4.-

: "—Creo que ustedes podrían encontrar mejor manera de matar el tiempo —dijo— que ir proponiendo adivinanzas sin solución.

—Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo — dijo el Sombrerero—, no hablarías de matarlo. ¡El Tiempo es todo un personaje!" Alicia en el país de las maravillas.

"el tiempo se detuvo y ese momento duró más

Que cualquier otro. Y el sonido se detuvo, y el

Momento se detuvo durante mucho tiempo,

Mucho más tiempo que un momento.

Luego, gradualmente, despertó otra vez el

Tiempo y prosiguió perezosamente su marcha.

"De hombres y ratones.

Todos, a excepción de Frieza, claro, protestaron. Incluso Goku se amedrentó un poco ante el súbito desafío. No se había dado cuenta que al estar acompañado incluso de un ser tan desalmado como Frieza, se sentía un poco más protegido.

"No es una pregunta. Ve." Dijo Frieza, ignorando todas las protestantes voces de las bocinas y dirigiéndose a Goku.

Entendiendo que realmente no tenía otra salida, puesto que él mismo se había ofrecido a hablar con la criatura, se dirigió con paso lento pero firme a la habitación. Como muchas otras que habían visitado antes y tal y como en la que su amigo murió, la habitación no tenía puerta más que una que se serraba por dentro; estaba abierta pero no se podía ver nada más que una funesta obscuridad. El gris metálico de las paredes contrastaba contra el dulce olor que podía percibir desde dentro. Parecía recordarle la tumba de su abuelo y grandes campos con flores, olía a atardeceres y tranquilidad. Se preguntó brevemente si era así la muerte. Pronto se sacudió la cabeza para quitarse esos pensamientos. Ahora tenía que tranquilizarse y pensar en que estaba por hablar con el Ixpuzteque. Esperaba poder hablar pacíficamente con él, quizá aprender algo… como cada vez que había sucedido cuando conocía a un nuevo amigo.

Con la voz más firme y amigable que pudo, aun a un par de pasos de la puerta de la habitación, que sabía bien prendería sus luces en el momento en el que diese un paso adentro, Son Goku comenzó. "Señor Ixpuzteque, mi nombre es Son Goku. Antes que nada quiero decirle que vengo en paz… No tengo intenciones de hacerle daño, ni yo ni mi compañero aquí presente… sé que su presencia no es la más agradable de todas, pero le aseguro que ninguno está molesto por las recientes muertes."

Frieza solo rodó los ojos ante los estúpidos comentarios de su soldado. Era más tonto de lo que había pensado en un principio.

Por otra parte, Bulma y los demás se encontraban pegados a la pantalla en donde se mostraba a su amigo caminando lentamente y hablándole a la criatura. En la pantalla de al lado se mostraba la habitación a obscuras, nada se movía ahí. Los presentes, con la esperanza de que todo saliera bien.

"Los que murieron eran nuestros amigos, ¿sabe? Y esperamos que usted también lo sea." Un paso más y estaría dentro de la habitación. El guerrero se sorprendía de que a pesar de lo intenso del olor, no se sentía abrumado o incómodo por él. "Señor Ispusteque, voy a entrar. Le pido que no me ataque a mí ni a ninguno de mis amigos. Ninguno de nosotros le desea el mal. Solo queremos hablar, quizá podamos hablar y-" El último pensamiento de Son Goku fue que la muerte olía a libertad.

(*)

Más que el placentero olor a flores, las tontas palabras de su soldado o el súbito color rojo que ahora podía ver salpicado en toda la habitación, fue la rapidez con la que sucedió todo. No parpadeó, no se movió. Fue como si no hubiese pasado tiempo alguno entre el momento en el que su soldado estaba entrando ahí, y entre el instante en el que había muerto. Realmente no le tomó por sorpresa que su soldado muriese; era algo que tenía contemplado desde el momento en el que se ofreció a ir. Pero realmente esperaba poder tener alguna clave sobre la naturaleza real de la bestia.

Desde pequeño lo llamaron demonio, más aun a él que a su familia. Por lo que su concepto de dioses y demonios lo tenía en un plan bastante terrenal y real. En otras palabras. Dudaba de la naturaleza divina de la criatura. Sin embargo al haber presenciado ésta muerte, su certidumbre comenzaba a tambalear. Porque ¿qué clase de criatura era tan contradictoria y superior?

Trató de contenerla sensación de pánico que sintió por unos momentos, parecía haber tragado piedras y éstas revolverse en su pecho y estómago. Con todo el autocontrol que pudo, el cual era bastante al no mostrar ni un ápice de miedo, analizó lo sucedido. Sin duda la criatura no hablaría con ellos; no sabía si de hecho poseía la capacidad para comunicarse pero estaba claro que no lo haría. Probablemente era más fuerte y definitivamente más veloz que él o quizá movilizándose de una manera diferente a la física. Si como decía el pequeño enanito verde la criatura era inmortal, no tenía muchas opciones. Al menos aún tenía algunos soldados que usar para distraer al Ixpuzteque. Podría usarlos, si jugaba bien sus cartas, para entretener a la criatura mientras él huía… pero ¿qué hacer exactamente…? En verdad la idea de huir le causaba repugnancia, era como aceptar la derrota, algo que jamás había hecho antes y realmente no tenía muchas ganas de comenzar a hacer. Decidió no acercarse más al lugar donde aún podía estar la criatura.

"y bien…" finalmente dijo. "¿Pudieron observar algo útil?" preguntó dirigiendo su vista a las cámaras y altavoces. "Espero que no desperdiciasen la vida de mi soldado."

Después de unos momentos de silencio, escuchó finalmente el pitido que anunciaba que estaban encendidos los micrófonos, pero lo único que podía escuchar eran intangibles palabras y lo que parecía una lucha. Por otro instante se estremeció, ¿estaría ahí la bestia, dejándolo a él para el cruento final?,¿estaría ahí atacándolos? Pero Pronto se dio cuenta de que estaban discutiendo algo entre ellos, logró identificar las altisonantes palabras de la excéntrica fémina y lo que probablemente eran los otros tratando de contener a la mujer. Lo que comenzaba a ser cotidiano entre sus soldados lo logró calmar un poco.

Finalmente escuchó a uno de los pequeños responder. "Vi-vimos algo… señor…" su voz temblaba. "Pudimos ver su apariencia, pero eso es todo…"

"¿sigue ahí dentro? lograba ver la luz aun encendida en la ensangrentada estancia.

"No, no señor… es como si no se hubiese movido… solo pareció abrir los ojos… luego el señor… el señor Goku…." Hizo una pausa un poco más larga. "Y ya no estaba. No está dentro de la habitación… no lo podemos localizar en ningún lado del pasillo… no creo que se mueva como nosotros, señor…." Terminó el chiquillo, pero aún se escuchaba su respiración por los altavoces.

"Entiendo." Dijo el líder más para él que para los demás. ¡Enciendan todas las luces de la nave!" ordenó.

"¿co-cómo hacemos eso?" dijo la asustada voz del niño.

Frieza gruñó. No tenía paciencia para inútiles. "Dile a la mujer que si no es una tonta como parece sabrá cómo hacerlo. ¡Ahora!" Gritó el descontento hombre.

Dende miró atrás donde una Histérica Bulma y un Gohan que no podía contener las lágrimas, se abrazaban fuertemente. Pensó en no molestarlos, pero se aterró al regresar la vista a la consola de mando con todas esas teclas, colores y botones. "Em… se-señor Piccolo." No podía realmente molestar a esos dos, por lo que eligió la segunda opción.

Piccolo, estresado por l la muerte de su antiguo rival y padre de Gohan, tardó unos segundos en percatarse de que lo llamaban. "¿sí? Dende."

"El señor Frieza quiere que prendamos todas las luces de la nave."

Como para hacer notar su punto, en ese momento se escuchó la voz de Frieza reclamando su lentitud.

Cansado, Piccolo resopló. "Bien, yo me encargo."

Dende se relajó un poco.

"¡Oigan ustedes dos! ¡DEJEN E LLORIQUEAR! ¡Tenemos cosas que hacer ahora! ¡Si sobreviven ya podrán llorar hasta deshidratarse!"

Dende puso la mano sobre su cara Azorado.

(*)

No mucho tiempo después, Frieza pudo percibir por fin que las luces, al menos las de su pasillo, se prendían. "Les tomó bastante tiempo." No le respondieron. "Ahora voy a regresar donde ustedes; uno de ustedes vigilen mi camino y los otros busquen en la nave. Me parece que no le gusta la luz, o al menos es más parcial a la obscuridad; también, parece que se mueve de una forma no física, por lo que tienen que estar muy pendientes de cualquier movimiento. ¡Entendido!"

La sarcástica voz de la mujer le respondió. "Sí señor." Obviamente molesta ante el tono con el que le hablaban.

Alerta, Frieza regresaba a la cabina principal. Jamás la nave le había parecido tan grande y opresiva. Cada pasillo, cada cuarto, aunque alumbrado, le sentía que guardaba una obscura amenaza. Caminaba con cuidado. Finalmente llegó al elevador, segundos antes de que las puertas de éste se abrieran, tuvo un súbito vértigo, pensó que la bestia podía salir de ahí, casi pudo ver la imagen de su sangre tiñendo todo el elevador. Estaba seguro de que moriría solo de abrirse la puerta. Las puertas se abrieron y nada había ahí. Tardó unos segundos en dar el paso para entrar.

"¿todo bien?" escuchó la voz por las bocinas.

"Claro que si." Respondió él para luego entrar al ascensor. No estaba seguro de que su respuesta fuese lo contundente que le hubiese gustado.

Jamás el ascensor le había parecido tan repulsivo. ¿A quién se le había ocurrido hacer una habitación tan pequeña y monótona? El ambiente le parecía pesado y solo quería salir de ahí. Pensó en salir de ahí y darse una vuelta por el pasillo en el que fuese, pero la idea se le hizo también ridícula. ¿Qué les diría a los inútiles que lo seguían? Claro que no tenía por qué darles explicaciones… se había decidido salir de ahí, cuando el elevador se detuvo donde debía. Frieza tomó una enorme bocanada de aire.

"No hay nada en el pasillo. Está libre." Dijo de nuevo la voz en los parlantes.

Frieza se sintió asqueado al sentirse más tranquilo ante lo dicho por la voz y por haberla escuchado.

Cuando entró al cuarto, se encontró con las miradas de los chiquillos sobre él. La mujer y el namekiano ponían atención a las pantallas.

"¿lo han encontrado?" Preguntó altivo el tirano.

Piccolo contestó. "No podemos encontrarlo, es como si se hubiese desvanecido."

Impaciente, Frieza se cruzó de brazos y golpeó el suelo con su cola. "Bien. Entonces ¿qué es lo que sabemos sobre éste tal Ixpuzteque?"

"Es inmortal." Ofreció Gohan.

"y aunque no lo fuera, es demasiado rápido o se mueve de una forma contra la que no podemos hacer algo como intentar atacarlo." Contestó Piccolo.

"Huele a flores." Brindó el namekiano más joven.

"Quizá yo pudiese rastrearlo, pero de qué nos ayudaría." Replicó cabizbajo Gohan, seguramente pensando en su padre.

"Hasta ahora no ha atacado a un grupo, pero eso no significa que no lo pueda hacer." La cola de Frieza dio un fuerte –Clang- como para enfatizar sus palabras. "Vegeta no lo atacó, de hecho estaba bastante mal herido, por lo que no se tentará el corazón tampoco ante mujeres o niños." Otro sonoro –Clang-. "Hablar con él no funciona." -Clang- "¿qué si podemos hacer?" –Clang-.

Todos guardaron silencio sin saber que podían hacer.

"Contenerlo." Dijo finalmente Bulma quien no había movido su vista de las pantallas. Tenía los ojos enrojecidos y estaba un poco más despeinada, pero visiblemente más tranquila ahora.

Frieza sonrió de medio lado. "¿y cómo pretendes hacer eso?"

Bulma hizo una mueca. "No estoy segura, pero quizá-"

"¡ahí está!" gritó Dende señalando una pantalla.

Todos se aglomeraron a dicha pantalla. La criatura grande, ominosa, pero elegante, se encontraba en el piso superior. Desaparecía y aparecía en diversos lugares de dicho piso. Aveces se detenía en algunos lugares al azar, cerraba sus lóbregos ojos y levantaba la cabeza como escuchando el sonido del espacio infinito; esos momentos en los que parecía más pacífico, eran los más aterradores, ya que de su única mandíbula inferior, podían ver lo que parecía su garganta, un agujero de un color rosa grisáceo, que lo hacía parecer podrido, algunas extrañas líneas en su redondeada garganta que daban a una profundidad absoluta; luego de esos instantes de serenidad, comenzaba una vez más desaparecía y aparecía, caminaba, exploraba y se movía.

Después de varios fascinadores minutos de verlo, desapareció de las pantallas.

"¡¿Dónde está?" Preguntó alguno de ellos, no importaba quien, todos se preguntaban lo mismo. Sus ojos, como partículas sueltas, buscaban por todas las pantallas.

Fue dende, quien nervioso contestó. "¡en el siguiente piso!"

Ahí estaba la criatura. Sus plumas, coloridas y raramente dispersas por todo el cuerpo le daban una apariencia más grande justo cuando se aparecía, ya que se levantaban sutilmente. Al caminar, pudo notar Dende, que el Ixpuzteque no generaba sombra. Era increíblemente ágil para su tamaño y aspecto. A momentos parecía grotesco y a otros, casi hermoso.

"¿creen que esté buscándonos?" preguntó Gohan, fascinado con la criatura.

"Bien mujer ¿no estabas diciendo tu maravilloso plan?" demandó Frieza, también sin quitarle la vista al Ixpuzteque.

Bulma parpadeó, como regresando al momento, tampoco había podido quitarle la vista. "Eso creo… pero no estoy muy segura, no tengo toda la información…" Cerró los ojos, pensativa. Antes de que alguno pudiese decirle que continuase, ella siguió hablando aun con los ojos fuertemente cerrados, como para concentrarse lo mejor que pudiese. "Si tan solo pudiésemos sacarlo de la nave… cerca de un agujero negro… tengo ya uno localizado no muy lejos de aquí… pero no sé cómo podríamos aislarlo… contenerlo para sacarlo. Así no estaríamos matándolo… solo… conteniéndolo."

"¿Podríamos acercarnos lo suficiente a uno?" preguntó el pequeño humano.

"¿Qué no eso lo mataría?" preguntó Piccolo, realmente confundido.

Tanto Frieza como Bulma negaron uno con la cabeza y el otro con la cola. "Es posible que solo lo enviase a otro lado de la galaxia u otro universo. La materia no puede solo desaparecer." Respondió Frieza.

Bulma frunció el ceño. "Yo estaba pensando en el halo…" Ante la cara de vacilación de todos, ella resopló y continuó. "Me refiero al horizonte de eventos."

Piccolo Dende y Gohan se sentían como si les estuviesen hablando en otro idioma.

"Sucios ignorantes" exclamó Frieza, cruzándose de brazos. "No importa, el punto es que tenemos una posible salida… pero el inconveniente prevalece. ¿Cómo enviarlo ahí? No irá solo."

"¿No hay otra nave?" preguntó Dende.

Frieza frunció el ceño y se dirigió a una de las computadoras. después de unos segundos, respondió. "Si la hay, efectivamente hay dos naves individuales. Pero…" regresó su vista a los niños. "¿cómo esperas meterlo ahí? Pequeño, ¿quieres ofrecerte cómo carnada?" Frieza sonreía maléficamente.

""¡Está ahora en el otro piso!" medio gritó Bulma. Mientras que Gohan se colocaba en frente de Dende como para defenderlo.

"No es necesario." Dijo Gohan.

"Lo que sea… no tenemos tiempo, está a solo dos pisos de llegar aquí." Dijo Piccolo serio.

"¿Te estás ofreciendo?" Dijo Frieza realmente divertido.

"podemos usar las naves." Indicaba un tenso Gohan.

"¡Claro!" Bulma se levantó de su asiento. "No tenemos por qué hacer que él se salga. ¡Podemos salirnos nosotros! A eso te referías ¿no Gohan?"

El niño asintió.

"Solo hay dos naves." Dijo Piccolo aún más serio.

"y… cómo piensas dirigir la nave al agujero?" cuestión Frieza.

""Puedo jaquear el sistema.. Hacer una programación… si tan solo tuviéramos un control remoto…" tecleaba desesperada Bulma.

"Lo teníamos." Reveló el tirano. "En mi vehículo personal que destruyeron en Namekusein" dijo entre dientes.

"¿En cuánto tiempo puedes hacer ese programa, Bulma?" Preguntó Gohan.

Ella cerró los ojos con fuerza. "quince… quizá diez minutos."

Piccolo negó con la cabeza. "No tenemos ese tiempo."

Frieza sonrió ligeramente. "Bien, yo no sé ustedes pero esto me ha dejado exhausto. Así que tomaré mi nave y ta-da." Comenzó el tirano a dirigirse a la salida.

"¡No puedes hacer eso!" gritó Bulma molesta.

"Solo mira." Respondió el realmente divertido ante la sola idea de que la mujer se lo estuviese tratando de impedir. "No se quejen, les dejaré la otra nave… podría solo ir allá y volarla, ¿saben?"

Todos se tensaron. Sabían que era capaz de hacerlo.

Por la mente de Bulma, Gohan, Dende y Piccolo pasaba la misma idea. ¿Quién tomaría la otra nave? En verdad no tenían cómo detener a Frieza tampoco, era demasiado fuerte y rápido para siquiera considerarlo.

"Está en el piso de arriba." Dijo Dende con voz demasiado tranquila, quizá ya resignado a morir.

Frieza frunció el ceño "Bien pues entonces-"

"¡Espera!" gritó Piccolo desesperado. Tenía los ojos y puños cerrados. "Niños, ustedes dos pueden entrar en la otra nave." Piccolo veía a Gohan con ternura y desesperación.

"Señor Piccolo…."

"Bien si ya lo decidieron les sugiero que-"

"¡y ella puede ir contigo." Piccolo señaló con un dedo a Bulma. "Solo díganme que tengo que hacer con todo esto." Dijo señalando con desdén ahora a la consola. "Tú solo espera unos segundos a que ellos estén listos." Seguía Piccolo sin dirigirle la vista a Frieza.

"u…" trató de Decir Bulma, pero las palabras se le atoraban en la garganta.

Gohan y Dende se lanzaron a abrazar al Namekiano. Con un poco menos de fuerza, Bulma también lo abrazó.

Frieza solo rodó los ojos.

Con algo de premura, Bulma programó algunas cosas de la nave e instruyó a Piccolo en otras. "Cuida de los niños." Susurró Piccolo a la chica. "Creo que Frieza te tolera más que a ellos." Piccolo dirigió una mirada de plegaria la mujer.

"Yo aún no he dicho nada sobre ella acompañándome." Replicó Frieza, pero todos lo ignoraron.

Con un último abrazo entre los cuatro sobrevivientes y una fuerte tensión presionando sus corazones, se despidieron. El Ixpuzteque no tardaría mucho en llegar a dicho piso.

Todo fue mucho menos inquietante de lo que pudiese parecer. Principalmente porque a pesar de que todos corrían hacia las naves, sus pensamientos en realidad iban de el namekiano que no querían dejar atrás y a la criatura que despedía un olor que los llamaba con suavidad. Simplemente llegaron a las pequeñas esferas que fungían como nave, De inmediato Frieza se metió a la suya; con algo de vacilación los niños entraron a la propia.

Con mucha dificultad, varias groserías por ambas partes, Bulma pudo acomodarse con Frieza; maldiciones e incoherencias salían de la nave de al lado de los niños, "Ese es mi pie." "¿quieres asfixiarme con esto?" "No las toques, ¡idiota!" "Yo no te dije que vinieras, ¿Qué parezco, un dentrassi?" "Pareces un maldito sa-" hasta que la puerta de la pequeña nave se cerró. Lo único que los niños comentaron, fue que había toallas en la nave. Les pareció extraño, pero no tenían ganas de analizar dicha extrañez."

Pronto el tirano programó ambas naves; una compuerta debajo de ellas se abrió y más pronto de lo que les hubiese gustado, estaban lejos de Piccolo; No habría más esferas del dragón, ni de namekusein ni las de la tierra existirían más. Gohan y Dende sentían un enorme vacío; la muerte del namekiano los afectaba con igual intensidad, aunque de diferente forma. Ambos habían querido a ese mismo ser en circunstancias totalmente diferentes, pero de forma parecida a un padre. Tristes y con lágrimas en los ojos, sabían que no todo había terminado. Su vida bajo el mandato de Frieza apenas comenzaba.

(*)

Piccolo esperaba a que el Ixpuzteque llegase. Lo veía por las cámaras con un cierto distanciamiento. Era como si otra persona lo estuviese viendo. Se preguntaba que hacer a continuación. Podría atacarlo, de todas maneras estaba condenado a morir; podía tratar de entablar una conversación…. Podía solo esperar sentado… miró el tablero para distraerse. Le pareció extraño un botón grande con forma de Muffin, sintió curiosidad por presionarlo, pero se retractó; seguro no sería bueno presionar botones que parecieran graciosos. Eso sería algo que solo Goku haría… Quizá podría … Piccolo se levantó. Con paso firme se dirigió a los elevadores, iría a la habitación donde Son Goku murió. Una media sonrisa se dibujó en su rostro. moriré después de ti, son, creo que te gané después de todo…

Piccolo se quedó parado en la puerta de la habitación donde su antiguo rival había perecido. Se mantenía con los ojos cerrados, quieto y en silencio. Por varios largos minutos solo se quedó ahí. Luego, lo pudo oler. Un olor fresco, a bosque, a flores silvestres. Piccolo no abrió los ojos en un principio. Solo se quedó ahí firme y sereno, recordando su vida en la tierra, pensó en Gohan. Sonrió. Se dio la media vuelta. Ahí estaba el Ixpuzteque.

"¿Sabes que vas directamente a un lugar del que no saldrás hasta que todos estén muertos y olvidados?" dijo Piccolo con tranquilidad. "Pero me da la impresión de que el tiempo te significa poco, Creo que yo voy al infierno. Es mejor que a donde tú vas."

El Ixpuzteque estiró la terrible mano. Una visión realmente grotesca y terrible. Parecía un brazo quemado, con algunas plumas coloridas, algunos pedazos de carne rosada se podían divisar entre lo obscuro de lo chamuscado y las plumas en buen estado.

Piccolo la miró por unos segundos. Estiró también su mano. Su último pensamiento fue que quizá la muerte no era tan mala.

"La muerte no es deprimente ni emocionante; es sencillamente un hecho de

La vida." SOGYAL RIMPOCHÉ

Violence of the Sun, Wolfmother; Last Living Souls, Gorillaz; Too Old to Die Young de Timber Timbre; THE BEST IS YET TO COME - Frank Sinatra

*Notas de Smithback

Queridos lectores, me encantaría que dejasen reviews, sin embargo, en ésta ocasión lo he de pedir con más fervor, ya que en ésta ocasión utilizé otro método para escribir la historia, que aunque más largo, aún no sé si mejor, por lo que me harían un gran favor y se los estaría muy agradecida, solo tienen que decirme si les gustó o no o si faltó o sobró algo. muchas gracias, suerte, bye

- Sobre el Ixpuzteque, confieso que hice una mezcla entre el Ixpuzteque, el Ahuízotl, y el Dzulúm. Para lo que luego pienso, bueno para hacer una mezcla así, hubiera diseñado mi propia bestia, pero me gustó bastante finalmente. En un principio pensé en usar a Tlaltecuhtli, , pero es un dios demasiado grande para usarlo en cosas tan mundanas.

*Muchas gracias a todos los que lean esto y aún más a quienes me digan su opinión.

Gracias también a todos los que dejaron review, un gracias tan grande como no tienen idea.

Supongo que mi otra historia, 'Viejos amigos', podría instalarse en éste mismo universo, si tienen dudas de cómo les fue a los 'afortunados' que escaparon, o algunos de ellos, pueden leerla.

También hace poco se me ocurrió una … supongo que sería viñeta sobre los sobrevivientes.. hum.. no sé.. si.. la voy a hacer.

Espero disfrutasen, gracias, suerte, bye