NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS, SON VERDADERAMENTE ENRIQUECEDORES , AHORA BIEN POR QUÉ SESSHOMARU ES TAN COMUNICATIVO...OK! AHÍ VAMOS! GRACIAS.

CAPITULO 7

Mientras iban descendiendo por las escalinatas del santuario, Sesshomaru levantó la mirada hacia la cuidad y se fue quedando callado, Kagome lo miró y vio que sus enormes ojos estaban mirando hacia adelante, dio vuelta la cara y se dio cuenta desde las escalinatas la ciudad se veía absolutamente hermosa e impresionante

-"¿Cómo le llaman a aquello? "

-"Ciudad ¿Te gusta?"

-"Es…Bastante impresionante, su poder se puede percibir desde lejos y hay muchos habitantes en ella"

El rostro del Daiyoukai estaba completamente serio e inexpresivo salvo por el brillo de sus ojos de denotaban la emoción que sentía en ese momento, todo era cierto, lo que dijo kaede, este mundo era el mismo pero diferente, lleno de desafíos nuevos era un lugar donde sobrevivir era aún más complicado, su poder era abrumador.

-"Qué bueno, si quieres mañana iremos a recorrerla te mostraré todo lo que pueda así una vez que te familiarices siempre podrás regresar a visitarme, digo, a visitar la gran ciudad, ne? A propósito cómo es que lograste pasar por el pozo, yo, con todo esto no te lo pregunté, y dime qué te trajo hasta aquí?"

-"Hn. "

-" Oye, estoy tratando si?, no es fácil para mi verte sin ver al gran Señor del Oeste que trató de asesinarme innumerables veces, por lo menos merezco repuestas!"

El conocido carácter de la joven comenzaba a mostrarse por debajo de su trato cordial, si bien no estaba enojada si estaba preocupada y los semi-silencios del Daiyoukai no mejoraban la situación, a pesar de estar bastante más comunicativo y tranquilo que de costumbre. Si bien solían verse en los momentos cuando Rin se quedaba con el inutachi de Inuyasha y él la iba a buscar permanecía a un costado sin interactuar demasiado con el grupo del hanyou pero manteniendo un trato indiferente, en honor a la paz y la armonía (claro que la atmósfera se tornaba densa e irrespirable hasta que se retiraban hacia su palacio en el Oeste), pero no se podía decir que tenía una estrecha relación ni siquiera de allegados solo se miraba y se reconocían al pasar, así que toda esta extraña interacción les resultaba un poco irritante a ambos. Al necesitar a la sacerdotisa, el youkai debía intentar mantener la comopostura, además de reconocer que había sido realmente bien recibido por ella y su familia, el sabia que debía controlarse si quería llegar a buen puerto.

-"Son demasiadas preguntas miko, éste intentará responderlas todas" La mirada regresaba a la ciudad y su edificios, "ahí están, como dijo la anciana, las cabañas apiladas… ¿Cómo suben los humanos a sus cabañas si están apiladas así?"

-"¿Eh? Bueno… hay escaleras interiores que comunican los diferentes pisos, así se llaman y en cada piso hay un número determinado de departamentos, que vendrían a ser las cabañas o chozas, cada una preparada convenientemente para toda necesidad, tienen dormitorios, cocinas que es donde bebimos el té hace unos momentos generalmente se utiliza para compartir con la familia y tomar los alimentos, la sala donde quedaron Rin y Souta sirve para momentos de recreación y el baño, que se destina a la higiene personal y otros menesteres," no se atrevió, si hay algo que no cruzaba por la cabeza de Kagome era hablarle al Señor del Oeste acerca de necesidades fisiológicas, "Ni muerta discutiré eso con Sesshomaru".

Sesshomaru asintió y continuaron, ya habían llegado abajo y se encaminaban hacia la plaza, cuando pasaron al lado de un pequeño arroyo cuyas aguas corrían de este a oeste

-"Estamos en el bosque de Inuyasha ..."

-"Si, aquí estaba el bosque de Inu...yasha," su voz se apagaba," la plaza a donde vamos es lo último que queda del bosque, te llevo allí para que te sientas más cómodo."

Sesshomaru la miró extrañado, cómo puede un ser tan pequeño pero a la vez poderoso, pensar tan humildemente en el bienestar de otros, de todos los otros menos el propio.

-"Hn.

-"Cómo supiste que estabamos en el bosque de Inuyasha, Sesshomaru Sama?"

-"Este arroyo llega hasta mis tierras en el oeste, en este momento a pesar de donde estamos parados se exactamente donde estaría ubicado mi castillo"

-"Quieres ir a verlo?"

-"Tal vez en otro momento" Pensaba si aún existiría, si así fuera él mismo sabría que en estos días viajó al pasado y si necesitara hablar de algo se buscaría a si mismo, también le preocupaba saber si se había solucionado el problema y de qué manera, pero todo eso debía esperar.

-"Miko."

-"Kagome, es que yo no te digo youkai a cada rato o si, Sesshomaru...Sama?

El Daiyoukai la miró y luego miró la plaza y la gente que iba y venía, los niños corrían por todas partes y se vio en un mundo totalmente diferente, solo compartía algo con el pasado, su mundo, y ese algo era un alguien, Kagome.-

-"Kagome, he venido a proponerte te unas a éste, a mi, en mi manada tu asesoramiento es necesario acerca de un asunto importante

-"Pe-pero yo no comprendo de qué manera puedo serte útil."

-"Me he enfrentado a ti en innumerables oportunidades y has luchado de igual a igual, lo cual denota tu fuerza, miko. Rin, es la princesa de occidente, debe ser formada para tomar mi lugar en el momento que sea necesario, no tengo otro que me herede y ella es como mi hija..."

"Aún no me has dicho en qué puedo serte útil..."

El Daiyoukai tomó una hoja de un árbol cercano, y la desmenuzó entre los dedos, luego olfateó la hoja molida... " Gingko, debe tener más de noventa años..."

Kagome lo observaba, que hermoso es, pensó cómo puede un ser tan bello, ser a la vez tan peligroso...

-"Rin está creciendo, muy deprisa, su primera sangre fue hace doce lunas según la anciana miko."

-"¿Qué? Ah, bueno ella es como de catorce o quince años verdad? Es más o menos el tiempo normal para una joven en desarrollo, comenzar con sus períodos e esa edad" mirando hacia abajo, sus mejillas rojas como tomates, maldecía para sus adentros, "me niego, me niego a discutir estos temas con SESSHOMARU!"

-"Hn. Este no conoce mucho de ningen"

"Aquí vamos de nuevo con la tercera persona... "

-"Algunos habitantes del castillo tienen conocimientos del cuerpo humano y de su vida, pero nada como lo que tú puedes saber, todo lo que tú le puedes enseñar, ella debe aprender de alguien como tú que tienes conocimientos variados y educación , que has sabido adaptarte a ambos tiempos haciendo tu hogar en cualquiera de ellos, tu estás preparada para enfrentar cualquier desafío por más grande que sea, eso, eso quiero para Rin." Lo cual era verdad en parte. No, no pudo decirle el motivo real de su necesidad de asistencia pero ya había anochecido y debían regresar.

-"Mmmm, es tarde mamá debe estar esperándonos, y además debo preparar la habitación de huéspedes para que puedan descansar tranquilos, esté ha sido un día ajetreado para ustedes ne?"

"-Hn."

-¿Sesshomaru S-Sama...has visto a Inuyasha? ¿Está bien? y a los demás, Shippo..." Los ojos de la miko se llenaron de lágrimas, su angustia olía a sal y hierbas amargas.

-"He visto al hanyou y su perra de arcilla, fueron a la cabaña de la anciana.-"

-"¿Viste a Kaede? Pero por qué? "

-"Preparó algo para mi y Rin"

-" ¿Qué es lo tan terrible que está sucediendo dímelo con un demonio" Ya había sido demasiado amable por también demasiado tiempo, Ella tenía un carácter muy fuerte, él lo sabía, a pesar de eso, no encontraba la manera de explicarle lo que necesitaba, estaba cansado de ser él mismo tan amable pero no podía menos que respetarla ya que era él quien vino a buscarla...

-"Miko, éste no ha permitido la falta de respeto a su persona, en más de ochocientos años, soy conciente de nuestra situación, hablaré cuando sea necesario, por tu parte, muchacha, no tientes a la suerte."

Ya iban subiendo las escaleras cuando ella repentinamente se dio vuelta para mirarlo de frente, él estaba tres escalones más abajo por lo que su cara quedó frente a la de ella, mirándolo a los ojos y sin titubear le espetó "No te tengo miedo, eres tú quien vino a buscarme, Tú me necesitas, este es mi tiempo, aquí la ventaja es mía y si realmente quieres que te ayude hay un par de cosas que quiero poner en claro"

Afinando los ojos subió los tres escalones que le faltaban para alcanzarla y demostrarle que era grande, poderoso, que era un macho dominante y sobre todo que no estaba jugando, gruñendo la tomó del cuello levantándola en el aire acercó la cara a la suya e inspiró...No huele a miedo, más bien huele a ira? La joven comenzó a golpearlo con los puños intentando liberarse eso le causó bastante gracia al Lord demonio quien esbozó una leve sonrisa soltándola para que cayera sobre su trasero.

-"Auch! Eres un salvaje! Ya me parecía que tanta amabilidad era para desconfiar, sigues siendo un maldito youkai bruto igual que...

-"No te atrevas, onna. No me compares con ese mestizo inútil, yo jamás malt..."

-"¿Qué? jamás qué maltratarías a tu manada? ¿Y qué acabas de hacer, o acaso no me invitaste a unirme a ella hace unos minutos... Acaso hubieras actuado diferente? Yo soy humana, de éste tiempo, nada puede cambiar eso, mis maneras para contigo siempre serán así como de igual a igual, si de verdad quieres que me una a tu manada será bajo mis condiciones, no hay otra posibilidad.

El Señor del oeste siguió mirándola a los ojos y le respondió

-"Soy un macho inu, alfa por naturaleza, no me importa en qué tiempo ni donde me encuentre, exijo respeto y me lo procuro, esa es mi manera de ser, mi manada me obedece yo la protejo y velo por ella."

Se miraban rechinando los dientes

-"Sesshomaru Sama! volviste, ven mira lo que Souta me enseñó a hacer! Rin tiraba de su brazo para llevarlo adentro.

-"Rin, cálmate"

-"Hai, Mi señor lo siento...Gomennasai"

Kagome observó el intercambio y se adelantó a preparar la habitación de huéspedes

-"Oh! ya han regresado la cena estará en unos momentos, si quieren higienizarse antes de cenar lo pueden hacer, Kagome les mostrará la casa, Kagome? Bueno ella debe estar arriba, suban las escaleras sigan el pasillo y la última habitación de la derecha es la suya.

-"Hai arigato Noriko sama"

-"Hn."

subieron las escaleras, siguieron hasta la habitación y entraron, no era muy grande pera estaba muy limpia y arreglada, su decoración era bastante sobria y predominaba el color blanco y un poco de ocre, la ventana daba a un pequeño balcón con algunas plantas era realmente agradable.

-"Ah ya están aquí enseguida termino, si desean lavarse antes de cenar hay un baño en el pasillo" entró sin levantar la mirada, traía toallas frescas en las manos, blancas como el resto de la habitación.

-"Hn"

-"Hai yo iré" dijo Rin y tomando una toalla de Kagome salió hacia el baño.

"No es mucho pero estarán cómodos"

Nuevamente hicieron contacto con los ojos y él asintió.

-"No soy irrespetuosa, solo no me gusta que me traten como si fuera inferior, yo se lo que valgo"

-"Si así fuera no hubieras soportado los embates del hanyou."

-"Eso es diferente..."

"Hn."

Recordando las noches en palacio en que leía el diario de Kagome, día tras día, su lucha constante al lado del mestizo malagradecido, protegiendo a sus amigos y su hijo el kitsune. Palabra por palabra había grabado en su memoria, la comprensión de la fortaleza de la pequeña miko yacía en esos sentimientos que tenía por su manada de amigos, no de súbditos, ellos estaban unidos mas allá de la lealtad de los Inu, estaban unidos por amor, ese sentimiento que él jamás comprendería parecía ser la razón de la increíble valentía de la joven sacerdotisa. Cada vez que comenzaba una página "Querido Amigo: su mente daba vueltas alrededor de la mujer, sabía de sus miedos, de sus risas, de sus inseguridades, se había colado en el alma de la sacerdotisa desnudándola para él, aprendió sus gustos, sus desagrados, sus preferencias, supo de su cariño hacia la tajiya a quien consideraba su hermana, al monje lujurioso en quien confiaba plenamente a pesar de su mano vagabunda, pero lo que más hondo le había calado era el amor incondicional hacia su medio hermano. La fidelidad, la confianza, la constancia de su amor hacia Inuyasha, era algo que escapaba a su comprensión, y en algunas noches de lluvia se había encontrado mirando por la ventana del palacio con el diario en la mano y el pensamiento alborotado, y un tirón extraño cuando leía la despedida " gracias por estar allí, eso hace que no me sienta tan sola. Kagome" nunca eran iguales pero todas decían lo mismo (me siento sola). Culpa del dichoso "amigo de kagome" descuidó un par de veces su trabajo de papeleo y tuvo que pedirle a Danaka que se haga cargo argumentando que debía dedicarse al patrullaje y control de las tierras, iba en busca de Rin a la manada de Inuyasha y estando allí estudiaba a la joven, y su comportamiento. Los problemas en el inutachi surgieron cuando el hanyou trajo a la miko de arcilla, y esta de a poco no sin ayuda de Inuyasha fue tomando el lugar de hembra alfa de la manada, la joven miko se había ido apagando y él había presenciado todo el proceso masticando rabia y sujetando la ira y las ganas de aplastar a su medio hermano hasta su último aliento. Para empeorar las cosas el cadáver ambulante parecía tener la delirante idea de seducirlo sin darse cuenta del asco y la repulsión que la sola idea le causaba, su mirada caía siempre e indefectiblemente sobre Kagome. Esa tarde que fue en busca de ella y se encontró con la escenita del hanyou maltratandola había decidido que la llevaría con él a su manada, era confiable y tenía muchas cualidades que aprendió a traves del diario, y se encontró con que podría perfectamente liderar la manada como hembra alfa en la búsqueda de Náraku, acompañandolo como hizo con Inuyasha antes y a la vez encargarse de la educación de Rin, si bien sus caracteres eran fuertes suponía que de alguna manera ella iba a comprender y a aceptarlo como alfa y macho dominante. Todos esos pensamientos se fueron desvaneciendo dentro del pozo cuando la luz azul lo cegó y luego encontró el diario...

-"Miko, Rin estará muy cómoda aquí, este no necesita dormir como ya sabes, pero quiero usar el tiempo de descanso para aprender."

-"Ya veo, pero aprender qué?

-"De este tiempo, del ningen, lo que tu sabes,"

-"creo que puedo facilitarte algunos libros que pueden serte de utilidad"

Y diciendo eso levemente lo reconoció con la cabeza y se retiro dejándolo solo mirando por la ventana

*****************con Kaede**************************

-"Dímelo anciana! dónde está Kagome!"

-"Se fue"

-"Pero tú debes de saber hacia dónde; Dímelo ahora!"

-"Inu por favor cálmate, si ella supiera te lo diría, verdad Sango?"

-"Sí Inuyasha, Kaede siempre estuvo a nuestro lado por qué piensas lo contrario? Su excelencia tiene razón Kaede sama siempre nos ayudó."

-"Porque ayer por la mañana vinimos con Kikyo a buscar unas hierbas y Kaede estaba muy de amiga con ese hijo de puta de Sesshomaru por eso! "luego no alejó con una barrera y se metió a la cabaña con él y la mocosa de Rin"

-"Inuyasha, deja a mi hermana en paz, ella no sabe nada, es una pobre anciana decrépita no lo ves?"

-"Yo seré una anciana como tu lo dices, hermana pero duermo tranquila a nadie le debo y todos en la aldea me quieren, Kagome, Sango, Miroku los niños hasta Sesshomaru Sama me aprecia un poco y eso es algo que tu no puedes decir, en cuanto a mis asuntos con tu hermano, Inuyasha, no son de tu incumbencia" Se dió media vuelta y entró en su cabaña, detrás de ella lo hicieron Shippo, Sango, Miroku y Kirara.

-"Hey no se relajen mucho enseguida partiremos"

-"Esta noche nos quedaremos con Kaede Inuyasha, Sango está cansada y tiene un dolor muy fuerte en la pierna y Kaede sama sabrá cómo ayudarla".

-"¿Qué Ustedes también? Keh! Lo que sea, vámonos Kikyo" Y diciendo esto la miko de arcilla subió a su espalda y partieron sin rumbo determinado.

Dentro de la cabaña...

-"Ya se fueron, Kaede sama ahora nos dirás qué sucede?"

-"Siéntense y tomen una taza de té, Sango querida frota éste ungüento en tu pierna y para mañana ya estarás bien"

-"Si, arigato Kaede sama"

-"¿Acaso tú sabes Kaede dónde está Kagome?

-" Si, si lo sé, ella regresó a su tiempo"

Al oír la respuesta Shippo comenzó a sollozar por su madre, Miroku rascaba su cabeza tratando de calmarlo.

-"Ya, ya shippo Kagome volverá, ya lo verás"

-"Mmmm. de eso no estoy tan segura"

A Sango se le estrujó el corazón "Por qué lo dices?"

-"Hablé con ella antes de que saltara al pozo, estaba muy dolida, más que cualquier otra vez que yo la haya visto"

-"Oh!"

En silencio bebían su té pensando cada uno en los últimos acontecimientos.

-"Sesshomaru y Rin estuvieron aquí, contigo Kaede sama? Miroku quería saber, el comportamiento del Daiyoukai era muy fuera de lo común, acercarse a una aldea humana y conversar con una miko, eso lo era aún más.

-"Si, así fue"

-"Mmmm."

Silencio...

-" Sesshomaru fue muy específico en que sus asuntos eran de urgencia y solicitó mi asistencia"

-"Y sabes si volverá?"

La anciana los observaba con curiosidad

-"Es que cuando se enfrentó con Inuyasha el otro día dijo que si quisiéramos seguirlo y pertenecer a su manada nos daría trato respetuoso, protección y alimento, en verdad a pesar de querer mucho a Inu, necesitamos un poco de estabilidad, estos últimos meses Inuyasha ha cambiado mucho, ha perdido el rumbo ya no sabe cuales son sus prioridades, Sesshomaru sama es muy poderoso y con su ayuda tendríamos más posibilidades de destruir a Náraku. Mañana partiremos hacia el palacio del Oeste...!

-"No lo encontrarás allí" comentaba fríamente la anciana

-"Cómo lo sabes?

Todos los ojos puestos en ella.

-"Por que yo lo sé"

Intentaba no adentrarse en el tema fallando indefectiblemente.

-"Lo esperaremos en el claro que está frente al castillo entonces"

-"Tal vez tarde bastante en regresar"

-"Ay Kaede sama onegai dinos ya qué sucede? Onegai!"

-"Cálmate Sango no la presiones, el trabajo de una miko o un monje es complicado no se debe hablar de los asuntos de quienes nos piden ayuda"

-"Está bien escuchen ya que no lo repetiré, Sesshomaru está del otro lado con Kagome... Tiene asuntos con ella y no dijo cuando iba a regresar"

Las caras palidecieron, shippo dejó de sollozar y comenzó a llorar amargamente, Sango y Miroku se miraban incrédulos.

-"No se preocupen, Sesshomaru prometió no lastimar a Kagome ni a su familia, si bien él es un demonio y todo, es muy honorable y se puede confiar en él"

En el transcurso de las hora, al pensar un poco mejor las cosas, se fueron relajando y conversando de otras cosas para distender el ambiente, luego se prepararon para dormir y mientras se acomodaban en sus bolsas de dormir, la idea de que Kagome no estaba sola del otro lado se iba volviendo cada vez más agradable para los amigos, lentamente, suavemente el sueño los iba reclamando para dejarlos profundamente dormidos.