El sonido de una trompeta despertó a todos en el barco a la mañana siguiente.

-What is going on?!-exclamó el inglés despertándose desorientado abrazando a la americana a su lado.

-¡Los exploradores regresaron!-gritó una voz en el pasillo y se escucharon los pasos de los tripulantes que despertaban para recibirlos

-Arthur…-murmuró ella sentándose en la cama cubriéndose con las cobijas mientras él se levantaba de la cama y se vestía.

-No te preocupes, Mar-murmuró besándola suavemente-volveré pronto…

Y dicho esto, salió del camarote caminando hacia el camarote del capitán maldiciendo por lo bajo

-I'm here-dijo acercándose a la mesa del capitán- ¿Cuál es el reporte?

-Sólo hay dos tribus sobrevivientes en este territorio-informó uno de los exploradores- Una en el norte, es pacífica y la mayoría son mujeres, es pequeña y se ve que no causará problemas. La otra tribu es de guerreros, podrían representar un peligro si llegan aquí- De pronto el barco se movió peligrosamente.

-¿Qué sucede?-exclamó el capitán y Arthur se asomó por la ventana para luego voltear y fulminar con la mirada a los exploradores.

-¡Los guerreros los siguieron hasta aquí!-exclamó enojado- ¡Todos a sus puestos!

Mar se asomó para observar a los guerreros que venían armados hasta los dientes. Los ingleses sacaron los cañones y comenzaron a atacar a los nativos. America Nativa sintió una punzada de dolor por cada muerte de uno de los suyos.

Uno de los americanos vio a Mar asomada en la ventana y anunció a los otros que redoblaron esfuerzos para poder llegar al barco. Uno de los más ágiles, lo logró.

-¡Mar!-gritó entre los camarotes vacíos- ¿Dónde estás?

-¡Kumin!- exclamó ella débilmente cuando lo vio entrar-¡Vete de aquí!

-No me iré sin ti-dijo el joven cuando de pronto se escuchó un disparo y el nativo cayó muerto.

-Muere salvaje-dijo uno de los ingleses que los había seguido

Mar, asustada, salió por la ventana cuando el inglés volvió a disparar. Cuando el último de los guerreros indígenas cayó, los europeos lanzaron un grito de júbilo que fue interrumpido por algunos disparos en el barco, los pocos sobrevivientes corrieron hacia la nave justo en el momento que América Nativa saltó de él seguida por un hombre que no dejaba de disparar.

El corazón de Arthur se detuvo al verla correr, estaba muy debilitada. La chica cayó sobre la arena y cerró los ojos esperando el final al escuchar un disparo. Pero el dolor nunca llegó.

Mar abrió los ojos y miró sobre su hombro. Inglaterra se había lanzado sobre ella para protegerla, recibiendo la bala.

-Arthur… -dijo ella asustada mirando el dolor reflejado en si rostro.

Los tripulantes estaban atónitos por la acción de la nación. El ojiverde cargó a la americana y comenzó a correr al bosque. La tripulación tardó en reaccionar pero se apresuraron a seguirlo.

-Arthur… -murmuró ella débilmente poniendo su mano la mano en su mejilla mientras él corría, pero estaba muy herido. Las piernas le fallaban y comenzaba a tropezar con todo lo que se encontraba a su paso, pero no podía detenerse… no debía hacerlo…

La tripulación los perseguía, Mar se aferraba al inglés con fuerza.

De pronto, éste tropezó con una piedra cayendo al suelo. Se raspó la rodilla y los codos. Era el fín del camino.

Inglaterra se puso de pie sacando su espada para colocarse entre la chica y sus compañeros que se acercaban.

-Mar… corre, yo los detendré-le dijo el ojiverde.

América Nativa trató de ponerse de pie pero estaba muy débil para levantarse.

El cejón la miró preocupado, estaba muy pálida y herida.

La tripulación los rodeó con las espadas en alto.

-Vaya, vaya… -dijo el capitán- Así que esto fue que cambiaste, decepcionante…

-Déjela ir, capitán-le dijo molesto- ella no tiene la culpa…-Claro que si, ella te cambió, lo veo en tus ojos-le espetó el otro-se dijo que no habría contacto con los nativos.

Todos los marineros levantaron sus espadas y se acercaron.

-¡Atrás todos!-les espetó Inglaterra con miradas de Basilisco-¡No la tocarán!

-En esta tripulación no se acepta la traición-contestó el capitán- debes aprender la lección… elimínenla…

-¡NO! –gritó el inglés corriendo hacia ella y protegiéndola con su cuerpo, sin embargo, algunos de los hombres, lo golpearon y lo separaron de ella, lanzándolo al suelo, ante los pies del capitán.

-Entiende Arthur… ella morirá, pero como has sido un excelente compañero, te daré a escoger…-dijo éste con una sonrisa diabólica- o la matamos lenta y dolorosamente…

Se le heló la sangre al rubio y su pupila se contrajo de miedo

-No… todo menos eso… -murmuró con voz temblorosa.

-O… -continuó el capitán antes de sacar una pistola y ofrecérsela – la matas tú, rápido y sin dolor…

El horror le caló hasta los huesos… eso debía ser una horrible pesadilla

-Sir…-suplicó la nación- … no…

-No hay opción, somos una raza superior, el mestizaje no es una opción… -dijo él- decide o yo lo haré por ti…-al ver que no respondía, ordenó- kill her…

-¡No, wait!-dijo Arthur quitándole el arma- I… I will do it…

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