CAPITULO XI

Severus desapareció en la oscuridad para volver a las mazmorras.

La nieve formaba remolinos nuevamente en contra las frías ventanas; la Navidad se acercaba rápido.

El horario de Hermione estaba tan lleno que Harry sólo podía hablar bien con ella en las tardes, cuando Ron estaba, en todo caso, tan apretadamente enrollado alrededor de Lavender que él ni siquiera notó lo que Harry estaba haciendo.

Hermione rehusó sentarse en la sala común mientras Ron estuviera allí, debía admitir que aun sentía algo por Ron, pero lentamente solo lo veía como un amigo, veía que el loco amor, que creyó tener por Ron, lentamente se desvanecía.

Harry generalmente se juntaba con ella en la biblioteca, lo que implicaba que sus conversaciones fueran entre susurros.

-. En serio Harry, estoy bien, solo le estoy dando el espacio que quiere, cuando me deje hablar, me disculparé, pero él tiene toda la libertad para besar a quienquiera que a él le guste -. Dijo Hermione, mientras la bibliotecaria, la señora Pince, rondaba los estantes detrás de ellos. -. No me podría importar menos -. Lo dijo con una sonrisa, que ella no podía creer que fuera sincera. -. E incidentalmente -. Dijo Hermione, después de algunos momentos. -. Debes ser cuidadoso -. No podía aun confiar en ese supuesto Príncipe Mestizo.

-. Por última vez -. Dijo Harry. -. No voy a devolver este libro. He aprendido más del Príncipe Mestizo que lo que Snape o Slughorn me han hayan enseñado... -.

-. A parte de lo que ya sabes que opino del Príncipe -. Dijo Hermione, dando a su libro una mirada desagradable como si hubiese sido grosero con ella. -. Hablo de lo que pasó antes. Entré al baño de las chicas poco antes de que viniese aquí y hay alrededor de una docena de chicas allí dentro, incluida esa Romilda Vane, que quieren ver cómo pueden darte una poción de amor. Todas esperan llevarte a la fiesta de Slughorn, y al parecer todas compraron pociones de amor a Fred y George, por lo que temo que probablemente resulten... -.

-. ¿Por qué no se las confiscaste? -. Dijo Harry.

-. No llevaron las pociones al baño -. Dijo Hermione desdeñosamente. -. Sólo fueron a discutir tácticas. Como dudo que el Príncipe Mestizo… -. Ella dio al libro otra mirada desdeñosa. -. … Podría imaginar un antídoto para una docena de pociones de amor diferentes al mismo tiempo, deberías invitar a alguien para que vaya, eso detendrá a quienes piensen que aún tienen oportunidades. Es mañana en la noche, se están desesperando -.

-. No hay nadie a quien quiera invitar -. Harry masculló.

-. Pues bien, simplemente sé cuidadoso en lo que bebas, porque Romilda Vane hablaba en serio -. Dijo Hermione desagradablemente.

Harry la miró por un largo tiempo.

-. Espera un momento -. Dijo lentamente. -. ¿Pensé que Filch había abolido cualquier cosa comprada en Sortilegios Weasley? -.

-. ¿Y cuándo alguien ha puesto atención alguna vez a lo que ha prohibido Filch? -. Preguntó Hermione.

-. Pero pensé que todos los búhos estaban siendo revisados. ¿Por qué estas chicas pueden meter pociones de amor en la escuela? -.

-. Fred y George las envían disfrazadas de perfumes y pociones para la tos -. Dijo Hermione. -. Es parte de su servicio vía lechuza -.

-. Sabes mucho de eso -. Hermione le dio una desagradable mirada igual a la que dio a su copia de Fabricación de Pociones Avanzadas.

-. Está todo en la parte de atrás de las botellas que nos mostraron a Ginny y a mí en el verano -. Dijo ella fríamente. -. No ando poniendo pociones en las bebidas de las personas... O pretender hacerlo, lo cual es igual de malo... -.

-. Pues bien, no te preocupes por eso -. Dijo Harry rápidamente. -. ¿El punto es que Filch está siendo engañado, cierto? ¡Estas chicas meten cosas en la escuela disfrazadas de alguna otra cosa! ¿Entonces por qué no pudo meter Malfoy el collar en la escuela? -.

-. Oh, Harry... no otra vez... -.

-. ¿Vamos, por qué no? -. Dijo Harry.

-. Mira -. Hermione dijo suspirando. -. Los Sensores de Secretismo detectan hechizos, encantos de ocultamiento, ¿Cierto? Están acostumbrados a encontrar magia oscura y objetos tenebrosos. Habrían encontrado una maldición poderosa, al menos en el collar, en tan solo segundos. Pero algo que haya sido puesto en la botella equivocada no cuenta de cualquier manera las pociones de Amor no son objetos tenebrosos -.

-. Es fácil decirlo -. Masculló Harry.

-. Así es que sería asunto de Filch el saber que no era una poción de tos, y ya que él no es un mago muy bueno, dudo que él pueda distinguir una poción de tos de una de Amor -.

Hermione se quedó muda; Harry lo había oído también.

Alguien se había movido poco detrás de ellos, entre los estantes de libros oscuros.

Esperaron, y un momento más tarde el semblante parecido al de un buitre de Madam Pince apareció muy cerca, con sus mejillas hundidas, su piel como pergamino, y por mucho tiempo con la nariz iluminada, no aduladoramente, por la lámpara que llevaba.

-. La biblioteca está ahora cerrada -. Ella dijo. -. Hagan caso y devuelvan los libros que tomaron -. Hermione, quien precipitadamente había empacado sus cosas, agarró a Harry por el brazo y lo llevó afuera por la fuerza.

-. Ella te prohibirá el acceso a la biblioteca si no tienes cuidado -.

-. No es mi culpa que ella grite como una loca, Hermione -. Gozando del hecho que podrían hablar normalmente otra vez, se abrieron paso a lo largo de los desiertos corredores iluminados en lámparas, de regreso a la sala común.

-. ¡Hola, Harry! -. Dijo Romilda Vane, en el momento que había entrado por el hoyo que se abrió delante de la Dama gorda. -. ¿Gustas una botella de gillywater? -. Hermione le dio una mirada de advertencia por encima de su hombro.

-. Muchas gracias -. Dijo Harry rápidamente. -. No me gusta mucho -.

-. Bien, toma un poco de estos entonces -. Dijo Romilda, metiendo una caja a la fuerza en sus manos. -. Los calderos de chocolate, tienen whisky de fuego en ellos. Mi abuela me los envió, pero no me gustan -.

-. Oh muchas gracias -. Dijo Harry, quien no podría pensar en nada más para decir. -. Yo debo irme -. Se apresuró detrás de Hermione.

-. Te lo dije -. Dijo Hermione sucintamente. -. Mientras antes invites a alguien, más pronto ellas te dejarán solo y podrás… -. Pero de repente su mirada había divisado a Ron y Lavender, quiénes estaban abrazados en el mismo sillón.

Aunque no le molestaba a ella, sabía que Ron y Lavender aun no la querían en la misma habitación, y por el bien de todos decidió evitar una pelea.

-. Pues bien, buenas noches, Harry, -. Dijo Hermione, y ella salió con destino al dormitorio sin más palabras.

Hermione sabía que su disgusto entre ambos no sería de unos días, y ninguno cedía, como orgullosos Gryffindor, pero cada día que pasaba se demostraban aún más que Ron era el que no quería dar su brazo a torcer aunque ella ya no reaccionaba a pelear.

Lo cual para ella era más fácil, que ese amor y admiración, lentamente se acabarían, logrando que finalmente Ron solo se convirtiera en un compañero más.

Y no quedándose atrás decidió invitar a Cormac al baile, al no tener más opciones de invitaciones.

Mostraba la sonrisa más radiante que pudo haber tenido, aunque en el fondo, de poder ir sola, lo hubiera hecho.

La fiesta de Slughorn era enorme, con muchas personas y una que otra importante, aprovechando el tumulto de gente, Hermione se apresuró alejarse de Cormac, pero cuando cruzaron la puerta y muérdago flotando en la entrada, los hizo detenerse.

Cormac se acercó a Hermione tomándola de la cintura y acercándola a él, cuando Hermione aprovecho que Cormac cerró los ojos, para ella desaparecer, tratando de evitarlo lo más posible.

-. ¡Hermione! ¡Hermione! -.

-. ¡Harry! ¡Ahí estás, menos mal! ¡Hola, Luna! -.

-. ¿Qué te ocurrió? -. Preguntó Harry.

-. Oh, acabo de evadirlo, justamente he dejado a Cormac -. Dijo ella. -. Bajo el muérdago -. Ella explicó, cuando Harry comenzó a mirar inquisitivamente.

-. Te sirve de mucho venir con él -. Dijo Harry gravemente.

-. Pensé que era mejor que venir sola -. Dijo Hermione desapasionadamente. -. Debatí por algún rato acerca de Zacharias Smith, pero pensé... En él -.

-. ¿Pensaste en Smith? -. Dijo Harry.

-. Sí, lo hice, y comienzo a desear haberlo escogido, McLaggen hace a Grawp ver como un caballero. Vayamos por allá, así podremos verlo -. Los tres se hicieron camino a la otra punta del cuarto, recogiendo copas de aguamiel en el camino, percatándose demasiado tarde de que la Profesora Trelawney estaba de pie junto a ellos.

-. Hola -. Dijo Luna atentamente a la Profesora Trelawney.

-. Buenas noches, querida -. Dijo la Profesora Trelawney, concentrándose en Luna con alguna dificultad.

Harry se acercó a Hermione.

-. Ven, te quiero decir algo ¿Piensas decirle a Ron que interferiste en las pruebas de Guardián? -. Hermione arqueó sus cejas.

-. ¿Por qué lo haría? Te he dicho que lo de Ron, lo he superado, no tan rápido como creí, pero ya no quiero nada con el -. Harry la miró astutamente.

-. ¿Lo de invitar a McLaggen, no tiene que ver con Ron? -.

-. Entiende Harry, esto ya ha acabado -.

-. Bien -. Dijo Harry fervientemente. -. Pero no quiero más peleas de novios entre ustedes o perderemos el siguiente partido -.

-. ¡Quidditch! -. Dijo Hermione coléricamente. -. ¿Es eso por lo que se preocupan todos los hombres? ¡Cormac no me ha preguntado acerca de mí misma, no, justamente he sido tratada para "Cien Grandes Salvadas Por Cormac McLaggen" sin escalas alguna vez desde entonces… ¡Oh no, aquí viene! -. Hermione se movió tan rápido como si se estuviera desapareciendo.

Pero en esas fiestas también se encontró Severus, odiando profundamente el haber ido, pero por mandato de Dumbledore, de mantener todo en orden y calma, debió asistir, llegó y siendo saludado por sus colegas, a los cuales solo una reverencia les hacía devolviendo el saludo.

Llegando, fue hacia la mesa de bebidas y tomando un Wiskey de fuego, se colocó en una esquina pasando desapercibido.

Pero su persona fue invocada por Slughorn el cual le hablaba al mencionar que Potter era un gran as en Pociones, si tan solo supiera, pensó para sí Severus.

-. ¡Instintivo, usted sabe cómo su madre! Solo he podido enseñarle a unos pocos con la habilidad de él, te lo puedo asegurar, Sibyll como a Severus -. Slughorn se acercó a su lado y tiró de su brazo a Snape. -. ¡Deje de andar a escondidas y ven y únete, Severus! -. Hipó Slughorn felizmente. -. ¡Justamente estaba hablando de lo excepcional que es Harry haciendo pociones! ¡Algún crédito debes tener, claro está, le enseñaste cinco años! -. Atrapado, con Slughorn alrededor de sus hombros, Snape recorrió con la mirada a Harry, sus ojos negros estrechados.

-. Curioso, porque nunca tuve la impresión de haberle logrado enseñar a Potter nada en absoluto -.

-. ¡Pues bien, entonces, es la habilidad natural! -. Gritó Slughorn. -. Deberías haber visto lo que me dio en su primera clase, el Trago de Muerte en Vida nunca tuve un producto estudiantil más fino en un primer intento, no pienso como tú, Severus -.

...

Respondiendo a sus lechuzas:

LadyBasilisco220282: Pues habrá mucho, aún queda mucho por delante. Saludos.

Parejachyca: La paciencia es una virtud, tranquila y habrá mucho Sevmione, espero lo disfrutes. Saludos.

yetsave: Si, lento pero habrá mucho más. Espero lo sigas. Saludos.

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GRACIAS...