Nota: Muy bien, ya rebasé el límite de duración que tenía pensado al empezar a escribir este fic (como en La Semilla de la Discordia...) y en cierta forma me alegra xD. Ya puedo subir un capítulo a la semana como antes (algunas vez hice eso? Wow). En fin, solo les vengo a decir que la secuela de La Semilla de la Discordia saldrá un día después del fin de este fic, al cual sólo le quedan ya 4 capítulos más el epílogo. Sin más que agregar, los dejo con este cap. Y dejen sus reviews, ya saben! XD
Cap 8. Rehén...
Los dos corceles iban a todo galope a lo largo del tenebroso bosque. Sus miradas abarcaban tanto terreno como podían, pero los árboles y la poca luz que se colaba entre ellos les impedían ver más allá de unos cuantos metros.
Uno de ellos, el príncipe Shinning Armor, iba sin ninguna prisa en realidad, pues estaba confiado de si mismo. Por otro lado, el Doctor Whooves...
Su respiración se hacía mas entrecortada a cada paso que daba, le dolían los cascos, estaba cansado y tenía hambre, pero esto no le importaba. Lo único que quería en ese momento era recuperarla, saber que estaba bien, que estaba a salvo... Quería recuperar a Ditzy Doo.
- Ditzy! Ditzy, estas ahi? Puedes oírme? - gritaba, desesperado.
- Ditzy! Ditzy Doo, Responde! - la llamaba Shinning Armor.
"Esto no es bueno. - pensaba el príncipe. - Con lo extenso que es este bosque, tardaremos una eternidad en encontrarla... Y lo mismo con ese dragón."
Pasaron los minutos y aquél pony no desistía de su busqueda. Estaba decidido a recuperar a su compañera al precio que fuese necesario.
Shinning comenzó a preguntarse si así es como se sintió Twilight al ayudar a Cadence a rescatarlo de los cascos de Crhysalis.
Esta idea le dio mil vueltas en la cabeza.
"Debemos hallarla!", pensó.
Ambos aceleraron el paso y se adentraron aún más en el bosque.
A este paso terminarían más extraviados que la yegua a quien querian rescatar, pero eso no importaba ahora.
El Doctor estaba decidido a ir hasta el fin del mundo para encontrarla...
Lo que ellos no sabían es que, por más que buscarán, no lograrían llevarla de regreso a Ponyville...
- Yay! Encontré otra! - Derpy se paseaba alegremente por el bosque, con Rover y su pandilla siguiéndola muy de cerca, buscando Llanto de Pegaso para llevárselo a aquel dragón.
Ella pensaba que, si le llevaba la suficiente cantidad de gemas, este la dejaría ir de inmediato... Terrible error de su parte creer eso.
Aquel monstruo no tenía el más mínimo interés en ella, cierto, pero eso no significaba que no se la quedaría por un buen rato pues, la comida no dura para siempre.
La Pony pegaso seguía recolectando cuanta gema veía sus ojos.
Al cabo de una hora buscando, logró reunir la cantidad de 7 piedras preciosas. 7 trozos de Llanto de Pegaso que entregarle al dragón. Con esto creyó terminada su labor y se encaminó de vuelta a la cueva, confiada en que por fin la dejaría en libertad.
- No son suficientes! - le gritó, enviándola a recolectar rocas de nueva cuenta.
- Estúpido dragón. Quien se cree que es? - decía Derpy mientras se alejaba.
- No... No te conviene hablar así del jefe. - le aconsejo uno de los perros. - Si te oye, te calcinaria viva.
- Lo dudo.
- Creeme, niña. - intervino Rover. - No quieres tener a un dragón como enemigo. Ya antes nos hemos visto las caras con varios de ellos, y son criaturas realmente feroces... No hay quien se les compare. Si uno de ellos te busca para acabar contigo, date por muerta!
Derpy no hizo caso de sus advertencias, pues ella sabía que los dragones... No! Ella sabía que ninguna criatura era mala por naturaleza (salvo tal vez los changelings). Esto era algo que había aprendido durante su infancia, en Cloudsdale, al lado de su madre...
"Mamá?!"
Una corriente de aire elado le atravesó el lomo al recordar el rostro de su madre en aquel fatídico día...
Hasta ahora, no le había dado mucha importancia a aquel paquete que recibió hace poco, pero, ahora que lo pensaba... Era demasiada coincidencia que aquel paquete (o sueño, lo que haya sido) llegase poco antes de verse involucrada con un dragón.
Se detuvo por unos instantes, mirando al suelo con aire nostálgico, y luego siguió su camino.
Se puso el casco derecho sobre el pecho y ahogó un grito. El sólo hecho de recordar a a su madre... Lo que ocurrió en aquel campamento... Le llenaba los ojos de lágrimas el sólo recordar.
Pero en fin. Se sacudió las ideas y siguió con su búsqueda. Ya tendría tiempo para ello más tarde, o al menos, eso quería creer...
(Ponyville...)
Minuette cayo en la cuenta de que ningún paciente llegaría hoy. Necesitaba distraerse, pero no quería cerrar la clínica tan temprano.
Miro su reloj, el cual apenas marcaba las 10:00 AM.
"En días como estos, me pregunto porqué elegí ser dentista...", pensó.
Esto le hizo recordar algo. Aquella vez que coincidió con el Dr Whooves en la biblioteca. Recorodo lo que el le dijo. Aquella observación... Ella era dentista, pero poco o nada tenía esto que ver con su Cutie Mark. De verdad era tan raro?
" Ahora que lo pienso, el había mencionado que le parecía extraño que dos ponies con la misma CM nos encontraramos tan de repente... - sonrió. - ... Nah! Lo dudo! Una cutie mark no sólo habla del talento especial, sino también del destino de una Pony... Acaso eso significa...? - Miro al techo, de cascos cruzados sobre el sofá de la sala de espera. - No puede ser... El ya tiene a Ditzy, y ella jamás me dejaría acercarmele..."
Cerró los ojos y se concentró en la imagen de sus viejas amigas en Canterlot.
"Ojalá las cosas fueran tan fáciles como lo parecían entonces..."
Al cabo de dos horas, se decidió a cerrar por hoy. Nadie llegaría y tampoco podía estar ahí todo el día.
Una vez fuera, se percató de que a lo lejos se hayaba Spike el dragón acompañado de una potranca a la cual no había visto antes.
- Que raro... Usualmente este es el día de la semana en que el y Ditzy se reúnen... Por que no estará con ella? - se preguntó. - En fin!
Se marchó sin más.
Camino por el pueblo en busca de algo que hacer o alguien con quien estar. Grata fue su sorpresa al toparse con Bonbon en frente del Ayuntamiento.
- Que hay Bonbon? - la saludó.
- Oh, hola! - no se le veía muy bien.
- Pasa algo?
- No, nada! Sólo que... - Bonbon le contó acerca de los celos de Lyra desde que llegó Shinning Armor al pueblo.
- Pero, le dijiste que tu encuentro con el hermano de Tw... Con el príncipe fue algo casual... O no?
- No quiere escucharme... - Bonbon bajó la mirada.
Fue en ese momento en que Minuette de dió cuenta de lo que estaba pasando aquí. La razón del porqué Heartstrings había estado actuando de manera tan extraña últimamente...
- Espera... No me digas que ustedes dos... - el silencio de Bonbon lo confirmaba. Esto la dejó helada. - Vaya...
Así transcurrieron algunas horas para ellas en el parque. Simplemente hablaron de todos los detalles de su relación. Minuette estaba asombrada. Le parecía increíble que dos de sus mejores amigas tuvieran un romance del cual ella nunca supo nada... En verdad que era tonta.
Eventualmente la plática llegó a su fin, y la Pony terrestre tuvo que volver a casa.
- Hasta luego Bonbon. Y si Lyra sigue teniendo dudas... No sé, sólo platiquenlo.
- Gracias. - cabizbaja, Bonbon se alejó con rumbo a su hogar. Era obvio que habían más cosas de las que se veían a simple vista. Y Bonbon no era la excepción. Ella aun ocultaba muchas cosas tanto a Minuette como a la misma Lyra.
En fin, Minuette ya no le dio más importancia. Sabía que esas dos sabrian arreglarlo todo, o eso esperaba.
Al final, si que había sido un día productivo a su manera. Esto la hizo olvidarse de sus problemas.
"Cielos, tener una pareja suena de lo más complicado... - pensó mientras caminaba. - Supongo que tengo suerte, jeje..."
Mentía.
- ... A quien engaño? No puedo esconder lo que siento... - tenía envidia.
Pero bueno. Decidió no darle más vueltas al asunto. Se dirijio a Sugar Cube Corner para comprar algunos pastelillos, cuando...
- No puede ser! Seguro que dijo eso?
Eran nada menos que Shinning Armor y el Doctor Whooves. Se veían terribles. Como si los hubiese atacado un dragón adulto, y estos apenas y hubiesen podido escapar.
- Me temo que así fue... Ditzy insistió en quedarse allí.
- Al menos ahora tenemos la certeza de que ese dragón y el secuestro de tu no... Amiga! De que su secuestro y el dragón están relacionados. - se rascó la barbilla.
- Que vamos a hacer? Tenemos que rescatarla! - el doc iba de un lado al otro llamando la atención de los demás ponies.
- Le pedi a mi hermana y a sus amigas que no interfirieran. Tengo en mente a alguien que podrá ayudarnos en la misión, si es que accede...
Miró la cara de preocupación del Doctor.
- No te preocupes, todo saldrá bien. Ahora vuelve a tu casa. Descansa y mañana nos veremos aquí a primera hora, esta bien?
- S.. Si.
Y así lo hizo. El doc volvió a su casa para pasar la noche. Debía descansar y reflexionar acerca de lo que había ocurrido ese día. Pero le parecía imposible. Cada vez que pensaba en ello sus peores miedos se materializaban dentro de su mente.
(Flashback...)
El doctor y Shinning Armor buscaban sin cesar por todo el bosque Everfree. A cada paso que daban se alejaban aún más del pueblo, pero no se detendrían...
- Muy bien. Ya he estado aquí antes. Tu ve por el sendero de la derecha, te llevará a una zona abierta. Ahí podrás buscarla mejor. Nos veremos aquí en 20 minutos. Yo iré por la izquierda, te parece bien?
El corcel asintió.
- Perfecto.
Ambos ponies siguieron sus caminos en busca de la pegaso gris.
No paso mucho tiempo para que el Doctor obserbara una silueta familiar en la lejanía.
- Ditzy! - se dirigió a todo galope hacia donde se encontraba ella.
- Como? - la Pony pegaso de llevó una gran sorpresa al ver a su corcel acercarse tan deprisa.
Por su parte...
- Oh, Ditzy, pensé que nunca más te volvería a ver! - la abrazó con fuerza.
- Hola! - esta le sonrió.
- Donde habías estado?
- Buscando esto! - le enseñó un trozo de Llanto de Pegaso.
- Pero si esto es... Por qué?
- Pues, verás... - con mucha vergüenza, Derpy le explicó lo que estaba pasando. El como había escapado los perros diamante (los obligó a cavar en un lugar donde supuestamente habían varios trozos de esa joya enterrados) y como al poco rato se sintió culpable y se dedicó a buscar más para luego regresar con ellos.
- Estas loca? Pudiste haber huído hacia el pueblo!
- Lo siento... - bajo la mirada, deprimida.
- Ya no importa... Ven, volvamos a casa antes de que nos encuentren. - dijo eso, y tomó su casco para llevarla de regreso a Ponyville, pero...
- Alto! - gritó la pegaso.
- Qué...?
- Aún no me puedo ir! - insistió ella. - Si ese dragón se llega a enfadar porque lo abandoné, ira hasta Ponyville a hacer quien sabe que cosas! (O eso creo yo).
- Pero Ditzy...
- No, Doc. Me quedaré aquí hasta que se haya saciado su hambre de piedras... Tal vez sólo así me deje volver por mi propia cuenta...
- No puedo creer lo que estoy oyendo.
- Por favor. Dejame quedarme un poco más. Te prometo que regresaré.
- Pero...
- Por favor!
El la miro por lo que pareció una eternidad. En el fondo ella también tenía miedo, pero no quería admitirlo.
Luego de un rato pensando, el tomó una decisión.
- Esta bien, Ditzy. Pero prometeme que regresarás a salvo.
Ella, con lágrimas en los ojos, dijo.
- Lo prometo.
Se dieron un último abrazo y, con cierto resentimiento, se fueron por su lado.
"Lo siento, Doc. Sólo dame unos días, y yo me encargaré de alejar a ese dragón...", pensó ella.
"No temas, Ditzy. Puede que yo ahora no sea capás de ayudar en nada, pero pronto volveré con ayuda..."
Se alejaron más y más hasta que ninguno fue capás de divisar al otro.
(Fin del flashback).
- Oh, por mis estrellas! - dijo Minuette en un susurro al caer en la cuenta de lo que acababa de escuchar.
Una lágrima se coló entre sus párpados y, con determinación, se encaminó hacia donde se encontraba el príncipe.
- Hola, Shinning...
- M... Minuette?! - el corcel se llevó un buen susto al toparse una vez más con ella. La recordaba como una de las viejas amigas de Twilight en Canterlot, y una que otra vez coincidió con ella en algunos lugares. Incluso ella iba a ser una de las damas de honor en su boda.
- Jeje... Ha pasado tiempo, no?
- Si...
- Verás... - tomó aire y se puso de cascos firmes. - Yo... Escuché lo que ustedes dos estaban hablando...
- Que tu qué?
- Si, y yo... - lo dudó por un segundo, pero luego se motivó. - Yo quiero ayudar en lo que pueda a rescatar a esa pony!
La chispa en sus ojos deslumbró al unicornio. Este no pudo evitar preguntarse el porqué, pero, al verla mirar en la dirección en la que se había ido el Doctor, lo entendió.
- Estás segura?
- Si...
El príncipe suspiró y, tras meditarlo por unos segundos, dijo:
- Esta bien, pero no le digas nada a mi hermana! Lo último que necesita es que la preocupemos más con este asunto del dragón.
- No te preocupes. - sonrió.
Continuará...
