, mucho de la mujer en la que ha convertido…
Cat le pasó la mano por el pelo.
- Tuvo que ser una gran mujer…
- Lo era..- le aseguro él con tristeza-. …. pero supongo que como todas las madres lo son para sus hijos…
Cat asintió. Todavía no entendía muy bien las razones por las cuales Vanessa había sido capaz de hacer lo que hizo, pero sabía, que cuando se dio cuenta de lo que había hecho intentó ayudar. Tal vez Jt tenía razón y en sus papeles había algo que pudiera curar a Vincent.
Su expresión de ensombreció cuando pensó, que quizá Vincent ya no quería ser curado. Lo borró de su mente enseguida.
Mientras seguía acariciando el pelo de su marido, cambio de tema.
- Les he dicho, a todos, incluidos nuestros nuevos amigos, lo de los niños...
Vincent se giró hacia ella otra vez, mientras ella seguía hablando.
- … no te lo vas a creer pero creo que para ellos, era algo muy importante… Era como si lo estuvieran esperando… Stuart me ha dado un beso en la frente y ha salido con sus dos amigos del salón agarrándolos por los hombros, mientras Rebecca me miraba y sonría, como si supiera algo que yo no sé… hasta la expresión de mi padre y Mark era rara… no especialmente feliz por cierto…
Vincent movió la cabeza, extrañado.
- ¿Qué de importante para esa gente puede ser que sean una cosa u otra?
- "No lo sé, pero creo que sí que la tenia…. Supongo que me lo tendrán que contar, tarde o temprano. Han dicho que vienen a protegerme a mí y a los niños, y es cierto, como todo este lio no recordaba que ellos los quieren…
Acuérdate de que Evan, les dijo que serian muy importantes para ellos… y ahora lo saben… En algún momento vendrán a por mí…
Estaba tan preocupada por tu reacción y tú estabas tan preocupado en cómo serían, que no nos dimos cuenta de todo lo demás…
Supongo que Evan se ha volcado tanto con todo esto, porque de alguna manera se siente culpable de haberles dado esas ideas…"
Vincent movió la cabeza de un lado a otro.
- No lo creo… no te olvides que con eso, Evan nos dio tiempo, y nos lo sigue dando. Tiempo, para poder hacer algo, y acabar, de una vez por todas con ellos...- golpeó suavemente, la colcha que lo cubría, con el puño-. Además, estamos en su punto de mira desde que estamos juntos…
Cat apoyó su frente en el hombro de Vincent y suspiró.
- ¿Cuando es la famosa fiesta? .- le preguntó él.
- Pasado mañana por la noche….
- Bien….- metió los brazos debajo de las sabanas y acaricio la pierna de Cat -. Tengo ganas de conocer al que me estaba siguiendo.- cerró los ojos, se giró, abrazó a su chica y respiró el aroma de su pelo-. … pero todo eso tendrá que esperar… .- miró por la ventana de la habitación esperando ver ya algún rayo de sol, pero por ahora, la oscuridad esa total-. Ahora tenemos que dormir….
-De acuerdo.- dijo ella cerrando los ojos y agarrándose con fuerza a él -…. Pero tienes que prometerme, que mañana, o dentro de un rato...- dijo parafraseándolo-. … vas a hacer el desayuno, solo con un delantal puesto….- sonrió picarona, sin poder evitar visualizarlo.
Vincent rió divertido.
- En estas circunstancias, suelo hacerlo estando desnudo…
Cat asintió.
- Ya… pero creo que esta vez me gustara mas si te pones… eso…. Prometo compensarte… total mañana no tenemos que ir a trabajar… ninguno... ¿verdad?
Vincent asintió. Los pies de los dos se enredaron debajo de las sabanas…
- En eso caso, voto porque nos quedemos en casa y no hagamos nada... bueno… nada, nada….- dijo Cat soñando despierta.
Vincent la miró y la besó dulcemente en los labios.
- Cama, cocina, sofá, cama….- le indicó.
Cat asintió con una sonora carcajada.
-Veo que me lees el pensamiento.
Lo agarró suavemente del cuello y se volvieron a besar, pero, rápidamente dejaron de hacerlo. Acaban de notar algo. Los dos abrieron los ojos de inmediato. Vincent se levantó de la cama rápidamente. Habia alguien en la terraza… y no eran los bersekers.
- ¡Vincent! .- le llamó Cat saliendo de la cama detrás de él. Cogió una camiseta de uno de los cajones de su cómoda y se la fue poniendo mientras lo perseguía por el pasillo en dirección al salón.
- ¡Vincent! .- lo volvió a llamar-. ¡Déjalo!… sé quien es….
Cuando llegó, lo encontró cogiendo un sobre que había en el suelo del balcón y mirando hacia la calle. No vio a nadie.
- Sé quien era…. .- le volvió a decir ella despacio, llegando hasta él.
Vincent entró con el sobre en la mano. Lo miró. Un nombre aparecía escrito en el anverso.
"Catherine"
Miró a su mujer. Acaba de caer en la cuenta de quien había sido su visitante nocturno.
- ¿Como lo sabías? .- le preguntó.
Cat respiró hondo antes de hablar.
- Porque vino la otra noche y se quedó en el balcón…
Vincent se cruzó de brazos.
-¿Qué otra noche?
- Cuando os fuiste de…. "caza"…la noche de la muerte de Andrew…
Su marido la miró perplejo.
- No me habías dicho nada…
Cat ladeó la cabeza buscando una excusa.
- Teníamos otras cosas en mente...- se acercó a su marido y le cogió del brazo con suavidad-. Quería que le ayudara a encontrar a unos amigos que habían desaparecido. Son personas que viven en la calle y que cuando llega el otoño acuden a los túneles para protegerse del frio… .- lo miró buscando comprensión en sus ojos -. No hay nada malo en ello… solo es un amigo que necesita mi ayuda… nada mas….
Vincent no dijo nada. Era imposible sentir celos de él, pero se daba cuenta de que su mujer sentía una especial fascinación por ese hombre, y eso no le gustaba lo mas mínimo.
Cogió aire despacio y le dio la nota a Cat sin abrirla.
- No te preocupes, lo entiendo… pero otra vez cuéntamelo.. .- la dejó abriendo el sobre, mientras él se dirigía a la cocina y empezaba a hacer café. Lo necesitaba.
Miró de reojo como ella la leía. Quería creer que tendría relación con lo que le había pedido que investigara… pero se dio cuenta enseguida que no era así.
- ¡Oh! ¡Heather! .- Cat dejó que la nota que acababa de leer, cayese al suelo. Fue directa a su dormitorio y cogió su móvil de la mesilla. Anduvo de vuelta hacia el salón marcando el teléfono de su hermana con manos temblorosas.
Mientras tanto, Vincent, confundido, había dejado todo, he ido al lugar donde había caído la nota. La cogió y leyó la letra fina y de trazos ligeramente góticos.
"Catherine, perdona que te moleste a estas horas, pero creo que deberías saber que Lynn, está con nosotros en los túneles.
Esta noche, mientras echaba un vistazo por las orillas del East River, con la esperanza de encontrar a nuestros amigos perdidos y he oído a una mujer pidiendo socorro.
Al acercarme he visto como sus ojos brillaban con una luz que no era normal, y enseguida, he sabido que era ella.
Su atacante era una de las bestias. No he podido evitar que me viera. Tenía que alejarlo de ella. Hay algunas cosas que te contare cuando vengas, ni yo mismo las entiendo.
Lynn se encuentra bien. El la dejó inconsciente y mientras lo estaba, yo la traje hasta aquí. Hace unos minutos se ha despertado…. y me ha visto. Ahora Jacob y Devin están con ella….
Esta muy nerviosa… ya sabes a que me refiero… por favor ven en cuanto puedas…
Vincent…"
Vincent levantó los ojos del papel, justo cuando Cat, respiraba aliviada, al oír la voz de su hermana.
- ¿¡Cat!?
Evan se giro rápidamente en cuanto la oyó pronunciar ese nombre.
- Si, claro que estoy bien…
Evan le hacía señas para que no le dijese nada.
Heather negó enérgicamente con la cabeza, mientras se acercaba al botiquín y sacaba vendas, agua oxigenada y puntos de aproximación, apoyando el teléfono en su hombro.
- ¿Lynn?..- miró a Evan-. Claro, Cat, claro que estoy preocupada…Acabo de llegar al Baker muy asustada, Lynn tenía que haber llegado aquí hace mucho y no está… además….- empezó andar por la estancia mientras seguía hablando muy deprisa contándole a Cat lo que había pasado con su vecino….
Evan miró al techo con gesto de resignación, se levantó de la camilla, cogió una de las gasas que le tendía Heather y hecho abundante desinfectante. Se acercó a uno de los pequeños espejos, para muestras, que había en su mesa y se fue quitando la sangre de la frente.
No perdió detalle de la conversación que las dos hermanas mantenían. Su idea de que Cat descansara tranquila era a todas luces imposible…
- Pero, Cat… ¿cómo lo sabes?
Esperó la respuesta sin quitar los ojos de Evan.
- ¿Unos amigos de tu padre? .-preguntó ella sorprendida.
Evan volvió a mirar la techo… Amigos de Robert Reynolds.. Increíble.
- Entonces, ella está bien….- suspiró aliviada-. No te puedes imaginar cómo me alegro….- esperó un momento a que le hablaran al otro lado-. Sí, estoy con Evan…. Ahora te lo paso.- le dio el teléfono, este lo cogió sorprendido.
- Dime Cat… confió en que hayas descansado algo… .- le dijo sin esperanza de que fuera así.
-Oh... No te preocupes, lo he hecho…. .- le aseguró deprisa -. ¿Puedes hacerme un favor?…
- Ya sabes que sí…
Heather, en frente de él, le susurraba que le dijese lo del desmayo. El negó enérgicamente.
- Quédate con ella esta noche… tengo que hablar con Lynn sobre lo que ha pasado, pero por lo que me ha contado Heather, me hago una idea… Confía en mí… hablaremos pronto…pero hazme caso cuando te digo que todos estamos en peligro...
Evan frunció el ceño.
- Te entiendo…y no tengo ningún problema en cuidar de ella…la llevaré a su apartamento y estaré con ella….- Mientras decía esto no quitaba los ojos de Heather… y tampoco ella, de los de él.
- Gracias, Evan… yo… no creo que pueda con todo..
- No tienes que hacerlo… tienes que descansar y dejar de preocuparte…. No es bueno para el embarazo y menos para el tuyo… por muy especiales que sean esos niños….- dejó la gasa encima de la mesa, observando la herida
- Lo haré, lo prometo… cuando pueda…- apostilló.
Evan sonrió. Heather no dejaba de mirarlo.
- Lo imaginaba..
- Te dejo… tengo que irme..
- De acuerdo..- se apartó el teléfono del oído y colgó. Se lo tendió a Heather..
Ella lo cogió y lo metió en su bolso.
- ¿Tienes que vigilarme? .- le preguntó sorprendida.
- No… tengo que cuidarte… después de lo que le has contado. me ha pedido que me quede contigo esta noche… Tiene que pensar en cómo protegerte..
Heather apoyó sus manos en sus caderas, claramente molesta.
- Creo que sé cuidarme solo…. No volverá a pasarme lo mismo… .- dijo con gran seguridad en sí misma.
Evan se acercó a ella.
- Me ha pedido que cuide de ti... y lo voy a hacer.
La expresión del rostro de Evan dejaba muy a las claras que no había discusión posible.
Heather tragó saliva con dificultad antes de hablar, mientras miraba sus extraños ojos.
- De acuerdo, pero ahora… vuelve a sentarte en la camilla para que pueda curarte esa herida. No tenemos que ir a buscarla, por lo que parece está con unos amigos de Cat… -le dijo ella, remangándose las mangas de su blusa -. Según Cat, ha tenido un percance, que no me ha querido explicar, pero está bien…
Evan le quitó importancia a su herida
- Esto no tiene importancia.. .- le dijo señalando su frente, pero aun así se acercó y se sentó donde ella le indicaba.
Heather cogió las gasas y el desinfectante, y empezó a darle pequeños toques en la brecha, unos dos centímetros por encima de su ceja izquierda.
- No sé el tiempo que habrías estado en el suelo, si no llego en ese momento...
Evan cogía aire con fuerza.
- Estabas muy desorientado cuando te he dado la vuelta…. .- continúo hablando ella -. Me has dado un susto espantoso… y desde luego no estabas en condiciones de ir a buscar a nadie… ¿Sabes por qué ha sido?...- le preguntó muy seria. Se había dado un buen susto al encontrarlo tirado en el suelo cuando había llegado.
El negó con la cabeza, pero apartó la mirada.
- No... .- volvió a coger aire-. …supongo que será cansancio… un ligero mareo y un desmayo ocasional… Además estaba trabajando en algo que me tenía bastante alterado…- recordó lo que acababa de descubrir sobre el ADN de las dos mujeres Reynolds -. .. Supongo que me emocione demasiado y tuve una subida brusca de tensión,
Heather levantó una ceja.
- Si tu lo dices… pero de todos modos, Jt que querrá hacerte pruebas para ver si te pasa algo….- le dijo, mirándolo de reojo, mientras terminaba de curarle.
Evan se movió incomodo en la camilla.
- No se lo voy a decir…
Heather se quedo quieta mirándolo preocupada.
- Tienes que hacerlo… Te has desmayado…. Y teniendo en cuenta tu historial….- le dijo mientras cruzaba los brazos.
Él intentó levantarse pero Heather no le dejó. Apoyó la mano en su pecho.
- No…. Si no se lo dices tú, lo haré yo….
- Heather, por favor… ya te he dicho que no tiene importancia… No hagamos de esto un drama… Y además, es asunto mío.
Ella abrió los ojos de par en par.
- ¿Drama? ¿Asunto tuyo? ...- movió la cabeza de un lado a otro anonadada-. Evan… .- se acercó a él todo lo que pudo y lo cogió del brazo-. No es solo es asunto tuyo... nos importa mucho lo que te pase… me importa mucho lo que te pase. ..- agachó la cabeza un momento y se mordió el labio inferior-. .. te acabamos de recuperar… no quiero perderte otra vez…
Él, sin darse cuenta, fijó la vista en los labios de ella.
- Tú… ¿no quieres perderme?
- No….- le dijo ella tajantemente. Evan creyó notar anhelo en ese no.
Sin poder evitarlo, fueron el uno al encuentro del otro, y se besaron.
Heather cerró los ojos y echó los brazos alrededor del cuello de Evan, mientras que él, la abrazaba y la pegaba a su cuerpo.
Los besos empezaron a ser más intensos a medida que sus cuerpos reaccionaban a ellos…. Heather se sentía extasiada al sentir como su boca se llenaba del sabor de la de él… como sus manos recorrían su espalda… pero, de repente, todo desapareció… Evan se había apartado de ella.
- No…. lo siento, Heather, no… debería haberlo hecho… Tu hermana me ha pedido que cuide te ti… no debo….- intentaba disculparse pero no acertaba a decir las palabras. Heather levantó su mano, para tranquilizarlo, queriendo acariciar su rostro, pero él, se levantó rápidamente de la camilla.
Desde que se había dado cuenta de lo que sentía por ella, había deseado besarla. Había disfrutado, como nunca al hacerlo, y también, había sentido como ella lo hacía, pero por eso mismo, empezó a sentirse avergonzado… No podía hacerle eso… él no era el hombre indicado…
Cogió la chaqueta de su armario y se la puso.
- Será mejor que nos vayamos ya... Los dos merecemos descansar…
Heather agachó la cabeza mirándose la punta de sus botas sin tacón. El sentía por ella lo mismo que ella por él… entonces, ¿por qué demonios todo tenía que ser tan complicado?
Levantó la cabeza y fijo sus ojos en la flor que habia recogido del suelo, después de ayudar a Evan a levantarse.
El se percató la dirección de su mirada.
- Cógela… era para ti… un regalo por tus notas...
Ella sonrió dulcemente.
- Evan…yo… no sé….- fue hacia él, pero Evan se apartó y abrió la puerta de la sala.
- No digas nada… Dejémoslo así, de acuerdo… .- le dijo bajando los ojos. No podía soportar ver a Heather mirándole así…
Al oírle decir eso, dejó de hacerlo. Cogió su abrigo. Agarró con cuidado su flor y salió por el hueco de la puerta que Evan sostenía. Se paró delante de él. La expresión de su rostro había cambiado, de anhelo esperanzado, a resolución con enfado.
- Lo dejamos… por ahora…. .- le advirtió.
Salieron del hospital y Heather condujo el coche de Cat hasta su nueva casa. No se dijeron nada durante el trayecto.
Una vez allí, se desearon buenas noches… Ella se fue a su cuarto, mientras que Evan, se quedaba tumbado en el sofá… Ninguno de los dos pudo dormir esa noche.
Tess estaba sentada en un confortable sillón en el piso de arriba de una tienda de antigüedades de Broadway, con un vaso de exquisito whisky escocés en su mano.
No podía quitar ojo del hombre que tenía enfrente.
Hasta hacia un par de horas, pensaba que había visto todo lo que se podía ver… Vincent, Gabe, los berseker… pero ahora, tenía delante, a un hombre al que había visto morir y desaparecer delante de sus ojos, tomándose un whisky como el suyo y mirándola con cara de circunstancias.
En el sofá que ella tenía al lado, Jo, se limitaba a esperar a que un hombre mayor le trajera un café.
Esas dos últimas horas, habían sido una locura…. Habían prometido darle las oportunas explicaciones en cuanto Henry se hubiera secado y vestido…. ese momento estaba a punto de llegar y se dio cuenta de que no sabía si estaba preparada para ello.
Echó mano de una pequeña caja del bolsillo de su chaqueta, la abrió y se tomó uno de sus tranquilizantes…
- No es bueno mezclar alcohol con eso..- le indicó Henry.
- Me da igual…. .- le contestó ella enfadada-. No creo que sea el momento para preocuparnos de ello…-. Se acomodó en el sillón despacio -. Bueno ¿quién me va a contar lo que ha pasado?...- Miró a los presentes con decisión.
Henry respiró profundamente y dijo sin más preámbulos:
- No puedo morir….
Tess cerró los ojos.
- No me lo puedo creer.- dijo mas para sí que para los demás. No había sorpresa en su voz, si no con más bien algo de resignación.
Aunque quisiera huir de todo aquello, no podía. Era como si tuviese una maldición encima, y la había castigado por haberse separado de Cat y de los demás.
Henry siguió hablando.
- Nací el 19 de septiembre de 1779 y he muerto infinidad de veces y de todas las maneras que puedas imaginar .- miró a Jo un segundo. Ella sonrió y asintió-. Y siempre que lo hago, me despierto en las aguas de un rio, desnudo.
Tess no se sentía capaz de decir nada, pero hizo un esfuerzo.
- Jo…¿lo sabes todo?
- Si…me enteré no hace mucho… Hasta que no estuvo acorralado no me lo dijo -. Miró fijamente a Tess-. Tienes que entender que esto es un gran secreto… ya has oído la discusión del coche… Yo tenía que haberlo matado antes de que vieses como desaparecía, pero ha sido la primera vez que lo veía morir y no he estado a la altura…Lo siento mucho Henry.- le dijo a él agachando ligeramente la cabeza.
Abe, el hombre mayor que estaba con ellos, se sentó a su lado, carraspeó ligeramente, y la abrazó por los hombros.
- No te preocupes Jo, nadie está preparado para algo así…
Henry cogió la mano de Jo y se la apretó.
- Estás perdonada.- le dijo bajito y sonriendo abiertamente -. ¿Cómo no voy a perdonarte por no querer matarme?
Jo levantó la cara y lo miró.
"No había duda", pensó Tess…."Amor". No pudo evitar pensar en la persona, que a pesar de todo, siempre la había mirado así. Cerró los ojos y lo sacó de su cabeza.
Henry se echó hacia atrás otra vez en la silla y suspiró hondo.
- De todos modos, ya hablaremos de ese tema, mas adelante…pero te puedo asegurar que no me preocupa que Tess lo sepa… .- se dirigió a Tess ahora-. Algún día te contaré mi historia, pero no sé exactamente, por qué me ocurre esto… No puedo contestarte a esa pregunta, pero lo que sí que sé, es que sabes guardar secretos… Hay algo personal entre tú y esa cosa…. Sabes quién es….- le dio un trago a su whisky-. Y lo sé , porque yo también tengo razones personales para buscarlo… .- se cruzó de brazos -. ¿Qué tal si nos contamos mutuamente lo que sabemos?
Tess cogió aire y después de pensarlo unos segundos, asintió.
- "De acuerdo…. Esto va a ser largo y también, tengo que pediros, que no digáis nada a nadie, sobre todo por qué gran parte de esta historia no es mía, y porque estoy segura de que si lo hicierais, los demás pensarían que estáis locos….
Henry, tienes que saber que no eres el único en NY que tiene problemas con algo parecido a la inmortalidad".- cogió su whisky y se lo bebió de un trago.
Jo y Henry, se miraron con gesto de preocupación.
Abe fue había la cocina
- Creo que voy a hacer más café…
Henry se acomodó en su sillón con una media sonrisa en el rostro, pensando en lo que Tess acababa de decir.
- Bien….empezaré yo…
Tess le dio el visto bueno.
- Me parece perfecto…
- "Hace unos cuantos años, ocurrieron una series de crímenes aquí en NY que tenían las mismas características que los hemos intentado investigar... Los ataques eran muy similares y los testigos hablaban siempre de animales de ojos rojos…
Me toco cerca, porque uno de mis pacientes murió. Las marcas de dientes eran tan clara que me asuste y empecé a investigar por mi cuenta… y por esa razón una de mis muertes se la debo a uno de ellos, bueno, contando con la que acabo de sufrir, ya son dos...
La policía y yo por mi cuenta, como forense ya entones, intentamos coger a los culpables…y un buen dí, cuando ya parecía que el cerco se iba estrechando, desaparecieron, no quedo nada… sus guaridas estaban vacías llenas de pequeños huesos y basura, pero de ellos nunca se encontró nada…
- ¿De que fechas estamos hablando?
- 1960 más o menos.. Puedes leerlos periódicos de la época.. Tuvo mucho impacto mediático, porque no hacia distinciones… a diferencia de ahora… donde solo muere gente que vive en las calles.
Tess pensó en el Baker. Según el padre de Cat, para esas fechas ya llevaban mucho tiempo haciendo experimentos….y si fueran alguno de ellos enloquecido como lo estaba Gabe? Eso explicaría que el jefe de policía se hubiera llevado todo el material del caso incluyendo los cadáveres….conocían el caso anterior..
Henry siguió contándole.
- Pero lo más curioso es que descubrí entonces, que antes hubo otros casos. A finales de 1848… muchas muertes… pero, todo terminó sin más, nunca se encontró al culpable o a los culpables… En la prensa de la época se hablaba de monstruos devoradores de cadáveres... pero después de que pasaran 15 días del último asesinato, sin ninguna novedad, se olvidaron del tema y solo tuvo un minino resurgimiento, cuando los crímenes de Whitechapel, de 1880 en Londres, pero solo fueron comparaciones de un periódico sensacionalista…
- ¿Sabes si en Londres ocurrió algo parecido en años anteriores a la década de los 40 del siglo XIX? .- preguntó Tess interesada.
- No, en Londres no hubo ningún caso.. ¿Por qué?
- No, por nada.. Curiosidad… Iré a la biblioteca y leeré los periódicos del la época, si no los han requisado ya..
Henry volvió a inclinarse hacia ella, diciéndole vehementemente:
- Tess necesito saber quién es y por qué ha ocurrido a lo largo de tanto años … No puede ser una coincidencia…. Debemos resolverlo de una vez por todas para que no vuelva a ocurrir….- paró de hablar un momento y sonrió esperanzado.
Jo intervino en ese momento en la conversación.
- Según has dicho, le has dado, posiblemente este herido y sea más fácil de capturar. Si vamos ahora, tal vez podamos atraparlo.
Tess suspiró
- Yo no contaría con ello. Puedo que haya acertado de pleno y lo haya matado, pero si no ha sido así, a estas horas ya estará plenamente recuperado de sus heridas..- les dijo con resignación.
Jo no daba crédito a lo que oía.
- ¿Que quieres decir Tess? .- le preguntó rápidamente.
Tess sabia que Henry había sido sincero con ella. Se masajeó el cuello, mientras se decidía a hacer lo mismo.
- Ahora mismo te lo explicó Jo, pero para lo que entendáis bien, empezaremos por el principio… os aviso que es una historia larga y os exigirá tener la mente abierta…
Los tres oyentes soltaron una carcajada.
- No encontraras a nadie con la mente más abierta que nosotros…
El ruido incesante de unos golpes lejanos y a agudos la despertó del sueño.
Abrió despacio los ojos y vio delante de ella una pared de piedra sin trabajar llena de oquedades. Se fue incorporando despacio. ¿Dónde estaba?
Descubrió que estaba tumbada en una cama. Una gran cama con colchas y mantas en abundancia.
Intentó recordar como había llegado hasta allí y después de unos segundos, la imagen de la bestia que la había atrapado se representó con claridad en su cerebro.
¡Mil demonios! Era el muy hijo de perra de su vecino o mas bien… una bestia haciéndose pasar por su vecino.
Se sentó y apoyó los pies en un suelo cubierto de alfombras. Miró a su alrededor y descubrió que estaba en una habitación ricamente decorada con todo tipo de objetos de lo más variopinto, incluyendo una estantería llena de libros con cubiertas de piel.
Una gran vidriera, en forma de medialuna, se abría a la pared dejando entrar luz a través de sus cristales de colores.
Estaba muy desorientada pero hizo un esfuerzo para seguir recordando.
Ian, o como se llamase, la tiró al suelo, y …. ¡Oh dios mio!
Se levantó corriendo de la cama y a pesar de estar descalza intentó salir de la habitación, pero justo en ese momento, una impresionante figura embutida en una capa negra, apareció de la nada.
Lynn se echó hacia atrás asustada de ver que el ser extraordinario que había visto en el parque estaba ahora delante de ella.
- No voy a hacerte daño… soy un amigo y quiero ayudarte….- le dijo con su profunda voz. Se quitó la capucha y ella pudo verlo otra vez, pero esta vez con mejor luz.
Lynn siguió moviéndose hacia atrás hasta que su cuerpo pegó con algo. Vincent seguía acercándose a ella, mientras le aseguraba que en ese lugar estaría a salvo, pero ella no lo oía. Se dio la vuelta y cogió lo primero que pilló de encima de la mesa. Era un libro y sin más miramientos se lo lanzó a la cara.
Él recibió el golpe de lleno, pillándolo desprevenido. Vincent reaccionó por instinto abriendo la boca, enseñando sus colmillos y rugiendo.
Lynn al ver eso, gritó con todas sus fuerzas durante unos segundos, justo antes de desmayarse.
Una hora más o menos mas tarde, se volvió a despertar en la misma cama, pero la diferencia es que ahora no estaba sola. Dos hombres, uno joven y otro no tanto, junto con una anciana, de pelo canoso recogido en un moño alto, estaban velando su sueño.
La anciana dijo llamarse Mary y le dio un vaso con agua. A continuación, cuando ya estuvo un poco más relajada , Devin , así dijo que se llamaba el mas mayor de los hombres y Jacob, el más joven y la anciana, le fueron contando donde estaba y quienes eran todos ellos.
Catherine, su marido y Vincent, su salvador, llegaron a la habitación poco tiempo después. Lynn se levantó de la cama en cuanto los vio.
Devin, Jacob y Marie desaparecieron discretamente. Vincent se escondió debajo de su capa y se oculto entre las sombras de la entrada a su cuarto.
- ¡Oh! Cat cuanto me alegro de verte…
Lynn fue ella corriendo y la abrazó con fuerza.
- Tranquila….- la calmó Cat-. Has tenido mucha suerte de que Vincent te encontrará. Echó un vistazo a su alrededor, recordando los momentos que había pasado allí, después de que el túnel se hundiera.
Lynn se separó.
- Todavía no puedo creer que los conozcas… ¿es cierto?
- Lo es.- asintió Catherine-. Lynn siéntate en la cama, voy a contarte una historia.
Le fue contando poco a poco, el porqué ella conocía a la gente que vivía en los túneles
-¿Y también le conoces a él….? .- le preguntó con voz temblorosa, señalando la entrada a la habitación.
Cat asintió.
- Si…
Lynn movió la cabeza de un lado a otro
- Es increíble… no podía creer lo que estaba viendo… Cat, es casi como unos de los hijos de Rebecca
- Si… lo es, pero….- miró a Vincent que se escondía entre las sombras de la habitación-… lo primero es que me cuentes quién demonios era la persona de la que él, te salvó.
- ¡Oh! Tenéis que ir a por Heather… era el vecino nuevo que nos ayudo con la mudanza….- se dio cuenta de que su amiga podía estar en peligro. Había sido muy egoísta al no haber pensado en ella antes.
Cat volvió a asentir.
- Me lo imaginaba… ¿Puedes describirlo?
- Si.. creo que sí.. pero lo principal es que es uno de ellos, una bestia… del Hopital…..
Cat miró a su marido que permanecía un poco apartado, pero sin perder detalle de la conversación… y del otro Vincent.
-… recuerdo que olí mucho a tabaco cuando me agarró por el cuello, algo que no notamos cuando se nos presentó en la escalera del apartamento….- mantuvo los ojos fijos en la colcha mientras rebuscaba en sus mente algo que pudiera ser de utilidad-… tiene los ojos rasgados… me parecía guapo cuando lo vi en el apartamento…
Levantó la cabeza y miró a Cat.
- Heather me dijo que no me fiase de nadie…¡ Qué razón tenía!… Era uno de ellos..
Cat se mordió el labio inferior.
-He hablado con mi hermana y me ha dicho que han encontrado a vuestro vecino muerto en el apartamento... tenía una chica que iba a limpiar por las noches, cuando él estaba trabajando. Podemos decir que esa bestia lo mató y se hizo pasar por él.
Lynn se llevó la mano a la boca.
- ¿Heather está bien?
- Si… Evan se quedara con ella…
Vincent se acercó a ellas.
- Creo saber quién es tu atacante… Es Ethan. El que provocó el incendio y el que mató a Andrew… Le precede el olor del tabaco y tiene los ojos así….
Cat se acordó del retrato robot que hicieron del asaltante de Mark y la foto. Ojos rasgados.
- Si... Sé quien es… También atacó a mi hermano….- se volvió a mirar a Lynn-. ¿Te dijo algo más?
Ella asintió.
- Si, algo increíble… que me quería para él, que al tocarme, cuando se presentó, había sentido algo increíble, como una descarga eléctrica, y que entonces, había entendido la unión, que había oído que pasaba, entre bestias….
Catherine abrió mucho los ojos y se giró a mirar a Vincent. Una sola palabra vino a su mente. Tori.
Su marido tragó saliva acordándose de lo que pasó y entendió muy bien lo que le había pasado a Ethan…
Lynn siguió hablando.
-. . .os juro que yo también lo sentí... Era tan… excitante….- les dio la impresión por su forma de hablar que le avergonzaba decir esa palabra.
- Sé a lo que te refieres. - le dijo él.
Cat se movió incomoda. Era un tema del que no le gustaba hablar en absoluto y no pudo evitar sentirse culpable. Tori estaba muerta y sus últimos pensamientos fueron para ella, pero aún así, se sentía celosa, solo con oír su nombre.
- ¿Algo más? .- le preguntó enseguida, quería cambiar de tema.
Lynn asintió.
- Me dijo que querían volver a llevarme con ellos….- agarró con fuerza la mano de Cat-. … no dejaré que lo hagan, prefiero morir a volver… .- sus ojos cambiaron durante un instante.
Vincent se apresuró a sentarse a su lado. Tenía que calmarla
- No te preocupes…..- le dijo. Bajó su tono de voz y le habló despacio, pero con seguridad-. No dejaremos que ocurra.
Cat se dio cuenta de que solo había una solución posible. Ella quería que todo se hubiera desarrollado de otra manera, pero…
- "Creo que tal y como están las cosas deberías quedarte aquí….- le dijo -. Ahora sabemos que van a ir a por todos nosotros. No somos los suficientes para poder protegernos sin ayudas externas.
Lynn, es un hombre maravilloso.- miró a Vincent que todavía permanecía escondido-. … y la gente que vive aquí, con él, también.- mientras lo decía no pudo evitar pensar en los caminos tan extraños por los que nos lleva el destino. Su idea de traer a Lynn a los túneles se hizo realidad por sí sola y estaba convencida de que tenía que ser por alguna razón-.
La muchacha rubia miró a Vincent que imbuido en su capa salió de su escondite y apareció ante ella.
- Sé que me tienes miedo… pero te prometo que todos nosotros te protegeremos, y yo el primero…
- Dale una oportunidad… .- le dijo Cat intentado convencerla-….. y es, bajó mi punto de vista, la solución perfecta para evitar que te hagan volver con ellos.
Vincent, su marido, intervino en la conversación.
- Además, si Ethan se ha encaprichado contigo no parará hasta encontrarte… esto es una forma de ponérselo difícil.
Lynn los miró a todos y al cabo de unos segundos asintió.
- De acuerdo.- le costó mucho decirlo, pero sabía que tenían razón-… pero quiero que me contéis en todo momento que está pasando, y si me necesitáis …- miro a Vincent al decir esto último-. ..solo tenéis que decírmelo.
- Lo haremos… Ahora descansa, nosotros tenemos que irnos. Cat ha tenido un día largo y en su estado eso no es bueno.
Lynn se levantó y les dio sendos abrazos. A continuación, el joven Jacob, apareciendo de la nada, la cogió del brazo, y empezó a hablarle con todo divertido.
- No sé si hace mucho que no comes… pero Mary hace un tarta de nueces con chocolate para chuparse los dedos… ¿Hacen un par de porciones y un vaso de leche caliente?... y de paso te presentó a los demás…
Lynn sonrió. A pesar de todo… tenía tantas ganas de confiar en los demás, y disfrutar de las cosas, que se dejaba llevar en cuanto se presentaba la ocasión.
- Hacen... .- se giró para decirles adiós con la mano a los demás y salió de la habitación.
- Nosotros también nos vamos .- le dijo Cat a Vincent-. Gracias por todo…
Vincent la miró con sus profundos ojos azules.
- No me las des… Hoy hace 25 años que encontré a Cathy herida y abandonada…. Una gran casualidad, ¿ no crees?... .- dijo con asombro y enorme tristeza.
No hizo falta que dijese nada más. Cat cogió su mano y se la apretó.
- Si te soy sincera, nunca he creído en las casualidades…
Su marido miró hacia otro lado. No podía ver ciertas cosas y además, algo estaba rondando por su cabeza.
- Se me está ocurriendo.- les dijo compartiendo sus pensamientos-. … que tal vez, el encaprichamiento de Ethan por Lynn y sus ansias de encontrarla se conviertan en su perdición, porque estoy seguro de que moverá cielo y tierra para dar con ella y, si te ha visto, - señalo a Vincent-. irá a por ti, porque cometiste el sacrilegio de quitársela. Lo que no sé, es si será capaz de hablar de ti a los demás….
Vincent y Cat lo miraron.
- Algunos de ellos ya saben que existo. Hace mucho intentaron cazarme, aunque el que lo hizo, al final, fue tu padre….- dijo él mirando a Cat.
Ella prefirió no entrar en ello, se dirigió a su marido con curiosidad.
- ¿A qué te refieres?.- le preguntó, soltando la mano de Vincent y cruzándose de brazos.
Él sonrió.
- A que vamos a usar a Lynn de cebo….- miró a Vincent fijamente-. … pero para eso tenemos que contar con vosotros… ¿Qué me dices? ¿Nos ayudareis?...
Dos días después
El mundo está lleno, de casas increíbles, abandonadas, olvidadas. Abocadas a que el paso del tiempo acabe con ellas.
Y, en una de esas casas, situada en Millbrook, NY, a 86 millas de la isla de Manhattan, iba a tener lugar una importantísima reunión, que posiblemente iba a afectar al destino de las futuras generaciones.
Habían elegido las ruinas del Bennett College porque era un lugar inmenso, oculto de las miradas indiscretas por un bosque de maleza incontrolada, que les permitía pasar desapercibidos sin problemas.
Los coches habían sido aparcados en la parte de atrás y una de las grandes salas de la planta primera había sido limpiada para la ocasión. Ahora, dos días después de recibir la notificación de este gran momento, Stanley se encontraba mirado por los sucios y agrietados cristales de una de las ventanas que daban directamente al acceso trasero del gran edificio , mientras veía como de todos los puntos cardinales iban acudiendo "sus hijos y los de Morgan"… Se llevó la mano a la sien y cerró los ojos. Los dolores de cabeza estaba aumentando con los días y los desmayos también… y eso empezaba a preocuparle. Todavía había mucho que hacer y Rebecca tenía que estar a punto de llamarle para pedirle más de esa droga que le permitía vivir eternamente. Ella tenía que ser suya antes de que todo acabase… y lo sería.
Anthony esperaba en la puerta a que los demás fueran subiendo. Los que iban llegando a la reunión, se fueron sentado en los sillones colocados en forma circular, según su puesto en la organización.
Los híbridos se quedarían en la parte exterior del circulo…. 67 hombres capaces de realizar los actos más increíbles, iban a saber ya cual sería su función en el nuevo orden que empezaba ponerse en marcha.
El último en llegar fue un Mercedes negro. Stanley se alejó de la ventana y se acercó a la escalera, para recibirlos.
A medida que los miembros de la sociedad iban tomando posiciones las conversiones empezaron a fluir. Muchos de ellos hacía años que no veían, algunos, dedicados a asuntos diametralmente distintos dentro de la organización y otros, porque es difícil estar en contacto, cuando se tiene un océano por el medio.
La representación de la parte inglesa se sentó en la primera fila de sillones, luego los encargados de la parte política, social y comercial, después los empleados de mayor rango y luego los híbridos. Stanley se sentó en la segunda fila, al lado de Anthony.
Cuando todos estuvieron colocados, oyeron el inconfundible ruido de un bastón golpeado los peldaños de las inmensas escaleras de piedra del edificio, mientras su portador las subía despacio.
El nieto, del que otrora fuera amigo y compañero de inquietudes científicas de Rebecca Reynolds y sus hermanos, apareció, jadeante, en la sala donde todos lo esperaban. Se quedo parado unos segundos recuperando el aliento e indicó a sus guardaespaldas que se apartaran.
A continuación, saludo con un escueto movimiento de cabeza a los demás y poco a poco entró en el círculo hasta situarse en el medio, de pie, apoyado con las dos manos en su bastón.
Stanley lo miró con detenimiento. Hacía mucho tiempo que no venía a hacerles una visita desde Londres, pero ahora, con todas las cartas encima de la mesa y los peones, colocados en los lugares estratégicos que se necesitaban, la cuenta atrás estaba a punto de empezar.
En ese tiempo, los años habían hecho estragos en él. Todos sabían que tenía una enfermedad incurable que lo acabaría matando, pero curiosamente jamás quiso someterse a los tratamientos que el mismo y otros mandaron crear. Siempre había dicho que no tenía ninguna intención de vivir un segundo más de lo que le tocaría vivir. Cuando él fallase todo pasaría a sus herederos, como siempre había sido.
La primera sociedad creada cuando se descubrió que los guerreros, como les gustaba a ellos llamarlos, existían, y se dieron cuenta de las infinitas posibilidades que ofrecían, formó el primer grupo de hombre que dirigirían todo, desde entonces, todos esos puestos habían sido transmitidos, de padres a hijos o hijas, y en su defecto a socios que se fueron uniendo a al negocio, o la causa, según ellos.
El séptimo lord Chester, Sr. de Convington House, observó con sus profundos ojos negros a los asistentes, estiró su cuerpo que había permanecido doblado apoyado en el bastón, y con una voz que sorprendió a quien no lo conocía, por su gravedad y fuerza, empezó a hablar.
- Antes de nada, quiero decirles que estamos muy orgullosos de su trabajo… . les dijo a los encargados del proyecto en EUU-. .. Creemos que nadie podía haberlo hecho mejor, a tenor de las especiales circunstancias en las que se encuentran….
Aquí no llega nuestro poder… No podemos ayudarles, como quisiéramos... por eso tuvimos que dejar caer el Hospital y posiblemente estamos dejando caer el de Washington… .- movió la cabeza de un lado a otro. -… todo ello, por muchas poderosas razones que no debemos olvidar..pero sobre todo, porque nuestra verdadera misión, podía quedar al descubierto si hubiéramos tomado públicamente partido por él… No podíamos hacer otra cosa, Stanley.. – Levanto la cabeza y lo miró directamente a él-… lo sentimos mucho… Morgan lo entendió enseguida y mandó todo el material informático al servidor de Washington, luego se derivó a Londres… Sé que las muestras fueron llevadas con la máxima urgencia a su nueva ubicación.. .- agachó la cabeza , apesadumbrado, mientras seguía andando en el círculo que era su espacio-. … Sentimos mucho su perdida, pero siempre fue demasiado impulsivo y esa mujer fue su perdición… Debimos acabar con ella….debieron acabar con ella.- Por mucho tiempo que hubiera pasado desde que mató a su abuelo, todavía no soportaba hablar de Rebecca Reynolds, y más ahora, que al escaparse, había provocado la mayor crisis que nunca habían sufrido… ¡Maldita familia!
Stanley intervino entonces.
- Rebecca, era y es muy importante… todavía no hemos conseguido averiguar porque ella lo ha conseguido.- todos sabían a qué se refería-. … pero estábamos cerca de ello… .- se levantó del sillón para seguir hablando-. Si lo lográsemos, daríamos con una forma de prolongar la vida humana… cambiaríamos el mundo.
El actual Lord Chester sonrió.
- "Eso ya lo estamos haciendo…. Y nuestros próximos pasos irán dirigidos precisamente hacia ello… Los laboratorios siguen trabajando a pleno rendimiento, siguen haciendo lo que tienen que hacer… sin que nadie les moleste…
Cuando seamos lo suficientemente fuertes…daremos el salto definitivo….- fue girando la cabeza, mientras posaba su fría mirada en todos y cada uno de los híbridos que se mantenían firmes en la última fila.-. Vosotros tenéis que ser el ariete en el que confiaran, seréis su secreto, y los destrozareis desde dentro. Os compraran por un precio increíble y con ese mismo dinero financiaremos su caída… y luego nosotros tomaremos a las decisiones."
Se paró un momento y sacó un pañuelo de hilo del bolsillo de su traje de lana a medida y se secó la frente…. Volvió a guardarlo después de pedirle a uno de sus guardaespaldas un `poco de agua.
- "El mundo no puede sobrevivir tal y como está ahora… alguien tiene que tomar la responsabilidad de decidir quién va a vivir y quien va a morir…. Contamos con algo que puede hacer que no haya enfermedades, que vivamos mas… Le daremos una nueva oportunidad a los hombres, para esta vez hacer las cosa bien… y los que mueran sabrán, que han muerto por un fin que es más grande que ellos….
Todos los aquí presentes estamos en esa elite que sobrevivirá e iniciara el camino hacia una nueva era de la humanidad…"
Se paró, en el lugar por donde había entrado en el círculo, y su mirada recorrió a todos los asistentes.
- "Les expondré en pocas palabras lo que va a ocurrir a partir de ahora…. .- Carraspeó ligeramente -… pero antes quiero dejar clara una cosa..- su mirada se dirigió a Stanley y luego a Anthony, otra vez-. … no podemos esperar mucho tiempo… en cuanto esos bebes están formados debemos ir a por ellos…tengo grandes planes, tanto para ellos como para los demonios que los protegen…. Ellos también son nuestra prioridad, junto con Rebecca….
Stanley… Anthony, os dejo a vosotros como hacerlo… pero hacerlo pronto…
Y ahora hablemos de los siguientes pasos a dar. Ya les he hecho esperar bastante.- sonrió -. … deben disculpar las ganas de hablar de un viejo….- todos rieron -. Además, hoy por la tarde, tengo un compromiso ineludible, al que no quiero llegar tarde…"
Cat llegó tarde esa mañana a comisaria. Encontró a Mark sentado a su mesa, leyendo unos papeles.
- Es increíble… crece por momentos….- le dijo fijándose en su vientre-. No te quites esa chaqueta Cat, como te vea Ward te convertirás en…
- Lo sé, lo sé… .- ne le dejo terminar de hablar-. Ayer fui a comprar con Heather, no puedo meterme en ninguno de mis pantalones vaqueros…Imagina, buscar un vestido premamá, para la inauguración de esta noche… Si ahora te parece que se nota espera verme luego….- su expresión dejaba claro que no estaba demasiado contenta con los cambios que estaba sufriendo su cuerpo. Cogió el portátil del cajón de su mesa y lo abrió, mientras mirada a su alrededor-. Me esconderé en una de las salas de interrogatorios….¿todavía no ha venido verdad?
- No, todavía no… pero tiene que estar a punto de aparecer… y no te preocupes no me olvido de esa fiesta…. Se me hace ten extraño verlos andar por mi casa…¡ demonios Cat ya era raro tener a Stuart, sabiendo lo que es, pero saber que hay mas y tenerlos cerca es…. .- un escalofrío recorrió su espalda -. No sé… llevo toda la vida con esto… y no puedo acostumbrarme a ciertas cosas…
Cat sonrió. Mark tenía razón. Su concepto de las cosas había cambiado mucho en los últimos meses… y algo le decía que todavía iba a cambiar más.
- Otra cosa, Cat, antes de que te vayas… .- le dijo cambiando de tema-. … Ayer aparecieron otros dos chicos muertos, arrojados al Hudson… Esos criminales se arriesgan demasiado, toda esa zona está plagada de policías..
Le tendió los informes de los casos. Ella los cogió y les echó un vistazo rápido.
- Se arriesgan porque les interesa…. No es más que una distracción para que estemos ocupados, y no podamos averiguar lo que verdaderamente están haciendo…- vio las fotos de los chavales y se le encogió el alma-. Es increíble lo poco que les importa la vida de los demás…. ¿Has hablado con el forense?
Mark asintió.
- Si… mismo modus operandi… un pequeño pinchazo….
Cat suspiró.
- Lamento no haber ido contigo, pero tengo tantas cosas en la cabeza que cuando me levantó por las mañanas no sé por dónde empezar… Hoy he llegado tan tarde porque he llevado a Vincent al trabajo y de paso le he puesto al día de lo que le ha pasado a Rebecca. Me llamo papá y me lo contó todo ayer… ¿crees que conseguirá que Stanley se fie de ella lo suficiente para caer en la trampa?
Mark se encogió de hombros.
- No lo sé… pero si alguien puede conseguir algo con él, sin lugar a dudas en ella.
- Tienes razón….- se lo quedo mirándolo fijamente. – y…. por cierto, gracias… no sé qué haría sin ti…. Me estás cubriendo constantemente….
Mark sonrió.
- Exactamente para eso estoy aquí…. Para ayudarte en todo lo que pueda…
Cat le apretó la mano con disimulo y sonrió agradecida de que Bob Reynolds le hubiera dado un hermano como ese… No todo iba a ser malo.
Volvió a coger su portátil.
- Intentaré que Ward no me vea… Solo quiero acceder a la base de datos. Todavía no he encontrado nada para el amigo que me pidió el favor.
Mark sonrió ligeramente sin apartar la vista de la pantalla de su ordenador.
- Date prisa….- le apremió -. Mientras tanto, yo, seguiré buscando información sobre alguno de los nombres que nos dio Dana… ya te contaré… pero date prisa…
- De acuerdo… ahora mismo bajó….
Subió las escaleras y entró en una de las salas.
Se sentó, desabrochándose la chaqueta de piel burdeos. Había conseguido ponérsela a duras penas. Había cosas a las que no pensaba renunciar, pero su cintura había dejado de ser lo que era… y aumentaba por momentos… tal vez debería empezar a replantaerse las cosas a las que quería renunciar.
Encendió el portátil y accedió a la base de datos de la policía de NY. Inició la búsqueda con "Indigentes"; no sabía si poner desaparecidos, muertos o heridos…
Encontró unos pocos asientos que pertenecían a casos de la 5ª y que eran llevados por el detective Stevens… cliqueó en ellos, pero cuando se abrieron, descubrió que estaban clasificados… No podía acceder.
¿Cómo era posible?... Se quedó un rato sentada analizando la noticia. Miró su reloj, todavía tenía tiempo para acercarse por allí y hablar con el detective, en caso de que estuviera, claro.
Se levantó de la silla, para marcharse cuanto antes, y entonces, la puerta se abrió de golpe, y su jefe apareció en el umbral.
Cat se cerró la chaqueta rápidamente.
Ward miró justo hacia el lugar que ella intentaba ocultar.
- No se moleste, ya lo he visto… ¡Recoja eso! ..- le dijo señalando el portátil-. ¡A mi despacho, ya! Y traiga a su "compañero" con usted…
-Ethan quédate… Tenemos que hablar..
El hombre de ojos rasgados se volvió hacia él, mientras los demás bajaban por las escaleras.
Stanley se acercó y los dos se dirigieron hacia una de las destrozadas ventanas. Fue directamente al grano.
- No es propio de ti, cometer un fallo como ese… .- le dijo-. Se te encargó que vigilases a la hermana y que en cuanto pudieses, y sin levantar sospechas, te hicieras de nuevo con la señorita Wyatt y nos la trajeras….
Ethan asintió. El oír su nombre le hizo estremecerse recordando todavía su olor, pero Stanley no lo notó. Desde fuera nadie habría dicho, que su interior estaba desgarrado, por lo que sentía por la muchacha, y por sus obligaciones para con el Consorcio.
- Lo sé… nunca imagine que la limpiadora vendría por las noches… La idea era eliminar el cadáver en la madrugada cuando nadie pudiese verme… Su llegada a la casa tan tarde fue algo inesperado…
Stanley lo miró de reojo, mientras veía el coche del Lord Chester salir del camino lleno de maleza y coger el desvío hacia la interestatal.
- No podemos permitirnos errores… Ya lo has oído…Tenemos la oportunidad de crear un mundo nuevo… No podemos dejar que un grupo de personas insignificantes acaben con algo tan grande…
- No volverá a repetirse…
- Eso espero… Sigue vigilándolas desde la distancia… Nos ocuparemos de los nuevos invitados en cuanto nos den la orden… tengo muchas ganas de encargarme personalmente de Stuart… y de algún otro…
Ethan se movió inquieto. No les había dicho que un monstruo se la había llevado delante de sus ojos. ¡¿Como decírselo, si él mismo no podía creerlo todavía?!
- ¿Puedo irme? .- le preguntó deseando salir de allí, para empezar a buscarla.
En ese momento, el móvil de Stanley sonó. Un mensaje. Lo miró. Rebecca… su pulso de aceleró de inmediato… y Ethan lo notó.
- ¿Ocurre algo?
- Nada, no es nada….- dijo quitándole importancia.
Ethan lo miró fijamente. Le estaba mintiendo… Ese mensaje era mucho más que importante, para Stanley.
Stanley dejó de mirar el teléfono rápidamente-. Ya puedes irte Ethan, y ya sabes, no vuelvas a fallar…
Ethan asintió e iba a irse cuando lo volvió a llamar.
- AH! Antes de que te vayas… ¿Podrías decirle a Gregory y Dave que vengan a verme?... necesitamos que aprendan a hacer algo….
El hibrido asintió y empezó a bajar las escaleras, mientras Stanley volvía a mirar por la ventana.
Continuará...
