Capitulo 18: ¿Batalla entre Jinchurikis?

Los médicos encargados tomaron a Neji en una camilla llevándolo a la enfermería para atenderlo lo más pronto posible, por su parte Hinata se negó alegando que solo necesitaba descansar un poco por la pérdida de chacra.

Viro su mirada a la parte superior de la arena, más especifico donde estaba su padre solo encontrando a su hermana, lo más seguro era que fuera a ver a su primo, bajó su mirada triste al sentirse nuevamente rechazada.

— ¡Felicidades Hinata! —Gritó Naruto a todo pulmón llamando su atención.

Sonreía y agitaba su mano alegremente felicitándola y animándola en el proceso.

—Que escandaloso eres —Comentó Shikamaru con su mueca aburrida —Pero debo admitir que Hinata se ha vuelto muy fuerte —

—Si, a mi también me ha sorprendido —Exclamó Tenten antes de enviar una sospechosa mirada al rubio, que debido a su naturaleza, no notó.

— ¡Eres impresionante! —Volvió a gritar para animarla.

—Ahora siento aun más lastima por ti Naruto —Habló nuevamente el Nara.

El Uzumaki lo vio confundido.

—Primero pensé que tenías mala suerte al tener la posibilidad de enfrentarte a Neji en la segunda ronda pero al ver lo fuerte que se ha vuelto Hinata —Hizo una pausa donde el rubio también reflexionó.

Era cierto, no había pensado en eso, durante la segunda vuelta le tocaría luchar contra ella, por lo que solo uno pasaría a la final.

—Bueno, eso si logras vencer en tu pelea —Terminó volteando a ver al ninja de la arena que no le quitaba la vista de encima a Hinata.

Al sentir una penetrante mirada sobre él volteó cruzando su mirada aguamarina con la azul, aun no olvidaba ese encuentro antes de la segunda parte y ahora les tocaba pelear.

El encargado anunció el segundo encuentro llamando a los participantes a la arena.

—Naruto, es tu turno —Intervino la castaña para que no iniciaran la pelea en ese mismo lugar.

El rubio se adelantó mientras Gaara volteaba a ver a su hermana comunicándose a través de las miradas antes de emprender el camino a la arena.

Hinata igualmente había abandonado la arena y subía las escaleras al mismo tiempo que el rubio las bajaba.

—Lo hiciste muy bien Hinata —Felicitó una vez más a su esposa.

—G-gracias Naruto-kun —Respondió sonrojada mirando al piso.

—Pero debes esforzarte más —Recomendó confundiendo a la Hyuga —Veras, luchaste con gran fuerza y mostraste un alto nivel en ninjutsu pero. Solo usaste poder y no aprovechaste la estrategia eso es un punto clave en una batalla real, tampoco Neji hizo mucho en ese sentido por lo que ninguno pasará el examen —Explicó deprimiendo a la chica.

—Entiendo —Exclamó con voz triste.

— ¡P-pero, no tienes que angustiarte, aun tienes más oportunidades por eso! —Trató de animarla rápidamente.

—No te preocupes, seguiré esforzándome —Habló subiendo su animo.

Permanecieron unos segundos en silencio hasta notar una tercera presencia.

Al ver a esa persona Hinata se ocultó detrás de Naruto como si este la fuera a atacar en cualquier segundo.

Gaara simplemente pasó a un lado de ellos sin dejar de verlos a ambos, especialmente las a la Hyuga y cruzando miradas desafiantes con el rubio.

—Naruto-kun ten cuidado, no me agrada mucho ese chico —Advirtió temerosa.

—Estaré bien —Confortó con una sonrisa —Pero quien debe ocultarse mientras es su turno eres tú Hinata —Exclamó seriamente.

—Estaré bien Naruto-kun —Aseguró ella —Además puedes vencerlo ¿Cierto? —

—No es él quien realmente me preocupa —Comentó confundiendo a su esposa.

— ¿A qué te refieres? —

—Como sea, solo busca un lugar seguro, ve con tu padre o con alguno de los sensei —Aconsejó seriamente.

—Iré a ver a mi primo y después buscaré a Kurenai-sensei —Dijo después de unos momentos, pensó en buscar a su padre pero después de que desapareciera de ese modo lo mejor era dejarlo solo e ir con el único adulto que la entendía mejor que nadie.

—De acuerdo, nos vemos más tarde —Exclamó antes de besar su frente y salir corriendo.

Instintivamente llevó su mano al lugar donde la besó completamente roja, sintiéndose un tanto torpe unos momentos después ya que después de lo que pasaron sonrojarse así por un beso en la frente lo ameritaba.

—Neji-nii-san voy a entrar —Avisó antes de abrir la puerta, los médicos le habían dicho hace unos momentos que no tenía nada grave solo esperar a que pasara el efecto del jutsu y recuperara su chacra pero la imagen frente a ella fue un poco impactante.

Su padre en el piso en una postura suplicante frente a su primo sentado en la cama con un pergamino en sus manos.

—L-lo siento, n-no quise —Calló uno segundos —Lo lamento —Iba a cerrar de inmediato.

—Hinata —Llamó su padre irguiéndose.

— ¿S-si? Padre —

—Entra, también tengo que hablar contigo —Habló con su tono neutro.

La Hyuga asintió cerrando la puerta tras ella esperando que Hiashi iniciara.

—Siempre me pregunte cada día si hice lo correcto al tomar la decisión de casarte en ese ritual tan extraño —Se detuvo unos momentos como analizando las reacciones de su hija, esperando a que ella hablara para decir algo o tal vez buscar la forma de decir lo siguiente —Ahora se que fue la mejor decisión que pude tomar —

—Padre —

—Te has vuelto fuerte, Hinata, muy fuerte —Neji al igual que Hinata permanecieron sorprendidos siendo el genio el primero en espabilar y sonreír levemente, su tío no hablaba de fuerza física, si no de su crecimiento como kunoichi y madures.

—Gracias padre —Agradeció tímidamente.

—Me gustaría hablar más tranquilamente pero lo mejor será irnos y dejarlos en un lugar seguro —Comentó el líder del clan seriamente.

— ¿De qué está hablando Hiashi-sama? —Cuestionó Neji acoplándose al cambio tan repentino.

—Es cierto, Naruto-kun me dijo algo similar —Exclamó la primogénita recordando su conversación — ¿A qué se refería?, ¿Lo sabes padre? —Interrogó preocupada.

—No estoy muy seguro pero parece que algo está por suceder —Fue su deducción después de percatarse del gran numero de ambu en el estadio.

Hinata y Neji se vieron interrogantes preguntándose porque tanto misterio y que era lo que realmente estaba pasando.

La tensión entre ambos era palpable incluso antes de haber iniciado la pelea, las miradas desafiantes no se despegaban del otro, no hacían falta palabras para decir lo que ambos habían captado desde el primer cruce de sus ojos.

—Comiencen —Ordenó el sensor.

Inmediatamente después Naruto ladeó levemente su cabeza momentos antes de que una pequeña herida comenzara a emanar sangre de su mejilla.

Gaara sonrió victorioso de una forma desquiciada.

—Tu sangre servirá —Habló de forma tétrica —Me sentiré vivo, tú eres mi presa y ella será mi premio —

Naruto frunció el entrecejo.

—No te permitiré ponerle una mano encima —Masculló molesto —Por eso sin importar como. ¡Voy a vencerte! —Vociferó lanzando varios kunai que fueron bloqueados fácilmente por la arena.

— ¿Eso es todo? —Provocó secamente — ¡Aun no hay suficiente sangre! —Exclamó lanzando su arena contra el rubio.

Naruto apenas logró evitar el ataque. Sin perder el tiempo saltó para esquivar un segundo látigo de arena. Desafortunadamente el tercero fue imposible de evadir siendo atrapado.

—Ahora ¡Muere! —Declaró cerrando la palma de su mano cubriendo al Uzumaki con arena antes de que esta estallara.

Los compañeros del hiperactivo ninja veían la escena sin creer lo que acababa de ocurrir.

—Naruto —Susurró su compañera de equipo.

—No puede ser, es mentira —Murmuraba Ino a su lado sin creerse tampoco lo que acababa de ver.

—No es posible —Habló Shikamaru incrédulo.

Sasuke solamente se limitó a empuñar sus manos mascullando un insulto al rubio.

Sin embargo Gaara no parecía tranquilo o conforme volteando en varias direcciones al igual que el sensor y otros ninjas de alto nivel.

—Ese idiota, si que le gusta tener en suspenso a la gente —Expresó Nory desde la cima con kyuubei.

Un débil ruido se escucho desde la parte baja del ninja de la arena, la tierra crujió y varias rocas salieron volando al mismo tiempo que Naruto emergió con un golpe directo a la mandíbula.

El fuerte golpe fue escuchado por los espectadores.

—Demonios —Masculló mientras un poco de sangre manchaba el piso —Creí que funcionaría si no eras capas de verme —Concluyó el rubio adolorido después de que su golpe fuera bloqueado por la arena de Gaara.

Este solo sonrió sádicamente antes de iniciar un nuevo ataque con la arena siendo esquivado por el ninja de la hoja.

— ¡Uf! Ese cabeza hueca si que me dio un buen susto —Exclamó Ino más relajada.

—Pero la pelea aun no termina —Comentó Sakura preocupada.

—Tienes razón —Concordó regresando su atención a la arena —Pero pensar que ni con ese ataque sorpresa pudo golpearlo, ¿Qué clase de jutsu es ese? —Inquirió entre molesta y confusa.

—No lo se, solo espero que Naruto pueda salir de esta —Contestó Sakura bastante preocupada.

No había hablado con Naruto, al menos no de forma natural como antes, desde hace unos meses, un poco antes de que iniciaran los exámenes y últimamente se preguntaba si dijo o hizo algo para que su compañero se comportara de esa forma tan extraña con ella, pero más que nada admitía que en cierta forma extrañaba el tenerlo todo el tiempo hablando y gritando pero de eso, ha pasado mucho tiempo.

—Sakura —Llamó la rubia captando su atención —No tienes de que preocuparte, Naruto sabe como escapar de los líos en los que se mete, es su especialidad —Comentó la Yamanaka en un vago intento de animar a su amiga.

—Tienes razón, ya sabrá como arreglárselas para salir vivo de este encuentro —Exclamó tranquila regresando su atención al encuentro.

—Técnicas simples no funcionaran con este tipo —Comentó Naruto descubriendo parte de sus brazos donde se podían observar un par de muñequeras.

— ¿Qué está pensando? —Cuestionó Ino.

—No lo se —Respondió su amiga igual de confusa.

—Parece que Naruto-kun peleará enserio —Comentó Hinata desde la parte alta del estadio junto a su padre.

—Si se ve obligado a pelear con todas sus fuerzas quiere decir que estaba en lo correcto, Hinata, prepárate para huir cuando sea necesario —Ordenó Hiashi seriamente.

—Pero padre —

—Hinata, es una orden, tú y tu hermana deberán regresar a la mansión y permanecer ocultas, esto no será ningún juego o algo que puedan manejar, aun son muy jóvenes ¿Quedó claro? —Exclamó seriamente intimidando a su hija.

—Si, padre —Contestó sin remedio

Gaara permanecía observando pacientemente mientras Naruto se quitaba un par de tobilleras, a simple vista ambos pares no parecían diferentes a cualquiera, bueno tal vez a excepción de los gravados en ellos.

—Ahora si me siento mucho mejor —Exclamó lanzando sus prendas al aire.

— ¿Qué crees qué está haciendo? —Comentó Shikamaru con desgana.

— ¿Acaso cree qué cambiará las cosas solo porque se quitó un par de prendas? —

Los accesorios del rubio cayeron pesadamente dejando un pequeño cráter en el piso dejando a más de uno sin habla.

— ¿Qué demonios fue eso? —Preguntó Ino sin salir de su asombro.

— ¿Desde cuándo llevaba eso? —Cuestionó Sakura en el mismo estado.

— ¿En qué estaba pensando al llevar eso puesto? —Inquirió Shikamaru asimilando lo ocurrido.

—Eso es Naruto-kun, ¡Has arder tu llama de la juventud! —Animó un emocionado Lee.

—Esas cosas limitaban mucho mi chacra y además eran muy pesadas —Comentó Naruto tranquilamente —Juro que no vuelvo a hacerle caso a esa mocosa —

—Lo voy a —

—Tranquilízate Nory, está en medio de una pelea —Detuvo el zorro.

—Cuando todo termine le romperé todos los huesos uno por uno —Amenazó limpiando su guadaña.

— ¿Y para que necesitas la guadaña? —Cuestionó su compañero.

—Por si —Contestó desviando la mirada.

—Ahora si, estoy listo —Exclamó animado el ninja de la hoja.

La mirada de Gaara se tornó molesta.

Naruto esquivó nuevamente la arena con una mayor velocidad.

—Me siento muy ligero —Expresó colocándose a un lado de su oponente lanzando shuriken.

—No funcionará —Habló secamente el Sabaku no antes de protegerse con la arena.

Naruto sonrió.

Los shuriken impactaron la arena penetrando la barrera hasta pasarla viajando por cerca de Gaara antes de estrellarse contra la pared creando finos y largos cortes.

— ¿Qué fue lo que hizo? No lo entiendo —Comentó la rubia desde las gradas.

—Yo tampoco lo entiendo Ino —Exclamó en el mismo estado —Pero logró pasar su defensa —Expresó alegre.

—Es cierto ahora Naruto tiene posibilidades de ganar —

La mirada del chico de cabellera roja se tornó aun más fría y sádica, por su mejilla corría un pequeño rastro de sangre

—Te mataré —Susurró — ¡Voy a matarte! —Amenazó fuera de control lanzando su arena en todas direcciones contra el rubio que lograba esquivarlas por unos pocos centímetros.

—Creo que no debí provocarlo de esta manera —Analizó después de que se viera envuelto en una lluvia de arena.

— ¡Te tengo! —Exclamó el ninja de cabello rojo cuando toda su arena rodeó al rubio cubriéndolo por completo —Está vez no te dejaré escapar —

Cuando la arena lo había cubierto totalmente Gaara se disponía a realizar su movimiento final.

— ¡Rasengan! —Gritó desde el interior dispersando una gran cantidad de arena creando una apertura que aprovechó para su ataque golpeando a su oponente en el rostro.

— ¡Lo hizo! —Celebró Ino levantándose de su asiento.

Gaara sonrió.

Lentamente su cuerpo se convirtió en arena cubriendo el brazo del rubio que golpeó justamente en esa parte para liberarse y colocarse a una distancia prudente.

—No hay duda —Habló el chico desde la arena —Tú eres mi presa. Quien me hará sentir ¡Realmente vivo! —Vociferó apareciendo con una metamorfosis de la mitad superior de cuerpo cubierto por arena y una cola asemejando la apariencia de un mapache.

—Ese idiota ¿En qué está pensando? —Masculló su sensei desde la parte alta del estadio.

—Esto no es parte del plan —Susurró Kankuro preocupado buscando a su instructor con la mirada al igual que su hermana.

—Así que eso era —Comentó Naruto sin inmutarse.

—No pareces sorprendido de verme en mi verdadera forma —Exclamó Gaara mostrándose en una pose para que lo observara mejor.

—Tal vez en algunos años atrás lo habría hecho, pero ya no —Respondió el rubio tranquilamente mientras sacaba un par de pergaminos — ¿Quieres continuar con la pelea o tienes otros planes? —Interrogó claramente con un doble sentido.

—No me importa el resto, ¡Solo quiero matarte! —Vociferó lanzándose al ataque.

Eso era lo que esperaba y lo que quería que hiciera, si lograba contenerlo a él, seguramente tendría más posibilidades de detener cualquier plan de Orochimaru.