Capitulo XVIII

Robert Reynolds estaba sentado en la mesa de su despacho, leyendo parte de los archivos del Hospital de la Esperanza, en los cuales se hablaba del centro, al que habían derivado a determinados pacientes.

En el que estaba leyendo, solo se indicaba que habría que ampliar una de las zonas y se urgía a emprender los trabajos cuanto antes…

Dana había salido a comprar algo de ropa, ya que se había marchado de Washington con lo puesto. Estuvo viajando de autobús en autobús hasta llegar a Nueva York, temiendo constantemente que la pudieran descubrir, y no se preocupó de nada más que de salvar su vida, hasta que estuvo con Bob.

Convenientemente disfrazada se había ido esa tarde y todavía no había regresado.

Bob estaba pensando esto, cuando oyó un ruido en la puerta de entrada. Se levantó pensando que sería ella, pero no vio que la puerta se abriese. Instintivamente sacó su revólver del cajón de su mesa.

Fue hacia allí, despacio.

Al llegar a la entrada, se fijó que en el suelo había un sobre. Dedujo que lo habían pasado por debajo de la puerta.

Se acercó a él y lo cogió.

Reconoció la letra enseguida.

"Tengo a Catherine aquí…Hay que tomar decisiones urgentes. Tenemos que hablar. Avísales a todos y tráelos.

Vincent… "

A la sorpresa inicial, le siguió el miedo al comprender que algo le había pasado a Cat. Fue corriendo a por su teléfono y llamó a Erik. Los tonos fueron sucediéndose pero no lo cogió.

Marcó el número de Mark y cuando se lo cogió, le ordenó que fuera a buscar al agente de Scotland Yard, el también estaba metido en esto, igual que ellos.

Nada más colgar oyó como Dana abría la puerta. Fue hacia ella y sin darle tiempo a reaccionar, le quitó las bolsas, las dejó en la suelo de la entrada y poniéndose su abrigo la hizo salir de la casa.

- ¿Qué ocurre Bob?

- Algo le ha pasado a Cat... tenemos que irnos.- le aclaró mientras cerraba la puerta y sacaba su revólver del bolsillo.

-¿Qué?- le preguntó ella asustada.

Bob la agarró de brazo haciéndole que anduviese a su lado.

- ¿Dónde vamos?

- A ver a unos amigos...


Tess abrió la puerta por donde había entrado Gabe. Nada más hacerlo vio que el suelo estaba lleno de gotas de sangre…. lo siguió consciente de que podía estar andando hacia su perdición.

El local abandonado había sido cine y teatro hacía más de una década. Ahora el local de mantenía en pie de milagro, porque según se decía, había problemas entre el ayuntamiento y los propietarios sobre quien debía de correr con los gastos para su demolición. Desde que Tess vivía en ese apartamento era una de las cosas de las que más se hablaba en el barrio.

Gabe había entrado por la puerta de atrás, que daba al pasillo de los camerinos. Tess giró en la primera de las esquinas iluminándose por la luz que entraba por las ventanas de las habitaciones. Las puertas de éstas, parecía que hacía mucho tiempo que habían desaparecido y por eso esa luz llegaba hasta el largo pasillo.

Fue fijándose en el suelo, reconociendo entre la basura acumulada allí durante años, las manchas redondas y oscuras de la sangre que caía de la mano herida.

Mantuvo en todo momento la pistola enfrente de ella, con un solo pensamiento en su mente... ¿y si llegaba a una sala sin luz? Cerró los ojos unos segundos… volvería a estar a su merced igual que lo había estado cuando el laboratorio se vino abajo...

No, eso no iba a pasar..

Siguió andando y llegó hasta otro recodo del pasillo que esta vez giraba hacia el oeste. Ya no había habitaciones a los lados y la oscuridad era más densa, pero aun así llegaba luz procedente de algún lugar, aunque Tess no sabía de dónde.

Las paredes del pasillo estaban llenas de carteles de cine de películas de los años 30 y 40... Se fijó que en uno de ellos, se había quedado pegada la huella, hecha con sangre, de una mano.

Dio la vuelta sobre sí misma, intentado percibir cualquier ruido que le pudiera parecer sospechoso.

No vio, ni notó nada.

Siguió andando despacio, a los pocos segundos le aprecio ver la silueta de una escalera con barandilla metálica, que ascendía. Se acercó a ella y la subió, siempre apuntando hacia delante.

Cuando llegó arriba se dio cuenta que estaba en la parte de atrás de escenario. Múltiples objetos se amontaban en el suelo, cuerdas, grandes y gruesas telas de color rojo que debían formar parte del telón, y distintos paneles pintados simulando vista del campo... todo ello destrozado por el paso del tiempo y las ratas.

Buscó el rastro de la sangre de Gabe y lo encontró en uno de los paneles. Lo siguió y vio que la llevaba, justo, al escenario.

Cuando llegó hasta allí vio que la luz que iluminada la sala venia de un tremendo agujero que había en el techo.

Miró a su alrededor intentando localizar a Gabe pero no vio nada. Echó una rápida mirada al patio de butacas y no pudo evitar sentirse observada... ¿o tal vez fuera la sensación de estar en un escenario?... cerro los ojos sacando esa idea de su mente y volvió a concentrarse en seguir el rastro de Gabe... pero no le dio tiempo a hacer nada más...

Oyó un ligero ruido detrás de ella y se giró rápidamente. Gabe parado a escasos centímetros de ella le dio un fuerte golpe en el brazo y su pistola salió volando por los aires.

Tess se quedó paralizada viendo como la monstruosa bestia la miraba con esos horribles ojos y pensó que todo había terminado para ella. Nunca podría luchar contra él.

La bestia abrió su boca enseñando sus colmillos y con una rapidez infernal levantó su mano y de un golpe certero en el cuello la arrojó al suelo. Tess no vio que levantaba la mano y no puedo evitar el golpe. A lo que se quiso dar cuenta estaba en suelo de madera del escenario, sintiendo que un líquido caliente se deslizaba por su hombro y caía al suelo. Por instinto, se llevó al lateral izquierdo de su cuello y cuando la levantó, vio que estaba llena de sangre.

Intentó controlar la respiración y hizo un esfuerzo enorme por levantarse.. No podía rendirse sin luchar. Si estaba escrito que ella muriese ese día, se lo pensaba llevar con ella.

Vio como él se iba acercando lentamente a ella. Algo le decía que no quería matarla tan despacio... no…. quería que sufriera y si hubiera querido matarla ya lo estaría... Se levantó y buscó donde podía estar su arma. La vio unos metros a su izquierda justo pegada a la pared del escenario. Tenía que llegar a cogerla, ¿pero, cómo?, si él era mucho más rápido que ella...

No lo pensó más, quitó la mano de la herida y se lanzó a por ella, mientras Gabe no dejaba de mirarla. Cuando estaba a mitad de camino, la bestia se materializó delante de ella y de un empujón volvió a tirarla al suelo.

Cayó cerca del hueco de la orquesta. Si la hubiera empujado con más fuerza habría caído abajo. Se retorció ligeramente al notar un fuerte dolor en la espalda...

- ¡Maldito hijo de puta! ¿¡Por qué no me matas de una vez?! ...- le grito, intentando ponerse nuevamente en pie, aunque el costado derecho le dolía mucho... quizás un par de costillas rotas. Lo costaba mucho respirar notando como algo le pinchaba por dentro.

La bestia no dijo nada... volvió a mirarla fijamente y Tess estaba vez sí que lo vio venir.. Gabe se lanzó a por ella con todas sus fuerzas y las garras preparadas... iba a matarla, tal y como ella se lo había pedido... pero ahora, supo lo que tenía que hacer, un segundo antes de que llegase hasta ella, Tess se dejó caer hacia un lado y la bestia cayó al foso, y de allí debido a la podredumbre de las maderas del suelo, fue atravesando un piso tras otro hasta acabar en el sótano de piedra del teatro.

Tess oyó el intenso ruido que todo eso hizo, mientras se volvía levantar sintiendo que sus pulmones eran atravesados por cuchillos afilados, sabiendo que su única opción era llegar a su arma antes de que el volviese.

Fue andando despacio sintiendo como la sangre caía de su cuello sobre su ropa y luego al suelo. Se agarró con fuerza el costado y vio como poco a poco iba llegando hasta ella... sin que Gabe volviese a aparecer... pero de repente, oyó un potente rugido y sintió que estaba a punto de volver, echó a correr como pudo y justo cuando cogia su pistola y se daba la vuelta, apuntando, la bestia, en un salto descomunal apareció desde el hueco de la orquesta y se dejó caer en el escenario justo enfrente de ella.

La caída lo había destrozado más todavía. Astillas pequeñas y afiladas llenaban su cara y sus manos, y una grande se veía atravesando uno de sus brazos.

Abrió la boca y Tess esperó que rugiese fuertemente, antes, de lanzarse a por ella, e iba a disparar...pero de la boca de la bestia, no salió nada...

Sin poder creérselo vio cómo su cuerpo cambiaba y que lo quedaba de Gabe aparecía delante de ella. No pudo disparar.

Vio como lentamente el hombre iba hacia ella, sollozando como un niño y se ponía de rodillas.

La miró a los ojos y empezó a hablar de forma entrecortada, con gran dificultad para mover los músculos de la boca... era, como si hiciera mucho que no lo hacía...

- ¡Ahora...por favor... ahora! No sé... cuanto tiempo... podré aguantar... y si ella toma el control... terminará lo que ha empezado...te matará... Por favor, ¡dispara! .- su boca permanecía inmóvil, en el lado donde ella le había disparado en el laboratorio… ¿cómo era posible que no hubiese muerto?

Tess no era capaz de asimilar lo que estaba pasando... no podía matarlo así. No a sangre fría. No podía ejecutarlo... Siguió apuntándole a la cabeza, pero sentía que no era capaz...

- Gabe... no...- al verlo así todo el odio que sentía por él, desapareció y solo quedó la compasión y la pena.

Él se arrastró y llegó hasta ella. Rodeó el arma de Tess con ambas manos.

- .-…no puedo más... ella es más fuerte que yo... y no me deja morir... Solo tú puedes hacerlo... no quiero seguir... siendo... un...monstruo... y hacer daño...- agachó la cabeza-. He... he... hecho cosas... horrendas... me lo mere...

En ese momento, los ojos de Gabe , volvieron a ponerse amarillos y su expresión empezó a cambiar... pero, Tess ya no le dio tiempo.. .en cuanto lo vio, apretó el gatillo y disparó, 2 disparos, seguidos por sendos gritos de liberación, que salieron de su garganta...

La sangre y los restos de la cabeza destrozada de Gabe la llenaron por completo. La pistola de escurrió de sus manos, mientras miraba fijamente el cadáver que yacía a sus pies... y cuando ya no pudo más se dejó caer de rodillas y después se tumbó en el suelo.

Su sangre seguía cayendo de su cuello mientras apenas podía respirar, y entonces, una sonrisa se formó en su rostro.

En su afán por demostrarse a sí misma de lo que era capaz de hacer, no había avisado a nadie de donde estaba... salvo que oyeran los disparos, y eso era difícil en un lugar como ese, acabara muriendo desangrada y sola...

Volvió a sonreír con ironía... Daba igual, todos están ocupados con cosas mucho más importantes y transcendentales que esto, pensó.

Apoyó su cabeza en el sucio suelo de madera y cerró los ojos. Se dejaría llevar, por el sopor, y todo terminaría para siempre... ya no oía nada, solo pequeños destellos de una luz imaginaria...

Buscó un recuerdo bonito y lo fijó en su mente... Su primer beso, aquel día de Acción de gracias, en el club… Se había sorprendido tanto, cuando se dio cuenta de lo mucho que le había gustado….

Intentó seguir apretando la herida, pero sus manos se resbalaron…

-… Siento no haber podido ir a tomar esa cerveza… y nunca olvides que te quiero...- le dijo en apenas un susurro como si Jt estuviese allí... antes de hundirse en la oscuridad.


Nada más entrar Vincent a los túneles, llamó a todos para que fueran junto con Hugh a limpiar la zona. No podía quedar nada.

Tuvieron suerte de que nadie se percató de que dentro de la furgoneta aparcada en el callejón, había dos cadáveres y dos corazones.

Bajaron al híbrido de la terraza, y lo metieron también allí, y se fueron en dirección a los sótanos del Baker... había que volver a utilizar el horno.

El Consorcio había tenido tres bajas esa tarde… pero casi pierden a Cat.. y nadie sabía nada de Gerald y de Samuel desde que Vincent, después de meter los cadáveres en la furgoneta, se había llevado a Cat a los túneles.

Llevo a Cat a su cuarto, otra vez y la tumbó en su cama... Todavía estaba algo adormilada pero se iba recuperando rápidamente.

-¡Los niños!...- fue lo primero que dijo, cuando pudo hablar, y sentir que su cuerpo respondía con normalidad. Se llevó las manos al vientre...- esos...- no sabía cómo calificarlos -. …me han hecho algo... y apenas los noto.

- Cat… tranquila.- le dijo Vincent quitándose la capa y dejándola en uno de los sillones-. He avisado a Vincent, nada más llegar, pero me han dicho que había salido a llamar por teléfono.

Se sentó en la cama y empujó ligeramente sus hombros para que volviera a tumbarse. Cat lo hizo pero antes se quitó la gema del cuello.

Déjala encima de esa mesa.- le indicó la mesa donde él escribía. Vincent lo hizo y la dejo allí. Cat se tumbó y cerró los ojos. Mientras se tocaba el vientre esperando que le respondieran.

Justo entonces oyó ruidos en el túnel de acceso a la habitación y vio aparecer a su marido, con el rostro desencajado por la preocupación. Cat se incorporó enseguida.

Fue hacia ella en un abrir y cerrar de ojos y nada más apoyar la rodilla en la cama cogió su cara con sus manos y la besó, abrazándola después, fuertemente.

- Cat! ¿Estás bien? Por favor, dime que si...

Cat no podía decir nada, hasta que no supiese algo.

Los niños todavía no reaccionaban y su padre estaba ahí. Cogió la mano de su marido y la apoyó en su vientre sin decirle nada.

- ¿Qué pasa Cat? Dímelo por favor...

Justo en ese momento, los niños empezaron a moverse. Cat respiró profundamente y se volvió a recostar en la cama.

- Me han pinchado con una de esas agujas…han sacado liquido... como lo que me hizo Evan...

Los ojos de Vincent se volvieron amarillos de inmediato... se levantó rápidamente de la cama... Fue hacia la puerta, pero Vincent lo paró.

- Sé perfectamente dónde vas...sé lo que se siente cuando alguien hace daño a quien quieres... pero no, ahora no. No tires por la borda el trabajo de Lynn para ganárselo...- agachó la cabeza. Vincent seguía manteniendo sus ojos amarillos todavía y su expresión estaba cambiando-. Te entiendo... Acabe matando a Gabriel, el asesino de Cathy, pero no me siento orgulloso de ello….- dijo agarrándolo con fuerza del brazo-. No conseguirás nada... tenemos un plan, síguelo...

Cat desde la cama le imploró:

- Quédate conmigo... no vayas a luchar con él... por favor... te necesito...

Vincent la miró durante unos segundos, en los cuales no se sabía exactamente que iba a hacer, y al final, con un suspiró, agachó la cabeza y volvió con Cat, pero antes, miró a Vincent y le tendió la mano.

- Perdona..., estaba tan desesperado que no te he dado las gracias por salvarla.. Hugh me ha contado tu parte en todo esto.- estrecharon sus manos con fuerza-. Gracias...

- No me las des...Fue una gran casualidad que yo estuviera ahí en ese momento...- miró a Cat que seguía su conversación desde la cama-. Os dejo solos... he mandado un nota a Bob para que avise a los demás...tenemos que hablar de que hacer a partir de ahora...

Cat le preguntó antes de que se fuese.

- ¡Vincent!.- el aludido se dio la vuelta para mirarla-. ¿Qué sabéis de Erik y los demás?

Movió la cabeza de un lado a otro.

- Nada por ahora...- le dijo.

Cat se echó el pelo hacia atrás. Tenía un mal presentimiento después de oír el rugido que venia desde la azotea... Algo malo había pasado.

Vincent se puso su capa y se giró a mirarlos antes e irse.

- No os preocupéis por nada os avisarte cuando lleguen todos...- Después de decir esto, salió de la habitación.

Vincent se dio la vuelta y se acercó a la cama, Cat lo vio llegar sonriendo ligeramente. Su marido se tumbó a su lado y la abrazó. Ella apoyó la cabeza en su pecho y cerró los ojos.

Vincent la besó en la frente.

- ¿Por qué Erik y los demás no han podido evitarlo... - le dijo enfadándose a medida que iba hablando.

Cat apoyó el dedo índice en sus labios.

- No te enfades... les tendieron una trampa... Los provocaron para luchar en la azotea, mientras que otros llegaban a mí, mediante un plan, que llevaba tiempo en marcha...- Cerró los ojos otra vez, y volvió apoyar la cabeza en su pecho -. Nadie tiene la culpa Vincent….

Él le acaricio el pelo y se lo besó.

- Dime todo lo que ha pasado...

Ella asintió y empezó a contárselo.


Rebecca llegó a los túneles cogiendo la mano de Stuart y preparándose para el encuentro más increíble de su vida. Apenas podía respirar.

Cuando Bob y Dana habían aparecido en su casa, y le habían dicho a los dos que debían bajar, porque algo había ocurrido y Cat estaba en los túneles, la impresión la había hecho sentarse.

Encontraron a un hombre a mitad de camino del sitio al que iban, y les contó todo lo que había pasado. Alguien del Consorcio había entrado en el apartamento de Cat y había intentado llevársela de allí.

Intuían que al mismo tiempo dos híbridos habían llegado al tejado y habían distraído a los que vigilaban a Cat.

Cat estaba allí, pero no sabían nada de los demás desde entonces.

Cuando llegaron a la gran sala vieron que Vincent y Cat estaban ya allí.

Fueron a su encuentro y se abrazaron a ella, pero Rebecca no lo hizo. Sabía que ella estaba bien y su atención estaba, en encontrar al ser que milagrosamente había sobrevivido a una muerte segura, hacía muchos años… Al bebe que ella dejo en la puerta de un hospital, una noche oscura y triste…

Recorrió la sala buscándolo y al levantar la vista vio una figura encapuchada que los observaba desde una galería que recorría la pared. Enseguida supo que era él.

Fue andando hacia la escalera que accedía a esa galería sin apartar la vista de él y vio que él también la seguía, movía la cabeza a medida que ella se iba moviendo.

En ese momento una mano agarro su delgado brazo. Se giró y vio a Cat a su lado.

- Es Vincent….- le dijo sonriendo.

Ella asintió.

Las dos miraron había arriba y vieron como el empezaba a bajar las escaleras.

Cuando llegó a su lado. Se quitó la capucha dejando al descubierto su rostro.

Rebecca al verlo se llevó la mano al boca mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

Levantó la otra mano y con delicadeza recorrió la cara de Vincent con sus dedos.

Por detrás Dana, se había percatado de la escena y abrió sus ojos como jamás lo había hecho mientras agarraba con fuerza a Bob de la mano.

Él se acercó a ella, abrazándola mientras le decía algo al oído. A medida que Bob iba hablando con ella, fue comprendiendo que era aquello de lo que no podía apartar los ojos.

Rebecca mientras tanto sin poder dejar de tocarlo, hizo un esfuerzo para decirle lo que había pensado decirle desde que supo que estaba vivo. Cogió fuerzas de donde pudo y empezó a hablar:

- Siento mucho haberte dejado abandonado allí… y siento mucho haber pensado que era mejor que murieses…¡ Dios Mio! Nunca pensamos que pudieras sobrevivir, pero eso era mejor que dejarte en sus manos… - en sus ojos se adivinó una sombra de tristeza-. Mis hijos pudieron ser como tú... .- lo pensó seriamente recordando lo que le habían contado sobre él y sonrió-….ojala hubieran sido como tú.

Vincent la cogió de los hombros, sonriendo también.

- Vincent me contó lo que paso cuando nací, durante una de nuestras guardias a Ethan y Cat me ha proporcionado la prueba científica de lo que soy… no te preocupes…Os entiendo….- agachó un momento la cabeza-. Solo quiero saber una cosa más… ¿cómo era mi madre?…

Rebecca empezó a contarle todo lo que sabía de la mujer que le dio a luz, mientras él se la llevaba a un lugar más alejado.

Cat suspiró, viéndolos alejarse, y volvió a donde estaba Vincent, que no había dejado de observar la escena desde lejos.

Llegó hasta su padre y vio como le contaba lo que Vincent era, a Dana que intentaba a asimilarlo lo más rápidamente posible. Sabía lo que habían encontrado en el Baker, el día que entraron….

Cat buscó a alguien en la sala, pero no lo encontró.

- Papá... ¿dónde está Mark? .- le preguntó.

- Se ha quedado en casa de Rebecca intentando contactar con Erik y lo demás… cuando lo haga, los traerá aquí.

Cat asintió preocupada… Ojalá fuese pronto.


Jt se bajó del coche en cuanto entró en el callejón que estaba al lado de casa de Tess y por donde había estado corriendo. Según el localizador había entrado en un edificio situado un par de manzanas al Sur. Iba acercándose a la parte trasera del edificio de Tess, cuando vio que alguien se descolgaba por la escalera de incendios. Eran un hombre y una mujer.

La detective Jo Martínez y su amigo el forense... ¿Qué demonios hacían allí? solo podía haber una razón, Tess...

Jo solo vio una sombra que venía hacia ellos y levantó su arma.

- ¡Policía de NY! ¡Quédese donde está!

Jt levantó las manos y le hizo caso.

Vio como Henry se unía a ella y llegaban hasta donde estaba él.

- Soy Jt Forbes, nos conocimos en el Saint Benjamin, el día el del desmayo de Tess...- le dijo.

Jo se acercó y lo miró con el ceño fruncido.

- ¿Eres el amigo de Tess?

Henry se acercó más y lo tendió la mano reconociéndolo.

- Si... Jo, es él...

Jo, bajó el arma y Jt pudo estrechar la mano del forense.

- Lo soy...

- Soy Henry Morgan... y también soy amigo de Tess.- le dijo muy serio.-. ?¿Qué haces aquí?...

Jo se acercó y le preguntó.

- ¿Ella te ha llamado?

Jt novio la cabeza de un lado a otro, pero no dijo nada.

- Por favor… sabemos que ha habido disparos en su apartamento... no puede ser una casualidad que estés aquí...- le dio Jo empezando a impacientarse mientras miraba en todas las direcciones.

Jt se asustó al oír la palabra disparos y eso le hizo reaccionar. En el fondo no sabían quiénes eran esos dos… pero estaba claro que tenían una relación con Tess y sabían lo que estaba pasando.

Tragó saliva y sacó su teléfono del bolsillo de su cazadora.

- Le he puesto un localizador en su móvil... sé dónde está...

Lo miraron sorprendidos... y aliviados. Echaron una mirada a su alrededor y enseguida vieron por donde se había ido...

Se echaron a correr en esa dirección. Saltaron una valla metálica y llegaron a un edificio, que tenía pinta de llevar abandonado mucho tiempo. La señal venia de ahí dentro.

Jo fue la primera en entrar, apuntado con su pistola, el siguiente fue, Jt arrepintiéndose de no haber cogido la suya, cuando salió de casa y por ultimo Henry. En frente había un único pasillo con pequeñas habitaciones a los lados. Henry encendió su linterna.

Fueron andando despacio no dejando ninguna habitación sin mirar. Tess podía estar en cualquier sitio.

Se dieron cuenta enseguida de que estaban en un teatro, en el pasillo de lo que habían sido los camerinos.

Llegaron a un recodo y doblaron la esquina, al fondo, adivinaron una escalera. Cuando iban hacia empezaron a ir ruidos. Golpes inconexos, y un sonido ronco y desagradable... y un golpe tremendo, seguido del ruido de maderas al romperse:

Henry dijo lo que todos pensaban:

- Está con él...

Los tres echaron a correr, subieron las escaleras y oyeron un disparo, luego otro.

La escalera daba a la parte de atrás del escenario y apenas había luz. Era ya casi noche cerrada y solo las estrellas que se vislumbraban por un enorme agujero del techo lo iluminaban. Las linternas iluminaron la zona buscándola.

Por puro instinto salieron al escenario y vieron el espectáculo que se les servía. Había dos personas en el suelo, acercaron al primero. Tenía la cabeza completamente destrozada...

- Es el monstruo... dijo Henry viendo su ropa. Jt lo miró con profundo desagradado y fue corriendo hacia el otro.

Era Tess...

Cuando llegó hasta ella solo pudo mirarla...Tenía los ojos cerrados, una herida sangrante en el cuello y no se movía... pensó que estaba muerta, y se dejó caer, destrozado, de rodillas a su lado. Al final, le había fallado... pero entonces, Tess, hablo:

-… siento no haber podido ir a tomar esa cerveza… Nunca olvides que te quiero,.. .- dijo en apenas un susurro, pero Jt lo oyó.

Llevó la mano a la cara aliviado. Estaba viva y en esos momentos, estaba pensado en él...

Se acercó a ella despacio y le dijo al oído.

-… siempre es buen momento para una cerveza…Tess, estoy aquí, contigo.. ¡Está viva! Venid…- se giró llamando a Jo y Henry-. ¡Tiene una herida en el cuello!..

Llegaron hasta ellos enseguida. Henry le dio la linterna a Tess y rápidamente se puso a examinarla.

- Llama a una ambulancia… esa herida del cuello no tiene buena pinta..

Jt sacó su móvil.

- Llamaré al Baker... así no aparecerá la policía por aquí..- miró a Jo mientras marcaba el numero-. Supongo que ya sabéis de qué va todo esto…

Ella asintió.

- Si… nos lo contó todo….- dijo mirando como Henry se quitaba su bufanda del

cuello y la ponía en la herida…

Jt contacto con el hospital enseguida y le dijeron que llegarían lo antes posible. Antes de colgar le advirtió de que no pusieran la sirena no querían sorpresas…

Jo negó con la cabeza.

- No te preocupes por la policía… este caso hace tiempo que lo lleva el director Reagan y su equipo….

Jt la miró asombrado… pero enseguida supo la respuesta. Sabía que el caso tenía que ver con bestias… pero ¿por qué?...

Jo dijo que iba a salir fuera a esperar a la ambulancia.

Jt miró a Henry y vio su expresión de preocupación. Cogió aire con fuerza para tener valor de preguntarle:

- ¿Se va poner bien, verdad?

El forense sonrió, pero no le miró.

Puso una de las manos de Jt apretando su bufanda contra el cuello de Tess, mientras él presionaba con ambas manos el pecho y el costado.

- Seguro que sí….- le dijo -. ,… pero cuanto antes llegué la ambulancia, mejor….

Le había parecido oír una voz lejana que le decía que "…siempre era buen momento para tomar una cerveza… "… no podía ser…. La culpa era de la falta de sangre… le hacía oír cosas muy extrañas…. Pero al cabo de los segundos se dio cuenta de que había otra voz… y otra…

De repente empezó a notar un dolor en el costado que le impedía respirar y volvió a oír una voz:

- Es una mujer muy fuerte, aguantará…

Nada más oírlo, y haciendo un gran esfuerzo, para salir de la acogedora oscuridad que la envolvía, abrió los ojos… para encontrarse a Jt mirándola preocupado.

- ¡Hola! ..- le dijo él con mucha suavidad-. Estoy contigo..-le acaricio la frente y el pelo.

Ella no quería creerlo…no era posible... Jt no sabía dónde estaba... Tragó saliva, sintiendo otra vez el horrible dolor en el costado e intentó hablar:

- … no puede ser… tú no puedes estar aquí… estoy sola con él...

Oyó la risa nerviosa de Jt.

-… no, no lo estás…. nunca lo has estado…. Y espero haber llegado a tiempo… pero no me lo has puesto fácil...

Tess empezó a comprender.

- …Oh! Tú eras quien me ha estado siguiendo…

- … no creerías que iba a dejar sola a la mujer de mi vida. Tess, mientras yo esté, tu jamás estarás sola… te lo prometo.

En ese momento, Tess sintió unas manos que la examinaban, un dolor tremendo en el costado y oyó una voz muy especial que le dijo:

- Tess, me alegro mucho de oírte y de ver que estas con nosotros, pero primero deberías habar avisado y segundo…¡cállate!….- le señaló su costado-. Tienes un par de costillas rotas y posiblemente están afectando al pulmón… si puedes respirar es bueno, pero no quiero que hables más…

Ella asintió y cerró los ojos, no sin antes darle la mano a Jt. Él la agarró con fuerza.

Oyeron entonces como alguien subía por las escaleras a toda prisa. Se giraron para ver llegar a Jo con los paramédicos del Baker.

Tess sintió que algo le pinchaba en el brazo y le ponían una mascarilla de oxígeno, mientras Henry iba contando a alguien como se encontraba… La levantaron del suelo, agarrándola con firmeza, y la colocaron en una camilla. Notó una mano grande que cogía la suya… y la voz de Jt le susurraba al oído...

- Jamás me separaré de ti… jamás... no te rindas nunca… Tenemos mucho que vivir…

Tess sonrió a través de la máscara y asintió.

Mientras iban hacia la salida del teatro. Henry le dijo a Jt que esperarían allí a que volviera la ambulancia y le pidió por favor poder hacerle la autopsia.

- Claro, en cuanto lleguemos, la mandaré de vuelta para que recoga el cadáver de Gabe… puedes venir cuando quieras...- le dijo cuando ya salían a la calle. Henry se quedó parado en la puerta trasera del teatro. Jt entonces añadió una condición -. Pero solo, a cambio de que me cuentes porque estáis metidos de lleno en esta historia…

El forense asintió.

Jt, también, y se alejó corriendo al lado de la camilla, sin soltar en ningún momento la mano de Tess.


Mark esperó pacientemente en la entrada de casa de Rebecca a que Erik y Samuel llegasen. Angus seria el que más tarde llegase... El trabajo de cargar todo el material que se llevarían a Skye estaba prácticamente terminado...pero, todavía quedaban cosas por supervisar. Les dijo que empezaran sin él...

Hugh llegó unos minutos más tarde y entró en la sala. Les indicó que ya no quedaba nada de sus atacantes.

Cat intervinó entonces:

- Había también una mujer... ella se ha escapado y mucho me temo que con las muestras….

Hugh asintió.

- Ni en la furgoneta ni en la silla había nada…

Era un hecho; las muestran estarían ya en poder del Consorcio.

Después de muchos intentos habían conseguido contactar con Erik y Samuel, y les habían contado que se habían llevado a Gerald.

Habían seguido su rastro mientras se lo llevaban y habían llegado a un lugar...que necesitarían investigar.

Cuando Erik entró en la casa y Mark vio su expresión, enseguida supo, que el otro berseker estaba muerto.

Sin decir ni una palabra, bajaron por las escaleras del sótano y los llevó a la entrada de los túneles. Allí, Jacob y otros, los condujeron a la sala central.

Mark vio a Vincent, que se había quitado la capa, hablando con Rebecca, que lo seguía mirando, como quien veía un milagro, y también vio a Murray que seguía sentado en uno de los sillones observándolo fijamente, lo mismo que Dana.

Erik ya lo había visto cuando Vincent salvó a Cat de que se la llevasen, y le había contado todo a Samuel mientras llegaban, pero, cuando entraron en la gran sala llena de libros y demás objetos, no pudieron evitar quedarse parados observándolo sin apenas pestañear.

Fueron hacia Hugh para contarte todo lo que había pasado.

Vincent dejó a Rebecca y se colocó en medio de la sala. Devin y Jacob se quedaron detrás de él, y Vincent y Cat a su lado.

Saludó un movimiento de cabeza a los recién llegados.

- Sé, que todos los que no me conocíais, querréis alguna explicación sobre lo que soy, y os prometo que os las daré. - agachó la cabeza ligeramente -. Gracias a Catherine y a Rebecca….-Miró a una y luego a la otra-… puedo decir que ya sé de dónde vengo….- cruzó sus brazos a la altura del pecho-. Pero eso será más tarde….ahora es el turno de Cat.

Ella había empezado a contarlos a los primeros en llegar lo que había pasado, pero volvió a hacerlo ahora, para que los recién llegados lo supieran.

- Erik...- Cat se dirigió primero a él. En sus ojos asomaban las lágrimas-. Siento mucho lo de Gerald… Si hubiera sido más cuidadosa, tu no…- miró luego a Samuel-… no hubierais tenido que elegir… me siento fatal.- Se soltó de la mano de Vincent y fue hacia él-. Fuí torpe y confiada, cuando nunca lo debería haber sido… espero que me perdones..

El escocés de cabello cano, fue hacia ella.

- Catherine….- le dijo con su voz grave.- No tengo que perdonar nada...- la miró con tristeza-. Ellos son los malos… siempre lo han sido, ya hace mucho que sabemos que esto es una guerra, y que en las guerras hay bajas, por ambos bandos..

Cat negó con la cabeza.

- Ya, pero si no tuvierais que cuidarme, nunca habrías entrado en ella….

Erik miró de reojo a Stuart y a Bob. Ellos sabían que estaba pensando.

- Era cuestión de tiempo que tuviéramos que intervenir… no podíamos estar siempre encerrados ahí permitiendo que su ambición, crueldad y voracidad, creciera impunemente… Además Cat….- la cogió del brazo con suavidad-. No te atormentes... Gerald nunca se habría quejado por morir cumpliendo con su obligación.

Ella sonrió tímidamente, mientras lo miraba a los ojos y asintió.

Vincent fue hasta ella y cogió su mano para llevarla a uno de los sillones. Era mejor que estuviese sentada.

Nadie dijo nada durante un rato, pero todos sabían lo que pensaban los demás.

Bob fue el primero en decirlo.

- No podemos dejar que Cat vuelva al apartamento...- les dijo-. Si han ido a por ella una vez, volverán a hacerlo, hasta que lo consigan.

Asintieron todos menos Vincent.

- ¿Puede quedarse en tu casa? – le indicó a su suegro.

Bob movió la cabeza de un lado a otro.

- No creo que mi casa suponga una gran diferencia…. Vendrán igual... y ahora que se les ha escapado… Vendrán más…

Stuart completó la frase de Bob.

- Da igual los que seamos… no os olvidéis que según los informes que trajo Dana, disponen de más de 200 híbridos para utilizar.

Vincent se apartó la capa ligeramente y se cruzó de brazos, al tiempo que se acercaba a la pareja.

- Puede quedarse aquí….- les dijo, pero inmediatamente Devin salió a su encuentro.

- Creo que ya tenemos bastante con tener a esa bestia encadenada aquí abajo, cualquier día esto se podría poner feo, no me fio de él….- le dijo, mirando a Catherine con preocupación -. Tienes que entendernos… Aquí hay niños, personas mayores, enfermos, no podemos arriesgarnos más….

Cat asintió. Miró a su marido y a Vincent.

- Tiene razón, esa no es la solución..-cogió aire con fuerza-. Me quedare en casa y tendré más cuidado la próxima vez….- tomó a Vincent de la mano-. Mi marido se quedará conmigo y vosotros podéis vigilar, como hasta ahora...

Bob carraspeo.

- Cat… ya nada es como hasta ahora… Han ido más allá…. Te lo hemos explicado, no nos sentimos capaces de defenderte… Son demasiado poderosos y son demasiados…

Stuart asintió.

- Así es… han estado a punto de cogerte… a pesar de que dos bersekers y un híbrido te estaban protegiendo….- movió la cabeza de un lado a otro-. … han jugado con nosotros porque nos controlan y mientras te defendemos a ti... han conseguido no irse con las manos vacías…

No pudo terminar la frase porque una voz con acento escoces se oyó desde la entrada.

- Yo sé que debemos hacer...

Todos se volvieron a tiempo de ver a Angus, que llegaba en ese momento a la gran sala. Uno de los hombres de los túneles junto con Mark había ido a buscarlo a la entrada de la casa de Riverside.

- Me la llevaré… Mark me ha puesto en antecedentes, antes de oíros…. y creo que solo hay una solución posible….- se giró para mirar a Erik y a Stuart.

Cat lo miró con cara de no entender.

Erik sonrió y Stuart miró a Vincent preocupado. Los dos sabían a lo que se estaba refiriendo.

Stuart lo dijo en voz alta para que todos lo supieran:

- Quiere llevársela a Escocia….


Vio cómo se llevaban a Tess al quirófano.

Intentó volver a respirar con normalidad, pero no lo conseguía. No podía perderla… No... Se pegó a la pared y se dejó caer hasta que quedo sentado en el suelo.

Se miró las manos manchadas de sangre… de sangre de ella y de sangre de Gabe.

Nada más llegar al hospital les había dicho a los de la ambulancia que volvieran allí y recogieran al cuerpo. Jo y Henry se habían quedado allí para evitar que nadie entrase… y al haber llamado al Baker se ahorraban tener que ahuyentar a la policía..

Henry había pedido hacerle la autopsia al cadáver… y él no se había opuesto.. De todos modos ya no quedaba nada del que una vez fuera ayudante del fiscal del distrito y Tess, por lo que se veía les había puesto en antecedentes de que era eso que yacía en el suelo con la cabeza reventada.

No pudo evitar recordarlo cuando juntos buscaban a Vincent, o cuando Cat decidió darle una oportunidad… movió la cabeza de un lado a otro... ¡Qué error! Jamás dejo de querer a Vincent… y Vincent jamás dejó de quererla a ella, a pesar de la conexión que le unía a Tori… ¡Cuánto tiempo desperdiciado, cuando en el fondo todos sabían que ellos tenían que estar juntos!….

Pensó que tenía que llamarlos para contarles todo, pero ahora no… ahora no podía llama a nadie.

Miró hacia la puerta de los quirófanos…

Ahora su prioridad era ella…nadie más que ella… tenía que vivir y si le pedía que se fuesen se irían, lejos…. Sabía que le costaría separarse de Vincent, pero era necesario que cada uno tuviera su vida….

Un ruido precedente del bolsillo de su pantalón le sobresaltó.

Alguien la había mandado un mensaje.

Cogió su teléfono.

Era Heather.

"Ven por favor en cuanto puedas".

- ¡Oh Dios! Evan! .- exclamó…. Suspirando se levantó del suelo. El sueño de tener su vida lejos de todo eso, tendría que esperar.

Volvió a mirar la puerta de los quirófanos…

- Te quiero Tess…. no te rindas….- susurró despacio, deseando que ella pudiera oírle.

Cogió aire con fuerza y echó a correr todo lo deprisa que pudo, hasta llegar a las escaleras. Subió a la planta siguiente, que era la última, y siguió corriendo por el pasillo.

Llegó a la habitación, se paró, respiró hondo, y cogió despacio el pomo de la puerta, sin saber lo que se iba a encontrar, detrás de ella.

Aguantó la respiración, mientras se abría.

Lo primero que vio, fue a Evan sentado en la cama, sonriendo, mientras Heather le ayudada a comer.


Vincent inmediatamente se acercó a su mujer y la abrazó.

- No, eso no… jamás me separare de ella…

Angus se acercó y entonces vio a Vincent al lado de una de las mesas, vestido con su gran capa negra, y por instinto, cambio igual que los otros.

Erik se apresuró a acercarse a él.

- Tranquilo, es un amigo… algún día nos contara su historia…

Angus volvió a la normalidad pero no pudo quitar la vista de él mientras hablaba.

- Dentro de un par de días, el barco en el que vine, parte de nuevo para Southampton. En el íbamos a mandar el contenedor con todo lo que habían en esas cámaras… mi intención era quedarme con ellos para ayudar a cazar a esos malnacidos, pero se puede arreglar que vaya en él, siempre hay alguna plaza libre en estos mercancías y pagando bien, no habrá problema..

Cuando acabó de hablar dejó de mirar a Vincent, y se volvió hacia Cat.

- Te llevare a la isla y allí nadie te hará daño, y ellos podrán seguir creciendo sin problemas…-le dijo mirando su vientre.

Vincent mantenía firmemente agarrado a su mujer.

- No… no….

Cat levantó la cabeza de su pecho.

- Vincent...

El la miró. En sus ojos vio algo que no esperaba encontrar. Echó la cabeza hacia atrás expulsando todo el aire de sus pulmones.

- No... Catherine, por favor... Habrá otras opciones… siempre hay otras opciones.. .- cogió su rostro entre sus manos-. No puedo separarme de ti….

Ella lo abrazó con fuerza por la cintura.

- Ni yo tampoco de ti… pero tienes que entender que si me voy, ya no seré un blanco fácil y no podrán llegar a ti a través de mí… Ellos te necesitan para acabar con todo esto y yo ahora no sirvo para nada... - miró a su alrededor-. ….todos estáis pendientes de mí… No podéis estar concentrados en cazarlos, si mi seguridad es vuestra prioridad…

Nadie dijo nada, pero todos pensaban que era la mejor solución. Alejarla lo más posible de lo que estaba pasando en NY.

Stuart después de mirar a Rebecca, fue hacia ellos.

- Vincent, hay una batalla ahí fuera... No podemos dejar que Cat se quede aquí, no podemos dejar que la cojan, si lo hacen no volverás a verla, ni a ella, ni a tus hijos…

Abrazó más fuerte a Cat y lo miró decidido.

- No voy a dejar que te la lleves…

Sin soltar a Cat se empezó a convertir. Sus ojos cambiaron de color y su voz de volvía más profunda y ronca.

Stuart se quedó parado.

Cat, enseguida, acarició la cara de su marido.

- Vincent... ¡NO!….- le dijo para tranquilizarlo. Pero él la agarraba cada vez más fuerte… -. ¡Vincent, mírame!…

Dana agarró con fuerza la mano de Bob que se había movido dispuesto a lo que fuera si la cosa se ponía fea. El la miró, y ella le dijo que esperase.

Mark en la otra punta de la sala sacó su arma de la cartuchera. Empezaban a tener miedo de la reacción de Vincent.

Cat siguió hablándole, mientras los bersekers y los híbridos se apartaban… Vincent, poco a poco se fue acercando por detrás del otro Vincent.

- Cariño… ¡Mírame! … .- volvió a repetirle Cat. La tenía tan pegada a él que podía sentir los latidos de su corazón. Estaban muy acelerados.

Vincent fue consciente de todo lo que estaba a ocurriendo a su alrededor. De cada pequeño o gran movimiento. No iba a dejar que se la quitasen. Miró a todos y cada uno de ellos, sosteniendo sus miradas, en claro desafió.

Cat vio como el rostro deformado de la bestia no la miraba…. Si no lo hacía, sería difícil que pudiera volver a ser él, y a entrar en razón.

Tragó saliva y le cogió la mano.

Sin darle tiempo a que él se diera cuenta, se la puso en su vientre... Los niños en cuanto lo sintieron empezaron a moverse.

La bestia abrió los ojos todo lo que pudo, sorprendida… sintiendo en su mano esos fugaces movimientos. Al principio, se limitó a mirar el vientre de Cat, pero, luego, ante el alivio de todos, levantó la vista y miró a su mujer. Ella sonrió.

- Vuelve Vincent, vuelve a mí... No va a pasar nada….-le dijo aplacándole como solo ella podía hacerlo.

El siguió mirándola con la mano en su vientre, y lentamente empezó a cambiar. Ella aprovechó que había aflojado su abrazó para moverse.

Todos volvieron a respirar.

Vincent los miró un momento, se separó de Cat y fue hacia uno de los sillones. Se sentó y agachó la cabeza. Sabía que si Cat quería ir, nada lo podría evitar.

Murray carraspeó rompiendo el silencio reinante. Todas las miradas fueron a para a él.

- Yo también iré con vosotros; me adelantaré en el avión y lo prepare todo.- miró a Cat-. Te aseguro que llegaras a la isla, te escoltaremos hasta allí… He tenido tiempo de poner al día a la policía de aquí y, ellos, a mí... lo demás lo podemos hacer desde la distancia….

Se dirigió luego a Vincent.

- Entre todos la protegeremos.- le dijo-. Pero tienen razón… aquí no puede quedarse.

Erik se acercó un poco más.

- Sé que es una decisión muy difícil. Vincent, Cat, pero tenéis que pensar en que lo más importante….- la miró a ella -. ...tú estarás segura, aunque admito que no será un viaje fácil, con lo cual agradezco la colaboración de Scotland Yard.- dijo mirando a Murray, que le saludo con un gesto de su cabeza-. …pero una vez que lleguemos allí… estarás bien, y Vincent podrá estar con nosotros, porque yo no me voy, quiero quedarme a cazar a todos esos hijos de puta…

Vincent no dijo nada, solo observó a su mujer que miraba a Erik y asentía. Cogió aire con fuerza, porque se temía lo peor.

- De acuerdo, iré….- dijo Cat, sin mirar a su marido.

- Cat ¡no! .-le grito Vincent, pero no se levantó del sillón. Se limitó a juntar las manos y a mirar fijamente al suelo.

Cat respiro hondo, después de mirarlo y se giró buscando a Angus, cuando lo encontró, le hizo una pregunta:

- ¿Cuándo saldremos?

Agnus ladeó la cabeza.

- Si no hay nada raro, el barco tiene orden de zarpar en unos cinco días…. Yo me encargaré de todo….- Miró a Bob-. Me dijo Stuart, que tienes pasaportes falsos…

Bob asintió

Cat lo miró sorprendida.

- ¿Pasaportes falsos, para mí?

Bob volvió a asentir. Mark habló con su hermana.

- También tiene míos… Es papá, siempre pensando en lo peor….

Vincent no pudo evitar soltar una irónica carcajada.

- Seguro que para mí no hay...- dijo sin dejar de mirar al suelo.

– Te equivocas... también hay para ti...- le dijo su suegro inmediatamente.

Vincent levantó la cabeza y fijó sus ojos en Bob, que lo miraba muy serio. Fue incapaz de decir nada y volvió a agachar la cabeza.

Angus, después de observar a los dos, se dirigió a Bob.

- Dámelos en cuanto puedas…

- Iré a buscarlos enseguida-. Le dijo a él.

Vincent observándolos con sus profundos ojos azules, se acercó Cat y a Vincent.

- Podéis quedaros aquí esos días...-.y tú, se dirigió a él-. ...todo el tiempo que quieras.

Vincent no movió ni un musculo.

Cat lo miró otra vez y suspiró. La decisión estaba tomada… había que empezar a moverse, antes de que arrepintiera…

Se volvió hacia Vincent.

- ¿Hay alguna forma de llegar a mi casa para que coja unas cosas sin que nadie me vea?

- Si… Jacob te acompañara…. – su hijo asintió y esperó a Cat en el túnel de acceso a la sala. Vincent siguió hablando dirigiéndose a su hijo-. …Por los conductos de ventilación del metro…Hay una escalera que da al cuarto de luces de tu garaje… La puerta siempre está abierta… Yo vigilare desde fuera.

El asintió.

- Lo sé, lo sé...

Cat andó hacia allí, esperando que Vincent dijese algo, pero no lo hizo.

Cuando llegó al lado de Jacob, lo siguió por túnel. "Quizás era bueno que él lo asimilase solo"… pensó, aunque no estaba muy convencida de ello… pero, algo tenían que hacer... Habían estado muy cerca… muy cerca.

Vincent se tapó con su capa, miró un momento a su homónimo y salió detrás de ella.

Nada más sentir que Cat se había ido, Vincent grito todo lo que pudo y golpeó con fuerza una de las paredes de piedra.

Stuart y Erik fueron inmediatamente hacia él.

- ¡Quiero que todos salgáis de aquí!….. ¡Ya! – Gritó -. ¡Fuera!

Se giró a mirarles con aspecto derrotado y con una rabia infinita creciendo en su interior.

Bob y Dana, cogidos de la mano, fueron despacio a su encuentro. Los bersekers se quedaron a unos de metros, a una señal de Bob.

- Vincent, es lo mejor para todos… Tienes que dejarla marchar…si no… no creo...

El cerró los ojos y asintió.

- Lo sé, pero no por ello es más fácil….- se agarró el pecho y cerró el puño. … -. No por ello deja de doler….- se acercó mucho a su suegro -. La quiero con toda mi alma y no puedo pensar en estar separado de ella... estará tan lejos…

Dana le acarició la espalda.

- No podemos protegerla y a la vez luchar contra ellos… tiene que estar segura y tranquila... Los niños no tardaran en llegar… - le dijo con suavidad, entendiendo lo que sentía.

Vincent empezó a pasear por la sala.

- Pero... estará sola...

Angus se acercó entonces.

- No... ..Vincent, no lo estará... toda la isla sabe quién es...- miró a Rebecca-… la descendiente de una gran mujer, que dejó huella allí. Ella estará bien… Un montón de personas van estar pendientes en todo momento de lo que necesite.

Rebecca al oírle decir eso pensó, en lo que Vincent y Catherine no sabían. Lo que ella había escrito en su libro y lo que Stuart había sido capaz de hacer para no perderlo a él. Tal vez, si lo supiesen nunca se habrían planteado la idea de ir allí. Le parecía tremendamente injusto que nadie se lo dijese… ni tan siquiera Bob o Mark... pero también era cierto, que por extraño que fuese todo el asunto de la maldición de los bersekers, lo que estaba ocurriendo en NY era mucho peor.

- No creo que pueda dejarla ir... De todos modos, todavía quedan unos días... quizás, ocurra algo que lo cambie todo...-dijo Vincent con algo de esperanza en su voz.

Bob se giró a hablar con Angus.

- Voy a ir a casa de buscar los pasaportes…

Erik se acercó a ellos al oírle decir eso.

- Iré con vosotros… no podemos bajar la guarida, ya…. Estamos en guerra Rebecca fue hacia ellos.

- Os juro que nunca imagine que mi renuncia a estar con él pudiera desencadenar todo esto.- Stuart le cogió de la mano para darle ánimos

Vincent no la miró, pero sí dijo:

- Nunca sabemos esas cosas.-agachó la cabeza y la volvió a levantar-… Os acompañaré… luego tengo que ir a ver a Jt… después vendré aquí quiero hablar con Ethan, otra vez...

Diciendo esto echó andar hacia la salida de la sala. Todos los que quedaban le siguieron.


Jacob le dio el visto bueno a Cat y salió del hueco de la escalera…

Sacó su llave del bolsillo de su pantalón y se la dio a él. Este abrió y entró con sigilo.

No había nadie…. No encendieron la luz. Cat fue rápidamente a su cuarto y cogió una pequeña maleta de su armario. Metió sobre todo ropa interior y jersey lo más gordos posible... En Escocia ahora haría mucho frio. Se dio cuenta de que solo tenía allí el abrigo que llevaba puesto, lo demás lo había llevado a la casa, cuando ya estaban viviendo allí… Suspiro… ¡que poco dura esa felicidad!, pensó.

Luego fue a la cómoda y cogió del último cajón, todo el material que le diera su padre y su propio diario… ahora tendría tiempo de saber todo lo que había ocurrido estos años atrás… y comentarlo con él… e igual encontrar alguna cosa que pudiera servirles de ayuda.

Se dio cuenta de pronto de que, con todo lo que estaba pasando, no había comprado nada para los niños….

Se llevó la mano a la cara… ¿cómo podía ser posible?.. No quedaba otra, lo compraría allí… en caso que tuviera necesidad.

Cerró los ojos pidiendo a quien la oyese, que todo se arreglase pronto, y que Vincent estuviera con ella cuando los niños naciesen… por favor, suplicó… si no, no sería lo mismo… no quería pasar por eso sin él.

Jacob la apremió y ella se dio prisa, cogió también su pistola, balas y algo de dinero que tenía en un cajón de su mesilla para imprevistos.

Con todo ello, hecho un último vistazo a su apartamento, y salió detrás de él, en dirección a los túneles.


Vincent y Erik acompañaron a Dana, Mark y Bob a buscar los pasaportes a la casa, mientras que Angus iba al muelle a hablar con el capitán del mercante.

Rebecca no podía evitar sentirse culpable por su desafío a Stanley y necesitaba estaba sola. Stuart la dejó, que subiera sola a su dormitorio. Le había dicho que quería prepararle a Cat, una maleta con la ropa de abrigo que tenía allí, mientras él se quedaba en el salón vigilando.

Se adentraron en el jardín, cada uno pensando en una cosa, pero atentos a lo que pudiese ocurrir. Mark sacó las llaves de la puerta trasera, e iba abrirla, cuando de repente, vio, a través de la cristalera de la puerta, un bulto, en el suelo de la cocina,

-¿Qué demonios es eso?...- le dijo a los demás.

Veinte segundos más tarde, una enorme explosión, procedente de la casa de los Reynolds, sacudió todo el barrio.

Continuará ….