No se ni por donde comenzar, pero creo que lo primero es... no me maten!... principalmente porque si lo hacen no tendrán una continuación... sinceramente mis deseos de escribir fics de Naruto bajaron pero como odio quedarme con la duda tampoco me gusta dejar algo a la mitad... aunque en algunas ocaciones no me queda de otra... recientemente volvi y tampoco prometo actualizacion rapida, pero si pido paciencia, como dije no tengo muchos deseos de leer o escribir mucho sobre Naruto y tambien tengo que volver a retomar como se debe esta historia para no comenter incoherencias y... al carajo, por lo que vinieron!


Capitulo 19: ¿Bestias desatadas?

El publico en general estaba confundido y aterrado por la horrible forma que había tomado el ninja de Suna con millones de preguntas en girando en su cabeza, pero en la batalla no hubo tiempo para preguntas o respuestas.

El brazo monstruoso de Gaara creció golpeando al rubio apresándolo contra el muro, sonrió complacido, Naruto también sonrió levemente antes de desvanecerse, reapareciendo en el cielo colocándose uno de los pergaminos en la boca mientras desenrollaba el otro libreando una gran cantidad de armas, su oponente no se intimidó por la acción.

—Esa es mi —Susurró Tenten sorprendida de ver su mismo ataque el batalla.

Gaara agitó su brazo lanzando balas de arena derribando algunas armas antes de saltar, con su otra mano se cubrió bloqueando el resto de las armas para cuando la retiró Naruto había desaparecido nuevamente y solo estaba el pergamino.

— ¡Gaara cuidado debajo de ti! —Gritó su hermana alertándolo del peligro.

El Uzumaki extendió el segundo pergamino liberando otra ola de armas con explosivos desde la zona baja.

—Ya entiendo, como la parte baja de Gaara está expuesta es un punto siego para su defensa —Razonó el ninja perezoso al entender la estrategia de su compañero shinobi.

Más Gaara sonrió con prepotencia, extendiendo las extremidades de sus manos creó una esfera cubriéndose por completo, las armas impactaron y los explosivos fueron activados creando una poderosa explosión y una nube de humo.

Los espectadores esperaban impacientes el resultado. Algo surgió con rapidez de entre el humo y Naruto lo evadió ágilmente dejando que se impactara contra el piso creando una nueva nube de polvo.

El Sabaku No emergió de entre el humo de la explosión sin un solo rasguño mientras su brazo regresaba a la normalidad tras su fallido ataque sorpresa.

—Eso es, así me gusta, ¡Cuando te mate me sentiré realmente vivo! —Vociferó de forma demente riendo con la misma pasión.

—No lo puedo creer —Comentó la rubia Yamanaka tras reponerse de una sorpresa tras otra —Esto está fuera de nuestra liga, jamás podría ganarle a cualquiera de los dos —Exclamó como si la sola idea fuera una locura.

— ¿Desde cuándo? —Murmuró la Haruno sin perder de vista el encuentro.

Ino la miró sin comprender.

—Naruto, ¿Desde cuándo se volvió tan fuerte?, ¿Desde cuándo? —Repitió como si la respuesta le fuera a llegar por orden divina.

—Yo también quisiera saberlo, ¡Rayos ¿Qué clase de entrenamiento hizo?! —Gritó-demandó su amiga comprendiendo el estado depresivo de Sakura.

Pronto todo comenzó a verse borroso para los espectadores hasta tornarse negro. Sakura hábilmente dispersó el jutsu al igual que otros tantos ninjas que ya se preparaban para lo siguiente.

El palco donde los kage estaban reunidos estalló de forma sorpresiva, de entre el humo emergieron ambos líderes siendo el Hokage rehén del ninja de la arena.

—Viejo —Susurró Naruto al comprender la situación.

Los hermanos de Gaara no sabían si interferir en el encuentro, puesto que eso significaba una muerte segura a manos de su hermano o simplemente continuar con el plan.

— ¡No te distraigas! —Advirtió su adversario atacándolo con una tormenta de arena — ¿Eso es todo? —

— ¡Naruto! —Gritó Sasuke saltando al estadio dispuesto a pelear con el chico de arena.

— ¿Tú también quieres pelear? Perfecto, si los mato a ambos probaré mi existencia —Habló complacido el ninja mitad monstruo.

— ¡Ni lo sueñes! —Exclamó el rubio colocando sus palmas en el piso.

Debajo de Gaara unas cadenas resplandecientes emergieron apresándolo por completo.

— ¿Qué es esto? No me puedo liberar —Inquirió tratando de romper las cadenas.

Naruto sonrió confiado, lo mejor era terminar rápido o algo peor podría pasar. Generando el chacra suficiente en su mano rotándolo para terminar su técnica se dispuso a terminar de una vez con todo.

—Aquí voy, ¡Rasengan! —Vociferó lanzándose al ataque contra su indefenso contendiente.

Hinata y Neji corrían con todas sus fuerzas junto a Hanabi, Hiashi y otros dos miembros de la rama secundaria del clan con dirección a las tierras de su pertenencia. Todo había sido demasiado rápido, apenas Neji se recuperó lo suficiente para poder moverse comenzaron a moverse pero fueron rodeados por ninjas que no eran de su aldea por fortuna para ellos Hiashi llegó a tiempo junto con Hanabi y dos escoltas de la rama secundaria, en cuanto fueron concientes ya estaban corriendo fuera del estadio.

Hinata volteó claramente preocupada al estadio donde el humo era notorio desde la distancia. Su primo estuvo a punto de confortarla pero no tuvo el tiempo suficiente.

—Hinata, no te distraigas —Reprendió su padre.

—Lo siento —Se disculpó regresando la vista a su destino.

—Él no es un Genin, ya es un ambu sabrá defenderse —Comentó el líder con toda calma sorprendiendo al grupo entero.

—Si, tienes razón padre, él estará bien —Asintió sabiendo que debía confiar más en su marido.

—Por fin comenzó —Comentó con calma la pequeña shinigami viendo el alboroto que se formaba en la planta baja.

—Los humanos son seres incomprensibles —Afirmó el pequeño animal blanco a su lado.

Tres sombras aparecieron tras ellos.

—Y que lo digas —Concordó la chica observando su guadaña con gran interés.

Los tres ninjas a sus espaldas prepararon sus armas listas para tomar la vida de la niña o a ella como rehén, lo que fuera más conveniente para ellos.

—Unos auténticos estúpidos —Concluyó mientras cuatro alas blancas emergían de su espalda y su forma física crecía hasta verse de una edad de diecisiete años y su guadaña tomaba una forma aun mas grande con una especie de ala al otro extremo de la hoja —No saben cuando no meterse donde no los llaman —Volteó por sobre su hombro dejando ver unos ojos dorados que paralizaron momentáneamente a los ninjas invasores.

Una extraña cosa blanca se introdujo en su interior pero extrañamente no salió ni una gota de sangre, siguieron el rastro hasta ver al pequeño zorro que tenía su cola desplegada y dividida en tres partes cuyos extremos eran los que ahora estaban en sus cuerpos.

Gritaron de forma desgarradora al sentir como sacaba sus colas pero nuevamente sin una gota de sangre pero si con unas extrañas joyas de colores.

—No es justo Kyuubei yo los vi primero —Se quejó la shinigami con su compañero.

— ¿Eso qué tiene qué ver? —Cuestionó con inocencia.

Nory bufó molesta.

—Es inútil hablar contigo —Se quejó.

Los ninjas no entendían nada de la situación por lo que decidieron ignorarlo acontecido y atacar. En un rápido movimiento la joven shinigami ya había cortando las joyas por la mitad.

—Mi estilo es más sutil pero igual esto funcionara —Comentó la chica de las alas observando con clama como los aterrados ninjas se desvanecían en la nada.

— ¡No segaras mi existencia! —Ese grito logró llamar su atención a la parte del estadio conde una gran cantidad de arena se reunía para posteriormente tomar la forma de un mapache gigante.

—Lo ha liberado —Habló con calma la joven de la guadaña.

Kyuubei no dijo nada, en cambio solo observó el lugar donde en esos momentos estaba el Uzumaki recuperándose del impacto.

Estuvo a centímetros de impactar su técnica cuando gritó estrepitosamente y una gran cantidad de arena lo arrojó por los aires impactándolo contra las paredes del estadio al igual que los que se encontraban a su alrededor, por suerte los aldeanos no sufrieron las consecuencias por muy poco.

—Maravilloso ¿No te parece? —Comentó satisfecho el ninja renegado que aun mantenía su disfraz a excepción de su rostro demostrando que el kasekage nunca estuvo en ese lugar y todo era parte del plan.

Ahora dentro de una barrera especial donde nadie podía interrumpirlos creada por sus subordinados observaba maravillado la liberación de la bestia.

— ¿Esto era lo que tenías planeado desde un principio? Orochimaru —Interrogó el tercero a su alumno.

—No, pero no puedo negar que es una excelente oportunidad para que Konoha sea destruida en su totalidad —Respondió sin borrar su sonrisa.

—Veo que aun no has aprendido nada —Exclamó en un suspiro el viejo —La voluntad de nuestra aldea no caerá tan fácilmente —

—Di lo que quieras viejo, pero este es el final de tu preciada aldea y también el tuyo —

¿Qué hacer? Había liberado esa bestia y ahora su chacra era inmenso, fue bueno que fuera consiente de su estado como jinchuriki desde que era un niño o de otro modo seguramente estaría en el mismo estado de shock que Sasuke.

— ¿Qué es esa cosa? —Musitó apenas el Uchiha.

De la cabeza del mapache emergió medio cuerpo del ninja de la arena sonriendo sádicamente.

—Voy a matarlos a todos, así probaré mi existencia —Murmuró con aspecto demente —Y tú serás el primero —Lentamente la arena comenzó a cubrir a Naruto de pies a cabeza.

— ¡Naruto! —Gritó el azabache tratando de ir en su ayuda.

— ¡No vengas! —Exclamó deteniéndolo en seco.

— ¡¿Pero qué estás diciendo idiota?, No es momento de! —

— ¡Dije que no interfieras! —La arena casi lo cubría por completo, no tenía el tiempo suficiente para reunir el chacra para un jutsu así que solo tenía una opcion —Kyuubi

Que molesto eres —Masculló el zorro en su interior —Pudiste usarme desde el principio —Reprendió sin calmarse ni un poco.

Solo cállate y dame algo de chacra saco de pulgas —Respondió molesto el rubio.

Lo pagaras algún día mocoso —Sentenció obedeciendo al chico.

Afuera la arena que envolvía al rubio se disipó por completo dejando ver al rubio cubierto de un manto naranja con orejas y una cola tomando una forma similar a un zorro, su cabello aun más revuelto que de costumbre, sus ojos azules ahora eran rojos y la pupila rasgada, las marcas en sus mejillas ahora eran más notorias, sus dientes parecían colmillos y sus manos ahora eran garras afiladas ¿Qué ocurría con él?

¿No crees que te excediste un poco? —Replicó en su interior.

Cállate —Respondió la enorme bestia.

— ¿Naruto? ¿Qué? —

—Sasuke —Llamó interrumpiendo al aludido —Sal de aquí, ahora —Ordenó con calma a pesar de su apariencia.

— ¿Pero qué estás diciendo ahora idiota? — ¿Quién se creía para hablarle así? — ¿Acaso crees que puedes vencerlo tú solo? —Inquirió furioso no porque huyera si no por creerse superior a él.

—Piérdete Uchiha, no estorbes esta es mi pelea —Declaró mirando al azabache que de inmediato quedó estático en su sitio al ver sus ojos directamente — ¡Dije largo! —Gritó antes de que una de las garras de arena cayera justo en el lugar donde estaba Naruto.

—Interesante —Murmuró Gaara con sus deseos asesinos a flote.

Sasuke quedó impactado al ver como su compañero y rival era aplastado por esa cosa con gran facilidad.

Naruto reapareció a un lado de Gaara aun en el aire estiró su brazo y el manto de esa zona creció formando una enorme garra atrapando a su enemigo del cuello para después azotarlo en la zona libre de gradas.

Sasuke observó con asombro como no solo esquivó el ataque sin que pudiera verlo si no que además fue capas de derribó a esa bestia con esa facilidad.

Tenemos que acabar con esto rápido antes de que alguien más salga herido —Habló en su mente el Uzumaki.

Deja de darme órdenes —Se quejó la bestia.

¿Por qué siempre gruñes?, ¿No puedes ser más amigable zorro? —Reclamó molesto.

No me hables así, no hago esto por gusto, yo soy el Kyuubi y algún día descargaré todo mi odio en los humanos —Amenazó firmemente.

Eso si yo te lo permito —Retó el rubio.

El zorro rió estrepitosamente.

¿Qué puede hacer un mocoso como tú? —Se mofó.

Tal vez aun sea un mocoso, pero algún día seré hokage y protegeré a todos y eso te incluye

Interesante, ¿Me estás retando?

Por su puesto, ya veras zorro pulgoso, voy a domesticarte

El Kyuubi gruño ante lo dicho por su portador.

No si te devoro primero

— ¡Te mataré! —Gritó la enorme bestia atacándolo con su garra.

El impacto fue demasiado fuerte y terminó clavado en la pared.

Eres débil mocoso —Se mofó el zorro — ¿Así quieres controlar mi poder?

—No me jodas, aun no termino —Musitó tratando de recuperar su movilidad.

Un segundo golpe era inminente. Sasuke se interpuso preparando su nueva técnica.

— ¡Teme hazte a un lado! —Advirtió el rubio antes de ser golpeados.

El brazo de Gaara se partió en dos y el Uchiha aun mantenía su técnica.

—Chidori —Exclamó lanzándose contra el mapache

Gaara sonrió.

La arena sujetó el pie del azabache frenando su avance y apresándolo lentamente.

—Segaré tu existencia —Murmuró macabramente.

Una enorme garra naranja sujetó a Sasuke liberándolo de la arena.

—Ya tuve suficiente —Susurró el rubio.

Tres colas se mostraban con todo esplendor.

En segundos varios ninjas saltaron en su contra siendo rápidamente repelidos por las garras de Naruto y la arena de Gaara.

— ¡Él es mi presa, no se metan! —Y sin previo aviso atacó a sus propios aliados con su arena sin importarle otra cosa.

—Atacó a sus propios camaradas —Susurró Sasuke sin creerlo.

— ¿Qué clase de monstruo es? —Murmuró Naruto — ¡Ya tuve suficiente! —Gritó lanzándose en su contra derribando a la enorme bestia.

Por fin habían llegado a la mansión Hyuga pero el panorama tampoco era alentador con tantos enemigos saliendo de la nada.

Lo único que escuchaban eran explosiones, gritos y edificios derrumbándose.

—Naruto-kun —Susurró sintiéndose impotente, si tan solo tuviera suficiente chacra.

—No puede Hinata-sama, llegó a su límite —Exclamó Nory leyendo sus pensamientos —Si intenta liberar más de su poder perderá el control —

—Lo se, lo siento —Respondió deprimida.

—No se preocupe, hierba mala nunca muere —Comentó despreocupada la shinigami.

Hinata sonrió, esa era la forma en la que Nory demostraba su preocupación, por muy rara que pareciera, había aprendido a verlo después de convivir tanto tiempo con ella.

Llegó al límite de su paciencia, si no lo detenía pronto.

— ¡Al fin, un reto digno Naruto Uzumaki! —Gritó emocionado el otro jinchuriky antes de realizar un jutsu y quedarse dormido.

— ¿Qué sucedió? —Cuestionó confundido el rubio.

Mocoso será mejor que me dejes a mí el resto, se volverá más peligroso a partir de ahora —Ordenó el zorro

¿Qué?, ¿Acaso crees qué soy idiota? —El Kyuubi rodó los ojos —No voy a dejarte salir, solo buscas un pretexto

Como gustes, después no digas que no te lo advertí —Masculló molesto.

Una estrepitosa carcajada se escuchó por todo el lugar.

— ¡Por fin libre! —Gritó a los cuatro vientos — ¡Ahora voy a matarlos a todos! —

— ¿Q-qué es eso? —Preguntó Naruto consternado antes de que la bestia lanzara un potente disparo de aire desde su boca atravesando la aldea arrasando con aliados y enemigos por igual.

Ese ya no ese el niño, es el Shukaku, mi hermano —Exclamó el zorro tranquilamente.

—Parece que no podré hacerlo solo después de todo —Murmuró decaído el rubio

—Excelente —Comentó fascinado el niño de la capa observando todo desde su esfera —Por fin llegamos a este punto, ahora hay dos brechas, ¿Cuál tomaras Naruto? Sorpréndeme —Reía de forma infantil en inmensa sala llena de raros experimentos.

A su espalda una sombra se mantenía hincada como si esperara órdenes sin decir una palabra o moverse un centímetro.

— ¿Qué opinas?, ¿Debería interferir otro poco? —Preguntó al sujeto de atrás —Supongo que tienes razón fue suficiente y esperaré un poco más, cuando tú entres espero interesantes resultados —Siguió riendo divertido volviendo su atención a la esfera.

El otro sujeto solo asintió sin mediar palabra, paciente y tranquilo, como si fuera una estatua o un simple muñeco.

—Ahora diviértanme más —


llegamos a un punto importante y quiero hacerlo bien para el siguiente capitulo asi que aviso que la continuacion podria tardar por los puntos dichos antes... no me maten!