Nota:
Una pequeña aclaración acerca de "La semilla de la Discordia"… La trama estará ubicada unos cuantos meses después de lo ocurrido en la primera parte. :D Habrá un salto temporal de 2 meses, nada más (aunque al final tal vez haga otro, mostrando a Spike y a Babs de adultos… ya veré). xP
En fin, otra cosa que quería decirles es que este fic "Sonrisas y Burbujas" solo contará con 7 caps (6 caps, y un epílogo) por obvias razones xD/TwT… Lástima. Pero en fin, la vida sigue. Trataré de hacerlo lo más interesante que pueda.
Y bueno, eso era todo lo que tenía que decir… Gracias por leerlo!
Cap 4. La sombra en el Bosque Everfree.
Durante toda la semana que le siguió al encuentro entre Derpy y Spike, estos dos célebres personajes se habían vuelto a ver en tan solo 2 ocasiones.
En ambos casos, se les veía platicando acaloradamente sobre algún tema, provocando que los ponys a su alrededor los miraran raro. Pero, lo más resaltable, era el hecho de que el Doctor Whooves siempre llegaba para interrumpirlos por algún motivo.
Había quienes aseguraban que el científico de encontraba celoso a causa de la relación que tenían la pony pegaso y el joven dragón. ¡Nada más alejado de la realidad!
Eventualmente se siguieron realizando estos encuentros a lo largo de un mes entero. Se veían dos veces a la semana para platicar, e incluso una vez Derpy llevó consigo al Doctor, quien decía estar interesado en el dragón.
Conforme avanzaba la tarde, la curiosidad del Doctor hacia el pequeño Spike iba en aumento. No solo se trataba de un dragón, sino que era también el héroe que salvo los juegos de Equestria en una ocasión.
El Doctor estaba maravillado con dicha proeza, así como con las historias de Spike acerca de la princesa Twilight Sparkle.
-¿Sabían que Twilight le tiene fobia a las quesadillas?
-No… ¿es en serio?- decía el Doctor entre risa y risa.
-¡Es verdad!- Spike se encontraba comiendo más de esas extrañas gemas que Derpy le llevaba en cada reunión.
Whooves no tardó en notar este pequeño detalle, e hizo una observación al respecto.
-Oh… pues, la verdad es que hay muchos de esos en el bosque Everfree.- explicó la pegaso.
-¡¿En el bosque Everfree?!- no lo podía creer.- ¡Imposible! He estado en ese lugar un centenar de veces, y nunca había podido localizar ni un solo ejemplar…
-Tal vez sólo fue suerte.- trató de opinar Spike.
-Tal vez…- reflexionó el corcel por unos segundos.
No estaba del todo convencido por la explicación de la pony, así que tendría que ir y ver con sus propios ojos que, en efecto, había "Llanto de Pegaso" en aquel bosque.
Una vez terminado el picnic, ambos ponys se dirigieron a la casa del Doctor para tener una… "reunión privada".
Por otra parte, Spike deambulaba por el pueblo, buscando algo que hacer pues Twilight le había dado el día libre.
Comenzó a correr con rumbo hacia Sweet Apple Acres, con la intención de ver a las CMC. Se enteró de que recibieron la visita de la princesa Luna en sus sueños, y quería ver si esto de verdad las había ayudado en algo para conseguir al fin sus Cutie Marks.
Llevaba varias gemas en su mochila. Eran bastante más pequeñas que las que recibió con anterioridad de parte de la pegaso, pero eran suficientes para toda una semana.
Se estaba acercando a la granja, ya le faltaban solo uno cuantos metros cuando…
-¿Spike?
Una voz, la cual no escuchaba desde que él y Twilight se mudaron a Ponyville, lo llamó desde el otro lado de la calle.
-¿M-Minuette?- El bebé dragón se llevó una gran sorpresa al ver de nuevo a su antigua amiga de Canterlot.
Aun sabiendo que tanto ella, como Lyra, eran residentes en Ponyville, nunca tuvo oportunidad para hablar con ellas de los viejos tiempos en Canterlot.
-Hola.- la saludo, extrañado.
-Oh, cuanto tiempo, ¿no te parece?- dijo la pony azul, mientras se acercaba a él.
-Sí… ya te había visto varias veces por el pueblo, pero ¿Qué haces aquí? Creí que seguías en Canterlot.
-Pues, es una larga historia… No quiero hablar de ello.- tenía la cara larga, y parecía molesta por alguna razón…
Minuette fue una gran amiga de Twilight durante los años que estuvo en Canterlo, aunque la ahora princesa no era muy sociable. Cuando Twi y Spike se mudaron a Ponyville, dejaron atrás a algunos amigo, cosa que a él siempre le preocupó… ¡Vaya princesa de la amistad resultó ser Twilight Sparkle!
En fin, con el tiempo, Spike comenzó a darle cada vez menos importancia a este asunto, ya que se había acostumbrado a la presencia de sus nuevas amigas.
Él siempre se sintió un poco culpable por no haber podido asistir a la fiesta de Moondancer… ¿qué habrá sido de ella?
-Y… ¿te dirigías a Sweet Apple Acres, vedad?
-Sí- respondió Spike.- iré a ver a AppleBloom y sus amigas.
-¿Eres amigo de la familia Apple?
-Bueno… Se podría decir que sí.
Silencio.
-Bueno…
-Bueno…
Ninguno de los dos dijo nada. Era un tanto incómodo luego de tanto tiempo el hablar así, como si nada.
-Adiós.- dijo Minuette.
-Adiós.- concluyó Spike, aliviado.
"Eso fue extraño…" se dijo Minuette.
La pony siguió su camino directo a casa de Lyra, pensando en lo mal que la había pasado Moondancer, su ex amiga de Canterlot, al ver que tanto Twilight como Spike las habían abandonado.
"Eso pasó hace más de un año, Minuette- pensó, sacudiendo la cabeza para aclarar sus ideas.- Tienes que superarlo…"
No tardó en llegar con Lyra, quien, para colmo, no se encontraba en casa.
-¡Oh, Por Favor!- gritó.
No tenía nada que hacer. La mayoría de sus amigas estaban en Canterlot, y no estaba dispuesta a tomar un estúpido tren para hacer un viaje de varias horas, solo para ver a un puñado de ponys con las cuales ya casi nunca habla.
-¿Y ahora qué haré?- estaba agotada. Luego de ir a comprar cidra a la granja en vano, pues se les había acabado bastante rápido, no creía posible que su suerte llegaría a empeorar. Pero así fue.
Decidió que lo mejor sería volver a casa, no sin antes dar ir de compras.
-Total, tengo que comprar algunos víveres.
Se marchó.
En el Bosque Everfree…
Una silueta, casi indistinguible, descansa en la seguridad de una cueva, ubicada en la parte más profunda del aterrador Bosque Everfree… Se alcanzan a distinguir un par de garras, y un largo cuello, el cual termina en un cabeza grande, y con picos encima.
Al exhalar, esta extraña criatura libera una gigantesca columna de humo toxico. Letal para todo pony que se acerque a respirar el contaminado aire de la cueva… excepto por él, ya que él no es un pony, ni mucho menos.
(Coff, coff, coff…)
Alguien tose. Se escuchan unos pasos provenir del exterior. La bestia abre sus ojos, que, de un color rojo carmesí, sobresalen entre todo ese humo, anunciándose así ante sus visitantes.
-¿Quién anda ahí?- su voz es tan grave, que por un momento parecía que iba a destrozar los tímpanos de sus oyentes.
-Somos... (¡Coff, coff!) Nosotros… jefe.
La voz chillona de Rover, el perro diamante, apenas y era audible para la criatura.
-¡Rover!… Ya veo. El hecho de que estén de regreso, significa que ustedes la encontraron, ¿verdad? ¡El "Llanto de Pegaso"!
-…
-¿Y bien?- la cortina de humo comenzaba a disiparse, revelando así la identidad de tal personaje… ¡Un dragón!
La criatura miró directamente al trio de perros, a quienes había obligado a servirle como rastreadores de jemas luego de que intentaran robar su botín hace ya un tiempo atrás.
Los canes temblaban como gelatinas ante tan imponente imagen. Este dragón debía medir entre 30 y 40 metros, y sus colmillos deberían ser capaces de desquebrajar cualquier armadura hecha por ponys, u "otras criaturas".
Sus escamas eran negras como la noche, y la que sobresalían de su lomo eran rojas, al igual que sus ojos.
Tenía varias cicatrices visibles en el torso y brazos, señal de que había librado batallas colosales en el pasado… tal vez con otros dragones.
-¿Y bien?- volvió a preguntar, esta vez, con un notable tono de impaciencia.
-Pues…- comenzó Fido.
-¿Pues qué?- soltó una ráfaga d humo por la nariz, aterrando todavía más al trio.
-Pues verá, señor,- Rover dio un paso al frente,- nosotros… no sabemos cómo diferenciar el "Llanto de Pegaso", de las piedras comunes.
-¡¿QUÉEE?!- se escuchó un eco por toda la cueva. El dragón estaba a punto de calcinaros vivos cuando...
-PERO…- continuó el perro.- Encontramos a un pony que sí que es capaz de identificarlo con mucha, MUCHA facilidad.- le aseguró.
-… ¿Lo dices en serio?- la bestia parecía más calmada que antes. Le interesaba la idea de un pony rastreador de joyas.- Ya veo… Y díganme… ¿Dónde encuentro a ese pony?
-¡En Ponyville!- respondieron los tres al unísono.
-¡IDIOTAS!- les gritó, haciéndolos retroceder varios metros. Dio un zarpazo al aire, destrozando la mitad de la cueva.- ¡Eso es obvio! ¡A lo que me refiero es de quien se trata! ¿De quién estamos hablando?
-Oh, pues… no es la gran cosa.- dijo Spot.- Se trata solamente de una pequeña pegaso que vive ahí… Es muy torpe, pero le podemos sacar provecho, señor. Je je je…
-Ya veo…- el dragón se rascó la barbilla, sopesándolo por un segundo.- Una pegaso… Eso podría darme algunos cuantos problemitas…
De la nada, miró a los perros que tenía por sirvientes, acercó su cara hasta donde ellos se encontraban y dijo:
-Quiero que me traigan a esa Pony… ¡Lo más pronto posible!- les ordenó.
Acto seguido, tomó un puñado de joyas que se encontraban a su derecha, y se las sambutió en la boca como si de cualquier botana se tratase.
Los perros abandonaron la cueva, con una sonrisa maligna en sus labios.
Al fin pagarían su deuda. Una vez que la pony este bajo el poder de aquél dragón… ya no necesitaría más de ellos, y serían libres al fin.
La criatura se tumbó una vez más en el piso para descansar.
"El Llanto de pegaso… pronto será mío", rió.
Continuará…
Y bien… ¿que les está pareciendo la historia? Lamento que el cap haya tenido que ser tan corto, pero tuve un pequeño bloqueo y además estoy preparando un proyecto de animación… No quiero hablar de ello (x_x) En fin, los próximos dos si que vendrán con todo. :D
Dejen sus reviews, y hasta la próxima!
-BROHOOF-
