No tengo ni la más mínima idea de porque actualicé éste fic, solo lo escribí y ya XD.
Hoy tenía un examen del cual no conocía su existencia :'D, yo pensé que hoy no había nada, pero mi plan de evaluación dijo otra cosa u.u
Hoy sí tengo que estudiar, porque me dijeron que mañana había examen e.e ésta vez no me agarran desprevenida.
Espero que os guste el cap n.n
Mito, leyenda, rumor. La vida después de la muerte parece basarse en un hecho traído de un cuento de fantasía escrito por un Don nadie.
De qué sirve la vida si al final el ciclo nunca cesará? Los humanos vivirán, aun si el final está presente en la mente de todos ellos. Solo los que experimentaron el verdadero miedo de la muerte saben lo aterrador que es ésta.
Tú final te abre los brazos, dándole la bienvenida a tú último día, permitiéndote conocer lo que es la verdadera desesperación.
Si supieras que tu toda vida está basada en un guión, que incluso tú nacimiento y fallecimiento están planeados, qué tan aterrador sería?
-Qu-Quién eres?-preguntó con miedo. Extrañamente su cuerpo se sentía muy cálido en esos brazos como para que se moviera, aunque él quisiera irse corriendo de allí.-Dónde estoy?-sintió como el hombre le soltaba delicadamente, dejándolo sentado en un supuesto suelo.
-Bienvenido, éste es el primer día de tu final.-dijo un azabache, haciendo una leve reverencia y sonriendo-Yo, Reborn, me encargaré de cuidarte en el infierno.
Tsuna abrió los ojos levemente-Cuidarme... En el infierno?-habló entrecortadamente, realmente, ni siquiera su miserable alma merecía ir al cielo?.
El hombre se levantó, su figura era esbelta, de él emanaba una aura impotente que solo exigía respeto y, a la vez, miedo.-Así es, estamos exactamente en el congreso de almas-explicó mirando con sus penetrantes ojos al menor.-Donde todas las almas humanas que han dejado su cuerpo físico se reunen en espera de seres como yo que los resguarden.-Le extendió la mano al menor-Sígueme.
Tsuna vaciló, indeciso de aceptar la ayuda ofrecida. Desgraciadamente; tardó demasiado en decidirse, pues el hombre suspirando lo cargó y se lo llevó.-No podíamos quedarnos mucho tiempo ahí, otras almas de diferentes lugares del mundo llegarán, podrían verte, y eso alteraría algo en el futuro proceso de encarnación-explicó.
-Proceso de encarnación?-preguntó el menor, con un leve sonrojo por la posición tan vergonzosa en la que se encontraba.
El hombre, dueño del nombre 'Reborn', no le contestó; en cambio continuó su camino. Salieron de la habitación completamente blanca para luego entrar en algo parecido a un vestíbulo de un edificio en la época victoriana. Soltó a Tsuna de una manera delicada-Luego te explicaré todo, primero tenemos que registrar tu primera muerte.-habló el sujeto.
Primera muerte? Hay una segunda?.
Notó como Reborn se acercaba a algo parecido a una recepción del siglo XIX, en ella estaba una persona encapuchada completamente, solo se le podía apreciar la mitad del rostro, donde resaltaban dos marcas triangulares de color morado.-Viper, ha llegado una nueva alma, él es Sawada Tsunayoshi-oyó como el azabache le habló a el encapuchado, de quién el sexo era dudoso por culpa de tanta tela.
-Tsk, cuántas veces te he dicho que me digas Mamom?-reclamó la persona. Aparentemente era mujer.-Dame sus datos.
-Nacimiento catorce de Octubre, muerte veinticinco de Junio, su muerte fue a causa de un asesinato a manos de Xanxus, quién cumplía órdenes de Iemitsu Sawada, padre de la víctima-Tsuna no pudo estar mas impresionado, ése sujeto desconocido tenía datos sobre él.
-Relación con sus compañeros y familia?-la encapuchada anotaba todo lo que el hombre le decía en un libro grande y gordo de color negro.
-Era abusado por sus compañeros, amado por su mejor amigo, su madre nunca pasaba tiempo con él. Su padre jamás quiso que naciera y fue el culpable de que él esté aquí en estos momentos-dijo el azabache.-Odia a su padre. A pesar de casi nunca ver a su madre, él la ama. Le tiene un gran cariño a su mejor amigo, y posee un resentimiento dirigido a sus compañeros.
El castaño abrió los ojos, impresionado, ellos realmente estuvieron investigandole. Casi pareciera que desde un principio supieran que iba a ser de él, que ellos mismos planearan todo. Que incluso su existencia bien pudo haber sido un engaño.
Que toda su vida haya sido planificada. Como un autor y su guión.
El temor le invadió, quería correr, huir de ése lugar desconocido y volver a su casa. Estaba en un lugar desconocido, con alguien desconocido para él pero que aparentemente se sabía toda su biografía. Por primera vez deseaba ver a sus compañeros, quería darle una respuesta a... Enma. Decirle a su madre que él no se había ido. Pero su presentimiento, intuición, le decía que estaba mejor aquí que en su casa; porque a pesar de tener ese temor sentía una inmensa paz interior.
El mayor, que notó el estremecimiento del castaño, observó al castaño con una mirada profunda para luego devolverla a la encapuchada. Él podía sentir el miedo del menor, todos a los que él cuidó siempre se asustaban y salían corriendo, pero extrañamente éste castaño no lo hacía. Eso había llamado un poco su atención.
-Personalidad del alma nueva?-volvió a preguntar Viper.
-Temeroso, siempre huyendo de todo lo que para él represente un peligro; incluyendo a sus compañeros y abusivos de la calle. Es sobreprotector con su mejor amigo, a tal punto de interponerse contra unos matones y que sea él quien reciba la paliza en vez de su amigo... También, cuando murió, mostró una actitud... -se quedó callado, si decía aquello, el chico que tiene ahora en manos sería llevado a una inspección y le quitarían parte de sus recuerdos sólo para que sea sumiso. Viper detuvo su escritura, alzó la mirada y comenzó a golpetear con la pluma, esperando que Reborn continuara-De cobarde-mintió.
Viper volvió a escribir y luego alzó la cabeza, arrancó un papel de otro libro y se lo entregó a Reborn-Aquí tienes el permiso para cuidarlo, no sueles encargarte de almas así que trata de no ahuyentarlo.
Reborn agarró el permiso, chasqueando la lengua sostuvo la mano del menor y lo guió hasta un jardín extraño. El césped era blanco, los troncos de los árboles eran negros mientras que sus hojas eran igualmente blancas. Algunos árboles contenían frutos realmente raros, eran flores plateadas parecidas a las rosas, las cuales eran envueltas en algo parecido a un envase completamente redondo. No aguantó la curiosidad, Reborn lo notó y soltó la mano de Tsuna, quien enseguida se dirigió a esos extraños 'frutos'; al tocar uno la barrera que parecía un envase y rodeaba la rosa desapareció, dejando caer la flor en las manos de Tsuna.-Que lindo-dijo sonriendo. La rosa no tenía tallo, solo estaban los pétalos plateados unidos.
Reborn se acercó-Vámonos-dijo el azabache. Tsuna dirigió su mirada al mayor para luego devolverla a la flor, la cual sonriendo se la entregó al azabache.
-Ten-dijo el castaño extendiendo sus manos con la rosa en ellas. Reborn alzó una ceja con incredulidad, ese humano era realmente extraño, suspiró aceptando la flor.
El azabache colocó la rosa en su traje, sostuvo de la mano a Tsuna y se fueron a un carruaje que aparentemente lo esperaban, se adentraron. El castaño nunca pensó entrar en algo así, él era una persona del siglo XXI, existían los autos.
-Si tienes preguntas hazlas ahora-dijo Reborn sin dirigir su mirada al menor.
-Qué eres?-fue la primera pregunta que Tsuna formuló.
-Un demonio-fue la respuesta simple y llanamente que recibió.
-Demonio?-preguntó sobresaltado.
Asintió-Pertenezco a un grupo llamado Arcobaleno, nosotros somos los elegidos por el rey para llevar cualquier situación a cabo. Cada uno de nosotros están especializados en sus materias, yo soy el demonio más peligroso de todos-dijo, su mirada se afilaba aun más con el borde de su fedora-Estoy especializado en el asesinato.-dijo. Rápidamente cambió de tema para que el castaño no prestara atención en ése tema-Cuando un humano muere, su alma es llevada al congreso de almas, donde tienen que esperar a un demonio que los cuidará hasta que llegue el momento de la encarnación. Rara vez me mandan cuidar un alma, pues mayormente todos huyen de mi o de la sensación cobarde de no querer morir-Explicó el azabache, Tsuna ladeó el rostro.
El castaño tragó duro, estaba un poco nervioso, al menos hasta que su atención se fijó en una palabra-Encarnación?-preguntó.
-Los humanos tienen existencia eterna, su ciclo de vida se reproduce innumerables veces. Cuando mueren se van al infierno, se quedan allí cierta cantidad de tiempo y luego reencarnan con la misma apariencia pero en otro país o continente, incluso en raras ocasiones en otra dimensión-Explicó el azabache-Las personas que más han reencarnado son los que más tienden a experimentar déja vu, pues hay veces en las que situaciones de sus vidas pasadas se repiten y poseen esa sensación de familiaridad.
Tsuna asintió entendiendo-Mi otra pregunta es, por qué le mentiste a ésa persona cuando te preguntó sobre mi actitud antes de morir?-había oído la conversación del azabache en todo momento, y ése hecho realmente le extrañaba.
Reborn acomodó su fedora, ocultando su mirada detrás de ella. Si él le decía a Viper sobre ésa actitud rebelde del castaño, ella lo mandaría a una inspección para que fuese más sumiso y no le causara molestias al Rey. Odiaba al Rey Checker Face, gracias a ése sujeto su libertad ha sido limitada, y le era molesto que modificara los recuerdos de las almas solo por un antojo suyo.
-Por simple capricho mío-contestó. Era por sencillo egoísmo que él le mintió a Viper.
Tsuna ladeó el rostro, pero no siguió con el tema-Qué sucederá con mi mamá y Enma?-preguntó dirigiendo su mirada a la ventana.
-Probablemente lloren por tu muerte-dijo el azabache como si estuvieran hablando del clima.
La mirada del castaño se entristeció, odiaba su vida, pero lo único que de verdad valía de ella lo había perdido.-Quieres verlos?-la pregunta le sacó de sus pensamientos, rápidamente trasladó su mirada al azabache.
-Puedo?-preguntó con ese toque de emoción y esperanza en su voz.
Reborn asintió-Cuando lleguemos podrás verlos-contestó el azabache.
El camino siguió en silencio, Tsuna observaba la ventana y a veces fijaba su vista en el mayor, quien solo miraba hacia delante. Cuando el carruaje se detuvo, llegaron a una inmensa mansión del siglo XIX, se parecía a esas imágenes de casas que él vio en Historia.
Notó como Reborn le decía algo al chofer y luego volvía a su lado.-Entremos-dijo el mayor para que le siguiera.
Al adentrarse al lugar podías apreciar a todos los muebles de estilo victoriano, los pisos de madera lustrosos se extendían por todo el lugar, alfombras rojas con bordes dorados se hallaban pulcramente tendidas en el suelo, los muebles de madera y cojines completamente acomodados. Todo parecía un sueño-Bienvenido a mi casa-dijo Reborn. Tsuna se sorprendió, que hermosa mansión-Ven-el azabache guió a Tsuna a un lugar parecido a una biblioteca, enormes estanterías se alzaban orgullosamente con gracia hasta casi llegar al techo, al final se encontraba un escritorio, donde había una enorme esfera transparente.-Asómate-le dijo. Tsuna cumplió y se acercó a la esfera, donde al estar cerca se reflejó su casa, permitiéndole observar a su madre entrando en ella.
Había terminado de trabajar, eran altas horas de la noche. Ya su hijo ha de estar dormido.
Entrando silenciosamente, Nana se adentraba a la casa con una sonrisa cálida. Porque a pesar de su trabajo exigente, simplemente le hacía feliz poder mantener a su hijo, aun si solo pudiese verlo cuando estuviese dormido.
Ése era su premio, secretamente ella siempre que llegaba a casa iba a la habitación de su hijo solo para depositarle un beso en la frente. Siempre esperaba con ansias su regreso a casa para ver el rostro de su angelical hijo.
Subiendo las escaleras, vio escombros en el pasillo; eso la sorprendió y alarmó. Aceleró sus pasos en dirección a la puerta de la habitación de Tsuna, la cual se encontraba tumbada mientras que más escombros inundaban su visión.
Preocupada inspeccionó la habitación con su mirada, solo para encontrarse con todo destrozado y con manchas de sangre por doquier. Asustada buscó con sus ojos castaños a su hijo, encontrándolo encima de un vasto charco de sangre que emanaba del mismo, sus ojos caramelo abiertos y de su boca brotaba ése líquido carmín.
Soltó un grito y se acercó a su hijo, teniéndolo entre sus manos-Tsu-kun!-El horror estaba escrito en la cara de Nana, lágrimas inundaron sus ojos al sentir ése cuerpo frío y sin palpitar. En esos momentos se maldecía a sí misma por no estar con su hijo gran parte de su vida-Tsu... Kun-su voz se iba quebrando mientras las gotas provenientes de sus ojos caían en el pálido rostro del castaño.
Se abrazó con fervor al menor, su llanto amargo no tardó en llegar. Poco le importaba mancharse de sangre. Los recuerdos del castaño cuando era niño inundaron su mente, recordaba su sonrisa dedicada solamente a ella, sus primeros pasos, cuando por fin le dijo 'mamá'. Todos esos recuadros tan hermosos parecían difuminarse en un pasado lejano.
La única cosa más importante en su vida, se esfumó en un parpadeo enfrente de sus ojos. Todo su mundo le había sido arrebatado sin que ella misma se diese cuenta.
Ése dolor era simplemente desgarrador, un hijo no debe morir antes que su madre.
Ya no podía seguir mirando la esfera, sus lágrimas acumuladas en la comisura de sus ojos simplemente le ofrecían una visión borrosa.
Se mordió el labio inferior, tratando de no soltar el llanto que tanto retenía. Y es que la persona que trabajaba duramente por él estaba sufriendo por su culpa.
Un pañuelo le fue ofrecido, observó al dueño de la mano con la tela en ella.-No llores-fueron las llanas palabras que recibió de Reborn. Tsuna asintió, aceptando el pañuelo y dejando caer las lágrimas contenidas.
(Mundo humano, Italia)
-Lo sentimos, pero en estos momentos está haciendo papeleo-dijo un hombre con uniforme.
-Tsk, no me importa. Quiero ver a Giotto, si no quieres terminar como restos de mierda quítate-habló un hombre, su mirada escarlata llena de fastidio y molestia era dirigida al hombre que obstaculizaba su camino hacia la persona en cuestión. Ya hastiado, Xanxus le da un golpe al guardia, mandandolo a volar.
Entró al salón como perro por su casa. Un rubio detrás de su escritorio elevó el rostro de sus papeles para observar a un Xanxus cabreado.-Sucede algo?-preguntó el blondo.
-Sucede esto-Xanxus sacó la cámara que traía entre sus ropas y la colocó en el escritorio con cierta cantidad de fuerza.
Por dios quiero una hamburguesa *¬*, pero no tengo dinero D:
En estos momentos estoy leyendo el cap 39 del manga de Noragami, me encanta ésa serie. Y lo mejor de todo, el manga es semanal ! :D (llora de felicidad).
No sé como me habrá salido éste capítulo, espero que no muy mal XD.
*:. Tienes esa ridícula figura de un bufón... Que en medio de la guerra alza una pancarta que habla de amor.:*
¡Ciao Ciao!
