¡Hola a todos! Y perdón por no haber publicado el mes anterior, pero este año las fiestas de navidad han absorbido todo mi tiempo y me fue imposible terminar el cap. a tiempo u.u
Por otra parte, muchísimas gracias por leer y por comentar! ^^
Resumen: Todos conocemos la vida de Son Goku, el héroe que salvó a la Tierra en innumerables veces de toda clase de peligros. Pero, ¿cómo hubiese sido la vida de Kakarotto en su planeta natal? [Universo Alterno. Serie de drabbles]
Palabras: 377.
Capítulo 2. Nacer
Tragó en seco nada más verlo.
Había llegado con la intención de deshacerse de él. De abandonarlo a su suerte en algún orfelinato de la ciudad. Pero se vio obligado a desechar la idea cuando lo vio por primera vez: era tan igual a él, que por mucho que tratará de ocultarlo todos acabarían relacionándolo con su familia.
Chascó la lengua molesto y frunció el ceño, pensativo. Odiaba que las cosas no salieran como las había planeado.
Se quedó observándolo dormir fijamente mientras trataba de decidir qué hacer. Evidentemente no quería tener que hacerse cargo de él, sería un completo engorro el tener que cargar con dos hijos él solo. Pero, por otro lado, ella había cambiado su vida por la de él. Ella, tan terca como siempre, se había empecinado en traer al mundo a un hijo que él no busca, que ninguno necesitaba y que la sociedad ignoraría, como a todos los de tercera.
De nuevo sintió como el nudo sobre su estómago se apretaba. Aun era incapaz de hacerse a la idea de que hubiese muerto en el parto. Y todo por aquel mocoso.
Repentinamente el sonido de un carraspeó le sobresaltó, e instintivamente alzó la vista sobre su hombro para ver al mismo médico alienígena que hacia unos instantes le había conducido hasta la sala de recién nacidos. La verdad es que se había olvidado por completo de su presencia allí.
– Señor Bardock, no querría molestarle –empezó a decir el doctor con evidente impaciencia–, ¿pero ha decidido ya qué hará con el pequeño? –inquirió.
Él desvió la mirada del alienígena y la clavó de nuevo en su hijo. Si Kaarot le había dado todo su ki para que él naciera, si ella había tenido tanta confianza en el mocoso, tal vez debería darle una oportunidad.
– Me lo quedaré –respondió firmemente. El doctor asintió y se apresuró en apuntarlo en la tablilla de datos.
– En cuanto se le realicen las pruebas determinativas de ki podrá llevárselo –le anunció el doctor y acto seguido Bardock lo observó alejarse de allí y desaparecer entre los múltiples corredores del edificio.
Una vez más volvió la mirada en aquel pequeño ser que permanecía dormido.
– Kakarotto, te llamarás Kakarotto en honor a tu madre –sentenció.
Sólo es un instante y no cuesta casi ningún esfuerzo. Además, de que a una servidora le hacen realmente feliz... So, ¿reviews, please? =)
