Bien, quería actualizar éste fic en días de semana. Pero por ciertos incidentes personales no pude. Aun así logré actualizar hoy sábado *-*)/

Loki (mi perro nuevo) ha destrozado varios de mis zapatos. Y ése pequeño monstruo no aprende hacer sus necesidades en el papel :'D.

Bueno, espero que os guste el capítulo.


Qué ganas con tanta avaricia? De qué te sirve el poder? Después de todo, cuando mueras tu tumba será igual a la de cualquier otra persona. Lo único que podrás llevarte contigo será el terror de que tu despreciable existencias desaparezca. Porque no mereces la encarnación.

Pues el mal no prosperará...

Ríndete al miedo, porque solo los que se aferran a la vida son los que más sufren en su muerte.


-Tsk, no me importa. Quiero ver a Giotto, si no quieres terminar como restos de mierda quítate-habló un hombre, su mirada escarlata llena de fastidio y molestia era dirigida al hombre que obstaculizaba su camino hacia la persona en cuestión. Ya hastiado, Xanxus le da un golpe al guardia, mandándolo a volar.

Entró al salón como perro por su casa. Un rubio detrás de su escritorio elevó el rostro de sus papeles para observar a un Xanxus cabreado.-Sucede algo?-preguntó el blondo.

-Sucede esto-Xanxus sacó la cámara que traía entre sus ropas y la colocó en el escritorio con cierta cantidad de fuerza.

El rubio enarcó una ceja, pidiendo una explicación-Revísalo-dijo el azabache.

Giotto agarró el aparato, sacando su computadora de uno de los cajones, lo conectó. Prendió el PC y buscó entre los dispositivos de entrada.

El vídeo comenzó a rodar, se colocó los audífonos y escéptico ante todo observó la pantalla.

Al poco tiempo logró identificar la voz de la persona que acababa de irrumpir en su oficina"-Eres Sawada Tsunayoshi?-". Oyó una afirmación, enfocó su mirada en un castaño de pie al lado de su cama. Logró identificar quien era, su hermanastro, nunca lo conoció; pero siempre recibía fotos de él cuando se las pedía a sus subordinados.

"-M-misión?-", Tsuna parecía confundido.

"-Sí, deshacerme de su hijo bastardo. Eres un hijo fuera de su matrimonio, él no quiere que tú en algún momento heredes Vongola-". Giotto sintió un pesar, era la misión que su padre le dio a Xanxus sin su autorización.

"-Y qué tengo yo que ver con esa familia? No! Más bien, que tengo que ver yo con ese maldito sucio que lo único que hizo fue usar a mi madre?!-" la voz de odio por parte del rubio impresionó al rubio, y más aun cuando notó como esos ojos cálidos de su hermano se volvían en unos naranjas carentes de frialdad y desagrado.

"-Es una desgracia que me hayan mandado a matarte, sino, probablemente serias mi jefe-" Xanxus sonreía, eso era realmente extraño de ver, y más aun en una pelea.

La lucha tuvo lugar en aquella habitación, Giotto cada vez se sorprendía más al ver los ágiles que efectuaba el menor, como el cuerpo de éste esquivaba al compás de cada disparo de Xanxus. Incluso cuando comenzaron una lucha de golpes limpios, Tsuna poco a poco superaba a Xanxus.

Notó como el azabache aprovechó la única apertura que tuvo su hermanastro, disparándole en el pecho. Un tiro directo, que fue tan fuerte que lanzó al castaño a una pared y la destrozó. Xanxus disparó otra vez, explícitamente en el corazón.

Giotto observaba con horror como la sangre de Tsuna comenzaba a brotar."-Mándale mis más profundos deseos de muerte a ese hombre que se hace llamar mi padre... Espero que después de que yo muera él quede satisfecho-" Oyó la voz del castaño, en su rostro yacía una sonrisa amable, de sus labios brotando sangre.

"-Te puedo preguntar algo? Por qué odias a tu padre?-" preguntó Xanxus. Giotto también se preguntaba eso, no podía dejar de observar al castaño.

"-"Por qué..." Dices. Cómo no odiar a un hombre que desde un principio no quiso que yo naciera? Que usó a mi madre, la enamoró y la dejó, que la primera vez que me vio se rió de mi y me humilló, que lo único que buscaba de mi madre era arruinarla y dejarla en la cama embarazada, que arruinó mi vida cuando se llevó parte del dinero de mi madre, haciendo que ella tuviera un trabajo exigente y que yo nunca la viera.-" el rubio abrió los ojos como signo de impresión. Tsuna mantenía su sonrisa, con dificultad alzó la mirada "-Quién diría que una de las dos personas que me dio la vida quisiese tanto quitármela?-" observó a Tsuna escupir sangre. El corazón de Giotto se oprimió dolorosamente"-Si... Estoy feliz de que seas tú el que me quite la vida, porque no me perdonaría si yo muriese... A manos de ese sujeto...-" Después de eso, la cámara se apagó.

El rubio se secó las pequeñas lágrimas que comenzaban a formarse en sus ojos-Llama a Iemitsu-le ordenó a Xanxus levantándose de su asiento.-Dile que venga de inmediato, es una orden del jefe de Vongola-habló con voz imponente.

Desde la noche pasada había asumido el puesto de jefe Vongola, y ya tenía su primera orden.

El azabache asintió con una sonrisa, salió del lugar a cumplir la orden de su jefe.

El blondo se sentó en su escritorio, esperando a su padre. Al poco tiempo Xanxus entró, trayéndose consigo a Iemitsu.-Qué sucede? Por qué me mandas a buscar?-preguntó el mayor.

-Siéntate-ordenó Giotto con semblante serio y crítico.

El Sawada cumplió la orden, extrañado de que su gentil hijo lo tratara tan fríamente.-Sawada Iemitsu, quedas desterrado absolutamente de Vongola-dijo el rubio.

El mayor abrió los ojos y confundido preguntó-Por qué?!.

-Todavía lo preguntas?-contestó Giotto, casi escupiendo las tres palabras mencionadas. Entrecerró su mirada azulada de manera amenazadora.-Mataste recientemente a alguien sin mi consentimiento, y no solo es a cualquier alguien. Sawada Tsunayoshi, tu hijo-demostró cierto desprecio en su rostro.

Iemitsu demostró sorpresa. Su cara se convirtió en un gesto de desagrado al recordar a su hijo bastardo-Cómo no matarlo? Era un inútil, tenía cara de niña y además es un hijo no planeado. Jamás lo quise-habló el mayor

-Lo quieras o no ése era tu hijo y mi hermanastro, y para tu información no era un inútil, él estuvo cerca de vencer a Xanxus.-Giotto estrechó aún más su mirada-Y no es culpa de Tsuna que tu hayas sido tan irresponsable al salir con alguien que no era tu esposa, además de embarazarla y quitarle parte de su dinero. Le arruinaste a Tsuna su vida antes de que naciera e incluso su muerte.

-Te encariñaste con él?-dijo Iemitsu con tono burlón-Sabes? Si es cierto que estuvo muy cerca de vencer a Xanxus, entonces el te hubiera quitado el puesto que ahora tienes en Vongola-

-Hubiera preferido eso-dijo Giotto-Es increíble el hecho de que yo de pequeño te admiraba, no sabía que mientras tú me sonreías a mí hacías llorar a otro de nada más que sufrimiento-se levantó-Me alegro de haberte desterrado, los lazos familiares contigo también están rotos. Ya no tengo apellido-dijo mostrando un documento firmado por él mismo.

Giotto se iba a ir del lugar, pero Iemitsu habló-No puedes hacerme esto, soy tú padre!-El rubio se acercó al mayor, agarrándolo del cuello de su camisa.

-Puedo hacerlo, de la misma forma en que tú mataste a tu hijo. Solo recuerda algo, puedo hacerte desaparecer cuando lo desee-sus ojos azules se volvieron naranjas-Eres una de las personas que me dio la vida, pero coloca un pie sobre Vongola y acepta las consecuencias.-dijo soltándolo y alejándose-Ah, y ni se te ocurra acercarte a la madre de Tsuna, sino tu castigo será peor-dijo con una sonrisa para después desaparecer.

Xanxus sonrió con aceptación-Ya que no estás vinculado a Vongola no tengo que seguir tus órdenes-sacó un papel donde se encontraba la firma de su difunto padre-Ahora puedes pudrirte como una mierda solo-dijo sonriendo mientras quemaba el papel con llamas de la última voluntad. Riéndose de la desgracia contraria se fue.


-No llores-Tsuna asintió limpiándose las lágrimas-Vamos, te voy a mostrar tu habitación.

-Está bien-dijo sorbando su nariz.

Siguió a Reborn por todo el sitio hasta llegar a una gran puerta de caoba con un diseño interesante tallado en ella, era como ver a un ser humano en dos facetas, siendo divididas por la abertura de la entrada de la puerta. El bien y el mal representado en un humano. Tsuna observaba la puerta con interés, esa puerta era bastante curiosa.-El ser humano es interesante-dijo Reborn sin abrir la puerta.

-Eh?-Tsuna observó al azabache delante de él.

-Hay tanto personas buenas como malas, pero no lo son totalmente. Es casi imposible encontrar a una persona buena por completo, y aunque no lo parezca, los peores humanos no son totalmente malos.-dijo el azabache-Pero, por supuesto, en el mundo humano hay más personas malas que buenas. La bondad es algo que se ha ido perdiendo con el transcurrir del tiempo, y aunque haya algo de 'bueno' en esas personas, es tan diminuto que resulta opacado por tanta corrupción-explicó.-Las personas malas jamás serán perdonadas, poder ver su alma desvanecerse es bastante gratificante-dijo, lo último le resultó inalcanzable de oír.

-Reborn... Si dices que las personas malas no serán perdonadas, entonces qué sucede con sus almas?-preguntó el castaño, ignorando el ambiente que de cierta forma se había vuelto tenso.

-Desaparecen-dijo con simpleza-No reencarnan, la maldad es algo que se acumula en el ser de una persona. Si ése humano viniese al infierno, éste se podría ver afectado-explicó-Quienes se encargan de hacer 'desaparecer' a ése tipo de personas son los Arcobalenos, demonios especializados en la matanza humana. Yo soy el arcobaleno más fuerte entre los ocho-Dijo bajando su fedora, omitiendo el hecho de que él y los otros siete podían ver como el alma de un humano desaparecía al ser asesinada por un demonio, sólo para comprobar que la existencia de ése ser ya se había esfumado por completo. Dicha habilidad solo la poseían ellos.

Reborn abrió la gran puerta, dando paso a un enorme pasillo con grandes ventanales que daban al exterior, donde paisajes fantásticos se hallaban. Los ojos de Tsuna se dilataron con fascinación.

El césped blanco alrededor de grandes lagunas de agua color negro llamarían la atención de cualquier humano, hermosos sauces llorón se encontraban a un lado, decorando con su negro tronco torcido y sus ramas plateadas el resto del lugar. Era como un hermoso retrato en blanco y negro. Lo único que resaltaba eran los hermosos toques plateados, hasta ahora no había visto otro color aparte de esos tres.

Caminaron a través del pasillo, el moreno tenía las intensas ganas de abrir los ventanales que le permitían el paso hacia aquel terreno, y poder apreciar el paisaje más de cerca; se abstuvo. Definitivamente no quería meterse en problemas. Al final del pasillo había una puerta más pequeña que la anterior, ésta no tenía nada tallado, simplemente era una puerta de madera caoba.

La puerta fue abierta por Reborn, dándole el permiso de ingresar, Tsuna no dudó en adentrarse al lugar. Observando un hermoso y gran comedor color caoba, encima se situaba un hermoso mantel rojo con toques dorados. El espacio era grande, la mesa estaba en todo el medio, dejando aún más amplitud sin usar en el sitio.

Sillas muy bien moldeadas estaban alrededor del comedor, con destino a que cualquier persona se siente en ellas. Platos de porcelana pulcramente colocados enfrente de cada silla.

En una puerta más lejana se encontraban dos personas. Una chica con hermoso cabello rosado, utilizaba un corto vestido negro que le llegaba hasta cuatro dedos encima de la rodilla, y gafas negras cubriendo sus ojos. Al lado de ella estaba un chico de estatura un poco más baja, cabello plateado y ojos esmeralda, con una corbata roja que combinaba con su traje negro. Ambos rectos y observándoles, primeramente hicieron una reverencia al azabache que le acompañaba, luego posaron su mirada en él.

-Rebonr-san, bienvenido.-saludó el chico que parecía tener la misma edad que el castaño.

-Reborn, bienvenido-dijo la chica, parecía que ella conocía desde hace mucho al mayor. Pues el grado de respeto era bastante bajo.

-Hm-el mayor sentándose en medio de la mesa. Indicó con la mirada que el menor hiciese lo mismo pero al lado suyo.

-Reborn-san, quién es ése chico?-preguntó el peliplata, examinando al castaño sentado al lado de Reborn.

-El alma de un humano. Me encargaron cuidarlo hasta que llegue su momento-dijo el azabache.-Bianchi, sirve la cena y trae comida especial para él-dijo señalando con la mirada a Tsuna-Se llama Sawada Tsunayoshi.

-Lo que quieras, Reborn-dijo con voz melosa la chica antes de irse.

-Comida especial?-preguntó extrañado Tsuna.

-Así es, la comida de humanos y demonios es totalmente diferente, aún si eres un alma, no quita el hecho de que hayas sido una persona en el mundo humano-respondió el azabache.

-Y qué comen los demonios?-ladeó el rostro. El peliplata que estaba oyendo todo se tensó.

-No creo que quieras saberlo-dijo Reborn sonriendo misteriosamente.

-Eh? Por... -se vio interrumpido al ver como Bianchi volvía a ingresar en el lugar, ésta vez con dos grandes bandejas de comida. La pelirrosa colocó una de las bandejas enfrente de Reborn y la otra delante de Tsuna.

El moreno observó el plato del azabache, notando que en éste se hallaba comida común y corriente, que tenía como bebida un vino rojo... Muy rojo y espeso. Quiso preguntar que clase de vino era, pero había hecho demasiadas preguntas. Decidió callar.

Analizó su plato, comida igual de normal. Pero con un vaso de agua. Cuál era la gran diferencia entre su comida y la de Reborn?. El azabache tenía consigo carne guisada, a él en cambio le habían servido un plato de espagueti. Aunque si se fijaba mejor, esa carne no era de res ni de cerdo o pollo. Qué clase de carne sería?.

Encogiéndose de hombros prosiguió con si comida, estaba realmente deliciosa.-Hum... Usted hizo la comida?-le preguntó a Bianchi.

La pelirrosa le observó y asintió-Está realmente deliciosa! Usted es una gran cocinera-dijo sonriendo en grande, siendo observado por los tres espectadores.

-Es bueno que te haya gustado, te puedo decir Tsuna?-preguntó la pelirrosa, sus mejillas levemente sonrojadas por el primer cumplido que le han dado en toda su vida.

-Sí!-dijo sonriendo felizmente.

-Gracias, Tsuna-dijo la más alta sonriendo levemente como agradecimiento.

De repente la puerta en la que Tsuna y Reborn entraron anteriormente se abrió estrepitosamente, mostrando a siete personas. Entre ellas a la encapuchada que el castaño vio cuando llegó al infierno.-Reborn, kora! Qué haces comiendo tranquilamente mientras yo he llega... -un cuchillo cortó parte de sus mechones rubios.-Qué te sucede? Estás loco?-preguntó exaltado.

-Tsk-el azabache le dirigió una mirada asesina al hombre que le gritaba.

-No te molestes, Reborn-habló una de las siete personas. Una mujer con cabello largo azabache amarrado en una coleta, traía encima un gorro bastante grande. Debajo de uno de sus ojos azules estaba una extraña y pequeña marca.

-Luce, ni te molestes-dijo otra mujer, esta con cabello un poco largo. Una marca roja en una de sus mejillas.

-Nunca cambiarán-habló un azabache con ojos del mismo color, cabello largo agarrado en una trenza.

El rubio observó a Reborn-Tsk, él me odia-el Sr. Obvio habló.

Reborn no sabía si eso debía ser una visita sorpresa... Que no era sorpresiva. Chasqueando la lengua con molestia, terminó su comida.

-Oh, nos está ignorando-dijo un hombre con lentes y cabello Verde.

-Reborn!-gritó un chico con cabello violeta y labios pintados del mismo color, piercings adornando algunas partes de su rostro.

El azabache no se inmutó, continuó ignorando descaradamente a su visita. Tsuna comenzaba a ponerse nervioso, no quería saber que sucedería si en algún momento Reborn perdía su paciencia, podía imaginarse que no era algo muy agradable por así decirlo.

-Estoy perdiendo tiempo aquí, como si me pagaran por venir a ésta reunión-refunfuñó la encapuchada-Solo hemos venido para anunciarte que tenemos una nueva misión como equipo.


Dato curioso: Como todos ustedes sabrán, Bianchi cocina horrible. Pero al Tsuna estar muerto, el veneno que usualmente es la comida de ella se convierte en un delicioso condimento para los que ya no están en vida.

Leyendo varios reviews de distintos fics me he dado cuenta de que… Mucho quieren que sea su esclava D': Sois crueles.

Espero que os haya gustado el cap :D

*:. Tienes ésa ridícula figura de un bufón… Que en medio de la guerra alza una pancarta que habla de amor.:*

Ciao Ciao

PD: Gracias por vuestros reviews, saber que a muchos les gustan mis historias realmente me hace feliz.