NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS, SON VERDADERAMENTE ENRIQUECEDORES OK! AHÍ VAMOS! GRACIAS.

CAPITULO 8

********con Inuyasha******************

Kikyo había encendido el fuego y estaba cocinando unos pescados que trajo Inuyasha.

-"Inuyasha, pronto estará la cena ve a lavarte las manos y la cara no te he visto hacerlo en todo el día" estaba frustrada cada día que pasaba debía "comer" más almas, depender de las serpientes cazadoras de almas era algo que ya no podía soportar. Lo había decidido tenía que estar emparejada y embarazada antes del año nuevo. Pero Inuyasha no se decidía a tomarla y marcarla a pesar de que estaban solos la mayoría del tiempo, era como si aún hubiera un atisbo de confusión en su voluble y errático corazón; Los intentos de avance sobre el Lord del Oeste habían sido una total pérdida de tiempo, el demonio se empeñaba en seguir a Kagome a cada paso que daba consciente o inconscientemente, Sesshomaru estaba pendiente de todos sus movimientos. Claro que a ella jamás se le cruzó la idea de que el Daiyoukai se fijara en una estúpida, torpe e inútil como Kagome. Absorta en sus pensamientos notó que el hanyou no había regresado del arroyo

-"Inuyasha a cenar! ¿Dónde estás?

Estaba hundido en sus pensamientos, recordaba los sucesos de los últimos días, estaba satisfecho con el desempeño de Kikyo, y sus sentimientos hacia ella eran fuertes. Se sentía abrumado, adormecido, se concentraba en la búsqueda de los fragmentos, se aturdía con situaciones, todo lo hacía para no ver que se había quedado solo. Si, estaba Kikyo, pero antes de su llagada tenía una manada, fiel, luchadora, incondicional…

-"Keh! Incondicional mi culo, son todos unos traidores comenzando por Kagome, esa es la peor."

Se mojaba la cara una y otra vez como si tratara de lavar los pensamientos, no quería recordar los malos tratos que había tenido para con sus amigos, y la violencia de la que había sido capaz con la única persona que lo acompañó siempre sin chistar, y lo aceptó tal y como era, siempre a su lado luchando juntos, lentamente se incorporó mirando al cielo olfateó, ya no olía a Kagome en ninguna parte, no iba a pensar que la había perdido, no, no podía ser cierto, ella volverá siempre lo hace…

-"Inuyashaaa!"

-"Voy en camino Kikyo!"

Y regresó al campamento esbozó un leve sonrisa y se sentó a comer, sin decir una palabra.

Aparentemente, la tarea de la Miko de arcilla de emparejarse antes del año nuevo iba a ser un poco difícil de conseguir.

************en el futuro*********************

Rin estaba dormida, afuera había una enorme luna llena, y él estaba absorto en el balcón mirando la ciudad, las luces, escuchaba alguna bocina esporádica, se sentía tan extraño.

Esa tarde lo había enfrentado la pequeña Miko haciendo honor a su mal genio, casi sacando lo peor de él, la reacción de Kagome al principio le pareció un tanto graciosa, pero de a poco se fueron caldeando los ánimos, necesitaba hablar con ella, tenía que ayudarlo, debería intentar controlar su temperamento, hoy le había levantado del cuello, mañana ¿Qué?, no podía darse el lujo de apartarla de él, era su única esperanza.

El sabía que ella era de confianza y que una vez que aceptara unirse a su manada su lealtad sería absoluta, pero para eso debería negociar con un ser humano, lo cual jamás fue parte de sus planes, ella habló de condiciones, no estaba acostumbrado a ajustarse a condiciones pero tal vez si fuera benéfico para lograr que la sacerdotisa confiara en él como su alfa en la formación de una nueva manada, si, tal vez habría de negociar…

A dos puertas de allí se encontraba Kagome estudiando un poco de anatomía, física y algo de literatura, mientras intentaba concentrarse, su mente se negaba a abandonar la época feudal y todo lo ocurrido días atrás, la cara de desprecio con la que Inuyasha la miraba mientras la sujetaba de cabello y la arrojaba al suelo, sin querer las lágrimas brotaron de sus ojos mojando su cuaderno y tuvo que apartarlo no pudo más que dejar salir la angustia, apoyada en sus brazos, sobre el escritorio se abandonó a la tristeza y comenzó a llorar.

Sesshomaru, escuchaba sus sollozos silenciosos solo él la oía, hizo algo impensado para él, salió de la habitación y siguió los sonidos hasta la puerta, suavemente entró sin llamar y se dirigió hasta ella… La miraba con su rostro inexpresivo de siempre, ya la había visto llorar antes y también a Rin, no comprendía por qué los humanos lloran, los youkai lagrimean para limpiar los ojos o protegerlos del clima, pero estos ningen lloran cuando algo les duele o están tristes, al parecer las emociones tienen que ver con eso. Pensó en preguntarle si había decidido unirse a la manada, pero algo no estaba bien el olor de su pena era el peor que había olido hasta ahora y eso lo hizo preguntarse por qué.

-"Miko, cesa ya con tu llanto"

Si no fuera que Kagome estaba tan destrozada se hubiera desmayado del susto. A pesar de la intrusión del youkai en su habitación sin permiso y todo respondió suavemente

-"Qué quieres Sesshomaru?"

Debido a su pena, el aroma a sal, la luna llena y no sabía por qué más decidió ignorar su falta de respeto al dirigirse a él sin su título, y decidió llamarla por su nombre.

-"kagome, qué estás haciendo?

Inmediatamente ella levantó la cara mirándolo incrédula, suspiraba de a poco y secaba su cara sin apartar la mirada de él, ¿La llamó por su nombre?

-"Estaba estudiando un poco, pero me acordé de …"

Y de nuevo comenzó a llorar, esta vez casi a los gritos.

Noriko se despertó sobresaltada, y Souta y el abuelo se reunieron en el pasillo, todos estaban intranquilos con semejante huésped quedándose con ellos, Inuyasha había sido muy claro en sus descripciones del desempeño en batalla de su medio hermano y eso tenía a la familia a la defensiva, y con los antecedentes de intentos de asesinato hacia Kagome el terror comenzó a apoderarse de todos. Noriko decidió entrar en la habitación tal vez el Daiyoukai no tenía nada que ver con el llanto de su hija pero por las dudas…

-"Kagome? Hija qué te sucede?

Ella avanzó sin mirar al youkai y abrazó a su hija intentando calmarla.

Sesshomaru se dirigió a Noriko con su voz tranquila pero con urgencia

-"Ella está triste por cosas del pasado, tal vez le sería de utilidad un poco de té, éste se quedará con ella, hasta que recupere la calma, ningún mal acaecerá sobre su hija"

Y se la quedó mirando a los ojos, en ese instante Noriko comprendió que mientras el Señor del oeste estuviera cerca de su hija nada malo le sucedería ni a ella ni a la familia, él los había comenzado a considerar parte de su manada, Inuyasha les había enseñado las costumbres del Inu y ella había hablado de eso con Kagome innumerables veces, sabía que se estaba comportando protector y considerado, la idea le agradó y sonrió al poderoso macho que se alzaba exudando fortaleza por los poros, sonrió de nuevo para sus adentros con un dejo de orgullo, se levantó y asintió al Daiyoukai , cerró la puerta detrás de ella tranquilizó a todos en el pasillo y se dirigió a la cocina a preparar té.

-"Tu madre fue a preparar té, aséate un poco, te ves desaliñada, mujer"

Tres órdenes, y se quedó en espera de la reacción de la sacerdotisa efervescente, pero esa reacción nunca llegó, ella se levantó, entró en su baño y comenzó a lavarse la cara sin cerrar la puerta, esto permitió a Daiyoukai controlar todo lo que ella estaba haciendo. Se peguntó acerca de su extraño comportamiento pero decidió dejarlo pasar, habría tiempo para hablar cosas triviales, no lo había para los problemas que él tendría pronto.

-"Gomennasai, Sesshomaru, no quise molestarte en tu descanso, debí pensar que me escucharías y no pude evitar hacer ruido ya sabes, cuando alguien llora, simplemente llora si pensar en nada más que en la pena."

-"Hn." No dormía."

-"Con permiso, aquí está el té, Señor Sesshomaru gustas un poco tu también?"

-"Si, ...gracias señora Higurashi"

-"Noriko está bien, siempre regresarás a ,mi casa verdad, no es necesario tanto trato formal no crees? Aquí tienes el té Mi Lord..."

-"Hn.

Una vez servido el té se retiró con una sonrisa -"Hasta mañana..."

-"Hasta mañana mamá..."

Sesshomaru asintió, intentaba relajarse un poco pero le costaba demasiado, decidió dejar de forzarse a hacer cosas que no quería hacer, simplemente se comportaría como era él, era lo mejor.

- "Ya estoy bien, no es necesario que te quedes..."

-"Aún huelo tu angustia Miko"

-"Mira, yo no estoy en el mejor de mis momentos, seguramente sacarás lo peor de mi en la primera oportunidad y realmente no deseo pelear más contigo, ya me cansé, no quiero faltarte el respeto, pero mi carácter me puede, gracias por venir a verme pero no me siento bien y me temo que no soy una buena compañía hoy."

-"Has pensado en mi propuesta, sacerdotisa..."

-"¿Quieres una respuesta? ¿Ahora? No lo puedo creer."

-"Hn." Quiero saber"

-" Ya te hablé de condiciones y casi me estrangulas... Estoy harta de los inu, uno me humilla y me arrastra hasta casi romperme en pedazos física y moralmente pisoteando mis sentimientos de la peor manera y el otro, pide mi asistencia en algo que no me dice qué es, me invita a su manada pero intenta asesinarme una vez más..." En medio de su descargo emocional frente al Daiyoukai las lágrimas deciden jugarle otra mala pasada brotando sin permiso, Sesshomaru sintió una molestia importante en alguna parte de su pecho, pero no ubicaba dónde, le oprimía bastante, le hacía incómodo mirarla, tal vez se removió algo interno que no sabía que tenía, acaso aquello latía? En el fondo sabía que la muchacha tenía razón, "Inuyasha se llenaba la boca hablando de la lealtad, la fidelidad, la protección y todo eso que los demonios inu hacen con su manada, pero ninguno de los dos cumplió en lo que a mi se refiere, se la pasaron lastimando, hiriendo, humillando..."

-"No me compares con el mestizo"

Tenía tanta rabia y una mezcla bizarra de tristeza y decepción, hablaba con él trataba de exponer su pensamiento quería que él respondiera con cuatro palabras aunque fuera, sin darse cuenta comenzó a poner distancia entre el Lord y ella

-"¿Por qué no?, acaso no me trata como a basura, humana, ningen, o lo que sea que soy para usted, señor perfecto, como su nombre, Sesshomaru..."

-"Lo soy"

-"Si claro, seguro que es así, pues dígame Lord sesshomaru qué es lo que vino a buscar en mi tiempo, qué espera de toda esta interacción entre usted y el mundo ningen tanto que lo desprecia, se olvida que seguramente lo volverá a ver dentro de quinientos años, o acaso cree que en los tiempos que corren usted sigue pretendiendo estar por encima del resto, cómo me gustaría hablar con el Sesshomaru de hoy, seguramente se reiría de usted "

-"Tal vez" Retorciéndose interiormente, sabía que debía dar el brazo a torcer un poco si quería solucionar su problema, era grave y difícil de solucionar, pero no imposible, aún así tenía que llevar a la miko a su manada, era la única forma, luego de leer su diario, y de compartir algunos días con ella había descubierto que esta mujer era absolutamente confiable y su familia otro tanto, tendría que negociar condiciones con Kagome.

-"Yo, no soy flexible en ningún aspecto, sacerdotisa, pero en este momento no perteneces a ninguna manada, no creo que quieras volver con el hanyou, luego de su comportamiento, que si hubiera que darle un nombre, sería "traición". Soy un Lord cardinal inu de sangre pura, no se de sentimientos, no tengo conocimientos de los asuntos de los humanos pero se que eres diferente a los otros ningen, por eso es que te ofrezco un lugar en mi grupo, serías hembra alfa, tendrías a tu cuidado a Rin, su educación, y preparación, se de tu afecto hacia el kitsune, tendría un sitio a tu lado y bajo mi protección, yo procuraré que nada les falte..."

-"Trataría de dominarme y obligarme a obedecerle, eso no me agrada, yo soy mi dueña y la responsable de mis actos y mis decisiones, no me sería sencillo no pelear con usted, soy rebelde, autosuficiente, y exijo mi espacio y mi lugar, no soportaré una amenaza o malos tratos de ninguna índole, no quiero pasar noches sin dormir cuidando mis espaldas."

-"Hn, es aceptable, si bien seguramente estaremos más de una vez en desacuerdo, éste te da su palabra que ningún daño será causado a tu persona o al kitsune, lo mismo va para tu familia y amigos...En cuanto al hanyou, no puedo prometer nada."

-"En ese caso... acepto y le agradezco Sesshomaru Sama"

Finalmente la miko le reconocía su status al dirigirse a él pero era tan diferente a como era ella, tanta formalidad, todo lo que había logrado, el acercamiento, el acceso a sus conocimientos, la posibilidad de compartir con ella, su confianza, su posible lealtad, todo lo había perdido en un arranque de los suyos, el orgullo inu estaba muy arraigado en él y era muy difícil de controlar. Debía ganarse la confianza de Kagome otra vez, y para lograrlo sabía que tenía que tragarse su orgullo entre otras cosas.

-"En ese caso éste te reconoce como la hembra alfa de la manada, y la pena o la tristeza no son una opción, no debes asustarte o preocuparte, vas a aprender las formas inu, de manera correcta, ningún daño caerá sobre ti ya te di mi palabra, Kagome"

Lentamente se acercó a ella la tomó de los brazos, lentamente la levantó de la silla con suavidad, la acompañó hasta su cama

-"Descansa, yo velaré tu sueño" y se sentó a los pies de la cama de la miko mientras ella lo observaba desconfiada.

-"Aún tengo que estudiar, no puedo dormir ahora" bajó de la cama, buscó su libro de literatura y volvió a recostarse, Sesshomaru miró el libro y los otros que estaban sobre el escritorio.

-"Literatura, tiene que ver con letras y palabras, aquellos son de anatomía y física, tome el que prefiera así no se aburre y comienza su aprendizaje."

Se levantó y miró los libros, al ver un cuerpo humano en la tapa del libro eligió el de anatomía.

-"Ese es muy bueno, la autora explica muy bien y los conceptos son claros, le será útil para saber qué tenemos los humanos por dentro" le dijo en un tono semi irrespetuoso, quería que él se retractara de las cosas desagradables que había dicho y hecho en la tarde.

Entonces él respondió

-"Hn"

Clásico...