Hello everyone! Aquí (a apenas media hora del recién empezado 28 de febrero), les dejo la continuación de esta serie de drabbles. Hoy la perspectiva es a partir de Radditz! :D

Gracias a todos por leer, comentar o poner como favoritos. Espero que les guste y disfruten con este nuevo cap. :)


Resumen: Todos conocemos la vida de Son Goku, el héroe que salvó a la Tierra en innumerables veces de toda clase de peligros. Pero, ¿cómo hubiese sido la vida de Kakarotto en su planeta natal? [Universo Alterno. Serie de drabbles]

Palabras: 468.


Capítulo 3. Bienvenida

Cuando lo vio por primera vez, entrando en casa en brazos de su padre, una oleada de rabia y celos lo invadió. Sin embargo, Bardock no pareció percatarse de ello, ni siquiera parecía haberse percatado de su presencia.

Lo siguió en silencio a través del diminuto piso y observó detenidamente cómo su padre dejaba aquel pequeño bulto sobre la gran maltrecha y usada colcha que hacía de cuna.

Tras aquello, Bardock pasó por su lado sin mediar palabra alguna. Lo siguiente que escuchó fue el estrépito de la puerta cerrándose de un portazo.

Aún de pie en el cincel de la puerta, sin avanzar siquiera un paso hacia el interior de la estancia, siguió observando al pequeño fijamente.

Y pensar que su madre había muerto por permitir vivir a semejante bola de pelo, el muy bastardo había absorbido toda su energía y sólo había nacido con una misera cantidad de 2 kis. Gruñó molesto de tan solo recordarlo y su cola rompió el aire con brusquedad mientras se acercaba hacia el recién nacido con paso sigiloso.

Tal vez... tal vez si se deshacía de él, también podría disolver la estela de vergüenza que el pequeño había traído consigo. Por su culpa, ahora su padre y él serían el hazmerreír del barrio. ¡Incluso del planeta! Tal vez hasta su padre le agradecería el haberse deshecho de él...

Justo al borde de la improvisada cuna, se acuclilló y tomó al pequeño de forma brusca, el cual se removió incomodo durante un instante antes de despertarse. Abrió los ojos con pereza y los clavó con fijeza en su hermano, quien lo sostenía torpemente hasta la altura de su rostro. Unos enormes e intensos ojos negros que lo miraron con inocencia y con un algo que definitivamente no supo cómo definir. Aquella mirada de oscuro azabache, que a la vez era tan clara, tan limpia, tan ajena de prejuicios y egos, que parecía contemplar directamente su alma. Era una mirada tan distinta a las que estaba acostumbrado a recibir...

El mayor trataba de mantener aquella mirada furibunda con la que lo había despertado, sin embargo ésta se diluía entre la palpable indecisión provocada por esa batalla de pensamientos contradictorios que lo estaban asolando. El pequeño rió divertido por la expresión del mayor mientras su cola se aferraba suavemente al brazo de su hermano. Y con él aún entre las manos, removiéndose divertido, supo que era incapaz de hacerlo. A pesar de haberle quitado a su madre. A pesar de haber traído el deshonor y la vergüenza a su familia. Era incapaz de hacerle algo malo.

Suspiró derrotado y lo dejó de nuevo sobre la colcha. Lo observó absorto como hacia carantoñas y sonrió divertido y un poco, solo un poco, enternecido.

Aquel pequeño era su hermano y lo protegería.


¡Hasta el mes que viene! :)

¿Review?