CAPITULO VIII
-. Deben estar asustados, rumoran que Hogwarts ya no es seguro -. Murmuró Hermione suavemente.
-. ¡Qué! -. Dijo Ron mirando a Hermione con ojos desorbitados. -. Pero Hogwarts es más seguro que sus casas, ¡Seguro! Tenemos Aurores, y todos esos hechizos protectores, ¡Y tenemos a Dumbledore! -.
-. No creo que lo tengamos todo el tiempo -. Dijo Hermione en voz muy baja, echando una mirada hacia la mesa del personal por encima de "El Profeta". ¿No se han dado cuenta? Su asiento ha estado vacío tan a menudo. Creo que ha dejado el colegio para hacer algo con la Orden -. Dijo Hermione en voz baja. -. Quiero decir… Parece todo serio, ¿No les parece? -.
Se levantaron para ir al campo de Quidditch, y Hermione vio como Pavil le susurraba algo a Lavender, y ella le sonrió a Ron, eso a Hermione le molestó.
Eso le afectó bastante que estuvo distante y fría todo el camino hasta el estadio a través del frío y la llovizna neblinosa, y se fue para encontrar un sitio en la tribuna sin desearle a Ron buena suerte.
Hermione en el fondo le deseaba buena suerte, pero sus ánimos caían al ver a Lavender en otra grada.
-. ¡Buena suerte! -. Gritó a Lavender Brown.
Lo que terminó de molestar a Hermione, fue ver como Ron le sonreía y su cara se tornaba color rojo.
Pero al final Ron triunfó, ella se apresuró a felicitarlo, antes de que Lavender hiciera otra incomoda manifestación.
-. Lo hiciste fenomenalmente, ¡Ron! -. Hermione giró disimuladamente hacia atrás, mientras veía a Lavender con una expresión bastante gruñona en su cara.
Eso la hizo sonreír.
Ron le sonrió de oreja a oreja a Hermione, provocando que ella se sonrojara.
Decidieron partir hacia la casa de Hagrid, mientras en todo el trayecto Ron, no dejaba de hablar sobre su participación en las pruebas.
-. Si, si, estuviste magnífico -. Dijo Hermione divertida.
-. Fui mejor que ese McLaggen, de cualquier modo -. Dijo Ron con un tono altamente satisfecho. -. ¿Lo vieron moviéndose pesadamente en la dirección equivocada en su quinto? Parecía como si hubiese sido Confundido… -.
Hermione se sonrojó ligeramente, lo que Harry alcanzó a captar.
Llegaron a la casa de Hagrid y entraron con él, al ser recibidos por Buckbeak, que estaba atado en la parte delantera de la cabaña de Hagrid.
Sin embargo Hagrid, no se comportó como el amigable gigante que les daba una sonrisa, se encontraba sumamente molesto.
Hermione fue la primera en hablar.
-. Realmente queríamos seguir con Cuidado de Criaturas Mágicas, ¿Sabes? -. Hagrid dio un gran bufido. -. ¡De verdad! -. Dijo Hermione. -. ¡Pero ninguno de nosotros podía encajarlo en sus horarios! -.
-. Sí. Claro -. Dijo Hagrid otra vez.
Hubo un silencio largo y Hagrid lentamente comenzó a llorar.
-. ¡Hagrid! -. Gritó Hermione, poniéndose en pie de un salto, y poniendo un brazo alrededor de sus temblantes hombros. -. ¿Qué es lo que pasa? -.
-. Es Aragog… creo que está muriendo… se puso enfermo durante el verano y no se recupera… yo no sé qué haré si él… si él… hemos estado juntos por tanto tiempo… -. Hermione dio golpecitos en los hombros de Hagrid, sin saber qué decir.
Harry sabía cómo se sentía.
-. ¿Hay algo… hay algo que podamos hacer? -. Preguntó Hermione, ignorando las desesperadas muecas y las sacudidas de la cabeza de Ron.
-. No lo creo, Hermione -. Se atragantó Hagrid. -. Pero gracias por el ofrecimiento, Hermione… significa mucho… -. Después de eso, la atmósfera se aligeró considerablemente.
Bebieron más té, se relajaron y vieron al Hagrid de antes, después de un rato agradable, se despidieron y volvieron al castillo.
Mientras entraban en el castillo, vieron a Cormac McLaggen entrando en el Gran Comedor.
Harry tomó el brazo de Hermione y la mantuvo atrás.
-. ¿Qué? -. Dijo Hermione a la defensiva.
-. Si me lo preguntas -. Dijo Harry tranquilamente. -. McLaggen parece como si estuviese Confundido.
Hermione se sonrojó.
-. Oh, de acuerdo, yo lo hice -. Susurró. -. ¡Pero deberías haber escuchado la forma en la que estaba hablando sobre Ron y Ginny! De todas formas, él tiene un temperamento desagradable, ya viste cómo reaccionó cuando no pudo entrar, tú no hubieses querido alguien así en el equipo -.
-. No -. Dijo Harry. -. No, supongo que es cierto. ¿Pero no fue eso deshonesto, Hermione? Quiero decir, eres un prefecto, ¿No es así? -.
-. Oh, cállate -. Reaccionó ella sonriendo.
-. ¿Qué están haciendo ustedes dos? -. Preguntó Ron.
-. Nada -. Dijeron Harry y Hermione a la vez, y se apresuraron hacia Ron.
Se aproximaban hacia la mesa de Gryffindor cuando el Profesor Slughorn apareció delante de ellos, cortándoles el paso.
-. Harry, Harry, ¡Justo el hombre que esperaba ver! -. Murmuró alegremente. -. ¡Esperaba atraparte antes de la cena! ¿Qué dices a algo de cena esta noche en mis habitaciones? Vamos a tener una pequeña fiesta, solo unas pocas estrellas ascendentes. Y, por supuesto, espero que la señorita Granger haga el favor de venir también -. Slughorn hizo a Hermione una pequeña reverencia mientras terminaba su charla, consiguiendo una vez más, la negativa de Harry.
-. Vamos, no me dejaras sola ¿Verdad? -. Dijo Hermione pensando en McLaggen.
-. Dudo que vayas a estar sola, probablemente Ginny esté invitada -. Espetó Ron, quien no parecía haber llevado bien el ser ignorado por Slughorn.
Después de la cena, hicieron su camino hacia la Torre de Gryffindor.
Hermione alcanzó una copia de "El Profeta" de la tarde.
-. ¿Algo nuevo? -. Dijo Harry.
-. Realmente no… -. Hermione había abierto el periódico y examinaba las páginas interiores.
-. Oh, mira, tu padre está aquí, Ron, ¡Él está bien! -. Añadió rápidamente, dado que Ron había mirado alarmado. -. Solo dice que ha ido a visitar la casa de los Malfoy. Esta segunda búsqueda de la residencia del Mortífago no parece haber dado ningún resultado -.
-. Bien, si no es en su casa, debe de haber traído lo que quiera que sea a Hogwarts con él -.
-. ¿Pero cómo puede haberlo hecho, Harry? -. Dijo Hermione, bajando el periódico con una mirada sorprendida. -. Todos fuimos registrados cuando llegamos, ¿No? -.
-. ¿Lo fuiste? -. Dijo Harry, quedándose sorprendido. -. ¡Yo no lo fui! -.
-. Oh no, por supuesto que tú no, olvidé que llegaste tarde… bueno, Filch nos repasó a todos con Censores Confidenciales cuando llegamos al vestíbulo. Se hubiese encontrado cualquier objeto Oscuro, ves, ¡Malfoy no puede haber introducido nada peligroso! -.
-. Entonces alguien se lo envió por lechuza -. Dijo. -. Su madre o alguna otra persona -.
-. Todas las lechuzas están siendo revisadas también -. Dijo Hermione. -. Filch nos lo dijo cuando estaba hincándonos esos Censores Confidenciales por todas partes donde alcanzaba -. Miraron a Ron, pero él se encontraba, mirando a Lavender Brown.
-. ¿Puedes pensar en alguna forma en la que Malfoy…? -.
-. Oh, déjalo, Harry -. Dijo Ron.
-. Escucha, no es mi culpa que Slughorn invitase a Hermione y a mí a esa estúpida fiesta, ninguno de los dos quiere ir, ¡Lo sabes! -. Dijo Harry encendiéndose.
-. Bueno, como no estoy invitado a ninguna fiesta -. Dijo Ron poniéndose en pie otra vez. -. Creo que me iré a la cama -.
Se fue orgulloso hacia el dormitorio, dejando a Harry y Hermione mirándolo fijamente.
…..
Mientras el enojo de Ron era más distante, Harry y Hermione se preguntaban porque el profesor Dumbledore, estaba dejando el colegio durante unos días.
Sin embargo, algo más fascinante para Hermione era el libro del Príncipe Mestizo, que aparte de ayudar a Harry con pociones había creado encantamientos demasiado interesantes, como por ejemplo el Muffliato, un hechizo demasiado útil, consiguiendo más interés por parte de Hermione.
Que aunque no los encontraba divertidos, eran interesantes y podían ser utilizados para cosas más productivas.
Como el también experimentar con Ron, situaciones que él le contaba de vez en cuando.
-. ... Y entonces hubo otro destello de luz y yo aterricé en la cama otra vez -. Dijo Ron expresando con una sonrisa.
Hermione reía con sus relatos, otra razón que hacia crecer su amor por él, olvidando momentáneamente todos sus defectos.
-. ¿Este hechizo es otro sacado de ese libro que tienes de Pociones? -. Preguntó Hermione.
Harry la miró con el ceño fruncido.
-. ¿Siempre tomando precipitadamente la peor conclusión, verdad? -.
-. ¿Lo sacaste de allí? -.
-. Bueno... sí, sí, así fue... pero, ¿Cuál es el problema? -.
-. ¿Así es que tú decidiste probar un conjuro desconocido, escrito a mano, y ver qué ocurriría? -.
-. ¿Por qué tiene importancia que esté escrito a mano? -. Dijo Harry, prefiriendo no contestar el resto de la pregunta.
-. Porque probablemente no está aprobada por el Ministerio de Magia -. Dijo Hermione. -. Y también porque comienzo a pensar que este Príncipe era un poco arriesgado -.
-. ¡Fue una broma! -. Dijo Ron. -. ¡Simplemente una broma, Hermione, eso es todo! -.
-. ¿Dejando colgadas a las personas cabeza abajo por el tobillo? -. Dijo Hermione. -. ¿Quién invierte su tiempo y su energía en inventar hechizos como esos? Pienso que es muy irresponsable comenzar a usar hechizos que ni siquiera sabes para qué son, y deja de hablar del Príncipe como si fuera su título, apuesto que es simplemente un apodo estúpido, ¡Y no creo que haya sido tan buena persona! -.
-. No veo de dónde sacas eso -. Dijo Harry acaloradamente. -. ¿Si él habría sido un Mortífago, no habría estado alardeando acerca de ser un sangre-mestiza, o sí? -.
-. No todos los Mortífagos pueden haber sido sangre-pura, no quedan suficientes magos de sangre pura -. Dijo Hermione tercamente. -. Seguro que la mayor parte de ellos son medias-sangres y fingen ser puros. Es sólo a los nacidos de Muggles que odian, estarían realmente encantados de dejarte a ti y a Ron unirse -.
-. ¡No hay forma de que me dejen ser un Mortífago! -. Dijo Ron indignadamente.
-. Les encantaría tenerme -. Dijo Harry sarcásticamente. -. Seríamos los mejores amigos si no trataran de liquidarme -. Más tarde ya habían salido para Hogsmeade, el cual no fue agradable.
Terminando su frio paseo en las Tres escobas.
-. Por Merlín, gracias -. Dijo Ron hecho añicos cuando fue envuelto por el aire caliente, perfumado en caramelo.
-. Quedémonos aquí toda la tarde -.
-. ¡Harry, mi niño! -. Dijo una voz desde atrás de ellos.
-. ¡Oh no! -. Masculló Harry.
Los tres se voltearon para ver al Profesor Slughorn.
-. ¡Harry, ya son tres de mis pequeñas cenas que usted se ha perdido hasta ahora! -. Dijo Slughorn. -. ¡Eso no sirve, mi niño, quiero tenerte! ¿La Señorita Granger las ama, verdad? -.
-. Sí -. Dijo Hermione impotentemente. -. Son realmente… -.
-. ¿Así que por qué no vienes Harry? -. Demandó Slughorn.
-. Pues bien, he tenido práctica de Quidditch, Profesor -. Dijo Harry.
-. ¡Pues bien, ciertamente espero que usted se gane su primer partido después de todo el trabajo duro! -. Dijo Slughorn.
-. Ahora, qué tal el lunes por la noche, porque no querrás practicar con este clima... -.
-. No puedo, Profesor, tengo una cita con el Profesor Dumbledore esa tarde -.
…...
Respondiendo a sus lechuzas:
LadyBasilisco220282: Concuerdo contigo, Ron me cae muy mal, por eso me caes tan bien. Saludos.
Yazmin Snape: Soy cruel, quizá, pero valdrá la pena la espera, falto muy poco para que esos dos, comiencen a interactuar. Saludos. Besos.
Parejachyca: Pronto aparecerá Severus y estará tan confundido que disfrutaras de ello. Saludos.
LES INVITO A DAR "ME GUSTA" A LA PAGINA "Auroriss", QUE SE ENCUENTRA EN FACEBOOK, DONDE SUBIRE TODO RELACIONADO CON MIS HISTORIAS.
GRACIAS...
