Capitulo XVI

La sobremesa se había alargado mucho, discutiendo sobre las acciones a seguir en los próximos días… y Cat quería volver a casa cuanto antes. Necesitaba ver a su marido. Había esperado que se pasase por casa de su padres pero como no lo hacía, le preguntó a Mark si podía llevarla al apartamento, pero antes le indicó que se dirigiera a otro sitio. Su hermano protestó pero acabo llevándola. Se quedó en el coche mientras ella subía.

Nada más llegar vio a Henry sentado a la mesa de su despacho. En cuanto la vio, se levantó y rápidamente salió a la sala de autopsias.

-¡Detective Chandler! ¿A qué debo el honor?…

- No sabía si estaría de guardia, es un poco tarde….-empezó diciendo ella pero Henry la interrumpió.

- ¡ Oh! ¡Dios mío! .- le dijo mirando su redondo vientre-. No me dijo que estuviera embaraza… Mis felicitaciones….

Le estrechó la mano con firmeza, mientras sonreía.

- No se lo dije….Pensé que tardaría mas en notarse, pero ¡voila! En unos días se ha descontrolado...

- Esas cosas ocurren detective…- se acercó un poco más a ella-. Déjeme adivinar… Lleva dos….¿ a que si?

Cat sonrió divertida.

- Exacto…¿cómo lo sabe?

- Intuición….. y experiencia... .- arrugó la nariz al hablar-. Pero no le puedo contar mi secreto….¿ En que puedo ayudarla?

Cat se pasó la lengua por los labios.

- Estoy investigando la desaparición de unos vagabundos. Buscando en los archivos de la policía, me han aparecido un par de casos, pero resulta que están clasificados… Necesito saber si hay esperanza de que estén vivos o por el contrario estén muertos… Y nadie me dice nada…- puso cara de dar pena y lo consiguió-. ¿No habrá tenido que hacer la autopsia a algún indigente últimamente?...

Henry se puso recto y se giró un momento para mirar hacia su despacho.

- Estoy intentando recordar… pero ahora mismo no podría decirle… Tal vez el anterior forense…. Un momento..¡ Lucas!

El delgado ayudante apareció de una de las salas anexas comiéndose un sándwich.

-¿Me has llamado? -. Preguntó con la boca llena. Cuando vio a Cat, tragó de golpe y dejó su cena en una de las camillas. Fue hacia ella para saludarle con la mano extendida.

Henry lo paró a tiempo.

- Lucas…. ¿Te importaría ir al ordenador y comprobar si el anterior forense había hecho la autopsia algún vagabundo…?

- Pero Henry… tú tienes acceso directo desde tu…. .- le dijo extrañado, todavía con la mano extendida.

El forense no le dejó terminar.

- Lucas….- lo miró fijamente-. ¡Hazlo!…. .-eso era una orden.

Lucas recogió la mano con una sonrisa, mirando a Cat, y asintiendo, fue hacer lo que le había pedido, ordenado mas bien, Henry.

- Enseguida lo sabremos… y ahora cuénteme cómo va la investigación de los chavales asesinados…. He hecho un par de autopsias más últimamente… Hable con su compañero el agente Newman…

Cat asintió.

- Si, lo sé.- carraspeó antes de hablar-. El caso es que todavía estamos en ello… no hay muchas pistas pero hacemos lo posible con encontrar al culpable… Es complicado..

Henry la observó detenidamente mientras hablaba.

- No cabe la menor duda de que lo cogerán o los cogerán…. Se ve, que es una persona comprometida con su trabajo… .- sonrió -… pero ahora también tiene que preocuparse por los niños… el estrés no es bueno para los embarazos… ¿piensa dejar de trabajar?

-Bueno, es una opción que tengo que estudiar… . dijo ella despacio.

- Piénselo…

Cat asintió justo en el momento en que llegaba Lucas.

- No, no hizo ninguna…. Nada de nada..- les dijo quedándose al lado de Henry.

Este se encogió de hombros.

- Lo siento Catherine….- le dijo con gesto compungido-. No puedo ayudarla… .- Se dirigió hacia los ascensores y ella le siguió -. ¿Puedo hacerle una pregunta?… ¿cómo ha llegado a investigar esto detective? Es extraño que a la gente le importen los vagabundos…

Cat ladeó ligeramente la cabeza.

- Bueno, todos tenemos alguien que se preocupa por nosotros y esas personas también lo tenían...- le dijo.

Henry asintió, mientras llamaba al ascensor.

- Entiendo… ha sido un placer volver a verla….

Las puertas del ascensor se abrieron.

- También lo ha sido para mí…. .- Cat le estrechó la mano sonriendo.

-Cuídese mucho….- le dijo Henry a modo de despedida.

Cat entró dentro y las puertas se cerraron.

Henry respiró hondo y toda prisa entró otra vez en la sala de autopsias.

- ¿A que ha venido eso?.- le preguntó Lucas extrañado.

-Luego, Lucas, luego….

Entró en su despacho y cerró la puerta. Lucas se encogió de hombros, recuperó su sándwich y salió de allí para seguir con su cena.

El forense se giró nada más ver salir a Lucas y se encaró con la persona que se ocultaba en su despacho.

- Ha faltado poco...

Tess, con un suspiro, se despegó de la pared, donde había permanecido, todo el tiempo que Cat estuvo hablando con el forense.

Henry se apoyó en su mesa, mientras no quitaba ojo de Tess.

- Viendo tu cara está claro que no puedes seguir así por más tiempo….

Ella se limitó a pasear por la pequeña habitación.

- Hoy ha venido a verme a mi también… .- miró a Henry-. Te juro que nunca he creído en el destino pero esto no puedo explicarlo de una forma lógica.…¿cómo demonios a llegado ella a estar interesada en esto?...

Henry agachó la cabeza.

- Si te fías de alguien que ha vivido mucho, te diré que en la vida de cada cual, ocurren cosas que son imposibles de entender…. .- cruzó los brazos -. Piensa que hay algo, llamémoslo destino, karma, o como tu quieras, que no quiere que os separéis….

- Si…. pero hace que le tenga que mentir cada vez que la veo… y no creo que lo pueda soportar mucho mas… Tenemos que encontrarlo y…..

Henry terminó la frase.

- Y matarlo…- miró a Tess a los ojos y vio lo cansada y sobrepasada que estaba. No pudo evitar hacerle una pregunta:

- ¿De verdad estas preparada para matarlo?

Ella lo sostuvo la mirada. Henry vio ahora determinación en ella.

- Si… lo estoy… debo hacerlo… es la única manera de que vuelva a ser yo y las pesadillas desaparezcan.

Tess se quedó mirando fijamente un punto frente a ella.

Henry agachó un poco la cabeza.

- Tess….¿ te pasa algo? Estas un poco, distante.

Ella reacciono de inmediato.

- No….- cerró los ojos y volvió abrirlos-. Estoy pensando en muchas cosas a la vez….-suspiró-….y estoy cansada...

El se levantó, asintiendo, y se acercó a ella.

- Vete a casa… Hoy no lo vamos a coger… todavía no sabemos nada y tu, necesitas dormir…..

Tess no estaba nada convencida de que tal y como estaba lo mejor fuera ir a casa, pero asintió. Se tumbaría en el sofá, cerraría los ojos e intentaría que su cuerpo se relajase… con eso se conformaba.

-Si sabes algo más me llamas…. Puede que vuestro sistema de rastreo funcione mejor que el mío… se me acaban los recursos

- Ya te dije que la forma cómo llegamos al mismo sitio que tú, estuvo basada en los lugares donde habían aparecido los cadáveres y cierto mensaje anónimo..- miró a Tess con suspicacia. Ella sonrió-. Y a restos de determinados tipo de tierra que encontré en la ropa de las victimas…..., pero ahora es distinto, no tenemos pistas… Jo, opina, que tal vez se está moviendo constantemente…. Se preocupa de tapar su rastro…para que no lo cojamos…

Tess pensó en ello.

- Si es así, esa maldita cosa es más inteligente de lo que yo pensaba….

- En algún tendrá que cazar, cuando el instinto de la bestia le pueda, y entonces…

- Si, pero a costa de alguien a quien mate o haga daño… - se dirigió hacia la puerta del despacho y la abrió-. Te dejo… ya sabes…

El asintió.

Se despidió, y con las manos en los bolsillos y aspecto de derrotada salió del despacho de Henry.

Salió del edificio y fue había su coche. Empezó a conducir hacia su casa, pero acabó 10 minutos más tarde, sentada en su coche mirando hacia la fachada del club de caballeros. Había luz…. Jt estaba de vuelta.


Encima de la mesa de Jt, se acumulaba el trabajo y eso le gustaba, porque le ayudaba a llenar el profundo vacio que sentía en su interior. Lo echaba de menos… y le dolía pensar en su madre sin él. Respiró hondo y volvió a concentrarse en lo que tenía entre manos.

Seis carpetas conteniendo información estaban delante de él, cada una llevaba un nombre. Cat, Bebes, Vincent, Stuart, Gemas y Rebecca. Ahora mismo la que más le interesaba era esta última.

Vincent les había dicho por la mañana a Stuart y a ella que podía haber una solución para lo suyo. Rebecca le había llamado nada más enterarse, para saber si podía ser cierto.

Rebecca le había contado el chantaje al que la sometía Stanley. No podía hacer nada, jamás les entregaría ni a uno ni a otro… no podía hacerlo. Prefería morir… por eso lo que habían averiguado era tan importante.

Jt comprendió la situación a la perfección, pero les dejo claro que no podía asegurarles que aquello funcionase.

Ahora, sentado a su mesa, contemplaba las simulaciones que el ordenador estaba haciendo, sobre los resultados químicos de lo que sería la combinación de todos los elementos en ese complejo suero.

Podría funcionar…. Evan tenía razón, la clave era la sangre de Rebecca cuando era joven, la sangre que el médico chalado que le hizo eso le fue sacando día tras día…. Cosa que ella ratificó cuando Jt se lo preguntó.

"Me quedé sin fuerzas durante mucho tiempo".- le dijo cuando le fue relatando lo que ocurrió en aquellos días….

Jt ladeó la cabeza. Los componentes de la sangre de Cat, no eran exactamente los mismos que los de la sangre de Rebecca, pero eran muy similares, y esa anomalía en su ADN, era la misma…

Ahora solo tenía que ir al laboratorio y ponerse a trabajar, pero eso lo haría mañana. Evan estaba allí y después de hablar con él, habían llegado al acuerdo de que el iría preparando el material y mañana por la mañana empezarían a crear algo nuevo… hoy le había pedido que descansase… Jt había asentido aunque no creía que pudiera hacerlo… necesitaba tener la mente ocupada… por eso cogió los expedientes de los niños de Cat una vez mas..

Eran increíbles… pero por ahora no había ninguna malformación física con lo cual… todo podía ser posible…

Los metió en la caja donde guardaba los resultados de los análisis de Vincent.

Iba pensando en los análisis comparativos de Rebecca y Cat, tal y como le había dicho Evan, cuando, oyó como llamaban a la puerta.

Sacó el revólver del cajón de su escritorio. La gente que lo conocía no llamaba a la puerta, simplemente entraba.

Fue hacia allí, con la pistola a la espalda.

- ¿Quién es?-. Preguntó, rezando para que fuese el repartidor de pizzas que se hubiese equivocado de dirección. Llevaba unos días muy malos, no quería que todo se complicara más aún…

Tardaron en contestar. Oyó pasos que se alejaban, se paraban y que se volvían a acercar.

- ¿Quién es – volvió a repetir.

- Soy yo , Tess…

Jt se quedo quieto delante de la puerta. Sin poder evitarlo, peóo su frente a ella y cerró los ojos.

- ¿Puedo pasar?.- le preguntó ella.

Tragó saliva y corriendo dejo el arma en el cajón de una de la mesa mas cercana.

Volvió hacia la puerta y la abrió, sin contestar, entre otras cosas, porque su garganta se había quedado seca.

Allí estaba ella. Llevaba una chaquetón negro corto, negro y entallado; se había recogido su larga melena en una coleta y escondía sus manos en los bolsillos de su pantalón vaquero negro.

Trago la poca saliva que tenía en la boca.

Estaba maravillosa.

Se quedaron los dos mirando durante unos segundos.

Tess sin poder aguantar más, agachó la cabeza dispuesta decir algo.

- Solo quería decirte que siento mucho lo tu padre….

Volvió a levantar la vista esperando la reacción de él y rezando para que no le diera con la puerta en las narices… lo cual, era una posibilidad bastante lógica.

Y entonces Jt, hizo lo que menos podía esperarse. Fue hacia ella decidido, la cogió con una mano de la cintura, con la otra agarró con delicadeza su cuello y sin más preámbulos, la besó.

Ella se sorprendió en un primer momento…. pero enseguida sintió que allí era donde debía estar y se colgó de su cuello devolviéndole el beso, mientras todo su cuerpo se abandonaba como hacía mucho tiempo que no lo hacía.

Mientras entraban dentro del club no pararon de besarse.

Cuando estaban a punto de llegar al sofá, Tess se apartó.

- Siento mucho no haber venido antes de que te fueses, pero no podía.. Jt, no sé que decir.. .- se intentó alejar más todavía, pero él se lo impidió-….. No merezco esto después de lo que te he hecho.

El no dejó que se fuese.

- No me importa nada lo que hayas hecho, sé que hay razones de peso…. .- agachó la cabeza-. Sé que yo no soy Joe… ni por asomo… .- volvió a levantarla-. Pero ahora estás aquí…. .- la agarró más fuerte de la cintura y suspiró -. … puedes irte si quieres, pero también puedes quedarte conmigo… me encantaría que lo hicieras…

Ella se revolvió ligeramente otra vez.

- ¿Me puedes soltar? .- le preguntó con un hilo de voz.

El la miró a los ojos y con expresión de haber gastado sus últimas balas en un intento inútil. La soltó… Se iba a ir.

Pero Tess, simplemente, se alejó un poco para poder mirarlo bien… Para poder ver en sus ojos todo lo que deseaba ver en ese momento, para poder ver ternura, cariño infinito y la sensación de que a pesar de todo, la seguía queriendo… En esos ojos no veía a la mentirosa y manipuladora en que se había convertido y eso la hizo respirar aliviada…

Se volvió a acercar a él y lo abrazó con fuerza.

- Quiero quedarme contigo…. .- le dijo al oído, justo antes de volver a besarlo.


Heather intentaba hacer lo que le había dicho sin que se notase lo intranquila que estaba. Después de lo que había pasado en el apartamento no habían vuelto a hablar del tema. Evan estaba cada vez más cerrado en sí mismo.

- Por mucho que te quieras esconder… tenemos que hablar.. .- le dijo acercándose a él -. No tuve miedo al verte así… quizás un poco de respeto, no te quiero mentir, pero nunca miedo…

Evan dejó el tubo de ensayo encima de la mesa. Llevaba toda la tarde preparando los elementos con los que crearían el "milagro" que pudiera mantener a Rebecca con vida. Jt se estaba encargando de la parte teórica de la cuestión y él, de la practica.

Su compañero en estas lides quería haber ido al hospital… pero él se lo había prohibido terminantemente.

Acababa de enterrar a su padre tenía que tomarse las cosas con relativa calma. Al dia siguiente por la mañana, si que se reunirían allí, para intentar poner a prueba su teoría de que la sangre de Cat era la clave para conseguirlo. La sangre de una Reynolds.

Ahora Evan se enfrentaba a la nueva Heather. A la Heather que había vivido una experiencia horrible cuando estaba en el hospital, y que le estaba enfrentando como ninguna otra mujer lo había hecho nunca. En ese momento, echaba mucho de menos a la pequeña y tímida Heather que jamás le estaría haciendo lo que ella le estaba haciendo ahora.

Él solo quería que dejara hablar de todo ello, pero ella no lo hacía… y no porque no tuviera razón, que desde luego la tenia, sino porque era algo para lo que no estaba preparado.

Oyó sus pequeños pasos acercándose a él.

- Ayer hable mucho con Cat, cuando lo obligué a meterse en la cama…. Y me dijo que Vincent pasó por lo mismo….tendéis a alejaros de los que os quieren…

El se giró y se encontró su rostro a pocos centímetros del suyo.

"Os quieren…" esas palabras se grabaron en su cerebro, aunque hizo el infructuoso esfuerzo por echarlas de allí.

- Heather… yo no soy Vincent… .- le dijo únicamente y se levantó de la banqueta para ir a la nevera a por una muestra de las sangre de Rebecca.

Ella lo siguió.

-Si que lo eres…estás pasando por un cambio profundo… pero a mí no me da miedo eso….

El se estaba empezando a impacientar.

- Hemos venido aquí a trabajar y estás consiguiendo que no pueda concentrarme. No has dejado de repetir lo mismo desde que regamos… ¡No quiero hablar mas de este tema… es doloroso…!.- se la quedo mirando fijamente-. Tienes que entender que algo dentro de mí está en constante cambio…. No sé cuando parará… quien sabe como estaré dentro de un mes, dentro de un semana… .- opto por ser realista con ella-. ¡Mírame bien Heather! Soy una sombra de lo que era…

Fue hacia la mesa, dándole la espalda, y dejó la muestra. Apoyó las dos manos y agachó la cabeza.

- No me digas que no te da miedo, cuando no tienes ni idea, con lo que te puedes encontrar una mañana cuando te despiertes…. No puedo estar contigo así….

Nada mas decir esto, se sentó otra vez en la banqueta y empezó a colocar la muestra en el microscopio.

Heather asintió despacio, profundamente dolida y frustrada ante la negativa de Evan a estar juntos. Se fue a su mesa, a seguir metiendo los informes de los pacientes que habían tenido ese día, y a preparar los del día siguiente.

Se reconoció a si misma, que la Heather de antes habría roto a llorar ante lo que acababa de pasar. Pero ella no. No era culpa suya. Lo había intentado todo, pero él se negaba, a pesar de lo que sentía.

Suspiró.

- ¡Qué forma tan tonta de perder el tiempo, con lo corta que puede ser la vida! .- dijo en voz alta sin darse cuenta.

Evan levantó la cabeza del microscopio al oírle decir eso. ¡Con lo corta que es la vida! Quizá la suya lo fuese. Era muy probable si todo seguía así.

- Tienes razón la vida puede ser muy corta… se nos escapa de las manos… .- le dijo sin mirarla.

Heather se sorprendió al darse cuenta de que le había oído.

Se levantó de la silla y fue hacia él, despacio.

El siguió hablando sin mirarla.

- Creo…. Creo… que algo no está bien dentro de mi…. el mareo del otro día solo es uno más de los muchos que he tenido y no solo mareos… a veces siento que me falta el aire en el pecho y mi corazón se vuelve loco… - se giró para mirarla-. ¿Lo entiendes, ahora? No solo son cambios físicos…. quizá esté muerto mañana…

Ella sin más se echó en sus brazos..

Apoyó su cabeza en su hombro esperando que en algún momento el también la abrazase.

Y lo hizo. Evan cerró los ojos y la abrazó.

Entonces ella levantó la cabeza y le acarició su pálido rostro.

- Evan, lo que hemos vivido nos ha enseñado que debemos pensar en vivir el presente.. .- le dijo en voz muy baja-. Tu y yo ahora…. quien sabe donde estaremos mañana….¿ no crees?

Los extraños ojos de Evan recorrieron su rostro y se quedaron en sus labios. Poco a poco se acercó a ella, que lo esperaba sin moverse hasta que se juntaron.

Desde ese momento ya no pudieron parar. Heather le empujó la bata blanca por los hombros, y él se la acabo de quitar.

Evan se quitó el jersey que llevaba y lo tiró encima de la mesa. Heather se quitó la camiseta que llevaba, y la arrojo también encima de la mesa. Siguieron besándose, mientras Evan la cogía en brazos y la llevaba hacia la sala anexa donde había un cómodo sofá.

Iban a salir por la puerta, deseosos de llegar para quitarse la poca ropa que les quedaba, cuando se encontraron a Vincent, que pretendía entrar a la sala.

De la impresión, Evan soltó a Heather, que en un primer momento quedo colgada de su cuello.

- Oh! Lo siento….. lo siento… .- dijo él dándose la vuelta.

Heather se escabulló de la embarazosa situación lo mejor que pudo, y volvió al laboratorio a buscar su camiseta. Se la puso antes de que entraran ellos dentro y salió otra vez con la excusa de buscar unos cafés.

Vincent no dijo nada y siguió a Evan que fue hacia la mesa. Cuando llegó a ella cogió el jersey que acaba de quitarse y se lo puso.

- Mejor que no digas nada… . - le rogó. Buscó un tema del que hblar - . Esta mañana ha estado Cat aquí…

Vincent lo interrumpió.

- ¿Como está? . le preguntó expectante.

- Bien… todo está bien…Le he dado el visto bueno para que salga de casa, pero tiene que estar tranquila..

- Lo intentaremos…

Después de quedarse tranquilo sobre ese tema, volvió con lo que hablaban antes.

- Evan…Cat y yo, hemos pasado por esto y sé que es complicado, pero bueno, visto lo que acabo de ver… parece que .…

Evan se volvió, ligeramente, molesto.

- Ha sido un momento de debilidad… no tenía que haber pasado….

Vincent asintió.

- Te entiendo… yo…

Evan se acercó a él…

-Vincent, yo no soy tú… no sé con lo que me enfrento… No podemos compararnos...

- Tienes razón pero no la apartes de tu lado…

Evan sonrió.

- Una parte de mi quiere apartarla, pero ya has visto lo que quiere la otra…

Se encogió de hombros y se apoyó en la mesa.

- En eso si que nos parecemos…- dijo Vincent-. Durante mucho tiempo, intenté decirme a mí mismo que lo mejor para todos era alejarme de ella… pero en el fondo moría por besarla..

Evan se acercó a la mesa del laboratorio y se sentó en la banqueta en que se había sentado antes.

- Siento que estoy cada vez peor… mareos, palpitaciones… este color en mi piel… a veces pienso que me estoy apagando..

Vincent se apoyo en una de las camillas, preocupado. Eso no le gustaba nada.

- .. y al mismo tiempo has evolucionado y puedes sentir a aquellos que nosotros no podemos….

Evan asintió, increduló.

- Si… en el apartamento de Heather lo hice… observando la habitación buscando algo… lo seguí hasta el cuarto de Lynn y allí noté como se había llevado el pañuelo… la sensación era como si pudiese verlo pero en un color distinto al real… mas rojo…. ..- movió la cabeza de un lado a otro-…. no sé cómo explicarlo…

Vincent asintió.

- No te preocupes te entiendo… ¿Crees que podrías reconocerlos y seguir su rastro? .- le preguntó. Sería estupendo si así fuese; dejarían de ir a ciegas.

Evan ladeó la cabeza con dudas.

- No lo sé… tendría que probar….

- ¿Ahora no los sientes? Podrían estar ahí fuera vigilándonos…

Evan lo negó.

-No… no siento nada…

Vincent asintió.

- ¿Sabes las repercusiones que tiene esto es nuestra pequeña lucha, verdad?... te acabas de convertir en una pieza fundamental para poder cazarlos….

Evan no sabía muy bien que decir pero se dio cuenta de que Vincent tenía razón. Estaba avocado a ayudarles a cazarlos.

- No sé si estoy preparado para algo como eso..

- Lo estarás… te necesitamos… Piénsalo un poco mientras se lo comentó a los demás.

Evan asintió.

Vincent cambio de tema. Se levantó de la camilla y se acercó a la gran mesa central.

- Supongo que te habrá llamado Jt para decirte que sé lo de Rebecca…

El asintió.

- Estoy en ello, con un poco de suerte tendremos la formula terminada en un par de días….

- Me alegro…. .- se pasó la lengua por los labios-. Hay otra cosa... Jt me dijo también que no había ningún problema con los análisis de los niños… pero sé que me estaba mintiendo…..¿qué pasa? ..- le preguntó sin tiempo para que pudiera reaccionar.

Evan se quedó quieto un momento. Luego se levantó con desgana de la banqueta y fue hacia uno de los archivadores.

- No merece la pena que te mienta yo también…

Cogió una carpeta y se la dio a Vincent.

-Sus marcadores son casi como los de Stuart… Dan casi miedo, si no fuera porque aparentemente crecen como cualquier otro bebe..

Vincent se quedo perplejo al oírlo. Abrió la carpeta y le echó un vistazo a los análisis… Evan tenía razón… la comparativa con la ADN de Stuart no dejaba dudas en las semejanzas…

- Seguiremos controlándolos….- le dijo Evan intentando que no se preocupara.

Vincent se levantó todavía ligeramente tocado ante la noticia… aun sentía algo de miedo cada vez que pensaba en que las cosas pudieran salir mal y tener que recurrir a medidas más drásticas y más dolorosas….

- No quiero molestarte más…. si no te importa me lo llevo.

Evan se levantó también.

- Claro… hay copias…pero espera un momento .- le dijo-. Ahora que ha salido a relucir, esa facilidad tuya para saber si mentimos, ahí algo que , desde que volví de entre los muertos, he querido preguntarte...

Vincent lo miró extrañado.

- Dime…

-¿Como sabias que Thomas no era el padre de Cat? Yo lo leí en los informes que encontré en el lugar donde te habían encerrado…pero tú..

Vincent se encogió de hombros y recordó aquellos días.

- Eran sensaciones… notaba una afinidad entre Heather y Thomas que no notaba entre Thomas y Catherine… No te lo podría decir con exactitud, simplemente lo sabía… Es como si fueras más sensible a determinadas cosas, el tipo de piel, el color de los ojos, los rasgos físicos, no sé, es difícil… pero vamos, debo reconocer que acerté de milagro, porque ese sexto sentido no me sirvió de nada, para identificar a Bob, padre de Catherine, con mi "jefe"…

- No te quites meritos, Bob es una máquina del engaño y las dobles intenciones.. por supuesto siempre por una buena causa… .- le dijo con marcado sarcasmo.

- Si… sobre todo por una "buena causa"… menudo elemento….

Los dos sonrieron recordando al padre de Cat…Lo que los tenían claro era que quería a sus hijos más que a nada en el mundo, y eso no era tan malo como todo lo demás.

De repente, Vincent notó que Evan, dejaba de reír y empezaba a toser con fuerza.

-¿Qué te ocurre? .- le preguntó poniéndose en alerta.

Evan se limitó a tocarse el pecho y la garganta.

Vincent se dio cuenta de que no podía respirar. Le estaba dando un ataque al corazón.

Evan se desplomó delante de él.

Se tiró al suelo a su lado.

-¡Evan reacciona! ¡Abre los ojos! ¡Por favor, Evan!

Se quitó la chaqueta y tumbando a Evan del todo en el suelo, empezó a hacerle la reanimación cardiaca justo en el momento, en que Heather entraban por la puerta. Acaba de oír los gritos de Vincent desde la sala de al lado.


Subieron a su habitación despacio. Se quitaron la ropa el uno al otro y besándose se metieron en la cama… Tess dejó que él tomase la iniciativa, solo quería dejarse llevar. Sentir que la otra persona controlaba la situación y la hacía feliz.

Se abandonó completamente a la pasión y al amor infinito que él sentía por ella y lo hizo suyo. Lo disfrutó, lo saboreo, sintiendo en esos momentos, cuáles eran las grandes diferencias entre Joe y él… y el porqué que se había enamorado de un hombre del que jamás pensó enamorarse.

Mientras el placer la hacia estremecerse, una y otra vez, olvido todo aquello que la preocupa, olvido a Gabe, olvido las mentiras, olvido su torturada vida de los últimos meses y no quiso que aquello acabase nunca… porque era maravilloso sentir que alguien se entregaba a ti de una forma incondicional y que ella hacía lo mismo.

Cuando exhaustos cayeron en la cama, ella solo busco un sitio. Se abrazó con fuerza a su pecho, sintiéndose segura y a salvo, y por primera vez desde el ataque de Gabe, cayó dormida de inmediato en su sueño sin pesadillas.

Se despertó una hora más tarde cuando notó que Jt había abandonado la cama.

-¡¿ JT?! .- lo llamó preocupada. Los latidos de su corazón se hicieron más rápidos hasta que lo oyó subir las escaleras.

Entró en la habitación con dos botellines de agua.

- Tenia sed….-le dijo sonriendo-. ¿Quieres?

Tess se sentó en la cama y cogió la botella, mientras le sonreía. El se acercó y la besó.

- Gracias.- le dijo ella acariciándole la cara.

Jt se tumbó en la cama mirándola fijamente.

- No te puedes imaginar lo que te he echado de menos… quédate a dormir.

Tess sonrió.

- Yo también te echaba de menos….

El se acerco mas a ella y acarició su brazo.

- Tess..- se expresión se volvió seria-. No quiero a volver a perderte..

Ella le puso el dedo índice en la boca con suavidad.

- No digas nada….- apartó los ojos de él un momento-. Todavía tengo cosas que arreglar en mi vida y debo hacerlo yo sola… pero te juro que me acabas de dar esperanza…. .- lo besó con pasión-. Cuando todo esté resuelto me quedaré a dormir… y me invitaras a esa cerveza que me debes…

El se sentó en la cama, mientras que Tess se levantaba y empezaba a vestirse.

- Tess… .- una parte de Jt estaba deseando decirle que lo sabia todo… que sabia en que estaba metida y que ahora Vincent también lo sabía y que la podían ayudar… pero se dio cuenta de que era algo que ella tenía que hacer… -. Tess, mi madre se va a mudar a un apartamento cerca el campus… La casa de mis padres es ahora mía… Es grande sin serlo demasiado… y sé que te gustaría… Podemos irnos a vivir allí… pides el traslado y yo también, no creo que tengamos problemas… Nos alejaremos de todo, de Vincent, de Cat, de las bestias, de los experimentos, de todo… Solos tu y yo, y una nueva vida por delante…. Por favor, Tess piénsalo…. Después de lo que acaba de pasar, sé que aun sientes algo por mi…. No quiero volver a perderte…

Terminó de vestirse, sonriendo, y se volvió a sentar en la cama a su lado.

-Jt, hay cosas que no sabes….- al verlo ahí, hablando de un nuevo comienzo juntos lejos de todo y de todos, sintió la necesidad de decírselo pero no sabía por dónde empezar-. Yo… he… estoy….

En ese preciso momento, el teléfono empezó a sonar. Dejó de hablar.

- No pienso cogerlo… sigue hablando… dime…- le dijo Jt, maldiciendo a quien se la había ocurrido llamarlo precisamente ahora.

Ella lo intentó pero el ruido no la dejaba.

- Cógelo… puede ser importante….

- No… .- pero se giró a mirarlo.

Tess no pudo más y se levantó a cogerlo. Estaba encima de la cómoda, donde él lo había dejado al desnudarse.

- Toma..

- Déjalo, se cansaran….

Tess miró quien era. Enseguida reconoció el número.

Le tendió el teléfono a Jt.

- Cógelo... es Vincent…

El movió la cabeza de un lado a otro.

- No..- la miró a los ojos-. No… Estoy contigo…. No lo cogeré…

Tess se impacientó.

- ¡Cógelo, maldita sea!

Él lo hizo. No quería que Vincent interrumpiera esto.

Miró el teléfono y con un suspiro, descolgó.

Oyó atentamente lo que le decían desde el otro lado, mientras Tess, con paso lento se encaminaba hacia la puerta, poniéndose la chaqueta. Buscó su bolso pero enseguida recordó que lo había dejado en el salón.

Miró a Jt un segundo… sabía lo que iba a pasar. Vincent no llamaría a su amigo si no fuera algo grave…

- De acuerdo, voy ahora mismo….- dijo.

Tess cerró los ojos con tristeza y salió de la habitación. El momento mágico había pasado.

- Si… Acudo enseguida al hospital .- Le dijo, mientras veía con impotencia, como se iba.

Jt colgó el teléfono a toda prisa y salió corriendo a por ella.

- ¡Tess! …. Ven por f…

No dijo nada mas… acababa de oír como la puerta de la calle se cerraba de golpe.


Lo subieron en el ascensor de servicio a la planta calle tumbado en una camilla, con Vincent encima de él realizándole todavía la respiración asistida.

Heather, había llamado a los médicos que estaban al tanto de todo, para que los esperasen.

Cuando salieron del ascensor. Dos enfermeros los esperaban con un equipo de reanimación. Vincent saltó de la camilla y fue hacía el doctor Wallace, que en ese momento llegaba hasta ellos. Lo conocía bien... ya que trabajaba con Jt y Evan en los casos complicados que procedían del antiguo Baker. Era un hombre, mediana edad, de constitución fuerte, alto y de manos grandes, con el abúndate pelo moreno y barba cerrada.

- Acaba de caer al suelo y no consigo que reaccione….- lo agarro del brazo antes de apartare. Quería dejar una cosa clara-. ¿Sabes lo que tienes que hacer, verdad?

- Déjanos a nosotros… Me sé todo el protocolo… No te preocupes: Todas sus muestras tiene que ser destruidas nada más terminar, todo es estrictamente confidencial. .- le dijo como si lo hubiera aprendido de memoria-. Mi hermana fue paciente del Baker…

Los enfermeros empezaron las descargas en pocos segundos.

- Uno, dos , tres… .- el chasquido se oyó en todo el pasillo de la última planta-. Le tomaron el pulso-. Nada… Otra vez

- Uno, dos, tres.. .- otro chasquido-.

Heather los miraba hipnotizada. Evan no reaccionaba…

Vincent se acercó a ella y la abrazó. La besó en la frente.

- Lo lograran..

Ella no dijo nada.

El doctos Wallace volvió a tomarle el pulso.

- Nada.. .- miró a Vincent y a Heather. Cerró los ojos un momento. Cuando los abrió se dirigió a los enfermeros- Venga chicos una vez más… no podemos dejar que se vaya…. Mucha gente lo sentiría...

El ruido de las palas al cargar fue seguido por "uno, dos, tres.. ", y otra vez, la descarga. Vincent vio y oyó todo a cámara lenta. Sabía que era la última oportunidad de Evan. Si no respondía todo habría terminado. Heather empezó a sollozar….

El doctor le tomó el pulso y sonrió de inmediato..

- ¡Responde!... ¡Hay que llevarle al quirófano, deprisa!…

Los enfermeros que le hicieron la reanimación, y otros que acaban de llegar lo llevaron rápidamente hacia el fondo del pasillo.

Wallace se acercó a ellos.

Vincent se ofreció para entrar en el quirófano a ayudar, pero le dijo que esperase…

-No…quédate y confía en mí…. Lo traeré de vuelta os lo prometo…

Vincent y Heather vieron como se lo llevaban pasillo adelante y se quedaron parados sin saber muy bien qué hacer. Estaban en shock…

Heather pegó su frente al pecho de Vincent mientras lloraba desconsolada.

Vincent le acarició el pelo, despacio.

- Tranquila, se pondrá bien… Es un superviviente como he visto pocos y sé que tiene motivos para luchar.

Heather agarró con fuerza el jersey de Vincent sacando todo la rabia que llevaba dentro.

- Estoy enamorada de él… es algo irracional, y es un condena, pero lo quiero como no he querido a nadie en toda mi vida…

- No te preocupes no lo hará ..- le dijo, pero no lo tenía nada claro.

Jt llegó unos 10 minutos más tarde. Los encontró en la sala de espera de la última planta. Heather miraba por la ventana la noche de la ciudad, mientras que Vincent estaba sentado en una silla con un café en la mano.

Los dos se giraron al verlo llegar.

- ¿Qué ha pasado?

Vincent fue hacia él.

- Estábamos hablando y de repente… se ha puesto blanco, se ha agarrado el pecho y caído al suelo…. Un infarto...- se pasó la mano por el pelo-. Les ha costado mucho reanimarlo pero al final lo han hecho…. Acaban de entrar al quirófano… Wallace se ha hecho cargo…

Jt se apoyó en la pared.

- Tenía que haberle echó más pruebas…-se dijo mientras echaba la cabeza hacia atrás-. No estaba bien y él lo sabía….¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? .- miró a su amigo-. Te juro que a veces echó de menos los años del viejo almacén….- movió la cabeza-. Si ya sé que para ti era una condena… pero ¡demonios! Todo era más sencillo…

Vincent no dijo nada.

Se limitaron a quedarse uno al lado del otro. Heather no se movió de la ventana.

- Voy a llamar a Cat…saldré un momento a la terraza.

El antiguo apartamento de Rebecca se había acondicionado como zona de descanso de los médicos y demás personal, que se ocupaban en exclusiva de los pacientes de esa planta. Todos ellos ex pacientes Baker… A pesar de las reformas habían mantenido esa zona abierta…Era bueno respirar aire puro de vez en cuando.

Estuvieron más de dos horas esperando a que alguien viniese a hablar con ellos. Catherine estaba ya en casa cuando la llamó. Enseguida dijo que iba a ir allí para acompañarles mientras esperaban noticias, pero Vincent la convenció para que no lo hiciera. Debía quedarse en casa y esperar.

Cuando el Doctor Wallace entró en la sala, Jt y Vincent fueron a su encuentro.

La expresión de su cara lo decía todo.

- No voy a engañaros…. está mal… muy mal…

Oyeron un grito ahogado a sus espaldas. Heather se mantenía pegada a la ventana con la mano en la boca.

El Doctor se aclaró la garganta y siguió hablando.

- Ahora está sedado y descansa…. .-les indicó-. Le hemos hecho un sinfín de pruebas y..- cogió aire antes de terminar-. …todo su organismo está muy deteriorado y apenas tiene defensas. Su corazón está muy débil, es como si hubiera hecho un esfuerzo imposible durante mucho tiempo.. .y su cerebro es como si se estuviera apagando…

Movió la cabeza de un lado a otro.

- Supongo que imaginaran que todo esto se debe al suero que le mantiene con vida… si se lo quitamos acabara muriendo, y se lo mantenemos, también…

Jt asintió.

- …. si se lo mantenemos , lo mataremos antes, ¿verdad?

- Si. - le dijo dándole la razón-. Si se lo retiramos, el corazón ira un poco más despacio y no sufrirá tanto, pero a larga..

Heather llegó hasta ellos entonces. Vincnet le pasó un brazo por los hombros atrayéndola hacia él. Le había prometido que estaría pendiente de ella en todo momento.

- ¿Qué pasará a larga? .- le pregunto, mirándolo fijamente. Había dejado de llorar.

El doctor Wallace agachó la cabeza.

- No lo sé exactamente….Lo intentaremos todo… pero estoy seguro que las heridas que lo mataron volverán a aparecer, dejará de caminar, sus pulmones volverán a abrirse, y acabara muriendo… puede ocurrir en días, semanas, pero no creo que sobreviva más de un par meses…


Vincent llegó casa pasada la medianoche. Había hablado por Cat durante su viaje en el coche desde el hospital y le habia contado todo. Jt y Heather se quedaron allí. No querían dejarlo solo.

Cuando llegó al apartamento ella lo estaba esperando. Vincent dejó las llaves en la entrada y Cat fue hacia él.

No dijeron nada. Simplemente se abrazaron con fuerza.

No había palabras que pudieran explicar cómo se sentían en ese momento. Era una mezcla extraña de alegría y dolor. Dolor por Evan, y por todo lo que sucedía a su alrededor. Y alegres por estar juntos otra vez…

Cat cerró los ojos y se aferró a él. Vincent le besó en la frente.

- Es una tortura estar sin ti.. .- le dijo en un susurro.

Ella sonrió. Levantó la cabeza y lo miró a los ojos. El cogió su rostro entre sus manos.

- Lo sé... Me falta el aire si no te tengo cerca….- le dijo recorriendo su rostro con su penetrante mirada. Lentamente agachó la cabeza para besarla. Cat lo esperó y lo recibió poniéndose de puntillas.

Se aferraron el uno al otro mientras se besaban sin medida. Disfrutando de sus cada contacto de sus labios, de sus lenguas….

Los dos sabían que era muy egoísta pensar solo en ellos en ese momento, pero no pudieran hacer nada para evitarlo.

Besándose sin descanso, fueron andando despacio hacia su dormitorio.

Cuando llegaron Vincent se sentó en la cama, abrazando en un gesto inconsciente el hinchado vientre de su mujer.

Cat cerró los ojos sintiéndolo pegado a ella y le pasó la mano por el pelo.

A los pocos segundos, él, se puso de pie y empezó a desabrocharle la blusa que llevaba. Cat se dejó hacer sin dejar de mirarlo.

Cuando hubo terminado le abrió dejando el descubierto un delicado sujetador de encaje blanco. No lo quito la blusa. Se limitó a agachar la cabeza y besar su precioso escote. Cada milímetro de piel, fue alcanzado por sus carnosos labios mientras Cat cerraba los ojos y encorvaba ligeramente la espalda. El la agarro de la cintura, para ayudarle a dejarse llevar.

Cuando Vincent se apartó, Cat cogió el jersey, que él llevaba, y se lo sacó por la cabeza. El poderoso pecho de su marido quedo al descubierto. Lentamente lo acarició, disfrutando se suavidad. Cuando llego hasta los duros pezones no pudo evitar que sus labios fueran hacia ellos. Los besó, con delicadeza mientras oía los suspiros de placer de él.

Mientras seguía besándolo, bajó la mano hasta su pantalón y le desabrochó el cinturón. Lo tiró encima de la cama y desabrochó los botones. Metió la mano dentro y acaricio la suave piel de su miembro.

Vincent, suspiró al notar su maravilloso contacto. La obligó a levantar la cabeza y la besó con pasión, introduciendo su lengua dentro de su boca con fuerza. Ella le respondió haciendo lo mismo.

Vincent le quitó la blusa, haciéndola resbalar por sus hombros y ésta cayó al suelo. Le soltó el cierre del sujetador y se lo quitó.

Se detuvo a admirar sus redondos y perfectos pechos. Pasó el dedo con cuidado por sus areolas y por sus pezones mientas Cat volvia cerrar los ojos. Era tan intenso que casi tuvo la sensación de que eso la llevaría al orgasmo. Las senciones que sentían en ellos no hacían más que aumentar a medida que avanzaba el embarazo, y Vincent lo sabia… por eso cuando se sentó en la cama enfrente de ella, supo perfectamente lo que iba a hacer.

Vincent se metió uno de sus duros pezones en la boca y empezó a lamerlo con descanso mientras no dejaba de acariciar el otro. Cat se retorció sin apartarse en ningún, pensando que no iba a ser capaz de soportarlo por mucho tiempo.

Ella sintió como el placer crecía dentro de ella hasta alcanzar cotas que jamás había sentido… pero también sentía un dolor dentro de ella que tenía que ser sofocado.

Apartó a Vincent con cuidado de sus pechos y lo tumbo en la cama. Le quito los pantalones y su estrecha ropa interior.

Ella se quitó la ropa que le quedaba y la tiró lo más lejos posible. Vincent le vio denuda delante de él no pudo evitar suspirar. Su miembro erecto pegado a su vientre decía muy a claras cuanto la deseaba. El embarazo había conseguido hacerla más sensual, si eso podía ser posible.

Vio como ella se subía a la cama y se sentaba a horcajadas encima de él. Se encajó a la perfección y notó como su miembro se introducía lentamente dentro de ella. Los don contuvieron la respiración mientras esto ocurría.

Vincent se incorpora hasta quedar sentado y empezó a besarla pero ella lo hizo tumbarse otra vez.

Empezó moverse encima de él con movimientos lentos y circulares, mientras Vincent acariciaba sus muslos.

Verla con los ojos cerrados, encima de él, moviéndose de esa manera lo excitó tremendamente, notando como su miembro seguida creciendo dentro de ella.

Ella reaccionó a ello echando la cabeza hacia atrás y aumentando la intensidad y la velocidad de sus movimientos. Vincent le volvió a acariciar los pechos, al mismo tiempo que movía sus caderas en perfecta sincronía con las de ella.

Cat al sentir como el deseo de Vincent la llenaba por dentro, solo pudo pensar que no iba a poder aguantar mucho más. El ver a Vincent tan entregado como ella y el intenso placer que sentía hicieron empezará a moverse más deprisa, hasta que el orgasmo llegó.

Cuando el placer la invadió sus movimientos externos, se combinaron con los movimientos espasmódicos que se producían en su interior.

Cat jadeó y gritó mientras las oleadas de placer máximo la hacían casi perder el sentido… y entonces, una de esas oleadas la hizo estremecerse. Vincent viéndola disfrutar de esa manera tan intensa, había alcanzado también el clímax, y en el último y brusco movimiento, había hecho que todo se intensificara dentro de ella.

Cat rendida cayó encima del cuerpo de su marido. Él la abrazo y lentamente hizo que los dos se colocaran de costado.

Cerraron los ojos, apoyando la frente del uno en la frente del otro, mientras recuperaban el control de sus emociones.

Cat no pudo esperar y volvió a besarlo. Vincent la seguía abrazando incapaz de soltarla.

Estuvieron mucho rato así. Ninguno de los dos quería hablar porque había mucho que contarse y no querían que ese momento terminase. Significaría volver a una realidad que les preocupaba y asustaba, a partes iguales.

Vincent solo le susurró unas palabras, mientras Cat, seguía aferrada a él, acariciando su espalda, sintiendo los latidos de su corazón, y el calor de su cuerpo, y esas palabras fueron:

- Julius Theodore…


La decisión se tomó en Londres. Nada de movimientos hasta que supieran quien estaba detrás del fallo de seguridad en el Hospital de la Esperanza.

De todos modos, para evitar males mayores habían decidió que las instalaciones anexas serian desmanteladas durante esos días. No podían encontrarlos ahí… no sabrían como explicarlo.

No es que fuera demasiado grave el trastorno, porque las reuniones para la venta de activos estaban programas para dentro de poco más de un mes, y para entonces, todos, tendrían que estar disponibles para realizar las pruebas a las que se les iba a someter.

Stanley salió de su despacho después de hablar con Anthony y después también de haber mantenido una larga conversación con el secretario personal de Lord Chester en Londres que le aseguraba que allí todavía la policía se mantenía alejada de ellos, aunque un sirviente que tenía demasiada curiosidad había sido cuidadosamente "despedido". No podían tener contratiempos. En esa casa se guardan demasiadas cosas como para ponerlas en peligro.

Anthony por su parte le había asegurado que el muerto en Washington no trabajaba solo y estaba tras la pista de una mujer, que en nombre del FBI había ido al Hospital, pidiendo informes sobre sus actividades… Nadie se había percatado al comprobar su documentación que la verdadera Debra Miller había muerto unos días antes.

Stanley cogió aire. Según su jefe de seguridad, sería difícil de localizar, porque que estaba, de alguna forma disfrazada, pero estaba seguro de que averiguaría quien era.

Y a todo eso, había que añadir que nadie sabía dónde estaba Ethan desde hacía una semana. Había desaparecido completamente, y John y los que habían intentado rastrearlo, solo llegaban a callejones sin salida, a lugares en donde no había por donde tirar. Estaban desconcertados. John que era que el mejor lo conocía, y no podía ni imaginar que se hubiera ido por propia iniciativa… pero, por ahora, era la opción más valida.

Entró en la pequeña bodega que tenía en la enorme cocina y sacó uno de sus vinos favoritos. A pesar, de que todo se complicada, él tenía motivos para estar contento. Había llegado el momento de llamarla.

Entro en su despacho, cogió el teléfono y marcó…

Rebecca contestó enseguida.

- Stanley…. – le dijo escuetamente.

- Querida… el tiempo se te está acabando… creo que deberíamos hablar- le dijo, mientras se servía una copa, de la botella de vino de 1500 dólares, que había cogido de su bodega particular.

El sabor del afrutado caldo pasó por su garganta y lo disfrutó mientras esperaba la respuesta de Rebecca…. O Cat y Stuart…. No había otra posibilidad, porque estaba seguro de que vivir era más importante para ella que todo lo demás… tal vez no fuera capaz de darle a los niños… pero Stuart, eso era otra cosa…

- Estoy esperando Rebecca, ¿quieres que parezca que tú no sabes nada o serás lo suficientemente valiente para entréganoslo y que él sepa? – apostó definitivamente porque sería Stuart.

Oyó como ella respiraba, entrecortadamente, al otro lado. Sonrió. Ya la tenía…. Pero entonces Rebecca habló, y lo que oyó, no fue lo que él esperaba.

- No hay trato maldito cabrón… me arriesgaré a una vida corta… pero jamás te los entregaré….- le dijo con la voz serena, pero enérgica.

El vino que llevaba en su boca se agrió de repente…. Lo escupió, mientras arrojaba la copa contra la pared.

No podía ser… Ella jamás renunciara a vivir. La conocía bien.

- ¡No… no es tan fácil Rebecca!, ¡No puedes huir de mí!… ¡Me perteneces! … Si no fuera por nosotros estarías muerta...

Ella rió al otro lado.

- No Stanley, yo jamás he pertenecido a nadie y desde luego a ti.. – Volvió a reír con fuerza-…. menos que a ninguno.

La rabia del hombre iba aumentando, al ver, que el gran anhelo de su vida se evaporaba, cuando había estado tan cerca de alcanzarlo.

Con la bilis de su estomago llegando a su garganta, le dijo:

- No sabes a lo que te estás enfrentando… Yo era el único que frenaba esto, el único que estaba de tu parte… Te di una oportunidad para minimizar los daños… pero acabas iniciar una guerra… atente a las consecuencias….

Continuará con los ultimos capitulos de DestinadosS4, gracias a todas y espero que sea pronto.