NO SOY DUEÑO DE INUYASHA

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS ME GUSTA COMO SIGUEN LA HISTORIA, TRATO DE ACTUALIZAR RÁPIDO PORQUE YO TAMBIÉN ME DESESPERO CUANDO SIGO UN FIC Y SÉ LO QUE SE SIENTE. EN CUANTO A LOS VECINOS QUE SE PREPAREN PARA MÁS GRITOS. UN GRAN ABRAZO Y ARRANCAMOS.

CAPITULO 13

Los días subsiguientes fueron bastante tranquilos y la familia-manada los pasaba de maravilla, aprendieron a conocerse bastante y a llevarse de manera más que cordial. El Lord youkai se reunía con Kagome cada noche en su habitación a estudiar con ella, ya que había leído todos los libro de texto que la joven tenía, ahora mediante un curso de computación medianamente bueno impartido por Kagome, Sesshomaru navegaba por internet, aprendiendo acerca de todo lo que podía, revisó la historia de Edo antiguo y remarcó varios errores e imprecisiones las que discutió con la Miko. Ya tenía cinco libros de anatomía para llevarse al castillo, seis de historia y otros tantos de arte, matemáticas, ciencias, computación, estrategia, administración, etc. Kagome pensaba, que por suerte él era el que iba a llevar el paquete con libros, debía pesar toneladas… El trato entre ellos se había tornado bastante informal, se tenían bastante confianza y se estaban conociendo profundamente, en todos sentidos, y eso los tenía bastante relajados acerca de su regreso al pasado Aún quedaba un secreto que revelar, pero el Daiyoukai se resistía a arruinar la "especie de amistad" que tenía con la Miko, una vez en el palacio pensaría qué hacer. El tiempo de regresar se acercaba y había un charla que debían tener con Kagome, en su interior esperaba que ella fuera tan comprensiva con él como lo fue con su medio-hermano.

El verano estaba finalizando y se acercaba el otoño. El aire estaba cambiando, los árboles se tornaban color ocre y algunos rojos, había otros que perdían todas sus hojas, Sesshomaru miraba por la ventana y Kagome estudiaba en su computadora…

-"¿Qué ves, Sesshomaru?

-"Los árboles están cambiando sus hojas, entraremos en otoño en unas semanas"

-"Detesto esta época del año, se pelan los árboles, hay mucho viento y no hay flores, el aire se enfría, anuncia el invierno, el frío y no me agrada, todo es gris"

El Daiyoukai se giraba para verla sentada frente a su ordenador, se veía ofuscada, pero últimamente se la veía con un brillo especial, habían acordado entrenar para no perder la forma , y el manejo de su reiki y el youki de Sesshomaru para que trabajen juntos y no agredirse por accidente sobrecargándose, faltaba una charla un tanto escabrosa para terminar de sellar el compromiso youkai de manada para reforzar la confianza entre ellos, debían compartir un mano a mano respondiendo preguntas del otro compartiendo secretos que sólo ellos podían saber, todos participarían, todos querían ser manada y Rin y Sesshomaru deseaban pertenecer a la familia. Compartirían el compromiso con el resto de la manada, pero ellos como alfas debían tener una charla propia, y en privado.

Lo más difícil había sido aplacar al abuelo en su necesidad de erradicar al youkai y no quería doblegarse ante él, se negaba a aceptarlo como alfa, el anciano mismo se había comportado como alfa de la familia Higurashi y se sentía inseguro de permitirle la entrada a la familia a un demonio, ser al que había combatido toda su vida. Tenerlo como aliado, miembro de la familia y alfa? Era demasiado pero por Kagome haría cualquier cosa. Seguía mirando a la Miko, ella terminó su tarea universitaria y apagó el ordenador, juntó unos papeles y los metió en el cajón del escritorio, luego se echó hacia atrás en su silla, levantando los brazos sobre la cabeza se estiró desperezándose, cerró los ojos y se relajó apoyada sobre el respaldo de la silla y miró hacia afuera. Sesshomaru vio que en su blusa a la altura de sus pechos, aparecían de nuevo las pequeñas protuberancias, se había olvidado de averiguar de qué se trataban, las hembras youkai no las tenían. La otra vez que las vio estaban en el mirador azul y la sacerdotisa tenía la piel erizada de frío, pensó que debía tener algo que ver.

-"Deberías abrigarte"

-"¿Qué?" "Cómo supiste que siento frío?"

-"Hn. Sólo abrígate"

Diciendo esto se volteó hacia la ventana, para evitar la tentación de mirarle los pechos otra vez. Decidió cambiar el rumbo de la charla por el bien de la manada por supuesto.

-"La reunión cardinal se realizará dentro de una luna, ya pronto deberemos viajar por el pozo, a partir de mañana prepararemos nuestro regreso"

-"Tan pronto…"

-"¿Qué te inquieta tanto?

-"Regresar? Desprenderme de la paz de no tener que pensar en Náraku, ni en los fragmentos, ni… "

-"Ni?..."

-"En nada fuera de nuestra familia, pero hay que solucionar lo de las parejas de Rin y tuya, ver aquello del decreto u otra idea que se nos ocurra"

-"Si firmo el decreto que tu ideaste, Inuyasha tendrá derecho a entrar en el palacio, sería mi segundo al mando y su lugar en la manada sería el de beta, la Miko de barro si el mestizo se empareja también debería habitar en el palacio occidental y ocupar el lugar de hembra beta, estarías dispuesta a soportar eso?

-"He soportado cosas que no me atrevo a recordar, otras que me he obligado a olvidar, y algunas que sólo revivo en mis peores pesadillas, por Rin y por ayudarte y a la manada soportaría lo que fuera"

El Daiyoukai sintió un horrible dolor en la cicatriz de su pecho, su estómago se retorció no pudo leer sus propias reacciones, sintió tristeza y un poco, bastante desesperación, deseó haberse dado cuenta, él compartió muchos momentos con el inutachi y Kagome siempre parecía estar feliz, pensó todo el tiempo perdido por tanto orgullo de no acercarse a un ser humano de corazón puro y alma tan noble como ella. Pensó en la cantidad de veces que pudo haberla consolado o protegido del ataque del hanyou irascible, y se mordió para no gritar de odio. Y aullar, aullar hasta sacudir los cimientos de la ciudad, que dormía a los pies del santuario Higurashi.

-"Kagome,"

Ella lo miró

-"Mmmm?"

-"Nunca más pasarás por algo así otra vez, yo estaré ahí para protegerte y consolarte, nada, ni nadie se acercará a ti si no lo deseas, ya no estarás sola nunca más"

La Miko sonrió tímidamente

-"Ojalá, que así sea, no podría pasar por todo aquello otra vez"

Ella dejó su mirada fija en el goshimboku al que veía a través de su ventana, Inuyasha…

*************Del otro lado del pozo*******************

Kikyo se bañaba en el mismo arroyo que cruzaba el bosque de Inuyasha en ambos Edo moderno y antiguo, donde habían estado Sesshomaru y Kagome el mismo día que Sesshomaru y Rin pasaron a través del pozo hacia Kagome. Tenía planeado acostarse con Inuyasha esta noche si o si, se aseaba a conciencia, se imaginaba y repasaba los pasos a seguir con el mestizo. Inuyasha por su parte estaba más que enojado, habían ido a ver a Sango y Miroku para ver si volverían a formar parte del inutachi en la cacería de Náraku y los fragmentos pero ellos se habían negado a dejar el campamento que habían levantado hace casi una luna (un mes) a las afueras del castillo en espera del regreso del Daiyoukai, en su mente se repetía que eran unos traidores, y que esto y que aquello pero lo que más le molestaba era que no sabía nada del paradero de Kagome, se imaginó que podía haber regresado a su tiempo, si era así, le daría una semana más y la iría a buscar, se dio cuenta de que había actuado más que mal, no tenía ni idea cómo iba a hacer para disculparse, por eso no estaba apurado en encontrarla, sabía que ella estaría con un humor de los mil demonios y no quería soportar el tremendo sermón que pensó que le iba a dar cuando lo viera de nuevo, aunque se lo merecía un cien por ciento. Lo que más le extrañaba es que estaba dentro de las tierras de su medio- hermano pero él no había aparecido todo ese tiempo.

-"Qué mierda estará pensando ese hijo de puta" Removía la arena a sus pies con un palito, mientras esperaba el regreso de Kikyo.

-"Y la otra puta que no aparece, seguro que va a gritarme que soy un maldito, y que me merezco que me muelan a palos y toda esa cagada que siempre me dice cuando se enoja. Sé que fui un poco egoísta en traer a Kikyo pero me gusta y se me ocurrió y yo doy las órdenes en esta manada y al que no le guste que se vaya a la mierda." Y diciendo eso se levantó rumbo al arroyo a buscar a su cáscara de arcilla.

***************con Sango, Shippo y Miroku*****************

-"Ya pasaron casi veinte días houshi, y ella no regresa"

-"Pronto lo hará, ella no nos dejará, solo está lamiéndose las heridas dicho en términos Inu"

-"Además ella es mi mamá y no me abandonaría aquí sólo con Inuyasha"

-"Pero estás con nosotros, Shippo"

-"Pero eso Kagome no lo sabe"

Era verdad Kagome no sabía el paradero de su hijo y sus amigos, ella suponía que estaban con Inuyasha.

-"En qué piensa excelencia?"

-"Me parece extraña la ausencia de Sesshomaru Sama, él nunca deja de aparecer cuando acampamos en sus tierras recuerdas, Sango?"

-"Mmmm. Sí es verdad, esperemos que tanto Kagome como Sesshomaru Sama estén sanos y salvos"

******************En el futuro*****************

La última ronda de preguntas había transcurrido entre risas y llanto, pero ahora eran una manada fuerte, se conocían entre todos en profundidad, eso era bueno, luego todos cenaron y conversaron muy distendidos, acerca de los planes a futuro, o más bien a pasado ya que serían realizados en el Edo antiguo al regresar, Sesshomaru había compartido parte del problema con la familia y ellos habían aportado varias ideas, todas eran buenas, sería bueno recordarlas todas.

Rin y Souta habían hecho muy buenas migas y se reunían con los amigos de Souta que ahora lo eran de ella también en una galería de juegos en la ciudad cerca de la calle de los cines, todos los martes y jueves, compartían juegos, hamburguesas, helados, películas, reuniones y había habido un paseo en grupo por el mirador azul, Souta era un verdadero caballero y muy hombre, no temía expresar sus sentimientos y si había que llorar no tenía problema en hacerlo, en su corazón estaba un poco preocupado por el regreso de ellos al pasado, sabía que extrañaría a Rin y a Kagome, pero nunca pensó que extrañaría al Daiyoukai a quien había aprendido a apreciar tanto o más que a Inuyasha, pero lo que lo molestaba en realidad era que él no podía pasar al otro lado para ayudar, deseaba ser útil, pero solo podía esperar de éste lado a que regresen a salvo.

-"Te cuidas si? ¿Fíjate bien a quién eliges por esposo"

-"Pareja"

-"Lo que sea, recuerda que es de por vida Rin y quiero que seas feliz"

-"Si, lo tendré en cuenta, gracias Souta yo te extrañaré"

-"También yo"

-"Todos te extrañaremos Rin"

Se sumaban los amigos y brindaban con gaseosas y sodas por la buena suerte para Rin

*********************** En casa de Kagome ********************

Era hora del compromiso youkai entre Kagome y Sesshomaru, él ya le había enseñado, cultura youkai, protocolo, etiqueta y el lenguaje y significado de algunos comportamientos de los demonios, entre amigos, entre allegados, conocidos, familia, y faltaba la parte de la pareja, se descubrió teniendo dificultades para discutir ciertos temas con la Miko, eso no era aceptable, tenían que hablar de todos los temas sin tapujos. Él era el de romper el hielo.

Ambos se encontraban sentados frente a frente en la cama de Kagome, ella en la cabecera y él a los pies.

-"Luego de éste compromiso youkai, no habrá secretos entre nosotros Kagome, seremos una unidad fuerte e íntegra, es necesario hacer esto para fortalecernos como alfas de la manada y reforzar nuestra confianza en el otro, porque nos esperan tiempos difíciles, el enemigo siempre atenta contra las manadas y sus líderes intentando debilitarlos y la manera de hacerlo más efectiva es asesinándolos o quebrando la confianza entre ellos. Para eso se valen de los secretos más ocultos y privados utilizándolos para sembrar desconfianza y malos pensamientos, de manera tal, que socavan los basamentos de la manada más fuerte y cuando enfrentemos al concejo de ancianos y a los Lores Cardinales intentarán doblegarte por ser humana, y debes saber que eres mucho más que eso"

-"Si, lo comprendo"

-"Comencemos entonces, Pregúntame "…