CAPITULO 16
Severus se dispuso a preparar el antídoto y poco a poco se lo dio a Eileen, en pocos segundos la niña recuperó su color normal, abrió lentamente los ojos y comenzó a llorar, Severus la cargó, y trató de calmarla arrullándola en sus brazos, los demás entraron a la enfermería en cuanto oyeron los llantos de la bebé, y Severus se la entregó a Ginny.
-. Por favor aliméntenla, debo irme -.
Ginny la tomó a duras penas mientras Severus apresurado salía de la enfermería con la mirada de todos los presentes a su espalda.
-. Pero… Severus… -. Alegó Ginny.
Pero Severus ya no volteó y salió de la enfermería, no podía tenerla cerca, es cierto que era su hija, que prácticamente veía a Hermione en ella, pero en sus ojos se veía el, y tenía miedo de que ella se diera cuenta de su temor, en cuanto la oyó llorar sintió muchas emociones: alivio, alegría, bienestar pero también miedo y angustia, debía pensar que significaba eso, pero por lo pronto no quería tenerla cerca, si segura pero no cerca.
Mientras Ginny alimentaba a Eileen hablaban de lo ocurrido.
-. En serio, no sé qué le pasa a Severus -. Espeto Ginny mientras le daba a Eileen un poco de leche.
-. Se siente presionado por todo esto de la paternidad, no creo que ni siquiera se lo hubiera imaginado antes -. Lo defendió Harry. -. Tal vez, él solo quiere lo mejor para las dos, pero no sabe cómo hacerlo, debes reconocer que el embarazo fue muy apresurado para ambos, a solo cinco meses de haber iniciado su relación, y hablar sobre planes a futuro no es lo mismo que ya hacerlo -. Harry se sentó de golpe en una silla y se acarició la sien para meditar todo lo que estaba pasando y apiadarse del dolor de Severus, al menos quería que entendiera que no se encontraba solo, en ese asunto.
…
Hermione yacía dormida o tratando de dormir en la postura que se encontraba atada en la silla, no solo era las cuerdas que la detenían sino también estaba atada con magia, no recordaba cuando Ron, se había vuelto tan bueno, debía pensar cómo salir de ahí, o como tratar de hacer cambiar de opinión a Ron, aunque eso ultimo ya lo veía muy difícil, debido a todo ese tiempo con esa actitud tan obstinada.
Se despertó sobresaltada, al escuchar a Ron aparecerse frente a ella, y ya no traía a Eileen.
-. ¿Qué paso con Eileen? -. Pregunto Hermione consternada.
-. Tranquila Herms, al parecer el murciélago prefirió quedarse con ella, que saber dónde estás, es una sucia rata con alas, pero siempre me sorprende, tan cobarde que es, pero es tan patético -. Ron no sabía si estar impresionado o molesto.
Hermione se rió por lo bajo, Ron la miro inquisitivo y ella lo miró obstinada.
-. No conoces a Severus, no importa si decidió dejarme a mí por tener a Eileen, así es él, es valiente, pero sobre todo es inteligente y leal, y créeme que me encontrara, no eres rival para él -. Ron se acercó a ella y la tomo de los hombros.
-. No creo, que siempre sea un héroe como tu tanto insinúas, y pronto se arrepentirá -. Ron la miro pensativo, después sonrió de manera cínica. -. Creo que me portado muy bien contigo, quiero probar que tanta perseverancia tiene ese murciélago -. Ron se acercó y la besó con furia, pero esta vez Hermione no pudo evitar sentir la lengua de Ron inspeccionando su boca por completo y le nacía un asco espeluznante, minutos después la golpeó levemente en la mejilla, no para dejarle marca pero si para dolerle, tenía una idea de lo que Ron quería hacerle y sabía que no le iba a gustar.
…
Una semana, una semana sin que se supiera nada de Hermione, sin que Severus hubiera podido dormir, pero estaba acostumbrado, durante la guerra no había tiempo de dormir, pudo durar así durante semanas sin alterar su juicio, y una semana en que solo veía a su hija comer y dormir, pero desde que Ron se la dio aun no tenía la suficiente confianza para tocarla, para abrazarla, para besarla.
Y una vez más se encontraba en el gran comedor con todos los estudiantes, desayunando o intentando desayunar, ya que tampoco el hambre le podía llegar.
Cuando de repente una lechuza entró volando llevando una carta en el pico, dirigiéndose a Severus, él la tomó con brusquedad y al darse cuenta que era un vociferador y de parte de Ron, salió a todas prisas por la puerta trasera, seguido de Minerva, Harry y Ginny.
Llegaron a la dirección, y Severus no perdió tiempo para abrir el vociferador:
-. Murciélago, estoy seguro que las garrapatas de mi hermana, Harry y la directora se encuentran contigo, pero la conversación es solo contigo, te dije que te haría el favor, y ahora te reto a cumplirlo, quiero verte en la casa de los gritos dentro de dos días, solo tú y la pequeña Eileen, pondremos a prueba tu honor y lealtad, Hermione está bien… Por ahora… Te espero murciélago -. Fue todo, la carta se rompió en muchos pedazos, mientras Severus veía los trozos con furia, y con esa misma furia golpeó la mesa.
-. Ese Ronald, no puedo creer que sea mi hermano -. Grito Ginny.
-. ¿Severus? -. Minerva lo tomó del hombro al ver que respiraba muy agitado, Severus se incorporó y se quitó la capa que siempre tenía, ahora se sentía tan pesado, quedándose solo con su levita, ahora lamentaba cuando no hizo caso a Hermione que le decía que no usara tanta ropa encima, sentía que se asfixiaba, ese Ron lo estaba manipulando, pero eso no se quedaría así, tenían una cita, y Severus seria puntual.
En el siguiente capítulo, les doy fragmentos del siguiente capítulo:
"… La cita llego y él no se hizo esperar, a pesar de que Harry le decía que no fuera solo…"
… "Llego a la entrada de la casa, y entró sin vacilar, pero eso si manteniendo todos sus sentidos expuestos para estar al tanto de todo…"
"… -. ¿Hermione? -. La tomó de la barbilla y ella lentamente se despertaba…"
¡HASTA LA PRÓXIMA!
