NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS, SON VERDADERAMENTE ENRIQUECEDORES OK! AHÍ VAMOS! GRACIAS.
CAPITULO 9
Cerca del amanecer, Kagome se quedó dormida, con su libro sobra la cara, la visión era más que graciosa y sorprendió al Señor de oeste esbozando una sonrisa,
-"Eres extraña humana"
Había devorado el libro de anatomía, fue bastante interesante, ahora ya sabía que había dentro de un ningen, que no fueran intestinos o cerebro que es lo que más había visto gracias a su látigo y a su veneno pues los humanos en batalla son tan débiles que hasta ahora no ha tenio la necesidad de utilizar una espada en contra de ellos. Esto le serviría para sus propósitos y para el buen adiestramiento de su sanadores en el palacio, ahora si se tomaría bien el cuidado de Rin y de su nuevo miembro de la manada. Leyó y releyó todos los capítulos del libro y decidió que llevaría algunos libros (todos los que pudiera) a su castillo, pero para eso…de nuevo necesitaba la ayuda de Kagome, la volvió a mirar, recorría su cuerpo con los ojos y recordaba las lecciones del libro del cuerpo humano imaginariamente ubicaba cada órgano en su lugar, pasó por cada centímetro de su cuerpo, no era del todo desagradable, solo…diferente, un poco. Fue inevitable comparar con una hembra youkai, si bien no las miraba demasiado, él las elegía por su belleza, fortaleza y armonía estética (aunque eran solo una descarga de índole un tanto…¿íntima?) se había descubierto a si mismo cotejando similitudes y diferencias con la pequeña y temperamental Miko. Iba descendiendo por su rostro y miró en su cuello, "tan frágil, soportaría ser marcada por un youkai? Seguro que no, seguía bajando los ojos hacia su escote, sus pechos ella tiene solo dos, algunas hembras youkai tienen más por la cantidad de cachorros que dan a luz en cada camada; vio que la naturaleza era sabia pensando en ella como hembra receptiva, los humanos son bastante complejos sin embargo mayormente dan a luz un solo cachorro por parto y pensando como macho, si se tiene dos brazos y dos manos, para ambos casos, la cantidad de pechos es la ideal.
La camisa se abría un poco a la altura del ombligo, parte destinada a ser vista solo por la pareja en el mundo youkai, siguió mirando hacia las piernas se veían fuertes para ser humana, tanta batalla y viajes luchando brazo a brazo con el idiota había transformado el gentil cuerpo de la joven en uno muy fuerte y bien constituido, como humana era un buen ejemplar youkai, "ella es tan extraña" intentaba evitar el contacto ocular con las partes sexuales de la Miko pero los ojos, oh! Malditos traidores son tan curiosos tenía que ver, el extraño vestido verde parecía conspirar a su favor ya que dejaba entrever parte de su femineidad cubierta por una extraña tela transparente de color negro, abrió el libro y buscó la pagina de "Anatomía femenina" y buscó en los dibujos y esquemas…"Mmmm. Es … interesante después de todo, era su deber como alfa conocer las fortaleza y debilidades de compañeros de manada (sí, claro igual se sentía como un pervertido) pero eso no lo detuvo en su investigación miró a Kagome y miró el dibujo del libro, una y otra vez colocando cada parte en su lugar, "Hn. eso era para eso, y aquello, Mmmm. ahá bien", leyó acerca de los períodos de "celo" de los humanos y ese era parte del problema, la hembra humana tiene un período de celo cada mes, la hembra youkai cada seis, ese era el motivo en parte del descontrol en palacio las últimas doce lunas, y suspiró aliviado al leer que era normal que una mujer sangrara todos los meses…"No hay nada malo con Rin", volvió a suspirar, un problema menos que discutir con la Miko. En cuanto a su investigación anatómica ya había finalizado, pero aún se preguntaba acerca de algunas partes que las hembras youkai no tenían, la onna debe ser muy celosa de su intimidad ya que luego de viajar tantos años al lado de su medio hermano y tener sentimientos por él, aún huele a pureza. "¿Acaso Inuyasha no la había reclamado de palabra ya? No planeaba emparejarse y marcarla? No quería aparearse y tener cachorros con ella? Todo hubiera indicado que sí, pero de nuevo ese tonto de Inuyasha no sabía qué quería y ahora seguramente se estaría revolcando con la Miko de barro y huesos en alguna parte del bosque en Edo. Ante un movimiento de la sacerdotisa Sesshomaru cambió la mirada hacia la ventana para que ella no se diera cuenta de que la había estado observando.
Caminó hacia la ventana, suspiró y pensó para sus adentros que debía explicarle a Kagome su problema y debía ser hoy, su tiempo en el futuro llegaba a su fin, debía regresar al castillo a la reunión cardinal, que se realizaría dos lunas antes de la luna de año nuevo, y para ese momento todo debía estar resuelto…o todo se perdería para él y también para Rin.
-"Rin" Se levantó de la cama de Kagome y salió rumbo a la habitación de Rin comprobando que seguía durmiendo tranquila y cómoda, cerró la puerta detrás de él, y se dirigió a las escaleras, necesitaba aire "fresco" (difícil en este tiempo) pero estaba abrumado de tanto pensar.
-"Buenos Días Señor Sesshomaru, gustas un poco de té?
Noriko no había podido dormir mucho la noche anterior, sabía que algo horrible le había sucedido a Kagome para que ella llorara con semejante desesperación, bajó en la madrugada a la cocina y se quedó allí cocinando para no pensar tanto, el resultado un banquete para el desayuno, hasta Sesshomaru estaba intrigado acerca de tantos platos extraños, él siempre fue renuente a probar alimentos ningen, no confiaba en los cocineros si no eran del palacio pero la madre de Kagome era como parte de la manada ella no envenenaría a su familia, era la costumbre youkai comer crudos los alimentos pero esta vez, la pasaría por alto, cuándo volvería este tiempo?, él cuando llego a través del pozo, una vez arreglados sus asuntos planeaba destruir los collares de Kaede y no regresar jamás, pero ahora tenía allegados del otro lado así que mejor se familiarizaba con los sabores, los numerosos platos eran a la vista dignos de un Señor y él era un Señor así que, tomó asiento en la cabecera de la mesa e increíblemente se relajó,
"Hn. Se agradece"
Ambos comieron y bebieron té, tímidamente Noriko iba haciéndole preguntas que Sesshomaru contestaba la mayoría con su archiconocido "Hn" pero las preguntas que implicaban a Kagome intentaba responderlas ya que como su madre tenía derecho a saber, la parte privada sería obviada ya que no era su deber hablar de los asuntos inherentes a la Miko y el hanyou en su relación personal o lo que fuere.
Lentamente y con claridad fue relatando las cosas presenciadas por él mismo y algunas agregadas del diario de la joven, debió haberlo devuelto pero aún no era el momento, ni lo había terminado de leer.
Noriko, lloraba en silencio por el dolor de su hija y la traición de Inuyasha a quien consideraba un hijo.
-"Yo lo sentía como mi hijo sabes, hace cuatro años que se apareció por aquí y se metió en nuestros corazones, Inuyasha…Por qué?
-"El hanyou está perdido en este momento y no estoy seguro que la culpa sea del todo suya"
La madre de Kagome hundía la cara en sus manos, sollozaba amargamente Sesshomaru la observaba y olía su pena, la pena de una madre cariñosa y que se ocupa de sus cachorros, la pena más agridulce de todas, su hermano era la causa de esa pena y su orgullo, su fuerza, su valía, necesitaba de todos ellos para estar en control, las sensaciones desagradables y un deseo medianamente soportable de asesinar a Inuyasha y desintegrar a la Miko de arcilla, la decepción absoluta, el desprecio, tomaban el control de su persona, los ojos se teñían de rojo, sin saber porqué, no estaba en peligro, ni en batalla, tenía mucha rabia pero no sabía si tanta, no había amenaza alguna, aún así sus ojos eran de sangre, la bestia tomaba el control y movía la mano del gran Lord sobre la mano de Noriko, y la confortaba.
Noriko, sin levantar la mirada apretó la mano de Sesshomaru…
-"Yo no sé cómo ayudarla, yo sí sé que eres un Señor youkai, poderoso y según me han contado, eres frío, no conoces de sentimientos y no te gustan los seres humanos, y no te culpo, pero yo he podido ver que tienes un corazón justo, he mirados tus ojos y he visto a un ser íntegro y honorable, no sé cómo pedirte esto pero POR FAVOR, SEÑOR SESSHOMARU, (levantó la mirada y se encontró con dos brillantes rubíes que la miraban en silencio) sin embargo ni su agarre aflojó, ni su voz titubeó en ningún momento, ella veía detrás de la sangre la franca mirada de oro, "Protege a mi hija, temo por ella como nunca antes lo hice, yo no puedo pasar al Edo antiguo, sólo ella y también Inuyasha, pero ahora estás tú, no permitas que la destruyan ni ellos ni el otro monstruo de Náraku, no tengo a nadie más a quien pedirle esto"
-"Humana, verás que éste somos dos y los dos somos éste, como uno ya he dado mi palabra de honor que ella será protegida y como el otro también te aseguro que ningún daño, ni mal, acaecerá sobre la Miko, ningún ser podrá acercarse a tu hija, sin que éste esté presente, ella es manada ahora y como es tradición Inu yo soy su alfa, ella me aceptó como tal, velaré por ella y su kitsune, les daré sustento, guarida y protección, no debes temer."
Noriko no pudo contener la sonrisa de felicidad y alivio que sintió en su corazón
-"Pues bien, Sesshomaru Sama, entonces a desayunar"
Sonreía y secaba sus lágrimas, que seguían brotando pero ella se iba calmando de a poco
-"Hn."
Continuaba mirándola con sus ojos ahora dorados, con una sensación de serenidad y un tinte de orgullo hacia la madre de la Miko, que no temió al enfrentarse a la bestia, no comprendía por qué había decidido a mostrarse ante Noriko, pero a eso se encargaría de analizarlo más tarde…
Mientras la madre de la Miko, servía el té y el enorme banquete Sesshomaru estaba intrigado
-"No te asustaste al conocer a mi bestia"
-"¿Debería?
-"En este caso, no"
-"Entonces mi corazón me aconsejó bien," Seguía sonriendo al Daiyoukai quien asintió y respondió con toda calma…
"Hn."
Kagome se despertó suavemente, se desperezó en la cama y recordó que Sesshomaru estaba en la habitación cuando ella se durmió, lo buscó miró dentro del baño y se relajó luego, tomaría un baño energizante y se prepararía para el día de hoy, planeaba llevar a sus visitas a la ciudad de compras.
Se vistió con una blusa sin mangas color rosa pálido tipo musculosa y unos shorts blancos, puso sandalias en sus pies, recogió su cabello en una cola de caballo alta casi nada de maquillaje solo cubrió las ojeras, resultantes de la madrugada de llanto y poco sueño. Bajó las escaleras y se asomó a la cocina
-"Buenos días"
-"Oh, buenos días hija"
-"Hn."
-"Wow se ve delicioso, tomaré un poco de todo"
Al rato bajaron Rin, Souta y el abuelo, desayunaron, Kagome y los demás conversaban, Rin reía por todo él la veía feliz, el Lord del oeste observaba el espectáculo con una sensación de calidez en su interior.
-"Hoy iremos a la cuidad, quiero que la conozca y además necesito comprar suministros"
-"Suministros."
-"Sí, todas las cosas que tenía en Edo antiguo, las medicinas, la ropa, los elementos de higiene personal, para todo el grupo, las golosinas, libros de texto y algunos regalos para Shippo, Ah!, y el ramen..."
El ramen ya no sería necesario, ya nadie le reclamaría por los fideos instantáneos, ella fue apagándose el Lord youkai notó su cambio
-"Ramen?, explícate"
-"Es una sopa con fideos que Inuyasha comía casi con desesperación, se enojaba mucho si me lo olvidaba, pero ahora no será necesario, lo siento es la fuerza de la costumbre"
-"Hn". Llévalo, tal vez el hanyou reaccione y se calme y si eso sucede le agradará un poco de ese ramen"
Inmediatamente la cara de la joven se iluminó y comenzó a servirse más té y a sonreír uno poco ante las ocurrencias de Rin, el señor del Oeste observaba a la Miko, tan solo un comentario había logrado un cambio enorme, era bueno confortarla cuando está triste, pensó, es algo que mantendría en cuenta de ahora en más, por el bien de la manada por supuesto.
-"Hay que prepararse para ir al centro comercial entonces, acompáñeme Señor Sesshomaru, tengo algo para darle"
La Miko persistía en su trato frío, y eso comenzaba a molestar al Daiyoukai, a pesar de tratarlo correctamente, a él no le terminaba de gustar, cosa que no tenia explicación para él.
-"Miko, éste Sesshomaru desea hacerte una pregunta"
-"Dígame" Se sentaba en su cama, mientras él caminaba hacia la ventana
-"Partiremos dentro de poco tiempo y necesito hablar con tigo, ahora eres manada, por lo que mi problema también te concierne a ti. Estaremos juntos de ahora en adelante, sabemos que no será sencillo, para ninguno de nosotros pero como hembra alfa de la manada deberás confiar en mi y en mi criterio a la hora de tomar decisiones , las que discutiré con tigo, pero sea cual fuere el resultado de esas discusiones debemos velar por el bien mayor de la manada y aunque no estemos cien por ciento de acuerdo deberás seguirme y aceptar la decisión que se tome, estás dispuesta a eso?"
-"Lo he aceptado como mi alfa en la manada, a pesar de eso, no me dejaré aplastar por usted en ningún momento y de ninguna forma, usted debe recordar que mi carácter es un poco difícil y si en algún momento le falto al respeto en sus códigos inu, se deberá a que ignoro lo que signifique y no a un deseo conciente de agredirlo, si bien Inuyasha me explicó un poco de sus costumbres él ha vivido más tiempo con su madre humana que con su padre youkai al que no conoció."
-"Éste es conciente de ello Miko, y ya te di mi palabra de que no te lastimaría otra vez, si fortalecemos los vínculos de manada no sufriremos tanto al regresar"
-"Sufrir? ¿Por qué? Por ese dichoso problema que no me ha contado aún, ¿Cómo espera que lo ayude si ignoro de qué se trata? Me pide que confíe en usted y usted es quien no confía en mi."
-"Tu trato hacia éste ha cambiado, pones distancia entre tu señor y tú. No confías en mi tampoco, sacerdotisa"
-"Hace catorce horas usted intentó asesinarme una vez más, MI SEÑOR," dijo ella con sarcasmo, "si, confío en usted, si no fuera así lo hubiera purificado"
El Daiyoukai entrecerrando los ojos y se acercó a ella, hasta quedar casi cara a cara
Kagome levantó la mirada y observó muy calmada y con algo de curiosidad a Sesshomaru, él olfateaba, y buscaba algún atisbo de miedo... no lo encontró-
Ella tenía razón, sí confiaba en él y no de palabra sino con todo su ser, eso hizo que Sesshomaru, bajara la guardia y hablara con ella como nunca antes...
"Yo no estoy emparejado ni tengo otro heredero que no sea Rin, la presenté ante los Lores cardinales y el concejo de ancianos youkai, como mi hija cuando cumplió los trece años, poco después la dejé con la anciana para que aprendiera las formas de los humanos también, ella extrañaba mucho así que Kaede sama me habló y quedamos de acuerdo con que iríamos a visitarla de vez en cuando para no descuidar sus incursiones con humanos, luego de eso y ante los ataques recurrentes de Náraku contra el Norte y el Este, los Lores youkai de las casas afectadas se unieron a la casa de Sur y se presentaron ante el concejo de ancianos, exigiéndole que se ocuparan de idear un modo de asegurara las alianzas de las casas cardinales de las distintas tierras, el concejo decidió que para ello se deben realizar emparejamientos y cruzas de linajes, para el mundo youkai lo que vale es la sangre y el poder, lo señores de las tierras vecinas tienen hijos e hijas para emparejar, pero yo solo tengo a Rin, no habría problemas de encontrarle una pareja poderosa, fuerte y acaudalada, pero son youkai, no hay lores humanos, Rin a la larga sufriría, y yo no puedo permitir eso, Kagome."
La Miko asintió y se sentó en su cama de nuevo, mirando al Daiyoukai y escuchándolo muy atentamente.
-"Los lores me sugirieron a la manera youkai por supuesto que tengo que presentar a Rin para el emparejamiento y de esa manera aliar el Oeste con el resto de las casas cardinales"
-"Eso está bien creo, por qué le preocupa? si no tienen prejuicios porque ella sea humana y ofrecen a sus propios hijos para emparejarla, ella estaría acompañada y protegida toda la vida, claro debe permitirle a ella elegir con quien quiere estar..."
-"Muchos de esos señores han tomado seres humanos para su servicio y otros los han tomado para el harén, de a poco se han ido acostumbrando a los humanos. En casos como el tuyo y de la tajiya, son hembras poderosas muchos youkai apreciarían emparejarse con hembras humanas con poderes y fuerzas como las de ustedes..."
-"¿Ah si?
-"Hn."
-" Pues yo aún no le veo el problema, con todos esos cambios hasta yo podría encontrar una pareja youkai, bueno Kouga se la pasa diciendo..."
-"El Ookami, es el jefe del la tribu de la casa del Norte, es uno de los que me exigió emparejar a Rin"
-"¿Kouga? pero él siempre fue muy amable..."
-"Hace un tiempo que asumió como jefe, él es un youkai honorable y está tratando de proteger su manada, es comprensible que se dirigiera a mi de esa manera."
-"Por qué a Rin? ¿Por qué la exigencia de un emparejamiento y no un tratado firmado con sangre"
-"Yo soy un Daiyoukai muy poderoso, el linaje de INU NO TAISHO, corre por mis venas, al presentar a Rin como mi hija hemos ido a través de una ceremonia youkai en la que el padre o madre youkai acepta y reconoce como propio a un hijo de la raza que fuere mediante la mezcla de sangre, para ello se utiliza una daga ceremonial. Una vez completado el ritual mi sangre comenzó a correr por las venas de Rin. Esa sangre es la que añoran los señores para emparejar a sus hijos, en cuanto al ookami desconozco las razones que lo motivan.
-"Ya veo, hay más?
-"Hn."
-"En ese caso, siéntase cómodo y libre de hablar, usted lo ha dicho, somos manada"
Sesshomaru asintió y continuó el relato
"-Los humanos van siendo aceptados de a poco en el mundo youkai, pero no así los hanyou"
Esa declaración hizo que a Kagome se le erizara la piel.
-"Pero porqué? Son tan fuertes y poderosos, tienen el corazón humano que al youkai le falta no temen exteriorizar sus emociones, son amigos leales...bueno la mayoría, son seres muy agradables"
-"Ese es en parte el problema, aún queda la mezcla de sangre a nivel reproducción, a algunos demonios, en general a los más antiguos, les molesta la incursión de los humanos en la vida y en las costumbres youkai, aceptan su presencia y hasta reconocen su utilidad, pero no los quieren para mezclarse con la sangre ellos argumentan que son débiles, desagradables a la vista, y muy inconstantes en sus decisiones, pero todos saben de Inuyasha y me cortó el brazo, saben de tu lucha junto a él y del poder del que es dueño, yo luego de muchos meses de buscarle solución a este asunto he llegado a la conclusión de que tanto los ancianos como los lores les temen al poder de los hanyou"
-"Aún así me falta saber por qué Rin se encuentra en peligro y también usted"
-"La ofensa mayor a un Lord es producir como heredero a un hanyou, si bien Rin ahora lleva mi sangre, es respetada y admirada como la hija de occidente, es humana y por más admiración, respeto, protección o lo que fuere, que le diera su pareja youkai, ella producirá mestizos hanyou, y por más poderosos que sean intentarán deshacerse de ellos asesinándolos y ella sería golpeada y repudiada en el mejor de los casos."
Kagome a estas alturas lloraba desconsoladamente con las manos en la cara
-"Pero si no desean hijos mestizos por qué no buscan una hembra youkai de sangre pura para producir herederos y listo"
-"No son herederos lo que buscan, buscan el trono de occidente"
-"Usted podría protegerlos, o no?"
-"Lo intentaría, si, pero la muerte de Rin y su descendecia, sería cosa de minutos y yo no podría estar todo el tiempo con ella una vez emparejada, al haber una unión entre las casas la confianza mutua es necesaria y si yo demostrara que desconfío de alguna manera implicaría no solo la guerra contra Náraku sino una guerra interna youkai. Una vez unidos a Rin por ser ella una hembra es el macho el que pasa a ser el heredero y eso quieren los lores matar a Rin, y a los hijos que pudiera tener, luego eliminarme y quedarse con la casa de occidente. Yo estoy en pie de guerra, Miko pero vine a ti por si hay alguna otra solución a este problema, eres la única humana que conozco de confianza, se que eres fuerte, y también la única ningen que puede entrar en mi castillo sin ser asesinada, y cuidar de Rin."
Vaya problemita pensó Kagome, despeinada, llorosa, con la cara hinchada, miró a Sesshoamru
-"Yo haré todo lo que pueda y más para ayudar a Rin, no sé cómo pero algo se nos ocurrirá, aún tenemos unos días para pensar en algo" Mientras secaba sus lágrimas y se dirigió al baño a lavarse la cara.
"Hn. Te lo agradezco, Kagome."
Ante el comentario de Sesshomaru, Kagome sintió su corazón dar un vuelco dentro de su pecho, la llamaba por su nombre, prometió no lastimarla más y estaba muy comunicativo, eso la asustó más de lo que estaba porque significaba que el asunto era mucho peor de lo que parecía
-"Bien pero ahora tengo que darle algo"
Fue hasta su ropero buscó una caja grande y se la ofreció al Daiyoukai, el asintió, la abrió y encontró dentro ropa nueva y zapatos.
-"Estos son atuendos de esta época, yo los compré para..."
-"El hanyou"
-"Si, pero son demasiado grandes para él, jamás los usó, iba a cambiar todo por un talle o dos más pequeños pero nunca regresó, tal vez estaban destinados a Usted."
Ella le explicó como se usaba cada prenda y lo dejó solo para que se cambie.
-"Póngase primero el pantalón, así si necesita algo y tengo que entrar, no habrá problemas"
El respondió
-"Hn."
Clásico otra vez.
