NO SOY DUEÑO DE INUYASHA
GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. DISFRUTO MUCHO LAS COSAS COMPARTEN CONMIGO. UN ABRAZO.
CAPITULO 18
Un aura impresionante se acercaba, ambos se separaron y tomaron sus asientos, Sesshomaru abrió el rollo y comenzó a escribir algunos caracteres y Kagome solo se quedó observando,
En ese instante golpes en la puerta los alertaron
-"Adelante"
El portazo no se hizo esperar, el potente youki precedía al inmenso youkai que entraba en el salón, hizo una reverencia mediana, se tornó para mirar a Kagome quien lo miró sin apartar la vista de los brillantes ojos verdes del youkai "No demuestres miedo, no demuestres miedo" EL Lord extranjero la miró fijamente y luego se sentó frente a Sesshomaru, quien apenas lo reconoció con un movimiento de cabeza.
-"Lord Ryusenki"
-"Lord Sesshomaru, entonces es verdad."
-"No comprendo"
-"Has traído a la Shikon Miko, te preparas para la guerra, con tal de no tener que emparejar a tu hija y aliarte con las otras casas."
Sesshomaru, levantó su youki que comenzó a aplastar el aura del youkai dragón sentado frente a él, era el Lord del sur, del clan dragón había enviado un representante pero las noticias vuelan rápido por estos lugares así que en menos de cuarenta minutos ya sabía que Sesshomaru había vuelto y que Kagome estaba con él, por lo que decidió despachar al emisario y venir personalmente a verlo con sus propios ojos, criaturas desconfiadas esos dragones.
-"Si me preparara para la guerra, lo haría abiertamente y usted lo sabe siempre hemos sido aliados, el hecho de que la Shikon Miko se encuentre hoy en palacio es debido a mi hija, la sacerdotisa será su institutriz a partir de ahora, como bien sabes la reputación de la Miko le precede, su poder y fortaleza su honorabilidad son cualidades más que deseables para la heredera del Oeste, pretendo que mi hija sea entrenada de la manera adecuada para gobernar las tierras occidentales y por supuesto, son cualidades nada despreciables para un potencial emparejamiento."
-"Mmmm. Ya veo, has buscado una hembra muy poderosa para llevar a cabo esa tarea"
-"Así es, la hija del Daiyoukai de Oeste debe ser fuerte y honorable, más aún de lo que ya pueda ser"
Tenía que dejar en claro que Rin no era una presa desvalida, él personalmente la había entrenado en las artes de la batalla, pero aún le faltaba y mucho, en los meses que había estado con Kaede, la anciana le había manifestado que la jovencita tenía dotes para Miko y debían entrenarla en esos menesteres, algo se había hecho pero con Rin desconforme y regresando al castillo sus lecciones se habían espaciado demasiado, practicaba un poco con Kagome en sus visitas al inutachi pero no alcanzaba, Sesshomaru quería reforzarla para que nadie pudiera lastimarla o mucho peor asesinarla.
-"En honor a la verdad, no pensé que fueras un padre tan responsable Lord Sesshomaru, me alegra que así sea"
El dragón veía el peligro potencial en la presencia de la Miko de shikon en la casa de Occidente, quería emparejar a su hijo con Rin, para poner sus garras en Occidente pero si ella era tan poderosa, como la sacerdotisa sentada a su lado, la preocupación lo comenzaba a invadir, sacudirse a la heredera de Sesshomaru no iba a ser una tarea sencilla. Debería cambiar de estrategia si quería quedarse con las tierras de Oeste.
-"Y dígame Miko Sama, cómo ha sido hasta ahora su estancia en el Oeste? El Dragón levantaba su aura presionando a la joven.
Sesshomaru, no levantó la vista de su pergamino, pero prestaba atención al más mínimo detalle de la conversación, no desatendía ni una sola frase que saliera de la boca del Lord del Sur.
-"Me sería muy agradable responderle, pero desconozco con quién estoy hablando"
Kagome lo miraba fijamente y mantenía la cara inexpresiva, esperando la respuesta por parte del demonio de ojos verdes.
-"Oh, mil disculpas Miko Sama mi nombre es Lord Ryusenki soy el Señor de la Casa del Sur"
Se inclinó e hizo una reverencia y Kagome la respondió con la cabeza
-"Es un honor Señor Ruysenki"
-"Su reputación la precede sacerdotisa, y debo decir a demás que para ser humana es muy hermosa"
El Lord del Sur se acercaba a ella y la observaba en detalle, Kagome sonreía tranquila, permitía el escrutinio del demonio interesado. Sesshomaru tensaba la mandíbula para no estrangular al dragón insolente que flirteaba con Kagome.
-"Domo Arigato Lord Ryusenki"
Si en algún momento quisiera cambiar de ambiente y descansar unos días me agradaría mucho que considerara las tierras del Sur Mi Lady.
-"Oh, lo tendré en cuenta Señor le agradezco el ofrecimiento"
Pronto será la reunión cardinal, entonces será el momento oportuno para las presentaciones correspondientes, el dragón estaba más que interesado en los servicios de la sacerdotisa, pero no los de institutriz exactamente, Sesshomaru captó el fuerte olor del almizcle del dragón excitado y comenzó a elevar su youki, para aplacar al Señor del Sur que estaba comenzando a babear, el Lord dragón lo miró intrigado, Sesshomaru aprovechó para hacerle preguntas acerca de los planes del concejo
-"Lord Ruysenki, supongo que ya tiene organizados los preparativos para lo solicitado por el concejo…" De mentira verdad? Otra cosita aprendida en el futuro?
-"Por supuesto Sesshomaru Sama, y me alegra que usted esté de acuerdo y participe de ello"
-"Hn." La elevación de youki no pasó desapercibida por el general Danaka que custodiaba celosamente la puerta del despacho del Daiyoukai, ya había elevado su aura tres veces en una hora y el Daiyoukai del Sur está con él, decidió arriesgarse y entrar
-"Sesshomaru Sama, ya he completado la tarea que me encomendó, Mi Lord"
-"Hn."
La irrupción repentina del general Danaka provocó el retroceso del Lord del Sur hacia su asiento, Kagome miró a Danaka y con los ojos fijos en él asintió en silencioso agradecimiento
-"General Danaka, acompañe a la Shikon Miko a sus habitaciones, y luego repórtese ante éste. Quiero guardias para la seguridad de la sacerdotisa."
-"Hai Sesshomaru Sama!" Hizo una reverencia y se giró en dirección de Kagome "Acompáñeme Miko Sama, onegai"
Muy sonriente y delicada Kagome se levantó de su asiento e hizo una reverencia a Sesshomaru y otra a Ryusenki
-"Con permiso, los humanos necesitamos descansar más que los youkai" dijo manteniendo la sonrisa "Arigato Sesshomaru Sama por su hospitalidad… Señor Ryusenki…" y muy grácilmente se retiró.
Danaka caminaba delante de ella, realmente no quería tener mucho que ver con la sacerdotisa, pero quería saber qué fue lo que impulsó a Sesshomaru a levantar tanto y tantas veces su youki. Temía que Ryusenki hubiera hecho de las suyas.
-"Miko Sama, gomennasai, demo necesito saber qué sucedió en el despacho de Lord Sesshomaru, algo extraño debió pasar para que alzara su aura de esa manera."
-"Con todo respeto General Danaka, si Sesshomaru Sama quisiera que usted supiera si algo sucedió o no dentro del despacho, le contaría personalmente, en lo que a mí respecta, ignoro de qué está usted hablando, aún así si de verdad hubiera sucedido alguna cosa, no está en mis obligaciones ocuparme de los asuntos de Seshomaru Sama, sin que él me lo solicite"
Danaka se detuvo frente a una puerta grande de una sola hoja, hermosamente tallada, la abrió y le indicó a la Miko que ingresara.
-"Si por supuesto Miko Sama, gomennasai."
Ambos hicieron una reverencia, en ese instante llegaron cuatro guardias youkai, se inclinaron al unísono;
-"Shikon Miko Sama" ella reconoció su saludo y se incorporó, dos guardias ingresaron por órden de Danaka en la habitación de la joven y se fueron directamente al balcón, los otros dos se apostaron uno a cada lado de la puerta.
-"Ellos están para protegerte, y servirte, si necesitas algo envía a cualquiera de los cuatro y enseguida se te atenderá convenientemente…"
-"Arigato otra vez general Danaka, así lo haré"
Se inclinaron saludándose y en un instante el general había desaparecido, rumbo al despacho del Daiyoukai Occidental. "Que diga lo que quiera pero yo se que algo muy malo debió suceder para que Sesshomaru Sama levantara tanto su aura" Caminaba ofuscado, la Miko se había negado a contarle lo sucedido y eso a él le molestaba, pero en el fondo le tranquilizó que guardara secreto de las actividades del Lord del Oeste, eso demostró que ella era de confianza para su Señor lo cual seguramente resultaría en confianza para él. Antes de llegar a golpear las puertas…
"Adelante general "
El enojo debe haber elevado su propio youki, ya que Sesshomaru lo sintió antes de que llegara frente a la puerta.
-"Con permiso Mi Lord"
-"Danaka, Lord Ryusenki se retira, acompáñelo hasta la puerta grande yo me reuniré con ustedes en un momento"
Ryusenki se levantó, hizo una reverencia y se retiró junto a Danaka. Sesshomaru por su parte hizo su camino hacia el dormitorio de Kagome, pasó los guardias, golpeó pero nadie respondió, tenía que guardar las apariencias frente a ellos y la cortesía no quitaba la valentía pero él estaba lejos de ser delicado con los detalles así que entró. Se acercó al balcón hizo una revisión frente a los otros dos guardias y volvió a entrar. Esta vez se sentó en un sillón frente a un pequeño escritorio y allí esperó, luego de unos instantes Kagome apareció envuelta en un a yukata celeste que hacía veces de bata de baño, su cabello goteaba y olía a frutas frescas, ella estaba hermosa, Sesshomaru no escatimaba ojos para llenarse de esa hermosa imagen frente a él.
-"Veo que has encontrado los baños termales privados de tu agrado Miko"
-"Oh, si Sesshomaru…Sama, arigato" Los guardias youkai tenía muy buenos sentidos debía cuidar sus palabras por el momento, él asintió en silencio. Kagome se acercó a una puerta shogi angosta y la corrió a un costado, era una especie de closet lleno de kimonos tradicionales multicolores, finamente bordados y en todos ellos la marca de la casa de Occidente. Ahí estaba Yaken había mandado a preparar todo tipo de atuendos formales e informales y de entrenamiento para Kagome a pedido del Daiyoukai antes de partir al futuro. Ella tomó uno negro, y él le hizo una seña de que ese no era de su agrado para hoy, ella tomó otro uno amarillo, no, uno rojo, tampoco, tomó uno blanco y los ojos del Lord del Oeste se abrieron, él asintió y ella lo depositó en la enorme cama designada para ella, y todo en silencio o hablando de otros temas…
-"Lord Ryusenki está impresionado con su presencia aquí sacerdotisa"
Mientras decía eso le hizo una seña de que se acercara a él, ella lo hizo lentamente con una mueca de desconfianza en su rostro.
-"Esta tarde enviaré a Yaken a buscarla Miko Sama, quiero que conozca el castillo del Oeste y que revise los límites en los alrededores del palacio reforzaremos las defensas…"
Mientras decía todo eso la sentaba en su regazo, ella le respondía aún confundida, él medio-sonreía y le abría la yukata lo suficiente para descubrirle el hombro mordisqueaba y lamía con empeño mientras la sacerdotisa respondía como podía.
-"E Está bien, Mi Mi Lord, yo estaré lista para la hora estipulada"
Ella le besaba el cuello al Daiyoukai, que se mantenía estoicamente sereno, disfrutando del momento, se besaban apasionadamente, pero en ese instante ambos sintieron un disturbio en la energía youkai que rodeaba el palacio, rompieron el beso
-"Quédese aquí Miko y no abandone su recámara por ningún motivo"
Fijó los ojos en los de ella y la tomó por los brazos, con la mirada de dijo todo, ella asintió, él se asomó al balcón, los dos guardias miraban el horizonte hacia el Norte, el Daiyoukai se paró en medio de ellos fijando la mirada hacia la frontera, centró su youki en esa dirección, estrechó los ojos, se dió media vuelta y se dirigió afuera del dormitorio de la joven.
-"Protejan a la Sacerdotisa con sus vidas"
-"Sí, Lord Sesshomaru!"
Ella lo miró y le agarró el brazo antes de que saliera de la habitación
-"Mi Lord, es un aura muy poderosa, pero la que viene detrás lo es aún más" ella lo miraba suplicante, él asintió y le dijo
-"Estás preparada para enfrentar este desafío Miko"
-"Sí, Mi Lord"
Sin decir una palabra Sesshomaru llamó a los guardias y salieron todos en dirección a la puerta Norte del castillo.
-"Se quedará detrás mio sacerdotisa y acatará mis órdenes, de lo contrario no saldrá de su habitación hasta que el peligro desaparezca"
-"Sí, Mi Lord siempre que no sea necesaria mi intervención así lo haré"
A Sesshomaru no le gustó la respuesta de la Miko, pero dado que la conoce bastante, sabía que pudo ser peor y dentro de todo fue bastante respetuosa, por lo que le dedicó una fuerte mirada de reojo y volvió sus ojos al frente y le respondió
-"Hn".
