rónico, actualizando el día de mi cumpleaños. No se le puede hacer nada. Pensarán que no tengo vida xD (?

Quería actualizar antes, "quería" más no podía porque hasta no hace un par de días tenía solamente 200 palabras .-., a menos que ustedes solo quisieran ésa cantidad xD. Ayer (¿u hoy?) a las 12 de la media noche terminé éste cap con un total de dos mil palabras y tanto (memoria insuficiente para recordar la cantidad exacta.). No debería actualizar éste fic aún, pero ya lo hice, muy tarde para arrepentirse.

Espero que disfruten de éste capítulo :D.


La misteriosa puerta de la vida te da la llave para que entres en aquel pasillo, ése cuyo final es incierto y tenebroso para cualquiera.

Diferentes formas de matanza se manifiestan en aquel último sitio de la historia del humano. Un sinfín de momentos habrá en el traspasar de los tiempos de una persona, felices, amargos, dolorosos; pero siguen siendo recuadros de la existencia humana.

El ser humano puede vivir bastante si así lo desea, sus acciones definen la cantidad de tiempo. Pero tienes que recordar que hay un final… La muerte está tan segura de ganarte que te da toda una vida por delante.

El azabache no se inmutó, continuó ignorando descaradamente a su visita. Tsuna comenzaba a ponerse nervioso, no quería saber que sucedería si en algún momento Reborn perdía su paciencia, podía imaginarse que no era algo muy agradable por así decirlo.

-Estoy perdiendo tiempo aquí, como si me pagaran por venir a ésta reunión-refunfuñó la encapuchada.-Solo hemos venido para anunciarte que tenemos una nueva misión como equipo.

Reborn observó de reojo a la encapuchada, alzando levemente una ceja como signo de mínimo interés. Bufó-Ése sujeto no obtendrá nada de mí, poco me importa si es el rey-Tsuna se atragantó con su propia saliva.

-¿R-rey?-Susurró para sí. El infierno poseía de un rey?.

-Reborn, sabes perfectamente que no puedes oponerte a una de sus ordenes-Dijo Luce.-No queríamos que te vieses involucrado en ésta misión por tu desagrado al rey, pero él insistió y escribió una carta para ti- Se acercó a entregarla. Reborn bajó su fedora, aceptando leerla siquiera.

El azabache pasó su mirada por los primeros párrafos, maldiciendo interiormente y chasqueando la lengua.-¿Ahora sí aceptas?-Preguntó con burla un peliverde.

Reborn le envió una mirada mordaz al sujeto.-No deberías provocar a Reborn, Verde-Dijo con nerviosismo el de cabellos violeta.

-Ése hombre sabe cómo sacarme de quicio.-Dijo Reborn.-Hablaremos en mi escritorio, estoy comiendo con alguien en éste momento y desearía que se fueran.-Adentró otra cantidad de comida en su boca. Todos se dieron cuenta de la presencia del castaño, analizándolo con la mirada.

-¿Reborn? ¿Cuidando un alma humana? –Preguntó con burla el rubio.-Hah, lo siento por ti, chico. Mi nombre es Colonello, un placer-Sonrió.

-Es ciertamente es extraño, soy Luce-Dijo sonriendo la mujer.-Es un placer, ¿cómo te llamas querido?-Preguntó acercándose al menor.

Tsuna tragó la comida que había masticado y con una sonrisa hermosa respondió.-Soy Sawada Tsunayoshi.

Luce se sonrojó levemente, respondiendo a la sonrisa con una aún más grande.-¡Eres tan lindo!-Exclamó abrazándolo fuertemente.-¡No deberías de estar al cargo de alguien tan horrible como Reborn!-Tsuna no respiraba por culpa del agarre feroz que tenía la mayor en él.

-Cálmate Luce, el chico no respira-Dijo la otra mujer. Luce lo soltó.-Mi nombre es Lal, como consejo te digo que es mejor que te cuides de él-Señaló con el pulgar a Reborn, a quién cada vez se le agotaba más la paciencia.

-Aquel que está allá es Verde-Dijo Luce señalando al de anteojos-Él es Skull, Fon y aquella que choca su zapatilla con el piso continuamente es Viper-Terminó de presentar.

-Un gusto Tsunayoshi-kun-sonrió levemente Fon.

-Como dijo Luce yo soy Skull, ¡sería genial que tú y yo montáramos motocicletas humanas y…!-

-¿Podrías callarte? Siempre dices lo mismo, a nadie le importa-Dijo Viper-Y tú, debes llamarme Mamom-le dijo a Tsuna. Sonó como una orden, el castaño prefirió tomarlo como una presentación poco cortés.

Reborn observaba todo con impaciencia, lentamente llegando a su tan corto limite. Decidió hacer lo más prudente en su interior, echar a todos-Oh, veo que no me hacen caso-todos se quedaron callados. Reborn se levantó de su asiento.-Si no se van de aquí me harán tomar otras medidas-bajó su fedora, mostrando únicamente su maquiavélica sonrisa.

-¡Y-yo si te hago caso!-dijo nerviosamente Skull mientras salía corriendo de aquel lugar. Todo el lugar se tensó, cada uno de ellos comenzó a irse por su lado, yendo a cualquier sitio de la gran mansión menos continuar en ése lugar.

El azabache se sentó con satisfacción, continuando con su comida.-¿no te agradan?-Preguntó el castaño.

Reborn observó al menor-Podría decirse-Afirmó.-Los únicos que soporto son a Luce y Fon, la presencia de los demás me es completamente innecesaria-dijo. Gustosamente prosiguió con su comida, Tsuna hizo lo mismo.

El comedor quedó en silencio, el cual no fue incómodo para ninguno de los dos. El vals de la estancia era el continúo choque entre cubierto y vajilla, Gokudera y Bianchi observaban entretenidos como aquellos dos degustaban sus alimentos.

Ambos terminaron.-Gokudera, lleva a Tsuna a la habitación cercana a la mía. Bianchi, prepara mi salón privado, es que tiene el enorme escritorio. Voy a buscar a todos esos idiota-Terminó de hablar y se fue.

Tsuna observó al peliplata que se acercaba a él-Lamento no haberme presentado correctamente, soy Hayato Gokudera-Se inclinó levemente-Tsunayoshi-san, por favor sígame-señaló la salida, Tsuna asintió.

Ambos caminaron por los anchos pasillos con lustrosas baldosas de mármol blanco. Llegaron a un pasillo con montones de puertas, Tsuna estaba seguro de que todas ellas eran habitaciones. Anduvieron hasta el final, estando frente a una puerta, delante de ésta estaba una aún más grande. La pequeña fue abierta, dando paso a una lujosa recámara.

Un gran ventanal daba la hermosa vista al paisaje de afuera, el suelo era de madera fina; a cada paso que dabas podías oír perfectamente la zancada de tu zapato contra aquel material. Sillones de la época victoriana adornaban el centro de la habitación. A un lado estaba una enorme cama, en la cual se situaba un elegante edredón rojizo, dicha cama poseía refinadas cortinas para cuando quisiera más privacidad.

-Ésta es su habitación, espere aquí hasta que Reborn-san termine-Dijo Gokudera, haciendo una leve reverencia y yéndose del lugar, dejando solo al castaño.

Tsuna suspiró con cansancio, todo había ocurrido en un pequeño y corto pestañeo.


-Entonces, díganme los detalles.-Habló Reborn, observando con seriedad detrás de su escritorio.

Todos se sentaron en diferentes asientos que rodeaban al azabache-Es en dos días, la misión consiste en matar a alguien y traerlo al infierno-dijo Fon.

-Articulo 96-Dijo con desdén Verde.-"Aquellos humanos que hayan cometido grandes fechorías serán asesinados, no obstante, si esa persona resulta ser de extrema utilidad, entonces se tiene que capturar su alma y ser llevada al infierno como esclavo de algún demonio de alto rango"-Citó el de cabellos verdes.-Un castigo despreciable para algún desgraciado, algo realmente merecido.

-¿Y quién es esa persona?-Preguntó Skull que aun desconocía de la información.

- Debes de hacerte una idea, se ha estado hablando mucho de él últimamente.-Dijo Lal.

-Mukuro Rokudo-mencionó Reborn con desánimo.-Aún me parece extraño que ese supuesto rey quiera tomar algún alma y hacerla esclava, hace décadas que no lo volvemos a intentar.

-Bueno, Rokudo es un humano que ha matado a muchos, es un asesino serial de criminales. Debería ser bueno el hecho de que está matando asesinos, pero ha acabado con tantas vidas de incluso personas de las que aún son sospechosas y no se han confirmado como los verdaderos causantes, que merece un castigo-Habló Fon.

-He oído que un día él conoció nuestro mundo aún siendo un humano.-Dijo Luce.-Los pocos demonios que lo vieron lo describieron como alguien peligroso incluso para un demonio, pues llevaba un extraño poder en uno de sus ojos.

-Es obvio que sólo por ese poder Checker Face anhela traerlo con nosotros-Dijo Colonello.-Me pregunto si planea usarlo para su beneficio propio o solamente va convertirlo en un sirviente, o un soldado tal vez.

-Como sea, yo no puedo luchar. Todos ustedes saben que solamente soy un matemático y estratega, si ese sujeto sabe luchar ustedes tendrán que encargarse de él-Dijo Verde.-Puedo usar magia para ayudarles, pero no esperen más de mí.

-Bueno, esa es toda la información que tenemos por ahora.-Dijo Lal

Reborn quedó en silencio por un corto momento-Bien, váyanse. Nos vemos en dos días al caer la noche en el sector 34 del Sur-Dijo, enviando una mirada que ordenaba la ida de todos ellos

. Todos se fueron, despidiéndose cada uno de ellos a su respectiva manera. Reborn quedó solo, suspirando con cansancio y pesar se dirigió a su habitación. Reconoció la puerta que estaba enfrente suyo, ahí debía de estar Tsuna.

Tocó la puerta del castaño, recibiendo una contestación casi de inmediato.-¡P-pase!.-Sonrió con burla antes de abrir, era obvio que el chico estuviese nervioso, hasta hace unos momentos vivía de una manera miserable en el mundo humano y era ignorante ante cosas como demonios.

Al entrar lo consiguió enredado entre las cortinas de la cama.-¿Qu-qué miras?-Preguntó sonrojado y nervioso.

-Solamente el desastre que hiciste con las cortinas, ¿Cómo lograste enredarte en ellas?-Preguntó con voz indiferente mientras caminaba lentamente para ayudarlo.

-Quería ver su diseño, pero creo que no le agradó-Dijo, dejando que Reborn desenredara parte de la cortina que estaba en sus piernas. Incluso él trató de hacerlo, pero solo consiguió más nudos.

-Las cortinas no están vivas-Bufó con toque de gracia. En un segundo se deshizo de todos los nudos.

-En éste mundo ya no sé que es qué-Dijo observando impresionado como a él le tomó horas intentarlo y lograr solamente más nudos, mientras que a Reborn unos segundo y él ya estaba libre.

-Bueno, en "éste mundo" las cortinas siguen siendo cortinas, no están vivas-Dijo-Dentro de aquel armario hay ropa que probablemente te quede, ya nos habían anunciado de tu llegada hace unos días. Quítate esa bata blanca y colócate cualquier ropa que gustes.

Tsuna observó el armario, ¿Cómo no lo había visto antes junto con la biblioteca que estaba al lado?. Ignorando lo descuidado que fue, se encaminó al closet. Al abrirlo encontró mucha ropa, entre ellas trajes, pijamas, ropajes informales. Las cantidades eran mayores de las que él había tenido en total cuando estaba vivo.-Esto… Debió de haber salido a un precio muy alto.

-No realmente-Negó con indiferencia-Pruébate cualquiera.

-Está bien pero, ¿Podrías salir?-Preguntó con un leve tinte en sus mejillas.

Reborn alzó una ceja-Está bien.-Salió, cerrando la puerta tras de sí. Tsuna se cambió, realmente tampoco se percató de que llevaba una bata blanca todo éste tiempo hasta que Reborn lo mencionó. Salió al estar listo, encontrándose a Reborn enfrente de su puerta.

-¿Listo?-Preguntó, Tsuna asintió.-Bien, te voy a presentar a alguien.

Anduvieron por toda la mansión hasta llegar a una pequeña extensión de ella, parecía un lugar aparte, donde el diseño del sitio daba un giro por completo. Reborn tocó una vez, y fue solamente necesario unos segundos para que la puerta fuese abierta-¿Qué quieres?-Preguntó un azabache, su rostro demostraba indiferencia y seriedad, como si esa expresión hubiese sido tatuada en su rostro desde que nació.

-Tan temprano y de tan buen humor, como siempre.-Dijo con sarcasmo-Hibari, te presento a Tsuna-Señaló al castaño al lado suyo-Tendrás que cuidarlo en dos días, así que ve preparando tu sitio.

-Mucho gusto-Saludó con una sonrisa nerviosa el castaño.

-¿Y quién dice que tengo que obedecerte?-Preguntó a la defensiva.

-¿Y quién dice que no debes obedecerme?-Enarcó una ceja-¿Quieres que te recuerde nuestro contrato?-Preguntó Reborn, se acercó lo suficiente al azabache para que Tsuna no oyera nada-Eres un simple esclavo, piensa mejor en cómo le respondes a tu amo-Dijo con tono severo.

-Hmp-Hibari observó al castaño detenidamente.-Herbívoro-La apariencia de Tsuna le dio esa perspectiva.

-Ha, no te dejes llevar por las apariencias. Nunca juzgues a un libro por su portada-Reborn se dio la vuelta, sabía perfectamente que cuando Hibari conociera la fuerza de Tsuna se llevarían mejor; o todo lo al contrario.-Vámonos-Le dijo a Tsuna mientras caminaba.

El castaño asintió, observó una vez más a Hibari y sonrió-¡Adiós!-Siguió a Reborn.

El azabache se quedó un momento en el mismo sitio, observando por donde Tsuna se había ido-Solamente es un herbívoro-Declaró.


El ambiente era neutro entre ellos dos, el silencio no era incómodo pero tampoco hablaban.-Reborn, ¿Por qué tengo que quedarme con Hibari-san?-Preguntó, ese hombre lograba ganarse su espacio.

-Tengo una misión-Respondió-No te puedo dejar solamente con Gokudera o Bianchi, ellos serán demonios, pero su poder no es muy capaz. Sé que Hibari podrá protegerte.

-¿Tan fuerte es?-preguntó el castaño.

-Sí, te doy un consejo; no lo subestimes. Odia que cualquier persona lo haga-Llegaron a la habitación del menor.-Duerme, mañana te enseño el resto de la mansión y la ciudad.-Reborn entró en la habitación de enfrente sin decir más, Tsuna lo imitó.

Al entrar a su habitación, el castaño se dirigió a la cama. Evitando siquiera rozar con las cortinas ya recogidas. Observó el techo. Ahora que lo pensaba ¿Qué sucedió con Enma después de su muerte?


Dato curioso: El hecho de que Verde pueda utilizar magia es un tanto desconcertante, pues los demonios no utilizan esa clase de magia está diseñada para que los humanos puedan defenderse, actualmente prácticamente no hay muchos humanos que sepan utilizarla, quienes pueden hacerlo son aquellos que han cometido grandes fechorías y ahora o próximamente serán esclavos útiles en el infierno. Extrañamente todo esto surgió de cuando leí el perfil del matemático italiano "Luca Pacioli", de quien una de sus obras trataba sobre magia y matemática, de allí provino todo esto de la magia. Verde tiene un alto interés en los humanos, a tal grado en que se ha tomado el dichoso tiempo de aprender algo tan peligroso como la magia.

Mi grado de imaginación no tiene limites ._.

Perdonen algún error. Y mi demora, yo no abandono, pero tardo tanto como si lo pareciese xD.

¡Gracias por leer!

*:. Tienes ésa ridícula figura de un bufón... Que en medio de la guerra alza una pancarta de amor.:*

Pd: Bienvenidos sean estos signos " ¡ ¿" a mis fics, largo tiempo sin verlos. (Mis celulares nunca los tenía)

Ciao Ciao.