Capítulo 4: Las guardianas.

Ya habían pasado un par de meses desde aquél día en que quedó embarazada (de la manera más rara jamás concebida). Meses en que, Serenity, se dedicó a remodelar su cuarto para la espera del nuevo bebé.

Mandó a pintar todo la habitación de color blanco invierno. Serenity amaba ese color. Le recordaba las joyas que solía ocupar su madre. La difunda reina Serenidad.

La actual reina lunar quería que su bebé nunca olvidara su ascendencia. Su poderoso linaje de mujeres heroicas y justas; las únicas con sangre de la titán Selene. Es por ello que mandó a plasmar, en los techos del palacio, toda la historia de la Luna. Cada acto valioso realizado por las reinas y sus esposos se podían ya observar con apenas alzar la vista un poco.

Para el bebé, la reina mandó a comprar una cuna color celeste. La cual estaba adornada con las más hermosas piedras que existían en el reino lunar. Estaba tan emocionada por su embarazo que, cuando cumplió tres meses, no dudó en darle la noticia a su reino, a la Tierra y a todos los habitantes del universo.

Aún con toda la felicidad que sentía, no podía dejar de pensar en la advertencia de la guardiana del caldero. Claro, era difícil olvidar algo que veía todas las mañanas al despertar.

A pesar de que trató de borrar cientos de veces la frase dejada por la pequeña mujer, estas palabras siempre volvía a aparecer en la muralla. Angustiando y enloqueciendo cada vez más a la joven reina.

Pero, para su suerte, Serenity recibió un extravagante obsequio desde la Tierra. Un gigantesco espejo de oro sólido, el cual parecía esculpido por las más hábiles manos del planeta azul.

Junto al espejo, venía una nota que decía: "Para que observes cada día el crecimiento del o de la futura heredera. De: Los reyes Tristán y Scarlett de la Tierra y su hijo, el príncipe Endymion. Para: Reina Serenity I de la luna."

Serenity no tardó ni un segundo en colocar el regalo de los terrestres en la pared que contenía la sentencia de la guardiana del caldero. Ahora podía estar en paz. Ya no sería esa horrible frase lo primero que vería cada mañana, sino que el crecimiento de su pequeño vientre.

-¡Reina! –Gritó una pequeña niña rubia que adornaba su cabello con una cinta roja. - ¿Cuánto queda para que nazca el bebé?

-Wau… Pero que gigantesco espejo. –Dijo otra niña. Una de cabello negro azabache.

Serenity no aguantó la carcajada.

-Venus, apenas tengo cuatro meses, y los bebés nacen a los nueve.

-Rayos… Queda mucho –La niña de lazo rojo se cruzó de brazos. –Yo ya la quiero proteger.

Serenity adoraba a esa niña. Venus era la única sobreviviente de la realeza del segundo planeta del sistema solar. Sus padres habían sido asesinados tras un golpe de estado fallido. Si no hubiese sido por un guardia del palacio, que decidió traerla a la Luna, la niña también hubiese perecido. La reina la aceptó sin siquiera dudarlo. Algo le decía que esa niña era especial. Mucho más de lo que podría ser una mera princesa.

-Y el espejo, Mars, fue regalo de los terrestres. –Dijo la reina con una amplia sonrisa.

Mars llegó a la Luna de una manera más peculiar. Resulta que ella se escapó de su planeta natal, junto a sus guardianas Phobos y Daimos. Aunque Serenity tenía mucha curiosidad, Mars jamás le contó el por qué abandonó su planeta.

-Niñas, ¿dónde están las demás?

-Pues…

-¡Yo sé! La gran líder de las guardianas del bebé lunar, lo sabe siempre todo. –Gritó Venus, interrumpiendo a Mars. –Jupiter está en el simulador de vida silvestre y Mercury está estudiando. –Sonrió.

-Tú te auto-elegiste. –Murmuró Mars.

-Porque tengo más antigüedad.

-¡Pero si tienes seis años! Al igual que todas.

-Pero yo llegué, antes que todas, a la Luna.

-¡Por un mes nada más! Agrr… Bien, como sea. De todas formas, ser una líder es aburrido.

Serenity adoraba a esas niñas. Solo al imaginar a su bebé y a esas cuatro guardianas jugando por los vastos prados artificiales de la Luna, la llenaba de dulzura.

Awww Hasta el momento el plan de Serenity va de maravilla :3 Pero, ¿cuánto durará?

Muchas gracias por sus mensajes 3 me alegra mucho saber que disfrutan mi historia :D La verdad, no estaba tan segura de comenzar a escribir por acá, pero me siento muy a gusto de poder compartir mi versión retorcida de Sailor moon jajajajajaja

Otra vez, mil gracias por leerme y esperarme. Sé que no publico muy seguido, pero les prometo que terminaré esta historia. Así que no teman.