Hola, nuevamente una disculpa, pero tuve problemas para afinar el capitulo, en fin. Muchas gracias por seguir la historia, por poner en favoritos, tanto autor como historia, así como también muchas gracias por escribir, saben que me encantan sus comentarios. Espero que les guste muchas gracias de ante mano.


Capitulo 68

Nuevamente no fui capaz de ir a la estación, así que estaba con Haymitch esperando en la entrada de mi casa a que Peeta y Johanna aparecieran con mi madre, el bebe y Annie.

-¿No crees que ya tardaron?- pregunte.

-No, es solo que estas muy ansiosa – Haymitch rio – oye como sigue tu mano después de dejarle marcada de esa manera la cara a esa chica-

-Cállate quieres – dije irritada, no había día que no me molestaran con eso, porque al parecer Jill fue a la reunión de los jueves con la cara un poco marcada; Johanna se encargo de decir que seguramente la novia de algún chico se la había puesto así porque ser una rogona y buscona al mismo tiempo, por lo que todos me apuntaron sin decirlo en voz alta.

-¿Quién iba a pensar? – él rio – que la chica en llamas fuera toda una territorial –

-Mira Haymitch, deja el asunto ¿quieres? Es algo por lo que no me siento nada bien, fue horrible –

-Pero merecido se lo tenía, mira que poner en ese dilema al chico-

-él no se puso en dilema- dije orgullosa – al contrario, aquí ella fue la que… bueno lamentablemente quedo muy mal, una mujer no debe hacer eso, ni siquiera si el chico está soltero, se debe dar a respetar, se debe querer a si misma –

-Ja, espero escuches esas palabras cuando empiezas con tus momento depresivos o –

-Lo mismo digo, porque tú no te quieres al seguir tomando –

-Oye, estoy limpio desde hace… - Haymitch se lo pensó mejor.

-¿desde ayer?– dije entre riendo y también tratando de ver en realidad cuando era la última vez que él se perdió.

-Bueno, a la mejor no llevo mucho, pero al menos me acuerdo de lo que ha estado pasando los últimos meses a mí al redero –

Iba protestar, pero en es momento vi como se acercaba mi madre, Annie y el pequeño Finnick en brazos de Johanna, al parecer venia metido en un profundo sueño.

Camine hacia ellos, emocionada por que al fin estuviera aquí para terminar vuelta en una serie de abrazos, de mi madre, de Annie, nuevamente mi madre e incluso de Peeta.

-bonita mira - él señalo a Johanna que le enseñaba a Haymitch como dormía el pequeño -esta enorme, creció muchísimo en este tiempo-

Johanna se acercó para que viera al bebe, para que el parecido con su papá me impactará; ya sabía que se parecía a él, pero viéndolo tan tranquilo en los brazos de Jo, me recordó a su papá cuando estuvimos en la arena, cuando fuimos aliados. Sentí una oleada de tristeza, Finnick era el que debía estar cargando a ese pequeño, ayudando a Annie a criarlo, no mi madre. Me pregunte si Finnick junior sentirá ese sentimiento de abandono que tuve cuando mi padre murió, cuando sea grande, incluso me pregunte si me culparía, si querría seguir viniendo cuando se enterara de que por mi misión suicida su papá falleció.

-¿quieres cargarlo? - dijo Annie emocionada, sacándome de esos pensamientos tan negativos.

-no... no, está dormido, no hay que importunarlo - conteste sin dejar de ver al bebe.

-porque no entramos, deben de venir muy cansadas- Haymitch intervino.

-si, a parte hay que llevar a ese pequeño a una cama - dijo mi madre al pasar su brazo sobre mis hombros - lleva mucho tiempo en brazos -

-y no pesa cualquier cosa - se quejó Jo.

-pues ya casi tiene 11 meses - replico Peeta.

Finnick se despertó en cuanto Johanna lo dejo sobre la cama, empezando a llorar y llamando a su mamá, viéndonos al momento que estiraba los brazos.

-¿qué pasa? Mira es tu tía Jo- le dijo Annie tiernamente.

-hola hermoso, ¿tan rápido te olvidaste de mí? - le dijo la aludida.

-creo que sería bueno darle un baño - mi mamá sacaba un biberón de una maleta.

-el agua esta lista- comente.

-muchas gracias Kat, creo que lo necesitamos para despejamos - Annie no tuvo otro remedio que cargar en brazos al pequeño.

Fue en ese momento que la mirada de Finnick conecto con la mía, sentí tantos sentimientos en ese momento, pero la reacción del bebe fue la más increíble, lanzándome la sonrisa pícara de su papá para después esconder su rostro en el cuello de su mamá y repetir ma varias veces, para volver a verme y sonreír.

-mira hija, lo has avergonzado - río mi mamá.

-es que está de coqueto - dijo Annie.

-mmm, que no se entere Peeta, no permitirá que lo cargues - expuso Johanna.

-oh por favor - mi madre chasco la boca.

-es verdad, si no pregúntenle al pequeño Peter- a Jo le había tocado ver la reacción de mi chico ante Peter, de lo celoso que se ponía de él.

-¿quién es Peter? - pregunto Annie cambiando de brazo a su hijo.

-es un niño que dice que Katniss es su novia -Peeta había aparecido en la puerta -¿quieren comer algo de una vez? -

-¿y te pones celoso de él? - pregunto mi madre ignorando su pregunta

-yo... Hey hola Finnick - Peeta se acercó y le dio una leve caricia en la mejilla sin responderle a mi madre -¿te despertaron con su plática? -

-no, la plática surgió porque el pequeño adonis coqueteo con Katniss - Johanna se burlaba.

-vamos dejemos que Annie y el bebe se den ese baño para poder descansar, mamá ¿quieres comer algo o tomar una siesta? -

-ayudare a Annie y... -

-no - la interrumpió Johanna - yo le ayudo, mientras vayan a comer, la descerebrada preparo algo especial-

-sí, nosotros no tardamos - agrego Annie.

Nunca me había tocado ver tan relajada a Annie, sólo el día de su boda fue que le vi aquella expresión, era genial ver lo que la maternidad había hecho por ella, aunque se siguiera viendo frágil, pero feliz.

Al bebe le sentó muy bien el baño, debido que durmió gran parte de la tarde, una tarde donde nos la pasamos platicando tranquilamente, de cómo iba creciendo, de cuando le salieron sus primeros dientes, de que empezaba a dar pasos, que era muy curioso y se metía todo a la boca, ese pequeño pero la fascinación de todas, incluyéndome a mí, es más de Peeta y porque no, también de Haymitch.

Desafortunadamente mis pesadillas hicieron presentes esa noche, despertando a mi madre, estoy casi seguro que también a Johanna y Annie, que dormían en la otra habitación.

Finnick fue el protagonista, viendo cómo se convertía en un muto, cargando un Bebe y... cosas horribles.

-calma, calma ya pasó- me decía mi madre frotando mi espalda -respira, tranquila-

-lo... lo siento- dije con dificultad.

-no te preocupes, ¿quieres un poco de té o leche tibia? -

-no, está pasando -pero no era cierto me empezaba a sentir más mal, el saber que Annie estaba ahí con su bebe, era motivo de alegría para todos, pero yo no dejaba de pensar en Finnick, en lo buen padre que seguramente hubiera sido, en que él perdió la vida de una manera tan horrible.

De repente alguien toco a la puerta, para abrirla estrepitosamente; lo primero que vi fue a Finnick llorando, seguido de su mamá, que traía una cara de angustia.

-¿qué pasa, se siente mal?- dijo mi mamá mientras se acercaba a ellos.

-no, es que los - Annie me volteo a ver, mientras Johanna entraba a la habitación -gritos, ¿por qué hay gritos?-

Sin querer había alterado a Annie y después el llanto de su hijo fue como un complemento, me sentí aún peor.

-Annie, dame al bebe - decía Johanna.

-no, no, es mi bebe- el pequeño no dejaba de llorar.

-tranquila, Annie, Katniss grito porque tuvo una pesadilla, como las que llegas a tener- mi mamá hablaba muy serenamente.

-perdón Annie, no... quería importunarte- dije mientras me ponía de pie.

-quiero a Finnick - le empezó a decir a mi mamá con lágrimas, mientras Johanna empezaba a negar.

-lo sé, pero mira- mi madre señalo al bebe que se estaba tranquilizando, estirándole los brazos a mi mamá - tu bebe te necesita está llorando, quiere que lo abraces tal vez quiera un biberón-

-¿quieres que se lo prepare? - dijo Jo, sentía que ya habían pasado por esto varias veces.

Annie asintió mientras tomaba la cabeza del pequeño para pegarla con la suya en un gesto maternal. Jo no dijo nada y salió.

-ven siéntate, todo está bien, recuerda que Finnick bebe te necesita - decía mi madre.

-Annie yo - me sentía algo torpe -lamento que mis pesadillas te -

-¿dónde está Peeta? -dijo interrumpiéndome.

-recuerda que él se despidió para irse a su casa – le aclaro mi mamá, me extraño un poco su comentario.

-ma- dijo el bebe viéndome fijamente, buscando que su mamá lo consolara.

-mira Finnick quiere que le des un apapacho, al parecer a él también lo - mi mamá dudo - lo desconcertó las pesadillas de Kat-

-yo-

-perdón Kat, creo que me exalte un poco - Annie acunaba a su hijo.

-no, al contrario discúlpenme por gritar es que...-

-Peeta nos platicó cuando estuvo ahí, debí recordarlo y no alterarme -

-sí, es algo -Johanna regreso con el biberón - inevitable - extrañe mucho en ese momento a Peeta, quería que estuviera aquí, que me abrazara y dijera las palabras adecuadas para tranquilizarnos a todas.

Como mi madre y Annie vinieron en periodo de receso en la escuela, donde los chicos asistían a la escuela pero menos tiempo y era ponerles juegos y actividades culturales, pues no hubo inconveniente que ellas nos ayudarán, así que fue mucha novedad para todos, olvidando nuestra alteración de la noche anterior.

Finnick gritaba emocionado al ver a los otros niños jugando, movía sus pies tratando de acelerarse al igual que ellos.

-creo que ese pequeño le urge caminar -dijo Tiffany con un amplia sonrisa.

-sí, cuando gatea va muy rápido -explico mi mamá.

-ven Niss, ven a jugar -Peter me jalaba.

-sí, sí, vamos - respondí.

-¿Niss?- dijo mi madre.

-todos los chicos la llaman así, gracia a Peter -comento Tiffany.

-ah, con que tú eres Peter - mi madre se puso a la altura del mi alumno favorito -hola yo soy la madre de Katniss-

-hola señora, ¿ella también es su hija y ese su nieto? - todas rieron con la pregunta de Peter, quién se comportó muy desenvuelto, a diferencia de cuando empezamos el curso.

-oh, no Annie es una amiga, pero ahora que lo mencionas, pues si son como mi hija y mi nieto- tanto Annie como yo sonreímos con las palabras de mi madre. Creo que el hecho de tener a alguien a quien cuidar le ayudaba a sobrellevar nuestra pérdida -nos hemos adoptado -

-no entiendo - Peter me había tomado de la mano.

-después te lo explico -le dije para que fuéramos a los juegos, incluso más adelante Annie y Johanna se unieron a nosotros. Finnick seguía gritando emocionado, para después perseguir una pelota mientras mi madre lo tomaba de las manos para equilibrarlo, hacia un buen papel de abuela.

-dime una cosa descerebrada -Johanna y yo caminábamos detrás de Annie y mi mamá, que llevaba a Finnick en brazos -¿por qué no has cargado al pequeño?-

Me sorprendió un poco con su pregunta -bueno es que, no me quiero verme igual de torpe que Haymitch y que después todos se burlen de mí, como si no les gustará-

-ja, yo no me tragó eso-

-hola, como les fue en la escuela, vieron en acción a la maestra Niss - Haymitch estaba en la entrada de la panadería con Paul.

-ves, siempre se burlan de mi-le dije a Jo

-claro, lo hace muy bien, se ve que los niños la quieren mucho- Annie no le hizo caso al tono de burla de Haymitch, o más bien no lo conocía lo suficiente para ver su sarcasmo.

Paul y mi madre se dieron un fuerte abrazo, le pregunto de como seguía, ya que ayer no fue a la casa porque aún tenía un poco de gripe. Annie se vio algo retraída cuando se lo presentamos, así como también cuando Alex se acercó a saludar.

Esa día nos fuimos con Sae a comer, no faltaron las miradas de los curiosos, en especial al ver a Annie con su bebe, pero como siempre Thom y Hilary hicieron que nos sintiéramos más cómodos al saludarnos, preguntando cordialmente como estaba mi madre y felicitando a Annie por su bebe, ella los recordó cuando estuvimos en el distrito 13, así que trato de relajarse. Hilary le pidió permiso de cargar al pequeño, volteando a ver a Thom varias veces mientras él tomaba la mano de Finnick, haciendo la escena muy tierna y proporcionándonos una imagen de ellos en un futuro.

De repente sentí que alguien me abrazaba por un lado, al voltear vi que Paul se había colgado de un hombro de Peeta como lo hacía del mío.

-ven esa escena -nos susurró, al momento que me ponía algo tensa -Hilary y Thom serán en un futuro papás, sin ninguna preocupación, recibiendo con la mayor alegría la llegada de sus hijos - los tres seguíamos viendo como el bebe era la sensación - y eso es gracias a ustedes, a todo lo que sufrieron, al igual de lo que han sufrido esas mujeres -él señalo a mi madre, Johanna y Annie.

-no digas eso - dijo Peeta - es gracias a lo que hicimos todos -

Esa tarde la pasamos muy bien, después de que las miradas dejaron de ser insistentes o más bien nos acostumbramos a ellas, nos quedamos hasta muy tarde en el quemador, el momento más incómodo fue cuando Fred llego para intentar hablar con Johanna, pero ella se negó diciéndole que estaba muy ocupada, arrebatándole a Annie al bebe que empezaba a estar molesto porque necesitaba su siesta y había estado en brazos mucho tiempo.

Al siguiente día la rutina fue muy parecida, pero decidimos quedarnos a comer en casa porque Finnick término muy molesto y cansado de tanto brazo, por lo que tuvo una noche inquieta.

Annie nos platicó de su empleo, decía que ir un par de horas al hospital le servía mucho y que el que Finnick conviviera con más niños se le hacía muy saludable, debido a que ese par de horas lo dejaba en la guardería que tenían en el distrito 4, algo muy parecido a una escuela, pero para bebes.

Haymitch en verdad era muy torpe al cargar al bebe, al grado que el mismo bebe se retorcía en busca de mi madre o Annie, incluso le estiró los brazos a Peeta, quien lo levanto como si nada.

-ese tío Haymitch es un tonto que te incómodo - le decía al bebe levantándolo arriba de su cabeza, provocando carcajadas de Finnick.

-Peeta no tan alto, acaba de comer - mi mamá lo veía nerviosa.

-pero le gusta- mi chico se veía feliz al levantar sin ningún problema al pequeño.

-si te vomita en la cara no te quejes- Johanna reía maliciosamente.

-Johanna- dije con cara de asco.

-imagínate, Katniss no te querrá besar después de eso - siguió Jo sin importarle que le hablara.

Peeta bajo al bebe y empezó a hacerle cosquillas en su estómago, para que nos regalara uno de los mejores sonidos del mundo, carcajadas, carcajadas que nos contagiaron a todos, incluso a Haymitch.

Era increíble ver lo relajado y tranquilo que estaba el bebe en brazos de Peeta, como si lo conociera de toda la vida, fue ahí donde me pregunte como sería él en el futuro, si la figura paterna ausente no le afectaría y el gran trabajo que Annie y de cierta manera mi madre, tendrían que hacer para rellenar esa ausencia.

-has estado muy pensativa- me dijo Annie sin quitarle la vista a Peeta y su bebe- sé que no... bueno eres muy platicadora, en eso nos parecemos, pero creo que aun así estas muy callada -

-es que... El bebe me tiene impactada y me ha hecho recordar mucho a - dude si nombrarlo o no - a Finnick-

Annie suspiro -Si, suele suceder, se parece mucho a él, pero... Yo siempre pienso en él, lo extraño, a veces siento que no lo voy a lograr, pero de repente veo a mi bebe y me doy cuenta que lo tengo que hacer, que él me necesita y que Finnick está aquí - Annie señalo su corazón -que él me da fuerza desde ahí para seguir, así como mi mismo bebe-

-Annie no sabes cómo me gustaría que él estuviera aquí, con ustedes para verlo apapachar y criar a su bebe - no pude evitar derramar una lágrima, provocando que Annie me siguiera.

-Hey, no se pongan tristes -Johanna se dio cuenta -a mi amigo le hubiera fastidiado verlas así, quiero que cambien el rumbo de sus pensamientos, Annie sabes que tu bebe te necesita, necesita que estés bien -

-si, lo sé-ella trato de sonreír.

-bonita, ven, no llores -mi chico aún cargaba al pequeño que se recargaba de su pecho y bostezaba, al voltearme a ver me volvió a lanzar esa sonrisa pícara y oculto su rostro en el pecho de mi chico.

-te das cuenta lo chiveaste nuevamente -me dijo mi madre.

-ah con que estas coqueteando con mi chica -le dijo Peeta al acomodarlo en sus brazos para acunarlo.

-hay no puede ser -dijo Jo -en verdad Peeta, sabemos que Katniss es tuya, no me quiero ni imaginar cuando tengan un hijo y el pequeño demande su atención -

Yo me sentí muy avergonzada por eso de que "Katniss es tuya", pero sentí como el ambiente se tensó cuando dijo lo de tener bebes, yo voltee a ver a Peeta que también estaba tenso, puesto que él sabía mi modo de pensar, sabía que yo no quería hijos.

-Jo no digas tonterías -mi madre salió al rescate -Peeta si quieres darme a Finnick para que lo vaya acostar -

-no, yo lo llevo, no hay problema -

Esa tarde le mostramos el libro a Annie, esperando que esos retratos no la alteran, que el ver a tantos conocidos, sobre todo a su esposo, en el cual tardo más tiempo en pasar la hoja, también en el Mags, Increíblemente Annie nos pudo contar como fue ella como mentora, que estaba muy agradecida con ella por evitar que volviera a esa arena y por estar con Finnick y ayudarlo dentro. Nos dijo que había sido como otra madre para ellos.

Estábamos tan absortos en la plática que no nos dimos cuenta que el bebe había despertado, porque de repente sentí que alguien me tomaba por el cabello y un "ma" se escuchaba en la sala.

Mi madre había acercado sigilosamente al bebe y lo había sentado en el respaldo del sofá, para que estuviera a altura de nuestras cabezas.

-hola, dormiste muy poco -le dijo Annie estirándole los brazos.

-subí a ver si estaba bien y resulto que estaba despierto- a mi madre se le veían los ojos llorosos, me pregunte si estaría bien, tal vez en realidad había subido a la habitación de Prim.

El bebe trataba de tomar el libro que Annie tenía en su regazo, por lo que había visto era muy curioso, siempre tocando todo e incluso tratando de meterse todo a la boca, se veía que era un bebe muy sano.

-mira, quieres ver a papá- Annie abría el libro en el retrato de Finnick -está muy guapo verdad, como tú - ella empezó a besar por todos lados a su hijo, buscando al mismo tiempo alejarlo del libro, que discretamente tomo Peeta.

De repente el pequeño tomo mi brazo en busca de ayuda para alejarse de su mamá en medio de un ataque de risa, sus pequeños dedos me pellizcaban mientras se removía por todos los besos que recibía. Sus grititos retumbaban por toda la sala, era el centro de atención de todos, teniéndonos con una gran sonrisa.

¿Qué te hacen? - dije divertida al verlos y acariciando su cabeza.

-aahh- el bebe me estiro los brazos, mientras que Annie besaba su estómago; sin darme cuenta lo tenía en mis brazos, volteando a ver a su mamá que amenazaba en seguir besándolo, por lo que él se aferró a mí y escondió su rostro en mi cuello.

El tenerlo al fin en mis brazos fue extraño, desde Posy que no cargaba a un bebe, así que me sentí algo torpe, más porque el pequeño no dejaba de moverse, pero también una extraña sensación me invadió, entre nostalgia, alegría e incertidumbre.

-con que te refugias en tu tía Kat, mmm -Annie pico una de las costillas del bebe.

-nada tonto, sabe que es de armas tomar -Johanna venía entrando en ese momento, ya que había salido hablar con Fred después de mucha insistencia por parte de él.

De repente Finnick empezó a jalar mi trenza, intrigado de que era eso que colgaba a un lado de mi cuello, puesto que de las tres mujeres con las que convivía, ninguna usaba la trenza.

-es raro -dijo mi madre -se ha acostumbrado muy rápido a ustedes -

-¿cómo?- pregunto Peeta, él me veía fijamente con una enorme sonrisa.

-recuerdas cuando lo conociste - mi madre le hablaba a Peeta - él pues se dejó cargar por un momento y después nos estiró los brazos -

-si fue cuando Haymitch se vio extremadamente torpe -contesto Peeta.

-si, incluso quiso llorar -agrego Annie viéndome -con Katniss fue algo como... -

-natural- agrego Johanna -¿qué le diste descerebrada? A mí de repente me rehúye cuando deja de verme -

-yo...- me sentía tan extraña, pero Finnick se veía cómodo, era como si nos conociéramos desde hace tiempo, incluso desapareció un temor que traía desde hacía días, de rechazo - tal vez porque Annie está a mi lado - él seguía jalando mi trenza.

-a ver, veamos - Annie se puso de pie y se alejó.

Finnick se dio cuenta del movimiento de su madre, después volteo a ver a mi mamá y enseguida se fijó en mi, era como si se estuviera preguntando ¿si ellas están ahí, por qué estoy yo aquí? Al conectar nuestra mirada él me sonrió y centró su atención en los botones de mi blusa, que al parecer eran más interesantes que el que su mamá se alejara.

-les digo, le dio algo - Johanna entrecerró los ojos.

-hola estas contentó ¿he?- Peeta tomo la mano del pequeño, para después ser tomado por uno de sus dedos mientras Finnick inspeccionaba su mano.

-pues es la primera vez que pasa algo así - mi mamá aún estaba sorprendida, prácticamente al igual que yo.

-hey Finnick - Annie empezaba a caminar hacia la puerta - ya me voy -

El pequeño se dio cuenta y se empezó a remover entre mis brazos, como estábamos sentados de espaldas, término parado sobre mis piernas viendo como su mamá se alejaba agitándole una mano en son de despedida.

-Adiós - decía ella divertida.

-Annie no quiero que llore - le dije un poco contrariada, no entendía que ganaba con eso.

-ma- término por decir tratando de alcanzarla, estirando sus brazos.

-hay no precioso, no, como dice Kat, no queremos que llores - Annie regreso justo a tiempo para cargarlo y envolverlo en un fuerte abrazo y hacerle cosquillas en la papada con sus labios.


N/A: Que cosita tan tierna no? jijijij bueno no olviden dejar sus comen, saben que los amos. Nuevamente me disculpo por la demora, espero que para el viernes pueda subir el siguiente capi.