Disclaimer: Los personajes y demás material de Batman no me pertenecen. Alguno que otro personaje inventado si, pero el resto no. La trama es mía, y haré lo que yo quiera con ella :).

Universo Alterno basado en "El hijo de Batman".


Summary:

Barbara Kean-Gordon murió dando a luz a su única hija durante una crisis en Ciudad Gótica. La niña fue vendida y dada por muerta por su padre, quedando así a merced del sistema y del bajo mundo hasta perderse a si misma.

Por las casualidades del destino Talia al Ghul la encuentra y al ver potencial en ella, la toma bajo su ala, entrenándola para un solo y único propósito: Ser guardiana y protectora de su hijo Damian.


Capitulo Uno.

A Damian Al Ghul no le gustaba que le hicieran esperar. El niño de tan solo diez años había sido tratado la mayor parte de su existencia como si perteneciera a una raza superior o a la mismísima realeza. Desde algún punto de vista decir que pertenecía a la realeza no era tan exagerado pues al ser hijo de la temida Talia Al Ghul y nieto del líder la de La Liga de Asesinos Ra´s Al Ghul, poco tiempo tuvo de niño antes de comenzar su entrenamiento como la maquina asesina suprema, aquel que comandaría la liga y crearía el mundo perfecto que la familia Al Ghul había soñado desde tiempos remotos. Es por eso que a cada segundo que pasaba el chico se ponía mas ansioso y molesto, si el quería algo lo obtenía en ese mismo instante o alguien moriría.

Damian miro el cielo donde el sol brillante ascendía lentamente, pronto seria medio día y aquella persona que esperaba estaría en graves problemas para su gran regocijo. Sin embargo, segundos después un imperceptible sonido desde el barranco alerto al niño que abandono su posición apoyado contra el muro de la fortaleza para acercarse a investigas. Al tiempo que una figura ejecutaba un poderoso salto hasta llegar a tierra estable.

— Casi llegas tarde — Anuncio el heredero Al Ghul a la figura arrodillada en el suelo.

— Casi no es tarde joven maestro — Anuncio la voz al tiempo que se incorporaba de un movimiento elegante. La capucha callo y frente al niño se hallaba una de la mujeres mas hermosas y peligrosas de La Liga, la segunda mas temida después de su madre. Damian bufo y observo los ojos celestes de la mujer antes de reparar en sus labios llenos y el cabello rojo fuego. El esperaba algún cambio o herida notable al imaginar que su guardiana había pedido un tiempo fuera de la organización para algún trabajo importante o letal pero la expresión siempre seria e indiferente de la joven le dijo que nada había cambiado realmente en aquel mes de ausencia. — Me sorprende que el Amo Damian en persona me reciba, estoy honrada — Continuo la joven inclinándose respetuosame para ocultar una pequeñísima sonrisa.

— Deja eso Barbara — Anuncio Damian molesto por el innecesario protocolo. Barbara había estado a su lado desde que tenia memoria. Como una dura entrenadora y una feroz protectora, ella seguía siendo superior en capacidad de pelea, estrategia y habilidad y, aunque le gustaba pensar que estaban casi al mismo nivel, Damian sabia que si ella peleaba a toda su capacidad incluso su madre o abuelo cuanto menos se lo tomarían como una amenaza. El pelinegro había escuchado rumores de la pelirroja y sus logros en el campo de batalla: En resumen, era mejor no hacer enojar a Barbara.

Rápidamente cambio la linea de sus pensamiento: — Ya pueden irse — Giro su atención detrás de él donde tres miembros de La Liga se encontraban alerta y listos para pelear. Los soldados parpadearon y se miraron indecisos, habían recibido ordenes del mismísimos Padre de no apartar la mirada del joven amo bajo pena de muerte.

La duda froto en el aire antes que Barbara se adelantara unos pasos con expresión tensa e imperturbable en silencioso desafió para aquello que dudaran de su rango superior: — Retomare mis deberes de inmediato, reanuden su entrenamiento — Ordeno con voz tranquila aunque los otros agentes de La Liga temblaron imperceptiblemente, la guardiana los miro con un semblante duro y frió y, sin necesidad de confirmarlo, los tres se alejaron en silencio sin mas.

— Incompetentes — Murmuro el chico cruzando los brazos a forma de rabieta. Incluso siendo el nieto del Demonio su apariencia daba una imagen débil a diferencia de la mujer quien era una guerrera altamente estimada en la organización.

Barbara volvió a camuflar una sonrisa pequeña antes de volver a su semblante indiferente.

— Es hora de que se reúna con su abuelo.

— Ya se — Respondió y sin mas comenzó a adentrarse en la fortaleza seguido de la mujer. Juntos se movieron en silencio a través de los pasillos interiores mirando por la ventana a los guerreros en pleno entrenamiento matutino. Los cientos de hombre y mujeres practicando armoniosamente a pleno rayo del sol gritaban cada par de movimiento para no perder el ritmo a pesar de hacer la misma rutina todos los días sin falta. La Liga de Asesinos entrenaba para ser la élite que mantendría el orden natural del mundo y como tal la mediocridad estaban fuera de discusión.

En pocos minutos ambos llegaron al edificio principal y se dirigieron al balcón donde El Demonio vigilaba como un halcón el entrenamiento grupal. Ante la atenta mirada de Padre, ninguno de los soldados en el patio se atrevió siquiera a erar una combinación de golpes y con una sonrisa enigmática el anciano hizo un ademan a su nieto para que se acercara a su lado. El niño entendió y se acerco en silencio mirando brevemente a su madre quien se encontraba unos pasos detrás de su padre. Talia miro a su hijo con orgullo asintiendo en conformidad cuando ambos, líder y sucesor, se colocaron a la misma altura admirando su reino.

— Aquí esta tu legado Damian, aquí esta tu herencia: La Liga de los Asesinos.

— Si abuelo.

— Ellos serán tuyos para que los comandes, para asegurar que la tierra continué en su equilibrio natural, sin el abuso del hombre. —Damian asintió y se acerco mas a la barandilla observando a los cientos de soldados entrenando en perfecta sincronía.

A pesar de la escena solemne, Barbara no despego la vista del joven amo. Observando la capa roja de su uniforme, la adolescente se movió en silencio hasta colocarse a la izquierda de el niño y su madre, en un angulo que le permitiría visión completa en caso de que algo sucediera. Lista para actuar en todo momento. Por el rabillo del ojo vio a uno de los ancianos salir al encuentro de los Al Ghul, su postura encorvada y marcas en el rostro demostraba una vida dedicada a La Liga y su causa.

— Es bueno ver a nuestro amado Padre tan consagrado a su nieto — Señalo girando hacia Talia.

— Si hermano, así es. — Contesto la hija del demonio con una sonrisa. Ninguno de los dos espero respuesta de la guardiana pues Barbara no hablaba a no ser que se le preguntara directamente. Con las habilidades sociales de un roca, era mas fácil ignorarla que intentar incluirla en una conversación. A pesar de eso, la joven que ni siquiera contaba con veinte años, era una de las guerreras mas mortales de La Liga con una habilidad tan poco usual que rápidamente escalo posiciones hasta ser designada como guardiana personal del joven amo.

Un inconfundible sonido metálico se escucho y el anciano gimió antes de caer boca abajo, pocos segundos después una mancha roja se esparció debajo de él. Talia y Ra´s se movieron en dirección a Damian pero Barbara ya estaba parada en medio como escudo humano, firme entre la amenaza y su protegido. En el panel interior del edificio un único hoyo dejaba ver un ojo.

— ¡Es una distracción, ya están adentro! — Indico Ra´s Al Ghul y se adelanto sacando su espada — Llévate al chico.

Talia obedeció y tomando a Damian se movió rápido saltando por el balcón. Barbara permaneció unos segundos mas observando alguna posible amenaza que se dispusiera a seguirlo.

— ¡Ve! — Rugió Ra´s al tiempo que los paneles cedían y un equipo completo de asesinos levantaban sus armas automáticas. Barbara salto sin dar la espalda al enemigo y vio como el Demonio desviaba las balas con su espada antes de comenzar a reducir a sus atacante. La gravedad actuó y la pelirroja giro hábilmente en el aire para caer silenciosamente detrás de Talia y Damian.

— ¡¿Que sucede?! — Le pregunto el pelinegro, como si ella lo supiera. Antes de poder contestar un sonido penetro la montaña y pocos segundos después una flota entera de helicópteros ascendían sobrevolando la fortaleza antes de comenzar a disparar. Moviéndose a una posición cubierta el trió observo como los soldados de la liga eran reducidos mecánicamente.

— Quédate aquí — Indico la mayor a su hijo antes de girarse a la pelirroja — Protegelo.

Barbara asintió y Talia corrió hacia el centro de la batalla sin mirar atrás.

Los enemigos pronto invadieron el patio y al final la guardiana se vio obligada a abandonar su refugio para proteger su posición. Salio de su escondite con estrellas ninja en una mano y su confiable Tanto en la otra. Los asesinos de La Liga por lo general eran entrenados con espadas largas pero ya que la lucha cuerpo a cuerpo de Barbara era su especialidad, ella optaba por armas cortas para acabar con sus enemigos. Con fiereza ataco a los tres asesinos que se abrían paso por las escaleras principales. Los dos primero murieron fácilmente cuando lanzo las estrellas que impactaron un puntos vitales. El tercero en cambio esquivo y desenfundo su arma para interceptarla. Con rapidez Barbara desvió las balas antes de saltar y cortar la garganta del hombre con facilidad. Su actuar llamo la atención de mas enemigos que se juntaron para eliminarla. Entonces opto por tomar una de las armas de fuego y corrió por las escaleras asesinando a cualquiera que quisiera acercarse a Damian. Por supuesto el joven Al Ghul tenia sus propios planes: consiguiendo el arma de un caído corrió al centro de la batalla con una pistola... y nada mas. Barbara maldijo y subiendo su ritmo acabo con los enemigos cercanos antes seguir a su protegido.


Una gran explosión distrajo a Barbara pero unos segundos antes de terminar su movimiento y atravesar el corazón del enemigo de una sola estocada. La joven se giro y vio como el edificio principal se incendiaba lentamente a causa de un misil. Desde un principio, cuando los enemigos no se dirigieron directamente a su amo ella imagino que el real objetivo de todo aquello era el líder de La Liga: alguien queriendo saldar viejas cuentas. La explosión se propago rápidamente por el piso superior del palacio y Barbara admiro la buena idea, con el Pozo de Lázaro y sus poderes del lado de Al Ghul, la única forma de acabar con el era dejando su cuerpo con tal daño que ni siquiera la ancestral magia pudiera repararlo.

Por el rabillo del ojos vio como Damian observaba el ataque y sin dudarlo se arrojaba a velocidad hacia el incendio con su capa roja ondeando detrás de él. Barbara lo siguió pero de inmediato una punzada dolorosa en su costado la distrajo, le habían disparado. No era la primera vez ni la ultima así que con eficiencia hizo presión en la herida con su mano libre al tiempo que buscaba al enemigo, apuntaba y disparaba, matándolo al instante con un agujero entre los ojos. Sin perder tiempo se agacho y esquivo a una mujer que intentaba atacarla por la espalda. Con gracia giro y pateo a la enemiga provocando que cayera al tiempo que empuñaba su arma con ambas manos separando la cabeza del trozo. El cuerpo sin vida cayo al suelo y Barbara realizo un movimiento rápido con su Tanto intentando deshacerse de la sangre. Una de las desventajas de utilizar armas tan cortas era que en batallas largas quedaba completamente manchada de sangre provocando que el uniforme de La Liga normalmente de colores oscuros estuviera empapado de viscosidad.

— ¿Porque pienso en esas cosas ahora? — Pregunto a nadie en particular antes de olvidarse del dolor y corre en busca del joven amo. Subio las escaleras mirando brevemente los cuerpos por si había un enemigo aun vivo, entonces reparo en un símbolo familiar. Penso por unos segundos antes de que el conocimiento golpeara su cabeza, maldijo y con fuego en sus ojos, apuro el paso.

Deathstroke había vuelto a casa.


— Así que tu eres el pequeño bastardo de Talia, no esta mal para un niño — Señalo Deathstroke con una sonrisa — ¡Pero ahora es tu fin! — El hombre corrió hacia el niño caído pero la recién llegada ni siquiera dudo en intervenir lanzando un par de estrellas al que alguna vez fue un hermano. La pelirroja tomo su posición usual frente a la amenaza y fue al choque poniendo su Tanto en angulo para que detuviera la espada de Slade.

— ¿Te pusieron de niñera, a ti, debe ser una broma? — Se mofo pero Barbara no contesto. Cambio su peso y ejecuto una perfecta patada alejando al intruso. Slade observo a la mujer maldiciendo internamente, sabia que no tenia mucho tiempo antes de que los refuerzos llegaran así que opto por lo mas fácil: saco su arma y disparo apretando el gatillo sucesivamente. La guardiana apretó su agarre en el arma y desvió los disparos lo mas rápido que pudo pero eso no fue suficiente. El cargador se acabo pero tres nuevos disparos dieron en el cuerpo de la joven, quien tembló de dolor antes de correr hacia el enemigo.

Lamentablemente no pudo hacer mucho y luego de una serie de golpes torpes y toscos, el asesino clavo su espada en ella. Barbara escupió sangre al tiempo que Deathstroke la alzaba disponiéndose arrojarla a un lado para que muriera en silencio. Por el rabillo del ojo vio que Damian se levantaba con dificultad y utilizando lo ultimo de energía que tenia, lanzo su Tanto al chico para que la usara.

— ¡Barbara! — Rugió Damian pero la joven solo se sintió volar antes de chocar de forma dolorosa contra una pared. Luego todo fue oscuridad.


Damian observo el cuerpo de Barbara, cortes abiertos y sangre saliendo de ellos. La joven no se levanto, no se movió y no había un movimiento que indicara que respiraba. El chico apretó los dientes con lagrimas de pánico saliendo de sus verdes ojos. Barbara no. Ella también no.

— ¡Pagaras por eso! — Indico tan furioso que sentía fuego corriendo por sus venas. Slade ataco con fuerza pero él ya se lo esperaba así que esquivo con el Tanto en su mano dominante. Sin dificultad corto el pilar cercano y la estructura de madera se derrumbo sobre el enemigo distrayendolo lo suficiente para que el Al Ghul diera una estocada clavando el filo del arma en el ojo del asesino.

— ¡Ahora tu corazón! — Rugió retirándose para dar otra estocada pero su suerte se había acabado, el enemigo lanzo unas bombas de humo y un helicóptero se posiciono sobre a ellos.

— ¡Me vengare! — Grito Deathstroke mientras sujetaba el cable que lo remolcaba al vehículo de huida. Damian reconoció al piloto sin problemas: Ubu.

El sonido de disparos y helicópteros disminuyeron hasta desaparecer. Damian se quedo en su lugar hasta que sus fuerzas flaquearon y cayo de rodillas al suelo llorando. Así lo encontró Talia unos minutos antes de revisar su estado. Observo los cuerpo maltrechos antes de tomar al niño y halarlo hasta el hangar oculto debajo de la fortaleza.

— Mama, ¿donde vamos? — Pregunto extrañado el niño tomando el arma de su guardiana aun mas fuerte.

— A Ciudad Gótica, es hora de que conozcas a tu padre.


— Descansa Damian, llegaremos a Gótica esta noche — Anuncio Talia a su único hijo antes de abandonar el camarote del yate y dirigirse a cubierta. El niño no respondió y espero a que los pasos de su madre dejaran de escucharse antes de romper en llanto desconsoladamente. La ira, el dolor y el autodesprecio se concentraron en su pecho y callo de rodillas cuando las abrumadoras emocionen le hicieron quedarse sin aire. Ira hacia sus enemigos, dolor por la perdida de sus seres queridos y subordinados, desprecio por si mismo al ser un traidor mas herido por la muerte de su guardiana que la de su propia abuelo.

Damian agradeció en silencio la decisión que su madre había tomado. Ni podría mirarla a los ojos por miedo a ser descubierto.


Nota de Autora: Finalmente complete este capitulo. Sin poner mas excusas solo diré que la inspiración no es algo que viene a mi con naturalidad.

Sobre Justicia Joven, ese bebe es jodidamente difícil de continuar pero haré todo lo posible para continuarlo.

Gracias por todo.

Atte. Katra Belikov.